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Las Pruebas del Amor

Summary:

Reescribiendo la 3era temporada de Winx Club: Tratará de cómo Flora y Helia iniciaron su relación y todos los rumores que los perseguían, en resumen: drama, lloradera, meloseria, ellos siendo adorables...

Los eventos generales seguirán intactos aunque posiblemente no sucedan en el mismo orden.

Notes:

¿Qué hago aquí cuando a penas logre publicar un nuevo capitulo de Destinados?, no me juzguen, es que me pica la mano saber que tengo algo casi terminando sin publicar.....

Nada pues aquí inicia la reescritura que les conte ¿recuerdan?, esperen mucho Florelia en el inicio de su relación... so ternura e inseguridad en su maxima.

Chapter 1: Una relación que florece

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Una vez más el Winx Club había logrado salvar la dimensión mágica de las garras de la oscuridad, las chicas de Alfea estaban haciendo las maletas para volver a sus planetas a pasar unas merecidas vacaciones de verano, aunque algunas fueron obligadas a permanecer para las clases de reposición del semestre. 

Las Winx para su fortuna sobrepasaron el semestre sin contratiempos y todas pudieron iniciar sus preparativos para volver a sus casas. 

“Creo que voy a vomitar” el hada de la naturaleza dijo caminando alrededor de la sala común de su apartamento mientras se mordía las uñas.

“Oh vamos Flora, esta no es su primera cita, ¿no nos dijiste que ya habían salido una vez?” Layla trató de calmarla.

“A caminar y aún éramos solo amigos, y fue por casualidad” ella exclamó exasperada “Esta es una cita real, ya estamos saliendo oficialmente ¿y si digo algo raro? Y ¿si odia que hable de plantas?, ¿Qué otro tema puedo tocar?” continuó cubriéndose el rostro con las manos ahogando un grito de frustración. 

En algunos minutos Helia iba a recogerla para su primera cita oficial desde que se habían confesado en la aldea de las pixies y desde que Helia la había besado antes de luchar contra Lord Darkar. 

Durante la fiesta de victoria, él la había estado dibujando y cuando ella se dio cuenta terminaron sentados hablando y después de muchas dudas, Helia le pidió empezar a salir.

Layla suspiro mirando a su amiga, sabía que el especialista la adoraba y estaría más que encantado con simplemente observarla, pero ella parecía no darse cuenta de eso. El hada de las olas trato de pensar buenos argumentos para entrar en razón a su mejor amiga cuando escuchan el celular de esta sonar.

“Es él” Flora chilló en pánico tomando el aparato y tras segundos de vacilación y porras de sus amigas contestó acercándolo al oído, “Hola” susurro casi inaudible. 

“Hola, huh… estoy fuera…” susurró el especialista del otro lado de la línea, el hada asintió con la cabeza percatándose segundos después que este no la estaba observando y susurró un “De acuerdo” y colgó sin más. Sus amigas rieron ante la escena, el hada era la más tímida del grupo y desde que se había enamorado era muchísimo más. 

“Bueno, vete, no lo hagas esperar” Stella se levanta empujando a Flora a la salida, “Estas perfecta” le dijo ante sus quejas de verse nuevamente al espejo “Si Helia no considera que eres la persona más hermosa en la dimensión mágica, avísame y le consigo una cita con mi oculista real para que le reemplace los ojos porque está ciego” todas rieron ante el comentario menos la castaña quien solo chilló ante la posibilidad. 

Ya fuera de la habitación, y sin posibilidades de dar vuelta atrás, Flora camino hacia la salida de la escuela tratando de parecer segura, atravesó la puerta y vio al especialista sentado en unos de los bancos del jardín rodeado de algunas hadas, este parecía ignorarlas o reprenderlas cada vez que alguna le tocaba. 

Flora se acercó nerviosa, “Helia” susurro lo suficientemente alto para que todos voltearon a verla y Helia saltara a su lado “Flora” este susurró observándola, en esa ocasión la chica vestía un vestido rosa de tiros, con estampado de fresas blancas, quedaba ceñido a su pecho y cintura marcando perfectamente su silueta, lo combinó con unas plataformas cremas, dejando su cabello suelto pero más rizado de lo normal con una diadema de perlas y un par de pendientes a juego. 

