Actions

Work Header

Cuando las Estrellas Caen (Fanfic in Spanish)

Summary:

- Cuando vez el cielo a solas ¿En qué piensas?

- ……………………

Mirándola otra vez, ella no le devuelve la cabeza, permanece su vista en la profundidad de la noche con estrellas cayendo como gotas de agua. El ruido de los grillos les hace compañía en el silencio de la presencia de dos individuos. Una tranquilidad que vale oro en momentos en donde el mundo se destruye a los pies de quienes siguen vivos. Cuando no hay batallas que combatir, a nadie que comandar por el día, cuando todos se alejan hacen sus cosas, la soledad es un privilegio en donde estas contigo mismo para reflexionar y relajarte de los destrozos que te arroja la vida.

- ¿Qué pienso cuando miro el cielo a solas?.........

Mirando las estrellas caer junto a Natlan, un espectáculo que no pudieron verlo los que no están con ellos más…….

¿Quizás piense todavía como un niño soñador?......

………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Spoilers de la 5.1, cuando tienen un respiro del Abismo. En la presencia del otro, obtienen la paz que ellos necesitan más que nunca.

@This work is the Spanish translation of the story "When the Stars Fall".

Notes:

Muy buenas tardes a todos hoy, espero que estén bien este día. Ya he planificado lo que sería la sinopsis de los demás capítulos para el Fanfic “I WILL LOVE YOU FOR 500 YEARS MORE” solo falta que desarrolle como tal el segundo capítulo. Mientras tanto quiero hacer uno ligero de estos dos. Este fanfic debería sacarlo primero antes que lo otro pero bueno aquí estamos. Esto se ubica después de la 5.1 de Natlan. Espero que les guste.

Sin nada más que agregar, empecemos.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Parte 1 “La Paz en Momentos de Guerra”

 

Natlan se sume en el silencio, no por todos estén durmiendo, sino en unisón y respeto por quienes entraron en este conflicto una vez más con el Abismo. Una tradición que se hace a quienes no están para presenciar el triunfo del mañana, para los presentes es el deber de darles su pésame y reconocimiento que se merecen por la lucha que se vivió hoy.

 

Todas las tribus alrededor de Natlan pasan la mañana después del triunfo cargando los cadáveres de quienes se enfrentaron a la muerte cara a cara o quienes desgraciadamente estaban en el fuego cruzado. Familias, padres, madres, niños, ancianos, amigos de toda la vida ayudándose codo a codo, Saurios quienes protegieron fiereza a sus crías de la destrucción.

 

Con los ojos cerrados se despiden de quienes aman abruptamente, una realidad que se siente en el ambiente difícil de digerir a quienes viven para contar la historia.

 

Dirigiendo a los que quieren ayudar a darles una tumba digna a su gente. Mavuika va a cada Tribu a recoger los cadáveres, trayendo consigo médicos y demás suplentes de necesidad. Terminando entonces en la Tribu de Mualani con el objetivo de asistir a los problemas causados ​​por los monstruos del Abismo.

 

Acompañándola, Capitano insistente y diligentemente, ordenando a sus soldados Fatui en saber del número de fallecidos, quienes ya no tienen hogar después de ser destrozados en pedazos por la guerra para guardar a esas personas en su campamento, entre otras cosas que un extranjero no tiene que hacer por otros individuos que no son grupo organizacional Fatui.

 

Un apoyo que ella no quiere abusar, pero para él no es nada de esas cosas.

 

- ¿Estás seguro de auxiliarnos?, tus soldados han fallecido en estas tierras por gente que no es Snezhnaya. Está bien que no tengas que lidiar con esta situación, puedo encargarme de esto – Propuso Mavuika por tercera vez con tal de no querer ser molestia a su reciente aliado inesperado.

 

Capitano niega con la cabeza ante esa preocupación, él sabe a qué se refiere la arconte pero insiste.

 

- No te preocupes, esto es algo que siempre tuvimos claro a la hora de defender y lograr lo que nos proponemos, esto es la guerra contra el Abismo. Mis soldados no tienen nada en contra de las órdenes que diste. Esa es mi responsabilidad – Afirmo Capitano.

 

- Pero….

 

- Seré claro Haborym si me lo permites, no hay nada de que disculparse. Esto es una misión difícil en la logramos derrotarlos y devolverlos al Reino de la Noche, es una victoria que se aprecia merecidamente tanto para mis hombres y tu gente que falleció o sigue en pie – Aclara el caballero negro - “Sabemos las consecuencias de esta guerra y agradezco la asistencia de tus soldados a mis soldados en el medio de la batalla a pesar de todo”.

 

- …………. – Ella lo sabe, aunque no deja de pensar en que pudo rescatar a más vidas, en especial en la asistencia de los Fatuis a su causa. Sonríe con tristeza y con la mano en el pecho hacia Capitano.

 

- ¿Enserio lo dices? Jeje…Si es así no sé cómo podremos pagarte todo lo que hiciste con nosotros – Le sonríe amablemente – “En nombre de toda Natlan, no hay palabras de como agradecerte. Si hay algo que podamos pagar esta deuda….

 

- Detente, me halagas mucho. Lo dije en la cueva con la Wayob de la Noche y lo diré otra vez, la Humanidad vale cualquier precio – Le recuerda – Así que confía en mi palabra, Haborym y déjanos hacer nuestro trabajo en asistir a esta nación; nada más nada menos.

 

Aunque quiera pelear en que le debe algo, no sabe que decir al respecto, hay mucho que empaquetar ante lo que dijo. El pecho de ella late por esa declaración, se relaja un poco más bajando su mano hasta su cadera.

 

- Jaja esto es increíble – Cruzando sus brazos mirando a todos los lados mientras la gente sigue acomodando los escombros de la batalla y volviendo su mirada a Capitano – “¿Acaso planeas pelear conmigo verbalmente con tal de calmarme y no hacer nada por ti? No me lo esperaba de ti Capitán” – Le guiña el ojo acercándose al hombre de la máscara.

 

- Hmph, si eso es lo que tengo que hacer para asegurarme de que no falto mi palabra ante nada, entonces considéralo hecho, ¿No crees, querida Arconte? – Tranquilo responde Capitano mientras baja su mirada hacia ella mientras se acerca. Sonriéndole detrás de su marcara.

 

- No me avergüences, así no tratas a un reciente aliado jajaja…- Empujando el pecho del hombre suavemente con su mano, un poco tímida ante ese tizón pero bienvenido.

 

Capitano mira mientras Mavuika lo empuja con su mano, antes de que la retire, el agarra suavemente su mano, sorprendiendo a la Arconte un poco, ella espera a que no se notara en la cara pero el hombre no cae ante ese ocultamiento. Él le aprieta la mano con tal de comunicar bien su mensaje así sea que no se le vea su rostro.

 

- Quiero decir lo que tengo que decir aquí y ahora. No tienes nada de que disculparte y la asistencia de mis soldados es mi orden. Espero que esa frase tuya de “Ninguno pelea solo” no solo sea de ti hacia mí, es mutuo Arconte Pyro.

 

- Yo…. – Sin poder decir nada, sus mejillas quedan tan rojas como su cabello, voltea rápidamente para que él no la vea, olvidando que ella empezó esta burla. Es tan sincera la seguridad de este hombre que su mente va mil por hora con tal de no quedarse en blanco por todo lo que dijo, ¿No estoy demasiado cerca de él?

 

Volviendo la mirada quizás para encontrar algo visible en su cara oscura el tipo de expresión que está haciendo ahora, ni siquiera sabe si durante todo este rato este hombre le estuvo sonriendo o no. Quiere ella confiar que si es lo primero por lo relajado que esta.

 

- Gracias Capitano… - Volviendo a sonreír, deseando que sus mejillas dejen de ponerse tomate de toda esta interacción.

 

Se hizo el silencio, uno relajante como si el peso de los hombros de los dos se hubiera evaporado, solo por estos momentos esta interacción es sorprendente en muchos sentidos. ¿No se estaban peleando hace días en el estadio a fuerza de pelea de Saurios enfurecidos? Ahora interactúan de una manera que Mavuika no hubiera anticipado, como si se conocieran de toda la vida.

