Work Text:
Febrero, nueve años antes de la gira por los estadios.
Hacía un par de meses, Neil había llamado a Andrew desde el estudio de grabación de la disquera donde trabajaba. Kevin le había contado la idea de la banda y el cómo comenzaban a trabajar en ello, por lo que prefirió llamar al rubio para tener mejores detalles que no fueran estadísticos.
—¿Colaborarán con Allison Reynolds para su primer sencillo? ¿Es en serio? —incluso sin verlo, sabía que estaba frunciendo el ceño.
—Si, no fue algo complicado —respondió Andrew encogiéndose de hombros. Casi estrella la cabeza contra la pared al darse cuenta de su error.
—Tienes que estar bromeando, vas a colaborar con esa Allison Reynolds —dijo Neil del otro lado de la línea—. Claramente tuvo que ser complicado.
—Kevin se lo sugirió a su padre cuando le enseñó la canción, él también es su manager así que no hizo mucho para convencerla. —Andrew apagó su cigarrillo contra el borde de la ventana y se acomodó mejor sobre su escritorio—. Además, esa canción que escribió no es tan mala, supongo que eso la terminó de convencer.
Le fue inevitable no sentir un escalofrío al escuchar la risa de Neil, un tanto robótica por la señal, pero con el mismo efecto que cuando la escuchaba en persona.
—Claro, no es tan mala.
Habían sido agotadores esos días en el estudio. Resultó que Allison no era como la creía y sorprendentemente a pesar de su carácter “complicado”, la química entre ella y la banda fluyó de maravilla. La inspiración de esos días le hizo a Andrew comenzar una canción, aprovechando el sentimiento que le causaba que Neil hubiera ido a Los Angeles un par de días para grabar un sencillo.
—¿Por qué tienes que salir del país para grabar? —preguntó Andrew al verlo empacar en un bolso de lona.
—Condiciones de Raven King Records , al menos solo serán un par de semanas —respondió Neil despreocupado cerrando el bolso.
Al no obtener respuesta, se giró para ver a Andrew, quien tenía la mirada perdida en alguna parte de la habitación. Sonrió de lado y se acercó un par de pasos a él sin invadir su espacio.
—Sabes que si pudiera me cambiaría de disquera, pero ya he firmado un contrato. —Andrew lo miró sin expresión alguna—. Un par de álbumes más y tendrás que soportarme todos los días, ve esto como vacaciones de mí.
Andrew no dijo nada, solo se limitó a salir de la habitación sabiendo que Neil lo seguiría. Había acordado implícitamente llevarlo y recogerlo del aeropuerto desde que comenzó con los viajes, por lo que cumplió con su palabra y lo fue a dejar sin saber que esa despedida lo haría escribir una canción.
Mientras Andrew se encontraba en cabina, dejó su cuaderno sin supervisión pues no creía que ninguno lo tomaría ya que sabían que no debían tocar sus cosas. Estaba equivocado, Reynolds no lo sabía. Tuvo que usar parte de su autocontrol para no arrebatarle tan bruscamente la libreta.
—¿Tú lo escribiste? —preguntó Allison sin inmutarse por su acción.
—¿Qué importa? —respondió apretando el cuaderno contra su pecho.
—Es buena —dijo Allison tomando su celular—. Como alguien que lleva más tiempo en esto, te aseguro que podría ser un gran éxito.
Andrew fingió que no le importaba y fue a sentarse al otro lado del estudio. A él no le importaba que tan buena o mala era su canción, solo quería sacar de su pecho la ausencia de Neil y como lo hacía sentir, no le gustaba ese sentimiento.
Esa noche, ya en casa arrancó las páginas en las que había escrito, tratando de ignorar como incluso una melodía se formaba en su mente que acompañaba esas palabras. Para su mala suerte, su madre adoptiva, Bee, las encontró y logró convencerlo de mostrarsela a los chicos. Lo hizo, grabó un demo con su guitarra en casa y a todos les encantó —aunque su hermano parecía molesto al saber para quién seguramente iba esa canción.
El mismo día del lanzamiento del sencillo con Allison, también decidieron lanzar la canción que Andrew había titulado como " Cuánto Me Duele ” en dos versiones, la de estudio con la participación de toda la banda y la acústica (que era más bien el demo) en la que solo Andrew participaba vocalmente.
A Andrew no le agradó para nada aquella acción, pero al ver la reacción de Neil al escucharla por primera vez, dejó de lado toda molestia. Esa mañana, Neil lo había llamado para verlo en su casa para que le mostrara los sencillos juntos por primera vez, cosa que de mala gana no rechazó.
—¿Tú la escribiste? —dijo Neil cuando terminó de escuchar la versión acústica, ya que prefirió escucharlo antes que la versión de estudio al enterarse de que era el demo de Andrew.
