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sometimes a villain (lover)

Summary:

Gene Cronin no sería capaz de delatar a la exnovia de su nieta, ¿verdad? Incluso si su biblioteca ha sido derrumbada por culpa de una Anarquista reconocida del grupo personal de Ace y, por ende, de Pesadilla. Incluso si con eso logra tener un buen trato con el Centinela, o mejor aún, con el Consejo mismo. Él no sería capaz, ¿verdad?

Chapter 1: give a little

Chapter Text

“¡Todo esto es tu culpa!”

Desde que llegaron a Cloven Cross, Nova se preguntó si acaso Narcissa estaría ansiosa de verla. También se preguntó durante toda la noche anterior si debía advertirle, pero Ingrid dijo que se haría cargo y por la mirada que le dio, Nova entendió que no quería una intromisión de su parte. Y al principio, cuando ella y el equipo entraron, Narcissa no la había visto. Siguió con su mirada perdida entre las palabras apasionantes de esa novela que tenía entre las manos. Nova nunca entendió por qué tenía tanta adoración por ellas.

La estuvo mirando nerviosa todo el rato que Adrian preguntaba por Ingrid. Como si la reconociera, y ella fingió tan bien frente al equipo que por unos instantes se sintió victoriosa porque no la delató, pero ahora todo es un auténtico desastre.

Narcissa dijo que ella e Ingrid les habían tendido una trampa, y la mirada llena de temor que le dirigió parecía que la creía capaz de algo como eso. Como si toda la historia que compartieron y que Nova misma terminó cuando comenzó a formular su plan para asesinar al Capitán Chromium no importara. Claro que le importa, todavía le importa a Nova en cantidades impensables para alguien como ella.

¿Todo el tiempo había desconfiado de ella? Y si es así, ¿es por ser Pesadilla o la sobrina de Ace?

El plan improvisado que ideó para sacar al señor Cronin por la ventana mientras Narcissa escapaba por el espejo debió funcionar, el estúpido del Centinela no debió estar ahí. Si no estuviera estorbado, ahora Narcissa y Gene estarían huyendo, yendo a dónde sea que el señor Cronin tuviera un lugar seguro. Aunque, si lo piensa demasiado, puede que nunca hubiera visto de nuevo a Narcissa, ni siquiera para agradecerle por salvarla junto a su abuelo.

Nova nunca debió confíar en Ingrid. Punto.

Antes de caer, a Nova le preocupó más el hecho de no ver a Narcissa caer o lograr refugiarse en alguna superficie segura, la biblioteca entera se estaba comiendo a sí misma y aunque la prioridad de Nova es Narcissa, ella nunca dejará a su abuelo.

—... Sólo dime lo que sabes de Pesadilla.

El Centinela no parecía dar su brazo a torcer. O tenía la información o la obtendría. Gene Cronin se la dará. Nova se aferra a pensar que el bibliotecario no será capaz, pero de todas formas se quejó en voz alta sobre el centinela.

—Diablos. ¿Es todo lo que te importa? — masculló con su mirada fija en Narcissa. Tenía su rostro serio debido al miedo que sentía por la presencia del Centinela, la Detonadora y, seguramente, ella misma. Nova cree que su presencia es la que menos le infunde temor, aunque a estás alturas ya no sabe. Narcissa no la mira, ella observa la biblioteca siendo destruida, su hogar siendo quemado, y aunque desde hace rato la vió llorar, ahora parece que tiene lágrimas silenciosas y solitarias.

—Pesadilla — dijo el señor Cronin, ella giró su mirada a él y lo vió con su atención volcada en su persona. No sería capaz de delatarla, ¿verdad? Nova le dedicó su mirada más amenazante que pudo, deseando en su interior confíar en que Gene Cronin no delataría a la exnovia de su nieta, pero si es sincera no tiene muchas esperanzas. De pronto el anciano comenzó a reír, viendo el panorama irónico de la situación — Ah, Pesadilla. Tal vez tenga una idea de dónde puedes comenzar a…

Narcissa gritó. El sonido de un disparo cortó el aire mientras paso entre Nova y el Centinela. La cabeza del señor Gene Cronin cayó hacía atrás, desestabilizando a Narcissa, haciendo que ella también caiga de rodillas. De inmediato se giró y ahí estaba Ingrid recostada con una pistola en las manos.