 

Estos momentos son apreciados, cuando no hay ruido de gritos de auxilio o destrucción presente. Una paz deseosa y conversaciones así son cosas que uno espera al terminar una guerra sufriente. Ser aliado de alguien que te peleaste por el amor de tu nación, en especial de los Fatui es algo que uno no se espera pero lo acoge con agrado ante estas circunstancias.

 

Mirándose mutuamente, en un silencio que tal vez no quiera romper. Pero tienen que volver a la realidad para ayudar a la nación de Fuego y los destrozos que causo el Abismo.

 

- ¡Arconte! Necesitamos su ayuda aquí – La llama Mualani saludándola desde el otro lado del puente de donde están, la chica acuática está junto a sus amigos Ajaw, Kinich, Kachina y Iansan cerca de la tienda de suministros acuáticos.

 

Los cuatro últimos miran la escena con una mezcla de sentimientos que ni ellos mismo saben si decirlo en voz alta hacia su Arconte o hacia el primero de los Harbingers. Quizás Mualani no le haya dado importancia a su interacción de lejos.

 

Saliendo de su trance, los dos se sueltan la mano un tanto nerviosos de recibir miradas de terceros, supongo que ser discretos en un lugar público no fue una brillante idea.

 

- ¡Voy inmediatamente! ¡Umn… en un momento les alcanzo! – Tartamudeando un poco, se devuelve hacia Capitano.

 

- Lo siento, Capitán. Lamento no poder continuar estas conversaciones a la vista de mis seguidores pero tengo que atenderlos Jaja… - Con la mano en la cabeza para que los demás no vean la cara que pone y una sonrisa vergonzosa hacia el Fatui.

 

- No te preocupes – La tranquiliza levantando su mano – “Ve con ellos, te necesitan ahora mismo y no querrás verlos impacientes por ti ¿No es verdad?” – Pregunta Capitano algo divertido cruzándose de brazos por toda esta función a la vista de los demás, en especial frente a Kinich y Iansan ¿La Arconte y el Primer Fatui no se pelearon hace unos días?

 

- Jajaja ya lo creo – Rascándose la Cabeza, lo mira de frente – “¿Puedes revisar junto a Ororon a los demás quienes necesitan de tu asistencia? Mualani comento que necesitaran toda la ayuda posible en su hogar”

 

- Por supuesto, ve tranquila con los demás.

 

- Gracias Capitán - Asintiendo Mavuika – “Cuando se termine todo, nos reuniremos todos dentro del estadio en la noche. Cuento contigo este día” – Levantando su puño hacia Capitano como en la cueva. Felizmente porque Capitano le toca igualmente con su puño con firmeza.

 

- No te sobreexplotes mucho, esa batalla nos dejó a todos exhaustos – Le dice el Capitán, vigilando su salud después de los eventos contra el Abismo.

 

- No te podre prometer eso, pero lo intentare. Suerte Capitán, cualquier cosa me informas sin miedo – Se despide la pelirroja con la mano, deseándole lo mejor de las suertes mientras se dirige hacia los muchachos. No queriendo retrasar más su llamado y por la pequeña preocupación del Capitán hacia ella, es algo que su corazón no puede soportar por mucho que quiera este día.

 

Viéndola marcharse apresuradamente al grupo de niños, Capitano no le dio tiempo de despedirla como tal, dejando su mano colgando en el aire mientras la pelirroja se aleja de él. Suspirando baja la mano pensado en llamar a chico murciélago hasta que oyó pasos acercándose por detrás.

 

- Je… ¿Tuvieron una conversación agradable? – Ororon comenta con media sonrisa viendo a Mavuika irse del lugar

 

- ¿Oíste todo? No recuerdo haberte dado la orden de escuchar lo que tengan que decir dos líderes frente a una situación de emergencia Ororon – Regaña Capitano volteándose a verle la cara al chico.

 

- ¿Esa situación de emergencia necesariamente implica sostenerle la mano o chocar puños con ella?, no te tomaba con alguien que toca mucho a alguien después de pelear y reconciliarse hace horas atrás, que rápido ¿No crees? – Se burla Ororon de todo lo que vio de estos dos.

 

Sin dejarlo terminar, el chico recibe un golpe en la cabeza por parte Capitano.

 

- ¡Auch! ¡¿Es tan necesario eso!? – Ororon se soba la cabeza, se le hincha una pelota por la golpiza.

 

- Quizás, tal vez con eso aprendas a no entrometerte en las conversaciones de otros, no se cuanto pueda tolerar este comportamiento tuyo uniéndote a mis filas, muchacho – Sobándose de arriba abajo la mano el hombre por la golpiza que le dio al peli morado, si no tuviera su casco se le podría notar el sonrojo en su cara.

 

- No puedo créelo, te estas comportando como mi abuela Citlali, tal vez eres como un padr…. – Ororon no pudo terminar la frase mirando hacia Capitano, con tal solo verlo y por el repentino frio que hacia le daba todas las señales de no continuar lo que quiere decir, ni lo intentara.

 

- No vuelvas a oír a escondidas donde no te llaman ¿Entendido? – Responde Capitano como una orden hacia el chico.

 

- Ok, está bien, no lo volveré hacer, ni lo comentare con nadie – Levantando los brazos en rendición con tal de no recibir otra reprimenda del pelinegro – “¿Feliz?”

 

- Hmph, lo creeré cuando lo vea muchacho – Responde Capitano mientras mira detrás de Ororon – “Pongámonos a trabajar, vamos con mis hombres ayudar a los habitantes del lugar; no retrasemos nuestra colaboración por mucho hasta el anochecer que volvamos al estadio”

 

Pasando por la espalda de Ororon, Capitano se dirige hacia sus soldados para la siguiente cobertura de la Tribu mientras le sigue a tropezones el chico murciélago aun sobándose la cabeza.

 

- Este sí que actúa como un padre como los de aquí – Piensa Ororon dolorosamente detrás de Capitano, es mejor no decir esto en voz alta frente al Capitán de nuevo.

 


 

Mavuika tampoco la tuvo mejor con sus chicos cuando la vieron con el hombre de negro. Al momento de acercarse corriendo hacia ellos la miraron un poco rara pero con una sonrisa de respeto.

 

- Hola chicos, disculpen el retraso, estaba ocupada con el Capitán con unos asuntos – Tratando de explicar su retraso – “Así que ¿En qué les puedo ayudar o cuál es la situación?” – Pregunta mientras pone sus manos en las caderas, mirando de uno a uno a los chicos.

 

- Oh, por supuesto Arconte – Levanta alegremente Mualani la mano – “Tenemos que quitar los escombros de casas cerca de los manantiales y limpiar algunos negocios que fueron inundados por la creciente agua – Señalando la peli azul a los manantiales que estaban no poder de pedazos de casas destrozadas y negocios aun en pie pero se les nota que les vino un Tsunami encima por lo mojado que esta

 

- Uff, eso ya es mucho trabajo ¿No podemos descansar aunque sea una siesta?, esas bestias de verdad que nos molieron hasta no poder por suelo como filete tirado – Se queja Ajaw.

 

- Si quieres puedes irte tú a dormir en una roca en medio de este sol caliente asándote solo, nosotros tenemos trabajo que reparar – Responde Kinich con los brazos cruzados sin mirarle a la cara. Eso no le gusto al Dragon que empezó a gritarle al peli negro que no quiere descansar solo y otras cosas que no se entendían por el enojo de este, se tardó esto durante varios minutos.

 

- Rayos chicos, cálmense ustedes dos, ¿No saben que la Arconte esta en frente suyo? Que penan dan, denme un respiro en medio de este mar precioso – Se queja Mualani negando con la cabeza hacia arriba con los ojos cerrados para no seguir escuchando la pelea de siempre de estos dos.

 

- ¡¡Él me dijo que me asara!! – Responde en rojo Ajaw.

 

- Entonces escúchalo mejor y acuéstate en una sombra. Hay mucho que arreglar en esta tribu con Mualani – Dice Iansan mientras mira entre el Dragon y su Arconte por la tardanza de esta pelea, como disculpándose con Mavuika por esto.

