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When He Calls

Summary:

Amar a mu qing no es fácil, y mucho menos algo que se puede tomar a la ligera. no solo porque el hombre está roto y hecho pedazos, sino porque se aferra a los trozos de sí mismo como si no cortaran su propia piel.

O donde mu qing y feng xin tienen una complicada relación pero feng xin es a la primera persona que Mu Qing acude cuando hay problemas.

Chapter 1: 001

Chapter Text

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ᅠᅠᅠLA PRIMERA LLAMADA FUE EN EL VERANO, durante el curso de la fiesta de exámenes finales y, para entonces, la relación entre ambos era parcialmente estable. Siempre y cuando se mantuvieran a cinco metros cuadrados de distancia, como se establecía en su acuerdo, no empezarían una de sus tantas discusiones.

Y se mantuvo así desde que iniciaron el segundo ciclo de secundaria hasta esa noche, tres años después. Fue un mutuo acuerdo lo de establecer reglas de distancia y comportamientos para el bien común, funcionaba tanto para sus amigos como para los eventos sociales o simplemente la asistencia de clases. Después de todo, tras años de enemistad, en algún punto de su relación, llegarían a segundos términos y dañaría a los involucrados.

Mu Qing aseguró que simplemente estaba evitando un descenso.

Aunque ese acuerdo era una conversación olvidada, Feng Xin estaba demasiado ocupado con el equipo de fútbol americano y Mu Qing tenía desinterés a cualquier otro tema que no fuera el tiempo en sus marcas de atletismo o los exámenes para aplicar a la universidad. Para entonces, la existencia de aquel papel era innecesario.

Pero por supuesto, en el inicio del noveno grado, se corrieron rumores de las causas de su separación y, si alguna vez se les conoció como un trío de amigos al lado de Xie Lian, entonces ahora eran completos desconocidos. No había manera de mantener ambos nombres en una misma oración y, para Mu Qing, esos términos estaban bien, lo que menos había planeado era romper dichos acuerdos esa noche, en la fiesta que organizaron los de último año.

Su inevitable situación inició la mañana en el inicio de clases, había maldecido la cantidad de cosas por hacer y,  sumando su primera conversación del día con Pei Ming, quien se acercó con el ridículo sobre de invitación que parecía una de las cartas que envió alguna de sus conquistas.

" Se caerán. "  Le avisó cuando llegó a su par, siguiéndole en pasos para ayudarle a llevar los libros que ocupaban peligrosamente sus brazos.  " ¿Por qué no tienes una maldita mochila para ésto?

" No son míos, debo llevarlos a la sala de maestros.  " Respondió casualmente, cruzando los pasillos de casilleros con pasos constantes. La mueca del mayor no pasó desapercibida y Mu Qing tuvo que rodar sus ojos, reconociendo inmediatamente el amago de sus pensamientos no externados.

" ¿Desde cuándo le besas los pies a los maestros? ¿Te pidieron que los llevaras? "

" No estoy haciendo obras de caridad, Pei Ming, no seas un grano en el culo y dime a por qué me estas siguiendo. "

"  Honestamente, esa actitud.  "  Resopla, la genuina molestia marcada en facciones.

No es que Pei Ming no estuviera enterado de que ahora Mu Qing servía como una clase de asistente personal de los maestros. En realidad, el de cabellos plata había rechazado cantidad de encuentros en horarios libres por hacer pedidos de la sala de docentes, su tiempo ocupado por esfuerzos a que éstos cedieran a darle una carta de recomendación para la universidad local.

Y es que, sin el dinero para la carrera, no tenía otra opción más que prestar servicio social y entrar a diferentes clubes estudiantiles para llenar su historial y convertirse en un buen aspirante.

Pei Ming continúo sin molestarse : " los de último año van a celebrar la presentación de exámenes finales, probablemente sea algo grande en casa de Shi Wu Du. "

"  ¿Sí? " Ofreció como único comentario para hacerle entender que estaba escuchando pero, ela verdad era que no le apetecía lo que viniera del muchacho. Con cada mención de una gran fiesta , el colegio entendía que significa problemas si el mayor se encontraba allí. O un miembro de su grupo cercano.