La Anarquista no se ve arrepentida. ¿Cuántas personas figuran en su lista personal de gente asesinada por ella misma? ¿Cuántas veces escuchó a Nova en los túneles a los suyos compartir anécdotas de sus días buenos , allá en la Era de la Anarquía?

Nova sabe que Gene Cronin hubiera revelado su identidad ahora, frente al Centinela que parece perseguir deseos propios, o después frente a todo el Consejo y si era posible al mundo entero, aunque sea para vengarse de la Detonadora y los Anarquistas. Gene Cronin tenía que morir si Nova esperaba despertar mañana y dirigirse al edificio de los Renegados como una más. Tenía que morir si Nova quería aspirar a recopilar más información para destruir a los Renegados de una vez por todas. Pero no de esta manera. No cuando es la persona más importante en el mundo para Narcissa. Nunca la lastimaría de esa forma, incluso si Ace dice que los débiles deben sacrificarse para que prosperen los fuertes.

Mientras miraba a Narcissa sollozando sobre el cuerpo de su abuelo, Nova sabe que ni en un millón de vidas hubiera sido capaz de matar al Bibliotecario. Ni siquiera para preservar su identidad secreta.

Un rayo de energía cegadora del Centinela se dirigió hacía Ingrid, la golpeó de lado y la tumbó de nuevo en el suelo. La pistola cayó eyectada de su mano. Un segundo disparo del Centinela siguió de inmediato, la hizo rodar hasta golpear un conducto de ventilación.

El Centinela se dirigió firme hacía ella, preparado para disparar de nuevo, pero un destello de luz azul cayó sobre sus pies y la explosión lo voló por los aires. Ahí donde el Centinela estaba parado hace un momento ahora sólo era un cráter.

—¡Detente! — gritó Nova — ¡Deja de lanzar bombas!

Ingrid se incorporó, sujetándose el costado, preparando otra bomba.

—No puedes dejar que se vaya — dijo con la voz rasposa —. Lo sabes bien.

Le tomó unos instantes espantosos darse cuenta que se refería a Narcissa. La segunda contingencia.

No. No lo hará. Apretó la mandíbula y caminó para tomar la pistola.

—Vamos — dijo Ingrid evaporando la esfera de nuevo —. Es tu trabajo proteger tu identidad. ¿Por qué yo…?

Nova interrumpió su comentario alzando la pistola por sobre Ingrid, deslizó su dedo sobre el gatillo. Si, ella debía proteger su alter ego, la identidad que nació de la mano de Ace y los Anarquistas, pero no a costa de Narcissa. Ace lo entendería, aunque haya sido el villano más terrible de todos, todavía conservó cierto nivel de debilidad por la familia, por los que amó.

Ingrid se quedó inmóvil observando el cañón apuntando a su pecho. Este giro no lo vio venir.

—No seas imbécil.

Y sin embargo, no podía hacerlo. Ace lo habría hecho sin dudar. Sin darle oportunidad de darse cuenta. Para él sería fácil.

Estaba por pedirle que huyera ahora y dispararle de espaldas, pero una sombra se acercó detrás de ella y Nova ladeo la cabeza.

El nombre de su exnovia quedó atorado en sus labios cuando de pronto Narcissa puso su mano sobre la suya que sostenía el arma y disparó una sola vez.

—¡Narcissa! — Nova dio medio paso torpe hacía atrás, agudizando la voz y mirando a su alrededor, esperando que no la hubieran visto. No soltó el arma, pero con su mano libre tomó la de Narcissa y la obligó a verla de frente — Yo me encargaría de eso.

—No, no es verdad — dijo Narcissa inexpresiva —. La Detonadora hubiera hecho más destrozos si la hubieras dejado ir.

—Tal vez, pero no debiste ser tú. Si alguien te vio… — Nova sacudió la cabeza, esforzándose por no dejarse llevar por esos escenarios ficticios — Yo no sé… Si alguien te denuncia no… No sé si…

—Nova — ella pronunció su nombre despacio, no se dió cuenta de en qué momento decidió mirar a sus manos unidas de nuevo. Era un reflejo —. Lo que dije antes no fue en serio.