 

- Lo siento Arconte por ellos, deberíamos estar hace momentos moviendo los escombros o algo – Disculpándose Kachina por la pelea y no detenerla, lo hace bajando la cabeza.

 

- No te preocupes Kachina, la Arconte no está enfada ¿verdad? – Levantado Mualani la cabeza de la niña en vista de la pelirroja, suplicando su perdón.

 

- Exacto Kachina, no tienes que disculparte – Acercándose Mavuika para calmar a la niña con unas palmadas suaves por su cabella, con eso la niña se relaja y la diosa se voltea a mirar a los dos chicos.

 

- En cuanto a ustedes, nosotras nos encargamos de la limpieza. Tú hazme el favor Kinich y vigilas a Ajaw para que no haga destrozos mientras esta pataleando, eso sin dudas nos haría una gran ayuda – Con manos ambos lados, con mirada firme y clara de sus intenciones, no tolerando más el comportamiento de hoy.

 

- Claro, con gusto me encargo de él, vámonos con tu siesta dragón – El pelinegro se disculpa y arrastra por la cola al Saurio mientras este grita que lo suelten para poder volar solo.

 

Mientras estos se alejan, Mualani y Kachina se devuelven con la arconte – “Gracias Arconte, esos dos de verdad que son un dio desastre juntos, no son mala gente, lo prometo” – Dice Mualani.

 

- Lo sé, así que esto distraerá un poco a Ajaw, por mientras ustedes adelántense en quitar los escombros de los manantiales por favor.

 

- ¡Claro!, lo daremos todo hoy – Asiente Mualani con pulgar arriba con sonrisa en la cara – "¡Vamos Kachina!, una carrera hasta los manantiales. ¡El que pierda paga el almuerzo! ¡Yujuu!" – Sin esperar más se pone a correr la pelo azul hacia los manantiales.

 

- ¡Hey! ¡Eso no se vale! – Enojada a paso rápido a pesar de sus piernas, Kachina corre con todo lo que puede para alcanzar a su amiga.

 

Alejándose en el horizonte, Mavuika no para de sonreír ante las dos chicas, una sonrisas de esas en un relajo en momentos como estos. Mientras Iansan mira a la arconte solo para sacarse esta duda en su mente ahora que están solas.

 

- Umnn…Arconte ¿Puedo preguntarle algo si no es molestia? – Dudando en preguntar la peli blanca.

 

- Claro ¿Qué ocurre Iansan?.

 

La electro piensa un momento antes de responder, como si decirle la pregunta o no – “¿A usted… le gusta el Capitán? ¿O algo así?”

 

- Eh – sintiéndose atrapada, Mavuika se sorprende un poco aunque no debería, los demás han visto como actuaba con Capitano – “Umn…a…¿Por qué lo preguntas?” – Preguntando estúpidamente aunque ya sabe la respuesta ante eso.

 

- Nunca te vi actuar así desde que la conozco. Había muchos chicos que se atrevían a querer ser tus novios pero los rechazabas a todos, o cuando te coquetean y no te sonrojabas en ningún momento. Es la primera vez que la veo estar roja o dejarse tocar por otro ser humano, especialmente alguien que hace unos días se estuvieron dando machetazos hasta destrozar el estadio. Si ustedes querrían Natlan estaría en peligro solo porque se estaban matando ahí – Diciendo la peli blanca los hechos que vio.

 

- Mierda, ella sí que no planea dejarme libre esta vez – Mirando hacia todos los lados menos a Iansan, Mavuika no se le ocurre una excusa que decir ante esas declaraciones – Bueno…yo… Umnn…. no es lo que parece Iansan…yo…

 

El tartamudeo y sus mejillas no ayudaban a su situación, la cara de la niña Electro menos; era como “Olvídate que me engañaras con cualquier cosa que salga de tu boca” ese tipo de mirada.

 

-………Haa…..sea sincera Arconte, no me enfadaré si responde que si ante todo lo que dije. Pero de verdad le pido por favor que sea sincera.

 

Sin nada que se le ocurra, Mavuika se rinde ante eso después de un silencio largo – “Esta bien….si puede que me empezara a gustar…."

 

- ¿Usted sabe quién es antes del combate en el estadio?

 

- No lo sé….es raro la sensación… yo siento que si lo conozco o que lo vi en alguna parte. Pero aunque suene ridículo, no tengo claro su nombre…es extraño o tan familiar su presencia que me confunde pero no lo odio o algo por el estilo.

 

- …………….ya veo…………..

 

- ¿Estas enfada? – Mirando a Iansan preocupadamente.

 

- Ha…..no, no lo estoy…solo espero que sepa usted lo que está haciendo. El Capitán nos está ayudando y demás pero no puedo olvidar que él es un Fatui.

 

- Lo sé, pero confía en mí que él no me ha hecho ningún daño. Lo prometo – Adorillandose para quedar a la altura de la niña.

 

- No es mi lugar decirle a quien debe gustarle o quién no. Confiare en usted Arconte, pero si algo le pasa, no me importa si él es fuerte o no, me asegurare que este no vea la luz del día otra vez – Advierte Iansan con una mirada de miedo.

 

Riéndose a carcajadas por esto, Mavuika le acaricia la cabeza en señal de confianza – "Contare contigo en eso, solo no intentes nada por ahora, todo está bien con el Capitán. Lo que si te pediría es que no le digas a nadie más ¿ok?"

 

- Por supuesto Arconte – Sonríe Iansan – "Con una condición….."

 

- ¿Cuál? –Pregunta la pelirroja.

 

- ¡El que no llegue al manantial paga la cena! – Sin más, la peli blanca se va a toda velocidad con las chicas que están recogiendo las piezas de casas que caen.

 

- ¡Hey!... – Con eso en marcha, Mavuika corre también con una sonrisa hacia las chicas para poder ganar. Este día va a hacer trabajoso.

 

A la distancia, el Capitán no dejo de ver al arconte hablando con la niña y salir corriendo tras ella. Son un gran equipo.

 

- Sin duda es un gran líder – Piensa admirablemente de la Arconte mientras se pone a trabajar con sus soldados en la limpieza de la tribu.

 

Va hacer un largo día hasta que anochezca.

 

Tal vez, todos estemos curados para dar una última batalla más.

 


 

Parte 2 “A tu lado, Curando Heridas en Medio de la Noche Estrellada”

 

La vista al cielo estrellado es una función que nadie quiere perderse, cada cierto tiempo llueve un rio de estrellas a Natlan.

 

Este tipo de acontecimientos para los habitantes significa buena suerte y bendiciones para cada persona en la vida cuando se enfrentan a situaciones difíciles, más aun en momentos de guerra, la gente pide deseos a las estrellas por eso.

 

Bueno, tendrán que desear sus bendiciones más tarde, ya que hoy fue un día largo y el cansancio es algo predecible en esta situación.

 

Ya era de noche cuando todos regresaron, cansados después de un largo día. Después de darles el discurso de que ella sola junto con el viajero se enfrentarían al Abismo en el Reino de la Noche y la felicitación de la Arconte hacia el Capitán por toda su colaboración con Natlan en la guerra. Mavuika les ordena a todos que tranquilamente descansen hasta la mañana siguiente.

 

- Todos han dado de sí este gran día, coman y descansen agradablemente hoy, se lo merecen todos ustedes de corazón.

 

Su gente está de acuerdo que se dispersan cuando su arconte los despide para su tiempo libre.

 

Viéndolos marcharse, vigilando que nadie la mire deja caer su sonrisa; sus pies se sienten como gelatina, su cuerpo también y sus manos tienen varias raspaduras después de quitar los escombros de casas de los manantiales y limpiar las tiendas de agua. Ante todo sus manos son las que más le irritan en este, lo oculto en el momento de las chicas con tal de no parar los arreglos del día, este daño no es nada; con una buena venda y una siesta lo arreglara.

 

Abriendo y cerrando sus manos con tal de relajarlas con todos los acontecimientos de hoy, se retira a su oficina.

 

Dentro de la Cámara del Orador, un lugar cálido y privado para Mavuika en momentos así; se dirige a su trono a paso de tortuga y se desploma en el asiento con un suspiro largo. Cerrando sus ojos con vista hacia arriba.