Helia quedó fascinado mirándola, la había considerado hermosa desde la primera vez que sus ojos se encontraron, pero en esa ocasión ella simplemente lo había dejado sin aliento. 

El hada por su parte admiraba al especialista y puedo darse cuenta porque habían tantas chicas a su alrededor, cosa que era muy raro, pero para esa ocasión, el chico había dejado atrás sus pantalones cremas y su camisa verde olivo holgados para vestirse con unos pantalones negros y una camisa blanca, su ropa resaltaba su pecho bastante trabajado que normalmente estaría oculto.

“Estás preciosa” Helia habló haciendo que Flora levanté la vista de su pecho sonrojada. 

“Gracias, tu también te ves bien” susurró sin poder mirarlo a los ojos.

“¿Nos vamos?” El especialista sostiene su mano y la guía a la salida de la escuela dejando a un grupo de chicas enojadas, maldiciendo al hada de la naturaleza.

La pareja espero frente a la parada de autobuses sin hablar, ambos estaban tratando de encontrar temas buenos pero, antes de decidirse por alguno, el autobús ya estaba estacionando frente a ellos, con un suspiró se subieron sorprendiéndose al encontrarlo abarrotado por todos los estudiantes celebrando el final de semestre antes de regresar a sus planetas. 

La pareja trató de buscar asientos juntos pero sin éxito se vieron obligados a sentarse uno al frente y otro al fondo. Flora miró de reojo como Helia se sentaba entre dos chicas que no paraban de mirarlo sonrojadas, y con un suspiro deseó que se hubiese puesto su ropa holgada. 

El viaje a Magix era de solo de 10 minutos pero para el hada fue de horas, cuando escuchó al bus anunciar su llegada a Magix, se levantó de prisa en busca de Helia sorprendiéndose que este ya estuviera a su lado, “Vamos” le susurró tomando su mano y guiándola a la salida. 

“¿A dónde vamos?” Flora se animó a hablar siguiendo a Helia por las abarrotadas calles.

“A un restaurante muy bueno que hay por aquí” este le respondió sonriendo. 

El camino fue corto y antes de lo esperado estaban delante de un restaurante que, aunque no era 5 estrellas, parecía bastante elegante en comparación con el ambiente que prefería el hada.

“Tengo una reservación a nombre de Knight” Helia dijo una vez entraron. 

“Por supuesto, síganme” el recepcionista los guio hacia una mesa al fondo, Flora pudo admirar la decoración bastante natural con lianas y flores colgando, también noto que las mesas estaban bastante separadas en comparación con otros lugares que había visitado.

“Espero que te guste, pensé que un lugar donde pudiéramos hablar sin mucho ruido era lo mejor…” Helia dijo mientras la ayudaba a retirando la silla mientras ella se sonrojaba, este caminó hacia el otro lado, sentándose al frente y agradeció al recepcionista quien les entregó los menús, marcharse para dejarles decidir.

“Es perfecto” Flora susurró una vez solos “todo” agregó ganándose una sonrisa por parte del joven quien trató de disimular su sonrojó con el menú. “¿Qué debería pedir?” siguió la conversación tratando de aligerar el ambiente.

“Creo que la pasta primavera es deliciosa o el Ratatouille” Helia observó el menú detrás de las opciones vegetarianas, otra cosa que el chico había considerado escogiendo restaurante, no habían muchos Linphaences en Magix por lo que las opciones vegetarianas no abundaban. 

“Hum.. creo que tomaré el Ratatouille entonces” Flora dijo después de considerarlos unos minutos.

“Pues yo tomaré la pasta primavera” el especialista declaró dejando el menú para mirar a la chica, él había dejado de consumir carne desde que había empezado a pasar tiempo con ella, a pesar de haber nacido en Linphea, sus padres viajaban mucho así que se crió prácticamente con su abuelo en Magix, haciéndole adoptar muchas cosas de allí y perdiendo algunas Linphaences, como el asunto con la carne. 

