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El maid café de la clase 1-1

Summary:

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— ¿Alguien me recuerda por qué estamos haciendo esto? — Sakura preguntó con desesperación, estando a punto de echar humo por las orejas de lo rojo que estaba.

 

— Creo que estamos haciendo esto porque nos tocó realizar un maid café  para el festival escolar. — respondió Nirei, intentando encontrarle el lado amable a la situación, aunque por dentro moría de vergüenza por cómo estaba vestido, igual que el resto de la clase 1-1.

 

— ¡Yo creo que nos vemos geniales! ¡Mis músculos se ven increíbles con este traje! — exclamó Tsugeura alegremente mientras reflexionaba los bíceps con entusiasmo.

 

— Ehh... Suo-chan, Sugi-chan, ¿a dónde creen que van? — Kiryu interceptó a los mencionados justo antes de que lograran huir del salón.

 

— A ningún lado. — respondió Suo, fingiendo una sonrisa tan falsa y tétrica que alguna vez pudiera haber dado.

 

Mientras tanto, Sugishita había empezado a golpear su cabeza repetidamente contra la pared, tal vez con la esperanza de quedar inconsciente antes de pasar la humillación que les esperaba.

 

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Notes:

Esto es el resultado de mi ansiedad por una presentación de la universidad, una imaginación incontrolable y la última ilustración de Nii-sensei de algunos miembros de la clase 1-1 vestidos de sirvientas.

Este es mi primer contenido de este tipo sobe Wind Breaker, así que espero que les guste!!

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

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— ¿Alguien me recuerda por qué estamos haciendo esto? — Sakura preguntó con desesperación, estando a punto de echar humo por las orejas de lo rojo que estaba.



— Creo que estamos haciendo esto porque nos tocó realizar un maid café  para el festival escolar. — respondió Nirei, intentando encontrarle el lado amable a la situación. 

 

Aunque por dentro moría de vergüenza por cómo estaba vestido, al igual que el resto de la clase 1-1.



— ¡Yo creo que nos vemos genial! ¡Mis músculos se ven increíbles con este traje! — exclamó Tsugeura alegremente mientras reflexionaba los bíceps con entusiasmo.



— Ehh... Suo-chan, Sugi-chan, ¿a dónde creen que van? — Kiryu interceptó a los mencionados justo antes de que lograran huir del salón.



— A ningún lado. — respondió Suo, fingiendo una sonrisa tan falsa y tétrica que alguna vez pudo haber dado. 



Mientras tanto, Sugishita había empezado a golpear su cabeza repetidamente contra la pared, tal vez con la esperanza de quedar inconsciente antes de pasar la humillación que les esperaba.




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— ¿Un festival escolar? — la pregunta de Sakura estaba cargada de desconcierto y una incomodidad creciente que se agitaba desde lo más profundo de su pecho. — ¿Nos llamaste por un estúpido festival escolar?

 

— ¡Sakura-san! — chilló Nirei, intentando silenciar a su capitán de grado, quien claramente aún tenía un par de quejas más por decir. 

 

— Así es. — Umemiya respondió con un tono despreocupado y una amplia sonrisa. — Organizamos este festival para fortalecer la convivencia entre nosotros y los habitantes de la ciudad. — añadió con entusiasmo, mientras tomaba un recipiente lleno de papeles doblados por la mitad. — Es responsabilidad de cada capitán de grado y sus vicecapitanes organizar una actividad junto a sus compañeros. — explicó con calma, aunque, por alguna razón, la tensión en la azotea parecía ir en aumento conforme hablaba. — Cada capitán tomará un papel, y la actividad que salga será la que tendrán que preparar. — explico, y antes de que Umemiya siquiera tuviera que pedirlo, los capitanes de los distintos grados ya habían formado una fila frente a él.

 

— ¿Qué les pasa? — preguntó Sakura, al notar que se había quedado al final de la fila.

 

— Todos temen que les toque organizar un maid café. — respondió Enomoto en un susurro, lanzando una mirada nerviosa hacia Kaji, quien era de los primeros en tomar un papel del recipiente. 



— ¿¡Un maid café!? — Nirei exclamó, entre avergonzado y horrorizado por la idea. 

