Work Text:
Querida Vriska,
Hoy me siento extraño, como si una tormenta de pensamientos me estuviera sacudiendo por dentro, y no puedo seguir guardando lo que tengo en mi corazón.
Te escribo esta carta porque, aunque soy un poco torpe y no siempre sé cómo expresarme, creo que las palabras escritas tienen un poder especial, y necesito que sepas lo que realmente siento.
Desde que comenzamos a jugar juntos, desde que nuestros caminos se cruzaron en ese vasto y caótico universo, algo dentro de mí cambió.
No sé si fue tu risa desafiante, tus ambiciones desbordantes, o esa forma en que te enfrentas a todo con una valentía que a veces me asusta.
Pero con cada aventura, con cada truco y trampa que jugamos, me di cuenta de que hay algo más profundo en ti que simplemente tus ojos brillantes y esa sonrisa pícara.
Me encanta tu audacia, cómo no temes a nada ni a nadie.
A veces, me pregunto si también ves la forma en que la luz se refleja en tus ojos cuando te enfrentas a un desafío, o la manera en que tus ideas más arriesgadas se vuelven realidad.
Eres un ser fascinante, Vriska, y a pesar de las peleas y los malentendidos que hemos tenido, quiero que sepas que te admiro más de lo que las palabras pueden describir.
A menudo, me encuentro pensando en ti, incluso cuando debería estar concentrado en otras cosas. Recuerdo esa vez que prácticamente nos salvamos mutuamente en medio de una pelea con unos enemigos que no se detendrían ante nada.
En esos momentos, sentí que éramos más que sólo compañeros de juego; éramos un equipo, una fuerza imparable.
Y si soy honesto, cada vez que miro hacia atrás, veo que esos instantes fueron la chispa que encendió esta llama dentro de mí.
Sé que nuestra relación ha tenido sus altibajos, y a veces incluso me asusta la forma en que puedes ser tan persuasiva y manipuladora.
Pero quiero que sepas que estoy dispuesto a aceptar tus demonios, tus sombras; quiero ser alguien que te apoye, que esté a tu lado en este juego loco que hemos elegido jugar. Porque aunque pueda parecer una locura, estoy empezando a entender que quizás, solo quizás, hay algo más entre nosotros. Así que aquí estoy, confesando lo que siento. No espero que esto cambie todo entre nosotros de inmediato. Tal vez te rías de esta carta, o tal vez mis palabras te dejen pensativa. Pero lo que quiero que sepas, más que nada, es que me importas. Me importas a mí, y me importa lo que somos, y lo que podríamos ser. Con toda la sinceridad que puedo reunir, te digo que me gustas, Vriska.
Por favor, piénsalo. Atte, John.
