Actions

Work Header

Danza en la Sombra

Summary:

Vi se alejó del tocadiscos bailando al ritmo de la canción que empezó a sonar en la habitación.

Caitlyn la miraba con una sonrisa, le parecía adorable su danza.

La pelirroja se acercó a ella, tomando su cintura y guiándola en esa danza sin sentido, solo ellas dejándose llevar por la música.

Notes:

Idea que soltó mi hermosa amiga a media noche y que nos vimos obligadas a desarrollar al menos un poco para no dejar perder la emoción y porque es bonito recordar con canciones que marcaron alguna parte de tu vida.

Escuche la canción Our Love de Curtis Harding y Jazmine Sullivan cuando Vi la mencione para una mejor experiencia 🙏

Es la primera vez escribiendo, pueden haber errores.

Gracias por su lectura!

Work Text:

Ambas se encontraban en la casa Kiramman caminando por el pasillo a horas de la noche iluminado por la luz tenue que las lámparas de aceite generaban, acercándose hacia una puerta que parecía ser una oficina un poco alejada del centro de la casa, al abrir la puerta parecía que la habitación se había quedado detenida en el tiempo, la pelirroja seguía a la más alta en busca de papeleo y demás información que necesitaban para resolver un caso que aunque no era de extrema urgencia ciertamente ya habían extendido por más tiempo del que les gustaría admitir, querían terminar esto rápido y los últimos días se propusieron a erradicar el problema de una vez por todas, así que se emocionaron un poco de más y terminaron encontrando algo de mayor curiosidad.

 

Entrando a esta habitación daba un poco de miedo pisar después de la puerta, cada cosa estaba en su lugar, como si le hubieran dicho a los objetos que debían verse presentables para quien los viera, qué pasa si Vi rompía algo? Nunca había estado en esta habitación tan pulcra en todo el tiempo que pasó en esta mansión, el orden era increíble cuando se trataba de esta gente.

 

— Vi, puedes mirar las estanterías de ese lado? Veré aquí.

 

— Confío en tu buen ojo.— Dijo la pelirroja ladeando una sonrisa y dirigiéndose al lado de la habitación que le había señalado Caitlyn.

 

Vi analizó desde el piso hasta el techo la alta estantería repleta de libros de todo tipo, archivos y algunos sobres con sellos bastante coloridos, habían otros objetos entre medio pero aún así no lograba verse desordenado, empezando a revisar uno por uno detallando los nombres escritos. Esto definitivamente no sería rápido.

 

Las dos pasaron extensas horas sumergidas en el papeleo, siendo iluminadas por la flama de la lámpara, Vi ya no tenía ganas de ver más, bostezos locos escapaban de su boca soltando otro archivador completamente revisado a un lado y cayendo pesadamente en una silla giratoria cerca de ella, miró el techo por un momento, siempre que veía un poco más se sorprendía de los pequeños detalles en las vigas y losas, habían detalles bonitos viéndolas desde lo alto, rico, verdad?

 

Caitlyn también había estado un poco callada en el último tiempo, parecía demasiado concentrada en esto y también tenía un poco de cansancio en sus ojos, Vi la miraba desde donde estaba sentada, qué podría hacer para animar un poco esta búsqueda nocturna cazando mas que papeles y palabras? era mejor no hacer un alboroto que perturbara a Cait en su trabajo.

 

Levantándose para acercarse a Caitlyn, la pelirroja caminó a pasó lento junto a una de las estanterías aún así tropezando con algo que no había visto antes, parecía un mueble alto y fino tapado hasta la mitad con un paño de seda oscura, quién puso esto aquí y por qué ella no lo vio? El ruido llamó la atención de Cait quien estaba apoyada en una mesa con la mano en la frente volteando hacia donde se encontraba Vi, quién la veía algo apenada por sorprenderla así.

 

— Lo siento, tropecé con esto aquí, quería saber cómo iba por tu lado.

 

— No tan bien en realidad, nos puede tomar una eternidad.— Caitlyn no parecía tener ánimos de continuar leyendo lo que encontrara, aunque era una buena investigadora esta vez se sintió demasiado lenta, un poco frustrada a este punto. Fijó su mirada en el mueble con el que Vi había tropezado, dejó los libros en sus piernas sobre la mesa y caminó junto a la otra.

 

— Este era el tocadiscos de mi madre, no solía encenderlo a menudo pero podía escuchar un poco de música cuando estaba en otro lugar de la casa, no sé por qué está aquí, debería funcionar aún.— Levantó su mano tomando la fina tela y descubriendo el aparato muy bien cuidado, aún brillante su material con lindos relieves y botones delicados.

 

— Pffiuuu, es bueno.. hay algo en la parte de abajo? Se sintió pesado cuando tropecé.

 

— Debe haber algo, antes había un montón de discos.

 

Vi miró la parte baja del mueble y se acercó para abrir la pequeña puerta revelando exactamente un montón de discos con sus caratulas tan variadas, no alcanzaba a ver bien a luz tenue así que tomó algunos levantándose.

 

— Puedes escucharlos si lo deseas. El ruido no llegará a las otras habitaciones.

 

— No te molestaré?— Dijo Vi lanzando una mirada juguetona a Cait.

 

— En lo absoluto.— De forma cariñosa aceptando la mirada de la otra mientras se reclinaba de espaldas a la mesa y cruzaba las piernas.