 

“¡Siiiii! Entre las actividades está organizar un maid café, pero nadie quiere hacerlo. 

(,,>﹏<,,)

 

El año pasado nos tocó a nosotros y fue una experiencia terrible. Kaji-kun estuvo a punto de lanzarse por la ventana porque no soportaba seguir vestido de sirvienta.

 

A Enomoto y a mí nos tomó mucho trabajo detenerlo. 

(╥﹏╥)” 

 

Kusumi escribió rápidamente en su teléfono aquel mensaje, el cual les mostró a Suo y Nirei, quienes observaron rápidamente a su capitán, ciertamente temerosos que les tocara aquella actividad. 

 

— Bueno, no hay que ser tan pesimistas. — Suo intentó demostrar valentía cuando la toma de actividades empezó. — ¿Cuántas probabilidades hay de que nos toque hacer lo del maid café? — preguntó sin recibir una respuesta de Nirei, quien intentaba mantener la calma a toda costa. 



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— Y parece ser que el maid café de este año será organizado por la clase 1-1. — la declaración de Umemiya provocó que Nirei y Sakura ahogaron un grito, mientras que Suo solo logró esbozar una sonrisa nerviosa.

 

— ¡Ni hablar! — protestó Sakura rápidamente, su rostro ya teñido de rojo ante la simple idea de verse vestido como una sirvienta. — No pienso humillarme de esa manera. — aunque sus palabras estaban cargadas de una fuerte decisión, sabía que nada podía cambiar el resultado.

 

— ¿Eeeeh? ¿Pero por qué? — Tsubaki no tardó en aproximarse a Sakura, quien intentó huir al prever lo que venía, pero ya era demasiado tarde. — ¡Van a verse adorables con esos uniformes de sirvientas! — exclamó con entusiasmo, envolviendo a Sakura en un fuerte abrazo que empezaba a dejarlo sin aire. — Yo misma conseguiré los trajes y los ayudaré a prepararse. — declaró, chillando de pura emoción.

 

— Tsubaki-san. — Nirei la llamó con cierta preocupación. — Creo que Sakura-san necesita respirar. 

 

Al escucharlo, Tsubaki soltó a Sakura de inmediato, disculpándose por haberse dejado llevar.

 

Al verse libre, Sakura corrió a esconderse detrás de sus vicecapitanes. Su rostro estaba más rojo que antes, y no sabía si la culpa era de la falta de aire provocada por Tsubaki o de la humillación que les esperaba en aquella actividad escolar.



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— Vamos, vamos, ¡anímense un poco! — Tsubaki habló con una sonrisa traviesa mientras ayudaba al último de sus kohais a ajustarse el uniforme. — ¡Se ven tan hermosos vestidos de esa manera! — exclamó, rebosante de orgullo por lo que había conseguido.

 

De repente, su expresión alegre cambió por una seria y misteriosa, lo que puso a todos en alerta.

 

— Oh, por cierto... Sakura, tengo algo especial para ti. — buscó entre sus cosas y sacó un par de objetos que ocultó tras su espalda. — Como capitán de grado, debes destacar un poco más que los demás.

 

Sakura, al darse cuenta de que nada bueno podía salir de aquella situación, intentó huir por todo el salón. Sin embargo, el lugar ya estaba preparado para recibir a los primeros clientes, lo que dificultaba cada uno de sus intentos de escape.

 

Tras varios minutos de persecución, Tsubaki finalmente logró alcanzarlo y le colocó unas orejas de gato. Una era negra y la otra blanca, haciendo juego con su cabello bicolor. 

 

Además, ajustó un aterciopelado collar rosa con un cascabel en el cuello.

 

— ¡Perfecto! — exclamó la de tercer año, admirando su "obra maestra" mientras Sakura, rojo de vergüenza, deseaba desaparecer.

 

Si Sakura ya destacaba por ser el único en llevar medias negras y una falda más corta que el resto, aquellos accesorios añadidos lo transformaron en un imán para todas las miradas.

 

— Alguien, por favor, mátenme. — murmuró entre dientes, mientras intentaba cubrir lo más posible su cuerpo expuesto.