Andrew lo miró sin saber cómo sentirse al ver vidriosos esos ojos en los que le gustaba perderse. Algo se oprimió en su pecho pues muy pocas veces lo había visto así, las tenía contadas incluso, pero lo que más le aterraba era saber la emoción detrás de esos ojos. ¿Acaso no le había gustado? ¿Era tan mala? ¿Por qué sus ojos demostraban algo distinto a lo que pensaba que sería?
Con miedo Andrew asintió, sin despegar su mira de Neil en busca de cualquier otra señal que le dijera lo que sentía.
—¿La escribiste para alguien en especial? —Esa pregunta tomó a Andrew por sorpresa, pero no pasó desapercibido para él como suspiro Neil al verlo asentir de nuevo—. Andrew…
Neil dejó su frase inconclusa y agachó la cabeza, dejando que los rizos castaños teñidos (gracias a la idea de la publicista de su disquera) le cubrieran el rostro. Andrew tuvo que resistir el impulso de apartarlos con la mano, en su lugar, tomó su guitarra junto a la cama para tener algo que hacer con las manos.
—¿Para quién es? —Tuvo que morderse la lengua para no decirle “para tí”, así que solo se quedó en silencio—. Es buena, pero demasiado triste —agregó Neil comenzando a rascar una pequeña abertura en su pantalón—. ¿Realmente esa persona te hizo sentir así?
—Si.
Ambos permanecieron en silencio, el cual comenzó a llenar Andrew con un par de acordes. G. G. Em. Em. C. D. G. Em. C. D.
No tenía algo en concreto, pero Neil suspiro al escucharlo, llamando la atención de Andrew. Fue cuando vió que una lágrima traicionera se coló por el rostro de Neil, dejando a Andrew congelado. Cuando menos lo notó, su mano soltó la guitarra y se quedó a medio camino del rostro de Neil, quien lo vio de reojo asintiendo a la pregunta implícita.
Andrew colocó su mano en el rostro de Neil, limpiando la lágrima y girando para que lo viera. No sabía lo que pensaba en ese momento, no sabía si tenía que ver con la canción o algo más rondaba por su mente, pero sabía que algo no estaba bien.
—Tetsuji, mi manager, me consiguió un papel en una película. —Andrew sabía que no era una mala noticia, por lo que espero a que dijera lo que realmente le atormentaba—. Las grabaciones empiezan en dos semanas, pero estaré fuera por varios meses.
Andrew no dejó de mirarlo al escuchar eso, pero su estómago se revolvió. Cuando Neil le preguntó si podía ir a su casa, pensó que lo preguntaba solo para verlo después del lanzamiento de sus primeros dos sencillos. No se imaginaba que realmente lo hacía para decirle esto, que se iría por más que solo un par de semanas y si captó que la canción era para él, seguramente ahora también por su mente rondaba lo que le dolería a Andrew.
—¿Cuántos meses?
—Cuatro o cinco, quizá más dependiendo de la producción. —Andrew apartó su mano al escucharlo y retrocedió ligeramente, haciendo a Neil suspirar—. Tendré que conseguir un departamento y no solo un hotel, aparte aún debo terminar canciones para el álbum y lo último que quiero es irme por más tiempo del necesario.
La mente de Andrew le gritaba muchas cosas, pero principalmente que no lo dejara ir. Por más que sus pensamientos le decían que hiciera algo, que le dijera lo que sentía, simplemente algo , no lo hizo, las palabras nunca salieron de su boca.
Para Neil eso fue suficiente, pues tras respirar profundo un par de veces, le dedicó una sonrisa triste a Andrew y se puso de bien.
—Seguro les seguirá yendo de maravilla. —Se acercó a la puerta, pero antes de abrirla agregó—: Lo siento.
Hoy me pregunto qué será de ti. Te tuve cerca y ahora estás tan lejos, pero prohibirme recordar lo nuestro es imposible, es imposible.
No me perdono, sé que te perdí, pero expiraron los remordimientos. Fui dictador y el no dejarte ir debió haber sido mi primer decreto.
La culpa se apoderó de Andrew tiempo después al ver que Neil no intentó contactarlo en esas dos semanas en las que aún seguiría en el país, al contrario, parecía como si la tierra lo hubiera absorbido. Lo único que sabía era por los comentarios de Wymack, el ahora manager de la banda y tutor de Neil, además de que él fue quien se encargó de llevarlo al aeropuerto.
El cuaderno de Andrew se fue llenando con pensamientos dispersos, un par de canciones difusas, pero nada concreto. Algunas hablando desde el resentimiento, otras del dolor y otras de la ira, algunas más parecidas que otras (que terminaba uniendo para una sola), pero todas hablando de la misma persona.
