Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Categories:
Fandom:
Relationship:
Character:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-02-19
Words:
3,162
Chapters:
1/1
Kudos:
29
Hits:
353

Mi Omega dominante

Summary:

Esto iba para mí querido omega que cuando nos volvimos a encontrar una parte de mi estaba aliviada de verlo, él me daba curiosidad al ver cómo no se comportaba como la mayoría de omegas, eso me llamo la atención...

Work Text:

Todo empezó desde que Mikecrack dijo que iba a traer a una persona que se va a integrar al grupo de "Los Compas" me interesaba saber quién era porque Mike no quiso decir que persona era, además había tenido en mente algunas opciones pero... 

 

Cuando lo vi entrar a la mansión compa todo mi cuerpo se estremeció...

 

Era él...  Sparta 

 

Desde que lastimosamente perdimos contacto creí que nunca lo volvería a encontrar, pero ahora verlo en persona hizo que sonriera con gran emoción pues solo habíamos hablado por video y nunca nos vimos en persona ahora viéndolo bien era algo... ¿pequeño ?

 

Le ganaba una cabeza en estatura pero en esa cabecita había unos rulos castaños demasiados bonitos que daban la sensación de que eran suaves, bajando la vista su piel era algo pálida haciendo resaltar las pecas esparcidas en su nariz, pero lo que robaba la atención era esos ojos color miel que eran muy hermosos...

 

Sus labios también eran de un tono lindo dándole la esencia a todo su ser y ese aroma tan llamativo de cedro y ámbar que para mí era una mezcla calida y reconfortante.. De verdad él era alguien interesante pues su aroma no era como el característico de los omegas que eran más unos tonos dulces, él era diferente.

 

Mikecrack lo presentó ante todo el grupo con emoción, pues no era cosa de todos lo días tener a un integrante nuevo. Cuando lo presentó dio sus subgénero que era Omega todos estábamos interesados pues aparte de ser el más joven que recién cumplió los 18 también su olor destacaba.

 

Me tocó ser el último en saludarlo pero mi emoción fue tanta que al final termine dándole un abrazo efusivo haciéndolo tumbar en el piso, las risas no faltaron pero sentirlo entre mis brazos fue grandioso sentir su calidez, además de escuchar de nuevo su voz que se escuchaba más madura que la última vez diciendo " Reptil inútil quítate que me aplastas" en definitiva tenía su encanto.

 

Yo me ofrecí a enseñarle la mansión compa, pues tenía mucho de que hablar con él y me gustó sabes que en el recorrido todavía podíamos bromear entre nosotros, no había cambiado nuestra amistad eso me alegraba...

 

Le di a conocer que la mansión estaba resguardada muy bien pues teníamos que estar bien preparados por nuestros subgéneros que de por sí eran 3 omegas contando con Sparta, 2 betas y los demás éramos alfas por lo que en cada parte de la mansión había supresores en caso de que alguien entre en celo de imprevisto todo estaba súper equipado, nuestro sistema era algo simple pero factible.

 

Al explicarle a Sparta vi cómo esté estaba atento a todo lo que decía, sentir como me prestaba atención se sentía lindo.

 

No paso mucho tiempo hasta que nos convirtieramos en mejores amigos, ser una de las personas con las que tiene más confianza Sparta era un milagro. Aunque tengamos un ships por nuestro fandom no me molestaba más que causaba gracia y ni qué decir de como nuestra amistad eramos inseparables.

 

Me gustaba como Sparta a pesar de ser un Omega no tenía sus típicas características por empezar con era con su olor que no era de olores dulce como lo suele ser era algo más refrescante casi como un alfa... Además su personalidad que no tenía para nada que ver con los demás Omegas pues ellos tenían el instinto de sumisión aunque no lo quisieran pero él era diferente no tenía para nada ese instinto de sumisión, además su personalidad valiente y leal era lo que más me motivaba a seguir a su lado.

 

Todo iba bien entre nosotros a pesar de que tenía una personalidad muy Tsundere, me gustaba estar con él en los vídeos o momentos que compartíamos eran preciados para mí, nos ayudabamos mutuamente cuando estábamos mal a veces lo buscaba para que me dejara abrazarlo a veces me daba mimos cuando se lo rogaba a pesar de que se quejaba nunca me decía no.

 

— Creo que le gustas a Sparta - mencionó invictor cuando estábamos entrenando.

 

— P- porqué lo dices? - me tomo desprevenido además de que sentí arder mi rostro.

 

— ¡Porque es injusto ver cómo Sparta te tiene preferencia! - lo dio en voz alta al levantar pesas.

 

— Yo que soy como su hermano no me deja abrazarlo así como a ti que te deja estar encima de él todo el tiempo - reclamo Invictor.

 

— Bueno tampoco es que me deje abrazarlo del todo se queja cuando lo hago - respondí como si fuera normal.

 

— Tu lo crees? - Mikecrack se unió a la conversa a pesar de que no hacía ejercicio, solo vino por el chisme.

 

— si? - mi respuesta casi pregunta hizo que Mike me viera con una cara de "es enserio"

 

— Aver reptil por si no lo sabías Sparta odia el contacto físico - eso me dejó helado — Apenas soporta que otros lo toquemos, solo tú haz podido pasar ese límite ¡Haz el Spartor real hombre!

 

Ante esa confección me quedé de piedra, no... Mejor dicho mi mente se quedó en blanco y lo único que escuchaba era los latido de mi corazón que iban más rápido de lo normal sentía que mi cara estaba roja. Tuve que hacerme un ovillo para poder calmar mi pulso nervioso que estaba al límite.

 

No escuché las palabras que me decían.. estaba en una crisis ¿Me gustaba Sparta? Era la única pregunta que rondaba en mi mente pero yo no estaba seguro.

 

Desde ese momento empecé a tener momentos a solas, ya no rrecuria a Sparta que era mi mejor amigo aunque entre nosotros no se oculta nada no podía simplemente ir y decirle "creo que estoy enamorado de ti" ¡No! Eso sería lo más estúpido que haría. Por lo que ahora tenía una gran disociación con la realidad pues ahora me perdía en mis pensamientos y si era posible evitaba un poco a Sparta porque él me conoce lo suficiente para saber cuándo le miento.

 

— Qué le pasó a Raptor? - preguntó Trollino al ver cómo el cocinero parecía un zombi.

 

— Problemas de amor - respondió Mike algo burlón al ser los únicos en la cocina obviamente contando con Raptor.

 

— Te refieres a que finalmente se dio cuenta de que le gusta Sparta? - pregunto algo curioso Trolli a su pareja.

 

— ¡¡¡Qué!! ¡Tu también Trollino! ¡¿Por qué tienen la certeza de que me gusta Sparta?!  - Raptor reaccionó ante ese comentario.

 

La pareja Mikellino solo miraba a Raptor con una cara de "encerio?" qué eso solo hizo a Raptor apagar la estufa y mirar a la pareja fijamente.

 

— Raptor - empezó Mike juzgando desde ya a Raptor.

 

— ¿Estás consciente de apenas llegó a Sparta te haz apegado a él como un chicle? - siguió Trollino dejando su taza de café a un lado.

 

— Y? - no lo entendía ¿Que tenía que ver eso? Solo vió como Trolli fruncía el ceño.

 

— Aparte siempre que Sparta no aparecía un segundo ya preguntabas por el ¿No crees que es algo? - intento Mike está vez.

 

— Él es un Omega es normal que me preocupe cuando no esta - respondí de manera automática sin entender todavía a que punto querían llegar.

 

— Raptor -llamo está vez con seriedad - Tu crees que andar dándose mimos o andar cubriendo a Sparta con tu olor es normal? - está vez lo dijo con dureza pues la paciencia no es su virtud.

 

— Si? - ya empezó a tener miedo pues sentía que en cualquier momento Trolli le iba a pegar.

 

— ¡Raptor! Eso solo es normal en parejas ¡Parejas! ¿Entiendes? - Trollino estaba cabreado por la idiotez del otro por lo que se fue llevando su café.

 

— Lo que quiere decir Trolli fue que todas las acciones que estás haciendo con Sparta solo se las hace cuando son pareja y... Te lo digo por experiencia pues Trolli no hizo esas cosas conmigo hasta que fuimos pareja ¡Espero que te des encuenta! - fue lo que dijo Mike antes de irse.

 

 

 

 

Estaba acabado...

 

 

 

 

 

Ultimamente me sentía extraño, cada vez que pensaba en Sparta no podía dejar de sonrojarme pues desde que dijeron que si me gusta Sparta todo lo que he podido pensar era en él.

 

Al principio pensé que solo era una amistad, un cariño especial pero ahora con lo que me dijo Mike me puse a pensar seriamente. ¿Me preocupaba por Sparta? Claro que si, a pesar de que sabía que no era frágil no podía evitar preocuparme si le pasa algo. ¿Me emocionaba verlo después de que por nuestras diferentes horarios a veces nos separaban? Si tener la presencia de Sparta luego de un día largo era una calma para mí. ¿Me gustaba abrazarlo? Definitivamente si estar entre sus brazos era cómodo y más si me dejaba estar sobre su pecho me gustaba sentir los latidos de su corazón.

 

¿ Me gustaba su aroma? Mil veces si, era muy agradable. Si tuviera pareja las cosas cambiarían demasiado.... 

 

Ya no me dejaría abrazarlo eso no me gustaría, dejaríamos de pasar tiempo juntos, lo respetaría pero estoy totalmente en contra, ya no podría oler su aroma... 

 

Esto... Me empezaba a molestar no podía imaginar a Sparta con alguien más.

 

Tampoco me imagino que Sparta tenga pareja nadie lo merecía, nadie lo conoce mejor que yo, la única persona que podría andar con Sparta ese sería... Oh de verdad me gusta Sparta y mucho...

 

¡Maldita sea! Recién me doy en cuenta de que estoy enamorado de mi mejor amigo y lo peor esque todo el mundo lo sabía y yo solo estaba como un imbécil sin darme cuenta pero... ¿Sparta se abra dado en cuenta? No lo sé.

 

¡Mierda! El problema ahora no es que este enamorado de Sparta sino saber si le gusto... No sé si le guste pero haré que él se enamore de mí sino ¡Dejó de llamarme Raptorgamer!

 

Al final de cuentas era un poco difícil disimular que nada me pasaba cuando estaba con Sparta pues ahora mis nervios se hacían presentes en cada momento que estábamos juntos. Tuve que pedir ayuda a Mike  para hacer un plan de conquista hacia Sparta, pero él dijo que actuará como lo hacía normalmente y que si me encontraba listo para confesarme el me ayudaría.

 

Sentía que el confesarme era demasiado pronto todavía así que solo empecé a darle pequeños detalles a Sparta como flores o empecé a consentirlo más mi alfa interior me decía que eso era lo mejor para que su Omega piense en nosotros como pareja. Creo que iba por buen camino a pesar de que al principio era recio a aceptarlo poco a poco fue aceptando lo que le daba aunque no quitaba que hubiera sus lindos insultos de por medio, me hacía sonreír.

 

Aunque ahora era más difícil pasar el tiempo los dos solos, pues ahora sí veíamos una película y Sparta se quedaba dormido tenía el impulso de besar sus labios pero no podía hacerlo, todavía no a menos que sea mi pareja. Creí que los meses en que pase "cortejandolo" era suficiente, ahora suerte o muerte si me aceptaba.

 

— Mike me voy a declarar a Sparta - avisé a Mike porque era de confianza, aunque Trollino también estaba presente.

 

— ¡Finalmente hombre! Ya tengo plan pero no lo arruines Reptil.

 

— Ya te tardaste Reptil, te deseo suerte - hablo Trolli con una sonrisa.

 

— ¿Pero y si Sparta me rechaza? - tenía el miedo presente de que si me decía que no las cosas serían incómodas.

 

— Reptil no te heches para atrás, se que te irá bien - intento alentar Mike.

 

— Ya no alargues la espera y hazlo o otra personita te lo podría robar - ahí empezó Trolli con su provocación.

 

— ¡Tienen razón! Lo haré.

 

Fue lo último que dije ese día pues aunque estaba decidido a confesarme, los nervios que tenía me estaban jodiendo el plan. A pesar de que con mis tonterías le sacaba risas a Sparta llegó el momento de portarte como un alfa serio y valiente.

 

Olvidenlo mi confesión fue una de las más desastrosas pues para empezar fue el jardín de la mansión donde Mike tuvo la maravillosa idea de hacer una cena romántica doce solo pude ver la incomodidad se Sparta por lo que dejé esa cena de lado, estuve enfrente de él y le declare mi amor pero los nervios hicieron que tartamudeara, que no se me entendiera nada y para rematar llore de tristeza al saber que la había cagado en todos los sentidos...

 

Lo que no esperaba era sentir las manos cálidas de Sparta tocar mi rostro con delicadeza quitando las lágrimas que bajaban por mi ojos, me apoye ante su tacto suave sin saber si sería rechazado con todas las negativas de este día pero lo que escuché fue " No llores Reptil que tus lágrimas no me dejan ver tus lindos ojos bicolor" me tranquilice ante su voz suave, me tomo de sorpresa que fue cariñoso "pero yo lo arruine" murmuré un poco triste, "Raptor¿Qué me preguntaste" pregunto presionado mis mejillas dándome algo de dificultad al hablar "te refieres a si... ¿Me permites ser tu alfa?" Pregunté algo confundido pero ver sus ojos brillar además de sus mejillas sonrojadas me dejaron anonado "Si imbécil ya te tardaste en preguntar" su respuesta me dejó sorprendido y feliz pero no esperé a que me besara dejándome impactado.

 

Un torbellino de emociones inmundo mi mente; la sorpresa inicial se transformo en una alegría efervescente que burbujeaba en mi interior como un champán, el alivio de que mi amor no fueron unilateral se mezcló con la emoción embriagadora de ser besado por la persona que tanto me gustaba era como si un sueño largamente acariciado se hiciera realidad.

 

El beso había sido tierno y dulce, un roce suave que prometía mucho más pues los labios de Esparta se había movido con una delicadeza exquisita explorando los suyos con una curiosidad inocente, no había sido un beso apasionado ni exigente sino más bien una caricia dulce y reconfortante. Era como si estuvieran compartiendo un secreto íntimo y maravilloso...

 

Ese fue nuestro primer beso como pareja, fue uno de los recuerdos que nunca me voy a olvidar porque a pesar de todo me salió mal y no salió perfecto, pude ser finalmente el novio de Sparta. 

 

Cuando le dimos la noticia a todos los compas ellos celebraron menos timba que de por sí era como el padre de sparta, me hecho amenazo cuando estuvimos solos, advirtiendome de que si le hacía daño a Sparta me cortaría los huevos, solo asentí ante se advertencia.

 

Desde ese día no puede estar más feliz en estar con Esparta ahora habían cambiado un poco más las cosas pues nos besábamos, nos abrazábamos, a veces ser me llamaba por apodos cariñosos aunque luego los intentaba remendar con insultos pero eso no me importaba  más bien me hacía feliz saber que me ama...

 

Pero ¡Uf! Sparta cuando se ponía dominante era otra cosa, cuando exigía besos esos besos los controlaba él era un poco agresivos demandantes y cuando mordía mi labio juguetonamente me hacía erizar la piel. Eso sucedía cuando estaba cerca de su celo sentía que el se ponía exigente conmigo, más cuando se trataba de sexo él era completamente dominante así lo describía yo en los momentos que estuvimos juntos.

 

 

 

 

 

 

 

...

 

 

 

 

 

 

— Sparta - llame entre jadeos pues ese querido omega estaba hincado jugando con mi pene.

 

— Mm? - solo hizo un ruido de que me estaba escuchando para empezar a lamer mi pene con pequeños lenguetazos

 

— ¿Podrías dejarme tocarte? - sentía que me estaba torturando al no dejarme tocarle ni un pelo mientras él hacía lo que quiera conmigo.

 

— No, tienes prohibido tocarme hasta que te haga venir - respondió para volver a su labor.

 

Para mí era una tortura no poder tocarlo, pero aún así el cómo se comportaba cuando teníamos sexo era muy estimulante y divertido para los dos pues ahí afirmaba que de sumiso no tenía nada.

 

Se arrodilló entre mis piernas para tener mejor comodidad y empezó a meter en su linda boquita mi pene jugando con su lengua en la punta de mi glande y lo que no podía meter lo hacía con sus manos dándome una felación exquisita aunque tenía el impulso de agarrar su cabeza para motivarlo a moverse rápido, no podía, solo podía agarrar las sábanas con dureza casi poniendo mis nudillos en blanco al sujetarlos con fuerza pero gracias a las feromonas que soltaba Sparta podía tranquilizarme.

 

De mi boca solo salían gemidos al disfrutar esa boquita ardiente jugando con mi miembro, pues a veces rozaba un poco los dientes en el glande haciendo que ya no pueda aguantar a la exquisita tortura.

 

— M- me vengo - logré formular avisándole para que no se enojara.

 

Y oh como él lo sabía hacer se hizo tres toque en la frente y la nariz para meter todo mi miembro en su boca, así haciéndome soltar un gemido ronco y venirme en su garganta. Cai de espaldas en la cama intentando regular mi respiración pero ese Omega se colocó encima mío sin nada de ropa de manera automática rodeé su cuerpo con mis brazos al sentir como empezaba a menear su trasero encima de mi pene.

 

— Buen chico Ari - me halago haciendo derretirme.

 

—  Como me hiciste caso te voy a dar un premio - todavía no perdía el roce entre nuestros cuerpos pero estaba atento a los que decía.

 

— Q-qué premio? - pregunté curioso a la vez de excitado por sentir su agujero rozar con mi pene de manera provocativa.

 

— Quiero que pasemos mi celo juntos - lo dijo mientras él mismo se autopenetraba.

 

— D- de v- verdad lo quieres? - por lo anterior no pude pensar con claridad pero escuchándolo me emociono saber que quiere que en su celo lo pasemos juntos, básicamente era como si pudiera que lo mordiera.

 

— Si ¡Joder! Lo quiero - empezó el menor a dar pequeños saltos con ayuda del otro.

 

— Te amo Spartita - dije con una sonrisa y sin aguantarlo empecé a besarlo con mayor ímpetus.

 

— Ah~ yo igual raptor - sus sentones empezaron a tornarse más duras sacando gemidos de ambas partes.

 

En el cuarto solo se escuchaba el chapoteo de ambos cuerpos en unión, pues su olores combinados demostraban que su momento de intimidad estaba intensa. Cada vez lo besos se volvían más desordenados, los gemidos más fuertes y el constante golpeteo de ambos cuerpos era más dura, hasta que ambos sintieron que estaban al límite de vinieron, uno en el abdomen de ambos y el otro en el condón que el más bajo lo había puesto.

 

Ambos amantes cayeron rendidos pues ese había sido una se las secciones más buenas que han tenido desde que empezaron a salir, ya que hasta que sus cuerpos conozcan que les gusta a cada uno fue un reto pero ahora sabían que eran totalmente compatibles.

 

— ¿Me dejaras tomar el mando? - la pregunta del menor le tomó desprevenido pero le saco unas risas.

 

— Claro ques í Mi Omega Dominante - respondí con una sonrisa de satisfacción al haberme enamorado de Sparta, sin poder evitarlo empecé a esparcir besos por toda su carita.

 

— Con que Tú Omega dominante Eh?