Chapter Text
—Terminamos.
—¿Disculpa?
—Terminamos, se acabó.
Sasuke miró la cara de su ahora ex novia, atónito
—Estoy cansada, Sasuke. Ya no puedo seguir así, necesito avanzar, hacer algo para mí misma, buscar qué es lo que quiero en mi vida y no puedo hacerlo estando contigo. —Rascando suavemente su nuca, en un claro gesto de nerviosismo, miró hacia otro lado buscando al menos con qué poder ignorar sus inmensas ganas de llorar—Te amo... Pero...—Su voz tembló levemente—Estar juntos nos hace daño.
—Sakura yo-
—No. Es suficiente—Las expresiones de Sakura se endurecieron tratando de ocultar sus verdaderos sentimientos.
—Lo siento, por favor, no me dejes—Por primera vez en muchos años la voz se Sasuke se escuchó quebrarse y Sakura dudó de sí misma por un momento. Pero aún así decidió continuar.
—Lo siento mucho—Finalmente terminó de levantarse, despidiéndose del ahora desconocido con el que había pasado 4 años de su vida
Sasuke, por otro lado, se quedo quieto, procesando qué acababa de suceder, con la cabeza echa un lío mientras mordía sus labios aguantando las ganas de llorar. Una de sus piernas se movía impacientemente mientras se agarraba la cabeza con sus manos, no iba a llorar en público ¿O sí?
Buscando una manera de apaciguar sus sentimientos, se levantó de la banca y comenzó a caminar lentamente, su hermano enfermo lo estaba esperando en casa y solo estaba perdiendo el tiempo
"Estoy en camino a casa, ¿Te llevo algo?"
"
Traeme una leche de dango"
"¿Viene Sakura a comer hoy?"
"No."
"Esta bien, ten cuidado en el camino"
Suspiro con irritación y guardo su celular. Tiempo después de haber llegado a la estación se subió al tren. Y ahí fue cuando lo sintió, ese dolor y vacío en el pecho insoportable, se sentía humillado, pisoteado, burlado, pero sobre todo abandonado. "¿Que fue lo que hice mal?".
Los minutos continuaron pasando, la gente bajaba y subía, aveces miraban hacia su dirección, cuchicheaban o se reían. Sasuke solo miraba al suelo, completamente quieto, sintiendo como si el tiempo se desvaneciera detrás de él. El sonido del tren lo sacó de sus pensamientos "Ha llegado al final del recorrido, por favor descienda por la puerta izquierda" había estado perdido en si mismo por más de una hora sin darse cuenta.
—Mierda—Se levantó de su asiento y camino junto a todas la demás personas hasta la entrada de la terminal y volvió a sacar su celular para ver el horario del próximo tren—Tenía que pasarme ahora—Su mal humor aumento al ver que, claramente, no habían trenes disponibles debido a un accidente cerca de su estación. Suspiro al ver una notificación de su hermano.
"Ha pasado una hora, ¿Dónde estas?"
"Estoy en camino, ha habido un accidente en el camino, no es nada muy interesante"
"¿Ah, si?, Esta bien, luego me cuentas"
Rápidamente buscó la parada del bus, ajustándose levemente después de haber buscado su tarjeta de pase sin éxito y darse cuenta de que estaba en uno de sus bolsillo traseros, largando el susto de un suspiro y subiendo al bus.
Y ahí estaba, mirando la puerta de su casa desde hacía 10 minutos aproximadamente, ¿En qué momento había llegado? No lo sabía, pero estaba seguro de que tendría que prepararse para ver a su hermano y su inminente charla una vez se entere de lo que pasó con Sakura.
—Oh, Sasuke, llegaste, ¿Qué tal te fue hoy?—Su hermano, como característicamente hacia, lo recibió con una sonrisa mientras se limpiaba la pintura de sus manos. Sasuke se sorprendió, ¿En qué momento entró?, Itachi lo miró preocupado—¿Te pasa algo, hermano?
—Estoy bien, no es nada. Estoy con demasiado estrés por los exámenes de admisión.—Itachi levantó una ceja.
—Claro, los exámenes...—Volvió a sentarse en el banquito mientras acomodaba nuevamente sus pinturas—¿Ya pensaste en qué carrera te inscribirás?
—He estado pensando en bioquímica, o tal vez, no lo sé, ¿abogacía?—Su hermano dejó escapar una leve risa.