Cuando menos se dió cuenta, pasaron un par de meses que se sentían como años. En ese tiempo Neil al fin intentó hablar de nuevo con él. Tres mensajes en días distintos, pero cada vez menos frecuentes, y Andrew no pudo contestar. Él nunca se arrepentía de nada, pero eso no le impidió comenzar a hacer que sus canciones se volvieran más y más dolorosas.
—Pensaba que podríamos poner algún tipo de pum pum en el fondo o algo por el estilo —dijo Nicky cuando terminaron de escuchar como iba quedando una de las canciones que habían comenzado—. ¡O qué tal una parte rápida! Tipo rap, Andrew podría hacer esa parte.
El mencionado levantó una ceja al escucharlo, pero para su sorpresa Kevin no se negó y comenzó a escribir en una hoja de papel a toda prisa. Nicky dirigió su mirada a Andrew de nuevo con una sonrisa, al ver que el rubio no hacía nada, lo tomó como una invitación a sentarse junto a él.
—¿Wymack ya te mostró el video clip terminado de tu canción? —dijo intentando iniciar una conversación.
Después de ver como la canción de Andrew fue tomando fuerza, Foxes Music Records les dió luz verde para hacer un video clip. Todos contribuyeron dando ideas, y aunque ganó el que hiciera referencia a un amor imposible mezclado con muerte y sacrificios, no ayudó al estado de ánimo de Andrew. El ver las cámaras le causó dolor de estomago al pensar en Neil grabando su película.
—Es mejor de lo que pensaba, quizá no llegamos al nivel de una nominación como Neil el año pasado, pero no está nada mal. —La simple mención del chico tensó a Andrew, ya que solamente había hablado de lo que pasó con Bee, por lo que ninguno de los chicos sabía que era un tema delicado—. ¿Cómo le ha ido con su película?
—¿Por qué debería saberlo? —escupió Andrew molesto, sorprendiendo a Nicky.
—No estás de humor, ya lo entendí —dijo Nicky levantando sus manos en señal de rendición—. Quizá le llame más tarde.
La conversación terminó con eso, pues Nicky sacó su celular comenzando a teclear. Andrew decidió ignorarlo y comenzar a juntar ideas sueltas de las que tenía para completar una de las canciones que tenía en mente, pero le pareció curioso el ver como su primo de pronto se quedaba completamente quieto. Levantó la mirada de su libreta y lo encontró abriendo la boca con sorpresa leyendo algo en su celular, pudo ignorarlo y seguir en lo suyo, pero esa acción fue interrumpida al ver en aquel celular una foto en la cual se podía ver claramente a Neil de la mano con alguien.
Cuatro años sin mirarte, tres postales y un bolero. Dos meses y me olvidaste, ni siquiera me pensaste un 29 de febrero.
Andan diciendo por la calle que solo le eres fiel al viento. El mismo que nunca hizo falta para levantar tu falda cada día de por medio.
¿Nuevo romance en Hollywood? Neil Josten y Jean Moreau, el cantante y el actor que tienen a todos hablando
MegaStarFM
Por Cameron Winter
El mundo del entretenimiento está en llamas tras las recientes imágenes que han circulado en redes: Neil Josten, el cantante de fama mundial , cuya carrera está en su mejor momento, fue visto caminando de la mano con Jean Moreau, un galán de Hollywood que no necesita presentación. Fuentes cercanas aseguran que la pareja disfrutó de una cena privada en un exclusivo restaurante de Los Angeles antes de dar un paseo bajo la luz de la luna, dejando a todos los presentes con la boca abierta.
Pero eso no es todo: ambos están trabajando juntos en una próxima película que promete ser un éxito de taquilla. Josten, conocido por llenar auditorios y romper récords con sus álbumes, está dando un salto al cine con este proyecto, mientras que Monreau, que ya es un ícono en la gran pantalla, será su coestrella.
Según rumores, la química entre ellos en el set ha sido innegable desde el primer día.
"Es como si estuvieran hechos el uno para el otro", comentó un miembro del equipo de producción, quien pidió permanecer en el anonimato. "Todos notamos que su relación iba más allá de lo profesional, pero esto lo confirma todo".
Los fans ya están divididos: mientras algunos celebran esta posible relación como la próxima power couple de Hollywood, otros se preguntan si esto es solo un truco publicitario para promocionar la película. Sea como sea, no cabe duda de que esta pareja tiene a todos hablando, y los paparazzi están al acecho para captar más detalles.
¿Será que el amor entre estos dos surgió frente a las cámaras y ahora se está escribiendo un nuevo capítulo fuera de ellas? Solo el tiempo lo dirá. Mientras tanto, estaremos atentos a cualquier nueva pista sobre este romance que podría convertirse en el más comentado del año.
