Chapter Text
PRIMERA PARTE.
MIDNIGHT
"
When I ask for something more
I take the chances that I'm given
Cause I'm desperately all yours.
You only ever wanna love me after midnight"
midnight- 5 seconds of summer.
Lee Minho no sabía con toda sinceridad que era lo que Kim Seungmin quería de él.
Y no habló de querer un cuerpo, era obvio que Seungmin le quería, por lo menos de esa forma, por lo menos de la forma en la que dos cosas físicas pueden unirse, dos cuerpos, algo carnal, quizá hasta superficial, algo que solo es íntimo entre el cuerpo y el acontecimiento, quizá no era amor, pero Seungmin siempre se mostró muy conforme con lo que sea que ellos tuvieran entonces, Seungmin no pidió más, nunca lo hacía, al parecer siempre estaba a gusto con eso y Minho sabía que él tampoco debía pedir más de lo que podían darse hasta ahora, quizá no podían ser una cita para dos en un restaurante lujoso y tampoco podían ser una mañana de helados mientras comparten sabores distintos, ellos no podían ser eso, tampoco podían ser salidas en vacaciones y menos aún cine tomados de la mano; Minho jamás conocería a la mamá de Seungmin y tampoco tendría que enfrentarse a su padre, ellos simplemente no serían eso y ¿Cuál fue su error? Bueno, el error del tonto Minho fue creer que con solo tener esa conexión carnal lo tendría todo de él. Su error fue creer que de alguna forma al simplemente tenerse de esa insignificante manera, sería completamente suyo, enamoradamente suyo y que Seung le correspondería, que Seungmin también sería irremediablemente suyo. Vería que con solo eso Kim lo querría de forma romántica donde no es necesario justificar nada, ni un roce de manos o una visita prolongada, o quedarse abrazados en la noche luego de largas sesiones de besos, quizá un poco de afecto después de sus momentos de intimidad, pero no, ellos no eran nada de eso, Minho lo aprendió a las malas.
Y es que Kim Seungmin era un sueño, uno de esos que se sienten en el alma y que calan tan profundo que al tocarlo se siente tan real, tangible. Emocionante, hace que el corazón este completamente acelerado y el pulso se descontrole, sí, ese era Kim Seungmin. Kim Seungmin era un sueño, alto, alegre, inteligente, amable, la madre de Minho lo amaba, el público entero le alababa, su voz era maravillosa, lo tenía todo ¡Maldita sea! Él lo tenía todo, incluso hasta el propio corazón de Minho. Y ese era el verdadero problema. Tener el corazón de Minho sin siquiera pedir un poco de él, Lee se lo dió en charola de plata, que digo plata, se lo dió en una charola de oro, con moño y cinta de felicitaciones, sin pedir garantía, nada, no pidió ni siquiera algo a cambio, se lo dió como si nada, como si no fuera tan valioso y ahora... Ahora sentía que se ahogaba vivo entre tanto que siente y poco que recibe.
Pero era su culpa, simplemente su culpa, de él y de nadie más, solo de él, lo sabía de ante mano y no tener a quien culpar era una jodida tortura, una que quemaba de poco en poco y que te mantenía en lo profundo de tu mente sabiendo que que solo él se habia metido en ese mísero problema, pero solo él era culpable de la desdicha a la que se había afiliado, nadie más, ni Seungmin. Quizá Minho seguía siendo tan estúpidamente ingenuo pensando que a pesar de todo, Seungmin no tenía alguna culpa.
Lee debió suponerlo desde que le conoció. Debió pensar a ciencia cierta en donde se conocieron la primera vez, debió recordar más seguido que si bien se vieron en ese lugar de audiciones, su primera interacción real fue en aquel maldito bar en el centro de la ciudad, muy cerca de la empresa donde les adicionaron, aquel bar donde asistían las bandas rechazadas de dicho programa de entretenimiento, ahí celebraban o lidiaban con el rechazo, cual sea que fuera su caso. Minho fue parte de aquel programa por insistencia de su padre; su padre quien ridículamente confiaba en su banda de mierda aunque el vocalista principal cantará para el culo, el guitarrista desentonara y solo Changbin quien era el bajista y Minho quien era la segunda voz y el baterista era lo que valía la pena; Aquel día asistió junto con su banda de segunda (la cual solo tocaba en el garaje de la casa de Changbin los fines de semana y por la tarde al salir del colegio) Aunque digamos que Minho era una persona con mucha fé y también mucha confianza, aquella tarde se planteó frente a los jueces y con una sonrisa y un guiño coqueto hacia la hermosa chica que dirigía el concurso fue que comenzó la primera parte, la cual pasaron sin problema.
El problema vino después, cuando se iban a enfrentar a aquella banda que en lugar de ser una banda de rock, era más como los backstreet boys, una simple boyband con instrumentos que a simple vista ni sabían tocar; todos vestían de playeras polo, peinado de lado y lucían muy pijos, eran pan comido, Minho lo pensó en ese momento, eran solo unos chicos que querían ser como motley Crue pero terminaban siendo una mala imitación de One direction.
Que mal perspectiva tenía Minho, pues cuando tocaron les callaron la boca de inmediato, tocaban muy bien, bastante bien y aún así, Minho siguió creyendo que harían un gran trabajo, que equivocado estaba, que malditamente equivocado estaba, pues cuando fue su turno, el maldito de Leewon, el vocalista, se le ocurrió ponerse nervioso y tartamudear en la primera línea, luego al estúpido guitarrista se le ocurrió soltar una nota equivocada y todo se fue a la mierda, los despidieron de inmediato y no pasaron de la segunda ronda.
Decidieron no recaer, eran jóvenes, tenían diecisiete, carnets falsos y una decepción latente, normal, los rock stars siempre lo hacían ¿Por qué ellos no? Así que salieron al bar más cercano y tenían planeado beber antes de mandar todo al carajo. Minho estaba aburrido, todos ligaban con alguien distinto y Changbin dormía en la mesa por su poca tolerancia al alcohol, Minho solo lo veía y era tan aburrido celebrar su derrota en ese momento que lo mejor para distraerse fue mirar para todas partes, así es como dió con él.