 

Fue entonces cuando sintió la mirada penetrante de todos a su alrededor. Nadie en el salón apartaba los ojos de él; incluso Sugishita, quien seguía intentando buscar la manera de lastimarse a sí mismo, ahora lo observaba con suma atención. 

 

Sakura notó el asombro generalizado, pero lo que realmente lo inquietó fue detectar cierto deseo en la mirada de alguien. Un escalofrío recorrió su cuerpo al percibirlo, aunque, cuando intentó identificar al responsable, la sensación desapareció tan rápido como había llegado.

 

— El festival empieza en quince minutos, así que prepárense. — anunció Tsubaki apresuradamente, tomando sus cosas antes de salir del salón para atender su propia actividad.

 

El silencio se apoderó del lugar tras su partida. 

 

Algunos intercambiaban miradas nerviosas, incapaces de creer lo que estaban por hacer.

 

— Sakura-kun. — lo llamó Suo en voz baja, sacándolo de sus pensamientos. El bicolor, aún debatiendo si seguir adelante o imitar a Kaji al intentar saltar por la ventana, lo miró con cierta resignación. — Creo que necesitan un poco de motivación.

 

— Ehh... vamos a dar lo mejor de nosotros. — dijo Sakura con una voz que carecía de convicción, pero al menos lograba hablar en lugar de quedar paralizado por los nervios.

 

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Como era de esperarse, el maid café se convirtió en una de las actividades más visitadas del festival. Aunque sólo ofrecían una selecta variedad de tés y bocadillos dulces, idea sugerida por Suo, la afluencia de personas era abrumadora. 

 

La mayoría de los asistentes entraba al salón solo para tomarse fotos con los chicos, quienes, poco a poco, comenzaban a desenvolverse con mayor naturalidad en sus roles. 

 

Aunque algunos, como Sakura, apenas podían mantener la compostura.

 

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Hasta pronto, amas. — Sakura logró esbozar una fingida sonrisa al despedirse de un grupo de chicas. Las cuales chillaron emocionadas, mientras agitaban las manos al momento de despedirse, dejando un eco de risas nerviosas tras ellas. 

 

— Lo estás haciendo bastante bien, Sakura-kun. — comentó Suo, acercándose tras despedir a sus propios clientes con una mayor naturalidad a la de Sakura. 

 

— Ni una sola palabra. — replicó este, llevándose una mano a la frente antes de soltar un suspiro. — No sé cuánto más puedo soportar esto.  

 

— Quizás podamos tomar un descanso en unos...  

 

— ¡Kame-chan! ¡Por aquí, por aquí! — una voz estridente y enérgica cortó la conversación inesperadamente.  

 

"¿Qué hacen ellos aquí?" pensaron al unísono Sakura y Suo. 

 

El primero observaba con horror cómo el líder y el segundo al mando de Shishitoren se acercaban a grandes pasos al salón.

 

— Vaya... ¡Sakura-chan, Suo-chan, se ven adorables! — exclamó Tomiyama con una sonrisa descarada, lanzando una mirada cómplice a Togame, quien parecía completamente embelesado mientras devoraba a Sakura con la mirada.  

 

— Hola, Sakura... te ves... bien. — murmuró Togame, con una voz grave que hizo que Sakura sintiera un estremecimiento incómodo recorriéndole la espalda, todo por su sensor del amor haciendo de las suyas. 

 

En su desconcierto, un saludo de bienvenida salió automáticamente de los labios de Sakura antes de que pudiera detenerse. 

 

— Sean bienvenidos, amos.  

 

El efecto de aquello fue inmediato. 

 

Togame quedó paralizado, con los ojos muy abiertos y un rubor intenso subiéndole hasta las orejas. Mientras tanto, Tomiyama reía, disfrutando de la escena como si fuese lo más gracioso que alguna vez haya visto. 

 

Aprovechando la confusión, Suo tomó a Sakura por la mano y lo arrastró rápidamente fuera del salón.  

 

— Vamos a tomar un descanso. — anunció con voz firme, dirigiéndose a Nirei antes de salir apresuradamente del lugar.  