 

Hoy de verdad paso de todo………

 

Pensando que no iba a sobrevivir, se pone a repasar todo lo sucedido.  La adrenalina sin dudas le pudo durante la batalla aunque no se mostrara en su cara.

 

Tantas personas falleciendo y Saurios siendo masacrados es una vista desoladora para su alma. El perdón no existe contra las criaturas  que siguen desolando su nación. Pero sobretodo, no es capaz de perdonarse a sí misma por lo sucedido. ¿Debería haber actuado más rápido en su lucha con tal de estar más con su gente? ¿Haber esperado que regresaran antes sus poderes así poder acabar con el Abismo de manera efectiva?

 

Tantas se pudieron haber hecho, cosas que pudieron haber cambiado….

 

Pero sabe que así no es la realidad; lo que paso, pasó. Y los habitantes de su pueblo tienen derecho a descansar en paz por más que quiera devolverlos a la vida a todos por todo lo que han hecho por Natlan. Este es el presente que debe destruir al Abismo de una vez por todas.

 

Esa conversación con Capitano la dejo pensado hasta no poder, sabe bien que no debía disculparse por utilizar a sus soldados…. Ugh…las dudas la están atacando que se golpea tres veces en la cabeza con tal de no seguir pensado negativamente hoy. Las chicas sonrieron a pesar de los destrozos, los demás han sobrevivido, Capitano le recalca que no tenga arrepentimientos en sus decisiones que ella haga….

 

………………………………..

 

- ¿Cómo lo hace él para sobrellevar esto? – Piensa Mavuika, esforzándose en que no caiga una lagrima de su ojo – “El sufrió la pérdida de su nación entera a manos del Abismo y todavía sigue en pie”

 

Esto ella lo vivió tantas veces desde que tiene memoria estos 500 años, no es fácil de sobrellevar pero sabe bien que no debe para ante su más grande enemigo. Toda la conversación de Capitano en la cueva la dejo triste y curiosa de como él vive el día a día a pesar de las circunstancias, ya hace tiempo debió haberse rendido o descansado en paz….aunque no es posible debido a su maldición.

 

…………………………..

 

Cubriendo la cara con su brazo, aun tendida en el trono; se pone a cantar una canción de cuna que su mamá lo hacía cuando tenía pesadillas, a ver si eso la distraía hasta caer dormida o parar y buscarse vendas para sus manos, que flojera hacerlo en este estado.

 

Hasta que tocan la puerta.

 

¡Knock Knock Knock!

 

Levantándose de su ensueño, Mavuika se acerca a la puerta rápidamente como sus piernas cansadas le permiten pero no la abre, necesita saber quién es.

 

- ¿Quién habla?

 

- Capitano, Haborym. Disculpa la molestia a estas horas; pero necesito discutir las cosas que se hicieron hoy ¿Puedo pasar?

 

- …………….. – Mavuika se queda dudando si dejarlo entrar para que vea su estado, sus manos se abren y se cierran sosteniendo la perilla de la puerta con indecisión.

 

- Si no puedes, te interrumpo mañana. Descansa entonces Haborym y disculpa la interrupción – Con eso se oyen los pasos de Capitano alejarse.

 

- ¡Espera! – La detiene Mavuika.

 

Las pasos se detienen en el camino, Capitano espera la respuesta de la arconte mirando hacia la puerta.

 

Respirando profundamente por el agotamiento, pensando detenidamente sus opciones. Es un gran paso ser vulnerable frente a la gente. Y a pesar de todo, está cansada de no mostrarse como se siente ante varias cosas, el trabajo arconte le está pasando factura.

 

Siente que puede confiar en esta persona, como se ha mostrado en la cueva con respecto a su pasado en Khaenri’ah…….

 

…………..

 

Respirando otra vez, toma una decisión y abre la puerta. De su corazón hacia esa persona, solo por esta vez en su vida.

 

Capitano se queda observándola de arriba abajo, se nota que está agotada, disimuladamente logra entre ver que las manos de la pelirroja se mueven de manera extraña. Quiere preguntar si está bien pero se le adelanta la pelirroja.

 

- Pasa, por favor. Espero que sea importante – Dejando la puerta entre abierta, la arconte se reúne parada frente a las Llamas Sagradas, de espadas al Capitán.

 

Asintiendo, entra el hombre cerrando la puerta con seguro para tener privacidad con la arconte de Natlan. En silencio se acerca a ella de manera tranquila dando una distancia respetable entre él y Mavuika. Ninguno de los dos hablo por unos segundos, tal vez para pensar en las palabras que se quieren decir. Mavuika decide no ir al punto por ahora de que quiere hablar para llevar mejor el ambiente con las energías que tiene.

 

- Así que mi Capitán, ¿Un día duro verdad? Esas escombros de verdad nos hicieron trabajar todo el día. ¿Hubo algún inconveniente en el lugar?

 

- Ningún problema, aparte de los daños adicionales que mencionaste, todo ha ido como lo has acordado.

 

Suspirando aliviada, voltea hacia el hombre – “Excelente, te agradezco el trabajo de tus soldados y tu persona, hubiésemos tardado en limpiar la tribu entera”

 

- Tú también Arconte, ¿Te estas subestimando?

 

- Ni es mi intención, solo digo un hecho obvio de que hemos logrado terminar de acomodar los problemas principales hoy. Es un avance que hay que continuar, no me cansaré de decir que siempre tendrás nuestro agradecimiento.

 

Estaba apunto estrecharle la mano que rápidamente se le olvido el dolor, se contrae su mano derecha por el estiramiento, dejando visible sus heridas.

 

- ¡Ah! – Se agarra su mano la pelirroja.

 

- ¡Haborym! – Preocupado el caballero a un paso agarra las manos de Mavuika en revisión de su estado, al verla confirma sus sospechas de antes de que entrara en su oficina algo no andaba normal con ella – “¿¡Qué ocurrió acá?!” – Señalando el hombre de negro sus manos.

 

Dudando un poco, le dice; ya le abrió la puerta y sin duda él no ignorara una situación de estas – “Digamos que están así por quitar todos los daños en los manantiales, al parecer los poderes de Arconte están tardando en curar mis heridas…"

 

- ¿Y no te detuviste o los demás notaron tu estado? – Pregunta con urgencia el Capitán, sin perder más tiempo la agarra de la cintura y su otra mano de sostienen los dedos irritados de Mavuika firmemente para detener el sangrado en algunas heridos – “¿Dónde están las vendas?” – Pregunta arrastrándola mirando a los lados, buscado las curas que necesita.

 

- Estaba a punto de ponérmelas hasta que interrumpiste – Aclara Mavuika, entre tanto Capitano sigue averiguando por las vendas por la sala – “Claro que no iba retrasar las reparaciones por esto Capitán, no es anormal tener rasguños en estas situaciones; al final me curo al poco tiempo” – Intentando calmarlo, no funcionó.

 

- Eso no tiene que ser a costa de tú bienestar – Declara Capitano - “Si tanto quieres extinguir al Abismo de tus tierras tienes que cuidarte mejor o descansar y llamar a otros. No puedes puramente depender para siempre de tus poderes o esperar a que el daño empeore”

 

- Hahaha…….pero si hago eso, ¿Qué clase de líder seria para ellos? – Responde intentando sonreír, una que no llegaba a los ojos.

 

- Uno en el crea que su gente no lo va a juzgar cuando no puede seguir el ritmo todo el tiempo, Mavuika – La sienta en el trono con una mirada en donde no permite discusiones – “Lo preguntare otra vez ¿Dónde están las vendas?, no esquives la pregunta” – Cruzándose de brazos de manera decidida, sin dejar que la arconte se aparte del problema entre manos.

 

Su corazón da un vuelco cuando él dice su nombre, no es la primera vez que lo escucha, pero lo dice de manera tan íntima en la privacidad que es mágico escucharlo, le encantaría que siguiera así por mucho más tiempo.