A Andrew no le fue difícil encontrar el artículo, pues las fotos de Neil de la mano con Jean Moreau estaban ya por todo el internet. Incluso ya se lo sabía de memoria y era lo que más lo jodia. El estómago de Andrew estaba revuelto al pensar en ello, pues las palabras que Neil le había dicho alguna vez estaban en su mente.
“ Nunca nadie me ha hecho sentir atracción realmente. ” Fueron las palabras que usó cuando Andrew le preguntó con curiosidad si alguna vez había salido o sentido algo por alguien. Por lo que verlo de la mano con alguien hacía que algo no cuadrara, pero eso no hacía que se sintiera mejor.
Tuvo que resistir su impulso de mandarle un mensaje y en su lugar comenzó a tocar algo animado con su guitarra intentando que el ritmo lo hiciera sentir distinto, pero lo único que consiguió fue llamar la atención de Bee, quien se encontraba viéndolo desde el marco de la puerta de su cuarto.
—¿Nueva canción? —preguntó con su tono sereno.
—Eso intento —respondió Andrew sin dejar de tocar los mismos acordes un par de veces más. E. A. B. C#m. B. E A. C#m. B. E —. ¿Qué opinas?
—Suena bastante bien, ¿ya tienes la letra? —señaló el espacio libre en su cama, a lo que Andrew asintió, por lo que tomó asiento.
—Solo ideas, nada concreto aún.
Bee sonrió de lado y colocó su mano sobre la libreta de Andrew, preguntando implícitamente si podía ver. Al no decir nada, tomó su silencio como afirmación y miró solo la página que estaba abierta.
Andrew notó al instante como algo en su mirada cambió, como si supiera de quién se trataba, pero a la vez como si estuviera ocultando algo más. Andrew dudó, pero al final se atrevió a preguntar.
—¿Pasó algo? —cuestionó dejando su guitarra de lado.
—Abby llamó, Neil vendrá la próxima semana.
Andrew se quedó estático al escuchar eso. ¿Ya habían acabado el rodaje? ¿Vendría solo de vacaciones?
Claro que quería verlo, fue lo que más había deseado desde que le dijo que se iría por más tiempo que el que acostumbraba. Pero ahora cada que el nombre de Neil aparecía en su mente, también lo hacía la imagen de aquel artículo que lo atormentaba desde hacía semanas.
Esa semana fue de lo más estresante para Andrew. No había logrado dormir más que un par de horas, no había tenido apetito, los cigarrillos se acabaron más rápido y estaba mucho más irritable que de costumbre, además de que el hecho de que Kevin exigiera perfección para lo que estaban grabando no ayudaba.
Llevaba repitiendo el maldito rap durante toda la semana, que estaba seguro que si Kevin hacía que lo grabara de nuevo, lo golpearía. Antes de que Kevin pudiera decirle algo más, salió de la cabina y tomó su chaqueta antes de salir del estudio para ir a la parte trasera del edificio. Tomó el ascensor, pero al llegar a la planta baja fue sorprendido al ver quien estaba parado frente a él, como si lo estuviera esperando.
El rostro de Andrew no mostró emoción alguna, a diferencia de Neil que sonreía con las mejillas ligeramente sonrojadas.
—Hey. —Fue lo primero que salió de los labios de Neil cuando Andrew bajó del ascensor—. Pensaba sorprenderte arriba, pero te me adelantaste.
Lo miró con detenimiento notando como su rostro estaba ligeramente más bronceado, su cabello estaba más largo y podía ver sus raíces de un color rojizo. Por un segundo miro sus labios por inercia, y su mente lo traicionó al preguntarse si Jean había ya probado de ellos.
—¿Cuándo volviste? —Fue lo único que pudo decir.
Neil parpadeó un par de veces al no esperar esa pregunta, pero finalmente contestó con calma.
—Esta mañana —dijo rascando su nuca debido a la picazón que le causaban sus rizos ya crecidos—. Abby pasó por nosotros al aeropuerto.
Por más que intentó mantener su expresión neutra, no lo logró y frunció el ceño. Nosotros . No había vuelto solo.
—¿Nosotros? —preguntó, pero su voz sonó fría.
—Tetsuji, su sobrino Riko y Jean. Vinieron a ayudarme con la mudanza.
Algo dentro de Andrew se comprimió, no solo por quien lo acompañaba, sino que Neil se iría de nuevo y esta vez era definitivo. No sólo no habían hablado en meses, sino que ahora aparecía solo para decirle esto.
—¿Te mudarás a Los Angeles?
—Yo no lo quería, pero estuve haciendo cuentas y es más caro seguir haciendo los vuelos de ida y vuelta que rentar un departamento. —Se pasó las manos por el cabello—. Además, trabajar estando allá será más rápido y quizá termine el álbum antes de lo planeado.