Él iba llegando apenas, su banda llegó cabizbaja, muchos de ellos pidieron bebidas dulces y solo uno se acercó a la barra, era él, el chico que cantaba, lo notó desde el principio, tenía una voz hermosa, debía admitirlo, a demás, era guapo y lucía agradable; Minho no tenía ningún problema con aceptar que un chico le parecía guapo, eso no lo hacía gay, solo quería ser amigo de dicho chico así que se acercó con cautela. Se conocieron en la barra de aquel lugar de procedencia dudosa, Seungmin miraba con asco las bebidas que estaban servidas en la mesa, como si en cualquier momento las bebidas sacarán las peores pesadillas de su interior. Minho se situó a su lado, sigiloso como un gato o mejor aún, un maravilloso jaguar; cuando Seungmin se dió cuenta de su presencia, fue ahí que le reconoció de inmediato: el baterista que le guiñó un ojo antes de que comenzaran a tocar.
-- No me digas que también te eliminaron --habló con todo descaro posible, un poco de burla, rencor quiza, Seungmin giró a verlo, con la misma cara que veía a las bebidas, no le prestó demasiada atención, solo lo miró de arriba a bajo en menos de dos segundos y luego regreso su cara al frente.
-- No es de tu incumbencia-- su voz era pedante y Minho lo sintió filoso, eso le divirtió un poco, al parecer al chico le dolió ser eliminado, que lástima, pobre tipo.
--Bonito, ya no estamos compitiendo, tranquilo. -- bonito, Seungmin era bonito, bonito como una orquídea, bonito como el clima templado, bonito como el paseo de las jacarandas, bonito, con una belleza etérea, con una vida intranquila, así de bonito era.
-- Y aún así no quiero hablar contigo, esfumate.-- Minho alzó la ceja, bien, no quería parecer un urgido o algo por estilo, nada de eso, era mejor darse la vuelta, como Seungmin había muchos, claro que sí, eso quiso creer, que equivocado estaba, aunque en ese momento no quiso verlo para nada ¿Por qué rogarle a un chico que no le quería para absolutamente nada? Mejor se iría por donde vino y dejaría al pedante chico en la barra, no quería hablar con un tipo tan apático.
-- Solo quería ser tu amigo, pero veo que eres muy... Complicado.-- se quejó después de pedirle al camarero otra ronda de cervezas.
-- Maldita sea, aléjate, vete con tu asquerosa banda horrenda a ensayar más, que vaya falta les hace o no sé, haz algo más que molestarme.-- Seungmin estaba tan enojado que realmente ira salía de sus poros, está bien, no fue la mejor acción que pudo tener, pero estaba tan enojado porque los corrieron por un simple error que realmente todo le molestaba, incluso el atractivo chico que le hablaba.
En otro momento Seungmin hubiera sido más cortes con él, pero no fue buen momento para conocerse.
-- Eres pedante, lo que tienes de bonito lo tienes de arrogante.- se burló Minho en cuanto vió que sus bebidas estaban ahí en la barra, recién servidas.
--Sí, adelante, vete, me vale una mierda lo que digas.-- Minho solo se fue y en el camino le enseño el dedo de en medio al chico grosero de la barra, los dos no se soportaban ni en pintura y rezaron fielmente a jamás volverse a ver.
No se volvieron a ver, Minho lo esperaba así y Seungmin también; funcionó, por lo menos dos semanas.
Fue entonces que una llamada les hizo cambiar los planes de no volverse a cruzar jamás en la vida; es como cuando desbloqueas un personaje y pasas de no verlo nunca a ya tenerlo de lado siempre, en todos los años que ambos habían vivido en Corea, jamás se habían cruzado alguna vez y de repente... Todo cambió. A lo largo de la llamada que recibieron un 30 de abril de 2016, llamada que exclusivamente le hicieron a Minho, dijeron que lo querían a él, junto con Changbin para un proyecto por separado al programa, pero que era necesario verlos en persona para hablar más del tema, solo ellos dos, ni Leewon, ni Seok, ni siquiera el encantador Song (claramente sarcasmo) solo ellos dos, nadie más. Minho odiaba a su banda desde hace mucho, odiaba lo malos que eran en conjunto y como no hacían nada por mejorar, no congeniaban de nada, créanme, de nada, pero Bin aún era muy considerado como para dudar de su decisión, digamos que aún le causaba malestar dejar a esos chicos sin su sueño, pero no duró mucho en cuanto Minho se plantó fuera de la casa de Changbin con unos cuantos dulces de naranjo y unos cafés helados, así fue como convenció a Changbin de ir a dicho proyecto que tenían como cita para el cuatro de mayo.
Cuatro de mayo. A veces Minho no quería recordar aquel día, a veces claro, porque podría verse como el inicio de una gran historia, o el final de su pobre corazón.
Cuando llegaron a dicho lugar, aquel edificio pomposo donde una vez salieron abatidos, les recibió con un cálido sonido de elevador y pan recién hecho, estaban citados en el quinto piso, subieron con desgane, Changbin tomo fotos en el elevador y Minho tambores sus dedos por los nervios, subieron en calma, con un gafete de invitados en el cuello, los nervios de punta, un look alternativo y un sueño en los bolsillos, todo comenzó ahí, fue entonces cuando todo realmente comenzó, el inicio de aquello que no sabían describirlo.
Seungmin y él se volvieron a ver, de nuevo, con caras un poco más frescas y un mejor aspecto. Junto a Seungmin estaban otros cinco chicos, de los cuales algunos reconoció de algo.
-- Hola, bonito-- Saludo Minho con una sonrisa cínica, Changbin le dió un codazo, pero esta vez y para sorpresa de ambos chicos rudos, Seungmin sonrió. Una leve sonrisa, nada fuera de lo común.
-- Hola-- Murmuró apenas, con algo de mejillas sonrojadas y pena saliendo de sus poros.
-- ¿Pero quién es tu amigo, Minnie?-- preguntó un rubio coqueto y le extendió la mano a Minho, él la tomó de inmediato y siendo muy amable le respondió el saludo tan lejano, usualmente se saludaban con inclinaciones y saludos formales, eran desconocidos, claro, pero este chico lucía con tanta confianza que dejó sorprendido a Minho --Hola, mucho gusto, son Han Jisung, pero puedes llamarme cuando quieras, Guapo.
-- Jisung, comportarte -- se quejó Seungmin de su amigo y entonces, algo dentro de su pecho le hizo sentir chiquito. La mirada de Minho ya no estaba puesta en él, eso siempre le pasaba cuando de Jisung se trataba, Jisung robaba miradas donde quiera que fuera, Seungmin sin embargo, nunca lograba captar la atención demasiado y siempre pasaba a segundo plano, se sintió un poco igual cuando miró que Minho cambio la mirada a Jisung, suspiró - El es...