 

Sin responder, Mavuika en silencio por todo esto lentamente señala el armario cerca de la habitación, Capitano va ahí a encontrar las vendas. Estando distraído buscando en las gavetas, Mavuika no para de pensar que no debió decirle eso, pero ya es mejor vivir con las consecuencias de ser vista, es una sensación que no le agrada a pesar de su exterior extrovertido, muchos confunden eso con confianza de que esta persona le contara sus problemas a cualquiera.

 

A lo largo de su vida, hay asuntos que es mejor dejarlos caer en la tumba que revelarlos a cara de quienes te conocen, quizás ciertos miedos con la posición que uno tiene sobre sus hombros sea mucho pedir ese paso. La vulnerabilidad no es algo que en alguien de poder quiera mostrar a menudo, ¿Costumbre? Tal vez, ya es un comportamiento difícil de quitar.

 

- Supongo que estará enojado… - Pensando y esperando callada mirando sus manos enguantados como si fuera la cosa más interesante del mundo, apretando los puños con tal de calmarse, sucumbiendo al arrepentimiento por mostrarse en su estado: cansada, herida y no haber dicho nada.

 

Por fin con vendas y un botiquín de primeros auxilios, Capitano se regresa con Mavuika, ella no lo estaba mirando. Sentándose silencioso poco a poco en el suelo a la altura de las rodillas de la mujer, abriendo el botiquín con alcohol y algodón para aliviar las heridas. Pone el algodón en el alcohol y mira al arconte sentada.

 

- Mavuika, tus manos - Dice con voz firme y estoica. Esperando que ella se la dé, no insiste de otra manera, aguardando su permiso.

 

Exhalando, la pelirroja levanta la cabeza ante esa marcara sin fondo, si no se engaña podría notar unos ojos azules penetrantes que no le quitan la vista de encima, cada movimiento o incomodidad él lo capta. Despacio le da su mano izquierda, aterrizando en los guantes de armadura del Capitán, es grande la mano de este tipo.

 

Pasando los dedos por los contornos ásperos y rojos, decidiendo ir de manera delicada de menor daño hasta cortes profundos, Capitano arrima la mano de la mujer cerca de su pecho y empieza a limpiar.

 

Lo único que se escucha en la sala es la quemadura de madera crepitar al ritmo de las llamas, la respiración de calmada y concentrada del Harbinger, los bajos jadeos de Mavuika en contención de la picadura de alcohol con sus lesiones. La arconte sigue los movimientos de Capitán y la sutileza con la que gestiona todo, aparte de su irritación él no realiza nada con brusquedad, es aguantable la curación. Pasando los minutos ninguno habla, pero Mavuika quiere tan siquiera decir unas palabras sin que Capitano se lleve la idea equivocada, su silencio no sabe si es por concentrarse o por enojo a pesar de que la trate normal, necesita aclarar esto.

 

- Lo siento…. – Se disculpa primero antes de continuar – “Supongo que no cumplí la promesa en la playa, a pesar de que dije que no podía cumplir eso” – Su voz es baja para quedar bien con el ambiente callado de la sala, es lo suficientemente alto como para que Capitano escuche.

 

El hombre a pesar de no verla a los ojos para concentrarse en la lesión, aprieta un poco su mano, haciéndola entender que está escuchando; cosa que agradece la pelirroja por dentro por ahora. Cierra los ojos y respira para poder hablar.

 

- Aunque estaba a punto de curarme, no es la primera vez que estoy herida, podría contar mucho con mis poderes y estar a las horas lista para la batalla o ir al médico. Si te soy honesta eso de que en la guerra no salir herida en alguna parte con o sin poderes es una fantasía que como líder no se podrán evitar. Y tienes razón, tienes que estar pendiente de tu salud sino no podrás seguir tus objetivos, descuidarme no es lo mío aunque no lo creas…Ah – No pudo contener un gemido en una herida profunda siendo limpiada por el hombre.

 

Capitano está unos minutos en silencio, vendando la mano izquierda para pasar a la derecha sin resistencia de Mavuika antes de hablar – “Pero no estamos en este momento batallando con el Abismo, estos son lesiones de escombros bastantes pesados; todavía te estas recuperando de esa golpiza que les diste a esos parásitos. Se podría haber eludido todo esto si no fuese continua la presión o tener protección adicional en los guantes. ¿Por qué continuaste si sabias que nadie te negara el descanso o darte una mano? ¿Por qué es diferente ahora?”

 

¿Por qué fue eso entonces?

 

…………….

 

- Si te soy sincera……. – Buscando las palabras que decir, repitiendo sus recuerdos en la tribu de Mualani – “………… En ese momento solo pensaba en terminar todo eso cuanto antes, en seguir luchando o saber de las necesidades de los demás para que nadie piense que está solo, estar con mi gente y ayudar hasta el cansancio, tal vez sabiendo que no era saludable pero enserio, eso de quedarme atrás mientras los demás hacen el trabajo duro no me sienta bien Hehe….”

 

……………….

 

- Tal vez…..no quiera sentirme como una incompetente – Esto es un chiste, ¿Cómo puedo sentirme así ahora? – “El Abismo puede atacar en cualquier momento y no puedo colocar más cadáveres por esta lucha que duro 500 años aun estando en lo más bajo a pesar de la victoria…….."

 

Personas con la cara desfigurada, Saurios con mordidas o cortados de la cabeza….todos ellos en el fuego cruzado y no poder hacer nada en ese momento…. Esos pensamientos se desplazan por el cuerpo de Mavuika como un huracán lazando contra un muro quitándole el aliento. Vivió su vida con la guerra, Nunca quita la mirada de los familiares de los caídos, un ritual que le está costando caro mantener hoy….se supone que estas tragedias la harían más fuerte o acostumbrado, tanto para los demás como para ella mismo.

 

Esa no es la realidad, ¿entonces por qué? Apretando inconscientemente su mano responde como alguien que ya no tiene fuerzas - “Tal vez sea…un castigo…por todo lo ocurrido….por fallar a quienes no pudieron estar con nosotros”

 

Temblando, pero ante todo quiere expulsar el dolor – “Esta no debería ser la actitud de un líder, esta no soy yo; de verdad que no y no quiero la lastima de nadie. Tengo intención de seguir peleando hasta el final contra el Abismo a pesar de todo pero….” – Su respiración se va haciendo más rápida a medida que despotrica hay un momento que ya no se le entiende las palabras.

 

- Haborym…. – En shock por su estado, Capitano está sacudiéndola un poco con tal de que lo escuche, la tipa a estado apretando su mano derecha y no puede continuar curándola.

 

- Debí haber sido más rápida, ¡podría haberlos salvado!….

 

- Haborym – Sigue llamando, sin duda es una vista que verla le rompe, invadiéndole lo que pensó que se había extinto esos emociones horribles y familiares de una época en la que lo perdió todo. Aun así, Mavuika no lo escucha.

 

- Yo no debería estar en este trono, tengo que idear planes y reparaciones, no puedo descansar ¡No debo descansar! ¡¿Y SI ESTÁN ATACANDO OTRA VEZ!? LO SIENTO CAPITANO, NECESITO IRME…YO…yo… - Con brusquedad se levanta apartando al Capitán y cayendo al suelo en dirección a la puerta, si siquiera dio como 4 pasos hasta que Capitano salta de donde estuvo hacia la pelirroja, abrazándola como si fuese lo último que haría con tal de que la arconte no cometa una locura en su estado.

 

- ¡¡MAVUIKA!! – Sin soltarla en el forcejeo de la pelirroja, él se convierte sin problemas en una roca de hielo que no se derrite no importa si Mavuika usa sus poderes de fuego o siga golpeándolo en el pecho con los puños, no importa lo que haga ella, no la va dejar ir de ningún modo – “¡Mavuika, escúchame!” – En sus brazos sostiene su mano derecha con la que se hizo daño por apretar mucho, apretando con tal de detener el sangrado.

 

- No...NO – Desesperada por salir, trata de saltar sobre Capitano, forcejear, patalear con todo lo que tiene, pero él no se movía. No sabe por cuantos minutos estaba haciendo todo esto pero ya las fuerzas se le agotaron que no le quedó más nada que recostarse sobre el pecho del Capitán, llorando y con las piernas queriendo recostarse en el suelo. Suavemente el hombre la sigue sujetando hasta que caen juntos despacio; ante tal situación Capitano se siente abrumado, furioso de no tener palabras en la lengua para consolarla, pero sus acciones hablan más que las palabras así que la abraza hasta parecer una sombra que la cubre en su totalidad.