 

El collar de Sakura emitía un suave tintineo con cada paso, lo que atraía la atención de algunos quienes, curiosos, giraban la cabeza para mirarlo. Este detalle no hizo más que aumentar el sonrojo del bicolor, mientras Suo aceleraba el paso hasta encontrar un salón vacío y alejado del bullicio del festival.  

 

— Aquí estaremos bien. — aseguró Suo al abrir la puerta, dejando que Sakura entrara primero.  

 

— Sí... — murmuró Sakura, aún algo aturdido, sentándose en el escritorio del profesor.  

 

El silencio que siguió fue inquietante e incómodo. 

 

Suo lo miraba fijamente, como si evaluara algo. 

Después de algunos segundos, Sakura notó esa intensidad y sintió cómo un calor desconocido empezaba a surgir desde su pecho.  

 

— ¿Qué es lo que te pasa? — preguntó finalmente, frunciendo el ceño al darse cuenta de lo que había pasado. 

 

— ¿De qué hablas, Sakura-kun?   — Suo pregunto desconcertado, como si todo este tiempo hubieran estado escondidos en aquel salón. 

 

— Sabes perfectamente a qué me refiero. — replicó Sakura, cruzando los brazos en un intento de parecer firme. — ¿Por qué me alejaste de Togame y Tomiyama de esa manera?  

 

Suo no respondió de inmediato, simplemente avanzó un par de pasos, acortando peligrosamente la distancia que había entre ellos, y con su mirada tornándose aún más penetrante.  

 

— Lo que me pasa es que no puedo permitir que te sigan viendo de esa manera. — declaró Suo, con una mezcla de autoridad y posesividad que dejó a Sakura sin palabras. — No puedo soportar que le sonrías a Togame con ese comportamiento tímido, ni que intente acercarse a ti.

 

— ¿Por qué? — preguntó Sakura, con un tono inocente, a la vez que se inclinaba ligeramente hacia adelante.  

 

— Porque quiero que seas solo mío. — respondió Suo, con una intensidad en sus palabras que hacía evidente cuánto tiempo había esperado para decir aquello en voz alta. — Y estoy dispuesto a demostrarlo, si es que me lo permites.  

 

El silencio que siguió fue pesado, lleno de una expectativa que parecía electrificar el ambiente que se sentía. Suo no continuó de inmediato; por muy emocionado que estuviera espero algún indicio de aceptación en los ojos de su capitán.  

 

Pero Sakura no emitió una respuesta verbal, en su lugar, movió la cabeza afirmativamente, siendo este un gesto tan pequeño, pero a la vez suficiente para romper cualquier barrera que quedara entre ambos. 

 

Ya no había necesidad de más palabras, no cuando Suo cerró la distancia que quedaba entre ellos sin vacilar, capturando los labios de Sakura en un beso que desbordaba todo el deseo y las emociones que había estado conteniendo.  

 

El contacto inicial fue un torbellino de sensaciones para ambos, aunque especialmente para Sakura, quien sorprendido por la intensidad del beso, tardó un segundo en reaccionar, pero no se apartó. En cambio, sus manos se aferraron al borde del escritorio donde estaba sentado, mientras su mente luchaba por procesar que se estaba besando con uno de sus mejores amigos. 

 

Suo, por su parte, no parecía dudar con lo que hacía, todo por la forma hambrienta y desesperada en que sus labios se movían contra los de Sakura. La presión que ejercía entre ambos era perfecta, transmitiendo el mensaje que sus palabras habían iniciado. 

 

Él deseaba a Sakura solo para sí mismo, no podía soportar la idea de que alguien más la viera como él lo hacía o pensara, aunque fuera por un breve instante, que podía tenerlo antes que él.

 

Cuando finalmente se separaron, ambos estaban jadeando, sus rostros brillaban ante el rojo intenso que habían conseguido tras besarse por varios minutos seguidos. 

 

— Esto es lo que siento por ti. — susurró Suo, manteniendo su frente contra la del bicolor. 

 

La cercanía hizo que suaves jadeos escaparan de los labios de Sakura, erizando su piel como una descarga eléctrica que le recorrió el cuerpo entero. Suo tomó una pequeña pausa, como si quisiera grabar el momento en su mente para no olvidarlo jamás, por más que el tiempo pasara. 