-- Soy Minho, un gusto. -- el chico rubio le sonrió y entonces su mirada paso al chico de al lado, Changbin, a quien saludo de la misma forma.
-- Y dime Minho... - Comenzó Jisung mientras se recargaba en Seungmin - Trato de recordar si eres el baterista guapísimo que perdió en contra de nuestra banda en los días de audición.
-- Creo que si soy yo -- admitió sin resentirse, era verdad a fin de cuentas, lo único que le avergonzaba era no recordar en lo absoluto a Jisung dentro de la banda contraría.
--Tu lo hiciste muy bien, no te preocupes.--Seungmin solo estaba en medio de dicha plática, se sentía invisible ahí, ni siquiera Changbin estaba para que los dos fueran el mal tercio, solo era él siendo recargadera de su mejor amigo y Minho, el odioso, pero apuesto chico con el que fue grosero.
--Me marchó, su coqueteo me aturde.-- murmuró Seungmin, pero entonces una risa lo paro en seco.
-- Nadie está coqueteando aquí, bonito. A menos que tú quieras intentarlo -- le guiño un ojo con picardía, Seungmin lo miró anonado.
--Mal ahí, muchachote, mi amigo es completamente heterosexual y tiene novia -- comentó Jisung y entonces las ilusiones de Minho se vinieron al suelo ¿Hetero? No lo parecía, pero si lo era, entonces no había nada por hacer ahí.
-- Oh, no lo sabía, bueno, de todas formas yo estaba bromeando-- una patética excusa. Seungmin solo enrojeció, asintió despacio y se fue a tomar asiento a lado del chico de sonrisa con hoyuelos.
El asunto por el que los citaron fue revelado doce minutos después de aquel saludo, los que los citaron tuvieron un comportamiento más cordial que la última vez en que les despidieron, la cosa era formar una agrupación juvenil con un toque rockero para un público adolescente, una boyband, algo realmente famoso, sería idols, algo así, algo más alternativo, pero a fin de cuentas con habilidades y destrezas para el baile ( lo cual ninguno cumplió porque la mayoría eran malísimos para ello), el canto y sobre todo el carisma. Debutar a ocho desconocidos en un proyecto que Prometía algo realmente generoso, Bang Chan, un chico de la propia empresa los eligió personalmente para dicho proyecto.
Iban a debutar. Solo debían esforzarse por gustar al público. Les explicaron las pautas, los contratos, las horas, que tiempo debían dedicarle, donde debían vivir, que cosas debían saber, hacer, decir, actuar. Y luego, después de tanto enredo de mente, llegó la hora de conocerse, por lo menos de nombre.
Eran ocho chicos, Bang Chan, el líder, tenía 19 años, era un extranjero de Australia, pero tenía mucho tiempo en Corea, llevaba años en la industria, pero nunca debutó, tocaba seis instrumentos, hablaba cuatro idiomas, su fuerte era la composición y la voz. Hwang Hyunjin, 17 años, coreano, futbolista, bailarín y rapero, no tocaba nada, pero cantaba y se movía como Jagger. Han Jisung, 16, casi diecisiete años, guitarrista, cantante, corista, bailarín, rapero e icónico, escribía, componía y demás, todo un genio. Lee Felix, 16 años, guitarrista segundo, corista y rapero, era extranjero, no hablaba muy bien el coreano. Kim Seungmin, dieciséis años, la voz de todo el maldito grupo, una voz maravillosa, angelical, de esas que tienen voz y cambios tan extremos que realmente era un delito escuchar, estaba pronto a cumplir diecisiete en unos meses. De ahí le seguía el pianista, Yang Jeongin, un chico con dieciséis años casi recién cumplidos, pero con un carácter tan marcado que daba más miedo que todos juntos, aunque era una masita de pan cuando estaba de buenas que realmente daba ternura, Minho lo quiso mucho al instante, el chico realmente se daba a querer muy fácil. Estaba también Changbin, casi dieciocho años, era el bajista principal y amigo del alma de Minho. Y estaba Minho, diecisiete años, baterista, alocado, casi daba la vibra de todo un rock star y no olvidemos que su voz tenía un toque magnético que te erizaba la piel en cuanto la escuchabas.
Fueron tiempos difíciles, entrenamientos rudos, ensayos, grabaciones, canciones, promociones, bailes, peleas, gritos, buenas charlas entre ocho desconocidos, etc. Cosas de famosos antes de debutar, lo normal. Solo fueron unos dos meses para hacer todo, estaban tan cansados, pero tan emocionados que realmente no importó todo el cansancio, no importó la sobreexplotación y la vida tan de prisa que llevaban, querían debutarlos rapidísimamente, esperaban que en agosto, lo más pronto posible tocaran el inicio de la fama. Fue entonces que el debut tocó su puerta y en cuanto la canción se publicó, ellos decidieron celebrar. Chan invito el café, sabía que había menores de edad que realmente no debían beber ni gota de alcohol. Celebraron con chocolates calientes en la cena y todo estaba bien, claro, hasta que llegaron a su departamento y Minho, siendo siempre una mala influencia, sacó aquel vodka que guardaba en sus pertenencias e invito a aquellos que querían a un brindis.
Terminaron borrachos, eran adolescentes sin sentido, con un vídeo y promociones al día siguiente; estaban muy contentos, habían debutado como una banda de rock, muy raro en el mundo del pop en el que todo mundo amaba con ganas, era momento de celebrar febrilmente lo fresco que lucía este proyecto.
Decidieron celebrar enormemente, primero fue un chupito de alcohol entre Changbin, Chan y él, los mayores, pero luego, a la segunda ronda se les unió Seungmin, Jisung y nada más. Félix dijo que no tomaba, Innie dijo que el chocolate le dió diarrea y lo peor que podría hacer era tomar alcohol, aparte, solo tenía dieciséis años, a esa edad no debía beber. Hyunjin solamente negó y saco un jugo de naranja del refri para brindar con ellos, todo tranquilo. Pero entonces todo fue aumentando, un chupito termino en dos botellas, Chan soportaba poco el alcohol, Changbin tenía sueño, los chicos de los jugos se habían ido a dormir desde hace un rato y solo quedaba Jisung, Minho y Seungmin ahí.