—Lo has estado pensando mucho, de milagro no te explotó la cabeza —intentó bromear, pero sonó tensó.
—Fue más difícil de lo que parece —respondió con una mueca triste—. Odio tener que hacer esto.
Andrew no pudo hablar, ya no tenía nada que decir. Asintió y se alejó hasta salir del edificio directo al estacionamiento, subió a su auto y comenzó a conducir sin rumbo. Ese día ya no regresó al estudio.
¿Por qué volviste si te vas a ir? Tantas mentiras que, al final, no veo.
Nunca fui bueno para distinguir, al fin y al cabo, siempre me las creo.
Andrew odiaba a Neil, pero una parte de él agradeció la mudanza pues Wymack los dejó descansar por ir a ayudar a Neil (aunque Kevin y Nicky también lo estuvieron ayudando). Ese fin de semana no salió de su habitación.
Su ira hacia él creció cuando al intentar despejarse en internet, encontró imágenes del set de la película donde Neil había participado. La curiosidad le ganó y terminó casi arrojando su celular al ver imágenes en una mala calidad donde se veía a Neil besándose con Jean.
Estaban en el set, y por más que intentó creer que solo estaban grabando una escena, no logró sentirse mejor. Lo odiaba tanto, pero se odiaba más a sí mismo por haber deseado algo que era imposible desde un principio.
Quizá si se hubiera armado de valor, quizá si no hubiera sido tan cobarde no le hubiera pasado esto, pero no se permitió sentir arrepentimiento. Prefirió su cobardía antes de tener que olvidarlo, pues dicen que lo que no te daña te hace más fuerte.
Miró su libreta a su lado y la arrojó al otro lado del cuarto con fuerza. Había escrito tantas cosas sobre la esperanza de volverlo a ver, pero todo eso desapareció y su dolor ganó, lo dominó.
Tomó su celular y antes de darse cuenta había escrito un mensaje,
“ Te odio. Te odio. Te odio. ”
No dio a mandar solo porque sabía que el enviar aquel mensaje implicaría volver a hablar con Neil. Lanzó su celular por ahí y se acercó de nuevo a su libreta para poder seguir escribiendo, fue entonces cuando vió su canción casi terminada.
Tomó su guitarra y la melodía que había intentado tocar el día que supo que Neil se mudaría volvió a su cabeza. Anotó las notas que ya tenía y comenzó a complementarlas e intentar acomodarlas hasta que le comenzó a gustar y supo que su dolor había tenido frutos.
Cuatro vidas me juraste, tres te odio y un te quiero.
Dos consejos para darte, prefiero ser un cobarde que olvidarte de primero.
No fue hasta que estaba casi lista cuando decidió mostrársela a Kevin una noche que se quedaron hasta tarde en el estudio. Nicky estaba dormido en uno de los sillones y Aaron se había ofrecido a acompañar a Abby por algo de comer mientras Wymack y Danielle Wilds, su productora, trabajaban en unos detalles de la pista en la que trabajaban. Kevin escuchó con detenimiento la canción casi completa que había escrito Andrew y aun cuando sabía de quién se trataba, no lo mencionó, sino que en su lugar dijo:
—Ese será el próximo sencillo. —Ese comentario llamó la atención de Wymack, quien estaba por hablar cuando Kevin lo interrumpió—. Lo que llevamos puede ser parte de nuestro álbum y este nuestro siguiente sencillo. Por el ritmo seguro causará más impacto que “ Mil Tormentas ”.
—Kev, creo que estás tomando una decisión muy apresurada —dijo Wymack cruzándose de brazos.
—Pero ya la escuchaste, papá —habló Kevin con seguridad—. Solo le hace falta el puente y quizá si hacemos el ritmo más rápido será pegadizo.
Wymack se quedó en silenció pensándolo lo que decía Kevin. Dan, quien hasta ese momento no había dicho nada, comenzó a tararear la melodía de Andrew de una manera más rápida como había sugerido Kevin y sonrió.
—Suena bastante bien, podríamos intentarlo. —Kevin imitó su sonrisa al escucharla, haciendo a Wymack suspirar.
—¿Te parece bien volverla un sencillo? —preguntó Wymack, Andrew se encogió de hombros—. ¿Cuánto crees tardar en terminarla?
Andrew no contestó, pues su celular sonó. Tenía un mensaje de Neil.
“
cómo estás??
no sé pq te mando mensaje si sé q no vas a contestar, lol.
solo quería avisarte q iré pronto y esperaba verlos…
esperaba verte
”
Tragó duro al leerlo. Andrew también quería verlo, pero no se lo diría, no ahora. Le había hecho daño y a pesar de no ser físico, se sentía como morir por dentro.