—Tal vez Sakura pueda ayudarte, te conoce mejor que nadie—Sasuke sintió algo romperse dentro de él nuevamente.
—Tsk.
Itachi volvió a mirarlo de reojo. Preguntándose que pudo haber pasado esta vez. "¿Se habrán vuelto a pelear?" ¿Sasuke volvió a dejarla plantada?".
—¿Qué hiciste ahora, Sasuke?—El pelinegro no pudo evitar mirar hacia otro lado, rascando su nuca.
Suspiró, sentándose en el piso y apoyando su espalda levemente en el banquito donde estaba su hermano—Las cosas no han estado saliendo muy bien últimamente...
—Entiendo—Itachi siguió con su pintura—ES una lástima que Sakura no pudiera venir hoy, realmente me hubiera gustado que viera como está quedando mi nueva pintura.
—Sí, le gustaban mucho—Sasuke mordió levemente sus labios "Le gustaban".
El pelinegro se asustó un poco, girando en el leve susto para ver como su hermano soltaba sus pinturas de golpe y llevaba su mano derecha al corazón, mirando a su hermano con una indignación fingida
—¿¡Gustaban!? ¿¡Ya no le gustan mis pinturas!? Creo que me moriré, he perdido a mi mayor admiradora—Itachi puso una de sus manos en su frente mientras cerraba los ojos y abriendo uno levemente para mirar a su hermano. Itachi siempre supo cómo hacer que su hermano menor se sintiera mejor. Una pequeña sonrisa se formó en sus labios al ver como Sasuke sonreía levemente mientras negaba con la cabeza.
—No, no... Es solo que... Terminamos...—Las payasadas de Itachi terminaron apenas noto como su hermano menor comenzaba a encogerse en sí mismo—Ella dice que quiere seguir adelante y yo... Solo estoy atascado en mi propia miseria—El mayor dejó sus cosas de lado para sentarse junto a él. Comprendía muy bien como se sentía, Sasuke desde muy joven había sido víctima de los abusos de su padre, los golpes, los gritos, los moretones en los brazos de su madre, las semanas sin comer porque su padre era un empedernido apostador al que le encantaba estafar a prestamistas para luego perderlo todo en el juego.
Itachi lo entendía, pero no podía justificarlo, después de todo Sakura siempre estuvo para él y trataba de ayudarlo. Su hermano se había vuelto arrogante e incluso violento en ocasiones y todo por intentar esconder su sentir. A Itachi no le gustaba admitirlo, pero su hermano se había buscado su propia soledad.
—En cierta parte, creo que me lo merezco, nunca la traté como merecía.
—No te sirve de nada arrepentirte ahora. Incluso si fueras y pidieras perdón de rodillas, es difícil perdonar lo que has hecho, Sasuke, ella realmente te amaba y el que se haya ido, demuestra que la llevaste hasta su límite
—Lo sé, ¡mierda, lo sé!—Sasuke movió exasperado sus manos, volviendo a morderse los labios, esta vez, un poco más fuerte—Fallé en muchas cosas.
—Demasiadas—Sasuke lo miró mal—Creo que, aunque no lo acepte, deberías pedirle disculpas.
—Ni lo sueñes, me matará si aparezco en la puerta de su casa ahora—Sintió un escalofrío recorrerle la espalda al recordar el carácter de su ex novia.
—No seas idiota. Hazte responsable de tus problemas—Itachi golpeó la frente de su hermano con los dos dedos libres de la mano con la que sostenía el pincel. Sasuke, por su parte, miró hacia otro lado y decidió que era momento de levantarse.
Al pasar las horas, Itachi se impacientaba cada vez más, su hermano no había salido de su cuarto hacia 4 horas, ni siquiera quiso bajar a comer. Una idea llegó a su cabeza:
preparar uno de los postres favoritos de su hermano menor para animarlo un poco. Golpeó la puerta, y suavemente, se arrimó mostrando el plato con comida.
—Lo siento, debí pregungar antes—El pelinegro más alto se acercó a la cama y acarició despacio el cabello de su hermano—Está bien, Sasuke...
—Sabes que no—La mirada de Itachi se entristeció al ver como su hermano lloraba aún más fuerte.
—Es tu culpa, sí, pero si quieres que éstas cosas dejen de pasar...—Acarició el hombro de su hermano, mientras trataba de buscar más aire para decirlo—Tienes que buscar una manera de poder seguir adelante sin herir a los demás.