Pei Ming realmente no era gran estudiante y solo destacaba por su carisma, su buena posición social y por ser la principal estrella en el campo de fútbol y estar "jodidamente caliente".

Lo último citando a sus seguidoras.

" No están invitados los grados menores pero aún así tienes pase libre si quieres venir. "

"  Ocupado, trabajo, clases.  "

Mitad mentira, mitad verdad.

Ya tenía la experiencia de verse arrastrado por los planes del mayor y no le apetecía repetirlo.

" ¿Ni si quiera vas a preguntar por qué me estoy molestado en invitarte?  "

" ¿Por qué debería preguntar? " Regresó en respuesta.

" Vamos, Mu Qing, sabes muy bien que éste tipos de eventos son---   "

" Son una mierda. " le interrumpió.  " Estaré sentado toda la noche viendo cómo el barista prepara cantidad de bebidas que prefiero mantener a distancia prudente. Tendré que soportar a Qing Xuan hablando sin parar sobre algún tema que, para ser honestos, nadie quiere escuchar y, además, no me apetece nada encontrarme en mitad de los amoríos de Xie Lian con su novio. Es una malísima idea "

Las palabras salieron en menos de cinco segundos, mencionando rápidamente como si fuera una imagen que bien se había memorizado.

" ¿No es así? " Mu Qing finaliza pero, para su sorpresa, Pei Ming ni si quiera parecía escucharlo. Dejando caer, dentro del bolsillo de su camisa, el sobre blanco con el decorativo de un corazón en la mitad, supone que dentro está la invitación.

No entiende el por qué del sobre ostentoso y sugerente.

" Me ocuparé de que la pases bien. " Afirma. Una promesa y las náuseas se juntan en la boca de su estómago. " Si tienes un mejor plan para ésta noche entonces adelante, rechaza mi invitación. "

" ¿Tu invitación? Creí que la fiesta era del hermano Shi. "

" Vendrás como mi cita. "  Pei Ming explica, como si el muchacho estuviera acostumbrado a las palabras y tan de repente, sin que le de tiempo de responder correctamente. Mu Qing tiene que detenerse en pasos para confirmar lo que había dicho.

" ¿Perdón?  "

" Eso. "  Imitó sus movimientos, parándose frente a él, con una de esas sonrisas sueltas que le dedicaba a las muchachas después de un partido. Al peliplata le costó procesarlo. " No voy a elaborar mucho en ésto, solo lleva esa linda chaqueta de cuero y nos vemos ésta noche.  "

" Espera, ni si quiera he dicho que voy a ir. "  Se quejó pero contrario se negó a continuar esa conversación y, sin poder hacer más que verlo regresar los libros a la pila que llevaba, éste se alejó con los miembros del equipo que justamente pasaban por el pasillo.

Y ahí terminó la conversación, porque Pei Ming sacaría a relucir sus dones de convencimiento para arrastrarlo a las salidas informales que estuvieron teniendo durante esos últimos dos años. Entonces, de ese modo, sería incapaz de negarse.

¿Por qué de todas las personas tenía que ser él quién lo invitara? Prefería que hubiera venido Xie Lian o el mismo Shi Wu Du para que el concepto de asistir no fuera un compromiso.

En realidad rechaza la idea al recordar las tantas veces que se quedó en casa porque nadie tuvo intención de invitarlo, ni si quiera se le mencionó el evento al que asistirían en primer lugar. Mu Qing las recordó y contó, todas y cada una de esas reuniones a las que no asistió.

Ninguno de ellos le querían allí.

Una vez más no significaría nada pero, para su lamentable estado, tenía que venir el chico de último grado con el que estaba teniendo un tipo relación extraña con la única intención de desestabilizar su independencia y paz mental lejos del grupo.

Si Mu Qing no accedió, pero tampoco se negó, oficialmente él  se lo había tomado con que iría.