-- Maldita sea, mañana tendre un dolor de cabeza insoportable,-- Dijo Jisung mientras bebía otro trago, sí, mañana todos tendrían una cruda enorme, pero por eso se preocuparían sus yo del futuro.-- pero debemos celebrar, ya estamos a un paso de ser estrellas de rock, ¿No creen?
-- Es mejor que te vayas a dormir.-- advirtió Seungmin antes de beber su cuatro caballito de alcohol, estaba ebrio también, pero era tan tranquilo que no parecía ebrio.
--Eres un amargado, Minnie.-- se burló Jisung y gateo hacía el haciéndole un puchero lindo.
-- Ya, Vete a la cama, realmente lo digo en serio, te sentirás peor mañana. -- Jisung le dió un besito en la frente y con todas las fuerzas del mundo se puso de pie.
-- Bien... Solo para que no te enojes, mi vida.-- se tambaleó hasta tocar la pared, estaba muy borracho así que quería ayuda-- Min... ¿Me llevas a la cama?.-- Seungmin mentiría si dijera que ese comentario no le incomodo. Para su suerte, la cual era mucha últimamente, vió como salió Changbin del baño, miró la escena de Jisung recargado haciendo pucheros y Minho riéndose en el suelo, apunto de levantarse.
-- Yo te llevo. -- se ofreció el chico y Jisung le sonrió. Si bien su objetivo no era Changbin, tampoco es como que le desagradara el chico.
-- Está bien, me dejó.-- camino tocando la pared y Changbin, un poco menos tomado, lo sostuvo de los hombros-- ¿Sabes cuál es mi habitación?
-- Dormimos en la misma habitación, Jisung,-- era verdad, Jisung y Changbin compartían sitio.
--Duerme bonito.-- le deseo Minho en cuanto los vió caminar a la pequeña habitación.
-- Soñaré contigo, Honnie.-- gritó descaradamente un Jisung muy borracho y Minho sonrió.
-- No tiene remedio, ni borracho.-- murmuró en voz alta, esperando que nadie le contestará, pero entonces Seungmin levantó la cabeza y la recargó en la pared mirándolo fijamente.
-- Le gustas.-- comentó en voz alta, Minho lo miró desconcertado.
-- ¿Yo? -- sí, preguntó como si no fuera obvio, era obvio que llamó la atención de Jisung desde que se conocieron, el chico coqueteaba descaradamente con él e incluso Minho a veces le seguía el juego. A pesar de que a Minho no le gustará del todo Jisung, le agradaba como amigo, era divertido, ocurrente y le gustaba de todas formas pasar tiempo con él, tenían mucho en común.
- Dice que eres todo su tipo y todas esas mierdas que siempre dice antes de desilusionarse- advirtió, con un toque amargo en la voz, eso lleno de duda a Minho, soltó un bufido burló y pregunto.
- ¿Piensas que soy una desilusión?- lo pregunto de broma, pero parte de él, la más vulnerable, quería saber la respuesta verdadera a esa pregunta.
-No, es solo que suele aburrirse de la gente.- Jisung era así, se enamoraba tanto como se desenamoraba, le gustaba sentirse enamorado, pero también le gustaba escribir buenos temas cuando se le rompía el corazón, era como su método de inspiración.
- Vaya...- cuestionó despacio - Yo creo que sí va a desilusionarse.
- Duh, saldrás con ese estereotipo de que eres todo un hombre fuckboy - se burló Seungmin y entonces Minho miró de más aquella sonrisa.
- No lo soy, te lo prometo - se acercó con lentitud, se sentó al lado de Seungmin, ambos recargados en la pared.
- ¿Entonces que eres?- preguntó con demasiada curiosidad, Minho le sonrió de lado, era demasiado para Seungmin, tenerlo así de cerca le alborotaba el corazón, era un movimiento incontrolable, los nervios le consumían incluso ebrio.
- ¿Yo?- Minho se señaló a él mismo, Min asintió.
- Sí, ¿Quién es Lee Minho?- ¿Quien era Lee Minho? Ni él mismo lo sabía, esa pregunta le sorprendió tanto que lo dejo sin un chiste para la situación, solo contesto con la sinceridad que sentía en ese momento, respondiendo en un tono de burla para que la vulnerabilidad del momento no le bajará las defensas frente a alguien.
-Un idiota.- murmuró siendo lo más gracioso que podía ser cuando confiesa su verdad
- Cuanto te quieres.- se burló Seungmin, Minho le siguió la risa.
- Bien, Lee Minho es alguien muy guapo, que toca la batería fenomenal y que sobre todo, sabe cómo hacer caer todo a sus pies.
- Eres tan arrogante, Minho.- Seungmin le dió un golpecito en el hombro, un leve golpe que hizo que Minho exageradamente se tirara en el piso.
- Tú no eres menos arrogante que yo, Bonito.- burló cuando volvió a su lugar al lado de Seung.
- No me digas así.- regaño el menor con todo el nerviosismo posible, Minho se acercó un poco más, centímetro a centímetro y comenzó a picarle las mejillas con el dedo.
- ¿Por qué? ¿Nervioso?.- realmente Minho si estaba nervioso, un poco quizá, Seungmin también, Seungmin también porque realmente era algo que no podían evitar, eran solo adolescentes, ebrios, sentados en el piso de la sala y con una atracción que se sintió desde el primero momento en que se vieron.
- No.- tajo Seungmin.
- Bien, haré como que te creo.- Minho dejo de molestarle y se concentró en ir por otros tragos, regreso cantando una canción que Seung no conocía.
-Deberías creerme.- asintió, pero claro era que no le creía de nada.
- Bonito, yo sé que te pongo nervioso.- algo que caracterizaba a Minho era su certeza, también la seguridad con la que se expresaba, le gustaba actuar como extrovertido coqueto, sin duda ese era su mayor atractivo.
-No lo haces, no eres mi tipo.- Seungmin dejo de verlo, se concentró en sus manos, que bonitas manos tienes Seungmin, aunque deberías dejar de comerte las uñas ¿No crees? Seungmin siempre miraba sus propios defectos.
-Yo soy tipo de todo mundo- Hizo cara de galán en ese instante, quería hacer sonreír a Seung, por lo menos desviar la mente a lo que sea que le haya cambiado el semblante.
-Mío no.- el nerviosismo de su cuerpo le decía lo contrario,Minho no quiso comentar algo al respecto.
- Ajá.- acepto.
-De verdad, no lo eres- trato de convencerlo - a mi me gustan las chicas, tengo novia.
