Chapter Text
-Ten Baji san, te traje lo que pediste- Chifuyu acercó el vaso de licor a un distraído azabache que miraba hacia el vacío del cielo nocturno desde el balcón del departamento de Hakkai. - Ah, si, gracias Fuyu- y tomando el vaso, beso los labios del menor de forma dulce. -Estás muy distraído Baji, que sucede? ¿Te preocupa algo? - Chifuyu tomó lugar apoyándose en la baranda del balcón mientras bebía su trago. Baji movió la cabeza negativamente y poniendo su mano libre sobre las mejillas de menor haciendo que sus labios queden como si fuese un pollito, lo besó antes de contestar. - No es nada en particular, solo que es extraño que Mitsuya insistiera tanto en querer vernos a todos, definitivamente siento que oculta algo.- Chifuyu sonrió en su dirección y mientras veía a los chicos pelear por quien ganaba en el mario kart, otros cantando en el karaoke y a otros bebiendo y conversando alegremente, tomó la mano de Baji para entrar y unirse a ellos, haciendo que este lo siguiera sin protestar mientras tomaba sorbos del trago que el menor le había traído hace poco.
La velada parecía muy divertida. Todos estaban disfrutando de la compañía de los demás. Era extraño que pudiesen verse todos juntos ya que normalmente los horarios y responsabilidades hacían difícil estas oportunidades, sobre todo por Mitsuya, Hakkai y Pah quienes viajaban mucho por sus respectivos trabajos así que al lograr juntarse, todos, especialmente Mikey, hacían lo posible por disfrutar al máximo ese tiempo y hoy, estaba muy emocionado, más de lo normal, cosa que a todos los traía un poco sorprendidos, en especial al pelinegro.
-Oi, Mikey, ¿Que te trae tan emocionado hoy eh?- Baji le preguntaba con una pequeña mueca de burla como si en el fondo supiera algo que Mikey no quisiese decir. -Acaso tienes una noviecita por ahí que te tiene así Mikey Kun??- Hina preguntó emocionada pero se le quitó todo el entusiasmo al momento en que vio la cara del rubio, seria. -Hina, no bromees así con Mikey! Sabes que es malo, no, muuuuy malo con las chicas!- Takemichi irrumpió entre ambos tratando de calmar las cosas pero solo logró que Mikey le tirara un pedazo de pastelillo que comía en ese momento haciendo que Baji rompiera en carcajadas. Las cosas iban muy bien, todo estaba tranquilo como llevaba siendo todos estos años y eso endulzaba el corazón del azabache. Todo parecía quedarse así, sin nada que pudiese mover el mundo en una dirección distinta. Claro, eso hubiese sido lo ideal para su tranquilidad, y para su corazón.
-Ya abro!- grita de pronto Mitsuya al sonar el timbre del gran departamento. Nadie tomó mucha atención ya que estaban todos en su propio mundo, salvo Baji quien notó la sonrisa casi imperceptible en la cara del chico de los taiyakis como si este supiera quien entraría tras esa puerta. -No puedo creer que de verdad viniste.. que gusto verte...
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Baji casi se atragantó con su trago al oír a Mitsuya. Sus ojos se abrieron como platos y casi bota el vaso que sostenía de la impresión. -Ka-kazutora?- Inmediatamente su corazón comenzó a latir con tanta fuerza y asi mismo su estómago comenzó a doler como una fuerte sensación de ansiedad sintiendo que vomitaría. Todo eso fue opacado por el bullicio que causaron todos los presentes frente al recién llegado. Miles de preguntas alzadas fuertemente invadiendo al bicolor quien se veía claramente emocionado y a la vez, incómodo. -Baji, ¿no irás a saludar?- Pregunta un Chifuyu con una pequeña sonrisa y claro, aún a pesar de los años, era extraño enfrentarse a quien casi le quita a su enamorado y lo hizo quedar golpeado por el mismo. - Es Kazutora, Baji, libre finalmente ¿No estás contento de verlo?- ¿Feliz? Claro que estaba feliz aunque también molesto, nervioso, entre otras muchas emociones que habían estado escondidas sin que el siquiera supiera. Nadie le avisó de esto y la ansiedad crecía mas aún porque Kazutora había prohibido las visitas del pelinegro. Él sabía que Baji iba a querer verlo y hablar con el pero, no estaba preparado para poder enfrentarlo luego de lo que sucedió, de lo que hizo.. . Se supone que el era su mejor amigo. Fuyu caminó hacia Kazutora y Baji no tardó en acercarse hacia el recién llegado alejando a los demás para abrirse camino. - Tú, maldito.- dijo mirando al bicolor directo a sus ojos, esos ojos miel que no había visto en años y que demonios! como los extrañó... - ¡¿Por qué no avisaste que saldrías ehh?! Maldito imbécil - Baji se abalanzó sobre el contrario quien se petrificó frente al apretado abrazo que su amigo le estaba dando. Era casi como si se estuviese aferrando a algo que podría perder para siempre. Tora le dedicó una pequeña sonrisa tímida y lo abrazó de vuelta arrugando con sus manos la chaqueta de su amigo como si no quisiese dejarlo ir . Era una sensación tan cálida, tan nostálgica que le podrían haber caído lágrimas de haber dejado sus emociones controlarlo en ese momento.