 

— Y no pienso retroceder. — afirmó Suo, mientras colocaba con firmeza sus manos sobre la cintura definida de Sakura. Este, incapaz de contenerse, volvió a jadear como antes, aunque hacía solo unos segundos había logrado calmarse. — Quiero que seamos uno, quiero formar un solo ser contigo.

 

Los pensamientos y sentimientos de Sakura parecían librar una batalla interna, completamente descoordinados. 

 

Mientras su mente le rogaba que recapacitara, que detuviera esto antes de arruinar su amistad con Suo, su corazón le gritaba con fuerza que se rindiera, que se dejara llevar por él hasta que este le demostrara todo lo que sentía. 

 

— H-Hayato… — murmuró Sakura, su voz tembló al pronunciar el nombre de su amigo. 

 

Y la respuesta inicial que tuvo de Suo, fue una sonrisa victoriosa que se dibujó en sus labios, al saber que había ganado

 

— ¿Sí, Haruka? Dime lo que deseas. — respondió con una calma aparente, aunque en su interior, un torbellino de deseos luchaba por desatarse. 

 

Había esperado tanto este momento, tanto por escuchar su nombre salir de esos hermosos labios, que apenas podía contenerse.  

 

— Por favor… — susurró Sakura, sin poder continuar. 

 

El peso de sus emociones lo abruma demasiado, dejándolo sin aliento ni palabras.  

 

— ¿Por favor qué? — insistió el castaño, con una voz más grave, mientras una de sus manos descendía por el cuerpo del menor, presionando suavemente la entrepierna de Sakura. 

 

Este dejó escapar un gemido profundo, casi desgarrador, que resonó por todo el salón. 

 

— Hazlo… Por favor, hazlo. — imploró Sakura, rindiéndose por completo, sin darse cuenta que había desatado algo que ya no podría controlar.

 

Suo se inclinó sobre él y lo besó con renovada pasión, con un fervor que no podía ser descrito tan fácilmente. Sin romper el contacto, lo recostó cuidadosamente sobre el escritorio, uniendo sus cuerpos aún más. 

 

Las manos de Sakura fueron llevadas detrás de su cabeza, Suo las sujetó un momento con firmeza para inmovilizarlas, como si quisiera demostrarle al otro que, al menos por ahora, no tendría otra opción más que entregarse y rendirse ante el. 

 

— No intentes resistirte, por favor… — susurró Suo contra los labios de Sakura, quien no hacía más que jadear y gemir. — Déjame mostrarte cuánto te he estado deseando. — su tono de voz era demandante,  como si quisiera concentrar toda la atención de Sakura en lo que hacía.

 

Aunque no tenía que esforzarse mucho para lograrlo, porque Sakura parecía estar tan frágil y perdido que empezaba a cuestionarse si sería capaz de hacerlo venirse solo con ayuda de sus besos y sus inquietas manos. 

 

Esbozo una sonrisa complaciente antes que sus manos empezaran a tocar las suaves y temblorosas piernas de Sakura, mientras sus besos descendían por todo el cuello de este. Suo se vio tentado a sacarle aquel collar aterciopelado que llevaba puesto, el cual hacía ruido cada vez que el cuerpo del bicolor se movía, pero después de considerarlo por algunos segundos decidió no quitarselo. 

 

Aquello le daba un toque adorable a su amado gatito, que seguía tan ruidoso como antes, seguramente desconcertado por sentir tanto a la vez. 

 

Las orejas ya habían caído desde hace rato de la cabeza de Sakura, pero eso no importaba. 

 

En cambio siguió bajando, dejando a su paso un húmedo camino de besos por el cuerpo de su capitán, quien ahora mostraba el pecho al descubierto, tras haber desabotonado algunos de los botones de su camisa. Sakura observa con ojos vidriosos cómo Suo lame descaradamente uno de sus pezones, mientras tira del otro con una mano que ha decidido apartar de sus piernas.