 

Lento pero seguro le acaricia la espalda, con su otra mano aprieta la cabeza del arconte en su pecho, que escuche los latidos de su corazón con el objetivo de que se calme; balanceándose con tal de calmarla.

 

Con el tiempo se escucha sollozos de la mujer después de expulsar sus penas, mojando sin dudas la armadura negra con mocos y demás, pero no le importa a Capitano. Un momento después la diosa vuelve hablar entrecortadamente.

 

- Snif…Snif como… - La garganta atascada trata de forzar su voz, Capitano sigue acariciando su espalda mientras se aparta un poco para que ella lo mire a los ojos – “…Sé que no es mi lugar pero….snif…. ¿Cómo sobrellevas esto?.... ¿Cómo es posible para todos los demás?, al parecer con estos años los trucos que hago para sobrellevar no funcionan nunca más….Snif… ¿Cómo?..."

 

Con lágrimas en las mejillas y sin energías se vuelve a recostar en el pecho de Capitano. Este sigue acariciándola y sorprendiéndose él mismo de ser del tipo cariñoso, pero eso no le importa ahora, reflexionando con todo lo ocurrido, piensa en las acciones a continuación. Esa pregunta le revuelve el estómago de cosas que no quiere volver a sentir otra vez y en pelear con todo lo que tiene para no volver a repetir los errores del pasado o de sus ancestros, es por eso que se volvió un Harbinger, con la máscara de su lado es imposible para el enemigo que caras pone o mostrar su vulnerabilidad ante nadie.

 

Pero tal vez, solo tal vez……pueda quitarse esta mascara….

 

Lento pero seguro toca la mejilla de la arconte, quitando sus lágrimas – “Mavuika, ¿Puedes mirarme?.... – Se nota que ella lo escucho por sus movida débiles de brazos pero obviamente no tiene energía para tan siquiera verle la marcara. Suspirado triste ante la vista levanta la cara de la arconte desde su mejilla con vista a sus ojos.

 

- Quiero enseñarte algo antes de que responda tu pregunta, es importante para mí esto pero…..no te espantes – En su estado Mavuika no capta lo que se refiere hasta que Capitano le señala su máscara, abriendo un poquito los ojos ella asiente y se sostiene de la cintura del Capitán para que esté libre de quitarse su armadura. Con esa aprobación, con miedo de lo que vera la arconte pero queriendo demostrar su punto se quita la máscara poco a poco hasta quedar desnudo ante ella, sacudiéndose el pelo y soltando su casco en el suelo.

 

La cara suya está casi cubierta de piel azul con venas azul oscuro y algunos puntos blancos alrededor de esa piel, la otra mitad de su ojo derecho no le ha tocado aun esas manchas azules del Abismo todavía, dándole la vista de una piel morena y uno ojos azules con estrellas como pupilas que la miran fijamente. Su expresión no sabría Mavuika como describirlo pero puede identificar algunas como: Tristeza de como la mira a ella y un tanto miedo de lo ella ve en él, que se espantara ante su estado por milisegundos cuando el aparta sus ojos de ella para volver a mirarla otra vez.

 

No esta horrorizada, mirando a Capitano que cree que se espantara por eso, este daño del Abismo no es nada, las heridas son algo eventual en la guerra, ver esto no es diferente; es más, cree que es el hombre más hermoso que tuve que presenciar en persona. Temblando para alcanzar la mejilla del Capitán que esta fría al tacto, acariciándolo e insistiendo en lo que tenga que decir, el hombre se calma felizmente de que este ella dispuesto a escucharlo; con la garganta atascada de un sabor agrio se sincera con ella.

 

- Ya sabes mi historia de que nací en Khaenri’ah, una nación que fue engullida por el Abismo, pero no conté como llegaron a ese estado – Respirando profundo por la rabia de esas experiencia –“Esas farsas de gobernantes creyendo que tener el poder de la oscuridad los hará invencibles contra Celestia o cualquier ser que se interponga en sus planes, jajaja….que equivocados estaban….mi compañero Pierro no pudo hacer nada contra ese camino y el Abismo destruyo todo…lo que conocimos…y amamos alguna vez….y Teyvat también sufrió las consecuencias después…..”

 

Por la mirada en sus ojos, reviviendo recuerdos horribles en su vida hasta llegar a ese punto que se le hace difícil continuar hablando, Mavuika lo iba a detener con su mano tapándole la boca al hombre pero Capitano niega con la cabeza para continuar.

 

- En la batalla dirigiendo a mi ejército, todos ellos uno por uno moría como cucarachas, lo que fue una nación orgullosa ahora era engullida por las llamas y monstruos por doquier que era interminable la cantidad. Amigos de toda la vida en la batalla irreconocibles cuando pasaba por sus lado, familias enteras atrapadas en sus casas por los ataques de estas criaturas, como todos se transformaban en bestias abismales y alrededor era insoportable el olor por cada cadáver a la vuelta de la esquina………….era…. – Aun Capitano puede oír los gritos de ayuda de su gente, viendo imponte sin importar si pelea o no todo se desmoronaba a sus pies hasta no quedar nada que defender.

 

- Capitano…. – A pesar de que él se esté culpando, Mavuika empatiza con su dolor.

 

- …..Ya el daño estaba hecho, me decía a mí mismo cuando tenía a los poco soldados que lograron sobrevivir conmigo, en mi cobardía cuando ya la lucha se llevó a todos los que una vez conocimos huimos a tu nación – Con amargura en la distancia veía una nación engullida entre rojo y negro mientras se iba con los sobrevivientes – “Obviamente no fuimos bien recibidos acá, no los culpaba en lo más mínimo, te digo que si no fuese por Ayizu o por ti siendo la arconte en ese momento sin duda los habitantes de Natlan nos lincharan en el momento de nuestra visita acá”.

 

- Oh…. – Sorprendiéndose un poco ante esa revelación – “Yo te ayude, pero yo…” - Tratando de buscar en sus memorias al Capitán, desamparada por no lograr reconocerlo en sus recuerdos, todo es tan borroso incluso si está viendo su cara ahora mismo. Capitano niega con la cabeza otra vez, en señal de que no se preocupara y que lo dejara continuar, lo cual ella acepta de momento.

 

- En ese momento....todo se ha ido, y estas tierras nos han dado propósito como gente como ustedes. Pero incluso eso, la culpa era un compañera que no te dejaba solo, estar en un cuarto a solas destruyéndote por las cosas que uno pudo haber hecho para no llegar a ese momento no lo podría contar con los dedos. A veces en la noche incluso hoy, pega mucho el tener que huir de tus tierras y ver si había algo que salvar, poder hacer algo más. Es un tormento que uno paga más aun cuando es líder de un grupo, ni siquiera sé si mis padres estas vivos……o son del Abismo…… - Capitano cierra los ojos, con una lagrima saliéndose que después es limpiada por Mavuika.

 

- Estando mis años aquí me ha enseñado que hay cosas que no puedes controlar, que solo puedes controlar tus acciones y como dirigir tu vida de ahora en adelante, que a pesar de todo no me apresure cuando no estás en un buen estado, es más decirlo que hacerlo debido a las circunstancias….y cuando el Abismo estaba atacando estas tierras, me decidí…que no puedo permitir que continuaran los errores de otros y proteger a quienes tengo de mi lado y destruir mi identidad en este mundo – El hombre se señala a si mismo aun mirando a Mavuika, abrazándola fuertemente.

 

- ¿Cómo me las arreglo para seguir adelante?.....sin duda hay que tener una buena voluntad de no darle la satisfacción al enemigo continuando su destrucción y seguir protegiendo lo que amas….. el recorrido no lo es Mavuika, este tipo de infierno incluso en mis pesadillas es algo que uno lidia, un precio que muchos no lo viven o podrán entender……. Es solitario…. un peso que uno sabe que está dispuesto a pagar pero con el tiempo uno se daña.