Mu Qing tenía una cita.

Con ésta idea no entró tranquilo a clases, se encontraba distraído con cualquier sonido e irritado por los mismos. Shi Qing Xuan fue una de las víctimas de su mal humor, recibiendo un golpe sobre el hombro cuando no paró de estrellar la punta del lápiz contra la mesa.

Odiaba ser tan rencoroso y sobre pensar situaciones pasadas. Aquella conversación le dejó una presión en su pecho que no desapareció hasta tarde, con las siguientes horas resumidas a la clase de historia y, seguidamente, de deportes.

Estaba agotado.

Desafortunadamente no había tiempo para descansar y sumirse en sus propios pensamientos autodestructivos porque, para bien o mal, tan pronto salió de los vestidores con su uniforme de deportes, Xie Lian apareció con una sonrisa repugnantemente dulce.

" ¿No es un buen día? " Es una pregunta innecesaria que piensa no responder.

La piel tensa dejaba en evidencia su estado, los puntos blanquecinos se formaban en rosas pálidos alrededor de todo su cuerpo, irritándose por el sol y el esfuerzo del día. Desde el cuello hasta sus tobillos, cualquiera que le viera podría asegurar que no estaba teniendo el mejor de los días.

Mu Qing entre cierra sus ojos en dirección a su amigo contra la luz, reconociendo el saludo silencioso. Sabe que no es intención de molestarle, que Xie Lian se preocupa por él, pero con los rayos del sol quemando su piel, se le tenía permitido hacer una pataleta de lo mucho que odiaba esa mañana.

" Te estuve buscando todo el día, quería comentarte algo. " Se tomó propio permiso de guiarlo hasta las gradas, iniciando un monólogo en el que Mu Qing solo participó con sonidos del fondo de su garganta hasta que el maestro llegó e inició las clases.

Media hora después estaban corriendo alrededor de la cancha bajo instrucciones, no estaba prestando atención a nada más que a sus pies corriendo a una velocidad que terminó por ponerle en la cabeza del resto de la clase. Era entendible que ahora Xie Lian le dedicara una mirada preocupada desde su lugar a unos cuantos metros.

Primero porque no era usual que Mu Qing permaneciera tanto tiempo en silencio y, segundo, porque con el rojo vivo en su rostro y el sudor resbalando en gotas sobre su frente, perdió las palabras del maestro indicando el siguiente ejercicio

No sabe cuánto tiempo lo estuvo mirando puesto que no se giró para ver su posición o reconocer otro par de ojos que le seguían atentamente. Solo siguió corriendo hasta escuchar el pito en su dirección.

" Mu Qing, regresa a la fila, se terminó el ejercicio. " El grito vino desde el otro lado y sin preocuparse de las miradas curiosas puestas en él, regresó a su lugar.

" No tienes que alardear de que eres el más rápido del grupo de atletismo. " Dijo Qi Rong cuando llegó a su lado. " Cualquier del equipo de fútbol podría alcanzarte si se lo propone. "

" Cállate, Qi Rong. "

" Primo, sabes que estoy diciendo la verdad. Solo unos cuantos están compitiendo en atletismo pero si los verdaderos corredores estuvieran allí, Mu Qing estaría en el promedio. " Resopló a su par, dando un paso más adelante cuando se anunció el ejercicio en equipos de cuatro.

Mu Qing maldijo por segunda vez esa mañana.

" Déjalo en paz, ni si quiera estás en alguno de esos equipos. ¿Qué sabes de correr o de algún deporte? " Contradijo Xie Lian al ver que Mu Qing ni siquiera hizo amago de responder como usualmente lo hacía.

Éste detalle le preocupó aún más.

" Eso es cierto, entonces que venga Feng Xin. Él está en el equipo de fútbol y nos falta un miembro para los cuatro. " El pelinegro levantó sus dos manos para amplificar el llamado al mencionado y éste, a penas se giró un poco para mirarlos tras su hombro.