 

Sakura desea decirle algo, anhela pedirle que vaya más allá antes de perder la cabeza, pero de sus labios solo emergen ruidos ininteligibles, que seguramente ni Suo podría interpretar, a pesar de que sabe leer su lenguaje corporal y los gruñidos que emite cuando está molesto. 

 

— H-hayato. — intenta llamarlo, pero su voz suena tan suave y distante que comienza a pensar que ha perdido el conocimiento y que está fuera de su cuerpo mientras su amigo lo toca sin cesar.

 

— ¿Qué sucede, Haruka? — escucha la respuesta de Suo, justo cuando este deja de tocar sus pezones.

 

Ese es el momento que Sakura había estado esperando para expresar todo lo que siente, pero, al igual que antes, solo balbuceos y gemidos escapan de sus labios. Apenas puede creer que ha perdido la capacidad de hablar, mientras Suo emite una risita burlona, como si hubiera anticipado que algo así sucedería.

 

— Está bien, si quieres que vayamos un poco más rápido, entonces lo haremos. — dice el castaño, y en respuesta, Sakura emite un gemido lleno de emoción.

 

Su emoción se intensifica cuando el otro comienza a bajarle los pantalones cortos que lleva puestos, dejándolos por debajo de sus rodillas, al igual que su ropa interior. Sakura empieza a temblar al sentirse tan desnudo, pero Suo lo tranquiliza con una sonrisa antes de levantarle la falda y dejar al descubierto su miembro.

 

Sakura puede notar como su pene se encuentra totalmente erecto, ya con un poco de líquido preseminal en la punta. De pronto, ahoga un grito cuando Suo lo toma de la base y empieza a hacer movimientos repetitivos con su mano, va de arriba hacia abajo marcando un ritmo constante que está empezando a desquiciarlo. 

 

Su respiración se agita conforme el tiempo pasa, su mente empieza a dar vueltas conforme el placer y el calor se acumulan dentro de su cabeza. 

 

Nuevamente quiere pedirle a Suo que vaya más allá, que no sea tímido ni mucho menos considerado con él, a pesar de ser esta su primera vez con alguien. Pero no puedo hacerlo, porque terminará por convertirse en un desastre incontrolable de jadeos y gemidos, que espera ansioso por obtener más de lo que ya tiene. 

 

Sus súplicas parecen ser escuchadas de alguna manera, porque Suo deja de mastubarlo por unos instantes, y antes de que la tristeza o la desilusión lo embarguen, siente la boca caliente de su compañero, quien parece haber tomado un atrevimiento más grande que los anteriores. 

 

Como antes, Suo se mueve de arriba hacia abajo, aunque ahora recorre un minucioso camino desde la base, el cuerpo cavernoso hasta llegar al glande, donde mueve su lengua de una forma en particular, que causa que Sakura lleve sus manos hacia su boca en un intento desesperado de no emitir un fuerte grito, a la vez que su espalda se arquea como si fuese un arco, listo para lanzar una flecha. 

 

Sin tener un control de su cuerpo, eyacula aun cuando Suo sigue con su miembro dentro de su boca, esto parece importarle poco a su vicecapitán, quien en lugar de apartarse, termina tragando todo lo que Sakura tenga por darle. El bicolor solloza sufriendo de pequeños espasmos que recorren cada parte de su cuerpo, ahora quiere regañar a su amigo por lo que ha hecho, pero su último pensamiento coherente acaba de escaparse de su cabeza. 

 

— Muchas gracias por alimentarme, Haruka. — Suo le agradeció, una vez que ha limpiado un poco su boca, para después admirar el pequeño desastre en que se ha vuelto su amado gatito. — Haruka. — lo llama, tomando con suavidad el rostro del otro para que lo vea fijamente a los ojos, debido a que la mirada de Sakura se pierde en algún punto del salón.  — Yo podría… — murmura, sin saber cómo darse a entender, debido a que Sakura parece haber perdido todo sentido.

 

— H-hayato. — Sakura vuelve a pronunciar el nombre del castaño, aunque ahora de una forma más desesperada, al mismo tiempo que intenta alzar las caderas, aunque apenas tiene fuerza para moverse. 