- La buena conducta sirve de algo supongo- Respondió el bicolor alejándose apenas del abrazo del mayor. - Kazutora me contó sobre esto el día que fui a verlo junto con Mikey, supusimos que sería mucho mejor darles la sorpresa de su libertad de esta manera, sobre todo a ti Baji- Mitsuya se acercó al centro del grupo junto a Mikey quien le dio un apretón de manos al bicolor y luego un pequeño abrazo. - Me alegra mucho verte nuevamente libre, Kazutora- el bullicio continuó volviendo a ese ambiente tan divertido como estaba antes de la llegada de Tora y todavía más. -Kazutora kun! ¿Quieres algo para beber?- Takemitchi preguntaba emocionado mientras caminaba hacia la cocina. -Claro, acéptale el trago, si es que quieres probar la peor mierda que hayas probado en tu vida- Se burló Hakkai sacando risas entre los presentes. - Bueno, no creo que sea tan horrible como la mierda que daban en la correccional- Respondió Kazutora con una cansada sonrisa. - Créeme, rogarás volver a probar esa mierda luego de probar los tragos de Takemitchy" respondió Mikey, haciendo que todos estallaran en carcajadas y Kazutora no dudó en unirse a la risa. Baji por su parte solo podía pensar en cuanto había extrañado verlo reír. Ensimismado, se sorprendió cuando Chifuyu tocó de pronto su hombro. -¿Estas bien, Baji? - Este sólo sonrió como siempre, besó los labios de su novio y le respondió que todo estaba bien. - Vamos Fuyu, quiero ver si Tora aún es tan bueno en los juegos de carreras- dijo un Baji sonriéndole con ternura mientras tomaba la mano del contrario y caminaba hacia los muchachos.
La noche avanzó muy bien. Más que bien dirían todos. Volver a tener a su amigo era increíble para todos. A pesar de lo sucedido, 10 años habían sido más que suficiente para perdonar y sanar. Si Mikey había podido e incluso Baji, entonces los demás por supuesto que le darían la bienvenida a sus vidas, incluyendo Chifuyu.
El aire de la noche a punto de volverse mañana era helado, suave y refrescante para aquellas mentes que tenían mucho en que pensar. - Entonces, ¿Volverás a unirte a nosotros Tora?- Preguntaba Baji apoyando sus codos en la baranda mientras miraba al contrario quien mantenía un cigarrillo en su boca que estaba siendo aspirado con suavidad. -Bueno, si me lo permiten, claro. Aunque no te mentiré Baji, aún siento que no merezco estar con ustedes ¿sabes? Sobre todo contigo..- La mirada de Kazutora estaba puesta en algún lugar del cielo aún oscuro pero con pequeños destellos de claridad, entregando un brillo casi nostálgico a sus dorados ojos. -Claro que mereces estar aquí Tora, somos tus amigos, aquí perteneces , al lado de todos, conmigo.. - Baji se acercó más al contrario chocando sus hombros ligeramente haciendo que las mejillas de Kazutora se tiñeran de un color rosado suave. Quizás culparía al frío por esta acción de su cuerpo. - Así que Hm.. Tú y Chifuyu ¿Eh? ¿Como va eso?- Botando el humo de su boca soltó esta pregunta con un tono genuino de duda aunque sin mayor emoción mientras volvía su mirada hacia el pelinegro. Baji le había enviado cartas durante su estadía. Dentro de todas las cosas aveces sin sentido que le escribía habían ciertas cosas relacionadas al rubio pero nada que le indicara que empezarían una relación romántica o quizás, ignoró aquellas indicaciones sin darse cuenta... Kazutora debía ser honesto. Le causó mucha envidia el leer del rubio. Que pudiesen hacer tantas cosas juntos mientras que el, había perdido ese derecho por ser un idiota. Baji tardó un poco en contestar como si no esperase esa pregunta. Para ser honestos, el tono indiferente de Tora le causó un poco de preocupación y no sabía por qué. - Si, quien lo diría ¿verdad? él, ha sido un gran apoyo en todos estos años. Es un buen chico y es realmente fuerte, en todos los sentidos.. - Kazutora hizo una mueca de molestia frente a esto porque claro, el rubio había sido el apoyo que él debería haber sido para el pelinegro.. ellos eran mejores amigos y al final, terminó hiriéndolo y dejándolo solo.