-Muchas explicaciones que no pedí, bonito.-Seungmin estaba de nervios por tantas veces que ha escuchado la palabra bonito.
- Duh, eres odioso.- lo ponía tan nervioso que le hacía dudar de su respuesta.
- Solo tu das explicaciones innecesarias, lindo.- Minho bajo a su coquetería de inmediato , aquel "lindo" fue por pura inercia y parte de su personalidad coqueta-- Entiendo que eres hetero, ya.
- Sí, lo soy.- hetero, duh, Minho nunca se sintió dentro de esa etiqueta.
-Bien.- aceptó y ya no quiso indagar más en el tema.
-Bien.- también aceptó Seungmin, luego guardaron silenció por más cinco minutos - ¿Te gusta Jisung?
-¿Eh?- la pregunta le llegó a Minho de sorpreda.
-Que si te gusta mi amigo.- repitió Seungmin, aquella pregunta le quemo decirla.
- ¿Ji? Es guapo, sí.- admitió.
- ¿Entonces te gusta?- volvió a preguntar, lastimosamente para Seungmin, la sonrisa que Lee dió fue aún más interesante.
-¿Por qué tanto interés?- era raro que Seungmin tuviera interés por algo que no le concernía, pero realmente era algo que le mantenía curioso, tanto que le alertaba.
-Curiosidad.- quiso parecer desinteresado, pero estaba ebrio, tenía curiosidad latente y Minho parecía el único en darle buenas respuestas, las más certeras.
- ¿O celos?- era una verdad que Seungmin no admitiría ni borracho. Minnie giró los ojos y decidió buscar la respuesta más filosa de su repertorio.
- ¿Yo estoy celoso por ti?- sus gestos fueron como si le hubieran contando un chiste buenísimo - Ya te dije que no eres mi tipo.
-Bueno, yo hablaba de celar a Jisung por su interés por mi, pero entiendo.- Minho pensaba que Seungmin estaba celoso de él porque le quitaría tiempo con su amigo y compañero musical de años. Seungmin cayó en cuenta de eso y las mejillas se le enrojecieron demasiado, solito se delato.
- Ta~tampoco eso.- el tartamudeo confirmo aún más, Minho ya no tenía duda, provocaba algo en Seungmin y debía describir que era.
- Contestando tu pregunta, Ji es muy guapo- acepto, no mentía, Jisung era guapo y si el interés de Minho no estuviera en otra persona, capaz y ellos podrían tener algo, quien sabe, todo podría pasar- pero no es mi tipo, Ya lo había dicho ¿No?
- ¿Entonces quien es tu tipo?- Seungmin moría de la curiosidad por saberlo.
- Me gustan los retos.
- ¿Como cuales?- murmuró, se arrastró un poco más cerca de Minho y Minho también se acercó.
- Algo que parece no estar en mis manos, pero luego cae rendido a mi, ya sabes, de ese tipo de retos.
-Duh, eso no tiene gracia alguna.- bufó Seung
-Pues claro, no es un chiste.- dijo con mucha seriedad.
-Hablo de que realmente no le veo emoción a los famosos "retos"- Min prefería lo establecido, lo que se da a la primera, lo que funciona.
- Créeme que lo son, son muy emocionantes.- Minho mentía a veces, el aún era algo inexperto en eso del amor, pero tenía mucha tenacidad conforme lo que quería para su vida.
- Suena aburrido.
-Suena más aburrida tu relación.- bromeó Minho, pero al ver que Seungmin no río, creyó que la cagó.
-N~no lo es.- Seungmin ya no estaba muy convencido de eso, llevaba días peleado con Marissa, aproximadamente cuatro meses, ella ni siquiera le mando un texto adecuado, nada, nada, incluso cuando fue ella la que le engaño con otro chico.
- cuéntame entonces, ¿Cómo es?- Minho jamás había tenido una relación estable, nunca nadie se le presento con esas intenciones.
- Es bonita, estable y no necesitamos altibajos.- duh, vaya mentira tan más horrible, incluso Seungmin se sintió mal en decirla.
-Aburrido...- murmuró Minho con una sonrisa
- No lo es.- Defendió a capa y espada.
-Bien, te creo.- acepto Minho.- Para mi es algo aburrido, eso de que sea duradero y un amor que solo sea uno me es aburrido ¿Y la emoción? ¿Donde esta?
-En sabernos estables, es compromiso lo que te hace falta.- le reprochó.
- No, te prometo que no - No, a él eso no le faltaba, él sabía comprometerse, no por nada era bailarín profesional, ser bailarin y querer ser estrella de rock al mismo tiempo era un trabajo pesado que merecía compromiso con las dos cosas distintas.
- No te gustan las relaciones, no tienes responsabilidad, eso es lo que tienes.- volvió a repetir Seungmin tratando de molestarlo.
-No, yo nunca dije que no me gustarán las relaciones, te equivocas. Yo te dije que me gusta que la persona sea complicada, eso me mantiene entretenido, eso llamo "los retos", eso es importante para que luego yo pueda generar algo. Aunque si hablas de cosas free, también me gustan, mientras todo esté claro, arreglado y nadie salga lastimado, estoy dentro.
- Suena... Bien, supongo.- Seungmin jamás había tenido un free, digamos que solo tiene casi diecisiete años, es un niño apenas que era esforzándose mucho por su debut, solo ha tenido una relación en su vida, la cual era tan... Aburrida.
- Yo trato de ser lo más responsable con las emociones ajenas, pero también con mis emociones mismas, soy fiel creyente de que no debo abandonarme cuando amo.
- Suena bien- se quedó pensando.
- Lo es.- Minho se rasco la nuca y mirando a Seungmin le dijo-Te tengo que confesar algo.
-¿Qué?- preguntó el chico con una enorme incertidumbre.
-Jisung no me gusta.--- La mirada que Seungmin le dió fue algo que no pudo decifrar, ¿Qué era esso y por que los ojos de Seungmin brillaban de esaz manera?
-¿No?- lo dijo con más emoción que la que ameritaba.
-No. Pero eso no quita que si me guste alguien--- La mirada de Seungmin cayó derepente
-¿Quién?--- No supo en que momento se acercaron tanto.
- Tú.--- solo el aire se escucho luego de eso, bien, Minho la cagó, debía aceptarlo--- Yo sé que es un impos...- Lo beso, Seungmin le beso en ese instante, un beso que fue tan inesperado como la confesión repentina de Minho.