 

Suo parece captar el mensaje, así que procede a tomar con una de sus manos el semen que aún queda por el miembro del bicolor, quien vuelve a estremecerse y sollozar más fuerte que antes. Manteniendo la mirada fija  en Sakura, Suo lleva un par de sus dedos hacia la entrada de este, la repentina invasión tensa el cuerpo de su amado en cuestión de segundos, y por un momento, considera que ya ha sido suficiente. 

 

Que ya ha tenido suficiente de Sakura y que pueden continuar en otra ocasión, pero la expresión tensa de su capitán pasa a una más relajada cuando se acostumbra a tenerlo dentro. Aun así, Suo espera un momento antes de introducir otro dedo, del mismo modo, se toma su tiempo antes de que un tercero llegue, y solo es cuestión de que Sakura deje escapar un profundo suspiro antes de que empiece a moverse. 

 

Intenta ser lo más cuidadoso que puede al principio, sus ojos se mantienen fijos en la mirada desigual de su amada flor, que parece estar tomando bastante bien la intromisión de sus dedos, los cuales empieza a mover un poco más rápido que antes, simulando embestidas que arrancan nuevos sollozos en el bicolor, quien cree que puede venirse por segunda vez de lo que va el encuentro. 

 

Cuando Suo considera que se encuentra listo, retira sus dedos del interior de Sakura, quien no tiene tiempo suficiente para quejarse, debido a que Suo levanta su propia falda y retira sus pantaloncillos cortos y ropa interior para que su miembro también pueda estar libre como el del bicolor. 

 

Sakura mantiene su mirada fija en el miembro recién expuesto de Suo, quien se masturba a sí mismo por un tiempo antes de llevarlo a donde antes tenía sus dedos. Sakura extiende un poco más sus piernas al ver esto, quizás de manera inconsciente o porque sabe lo que está a punto de pasar. 

 

El castaño parece bastante concentrado mientras va ingresado, a pesar de hacerlo de manera lenta, Sakura espera pacientemente a que su compañero ingrese hasta donde considere conveniente llegar. Aunque para él, no sería ningún problema tener todo el miembro de aquel metido en su interior, aunque esto significaba no poder moverse adecuadamente el día anterior. 

 

Suo deja escapar un gruñido cuando parece haber llegado al punto correcto, ahora observa de inmediato a Sakura, para saber cómo este se encuentra, y lo que ve, no hace más que hacerlo sentir orgulloso. Sakura tiene el rostro y las orejas teñidas de un intenso color rosa, de su ahora boca entreabierta no solo salen gemidos y jadeos incontrolables, sino que también una considerable cantidad de saliva que no puede seguir manteniendo dentro, su pecho sube y baja de forma irregular y sus ojos llorosos solo lo hacen ver más apetecible de lo que ya es. 

 

— Luces espectacular. — Suo dice con una sonrisa formándose en sus labios, antes de robarle un intenso beso a su capitán, que busca desesperadamente sus labios, como si hubiera desarrollado una fuerte dependencia a ellos en tan poco tiempo.  

 

Tras compartir saliva por un rato, Suo decide que es momento de empezar a moverse. 

 

La primera embestida que da es suave, demasiado suave para el gusto de Sakura, quien emite un gruñido para transmitir su descontento. Pero su inconformidad no dura demasiado cuando Suo se mueve por segunda vez, y es en esta ocasión en donde todo vuelve a perder sentido para Sakura. 

 

Suo lo toma con firmeza de las caderas para ir tan profundo como le sea posible, los gemidos salen de manera más constante de los labios de Sakura, quien se aferra a la espalda de Suo para tener de donde sostenerse. Esto parece ser perfecto para el castaño, que aumenta de manera considerable la fuerza con la que embiste a su amado capitán, que nuevamente parece haber perdido el control de su cuerpo, porque termina eyaculando por segunda vez, manchando de blanco su propia ropa y la de Suo, quien no parece haberse dado cuenta de esto, porque sigue como antes. 