—No mucho, creo que ya lo tengo.
¿Cómo te atreves a volver?
Me hiciste daño, pero sigo vivo.
Contigo, yo me acostumbré a perder, mi corazón funciona sin latidos.
Enero, cinco meses antes de la gira por los estadios.
Tan pronto como las fiestas decembrinas terminaron, también lo hicieron las vacaciones de los chicos. Habían terminado el año con el lanzamiento de su álbum “ Antes De Que Amanezca ”, y ahora estaban terminando de confirmar los estadios donde cantarían en su nueva gira que iniciaría a mediados de año.
Como no era de esperar, además de que tanto Wymack como Abby se encontraban ayudando con la organización, Neil también se hallaba en el departamento donde estaban todos reunidos. Wymack se encontraba sentado en el comedor enviando y recibiendo correos con respuestas de los estadios, Abby discutía con Nicky en la cocina sobre la temática de esta gira mientras él intentaba convencerla de usar pijamas en algún momento del show, Kevin y Aaron estaban sentados en uno de los sillones hablando del setlist mientras Neil anotaba en el portátil de Andrew lo que iban diciendo los chicos, sentado en el piso entre las piernas de este último, quien solo se dedicaba a escuchar lo que decían sentado en el otro sillón.
—¿Entonces la nueva canción irá antes de “ Date La Vuelta ”? —preguntó Neil mirando a Kevin, quien asintió—. ¿Y antes de esas tocarán “ Debí Suponerlo ”? —Asintió de nuevo.
—¿Crees que sería buena idea incluir después “ Mil Tormentas ”?
Neil leyó la lista de las canciones que estaban escritas hasta el momento, quizá aún no tenían el inicio, pero lo que sería el segundo tercio estaba bastante bien. Ajustó un par de canciones y al encontrar un mejor lugar para esa canción, giró el portátil y se lo mostró a Kevin y a Aaron.
—¿Y si movemos “ Sobreviviste ” a entre las primeras cinco? —sugirió Aaron señalando el portátil.
Neil asintió y lo acomodó tal como lo había dicho Aaron, mientras Kevin hacía todo lo posible para no morderse las uñas al darse cuenta que aún no decidían la canción adecuada para abrir el show. Habían sugerido que fuera alguna del nuevo álbum, pero no estaba del todo convencido de que ese fuera el inicio adecuado para un estadio.
—Andrew, ¿tú qué dices? —Kevin se animó a preguntarle.
Andrew, quien hasta ese momento lucía indiferente, se inclinó y acomodó su cabeza en el hombro de Neil para leer lo que decía en el portátil, causándole un leve escalofrío casi imperceptible a Neil al sentir su respiración en su cuello. Andrew aprovechó esto para estirar su brazo y teclear la que era su candidata para la canción de apertura.
—Es broma, ¿verdad? —se quejó Neil, lo cual llamó la atención de los chicos en el sillón contrario—. ¿Tiene que ser esa?
—No tiene nada de malo, ha sido uno de nuestros mayores éxitos. —Se encogió de hombros y le quitó el portátil de las manos para seguir tecleando, esta vez sin dejar que Neil viera—. Además, hay una canción que podría quedar bastante bien con ella.
Antes de que Neil pudiera preguntar, Andrew ya le había entregado el portátil a Kevin, quien al instante se relajó al ver que el inicio que Andrew proponía no era para nada malo. La curiosidad de Neil aumento al ver como incluso Aaron lucia complacido, intento sacar alguna información al mirar a su novio, pero este solo sonrió lo más inocente que pudo —lo cual lo hacía ver de todo menos inocente.
—¡Usaremos pijama en el show! —dijo Nicky animado volviendo de la cocina junto con Abby llevando varios bocadillos—. ¿Ustedes cómo van?
—Ya tenemos más de la mitad y Andrew ya nos dió el inicio, ¿qué opinas?
Nicky dejó los bocadillos en la mesa de centro llenando de migas algunas de las hojas que tenían ahí y tomó el portátil, rápidamente una sonrisa apareció en su rostro.
—Es un gran opening, nunca dejaré de agradecerle a Neil por eso —dijo Nicky regresandole el pórtatil a Kevin—. Esos meses fueron agotadores teniendo a Andrew de un humor peor que el de costumbre, pero valieron la pena… De alguna manera.
Neil frunció el ceño al escucharlo y miró de nuevo a Andrew, quien ya no sonreía para nada y ahora veía a su primo con molestia. Intentando reducir la tensión de Andrew, Neil tomó su mano y preguntó.
—¿Cuáles fueron las canciones que elegiste?
Andrew se relajó al instante y volvió a mirarlo, solo que ahora un brillo particular iluminaba sus ojos ámbar.