Fue un beso muy descontrolado. Hambriento, emocionado, de un momento a otro Seungmin lo estaba besando como si nada, fue el alcohol, fue la emoción, la tensión, no se sabe, eran culpables, unos tontos, eran eso. Pero no podían parar el beso por nada del mundo, eran casi como dependientes de ello, como oxigeno, algo vital.
Los labios de Seungmin sabían a gloria, frescos, con un toque de Alcohol, el chocolate de celebración y un toque de dulces, quizá por un bálsamo.La lengua era maestra y se coló entre los labios de Minho, Seungmin sabía lo que hacía y como hacerlo, quizá no era tan aburrido como Minho pensó. El beso se prolongó de más, la posición de repente cambio y cuando menos lo imagino, Seungmin ya estaba arriba de él, en su regazo, acomodado en sus piernas y puesto bien a su antojo, el beso eres rudo, hubo más mordidas que otros besos que Minho probó antes , aún así no se arrepintió de nada, menos aún cuando tocó su cadera por encima de la sudadera y Seungmin le tocó la cara casi con deboción. Para mejorar el asunto, Seungmin dejo de besarlo en los labios y prolongó besos humedos por todo su mentón hasta llegar al cuello, ahí bajo, lento, pequeños besos que mantenían a Minho con la boca abierta y soltando maldiciones, besos primero en picos, luego pasaron a ser besos humedos, dejo que su lengua recorriera la parte mas blanda de su cuello, luego fue dejando pequeñas manchas que pronto cambiarina de color, eran besos y luego leves mordidas que estaban seguros les marcarían el cuello, Minho se dejó, se dejo y se dejo, sin reprochar, sin advertir, sin hacer nada.
Usualmente a Minho le gustaba hacer todo el trabajo, le gustaba dominar, llevar la marcha, ocupar las manos, hacer más que solo quedarse a recibir besos en el cuello, le gustaba actuar, mover las manos inquieto, besar con ritmo, acariciar, no había experimentado mucho, pero lo poco que había hecho, era el quien llevaba el orden, pero ahí estaba. Recibiendo, recibiendo y recibiendo, el metal de los frenos de Seungmin se sentían rasposos en su piel y eso le gustó. No movió las manos de la cadera de Seungmin, solo dejo leves caricias y unos cuantos pellizcos cuando Seungmin mordía de más, fue entonces, cuando Minho estaba por moverse y actuar para hacer algo más que recibir, que Seungmin llegó a la realidad.
Se separó bruscamente de su cuello, contempló sus actos, aquellos que dejaban manchas en el cuello ajeno, marcas que parecían una obra abstracta en lienzo blanco y acercándose a sus labios casi como si fuera a besarle de nuevo con intensidad, pero solo le dejo un pico y entonces con rapidez se levantó, sin decir nada más se fue a su habitación y dejó a Minho ahí, recargado en la pared, con reacciones de su cuerpo que no podia controlar y sin entender una mierda.
Al día siguiente, aún con cruda se levantaron temprano, Minho con un dolor horrible de cabeza, el cuello con manchitas rojas y moradas, y una sonrisa en los labios y vagos recuerdos de la noche pasada, Seungmin siendo protagonista de todos ellos. Nadie lo había notado, hasta que puso su plato en la mesa y el primmero en hablar fue Hyunjin.
--¿Te encontraste un vampiro, Minho?--- murmuró con burla, Minho le aventó una mirada asesina que hizo que Jin le hiciera una reverencia de disculpa.
- No, yo creo que fue un pulpo o algo con ventosas.--- se burlo Felix siguiéndole la broma a Hyunjin, esos dos no le tenían nada de miedo a Minho, asi que todos comenzaron a reir.
- Que carajos, ¿Jisung acaso eres un mosquito o que rayos?--- le habló Jeongin al chico que solo se comía su cereal sin mirar a nadie más, fue así como desvió su atención de su comida y se concentró en la platica.
--- ¿Yo?--- Jisung no entenía ni un carajo de que pasaba, ni recordaba si quiera la noche anterior, digamos que tenía poca resistencía al alcohol.
-Ji, te vimos salir de la habitación de Minho en la mañana - le dijo Hyunjin subiendo y bajando las cejas, lo que en realidad paso fue que en la mañana se había equivocado, estaba aún borracho y le andaba del baño, para mala suerte, al lado del baño, estaba la habitación de Minho. Jisung se equivocó, se metió a la habitación de Minho y luego salió a buscar el baño y entonces, de regreso a la habitación, decidió que era mejor dormir en el suelo de Minho, pues era más su sueño que sus ganas de comodidad. Cuando se despertó cayó en cuenta de que Minho seguía durmiendo, así que salió con cuidado, pero fue visto por Hyunjin y Félix quienes estaban de camino a la sala.
-¿La pasaron bien?--- Comentó Chan con picardía.
-¿Yo hice esto?--- los ojos de Jisung se abrieron de más--- ¡Wow. Soy un salvaje!--- todos comenzaron a reir, exepto Minho, Seungmin y Changbin.
Solo Changbin los miraba detenidamente, a sabiendas de la famosa verdad, Changbin era inteligente, lo sospecho de inmediato, pero no dijo nada. Seungmin solo se quedó callado, comió en silencio y no levantó la vista hacia ninguno de los presentes, menos a Minho quien lo veía detenidamente, así pasaron todo el desayuno, ensayos y el largo día que les esperaba.
Nadie habló de eso después, ni siquiera ellos mismos, no se cruzaron ni por accidente, sus tiempos estaban tan saturadas que no coincidían para nada en tiempo a solas, ni siquiera en la madrugada mientras iban al baño, nada, ellos no se miraban mi por error. Así pasaron los últimos diecisesis días, con la insertidumbre y al mismo tiempo la verguenza de volverse a ver, por lo menos para hablar de lo que fuera aquello que hicieron, pero nada sucedió.
Dieciocho días después de aquel arranque de borrachera, fue otra vez que se quedaron solos, Han, Changbin y Chan se fueron al estudio, Felix, Jeongin y Hyunjin se fueron de compras y solo quedaron ellos dos en la habitación, usualmente Minho nunca preguntaría nada, era solo un beso y ya, pero es que se estaba comiendo la cabeza con respuestas que quería que le llegarán y solo Seungmin tenía respuesta de ello, no esparaba una relación, ni menos jurar amor enterno, solo quería saber porque le había besado, también si serían un free o algo de una sola vez. Minho suspiro, se armo de valor y salió de su habitación en busqueda de Seungmin. Tocó la puerta de su habitación y entonces Seungmin le dió la cara.
