Chapter Text
En el momento que se pudo sentir la explosión, el cuerpo de Jinx automáticamente utilizo su shimmer para salir de allí, pero en el proceso su alma salió de el.
La sensación que tenia de su cuerpo, era como estar en nubes. Alrededor suyo estaba rodeada de estrellas que hacían parte de gigantes nubes galaxia de diferentes colores. Totalmente hermoso e igualmente caótico como ella.
Mirando la estancia alrededor, solamente podía apreciar la sensación en su cuerpo de expansión y calma que hacía parte de ella. Cerrando sus ojos, pudo apreciar lo que hace mucho su corazón pedía, calma para siempre.
Al abrir los ojos, pudo ver de manera borrosa a su lado izquierdo una pequeña silueta blanca cerca de sí. Sintiendo como un abrazo cálido la envolvía, sus manos rodearon a la pequeña figura que sabía muy bien en su alma quien era. Y sintiendo calma en su corazón, sintió felicidad al saber que está bien.
La pequeña figura en silencio se alejó del abrazo para verla directamente a su cara. Y con una sonrisa calmante, acerco su mano derecha a la frente de Jinx descansándola en su tercer ojo. Jinx cerrando sus ojos, pudo sentir como las estrellas y colores alrededor se apagaban para dejar una sala llena de negro. Mientras que desde abajo sentía una fuerza que poco a poco tiraba de ella. La ansiedad, algo que pensó nunca más sentiría, llego a su pecho otra vez más y queriendo quitar la mano de su frente, escucho una pequeña voz suave y lenta.
“Necesitas vivir”
Un jalón fuerte hizo que el alma de Jinx cayera al vacío, todo el negro a su alrededor desaparecía con rayos de luz llegaban desde abajo. Girando en círculos, podía sentir como la calma que la rodeaba poco a poco se iba de su alma entre más y más caía al fondo. Desesperada, empezó a agitar sus brazos para intentar sostenerse de algo, pero solo podía ver como la luz le traspasaba los dedos de sus manos. Mirando hacia arriba, pudo ver como una pequeña mancha multicolor se hacía pequeña en la lejanía, haciéndole sentir como su propio corazón se estrujaba de dolor, alzo su mano derecha para alcanzarla, mientras un grito de dolor salía de sus labios.
Un tosido hizo que su cuerpo se volviera a mover. Tirada en medio del frio cemento pudo sentir como su cuerpo estaba adolorido. Abriendo sus ojos con visión borrosa, pudo ver que estaba al lado del gran edificio y a lo mas alto de ella, una gran boca de ventilación se encontraba puesta. Con una tos airosa, empezó a moverse para apoyarse con su brazo derecho, continuando el toser mientras con su otra mano sostenía su cabeza.
Entre cerrando los ojos, empezó a recordar lo que acaba de pasar. El monstruo que quedaba de su padre, la cara de tristeza de Vi, la explosión y… ¿Luz? ¿Acaso murió?
¿Pero por qué estaba aún aquí?
¿Por qué pareciera que no pudiera morir?
La imagen de una sonrisa de luz y paz volvió a su mente.
Abriendo sus ojos en shock, volvió a recordar todo lo que sintió en el otro lado. La paz, los colores, las hermosas estrellas, el abrazo de Isha. Y el empujón que la trajo de nuevo. Pareciera que todo esto fuera como volver al infierno. Ella estaba lista, ella ansiaba ser paz, ella no quería más dolor, ella estaba lista de terminar con todo.
Con rabia en su corazón, con ambas manos empezó a golpear el suelo que tenia frente suyo con la poca fuerza que aun le quedaba, siendo acompañado con un grito de desesperación.
Ella estaba lista, ella no quería crear más dolor, ella quería terminar con la maldición que era si misma.
Cerca de donde se encontraba, pudo escuchar los pasos rítmicos de algunos soldados. Haciendo que pare de gritar en seco. Apoyándose en sus palmas hizo impulso para poder levantarse apoyándose en sus pies, aun con el mundo tambaleándose de un lado a otro, caminaba de frente a un ritmo algo rápido.
Lo que tenía frente suya era una bajada de una pequeña colina verde, deslizándose en el pasto hacia abajo. Se pego a la curva de esta, moviéndose a la izquierda. Llegando a un pequeño espacio entre unas columnas color blanco que se unían con la colina. En medio de ellas se sentó para pensar en un plan.
“Ahora mismo piensan que estoy muerta. El tiempo que me queda hasta que no encuentren algo de mi cuerpo puede ser máximo de unos días, por lo que no puedo ir por ninguna de mis cosas o algún lugar donde saben quién soy… Ja”
Con una pequeña sonrisa en su cara y no brillo en sus ojos, apoyo cabeza hacia atrás en la pared blanca. Recordando todos los posters con su cara soltando un suspiro, sabiendo muy bien que todo cielo y mar la conoce.
“Bueno…” Soltó en voz baja. Pasando una mano en los pequeños mechones de su lado izquierdo. Se enderezó, recordando que no todos saben lo de su pelo. Una luz pequeña en sus ojos volvió, girando su cabeza alrededor buscando una solución. Muy al frente de donde estaba, se encontraba el agua amplia sin ningún barco. Atrás de ella se podía ver como llegaba hasta el cielo el polvo de escombros. Volteando su cabeza a la izquierda, pudo ver muy al fondo como resplandecía con el sol el edificio de los dirigibles.
Apoyando su mano en una columna, se levantó para mirarlo directamente, cerro sus ojos. Y tomo una respiración profunda.
Esta era su oportunidad. Jamás volverá a causar dolor a las personas que ama. Jamás volverá a ser la persona que rompe todo. Jamás volverá a ser quien es. Y si eso significa jamás volverlos a ver. Esto es lo necesario para avanzar, dejar unas cosas atrás.
Abriendo sus ojos, una flama de determinación se pudo ver en ellos. Y viendo directamente el edificio, empezó a caminar para dirigirse a el.
