Actions

Work Header

Alice viene a casa

Summary:

Higashikata Josuke ha sido sumergido en un sueño del que todo mundo teme no vuelva a despertar jamás.
Kishibe Rohan, quien desde el verano de 1999 le guarda rencor por los problemas entre ellos, se ve involucrado para resolver el misterio tras aquel terrible suceso adentrándose en la psique de su "peor enemigo".
Deberá decidir si quiere mantener la enemistad hasta el final u olvidar sus viejas rencillas para ayudar a Josuke.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Abrió la puerta sin previo aviso. De cualquier manera nadie podría responderle si pedía permiso, los modales no eran necesarios. Caminó con paso decidido hasta la silla para las visitas, justo junto a la cama donde yacía inmóvil el hombre que había estado visitando desde hacía dos semanas. Tomó asiento, suspirando por la dureza e incomodidad del mueble mientras anotaba en su mente que al siguiente encuentro se sentaría mejor sobre el colchón. Él no tendrá alguna queja. Procedió entonces con el último paso de aquella nueva rutina imitando el gesto que se hace al abrir un libro, moviendo la mano izquierda.

— Heaven's Door.

Inmediatamente después del susurro el Stand fue manifestado, haciendo una pequeña abertura rectangular en la mejilla del sujeto que leería otra vez. Sostuvo la última página acercándose otro poco para poder apreciar mejor las palabras y dejó salir un segundo suspiro.

— Veamos. "¿Hasta cuándo dejará de leerme? Estoy harto. Odio que el desgraciado de Rohan conozca todo sobre mí, es humillante." — Pronunció en voz alta, dejando un momento su lectura para observar con ligero desdén al objetivo de Heaven's Door. — Oye, oye, oye... Lo estás malinterpretando. No pienses que hago esto por capricho, imbécil. Te lo he repetido hasta el cansancio: Koichi me lo ha pedido, es por ÉL que debo leerte.

Desafortunadamente para Josuke era el único en Morioh y quizás todo Japón, capaz de comunicarse con él mediante su "don". La fundación Speedwagon por supuesto comenzó una búsqueda exhaustiva para encontrar a alguien que pudiera sanarlo, tras enterarse por Jotaro sobre el accidente o posible ataque enemigo que dejó al ahora oficial Higashikata en coma. Sin embargo debido a la naturaleza desconocida del mismo era imposible determinar el tratamiento a seguir, por ello dejaron los cuidados a manos de personal médico "normal" mientras investigaban qué había ocurrido con certeza.

Rohan algo supo sobre el fatídico día donde Josuke perdió la consciencia. Fue relativamente reciente, recordaba el escándalo fuera del Owson mientras hacía las compras, escuchando murmullos y gritos femeninos desgarradores acompañados por códigos presumiblemente policiales (tenía un pequeño conocimiento gracias a la información recopilada para su trabajo).
Sin embargo, a pesar de ser en extremo curioso, no quiso salir y ver qué sucedía por dos razones: odiaba el ruido... Y sabía muy bien que al estar involucrada la policía inevitablemente se toparía con él, el nuevo recluta recién graduado, a quien aborrecía desde el 99.
Rohan evitaba en medida de lo posible su tosca presencia porque en cada encuentro discutían, aun si no se lanzaban insultos sí intercambiaban miradas mordaces (casi siempre pertenecientes a Rohan, las cuales Josuke sólo devolvía para defenderse) y terminaban ignorándose, volviendo un poco incómodo el ambiente entre sus demás amigos hasta que Rohan comenzaba a narrarles alguna anécdota.
Sólo así él y Josuke recuperaban la calma, volviendo a ser indiferentes el uno con el otro.
Se enteró entonces que hubo un accidente bastante aparatoso en las noticias, mientras preparaba el café la mañana siguiente.
Grande fue su sorpresa al escuchar aquel nombre tan familiar, provocándole cierta amargura por lo inesperado que resultó saber cómo Higashikata Josuke acabó en urgencias tras haberse volcado la patrulla donde viajaba. Era cierto que no sentía nada más que enemistad y rencor hacia él, sin embargo fue inevitable para Rohan dejarse caer estupefacto sobre el sofá, derramando el café.

Al inicio lo asaltó el peor pensamiento: "está muerto", cubriendo sus labios en extremo nervioso. Se formó una especie de nudo doloroso en su estómago mientras seguía escuchando, suplicando que el presentador no pronunciara una palabra desgarradora. Pensó en Koichi, el señor Joestar y Jotaro... Todo aquel que rodeaba a Josuke, quienes le amaban o habían recibido su bondad de un modo u otro. Sin duda llorarían si el guardián de Morioh fallecía, incluso Rohan iba a lamentar una pérdida como esa aunque no por el mismo motivo.