---¿Qué haces aquí?--- Minho en ese momento se sintió patetico, boqueo algunas veces, pero nada salía de su boca--- ¿A caso vienes por otra sesión de besos?--- se burló claramente.
---Sí.--- Admitió sin verguenza y fue turno de Seungmin de boquear.--- Solo si tu quieres, claro está.--- Seungmin paso saliva, lo miro directamente y... bien, quiza y ya no tenía novia, esta le fue infiel, relativamente era soltero, nada perdía besando a su compañero de banda ¿no? besarlo no lo hacía gay y Minho besaba de maravilla, no importo, estrellaron sus labios en un movimiento sincronizado, se besaron lentamente, con los ojos cerrados y un movimiento uniforme, se besaron por un momento en la entrada de la habitación de Seungmin, se besaron hasta que se quedaron sin aliento. Se separaron como si fuera fuego, dos pasos atrás y se miraron con algo que no podían decifrar aún.
---Besas muy bien--- Murmmuró Seungmin--- besame más, por favor.
Se acercaron dos pasos más y cerraron la distancia, estaban por besarse de nuevo, pero entonces la puerta principal sonó en toquidos un poco desesperados que hicieron que aquel beso se frustrará, Minho bufó y Seungmin se relamió los labios.
--- iré a abrir, después podemos seguirlo en mi habitación.- Seungmin asintió.
Llegó a paso perezoso, quería mandar muy lejos a lapersona que haya dedcidido llegar en ese momento a molestarle, abrió con mala cara y entonnces se encontró con una chica muy bonnita, una que llevaba un ramo de flores amarillas que eran espantosas y un puchero en los labios. Minho por un momento creyó que era una fan intensa que consiguió su ubicación y con amabilidad nula le iba a cerrar la puerta en la cara, pero entonces la chica puso el pie y le dió una sonrisa que a Minho no le gusto nada.
---¿Esta Seungmin?--- preguntó la chica con una voz melosa.
--- Si eres una fan psicopata de él, dejame decirte que te sacaré a patadas de aquí, por Dios, solo llevamos como dieciocho días desde el debut para ya tener este tipo de problemas--- Ella lo vió muy ofendida y cambiando la cara de amabilidad, ella cambio completamente su semblante y le habló seriamente.
--- No soy una fan, soy su novia--- eso llegó como un puño a las entrañas.
---Eso dicen todas--- Ella le miró aun más enojada, estaba a nada de soltarse a gritar, cuando fue Seungmin quien se asomó detrás de Minho.
---Marissa--- Murmuró Seung
---¿Conoces a esta loca?--- le preguntó Lee un poco confundido.
---Es mi novia--- Eso le cayó como valde de agua fría, un golpe en el estomago, por un momento Minho olvido que Seungmin era heterosexual y que tenía una novia, mierda... Minho podía ser un hijo de su suerte, pero si había algo que no toleraba era la infidelidad y a parecer Seungmin era un infiel más en la vida... Iugh.
---Yo... les dejó--- Seungmin lo miró con esos ojos de cachorro que querían decir algo, pero Minho lo miró casi con asco y se adentró a su habitación sin mirar atras, busco las llaves, tomo su billetera y salió sin siquiera voltear a ver a la pareja que estaba en el sillón.
Ellos no volvieron a hablarse más después de eso, fueron dos meses en la que Seungmin trato de buscar un momento a solas con Minho, pero este no tenía tiempo, lo miraba como si tuviera la peste o siempre estaba pegado a Jisung como una garrapata, mierda... no debía alguna explicación, pero quería darla, quiza Minho le intersaba más de lo que creía. Es por eso que planeo algo, algo muy simple pero siempre funcionaba; dejo sus cupones de carne en la mesa, los ideales como para solo ser utilizados por Felix, Innie y Hyunjin, en fin últimamente los 3racha se la pasaban en el estudió, ese día comprobo que Minho tocará la batería en su habitación y también que no escuchara los planes de carne, le dijo a Jisung que Chan le hablaba solo a él porquer junto con Minho era muy ruidoso y hoy teníana una composición muy importante y entonces se puso manos a la obra con unos hot cakes de osito que miro por internet.
Todo estaba bien, todo funcionaría bien, hasta que recordó que era malísimo en la cocina y la alarma antiincendios comenzo a sonar, mierda. Sin duda Minho salió corriendo de su habitación y miró la escena con pánico, si bien no había enormes llamas, si había humo de hot cakes quemados, eso hizo que la alarma sonará y que el agua saliera del sistema de emergencias. Seungmin estaba mojado, con harina hasta en los parpados y el babero mal acomodado, Minho se encontro con esa escena que lucía graciosa incluso para él que estaba enojado.
--- ¿¡Qué rayos intentabas hacer!?--- Minho corrió al lugar donde debía apagar el sistema de emergencia, tecleo la contraseña y pronto el agua dejo de caerles.
---Intente hacer hot cakes--- murmuró tratando de quitar la pasta que se formó en su piel con harina--- Sale mal.
--- Ya me di cuenta--- Minho no quería hablar mucho, se sentía extrañamente herido, solo fue un beso, Minho se lo repitió mucho en esos días, pero no, no podía quitarse eso de la mente, le molestaba, no era tan raro, a fin de cuentas le gustaba Seungmin.
--- Eran para ti--- Minho le miró directamente y pronto quiso reirse en su cara, que buen mentiroso era Seungmin, pensó, sabía mentir tan bien.
---Tu novia los necesita más que yo--- soltó casi con ácido, hizo la finta de regresar a su habitación, pero la voz del chico castaño le detuvo.
--- Ya no es mi novia-- confesó y aunque Lee no quiso que eso le importará, lo hizo, paro sus pasos y con una sonrisa burlona, una que guardaba algo de esperanzas, le miró.
--- Pues que mala suerte entonces.- decidió cambiar la dirección de sus pasos, ahora se dirigió a la salida - Me voy a ensayar.
---Espera. - Seungmin camino algunos pasos hasta detenerlo, no quiso tocarlo porque estaba todo mojado y sucio, pero como Minho no se detenía, decidió tocarle el brazo.
--- Estoy ocupado, habla rápido.- rápidamente se soltaron como si el tacto quemará.
