Work Text:
Carta a mi gato
Llegaste a mi vida y decidí amarte. Eras mi pequeña princesa, la compañera que siempre quise, porque mi otra gata, simplemente, no me ama. Quise volcar en ti todo mi amor gatuno, hacerte mi engreída, mi dulce y peluda consentida. Y con cada día que pasaba, me enamoraste más: con tus travesuras, tus pititas en la boca, tu carácter tan especial, tu inocencia… todo en ti me cautivó.
Pero un día te salió un testículo, y nos dimos cuenta de que eras macho. Y yo… nunca había querido un gato macho. Lo confieso, sentí una pequeña decepción.
Pero, ¿sabes qué? Ahora eso me lo paso por los bigotes.
Te amo tanto, tanto, TANTO, que tu género se vuelve insignificante. Tú trasciendes todo eso. Eres mi pequeño galán, mi Cochito hermoso, y no te cambiaría por nada.
Te amo aún más desde aquel día en que la muerte quiso jugar contigo. Cuando caíste a la piscina y escuché tu llamado de auxilio, supe que, de alguna forma, te salvaría. Mientras te abrazaba y te daba calor, sentí que si te perdía, me moría contigo. Pero te aferraste a la vida con tus siete almas felinas… y yo rogué a Dios, con lágrimas en los ojos, que te protegiera siempre.
Gracias por existir, por llenar mis días de amor y dicha.
Te ama incondicionalmente,
Tu mamá humana, V.A.D.