—Ya lo verás…
Junio, minutos antes de la primera fecha de la gira por los estadios.
La fecha al fin había llegado, la emoción de las personas en el Estadio Metropolitano de Madrid era palpable y hacía que los chicos sintieran sus nervios de punta. No era su primera gira claramente, pero la emoción aún los invadía. En los camerinos, aunque Andrew parecía estar tranquilo, en realidad era todo lo contrario.
Aun cuando Neil estaba a su lado, tomando su mano y dándole palabras de apoyo antes de la presentación, lo único en lo que pensaba Andrew era en cómo ayudarlo. Ese mismo mes, Raven King Records había pasado a manos de Riko, adquiriendo los masters de los primeros seis álbumes de Neil. Él llevaba todo el mes intentando negociar con Riko para poder obtener el derecho de estos ahora que Foxes Music Records era su actual sello discográfico, pero tal parece que el menor de los Moriyama no daría su brazo a torcer.
Andrew consideraba que su novio era sumamente valiente por ello, por dejar de lado todo ese estres solo por ir a verlo, para estar a su lado en la primera fecha de la gira cuando podría seguir hablando con sus abogados o haciendo promoción a su últimos sencillo lanzado hace un par de semanas, pero no, él estaba a su lado.
—¿Te encuentras bien? —preguntó Neil al verlo distante.
—¿Tú te encuentras bien? —Neil sonrió de lado y apretó un poco más su agarre.
—Estoy contigo, eso es suficiente.
Andrew colocó su mano en el mentón de Neil y tras un leve asentimiento del pelirrojo, se acercó y lo besó. Fue un beso tierno, nada apresurado, solo para demostrar su apoyo mutuo. Cuando se separaron, Neil sonrió y tras un último apretón, dejó que Andrew se pusiera de pie y saliera de su camerino para ir con los chicos.
Robin Cross, su telonera y amiga, ya había terminado hacía un tiempo, lo que significaba que era hora de salir. Neil salió de su camerino poco después de él con las baquetas de Andrew en mano, sabiendo que no las había olvidado en vano, sino que era una invitación a acompañarlo. Neil sonrió al encontrarlo con los demás mientras escuchaban a Wymack diciéndoles alguna especie de discurso motivacional, por lo que les dió su espacio.
—¿Estás emocionado? —escuchó a Robin decir a su lado.
—Demasiado, ellos se merecen estar aquí —respondió con una sonrisa—. Lo hiciste muy bien allá arriba.
—Muchas gracias —dijo ofreciendo una de las botellas que llevaba en manos.
—Estaba pensando, si aún no inicias tu gira para abril, ¿te gustaría acompañarme en algunas fechas del Lover Fest ?
—Con gusto, solo debo checar mi agenda. —Sonrió y elevó su botella a modo de brindis, cosa que Neil imitó.
Antes de que pudieran continuar hablando, Wymack llamó la atención de ambos, señalando con la cabeza el camino al escenario. Neil asintió y se acercó a ellos, no sin antes hacer un saludo militar hacia Robin.
Los siguió hacia el escenario, pero antes de que los Monsters subieran, se detuvieron por un instante. Colocaron sus manos al centro —algunos más a regañadientes que otros— e hicieron su “rito” antes de iniciar.
“ Un, dos tres, sueño. Un, dos, tres, Madrid. Un, dos, tres, Monsters. ”
Neil los acompañó un fragmento más, pero antes de llegar a la zona de entrada, se detuvo y tomó a Andrew de uno de sus brazaletes. Este se detuvo al instante y dejó que los demás se adelantaran.
—Suerte, lo harán increíble.
La sonrisa de Neil era genuina, cosa que llenó a Andrew de energía, teniendo que morderse la lengua para no decirle que él era su suerte , que gastó toda su suerte al encontrarlo. En su lugar lo tomó de la camisa y al ver la aprobación en los ojos de Neil, eliminó el espacio entre ellos y lo besó.
No fue hasta que escucharon los carraspeos de Wymack que se separaron, Neil le entregó sus baquetas y lo vió irse para alcanzar a los demás que ya estaban sobre el escenario. Wymack le hizo una seña y ambos caminaron por otra dirección donde podrían ver en primera fila el show, algo que emocionaba a Neil.
Por un momento se olvidó de todo lo que pasaba a su alrededor y se dejó envolver por los gritos del público al ver a los Monsters ya en el escenario saludando al público antes de caminar hacia sus posiciones. Esa dedicación a su público siempre llenaba el corazón de Neil, pues aun cuando Andrew solía ser alguien evasivo con los medios, siempre intentaba saludar a sus fans con una ligera sonrisa. Al ver a Neil, sus ojos tuvieron un brillo único y su sonrisa creció solo un poco más, antes de ir a tomar su lugar en la batería.