Sus piernas temblaron, Narcissa pasó su mano por su nuca y la atrajo a ella. Su nariz pegada tan cerca de ella de nuevo hizo recordar ciertos sentimientos.

—Nada de esto tenía que pasar. Ingrid…

—Ya pasó. Todo estará bien.

Nova quería creerle, pero…

La biblioteca se sacudió y alguna otra parte seguramente se derrumbó. Nova tardó un segundo más en recordar en dónde se encontraban.

—Debes irte — la nueva urgencia en su voz hizo que Narcissa no se opusiera a ser arrastrada de la mano hacía la cornisa que da a la biblioteca quemada. Deben haber vidrios rotos en el concreto, hasta abajo, de cuándo el centinela rompió la ventana ¿verdad? — Vete de aquí. No sé a dónde quieres ir, pero no regreses hasta que sea seguro. El Centinela no te dejará en paz, te buscará tanto como a mí y con lo que vimos hoy, debemos andar con cuidado alrededor de él, trataré de-

—Nova — Narcissa jalo su mano, estaban a centímetros del borde, la hizo voltear y darse de frente con sus ojos grises, de repente seguros.

Ella abrió sus labios para hablar, pero Nova no lo resistió más y la besó. Hundió sus labios en los ajenos, seguían igual de suaves que la última vez. Nova nunca pensó que esa noche, en el mismo callejón trasero donde había vigilado con el equipo, sería el escenario de su último beso con Narcissa. Ella se dejó llevar, inclinando su cabeza y pasando su mano con el arma por la cintura de Narcisa, con la otra aún aferrada a su muñeca y junto a sus rostros unidos. No le importa quedar manchada de ceniza en el rostro por la cercanía, sería un buen recuerdo si acaso Narcissa se va de Gatlon City. Aunque de todas formas debe hacerlo. Nova separa sus rostros de forma suave, tomándose el tiempo para que su lengua pasee por la boca de la primera persona que ha amado jamás, y une sus frentes cuando el sonido de la gente alrededor de la biblioteca quemada aumenta en sus oídos aturdidos.

—Tienes que irte — dice Nova entrecerrando sus ojos y aspirando el aroma de Narcissa, aunque todo lo que tiene es humor y polvo —. En serio. Huye de aquí lo más lejos que puedas.

—No tengo a dónde ir.

—Hay una señora en los alrededores que-

—No me iré a ningún lado, Nova — Narcissa jala un poco sus manos entrelazadas, la renegada abre los ojos y el sol detrás de la chica pelirroja la deslumbra por un segundo —. No dejaré que nos vuelvas a separar.

De nuevo su corazón late desbocado por ella. Siempre ha sido ella. Narcissa Cronin tiene dominado por completo su corazón. Todo lo que es. Si pudiera, escaparía con ella ahora mismo. Se encargaría de darle un lugar seguro donde dormir y vivir en paz luego de todo esto, pero Nova tiene aspiraciones de villana lo suficiente fuertes para quedarse e intentar lo más que pueda.

Por lo que sólo queda una salida segura.

—Ve a los túneles — comienza a decir Nova con nueva urgencia en la voz mientras observa a los alrededores esperando que ningún otro renegado salga del maldito cielo —, encuentra a Leroy y dile todo lo que ha pasado. Dile a todos que huyan de inmediato. Iré en cuánto pueda.

—Nova, no…

—Por favor, Narcisa. Confía en mí. Intentaré retrasarlos, pero-

Narcissa la besa de nuevo, esta vez los labios de Nova son mordisqueados, como si no quisieran ser separados. Nova tiene que emplear toda su fuerza de voluntad y separarse de nuevo.

—Te veré más tarde — Narcissa le dedica una de sus medias sonrisas antes de inclinarse sobre el borde la azotea y caer sin temor en posición recta hasta los pedazos de cristal dispersados por el suelo.

Desaparece en un instante. Nova sabe que todo va a cambiar después de hoy, pero al menos tiene de regreso a su chica.