Ambos se quedaron observándose sonrientes sin saber que decir, hasta que llegó el camarero “señor Knight que bueno verle, ¿lo mismo de siempre?” Habló el hombre sirviendo agua. Helia solía frecuentar el lugar con su abuelo, por lo que casi todos le conocían. 

“Flora ¿te gustaría probar el vino?” Helia no recordaba si la chica bebía, al menos nunca lo había hecho frente de él. 

“Si, ¿por qué no?” ella respondió con una sonrisa.

“Pues una botella de vino blanco, un Ratatouille para mi novia y una pasta primavera para mi” Helia dijo casualmente. 

Flora sufrió un mini infarto al escucharlo referirse a ella como su novia y se quedó observándolo mientras este terminaba de dar más indicaciones y se volteaba a verla “¿dije algo mal?” Helia se apresuró a hablar cuando el camarero se retiró.

“No, no, es solo que me sorprendió, aún no me acostumbro” Flora dijo bajando la cabeza y mirando sus manos.

“Nos tocará” Helia acercó su mano colocándola sobre ella y la acarició sobre la mesa mirándola a los ojos, ambos sonrieron y Helia tratando de aligerar el momento empezó a hablar de los entrenamientos, pasando a preguntarle  cómo había sido el final de semestre y sobre plantas, haciendo que la conversación fluya natural mientras ellos aún tenía las manos entrelazadas.

El camarero volvió unos minutos después con los platos y la pareja pasó a enfrascarse en una degustación de los alimentos, ambos probaron el plato del otro, sorprendiendose de la frescura de las verduras. 

Distraídos con su conversación terminaron tomándose toda la botella del vino permitiéndole ser más relajados en sus interacciones, aunque no se habían movido del asiento, Helia acariciaba y repartía besos en la palma de Flora quien solo suspiraba con cada caricia, “Helia” susurró llamando la atención del chico mientras besaba sus dedos, este alcanzó sus ojos lanzándole una mirada de deseo pero antes que alguno pudiera continuar, el camarero se acercó a retirar los platos y a llevar la cuenta, ambos se enderezado prestando atención al intruso, pero Flora reaccionó de último y vio cómo el joven se alejaba con la tarjeta de Helia.

“Podemos pagar mitad” Flora se apresuró a levantar su bolso en busca de efectivo, no estaba acostumbrada a que otros paguen por ella y menos en un sitio caro. 

“No te preocupes, yo invite” Helia se levantó para sostenerle el bolso y evitar que lo abriera, “La próxima vez invitas tu, ¿si?” agregó cuando la chica no parecía contenta con la respuesta viendo como se relajaba y asentía, prometiendose mentalmente ser más rápida en su siguiente ocasión. 

Helia por su parte, miraba entre la chica y la estación de meseros exasperado por el tiempo que se estaba tomando, necesitaba ir a un lugar solitario o podría arrojarse al hada allí mismo, notando que ya el mesero había pasado la tarjeta, tomó a Flora de la mano y la arrastró a la puerta, interceptado al empleado a medio camino y con un gracias abandonó el local. 

Saliendo del local, el especialista se percató que Magix aún estaba bastante abarrotado a pesar de la hora, así que tomó a Flora y la llevó rumbo al muelle, Helia a veces salía en busca de algo de cenar más apetitoso que la cena de la escuela y en algunos ocasiones se sentaba en el muelle a descansar, por lo que sabía que siempre habían zonas solitarias a esa hora. 

Flora trató de seguirle el ritmo un poco desconcertada pero emocionada por la prisa del especialista, se dejó llevar hasta un rincón en el muelle y antes de lograr formula una pregunta, sintió como Helia la empujaba contra los barrotes fríos y unía sus labios, el hada trato de corresponderle lo mejor que pudo, pero esa era la segunda vez que se besaban, por lo que tuvo que esforzarse en seguir el ritmo rodeando su cuello para acercarlo más a ella como había visto en la películas.