El viento sopló de pronto haciendo que el bicolor se estremeciera ante el frío que recorrió por su cuerpo, al menos hasta que sintió algo tibio sobre sus hombros. -No sería bueno que te enfermaras recién llegando ¿verdad?- La sonrisa cálida de Baji hizo que algo en el interior de Kazutora despertara una sensación que debería estar más que enterrada. Una sensación que no esperaba experimentar nuevamente tras tantos años alejado de el.. - Está bien Baji, no tienes que ponerte así conmigo. Ya no soy un chico lindo que no puede soportar un poco de frío- Kazutora usó un tono de voz ofendido pero manteniendo una pequeña sonrisa en su rostro dando a entender que era una broma. -Pues, yo creo..que sigues siendo lindo-
Los ojos oscuros y profundos del azabache hicieron que Kazutora temiera el olvidar como respirar. Su piel se enrojeció más aún por lo que trató de desviar su mirada de la de su amigo.
-Deberíamos volver adentro, ya terminé el cigarrillo y de seguro Chifuyu te extraña.- Kazutora agarro con sus manos la chaqueta que Baji le pasó y la acercó más hacia su cuello hasta tapar parte de su barbilla poniéndose en marcha hacia la sala de estar. Baji lo siguió con la mirada viendo como la nariz de su amigo se había puesto totalmente roja a causa del frío. Le parecía algo tierno y su pecho ardió por unos segundos. Caminó rápidamente hacia Tora antes de que pudiese entrar y tomó su mano haciendo que este se volteara hacia el. -¿Que pasa Baji?- preguntó kazutora con su nariz aún mas roja que hace un momento cosa que le pareció muy divertido al mayor. Kazutora siempre había sido muy friolento y su nariz lo delataba cuando estaba congelándose. - ¿Por que me alejaste tanto tiempo, Tora?- La voz de Baji era baja, suave y su rostro demostraba una fuerte determinación a escuchar una respuesta que lo dejara satisfecho. - Ya salí de ahí Baji, eso no importa ya- la voz parecía lejana, con un atisbo de apuro como si no quisiera seguir esa conversación, pero Baji no lo dejaría así. - Prohibiste mis visitas específicamente pero aceptaste ver a los demás. Se supone que soy tu mejor amigo Tora, ¡¿Por qué no dejaste que te fuera a visitar?! ¿Por qué me dejaste fuera de tu vida cuando sabías que yo jamás podría sacarte de la mía?- La inesperada confesión más el rostro de afligido del pelinegro encogió el corazón del bicolor. -Baji.. yo no, no quiero hablar de eso, ya pasó, olvídalo- Pero Baji tomo sus dos manos acercándolo más a el. -No puedo olvidarlo Kazutora. ¿Por qué solo me ignoraste a mi? ¿Acaso creíste que te odiaría? Te dije que siempre, aunque fuésemos al mismísimo infierno, yo estaría contigo- Tora miró hacia otro lado no pudiendo soportar la intensidad de la mirada del azabache pero Baji lo obligó a verlo a la cara usando una de sus manos para tomarlo del mentón. -Respóndeme por favor Tora- Kazutora quitó la mano del contrario de su mentón y lo miró con fiereza, su corazón estaba ya a punto de estallar - ¡¿Y que querías que hiciera Baji Huh?! ¿Querías que te mirara a los ojos cada día recordando que te apuñalé?- Los ojos de Tora ardieron en ese minuto y lágrimas amenazaban con salir. - Fuiste mi mejor amigo y casi mueres por mi culpa. ¡Ni siquiera deberías estar hablando conmigo ahora. Pudiste odiarme y todo estaría bien porque lo merecía.. No podía verte, porque no solo eras mi mejor amigo, yo te amaba Kei y..- Kazutora se calló. Baji lo miró sorprendido y el bicolor solo se soltó de su agarre y dio la media vuelta entrando nuevamente a la sala principal dejando a un confundido y sorprendido pelinegro solo, tratando de descifrar las palabras de su amigo y preguntándose, por qué su pecho le dolía tanto.
- Kazutora, los chicos te buscan para jugar la última partida así que vine a.. ¿Huh? Kazu..tora ?.- El bicolor pasó rápidamente al lado de Chifuyu quien quedó con las palabras en la boca viendo como este se dirigía rápidamente hacia el corredor que llevaba al baño. Caminó directamente hacia el balcón y vio a su novio perplejo viendo hacia su dirección. -Baji, ¿Esta todo bien? ¿Que le paso a Kazutora?- EL pelinegro se acercó al rubio lentamente y beso su frente. -No es nada Fuyu, solo ya sabes, hay muchas cosas que tenemos que hablar con Tora después de tanto tiempo sin vernos pero, todo estará bien. No te preocupes.- La sonrisa del azabache calmó un poco a Chifuyu pero por alguna razón, sentía una incomodidad frente a estas palabras.
«𝘓𝘢𝘴 𝘦𝘮𝘰𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘴𝘰𝘯 𝘪𝘯𝘦𝘷𝘪𝘵𝘢𝘣𝘭𝘦𝘴 𝘭𝘶𝘦𝘨𝘰 𝘥𝘦 𝘵𝘢𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘢ñ𝘰𝘴 ¿𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥?»
