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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-03-08
Updated:
2025-03-08
Words:
1,661
Chapters:
1/?
Comments:
2
Kudos:
8
Hits:
124

- El chico de los CDs -

Summary:

El momento en el que el corazón de Rodrigo aprende a latir de una forma inhumana por aquellos ojos coca-cola decorando aquella piel pálida y perfecta. La manera en la que tartamudea al hablar y sus oscuros rizos se enredan en sus dedos al pasar la mano por su pelo, él quería contar cada uno de los lunares en su espalda, memorizando la posición de cada uno de ellos.

O el brillo en los ojos de Ivan al ver por primera vez ese rostro tan hermoso, como sus ojos se achinan, a consecuencia de la sonrisa que le causa ver sus grandes ojos verdes mirándolo solo a él, sus ojos cerrándose al sentir como sus dedos daban caricias a los lunares de su espalda.

(Primera historia porfi no me juzguéis.)

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Slowdive - 5€

Chapter Text

Los ojos de Rodrigo se movían acelerados de un lado a otro sincronizados con sus manos, tenia una larga cola detrás del cliente justo enfrente de él y debía acabar lo antes posible antes de su descanso. Empacaba el CD con un papel verde oscuro con tanta rapidez que no pudo fijarse ni en el disco que este le había dejado sobre el mostrador. Sus compañeros de trabajo comenzaban a entrar por la puerta trasera, hablando escandalosamente hasta que llegaban al mostrador y comenzaban a quitarle clientes de la larga cola delante de su mostrador, con un suspiro guardó el cambio en la máquina y dibujó una cansada sonrisa en su rostro frente al cliente.

-Muchas gracias y vuelva pronto!- Dijo Rodrigo con una voz amigable, agitando su mano mientras veía como el joven caminaba a la salida.

Al ver que nadie más estaba delante de él esperando a ser cobrado, suspiró con una pequeña sonrisa y se dio la vuelta caminado a la sala de trabajadores. Se quitó el delantal y lo retiró en un banco cerca de él, dirigiendo su mirada a su amiga y compañera de trabajo Sara que descansaba frente a la ventana con un cigarro entre las manos.

-Tan pronto has acabado? Si no me ha dado tiempo ni a una calada…- Sara no se tomó las molestias ni en mirarlo, sus pequeños ojos marrones estaban demasiado centrados en la luna ya saliendo de aquellas lejanas montañas que rodeaban la ciudad.

Rodrigo se sentó en una silla cerca de ella y apoyó su espalda sobre la pared detrás de él, sus ojos mirando hacia el techo con cansancio. Trabajar en una tienda de CDs y todo tipo de productos musicales era sencillo, aguantar todo su turno era otra cosa… Sara tiró su cigarrillo por la ventana sin ninguna expresión en su cara, le cubría los turnos de descanso a Rodrigo, y que más decir, era casi la gerente de la propia tienda. Rodrigo por otra parte se encargaba de cubrir en caja y reponer.

Masticó el último bocado de su sándwich, piernas cruzadas sobre la silla mientras disfrutaba del único silencio de su turno, no por mucho tiempo antes de que Sara abriera la puerta y se asomase para soltar una oración que hizo que a Rodrigo se le rompiese el hilo de paz y silencio en él.

-Toni y Mia se van Rodri… Ven a cubrir, solo quedan 40 minutos- Sara le miró antes de cerrar la puerta y ponerse a cobrar a sus últimos clientes.

Rodrigo se levantó de un salto, con las únicas fuerzas restantes para el turno de tarde/noche. Cogió su delantal y pasó a la última caja de todas. Comenzó a organizar los papeles de regalo, las grapadoras, los rotuladores… -“Cling!” La cabeza de Rodri se levantó, sus ojos buscando aquella presencia que acababa de hacer sonar la campanilla de la puerta de entrada, con la tienda vacía y las cajas básicamente inhabitadas. Entonces sus ojos se clavaron en aquel chico alto, sus oscuros rizos contrastando con aquella piel pálida como la nieve, trató de diferenciar su cara pero tan pronto como entró, Sara rompió su mirada alzando su voz un poco.

-Rodri! Me piro, te dejo las llaves colgadas en la puerta, cierra al salir. Nos vemos chiki!- Sara sonrió mientras se quitaba su delantal y entraba en la sala de trabajadores. Rodrigo desvió su mirada hacia ella y asintió, sonriendo de vuelta. No dándose cuenta de que esa pequeña sonrisa, por muy honesta o no que fuera, alzó la cabeza y abrió los ojos de alguien que ya había sido presenciado.

 

Ivan miraba alrededor, sus ojos chocando con todas esas prendas de ropa llamativas para mujeres, sosteniendo unas cuantas bolsas de ropa de su madre, a la cual había decidido ayudar a comprar, y que a cambio aprovecharía para tomar un helado en el centro comercial.

La madre de Ivan siempre pensó que él padecía de algo, no tenía muchos amigos, le costaba relacionarse con los demás y hasta hablar, pensó que la mejor manera era salir más con él, tratar de que fuera a sitios sociales como consejo de la psicóloga. Se dio la vuelta y miró a su hijo confundido de porque estaba allí, caminó hacia el y le quitó las bolsas de las manos.

-Ivan… Porque no vas a tomarte un helado? O a comprarte que te guste? Venga toma…- Se rebuscó entre el bolsillo para sacar cinco euros y entregárselos. -Seguro que haces algún amigo- Su madre le sonrió con toda la buena fe del mundo, no sabiendo como decirle a su hijo que salga y socialize como un chico de 18 años normal.