Podrá ser un cretino egoísta... pero tenía empatía y nunca deseó nada tan terrible para el adolescente que provocó indirectamente algunas de sus desgracias tras conocerse. Por ello recuperó cierta tranquilidad cuando escuchó una "buena" noticia finalmente.

Josuke seguía con vida.

Más tarde ese día se reunió con Koichi para discutir qué sucedió. Okuyasu lucía demasiado alterado, triste, obviamente comprendía el motivo y debido al pesar en ambos muchachos decidió guardarse su sarcasmo. Si era sincero tampoco estaba siendo el Rohan usual, quizás en parte por la ausencia de Josuke y en otra resentía el accidente.
Los tres acordaron hacer una visita al oficial Higashikata e intentar averiguar si acaso habría un Stand involucrado, dejando implícito que utilizarían a Heaven's Door para esto a lo cual no se opuso. No tenían más opciones si deseaban conocer la verdad absoluta, de cualquier manera.
Bebieron algo sin mucho apetito mientras recordaban algunos acontecimientos sobre su compañero hospitalizado aunque Rohan cortó el tema expresando una pequeña molestia; hablar así daba a entender que lo daban por muerto, dijo. Okuyasu estuvo a nada de golpearlo en respuesta pero Koichi intervino dándole cierta razón al mangaka, quien optó por volver a casa no sin antes pagar la cuenta de todos.
Su acto amable para aminorar el pesar de sus jóvenes amigos.

Nunca imaginó una situación como esa.
Se habría unido al lamento colectivo si supiera exactamente qué aquejaba a su "enemigo". Primero debía investigar qué tan grave fue el accidente porque ninguno en su círculo cercano lo sabía con suficiente certeza para comenzar a preparar mentalmente una posible despedida. La misma sensación amarga le asaltó ya cuando estuvo solo, preparando todo para el siguiente día.
Ansioso se recordó que por la condición humana era normal experimentar preocupación y dolor cuando alguien sufría, pero Rohan no estimaba a Josuke, en absoluto... Entonces resultaba extraño albergar esa lamentación.

Como la mañana en que Kira Yoshikage murió.

Ni siquiera Koichi, a quien llamaba "mejor y único amigo", llegó a contarle cómo se sintió tras observar la apariencia maltrecha de Josuke, desangrándose aunque permaneciendo sobre sus pies aparentemente sin ningún problema. En aquel momento culpó a la camarería surgida entre ambos para detener al criminal del intenso dolor golpeando su pecho al verlo a punto de colapsar. Ahora no tenía ninguna excusa, estaba demasiado angustiado y no quiso entender porqué.

Pudo ocultarlo a la perfección mientras iban a visitarle al menos hasta recibir permiso para entrar por parte de Tomoko, madre del imbécil mentiroso; la visión que obtuvieron una vez dentro dejó a los tres perplejos y la fachada serena del mangaka también se desmoronó, pero fue más discreto al respecto.

Pensar en Josuke era evocar su rostro sonriente, despreocupado, no al cuerpo ante ellos asegurado a instrumentos metálicos parecidos a instrumentos de tortura medievales por los miembros, manteniéndolos inmovilizados.
Ni siquiera podían apreciar su rostro sin querer desviar inmediatamente la mirada por la hinchazón sumada a los tonos rojizos enfermizos provocados por golpes. Rohan se inquietó y sólo pudo pronunciar en voz baja la palabra "cruel".
Así era el destino al otorgarle un noble don a quien no podía usarlo para sí mismo, quedando expuesto al peligro sin posibilidades de sobrevivir en muchos casos.

Koichi y Okuyasu sollozaron, después se unió Tomoko que había intentado conservar un semblante fuerte y aún permanecía en la habitación. Se abrazaron intentando consolarse, Rohan únicamente cruzó sus brazos como acto reflejo, buscando su propia protección ante la abrumadora mezcla de emociones.
Ni siquiera le cruzó por la mente atreverse a realizar bocetos sobre la condición de Josuke... no podría, la mano no se movería aunque  encontrara fascinantes sus heridas pues jamás presenció nada similar.
Su humanidad impediría un acto tan despreciable, incluso él tenía límites y tampoco quería ganarse el rencor de la señora Higashikata.

Guardó silencio todo ese rato. Un sinfín de preguntas empezaron a rondarle, mismas que esperaba poder contestar mediante Heaven's Door. Jamás quiso leer a Josuke con tal fervor e interés rayando en la desesperación, así que cuando Okuyasu llevó a Tomoko por una bebida para tranquilizarla dejándolo en compañía de Koichi puso manos a la obra.

