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Ecos.

Summary:

Itadori Yuuji, de 53 años, ha conocido a mucha gente y ha perdido a algunas mas, personas a las que ha provocado un gran impacto, a quienes conocio, a quienes salvo, a quienes crio, a quienes los escucho, incluso quienes lo odiaron.

Itadori Yuuji, de 15 años, conoce a las personas que ha perdido.

Chapter Text

—Oh, estas maldito— Dijo Shoko tan pronto como termina de revisarlo.
Una maldición se desato en el centro de Shinjuku el primer día de hechicero de Yuuji, fue maldecido y la maldición prevaleció incluso después del exorcismo.

Gojo-sensei suspira detras de él y Yuuji quiere encogerse sobre si mismo.

Se siente inutil.

Tonto, tonto, tonto ¿Por qué no puedes hacerlo bien? Se pregunta a si mismo y trata de no mirar atras para no tener que ver la cara decepcionada de Gojo-sensei por llegar a este resultado.

La verdad es que Yuuji es muy, muy, consciente de su falta de capacidad en la hechicería. Ni siquiera tenía idea de eso, de su existencia, hasta hace menos de una semana cuando conoció a Fushiguro después de la muerte del abuelo. Comparado con Megumi y con Nobara, a quien recién conoce, Yuuji no sabe nada de hechicería, ni siquiera puede dirigir y manejar correctamente la energía maldita, necesita ayuda de una espada que Gojo-sensei le ha prestado.

Yuuji se siente inutil.

—¿Que efectos tendra?— Pregunto Gojo-sensei —¿Tienes alguna idea?

—¿Y tu?— Pregunto Ieiri sorprendida —Eres el que tiene ojos extra, Satoru, no yo.

—Ja-Ja— Se rio irónicamente —Si lo supiera, no lo estaría preguntando.

—Itadori ¿Sientes algo en particular?— Pregunto la doctora de la escuela.

—Nada— Contesto, aunque sentía el agujero en su estomago y la burla de Sukuna dentro de su cabeza, no apareció ninguna boca en su mejillón para burlarse de él.

Los otros dos hablan entre ellos un rato hasta que finalmente Gojo-sensei le pone una mano en el hombro.

—Muy bien, vuelve a tu cuarto, si sientes algo diferente, avisame de inmediato—

—Si, Gojo-sensei. Ieiri-san, gracias.
La maldición permanece inactiva.

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El centro de detención de Ebishi pasa y de los tres estudiantes de primero, quedan solo dos con vida.

Al día siguiente, Itadori Yuuji vuelve a la vida, no por su cuenta y a cambio de un voto vinculante.

Inútil , Yuuji se siente inútil.

La maldición comienza a despertar.

Gojo-Sensei lo mantiene en el sótano para ayudarlo con su entrenamiento de energía maldita, Yuuji cree que está mejorando, él honestamente cree que mejora, el esta haciendo bien.

No se desanima incluso cuando es consiente de la diferencia de poder entre él y Gojo-sensei, incluso cuando ve los cuerpos deformados en esa sala de cine con Nanamin, incluso cuando se entera que los espiritus malditos en la azotea del cine eran realmente persona, él trata de seguir adelante.

Y luego sucede Junpei.

Yuuji vuelve a sentirse terriblemente inutil.

La maldición se activa finalmente del todo, comienza su trabajo, pero no se manifiesta hasta un tiempo después, tras el evento de buena voluntad.

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—¿Señor?— Yuuji abrió los ojos cuando sintió unas manos picar su mejilla —¿Señor, esta despierto? Necesito ayuda— Miro a la niña pequeña, confundida tanto como él arrodillada en la cama y tratando de despertarlo con una expresión preocupada —¿Me puede ayudar?—

—¿Eh-? ¿Quién eres tu?— Pregunto Yuuji confundido mirando a la niña, se levanto de la cama tallandose el ojo y se estiro para prender la lampara a lado de su cama para poder ver mejor.

La niña, debía tener unos cuatro o cinco años, usaba una bata de hospital y su cabello estaba todo enmarañado, tenía un corte en la mejilla y sus ojos tenían ojeras, se veía cansada. Pero mirándolo fijamente… ¿Lo reconoció acaso?

—¿Eres un hermano de ‘tadori-san?— Pregunto confundida y curiosa, tocando su cara de nuevo con cautela —Te pareces mucho, pero no tienes cicatrices.