Las luces se apagaron, los fans gritaron y de pronto todo se iluminó de nuevo gracias a los fuegos artificiales. Cuando las luces volvieron, los chicos ya tenían sus instrumentos en mano y la música comenzó a sonar mientras algunos fuegos artificiales volaban al compás de la batería de Andrew.
Y entonces la voz de Kevin comenzó a sonar por los altavoces.
— Hoy me pregunto qué será de ti, te tuve cerca y ahora estás tan lejos —cantó, haciendo gritar al público antes de comenzar a cantar junto a él—. Pero prohibirme recordar lo nuestro es imposible, es imposible.
— No me perdono, sé que te perdí, pero expiraron los remordimientos. —Se le unió Aaron—. Fui dictador y el no dejarte ir, debió haber sido mi primer decreto.
Las pantallas enfocaron a los cuatro, pero los ojos de Neil rápidamente localizaron a Andrew. Quien a pesar de que no se acercaba al micrófono junto a su batería, pudo leer sus labios al cantar el pre-coro: Cuatro años sin mirarte, tres postales y un bolero. Dos meses y me olvidaste, ni siquiera me pensaste un 29 de febrero.
Andrew guiñó un ojo directo a la cámara sabiendo que Neil lo vería, algo que no pasó desapercibido por los fans, quienes gritaron más fuerte que antes. Neil sintió sus mejillas calentarse, pero agradeció que las luces en ese momento brillaran de color carmesí, haciendo que esto pasara desapercibido.
— Cómo te atreves a volver —cantaron al unísono mientras y junto a los fans cantaron el primer “ oh-oh ” de la noche—. A darle vida a lo que estaba muerto. La soledad me había tratado bien y no eres quien para exigir derechos.
» Cómo te atreves a volver. —Neil sintió su piel erizarse al escuchar al público corear con ellos—. Y a tus cenizas convertir en fuego. Hoy mis mentiras veo caer, que no es verdad que te olvidé. ¿Cómo te atreves a volver?
Neil sabía que esa canción fue escrita para él en un momento de vulnerabilidad de Andrew, y aunque de cierta manera le incomodaba en un inició, le reconfortó como Andrew le dió otro significado. Por más que su primer álbum estuviera lleno de referencias a lo difícil que fue para ellos estar distanciados, ahora era el dueño de sus canciones más lindas y eso era suficiente.
Ahora la canción de Andrew era un himno para sus fans que sufrieron por lo mismo y aunque en su momento no tenían como sacar ese sentimiento, Andrew les dió varias herramientas y eso hacía que la canción que en su momento fue “para Neil, de un Andrew despechado” ahora fuera “para los Monstersitos , de un Andrew que dijo lo que ellos no pudieron”.
Neil comenzó a saltar y bailar al ritmo junto con los fans, incluso cantando a coro con ellos, pero sin despegar la mirada de Andrew, quien disfrutaba el tocar esa canción. Cuando el coro llegó de nuevo, Neil ya cantaba a gritos sin importarle que varios fans comenzaron a percatarse de su presencia, él solo se dejó llevar.
— ¿Cómo te atreves a volver? —Neil se detuvo de golpe al ver que esta vez era Andrew quien cantaba, dejando de tocar su batería por un momento sin dejar de mirar a la cámara, haciendo que Neil sintiera que lo miraba solo a él desde las pantallas—. Me hiciste daño, pero sigo vivo. Contigo, yo me acostumbré a perder, mi corazón funciona sin latidos
Dejó que Kevin retomara la canción con el último coro y siguió tocando, pero el pulso ya acelerado de Neil, ahora lo sentía hasta los oídos a pesar del volumen de la música.
—¿Qué pasa, Madrid? —saludó Kevin, recibiendo un grito del público como respuesta.
Kevin alentó a cantar al público con él solo con el ritmo de la batería de Andrew, que Neil estaba seguro latía al mismo ritmo de su corazón. Pronto Aaron y Nicky se le unieron de nuevo a Andrew con sus instrumentos, mientras Kevin cambiaba de instrumento antes de volverse a acercar al micrófono. El ritmo de los “ oh-oh ” cambiaron y Neil identificó al instante la canción, después de meses en los que le prohibieron escuchar partes de los ensayos, ahora lo estaba escuchando y sus sospechas se terminaron de confirmar cuando Kevin comenzó a cantar:
— Tu número en un papel, recuerdos de una canción, tardes pretendiendo ver televisión…
Y entonces comprendió las palabras que dijo Nicky la primera vez que vio la propuesta del setlist. Andrew había puesto canciones que le había escrito a Neil, y esta a diferencia de la anterior, le traía mejores recuerdos.