---No seas tan rudo.- Seungmin hizo un puchero y eso dejo helado a Minho, abrió la boca con sorpresa mal disimulada y esa fue la señal que Min tomó para hablar.
---Pues entonces explica rápido, no es dificil.- el corazón de Minho se había acelerado como un loco, no había motivo alguno, pero ¿Cuando hay lógica cuando alguien te gusta? No la hay, pierdes cortadura y te gusta hasta por la forma en la que su cabello se mueve. Es una wea querer a alguien. Es tormentoso, es algo que no tiene pies ni cabeza, cuando alguien te gusta, te gusta hasta por lo que menos crees, ese era el problema.
A Minho le había gustado mucha gente, pero Seungmin rozaba su locura, le quitaba estabilidad con solo respirar, le enojaba, le hacía sentir tanto que no saber que era exactamente le molestaba. Seungmin era todo lo opuesto a Minho, era ordenado, molesto, rutinario, nada explosivo, sin embargo, desde que lo miró, Minho sintió la necesidad de conocerle.
--- Tu eres el dificil.- murmuró.
---Tú sabes que no es así, si solo ibas a quejarte de mi, entonces ya esta, te dejo.- Minho quiso irse en ese momento, pero Seungmin lo detuvo de nuevo.
--- No, no es de eso de lo que quiero hablar.- Seung estaba nervioso ciertamente, odiaba con todo sus fuerzas que el diálogo le costaba mucho trabajo, si tan solo pudiera exteriorizar lo que sentía, todo sería más fácil. Admiraba a Jisung, el siempre lo decía en lo que escribía y también admiraba a Chan quien siempre sabía que decir y como. Admiraba lo sensible que era Felix en temas de sentimientos y admiraba a Jeongin quien los exteriorizaba sin meditarlos mucho, Changbin era tan abierto al diálogo que era admirable lo que comunicaba y sobre todo estaba Hyunjin, quien era 90% sentimientos, admirable. Sin embargo... Minho expresaba lo que sentía cuando todo estaba por desbordarse y Seungmin lo reprimía hasta guardarlo en la cajita del olvido.
---¿Entonces?- Minho lo miró rudo, sin embargo, por dentro, sentía tantos nervios de tenerlo así de cerca, con cara de cachorro y ojitos brillosos, estaba nervioso, viéndolo debatir con sigo mismo sobre lo que sea que le diría, mierda, Seungmin sería su debilidad, en ese momento Minho lo supo.
Bastó dos besos, miradas discretas en el desayuno y peleas en la cabina al grabar, gritos en la sala de baile por malos pasos y sobre todo, bastó con esa química increbantable para que Minho cayera. Aquella tarde, se dio cuenta que era tarde, ya había caído sin retorno y sin poder siquiera mirar atrás.
--- Yo...- las estúpidas palabras no salían de su boca- Me atraes ¿okey?- frío, duro como el cemento, Seungmin no sabía mucho sobre el tema, nunca supo que era que alguien le atrajera, Marissa no le atrajo nunca, nunca le dio nervios, nunca le hizo sentir eso que Minho le provocaba. Por eso su primer instinto era alejarlo, Minho era peligroso para él.
--- Que mal por ti, a mi los tríos amorosos no me van.- y Minho tan duro como siempre, supo que su lugar no era una relación de tres donde él era el amante escondido.
---Que ya no salgo con ella, joder.- Seungmin tenía muy poca paciencia.
---Pero me besaste estando con ella, Seungmin y si hay algo que no tolero son a los infieles y tú eres uno, así que te dejo, dejemos las cosas como estan, eres mi molesto compañero de banda, pero nada más. No besos, no explicaciones y nada de esta mierda ¿Okey?
---Bien, entonces antes de que lo que sea que hicimos se termine, dejame explicarte, ¿okey?- Está dispuesto a explicarlo todo, no quería quedar como un imbecil.
---Tienes cinco minutos.- el mayor camino hacia el sofá de la habitación y se dejó caer con desgane, pensó que Seung se sentaría en el sillón de enfrente, pero no, este fue y se sentó a su lado.
--- Bien...- suspiró - Digamos que mi relación con ella comenzo desde hace mucho tiempo, tenía como trece años o algo así, solo era un puberto e iba en secundaria, tener novia era cosa de personas cool, aunque nunca hicimos nada, solo un beso que me robo en la graduación y ya, después en prepa comenzamos a ir en el mismo salón, era comodo estar con ella, es una chica de la iglesia, decidimos salir porque nos conocemos de toda la vida, su padre es muy amigo de mi padre, así que estar con ella era fácil, pero justo el día de la audición ella me acompaño, estaba en el público, yo la ví y cuando les ganamos a su banda, decidí ir a buscarla para festejar, pero ella estaba... digamos que en un sucesos muy comprometedor con un chico de otra banda y pues... Simplemente me aleje.
--- Vaya... Te puso el cacho primero- murmuró metido en la historia, Seungmin no se sentía orgulloso de eso, a nadie le gusta ser engañado ¿No?
---Eso no es todo, se supone que no habíamos terminado nada, pues tiempo no tuve, en mayo nos reclutaron y desde ahí no tuve tiempo de hablar con ella, tampoco ganas, yo pense que todo estaba terminado, en fin jamás me busco después, me sorprendió mucho cuando llegó a la casa con flores, aunque bueno, ya estabamos en agosto, se tomó demasiado tiempo, yo creí que ya todo había terminado sin hablar.
---La presentaste como tu novia--- Dijo Minho algo molesto, recuerda ese momento, su estómago se sintió raro cuando la palabra "Novia" salió de su boca.
--- Parcialmente lo era--- murmuró.
---¿Entonces tu y ella ya no son nada?- la curiosidad le picaba en la lengua.
--- No.
---Entonces puedo besarte sin problemas.- la pregunta de Minho le hizo reír a ambos, se miraron a los ojos, los de Seungmin eran tan negro que brillaban tan bonito.
--- Por favor, besame ahora.
Quizá las historias de amor, aquellas que creemos que son intensas, son las que más nos lastiman cuando se terminan. Sin embargo, cuando es el presente y el futuro no importa, aquellas historias son las que más disfrutamos, es por eso mismo que entregamos el corazón sin pedir nada a cambio.
⋆ ˚。𖦹 ⋆。°✩El inicio siempre se atesora, pero es el final lo que nos marca.✮ ⋆ ˚。𖦹 ⋆。°✩