La niña estira sus manos y toca su cara, Yuuji nota algunas marcas en sus brazos, cicatrices viejas junto a algunos raspones, o eso le parece ya que la luz de la lampara de tocador es muy tenue.

—Soy hijo único— Contesto Itadori bostezando mientras se sentaba en la cama —¿Quien eres tu?

—Soy Miyoo-chan— Respondió la niña —¿Donde estamos? ¿Seguimos en el refugio?— Pregunto la niña, Itadori se levanto de la cama y le ofreció los brazos para levantarla, la niña le dio los brazos y se acomodo rapidamente sobre él, sentandose en su brazo y recargando su cabecita en su hombro.

Yuuji se puso las sandalias y salió de la habitación, aun estaba oscuro afuera.

Atraveso el pasillo rumbo al cuarto de Gojo-sensei, esperaba no molestarlo.

—No, estamos en el colegio metropolitano de Tokio, Miyoo-chan ¿Como llegaste aquí?—

—No lo sé— Dijo la niña pequeña mirando el camino oscuro —Me recuerdas a ‘Tadori-san ¿En serio no eres su hermano menor?—

—No.

—‘Tadori-san me dijo que tenía hermanos— Parloteo —¿Qué tal su hijo?— Pregunto ahora la niña moviendo las piernas.

—Mi padre se llamaba Jin.

—Ah, no me acuerdo del nombre de ‘Tadori, tampoco sé el de su papá— La niña se encogio sobre si misma cuando salieron brevemente del edificio de dormitorio de estudiantes, para pasar al edificio de dormitorio de miembros de la escuela.

Su aliento y su piel se sentían frías, Yuuji lamento no haber traido la sabana de su cama, pero no había pensado en eso porque su mente aun se sentía algo nublada por el sueño.

—Pero lo quiero mucho.

—¿Por qué es eso?— Pregunto Yuuji empujando la puerta para entrar.

—Porque ‘Tadori-san es amable— Respondió la niña, con su cabeza apoyada en el hombro de Yuuji —Por qué él no me pega como mi tío— Yuuji casi se detuvo al escuchar eso —Él no dejo que mi tío me pegara mas, y me dio de comer— Ajusto su agarre en la niña, para que no se le cayera y pudiera abrazarla mientras caminaba mas rapido para encontrar a Gojo-sensei ¿Cual dijo que era su habitación?

—Los adultos no deberían hacer eso— Le dijo Yuuji para consolarla.

—‘Tadori-san dice lo mismo— Respondió la niña cerrando los ojos —Dijo que no es mi culpa.

—Por supuesto que no ¿Por qué creerías eso?

—El tío me lo dijo, es mi culpa por ser- eh, como un mago que puede hacer magia ¿Cual es la palabra?

—¿Hechicera?— Pregunto Yuuji subiendo las escaleras al primer piso para tocar la puerta de Gojo-sensei.

—¡Si! El tío dice que es mi culpa, que soy un… eh, apestoso hechicero— La niña fruncio el ceño —Dijo mas palabras, pero ‘Tadori-san y Mirai-chan dicen que eran malas palabras. Así que no debo repetirlas.

—Tienen razón, son malas palabras. Espera a que lleguemos con Gojo-sensei, él podra ayudarte.

—Solo necesito que me ayude a volver con mi ‘Tadori-san ¡Él ya me esta ayudando!— Respondió la niña —Estaba preocupado, el hombre de la bata me dijo…— La niña bajo la voz —Dijo que quiza no llegaría a mañana.
Oh… esta niña ¿Era un espíritu?
—Pero esta bien— Respondió la niña con los ojos cerrados —Gracias a ‘Tadori-san, pude comer hasta llenar mi estomago, pude dormir en una cama comoda, me abrazaron hasta quedarme dormida. Estoy feliz— La niña musito —Entonces, lo quiero mucho. Hermano mayor, tienes los mismos ojos que ‘Tadori-sama. Estoy feliz, realmente lo voy a extrañar.

Itadori llego a la puerta de Gojo-sensei, pero para ese momento, la niña ya no estaba en sus brazos y el peso sobre sus brazos desapareció totalmente.

Yuuji se quedo ahí, en medio del pasillo enfrente de la habitación de Gojo-sensei con la mano alzada, con un sentimiento de hundimiento en el pecho mirando el lugar donde antes estuvo la niña dormitando pero ahora no había nadie.

