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ryuketsu

Summary:

EL PECADO DEL MUNDO se sostiene por hilos de sangre, tejiendo un salvavidas que vive por las injusticias cometidas.

ㅤㅤUn ángel, un dios, una santa.

Las historias nunca se acercaron a la realidad, se distorsionaron, se redujeron a cuentos para dormir, un amuleto para los más pequeños.

ㅤㅤUn sacrificio olvidado por las nuevas generaciones de chamanes.

ㅤ ᅠㅤ𝖏𝖏𝐤.ᅠrezen en su nombre, orenㅤporㅤlaㅤantigüedad, rompanla y conéctenla.

 

Cuando los tres fundadores se encuentran en un estado critico frente a la destrucción que representa Sukuna, los clanes se unen para buscar la creación de un escudo, de una maldición capaz de contrarrestar la corrupción del balance entre ambos mundos.

Chapter 1: Sinopsis

Chapter Text

ᅠᅠ ᅠBajo el poder y terror que representaba Ryomen Sukuna, en los tiempos del periodo Heian, los tres fundadores realizaron un conjuro de sangre mediante la ceremonia de invocación de un espirito, la creación que implicaba la misma esencia en la práctica de control de un shikigami.

La corte imperial de Kioto, en cabeza del clan Zenin, aprobó la estrategia para derrotar al espíritu maldito de Ryomen y, sin embargo, a pesar de ser poseedores del legado en la técnica maldita, desobedecieron la naturaleza de las sombras para crear un ser capaz de burlar la mortalidad.

Dicho ser, sería quien cargase con el peso de la historia, con las líneas de sangre y guardase la misma supervivencia de sus invocadores, sacrificando su propia vida incontables veces para proteger a los clanes en momentos críticos.

A pesar de que la ceremonia fuese un éxito, para que la energía maldita se moldease en el espíritu invocado, deliberadamente se debía perder el control sobre el shikigami para que la voluntad y la consciencia se implantaran en el ser al momento de su conversión a espíritu.

El líder con la técnica de las diez sombras, a través de las artes del ocultismo, formó el cuerpo en composición de las tres energías malditas principales, las vidas predispuestas a morir por la causa. Gojo, Zenin y Kamo.

El shikigami emergió de los ríos escarlatas sobre el suelo de cuerpos ofrendados pero, por las consecuencias de tal pecado, al momento de la transición, el espíritu lamentó en llanto la ambición de los líderes presentes y el sacrificio que se convirtió en lo que ella sería.

El espíritu de sangre no les atacó en venganza por su invocación como se esperaba, no podría ignorar las vidas que se dieron para su existencia y el juramento por estas, experimentando por primera vez el dolor que supondría perder el propósito de su existencia, la razón por la que se creó.

Sin soportarlo, el ser se trasladó al plano en medio del espectro del yomi y el mundo físico para descansar allí, prometiendo proteger cada linaje como se le ordenó pero negándose a presenciar la crueldad de incontables muertes.

Aunque fuese capaz de poseer voluntad y un libre albedrio, la sangre que componía su cuerpo también era parte de su naturaleza y oponerse a las órdenes de sus creadores supondría su aniquilación, obligando al espíritu a ser invocado al mundo físico como sirviente por los hechiceros en momentos estrictamente necesarios, conectada a la energía maldita de sus amos.

Por tanto, conservando el mecanismo de un shikigami, se convirtió en un ser vengativo con comandos, un espíritu que reencarnó en cada llamado durante cada periodo, cuando los clanes se vieron obligados a hacer uso de su poder para proteger los linajes de sangre. Era un escudo, un resguardo, un ser desechable para mantener el equilibrio de ambos mundos.