 

Su mano sostiene la mejilla de la pelirroja – “Lo que estoy tratando de decirte es que nadie acá es invencible ante el daño que ocurre, incluso cuando crees que los demás están siguiendo adelante es porque no tienen otra opción o están en silencio. Ser vulnerable es un miedo que llevamos incluso nosotros dos Mavuika, aun teniendo gente que te apoya……no soy el mejor hombre para consolar a alguien…….pero no estás sola en esta lucha….incluso si en este momento no crees que seas la mejor líder o nunca debes tener estos sentimientos, entonces seré la piedra de hielo en tu zapato para decirte cuan equivocada estas Arconte. Lo has demostrado a todos incluso a mí, que eres la mejor, pero incluso si eres una diosa, eres alguien que siente y que no todo puede ser perfecto. No importa que pase de ahora en adelante, tenéis mi mano y de quienes te siguen no importa quien este en nuestro camino Mavuika” – Una pequeña sonrisa se posa en el caballero de negro y unos ojos suaves con un brillo en sus ojos como si fuera a llorar, sosteniendo la mano de derecha de la mujer para abrirla con cuidado y que ella mire.

 

Sorprendida por lo que ve su mano derecha fue curada por los poderes de hielo de Capitano, estaba tan entumecida en el momento que no se dio cuenta. La herida estaba cubierta de escarcha, no sentía el frio por raro que parezca, aun siente la irritabilidad pero está controlada, se vuelve su mirada al hombre que la sostiene.

 

Abriendo sus labios como un pez bajo el agua, las palabras no le alcanzan la boca, la abre y cierra aun mirando a este hombre. Dos lagrimas se deslizan sobre ella pero sonríe como un Fénix que renace de las cenizas, no pudo ocultar una risita ante esto – “hahaha, incluso cuando dices que no eres bueno consolando….ese es uno de los mejores consuelos que pude recibir….” – Lo dice mientras ella se limpia las lágrimas que quedan. Aun en su estado, por la emoción sin importarle más nada se lanza sobre Capitano cayendo al suelo con el abrazándolo como un Saurio de peluche.

 

- ¡Ah!, ¿¡Mavuika qué!? – Sorprendido por la acción se queda en esa posición con los brazos al aire no sabiendo que hacer. Enterrando su cabeza en su hombro, Mavuika habla agradecida aun si su voz no la pueda escuchar un público general, el será el único en escucharla.

 

- Gracias…Capitano…gracias – Estas palabras significan mucho para el hombre viniendo de ella, relajándose la vuelve abrazar enterrando su cabeza en su cuello, llorando también por toda esta situación, por los años de lucha, su pasado y el sufrimiento de ella.

 

Si los abrazos pudieran reparar heridas, sin duda sería la mejor cura para cualquier mal. ¿Cuántas horas han pasado? No les importa en este momento, dos personas con vivencias similares apoyan la existencia de la una a la otra.

 

Separándose un poco, vuelven a mirarse pero con sonrisas en las caras.

 

- Sí que somos similares ¿Verdad? – Pregunta Mavuika con una sonrisa cansada pero una sonrisa nada menos.

 

- No te lo niego de ninguna forma Mavuika – Negando con la cabeza con los ojos cerrados pero sonriente, no sabe si su sonrisa es rara para ella, no ha visto su rostro en el espejo en años.

 

En vuelta en la sala con las llamas haciéndoles compañía, Mavuika bosteza y se recuesta en el pecho de Capitano otra vez….

 

- Después de hoy, ya me dio sueño

 

- Hay que descansar después de la batalla de hoy, será mejor que vayamos a tu cuarto – Con esfuerzo Capitano se levanta ayudando a Mavuika a sostenerse.

 

- ¿Oh? Entonces ¿Quieres pasar la noche conmigo? – Sonriendo la Arconte coquetamente. Sonrojado por ese atrevimiento Capitano voltea la cara ahora que no tiene su casco para protegerse.

 

- ¿Qué? Yo…Umn….

 

- Jajaja no tengas miedo, no tengo ningún problema que duermas conmigo – Sonriendo la arconte, quedando en silencio hasta que su cara se volvió seria – “Ambos lo necesitamos Capitano, no te dejare esta noche solo también ¿Entiendes?”

 

El corazón de hielo del Capitán bombea por esa declaración, la mira otra vez, apretando en sus brazos otra vez asiente seriamente – "Si me dejas, estaré encantado"

 


 

Mavuika guía a Capitano a su cuarto mientras este la sostiene de la cintura lentamente. Esta vacío de objetos debido a que ella tuve que sacrificar sus regalos para salvar a Kachina; por lo demás todo sigue igual. Hay una cama y es grande para que quepan 3 personas.

 

Huelen mal ahora que Mavuika lo nota, así que recomiendo que se deban bañar.

 

- Si quieres nos podemos bañar, no sería una buena idea quedarse con este ahora mientras dormimos – Ofrece la arconte, el Fatui acepta y la guía al baño.

 

Es un baño de muchas rocas de amarillo, naranja y rojo que brillan en la oscuridad de la noche, por lo cual no necesitan encender la luz. En el techo se rodea con un círculo que da la vista al cielo estrellado de Teyvat, un lavado, armarios con productos de baño. En el medio del baño hay una bañera enorme, debajo de esta un agujero que se usa para calentar la bañera, bañarse con agua caliente en una noche fría como esta es lo mejor para la salud y rejuvenecer la piel.

 

Durante ese tiempo ellos ponen el agua y buscan la leña que está en el cuarto para calentar el agua. Esperan un momento sentados hasta que la bañera este en la temperatura adecuada. En eso Capitano habla.

 

- Si ya lo demás está listo te esperare afuera, si tienes algún problema me avisas por favor – Con eso el hombre se dirige a la puerta de no ser que Mavuika lo hubiese detenido – “¿Si?” – Volteando a la arconte que esta sonrojada ¿Tendrá fiebre?

 

- Si quieres….no tengo ningún problema que te bañes conmigo – Lo dice la arconte sonrojada, Capitano está de la guardia baja por eso – “¡Oye no me mires así! Solo…..quiero estar junto a ti, me siento tranquila en tu presencia que no tengo nada que temer que entres conmigo” – Mira hacia los lados roja antes de volverlo a ver – “Solo si te sientes cómodo, sino no te preocupes no te juzgaré, puede que este yendo rápido en confiarte esto pero….así es como me siento hoy si me lo permites” – Con vista a Capitano a ver si hay alguna incomodidad por esa declaración, solo hallo timidez en su reacción pero por lo demás le pregunta.

 

- ¿Estas segura, Mavuika? – A estas alturas él no tiene problemas pero – “No estas asustada por ver más de mi cuerpo” – Lo dice bajando la miranda a su cuerpo. La arconte niega con la cabeza y toca el pecho de Capitano.

 

- Para nada, es más ¿Cómo puedes ser horrible? Incluso si fuera así, nunca he visto un hombre más hermoso en todos mis años de Arconte. Así que tranquilo - Le da al Capitán una sonrisa confiada y sincera, con eso Capitano no puede evitar sonreír o siquiera refutarla que está de acuerdo.

 

- Si tú lo dices – Con confianza y sin apresurarse ambos se desvisten sus ropas sudorosas, lo dejan en el suelo, sin poder evitar fascinarse de la vista del uno del otro, uno tuve que toser porque estaban en trance por la vista, quedando desnudos por completo y se metieron a la bañera, primero Capitano estirando sus piernas en la bañera y Mavuika sosteniendo las manos del hombre para equilibrase y entrar tranquila, sueltan un suspiro con el agua quitando el peso de encima de sus hombros; lo que necesitan después de todos los acontecimientos de hoy.

 

En esta paz, sus corazones se sienten más juntos que antes, relajados por fin. Esta paz que se aprecia cuando el otro siente los mismo sentimientos que tú, es un regalo que los acomoda a soñar y pensar con tranquilidad.