Lentamente, bajo la mano y volvió por donde vino.

Miyoo-chan se fue como llego: En silencio sin molestar a nadie mas. Yuuji no puede evitar sentirse impotente el resto de la noche hasta la mañana.

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—Oye ¿Qué tienes?— Pregunto Nobara la mañana siguiente cuando lo nota demasiado callado, con sus brazos sobre el pupitre y la cabeza metida en el hueco de sus brazos —¿Tuviste una pesadilla o algo?—

—Creo que si— Responde Yuuji en voz baja sin levantar la cabeza.

—Huh— Nobara no le pregunta, al menos —¿Qué hace un niño aquí?— Pregunta repentinamente confundida. Yuuji levanta la cabeza rapidamente, esperando a ver a Miyoo-chan, pero su corazón se  retuerce al ver a un niño mas flaco que Miyoo, un niño con una bata blanca manchada de sangre y el ojo morado por un golpe particularmente feo.

Incluso Megumi baja su libro y se ve preocupado.

Todavía es temprano y Gojo-sensei no ha llegado.

—Hey, hola— Yuuji se levanta de inmediato saludando al niño, pero el niño se encoje y retrocede hasta toparse con la pared.

El niño habla, pero ninguno de ellos puede entender el idioma, eso solo desespera al niño, que rompe inevitablemente a llorar. Los tres se alteran, pero al final, Yuuji es quien tiene mas experiencia con niños pequeños: Megumi no tiene ninguna y Nobara no tiene paciencia, así que como Miyoo-chan en la noche, lo levanta y eventualmente, el niño se calma.

Al menos lo suficiente para hipar por un nombre.

Yuuji.

Es cuando Gojo-sensei llega y los encuentra con un niño al que tratan de consolar sin entender mas que esa palabra de su boca.

Shoko llega poco después, junto al director Yaga y afuera del salón, se asoman los de segundo mientras Shoko revisa al niño con manos suaves y preocupadas por verlo en ese estado. El niño no suelta a Itadori en ningun momento.

—Esta muerto— Dice Shoko lentamente —Un cadaver viviente— Esa es la verdad: El niño no tiene pulso, su piel esta fría y no hay ningun signo vital que pueda delatarlo como vivo. Aunque tampoco es un espiritu maldito, no es una maldición, porque Zen’in Maki puede verlo sin los lentes.

Es un cuerpo fisico sin vida, moviendose como si estuviera con vida. Aferrandose al cuello de Itadori mientras solloza por el dolor fantasma que siente en su ojo y apenas se calma cuando Itadori lo abraza, acaricia su espalda y lo consuela con arrullos bajos.

Hasta que finalmente, repentinamente como Miyoo-chan ayer, el niño simplemente desaparece frente a todos.

—Gojo-sensei… paso lo mismo en la madrugada— Yuuji le cuenta a Gojo-sensei una vez que el niño desaparece de sus brazos —Una niña me desperto, dijo que se llamaba Miyoo-chan— Le cuenta todo en voz baja.

Gojo y Shoko se miran, recordando el incidente de la maldición hace semanas.

El resto del día, todavía aparecen algunos niños mas, con las mismas condiciones, pero todos tienen algo en comun: Tienen algo bueno que decir de un Itadori. Agradecimientos, buenos pensamientos, buenos deseos, todos le desean la felicidad, uno de los niños dice incluso que le hubiera gustado ser como él.

Todos los niños que aparecen, también, parecen ser mayores que el anterior. Algunos más heridos, algunos más flacos, algunos en mejores condiciones: Todos muertos.

—¿De menores a mayores?— Pregunto Gojo al finalizar el día, siete niños aparecieron el total, contando a Miyoo-chan de Itadori en la madrugada y al niño extranjero del salón de clases. El ultimo de ellos se llamaba Sui y tenía nueve años, era consciente que había muerto, pero dijo que al menos, murió salvando a su hermana menor para que Itadori la llevara al refugio.

El niño no conocía a Gojo.

Le habían preguntado de que año nació, para tratar de encontrar a su familia. El niño contesto que de dos mil veinte… Dos años en el futuro, un niño de nueve años, eso era al menos en el dos mil veintinueve.

