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Un Pacto Entre Reinos

Summary:

Colin, príncipe del reino de Eldoria, se niega a cumplir el pacto matrimonial que lo une a una princesa desconocida. Sin embargo, al conocer a Penélope, princesa del reino de Atheria, su mundo se pone de cabeza. Penélope, por su parte, lucha contra sus propios sentimientos, dividida entre el deber y el deseo.

Polin Week 2025
Día 3: Royalty AU

Work Text:

Los salones del palacio de Eldoria resonaban con el eco de las negociaciones. El rey Edmund Bridgerton, con su mirada severa, hablaba con el embajador de Atheria sobre el inminente matrimonio entre sus hijos. Colin, príncipe de Eldoria, observaba la escena con desdén.

"No me casaré con una extraña", declaró Colin, con voz firme. "Tengo mis propios planes".

El rey Bridgerton frunció el ceño. "Este matrimonio es un pacto, hijo. Unirá nuestros reinos y traerá paz a nuestras tierras".

"No me importa la paz", respondió Colin, con arrogancia. "Me importa mi libertad".

 

La llegada de la princesa Penélope a Eldoria cambió todo. Con su cabello rojizo y sus ojos azules como el cielo, Penélope irradiaba una belleza que cautivó a Colin desde el primer instante que la vio. Su ingenio y su valentía lo fascinaron, despertando en él un deseo que nunca antes había sentido.

Penélope, por su parte, se sintió atraída por la rebeldía y el encanto de Colin. Sin embargo, el deber hacia su reino la mantenía distante, obligándola a reprimir sus sentimientos.

Durante las semanas previas a la boda, Colin y Penélope pasaron tiempo juntos, explorando los jardines del palacio y compartiendo secretos. Colin le contó sobre sus aventuras y sus sueños de libertad, mientras Penélope le habló de su amor por la literatura y su anhelo de un mundo más justo.

Una noche, mientras observaban las estrellas desde el balcón del palacio, Colin tomó la mano de Penélope.

"No quiero casarme contigo por deber", le dijo, con voz ronca. "Quiero casarme contigo porque me he enamorado de ti, Penelope".

Penélope se sonrojó, pero no apartó la mirada. "Yo… También creo que me he enamorado de ti, Colin", respondió ella, con tristeza. "Pero mi deber está con mi reino".

Colin asintió lentamente, con el corazón acelerado, tomo su mano y besó el dorso de su mano ‘’Hay un lugar que me gustaría mostrarte, si me permites’’, ella asintió mordisqueando su labio inferior, y Colin suspiró, la guió a un lugar lejano del palacio, un jardín secreto en Eldoria, un lugar mágico donde las flores brillaban con luz propia y los árboles susurraban secretos antiguos. Allí, compartieron sus sueños y sus miedos, fortaleciendo el vínculo que los unía.

 

Los días pasaron y una noche, días antes de la boda, después de un baile en el palacio de Eldoria, Colin llevó a Penélope a sus aposentos. La luz de la luna iluminaba sus rostros, revelando la pasión que ardía en sus ojos.

"Penélope", susurró Colin, su voz ronca por el deseo, "te amo más de lo que jamás pensé posible".

Penélope se acercó a él, sus labios rozando los de Colin. "Y yo te amo a ti, Colin", respondió ella, con un susurro.

Se besaron con pasión, sus cuerpos entrelazándose en una danza de amor. Colin acarició la piel de Penélope, despertando un fuego que ardía en su interior. Penélope respondió a sus caricias, entregándose al amor que sentía por él.

 

El día de la boda llegó, y los salones del palacio se llenaron de invitados. Colin, vestido con sus ropas reales, observaba a Penélope caminar hacia el altar, sintiendo un nudo en la garganta, la emoción le recorría cada parte del cuerpo, era lo mas hermoso que habia visto en su vida, no podía dejar de mirarla.

Penelope le sonrio timidamente, decir que estaba feliz era muy poco, era el momento más feliz de su vida, no solo se estaba casando por deber a su reino, en el camino encontró al amor de su vida, y no podia estar mas feliz, miraba a Colin y él era todo lo que había deseado y más, el hombre más amable y bueno en la tierra y quería, no, deseaba pasar el resto de su vida a su lado.

En el momento en que el sacerdote les indico que dijeran sus votos, Colin tomó las manos de Penélope y acarició el anillo que los unía en matrimonio.

"Estoy siguiendo a mi corazón", respondió Colin, mirando a Penélope a los ojos. "Te amo, Penélope. Y no permitiré que nada ni nadie nos separe".

Penélope, con lágrimas en los ojos, le respondió, ‘’Tú eres mi camino y mi destino, te amo, Colin, y no permitiré que nada ni nadie nos separe’’, y entonces Colin la beso, un beso tan dulce y lleno de amor para sellar su unión, por deber y por amor. El salón estalló en murmullos y aplausos. El rey Bridgerton, sorprendido y complacido por la valentía de su hijo, finalmente sonrió.

Colin y Penélope se casaron por amor, uniendo sus reinos en un pacto más fuerte que cualquier tratado político. Su historia se convirtió en una leyenda, un cuento de amor y rebeldía que resonará a través de los siglos.