Helia lo tomó como una reacción positiva y deslizó una mano por su cintura mientras la otra la llevaba a su mejilla y con el dedo pulgar en su barbilla la animó a permitirle profundizar el beso. Flora dejó escapar un gemido ante la sensación de ambas lenguas bailando, e intentó acercarse aún más cuando sintió como Helia deslizaba su mano hasta su muslo y alzaba su pierna encajando justo en medio, dejándole sentir su bulto creciente, ella dejó escapar un jadeo ante las nuevas sensaciones alertando a Helia, quien dándose cuenta lo rápido que iban, se apartó. 

“lo siento, yo…” Helia jadeaba tratando de recuperar el aire mientras sus ojos iban entre los ojos verdes, ahora oscuros, y los labios rojos de Flora.

“Está bien, siento haberte asustado, simplemente son cosas nuevas para mi” ella le dijo alejándose lo suficiente para bajar la pierna y arreglar su vestido. Helia observándola se reprendió mentalmente, era apenas su primera cita y ya estaba arrojándose a ella como una animal; el hada noto su mirada y plantó un beso en su mejilla “Esta bien, me gustó ” le dijo con un susurró acariciando su rostro, sabía que esas palabras eran gracias al alcohol porque sino, aunque le gustara, nunca lo admitirá frente al chico. 

Helia le sonrió y tras un suave beso en los labios, la pareja caminó hacia la parada de autobuses, aunque el especialista hubiese querido permanecer mucho más tiempo, sabía que ambos tenían un día ocupado,  con todo el asunto del baile de la princesa y las clases extras de él. 

El bus estaba más ligero en esa ocasión permitiéndoles sentarse juntos y aprovechar la oportunidad para abrazarse y Helia susurrarle al oído lo hermosa que estaba esa noche y cualquier otra cosa trivial con tal de no alejarse de ella, esta le recibió contenta, acercándose a él para besarlo en la mejilla pero Helia se movió y capturando sus labios con una sonrisa coqueta, aunque para su pesar el viaje era corto y llegaron a la escuela.

“Fue una maravillosa noche” Helia dijo sosteniendo sus manos mientras repartía besos en su palma. “Ya te extraño” 

“Yo también” contenta el hada acortó la distancia entre ambos e inició un beso tímido, Helia llevó su manos a sus mejilla y profundizó el beso, deteniéndose al escuchar el autobús llegar nuevamente, con largo suspiró Helia la besó una última vez y se subió al vehículo rumbo a Fontana Roja, lanzando un último beso y un dulces sueños tras él.

Flora vio al autobús alejarse y sin poder contener más su emoción, se fue corriendo hasta su apartamento sorprendiendo a sus amigas cuando se arrojó a su cama ahogando gritos en su almohada, todas alarmadas la rodearon “Flora querida ¿que sucedió?, ¿Helia te hizo algo?” Layla la miró preocupada hasta que el hada de la naturaleza se dio la vuelta con un gran sonrisa con los labios hinchados y las mejillas coloradas.

“Ha sido la mejor noche” chilló abrazando su almohada rememorando sus besos con el especialista. 

Sus amigas rieron y la instaron a contarles, el hada muy emocionada le contó los detalles generales dejando fuera como avanzó el beso apasionado en el muelle. Las chicas la felicitaron por su cita exitosa y para su pesar todas se fueron a dormir dejando al hada de la naturaleza allí sin poder conciliar hasta altas horas de la noche rememorando su maravilloso encuentro. 

Notes:

Bien... ¿que les pareció?

La temática es la misma... centrándome en la relación y la vida de ellas más que en las batallas y demás...

Disfruten....

Posdata 1: ¿Quizás se preguntaron porque inicie con la 5ta y ahora regreso a la 3er?, simple, voy detrás de donde veo potencial de drama..... cuando logre idear drama para las otras temporadas, me verán allí...

Postdata 2: La edad legal para beber en Italia es 18 años y si calculo bien Flora para ese entonces debía tener esa edad y Helia un año o dos más; y ¿Por qué vino? ni idea... solo sonó como algo que Helia pediría.

Postdata 3: ¿Recuerdan lo que dije de Helia siendo un pervertido?... vayan haciéndose una idea de lo que veremos en esta temporada...

Gracias por leer!