—Sin importar el tiempo… mientras sigan la condición de menor a mayor, seguiran apareciendo, ni siquiera sabemos por cuanto tiempo. Algunos se quedan mas que otros— Dijo Yaga con un suspiro —¿Como esta Itadori-kun?—

Satoru miro por la ventana de Yaga, vio a sus tres estudiantes sentados en el jardin, con Megumi y Nobara de cada lado de Itadori consolandolo en silencio, después de darse cuenta de lo mismo: Niños que él no había podido salvar. Niños que habían querido vivir, pero no le guardaban rencor por su muerte y solo tenían cosas buenas que decir de él, o una versión futura de él.

Pero así era la hechicería, no podías salvarlos a todos, incluso cuando ellos mismos querían la ayuda.

[Pero no es hechicería ¿Verdad? Esos niños fueron abusados hasta la muerte]

Eso inevitablemente lo lleva a pensar en Suguru, lo que es todavía peor, porque significaría que tuvo razón al menos en algun nivel.

—Esta lidiando con eso— Responde brevemente —Apareció otro— Anuncio y Yaga y Shoko se asomaron por las ventanas, esta vez, parecía ser un adolescente, de la misma edad de Yuuji. Uno que él abrazo de inmediato cuando lo vio.

A ese Yuuji parecía conocerlo.

Entonces no solo del futuro, sino que del pasado también… Que maldición tan cruel ¿Pero cual no lo era?




 

 

 

 



 

 

Notas: 

Yuuji los  conocera  no cronologicamente, los  conocera  respecto a las edades en que murieron, no importa que haya mas de 10 años de diferencia entre la muerte de las personas. Por ejemplo: Primero conoce a niños pequeños, luego a adolescentes, a jovenes, adultos, ancianos , et c. 

Wasuke  murió primero, pero es de los ultimos que  conocera , porque murió a una edad avanzada.  Antes que  Wasuke , murieron Jin y Kaori, pero ellos tenían como 28-34 años en los momentos de sus muertes.

Todas las personas que conoce YA estan muertas, son conscientes de que estan muertas, pero algunos de los niños pequeños no son conscientes de su muerte. Mientras Itadori (Adulto)  Haya causando  un impacto en su vida, conoceran al Itadori mas joven.



El mundo que me imagino donde ya se conocen a los hechiceros... no es particularmente amable. Es un mundo que al menos, los primeros años, estuvo muy marcado con el rechazo y miedo a los hechiceros, sin importar que fueran niños pequeños  durante los primeros años.

Lo que eventualmente, llevo a una alianza entre los países asiaticos para disminuir los intentos de secuestro de los hechiceros dentro de sus fronteras, asi como programas para protegerlos, porque, a  finde  cuentas, los hechiceros son los que pueden hacerse cargo de maldiciones/espiritus malditos. 

Y ademas. recordemos que los juegos de la selección siguen activos, si alguien atraviesa una barrera, se considera inmediatamente jugador, porque nunca se elimino al jefe de los juegos. 

Tengen, aunque inactiva, sigue con vida. Eso sin estar muy segura que Kenny haya podido hacer el cambio de jefe de los juegos, recordemos que Kenny en si no era el lider de los juegos, había un tercero que nunca conocemos directamente y al que Kenny quería sustituir con Tengen. 

Eso provoca mucho disgusto hacia los hechiceros, aunque no sean los responsables directos.  

Debido a esto, muchos niños hechiceros murieron por abuso de personas, algunos niños que fueron rescatados por Yuuji y algunos de esos no pudieron recuperarse del abuso. Niños que estaban agradecidos con Itadori por salvarlos de la violencia antes de morir. 

La  myaoría  de estos niños principalmente conocieron a Itadori cuando tenía entre 18-25 años, luego de eso, ya no se le dio el rescate de niños y comenzo a ser mandado al extranjero, no todos los niños que salvo murieron, pero de nuevo, las condiciones de estos niños no eran las mejores y solo unos pocos tenían familias que se preocupaban genuinamente por ellos, en especial cuando los padres/parientes no eran hechiceros. 

El que aparece en el final, es un amigo de la infancia de Yuuji, murió por alguna enfermedad. Era de la familia yakuza  y nieto de la abuela Yiboo(Mencionada en otros de mis fics) muere por una venganza hacia su familia, pero antes de eso, era muy amigo de Yuuji y lo consideraba un hermano menor. Su muerte es lo que desata el distanciamiento de Wasuke con la organización, porque no quiere que alguien en busca de venganza mate a Yuuji.