 

Moviéndose con tal fuerza que el escritorio empieza a moverse y crujir, como si en cualquier momento fuese a ceder ante el constante vaivén que se ejerce sobre él.  A Sakura le es imposible no emitir un fuerte alarido cuando Suo sale repentinamente de su interior para después entrar de golpe, sus ojos vuelven a llenarse de lágrimas y su cuerpo se estremece de una forma que nunca antes había experimentado. 

 

Su respiración se entrecorta cada vez que Suo entra y sale sin decirle nada, su cabeza empieza a sentirse cada vez más pesada, y está seguro de poder venirse por tercera vez a pesar del poco tiempo que ha transcurrido de su segundo orgasmo. Suo se mueve como si estuviera poseído por la lujuria y el deseo de poder dejar su marca desde lo más profundo del cuerpo de su capitán, que ha empezado a sollozar y gemir cerca de uno de sus oídos. 

 

No sabe si lo está haciendo de manera intencional, pero le fascina que su amada flor no tenga ningún tipo de timidez para transmitirle lo que siente. Por instantes puede escuchar como el otro balbucea constantemente su nombre, como si hubiera olvidado la manera de pronunciar más palabras, aunque también puede escucharlo pedir por más, y él no es nadie para negarse a darle lo que tanto pide. 

 

Un tercer orgasmo golpea con fuerza a Sakura, de quien Suo está casi seguro que ha perdido por completo la voluntad sobre su propio cuerpo. Porque puede sentir como los brazos de su amado se quedan sin fuerza de a poco, ve como la cabeza del otro se hace de lado en repetidas ocasiones, como si fuese a perder la consciencia en cualquier momento.

 

Suo se aferra con fuerza a Sakura, sintiéndose también cerca del final, pero quiere su semilla pueda llegar hasta lo más profundo de las entrañas de su capitán, que no ha dejado de temblar desde que su tercer orgasmo se llevó toda la fuerza y resistencia que le quedaba. 

 

Sakura ahogó un grito contra uno de los hombros de Suo, cuando siente como este se deja venir en su interior. Siente como el semen caliente y viscoso de su vicecapitan empieza a resbalar por sus piernas, por un momento piensa que nada de lo que Suo le está dando va a quedarse a dentro, pero cuando fija su mirada en su estómago, ve como este se ha abultado de una manera extraña. 

 

De una manera que nunca antes hubiera considerado normal o al menos posible, sintiendo cierta curiosidad, lleva una de sus manos hacia su estómago, pero cuando un par de sus dedos rozan aquella parte de su cuerpo, siente como una corriente eléctrica lo recorre de pies a cabeza, haciéndolo gemir y estremecerse con fuerza. 

 

— Parece que estarás un poco sensible por un tiempo. — aquel comentario de Suo va a acompañado por un tono burlón, el cual no parece molestar a Sakura, quien apenas tiene fuerza y entendimiento para procesar lo que ahora le sucede.  — Voy a salir para poder limpiarte. — anuncia, pero un repentino quejido por parte de su capitán lo hace detenerse en seco. — ¿Qué sucede, cariño ? — le pregunta, esperando a que el bicolor le explique con palabras la razón de su ahora descontento, pero Sakura no dice nada, simplemente lo ve con una mirada vidriosa sin poder trasmitir lo que está pensando en ese momento. 

 

Suo vuelve a reírse de él de nuevo, aunque esta vez lo besa suavemente en los labios sin hacer ningún intento por salir o cambiar la posición en la que se encuentran. 

 

“Nirei y los demás podrán arreglárselas solos.” Piensa con una nueva sonrisa de victoria apareciendo su rostro, siendo este el mejor festival cultural en el que haya estado antes. 





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Notes:

Me da gracia pensar que Nirei estaría preocupado por saber donde están Sakura y Suo, mientras que esos dos se dan pero no consejos. 🤭

No se si es por la presión que tengo de mi último ciclo de estudio, pero últimamente me están muchas ganas de escribir cosas nuevas.

Ahora se me antoja escribir algo con temática Omegaverse o Dom/Sub.

¿A ustedes les interesaría leer algo sobre Nirei Dom y Suo y Sakura como Sub's?

La idea está empezando a volverme loca, pero quisiera saber si no soy la única con ese deseo.

En fin, nos vemos leemos prontos en mis siguientes historias!!!