— Perdona, Josuke-kun. — El muchacho creyó prudente disculparse sabiendo qué pasaría a continuación, haciéndose a un lado para permitirle a Rohan "abrir" las páginas de la mejilla al alcance.
Sabe bien cuánto despreciaría su amigo tal atrevimiento, si estuviera consciente los odiaría, pensó el mangaka repasando en orden inverso cada hoja ávidamente.

Grande fue su sorpresa al no encontrar información sobre esa fatídica noche. Literalmente... nada.
Las letras eran ilegibles. De hecho no entendió por qué tenían una apariencia tan desastrosa, similar al papel húmedo. Koichi estaba igual o más preocupado que Rohan ¿qué podía significar aquello? ¿Y por qué únicamente esa parte se encontraba así?
Como si deliberamente hubieran querido deshacerse de la evidencia, observó Rohan. Eso les dió un primer indicio: sin duda Josuke no se volcó en la patrulla por accidente. Algo o alguien provocó su tragedia.

Con aquella información dieron parte a Jotaro sobre el tema tras dar por finalizada la visita. Debían buscar al culpable y el hombre, tan implacable como era, no descansaría hasta lograrlo.
Koichi y Okuyasu asumieron un papel similar, era obvio por su relación que no planeaban quedarse de brazos cruzados esperando nada más. De nuevo Rohan admiró ese aspecto en la personalidad del bajito y, quizás, se inspiró para darles una mano.

No quería involucrarse, sentía que no le correspondía. Es decir ¿qué razón tendría para pretender que Josuke le caía bien ahora y por eso iba a ayudarlo? Ademas leerlo esa primera vez le dejó un mal sabor de boca porque casualmente (en realidad fue lo primero que encontró) leyó la larga lista de "cosas que Higashikata Josuke no soporta sobre Kishibe Rohan".
Si bien no lo lastimó comprendía que no querría tenerlo cerca en esos momentos tan vulnerables... Pero Rohan, siendo contradictorio por naturaleza, decidió que no le daría la satisfacción de su ausencia.

Por eso ponía a Koichi como pretexto cada vez que visitaba al oficial en búsqueda de nuevas pistas. Seguro Josuke comprendía que debía poner de su parte para resolver el misterio porque, en cuanto el despreciable artista mencionaba a su amigo en común, dejaba la hostilidad.
Rohan por supuesto celebraba internamente la victoria aunque la resignación del adulto joven le causaba una pequeña tristeza.

Saberse completamente a merced de alguien que odias, que conoce tus más íntimos secretos y pensamientos para usarlos en contra tuya no era agradable. Rohan lo entendía, así que intentaba mantenerse respetuoso al menos con ese tema.

— "Mi madre ha venido esta mañana, volvió a llorar." — En cuanto terminó la frase cambió de página. No iba a leer las lamentaciones de Tomoko, no, esas pertenecían únicamente a Josuke así que se mantuvo al margen.
Desde que empezó con las lecturas descartó husmear en las interacciones entre madre e hijo, cosa que al parecer Josuke agradeció porque no lo amenazaba.

Ahora en silencio Rohan dió una pasada superficial por viejas páginas incluyendo aquella húmeda. De pronto paró, extrañado.
La página número seis estaba pasando por un proceso similar y se dió cuenta porque el día anterior la leyó. Estaba perfectamente normal.

— Josuke... ¿recuerdas qué hiciste en la primavera del 96? — se apresuró a preguntar, echándole una mirada preocupada.
Volvió a la última hoja, la más reciente, impaciente por una respuesta que se fue escribiendo lentamente.
Y su angustia aumentó.

"Rohan está haciendo preguntas estúpidas otra vez. ¿Primavera? ¡Claro que no me acordaría, es un idiota!"

El problema con ese pequeño párrafo consistía en que, según recordaba Rohan por su excelente memoria, Josuke había ganado una competencia de atletismo y como recompensa su querido abuelo le compró la consola de videojuegos que usaba todos los días.
En otras palabras era una memoria muy preciada, pero Josuke no la tenía ya.
Se había desvanecido, difuminada por el "agua".
Mordiendo su labio hizo silencio nuevamente mientras Josuke le "preguntaba" mediante el libro qué ocurría; escribió "recordaré la primavera del 96" una y otra vez sobre él, viendo cómo la tinta desaparecía. Era inútil, ya debería saberlo porque no era la primera vez que intentaba devolverle los recuerdos.

Quiso hacer lo mismo con sus memorias del accidente pero ahora comprobó su teoría: lo que estaba escrito y era disuelto en las hojas mojadas no podía regresar de ningún modo y era una condición progresiva.

Miró a Josuke con cierta amargura tras deshacer a Heaven's Door, incapaz de responderle. Luego abandonó la habitación dispuesto a compartir el inquietante hallazgo con sus camaradas.

Notes:

Alice come home es una canción de Blaenavon.