 

De manera sutil, Mavuika agarra la mano del hombre y lo aprieta, recibe también un apretón por parte de Capitano. Ambos mirando hacia el cielo estrellado; Mavuika reflexiona que es verdad lo que dice el Harbinger, nada puede sostenerse entando callado aunque sea difícil ser vulnerable ante los demás, pero a pesar de todo se siente libre por poder explotar sus emociones con alguien que pase por lo mismo que ella, es tan rápido que podía ignorar lo que siente cuando estaba en la tribu, todos alegres u ocupados para que después todo se derrumbara en los brazos del hombre.

 

Sin duda fue un gran paso, ahora sabe que será difícil si vuelve a tener esta actitud, pero ahora se siente más segura para poder expresar lo que siente hacia los demás, solo tiene que avanzar, lenta pero segura. Espera que Capitano sienta lo mismo.

 

Con la vista en el cielo, la pelirroja rompe el silencio.

 

- ¿Sabías que las estrellas que caen en Natlan son un símbolo de suerte bendiciones para cada persona en la vida cuando se enfrentan a situaciones difíciles? – Señala Mavuika subiendo su mano hacia el cielo mientras llueven las estrella a paso de gota de lluvia, es una función muy bella, hay de colores de todo tipo.

 

- Es un descripción bastante acertada – Estando deacuerdo Capitano, después duda en decir sus palabras – “Refleja sin dudas lo de hoy….” – Con eso se queda callado.

 

- Exacto….yo…. ¿Te hice daño cuando estaba…? - Temiendo que el pelinegro haya sido herido por su culpa en su ataque de patadas y forcejeo, sintiendo vergüenza por eso.

 

- Tranquila – La aprieta la cintura, negando con la cabeza sobre el pelo de la arconte – No me heriste en ninguna parte, ni sentí nada, estabas tan débil que pareciera que un conejo me estuviese dando patadas en el pie. Con eso Mavuika retrocede y se recuesta aún más en Capitano.

 

- Entiendo… - Cierra los ojos y se relaja, acariciándose mutuamente los dos se enjabonan quitándose el sucio, sudor y tener cuidado con las heridas del otro, descansando así otra vez. Ante eso Mavuika tiene una pregunta que a Capitano, pueden verlo como curiosidad pero después de que confesara su pasado, ella quiere saber que ve mientras el ve el cielo estrellado, cuando estaba solo incluso sin estar en batalla, sin duda quiere escuchar más de él.

 

- Hey, Capitán…

 

- ¿Mnn? – Subiendo su cabeza para escucharla – “¿Qué pasa?”

 

- Cuando vez el cielo a solas ¿En qué piensas?

 

- ……………………

 

Mirándola otra vez, ella no le devuelve la cabeza, permanece su vista en la profundidad de la noche con estrellas cayendo como gotas de agua. El ruido de los grillos les hace compañía en el silencio de la presencia de dos individuos. Una tranquilidad que vale oro en momentos en donde el mundo se destruye a los pies de quienes siguen vivos. Cuando no hay batallas que combatir, a nadie que comandar por el día, cuando todos se alejan hacen sus cosas, la soledad es un privilegio en donde estas contigo mismo para reflexionar y relajarte de los destrozos que te arroja la vida.

 

- ¿Qué pienso cuando miro el cielo a solas?.........

 

Mirando las estrellas caer junto a Natlan, un espectáculo que no pudieron verlo los que no están con ellos más…….

 

¿Quizás piense todavía como un niño soñador?......

 

- Por mis adentros….en un mundo de paz, donde uno no tenga que pelear y sobrevivir otro día. En reparar errores del pasado que uno sabe que no puede volver a corregir el daño causado. Hacer tantas cosas que no volverán a ti durante estos 500 años. Tener estos momentos, incluso cuando todo no está a nuestro control. Pero me levanto para tener una oportunidad más en hacer las cosas bien.

 

- Tener estos momentos junto a ti es un regalo envuelto en llamas, uno que es peligroso agarrar. Pero que no lo tendría de otra manera.

 

Mavuika no cree que pueda acostumbrase cuando él le llama su nombre o confiesa de esa manera, el cómo lo dice sin dudas le da entender que tuvieron una relación en el pasado, pero no preguntara; en otro momento sería factible, ahora está en el presente. Volteando a verlo con mirada comprensiva y firme lo llama suavemente.

 

- Siento tu perdida y de quienes estuvieron contigo, esos del Abismo pagaran lo que han hecho, lo juro – Para que vea que ella lo dice enserio toca el pecho cerca del corazón; donde está la herida de la pelea que tuvieron en el estadio y usa sus poderes de fuego para curar sus heridas.

 

Le dolió un poquito, el calor le vuelve unir la piel muerta, es extraño tener poderes de curación similares, je…sin duda no son tan diferentes. Ya terminando, la herida de corazón se cicatriza, tardara unos días en volver a la normalidad pero ya no le molesta esa zona. El Capitán sostiene la mano de Mavuika y con ternura le besa su mano sin dejar de mirarla.

 

- Entonces, si me lo juras de esa manera, cualquier problema que tengamos el uno al otro lo resolveremos, “Ninguno pelea solo” Mavuika, espero que sepas todos los días para recordártelo, sino es por mi entonces es por la gente que cree en ti y te acompaña – Atrayéndola hasta que sus frentes se tocan – “Si estas a punto de tener un episodio de estos, me da lo mismo si me interrumpes en un papeleo o estando con alguien, aquí estoy y no iré alguna parte” – Recordando como Mavuika se dañaba así misma, es una imagen que recordará por el resto de su vida. Sin quitarle la vista de sus ojos el transmite su mensaje – “Júramelo, Mavuika”

 

Si su pecho no se rompe con esa declaración no sabe que lo hará. Cerrando los ojos, tomando un respiro le devuelve la mirada seriamente y levanta su mano volviéndola en llamas.

 

- Temo que algo así vuelva a darse en el futuro, pero ya sé que puedo contar con todos ustedes, el Viajero, Paimon, Kinich, Lansan, Mualani Kachina, Xilonen y sin dudas tu Capitano. Juremos esta promesa entre fuego y hielo por cada respiro que demos en esta vida, por esta pequeña eternidad contigo ¿Contaras conmigo de ahora en adelante, Capi? – Transmitiendo con intensidad su compromiso de mejorar y ser apoyada por quienes están a su lado, espera con anticipación la respuesta del hombre.

 

No se hizo esperar, una mano fría aterriza en su mano, cerrándola con sus dedos, juntado sus poderes, sintiéndose cómodos el uno al otro en la intimidad de la noche estrellada. Los ojos de ambos son de estrellas relucientes en la oscuridad; estrella y sol se unen. El pelinegro agarra la mejilla de la diosa con reverencia acercándose a sus labios, sin tocarlos todavía; esperando el permiso de ella, un gusto que la pelirroja concede. Ante eso Capitano sonríe con labios relucientes de frio como nunca antes.

 

- Por esta pequeña eternidad Mavu… - Con eso sellan su juramento con los labios del otro, no tienen experiencia con parejas anteriores pero ellos lo prefieren de esta manera. Es lento, suave en toda su desnudez, no les importa quedarse en esta posición por toda la eternidad y más.

 

Cerrando sus ojos se exploran como viejas almas que se vuelven a conocer, saboreado la esencia del otro.

 

Se separan para tomar aire pero al momento se juntan otra vez con más vigor y firmeza, ternura que el anterior beso, no paran hasta que el otro este sin alienante, como una guerra de titanes de quien transmite su amor por el otro con un beso, una caricia, un abrazo bien apretado.

 

Mañana descansaran, se lo merecen. Tienen que ponerse mucho al día pero esta vez estando juntos, por los demás, por quienes murieron; por el futuro que quieren rescatar, por ellos mismos en sanar, en seguir adelante.

 

Para volver a un cielo estrellado que los ilumina con bendiciones en vez de maldiciones.

 

Juntos.

 

Por la eternidad.

 

……………..

 

...........................................................

Notes:

Bueno, resulta que me pase de la raya y no lo hice ligero que me puse a llorar y sonreír por estos dos, lo que uno hace por amor a sus personajes. Espero que este largo recorrido les haya gustado, ¿Qué piensan al respecto? Sin más me despido y que tengan una buena tarde.

Series this work belongs to: