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Quédate conmigo

Summary:

Pequeño fanfic situado mucho tiempo después del extra "Charla de chicas".

Anghalhad ha estado hablando con Nasiens, intentando persuadirla para que se quedara a dormir en el cuarto de chicas, preocupada por su situación, y un poco culpable al no notar las dificultades que tuvo que pasar cuando estuvieron viajando juntos, así que decidida a ayudar a Nasiens a adaptarse a su entorno, y un poco emocionada por el hecho de no ser la única chica en el grupo, busca convencer a Nasiens para que se quede a dormir con ellas, pero no es tan fácil, ya que al comunicarle la decisión a Percival, parece complicarse.

Pero, ella no se dará por vencida de forma tan fácil, no al percatarse como claramente Percival se negaba a soltar a Nasiens.

Un pequeño par de eventos que llevan a una disputa sobre con quien y donde debería dormir Nasiens.

Chapter 1: 1. Derrota

Chapter Text

- ¿U.. uh? - Percival miro confundido, pero al ver la mirada seria de Anne, sus palabras atravesaron su mente procesando la información. Un escalofrío le recorrió la columna, sintió un vació helado en su pecho, y su desilusión se hizo presente. - ¿Q-qu-qué? - exclamo triste e impactado, debido al golpe inesperado de las palabras de Anne.

 

- Te lo he dicho – repitió la peliazul, con un tono firme - Nasiens ya no se va a quedar con ustedes, se queda con nosotras - volvió a recalcar Anghalhad mientras tenía sus brazos cruzados entre sí, emanando autoridad.

Percival aún atónito observo a la joven frente a él. Un nudo se formó en su garganta – ¿P-p-pero p-por qué? – susurro temblorosamente, en su voz se reflejaba la angustia. Ante aquel dictamen, Percival fijo su mirada en Nasiens en busca de respuestas, quien, avergonzada, solo podía mantener la mirada en el suelo.

La furia de Anne estalló ante las preguntas ilógicas que el chico cuestionaba - ¡¿Cómo que por qué?! - grito Anghalhad exaltada - ¿Acaso no te das cuenta que no debería de dormir rodeada de tantos chicos? - le empezó a regañar. - Además Nasiens es una chic--- Aquellas palabras fueron ignoradas por parte del jinete.

Percival no la escucho, todo a su alrededor parecía tan lejano, mientras que su atención se centraba únicamente en Nasiens. Percival se dirigió directamente hacia Nasiens en su forma chibi, y le jalo la manga de su camisa con sus dedos temblando - Nasiens.. dime que Anne no está diciendo la vedada – susurro con angustia, sin ocultar como esa acción le estaba generando un gran conflicto en su persona.
Anghalhad enfurecida por la actitud de Percival exploto por su paciencia limitada - ¡¿Cómo te atreves a ignorarme?! – pero su voz no pareció alcanzar a ninguno de ellos. Nasiens solo temblo ante la cercanía de Percival, su corazón se estrujo al escuchar su voz quebrada, pero la preocupación fue mayor al percatarse de que las manos de Percival la se aferraban a ella, pero estaban temblando.

Ante tal preocupación, Nasiens inmediatamente alzo la mirada cruzándose con Percival.

Un gran error.

Al ver el rostro de Percival, como un pequeño cachorro, tan vulnerable y triste, un remolino de emociones nubló el juicio de Nasiens. Su instinto cariñoso por el chico, cedió ante esa mirada que parecía pedirle algo que no podía rechazar. – U-uh... eso es... – murmuró, atrapada en la trampa de una petición silenciosa por parte del peliverde.

Con manos temblorosas, Percival tomó las suyas, exaltando a la chica quien inmediatamente se sonrojo por las acciones del jinete. – ¿Es mentira, verdad? –, repitió Percival, con una voz suplicante mientras hacia un puchero. – Quédate conmigo... – murmuro triste, mientras sentía toda la ansiedad recorrer su cuerpo ante el pensamiento de que Nasiens no iba a estar con él.

Los ojos de Nasiens se nublaron por un momento, flaqueo ante la cercanía y petición de Percival, hasta que finalmente sabía que no podía rechazarlo y se rindió.

En ese instante Anghalhad captó la mirada cariñosa de Nasiens, y supo que Percival había ganado. Sin embargo, no pudo evitar sentir frustración por las acciones injustas del jinete, una pequeña vena se hincho en su frente. Percival estaba usando su “vulnerabilidad” para ganarse la compasión de Nasiens.

- Q-quizás.. a mi no me molesta seguir durmiendo en la habitación con ellos – Nasiens susurro sinceramente, con voz suave y sutil. Ante aquellas palabras Anghalhad negó con fervor, por otra parte Percival, sonrió ampliamente, y sintió un gran alivio, finalmente aquel frio que sentía en su pecho parecía disiparse.

Él seguiría estando junto a Nasiens.

Pero esa paz duro poco, en un parpadeo sus manos fueron arrebatadas de forma abrupta y con fuerza por Anghalhad, quien negó profundamente y rodeo de forma protectora a Nasiens. - ¡No! – exclamo, ella no pensaba darse por vencida tan fácil.

- Pero ¿porque? - Percival volvió a preguntar, con un puchero, pero ignoro a Anne, e intento acercarse a Nasiens, buscando por su respuesta y voto. - Nasiens.. - la llamo sutilmente, angustiado, esperando porque ella decidiera.

Sin embargo, Anghalhad como una barrera inquebrantable, tapo su vista, y miro firmemente al chico. - Deberias ser más considerado con Nasiens – le advirtió - No solo eres tú, también estaría compartiendo habitación con Donny, con Edlin .. con -- Aquellas palabras no llegaron a Percival, quien no podía concentrarse en anda más que la idea de perder la cercanía de Nasiens.

- ¡Deja de ignorarme! - le regaño la espadachina, cuando se percató que Percival se escabullía una vez más, tomando las manos de Nasiens con firmeza, causando que definitivamente, la decisión de ella cambiara.

Anghalhad exasperada, no podía permitir que todo su esfuerzo fuera en vano, eso era injusto, le había tomado mucho tiempo y platicas para convencer a Nasiens sobre ello, y al parecer solo Percival necesitaba de una mirada y un puchero para hacerla cambiar de decisión.

No lo permitiría.

Frustrada, jalo de las mejillas al chico intentando despegarlo de Nasiens - ¡Auch! Eso duele – gimoteó Percival por el jalón de mejilla, y sintió miedo al ver la mirada y aura tenebrosa de Anghalhad, pero al recordar la razón de su disputa, desvío su mirada hacia la pequeña figura de la hibrida -.. Nasiens .. – lloriqueo mientras todo su cuerpo era apartado de la calidad y refrescante esencia de Nasiens.

- Escúchame, esto no es solo sobre si ella duerme en la misma habitación contigo – intento razón con él - Es sobre Nasiens, deberías considerar que tan difícil ha sido para Nasiens estar con ustedes, ¿poque no consideras que ell-

-.. Nasienss.. – volvió a lloriquear interrumpiendo a Anghalhad, causando mayor enojo en la chica, ¡Este chico no escuchaba nada! ¿Qué iba a hacer con él? Sus intentos de hacerle entender solo chocaban contra esa muralla de necedad.

– Percival – lo llamo de manera seria, con voz grave y autoritaria, captando por un momento su atención, sin embargo, tan pronto como la capto el chico negó su petición o mejor dicho su orden anticipando las palabras que Anne iba a decir – No quiero – hizo un puchero, mientras sus cejas se fruncían con seriedad en una expresión decidida e infantil, al leer en su mirada aquellas palabras que tanto temía.

“Nasiens no puede quedarse con ustedes”

Palabras que el se negaba rotundamente a escuchar, y que no iba a permitir.

Eso desconcertó a Anghalhad, quien lo miro sorprendida ante la negativa infantil y determinada de aquel jinete, pareció flaquear ante aquella determinación, pero en cuanto ella vio cómo Percival no solo se negaba a escucharla, sino que adoptaba una actitud descaradamente de auxilio, buscando apelar al lado suave de Nasiens, la furia volvió a apoderarse de ella. – Nasiens.. – Percival rogo con voz lastimada, mientras pequeñas lagrimas se asomaban en sus ojos, mirando con suplica a la hibrida para que corriera por su ayuda.

"Él lo está haciendo a propósito," pensó Anghalhad. ¿Cómo podría permitir que todo lo que había hecho se desmoronara ante esa actitud tan manipuladora? Percival sabía exactamente lo que hacía.

Nasiens al ver la disputa, y al notar nuevamente esa mirada supo que no tenia opción, más bien, no quería, no frente a Percival, donde todos sus muros parecían cae. Nasiens se acercó, e intento calmar a Anghalhad, tocando levemente su hombro al ver como parecía explotar por una extraña razón – Esta bien, no te debes preocupar tanto – dijo Nasiens con voz tranquila intentando contagiar esa emoción hacia la espadachina, quien al ver como los ojos de Percival se iluminaban y surgían más lágrimas, apretaba con mayor fuerza la mano que sostenía la capa de Percival.

- ¡No! ¡Eso es injusto! – exclamo Anghalhad temblando. Luego al ver como Nasiens y Percival cruzaron miradas, reconocio que Nasiens ya se había decidido. – ¡Nasiens! No deberías – alzo la voz reprochándole a la chica, pero al toparse con aquella mirada tranquila, se dio cuenta que no tenia caso discutir, bajo la voz y soltó un suspiro de frustración – Agh.. – se quejó, soltó el pellizco de la mejilla del chico, y se masajeo la cien intentando relajarse – E-esta bien – se rindió ante la mirada preocupada de la hibrida que no solo iba dirigida a ella, si no al pequeño manipulador debajo de ella.

Miro de forma severa por ultima vez a Percival, y lo soltó, sabiendo de antemano lo que iba a pasar a continuación.

Si, ella lo iba a mimar.

 

Inmediatamente, Percival, se pegó a Nasiens y miro con un mohín a Anghalhad, reprochándole por su mejilla. Nasiens se interpuso entre ellos, al notar como Anne estaba a punto de volver a regañarle. Calmada, llamo de forma suave al chico, y suavemente comenzó a sobar las mejillas de Percival con delicadeza - ¿Te duele mucho? - le preguntó, y Percival, sintiendo el alivio de su toque, asintió.
Cuando se dio cuenta que la chica lo miraba, aprovecho esa oportunidad para convencer a Nasiens, lo observo con ojos tristes, y pequeñas lágrimas en sus ojos, sosteniendo sus manos de forma temblorosa, susurrando su nombre - Nasiens.. ¿no vas a quedarte conmigo? - aquellas palabras y vista solo paralizaron a Nasiens. Su pecho se sintió pesado al ver ese rostro tan triste, un nudo se formó en su garganta. Su mirada quedo perdida al ver esa tristeza abundante en los ojos lavanda, entonces definitivamente lo decidió, no quería ver y sentir esa tristeza del chico.

Nasiens corto la mirada entre ellos, y esta vez miro a Anghalhad, captando inmediatamente su expresión, pidiéndole disculpas. Anghalhad asintió inflando sus mejillas de forma infantil a la vez que miraba hacia otro lado, negándose a aceptar que había perdido.
Nasiens, al sentir el apretón en sus manos, y como sus dedos se entrelazaban con una fuente de calor cálida, el cosquilleo recorrió sus dedos, volvió la mirada a Percival, quien tocaba sus manos y buscaba por su atención. Esta vez, Nasiens acaricio con su pulgar, levemente su mejilla, mientras sus dedos recorrían suavemente el cabello de Percival.

Una pequeña y diminuta pero cálida sonrisa se formó en el rostro de Nasiens, causando que Percival sintiera esperanza y tranquilidad - Esta bien.. me quedare contigo.. - le contesto causando al instante que su rostro brillara de alegría, un pequeño tinte adornaba sus mejillas, de forma instintiva, Percival abrazo a Nasiens con rapidez, disfrutando de la calidez y sensación que solo ella le provocaba.
Este gesto tomó a Nasiens completamente desprevenida. Un leve sonrojo apareció en su rostro y el humo por sus orejas salió ante tal acto, pero antes de pronunciar un sonido, Percival, la soltó y empezó a girar sosteniendo su mano dando vueltas feliz por sus palabras, en un baile alegre. - ¡Si! ¡Hurra! – su voz resonó como un canto de victoria.

Nasiens, aún atónita por la repentina explosión de alegría, no pudo evitar sonreír mientras se dejaba llevar por el movimiento, sintiendo el tirón de su mano y el calor de su cercanía.

Por su parte Anghalhad, inflo sus mejillas, aun más frustrada por el resultado, finalmente cedió y se acercó a ellos, mientras tomaba de los brazos a la hibrida, dándole una mirada “enojada” - U-uh.. tu... deberías de dejarlo de mimar tanto .. - a pesar de que quería regañarla, sabía que no podía, además no era algo sencillo que pasara, simplemente suspiro.

- Y-ya ya calmate - le reclamo Anghalhad a Percival, irritada por el hecho de que, ahora que tenía una nueva chica en su grupo, ni siquiera era capaz de tener alguien con quien hablar.

Nasiens soltó una risa al ver el estado feliz de Percival, sin embargo, volteo a ver a Anghalhad pidiéndole disculpas - Lo siento.. es.. complicado para mi de repente.. decir que ya no estaré con ellos - le dijo sinceramente, apenada por el hecho de que había cambiado su decisión de último momento, realmente arrepentida, cosa que Anghalhad entendió de inmediato.

- Esta bien.. sabía que no era algo fácil - la tranquilizó la peliazul - pero ahora que eres una chica.. no.. – negó al recordar como Nasiens le había contado sobre su situación - incluso desde antes, debías haber tenido más privacidad y respeto de estos chicos.. no debió ser fácil para ti - le contesto preocupada y Nasiens no pudo evitar sonreír ante la angustia.

Nasiens antes de emitir un gracias, el ambiente fue cortado de forma abrupta por Percival.

- Entonces, vámonos Nasiens – Percival sin ninguna consideración del momento, tomo de la mano a la chica, y la jalo con entusiasmo, sonriendo de oreja a oreja. Nasiens, aún un poco atónita por la rapidez con la que Percival había actuado, se dejó llevar sin resistirse, sintiendo la calidez emanar desde sus manos que hacían contacto con las del jinete.

Por otro lado, Anghalhad, al ver la escena frente a ella, no pudo evitar hacer una mueca ante el resultado de esa decisión. Sin embargo, determinada a que debía tener una revancha, no iba a dejar de forma tan fácil las cosas. Antes de que ellos abandonaran la habitación, la voz de Anghalhad los detuvo - Percival, Nasiens - los susodichos voltearon ante el llamado de la chica.

- Esta vez, lo dejare pasar.. pero - miro fijamente a Nasiens – Esto no se va a quedar así, Nasiens se quedará después con nosotras - dijo mientras esbozaba una sonrisa, causando que Nasiens le sonriera de vuelta al notar la preocupación detrás de esas palabras.
Era algo que iba a empezar a hacer Anghalhad, esa situación no podría ser algo de golpe. Sabía que sería un proceso largo, pero poco a poco, Anghalhad intentaría acercarse a ella más, y tal vez, con el tiempo, conseguir lo que quería.

Percival asintió de forma automática, pero después de procesar sus palabras hizo un mohín - ¡No pienso dejar que te lleves a Nasiens! ¡Se quedará conmigo! - le reclamo, con voz firme y desafiante, mientras inflaba sus mejillas y abrazaba a Nasiens, causándole un enorme sonrojo.

Su reproche hizo que Anghalhad corriera hacia él con la intención de regañarlo. Pero antes de que pudiera alcanzarlo, Percival, rápido tomó con firmeza la mano de Nasiens, al precipitarse a sus acciones - Vamos, sujétate fuerte Nasiens – le dijo sonriendo de forma brillante, causando que los latidos de Nasiens se aceleraran, entrelazando con firmeza sus dedos con los de ella, ocasionando un mayor sonrojo en Nasiens, - U-u-uh, P-per-per.. - El contacto provocó que Nasiens se sonrojara aún más, pero no tuvo tiempo de decir nada, ya que Percival la jaló hacia él, comenzando a correr para escapar de Anghalhad, quien no dejaba de gritar por la frustración.

A pesar del caos a su alrededor, Nasiens no pudo evitar sonreír al ver la alegría y felicidad de sus amigos, un momento de paz y cotidianidad entre tanta guerra. Su mente y corazón no dejaron de pensar en su mano entrelazada con la suya, ante aquellas palabras, ella respondió su petición con un leve apretón. - S-si - murmuró mientras le daba una enorme sonrisa, causando que Percival se quedara viéndola fijamente de forma pensativa ante aquel gesto, como si intentara entender lo que sentía.

Pero antes de que pudiera analizar sus emociones, el grito furioso de Anghalhad se escuchó más cerca y lo trajo a la realidad. Una risa traviesa escapó de sus labios mientras ambos seguían corriendo, escapando del enojo de Anne.