Ivan miró a su madre dolido, él sabía que debía hacer amigos, pero no podía evitar que su corazón se estrujara al escuchar sus palabras. Cogió el dinero y asintió, mostrándose agradecido ante ella, como siempre.

-Gracias mamá…- Con eso Ivan se guardó los 5 euros en su bolsillo y caminó fuera de la tienda. Sus ojos clavándose en toda aquella multitud de gente y grupos de amigos de su edad caminando por el centro comercial, rápidamente aceleró el paso, dirigiéndose a la tienda de helados.

Los ojos de Ivan se achinaron mientras fruncía el ceño ante la larga y ancha cola para coger un simple helado. “No me lo puedo creer” Pensó Ivan al mismo tiempo que daba media vuelta y se dirigía a la zona de bancos, pensando en sentarse un buen rato para hacer pensar a su madre que de verdad estaba por ahí. Sus pasos se fueron volviendo lentos, cuando sus ojos inevitablemente se dirigieron a aquella pequeña tienda al lado del cine, decorada con luces estilo 80 y carteles de portadas de álbumes. Frenó sus pasos, so mirada recorriendo todo el escaparate.

A Ivan nunca de había interesado nada a parte de dibujar, dibujar todo lo que se encontraba, todo. Pero la música nunca la odió, es normal, quien odia música, absurdo. Caminó lentamente hacia la pequeña tienda, abriendo la puerta y siendo recibido por el sonido de aquella pequeña campanilla arriba de la puerta, sus ojos no se despegaron del suelo, demasiado asustado para mirar a alguien a los ojos.

-Rodri! Me piro…- Su cabeza se levantó inmediatamente por el grito inesperado de una voz femenina, sus ojos rápidamente se clavaron en aquel chico. Estaba en la caja, con un delantal verde oscuro con una chapa colgando de uno de sus bolsillos, tenía el pelo castaño oscuro, los rizos decorando aquella piel morena, los labios grandes y aquellos ojos verdes… Ivan juraba que eran los más grandes y verdes que había visto en toda su vida. Se le daba bien memorizar las fracciones, sobre todo cuando estas le dibujaban una sonrisa en la cara, haciendo que sus pómulos se levantasen y adoptaran un color más rojizo.

Al instante en que Rodrigo giró su cabeza para seguir admirando a aquel cliente, sus ojos conectaron en una inesperada mirada, Ivan bajó la mirada de inmediato, sintiendo demasiada vergüenza… Pero, su corazón se aceleró como nunca antes, una pequeña sonrisa en su rostro hacia que se sonrojara más. Sus dedos temblaban y el solo quería volver a ver ese rostro, solo una vez más… o dos. Cogió el primer CD que apareció enfrente suya y se acercó al mostrador, juraba que su corazón iba a salir de su cuerpo.

Rodrigo siguió mirándolo, en cuanto le puso el CD enfrente de el, solo se limitó a sonreír y echarle un vistazo a su elección. Tenía todo el tiempo del mundo, no le importaba, solo quería hacer que este último cliente se llevara una buena experiencia. Tomó el CD en sus manos y se dio la vuelta, dándole la espalda para empaquetarlo, volviéndose a el con el CD ya empaquetado en un papel azul claro.

-Slowdive? Te gusta esa música? Es muy buena, tienes buenos gustos- Levantó la mirada hacia sus ojos, con una sonrisa sincera. Miró bajo al billete de cinco euros ya en la mesa, lo cogió y lo metió en la caja esperando a que él tomase la bolsa con su CD.

A Ivan se le paró el corazón, que? Slowdive? Solo podía mirar sus ojos y se podría pasar horas así. Intentó reaccionar y rápidamente asintió, no teniendo ni idea de lo que estaba hablado.

-S-Si… Si, me gustan. Son geniales- Ivan sonrió, tomando la bolsa que este le entregaba. Él se quedó un segundo mirándolo cuando, lo que parecieron segundos, en realidad fueron minutos. Rodrigo se quedó un poco perplejo al ver su mirada clavada en él.

-Que tenga un buen día…?- Dijo Rodri intentando que el joven saliera de su mundo.

-Ivan!- Ivan explotó de repente con un corto y nervioso grito, dándose la vuelta y caminando hacia la salida. Se podía estar muriendo de la vergüenza, pero el creía que había quedado de maravilla, ya alguien sabía su nombre, había interaccionado con alguien. Salió con una sonrisa y inmediatamente sacó el disco de la bolsa, mirando el empaque. Su letra en rotulador en el centro del colorido papel.

“Souvlaki”

Rodrigo se quedó mirando al frente, aquel chico le había parecido un poco extraño. No le importó, al menos habló con él, lo que no pudo evitar recordar fueron aquellos afinados y oscuros ojos clavados en él, eran tan bonitos, nunca había visto ningunos así. Eran tan oscuros como la coca-cola y con un brillo que recordaba a las burbujas del gas.

Lo tenía todo recogido, el delantal en su sitio y las luces apagadas. Salió por la puerta de detrás y las cerró. Mientras se guardaba las llaves en la mochila sacó sus casos y el móvil, nunca iba a ningún sitio sin ellos, y menos la trayectoria del trabajo a casa, una larga. Sin pensarlo dos veces se los puso y hizo sonar una canción que se estaba repitiendo en su cabeza repetidamente desde esta tarde.

“Sweet thing, I watch you…”

Notes:

Espero que os haya gustado mucho, la verdad que intentaré que estos capítulos estén lo mejor posible redactados y que no os perdáis mucho. Los signos de puntuación y acentuación no son lo mío sorry. Con esto también quiero deciros que no estoy muy activa aunque lo intentaré. Muchas gracias por leer enserio! (Los kudos de agradecen :3)