El de cabellos plata se tensó y nuevamente regresó en sentidos como memoria muscular. La sensación de hundirse en sus pies ya era familiar por que, por supuesto, Feng Xin era de su clase. Compartían horarios pero, por más que intentara ignorar éste hecho, siempre habría momentos en los que tendría que interactuar.

Eran saludos escasos, reconocimientos no más allá de un asentimiento y eso era todo. Mas no evitaba la ansiedad que provocaba dirigirle la palabra.

" ¿Estás bien, Mu Qing? " Cuestionó Xie Lian poniendo su palmar contra la frente de contrario. La pregunta llegó a él con un susurro, acercándose con sigilo antes de que Feng Xin detuviera la conversación con sus amigos para acercarse a ellos.  " Parece que vas a enfermar. "

" Estoy bien. " Mintió y retiró diestra de su frente con rapidez.

" ¿Qué sucede? "

La voz del castaño llega por fin, tan familiar y tan ajena como siempre lo ha sido, solo accediendo a acercarse por Xie Lian, quién era su mejor amigo, de otra manera no habría pensando en unirse. Eso lo sabía, el par de iris oro nunca se posaron en su persona como para dedicar un saludo, así que no lo dio, se quedó inmóvil mientras esperaba que la figura de Qi Rong pudiera ocultar la propia.

" ¿Cuál es tu marca? " Pregunta sin aviso. Feng Xin se gira a Xie Lian en busca de alguna ayuda.

" Doce punto treinta y siete segundos. " Él aún responde con duda en el tono, sin apartar la mirada confundida sobre su amigo.

Mu Qing sabe que ese tiempo está sobre los cien metros que apostaron en una de sus discusiones de quién es mejor, hace más de tres años cuando recién era miembro del equipo de fútbol americano. Ahora entrenaba más de cinco horas seguidas en la semana, podría haber mejorado notablemente.

Pero, incluso así, su propia marca estaba por encima en ese entonces y lo estaría de igual manera ahora. Diez punto veinticinco era su récord.

" Esto es ridículo, Qi Rong, son deportes totalmente distintos. Feng Xin desarrolla fuerza y Mu Qing agilidad. "

" También soy fuerte. " Se ve impulsado a defenderse. Casi automáticamente, con el entrecejo fruncido y sus brazos cruzados encima de su pecho.

" No es lo que quise decir. " Xie Lian se disculpa avergonzado, Qi Rong rompe en una carcajada y él se obliga a desplazar su mirada por encima de Feng Xin con el riesgo de ser atrapado. La expresión es complicada, la misma postura que Mu Qing pero el espacio entre ambas cejas está sin arrugarse.

Distante.

Es lo único que puede sacar de él.

" De todos modos, quien crea que puede pasar mi tiempo en los cien metros entonces puede inscribirse en atletismo. " Continúa por amabilidad, para desatar a su compañero de clases de la incómoda tensión que ha generado el menor.

" Como si se pudiera tal cosa. "

Su respiración se detiene. ¿Qué significaba eso?

" Bien, pasamos relevos, el primer grupo tendrá que ... " La voz del maestro interrumpió la conversación, sin darle espacio para que pudiera confirmar que la voz era de Feng Xin y no de algún tercero escuchándolos.

No se preocupó en la total sorpresa de su rostro, ni de lo plantado que quedó al césped artificial bajo sus pies viendo cómo Feng Xin se gira a hacia su ya establecido equipo de clase.

Si no estaba mal, ese había sido un cumplido que no distinguía entre la burla y el sarcasmo o un mensaje subliminal dentro. Mu Qing lo pensó, dándole vueltas a la pronunciación que calló de los labios y que calentó su cabeza en irá sin dirección con cada suposición.

Tampoco entendió el ejercicio porque no prestó atención, de hecho Xie Lian tuvo que explicárselo nuevamente y cada uno de los siguientes sin presionarle, suficiente tenía con la mirada preocupada que le ofrecía.

No tenía manera de agradecer que Xie Lian no insistiese en su estado el resto del día, tenía demasiado que pensar con el tema de la invitación de Pei Ming.