 

— Entonces veamos qué hay aquí.— La pelirroja fue pasando disco por disco en sus manos bajo la tierna mirada de la alta hasta que vio algo familiar que le causó un poco de emoción volteando a ver a Caitlyn con una sonrisa y los ojos algo abiertos.

 

— Es este disco! Hace años no lo veo, no desde que dejamos el negocio de Vander y fui a prisión. Es una buena sorpresa verlo aquí.

— Qué disco es?— Preguntó con mucha curiosidad, un disco que incluso escuchó Vi en su adolescencia estaba aquí?

 

— Our Love de Curtis Harding y Jazmine Sullivan.— Dijo presionando el exquisito botón de encendido y poniendo el disco con emoción, viéndolo dar vueltas de forma inmediata en la máquina, su portada de dos niñas jugando y dando vueltas sobre este.— Mi madre solía escucharlo cuando era una ocasión especial o se sentía feliz, bailaba alrededor y Powder y yo nos uníamos a ella y tarareábamos.. eran buenos tiempos. Vander conservaba una copia del disco en el negocio.

 

Cait escuchó a Vi aún detallando cada uno de sus movimientos pensando en una pequeña versión de su pareja bailando y cantando lo que estaba escuchando en este momento junto a su familia, no pudo evitar tener una sonrisa más suave y sentirse ligera del amor que la invadió.

 

— Debió ser un momento especial para ti.

 

Vi se alejó del tocadiscos bailando al ritmo de la canción que empezó a sonar en la habitación.

 

Caitlyn la miraba con una sonrisa, le parecía adorable su danza.

 

La pelirroja se acercó a ella, tomando su cintura y guiándola en esa danza sin sentido, solo ellas dejándose llevar por la música.

 

Creando una atmósfera cálida y acogedora. Vi y Caitlyn continuaron bailando, sus cuerpos moviéndose al ritmo de la melodía. La pelirroja, con los ojos cerrados, se dejó llevar por la música y los recuerdos que esta le evocaba. Caitlyn, observándola, sintió una oleada de afecto. Pasando su mano por su mejilla, levantando la cara de la más bajita.

 

Vi levantó la mirada para encontrarse con los ojos de Caitlyn. Eran de un color azulado intenso, como el mar en un día tranquilo. Se sintió atraída hacia ellos, como una polilla a una llama.

 

Y en ese instante, todo el mundo se desvaneció. Los labios de Vi rozaron los de la mas alta en un beso suave y tímido, como una mariposa posándose en una flor. Se unieron en un beso que parecía durar una eternidad. Era como si sus almas se estuvieran comunicando a través de este contacto, compartiendo secretos y promesas.

 

— ¿Te has preguntado alguna vez por qué nos sentimos tan conectadas?— preguntó Vi, su voz baja y dulce.

 

Caitlyn se acercó un poco más, hasta que sus frentes se tocaron.— Siempre lo he hecho. Salvaje como las violetas que crecen más allá de los límites del jardín, la vida es simplemente mejor ahora que estás aquí, Violet.

 

Vi cerró los ojos y dejó escapar un suspiro. — Si algún día me pidieras que me fuera, lo haré. Pero pide que me quede, y estaré siempre a tu lado.
Un silencio cómodo se instaló entre ellas. El único sonido era el crepitar de la llama de la lámpara y el latido acelerado de sus corazones.

 

Vi se acurrucó aún más en los brazos de Caitlyn, sintiendo el calor de su cuerpo y el latido constante de su corazón. La luz tenue de la lámpara proyectaba sombras danzantes en las paredes, creando un ambiente acogedor y misterioso.

 

Al terminar la canción, ambas se sintieron divertidas, sonriendo. El silencio que se instaló a continuación era cómodo, lleno de una complicidad que solo ellas entendían.

 

— Nunca había visto esta habitación tan… viva.— comentó Vi, su voz aún con la emoción de la danza.

 

Caitlyn asintió, sus ojos brillando.— Tampoco yo. Creo que esta música ha traído un poco de vida a este lugar.

 

Se acercaron al tocadiscos y apagaron la música. La habitación se sumió en la penumbra, pero esta vez, la oscuridad parecía menos intimidante.

 

— ¿Crees que podremos resolver el caso pronto?— preguntó Vi, sentándose en el suelo.

 

Caitlyn se sentó a su lado, apoyando su cabeza en el hombro de la pelirroja.— Estoy segura de que sí. Confío en nosotras.

Vi sonrió, disfrutando de la compañía de la otra.
A pesar de que el caso aún no estaba resuelto, aquella noche, en aquella habitación, habían encontrado algo mucho más valioso: un momento de paz, de conexión y de amor. Y eso, para ellas, era lo más importante.

Vi asintió, sintiendo una oleada de felicidad. En ese momento, no necesitaba nada más. Tenía a Caitlyn, y eso era todo lo que siempre había deseado.

La noche avanzaba y la lámpara comenzaba a debilitarse. Pero a ellas no les importaba. Se sentían tan cómodas y seguras en compañía de la otra que no querían que el momento terminara.

— ¿Quieres terminar por hoy e ir a descansar?— Preguntó Caitlyn, su voz suave como una brisa.

Vi sonrió.— Me encantaría.

Se miraron a los ojos, sus rostros iluminados por la luz de la luna. Vi acarició suavemente el rostro de Caitlyn, sus dedos trazando la línea de su mandíbula.— Te amo.— Susurró Vi, su voz llena de ternura. Caitlyn sonrió.— Te amo.