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Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Additional Tags:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-04-19
Completed:
2026-07-25
Words:
17,746
Chapters:
9/9
Kudos:
7
Hits:
170

Beach Memories

Summary:

Cheng Xiaoshi y Lu Guang deciden darse una pequeña escapada en su semana de vacaciones. Es todo, algo tierno y corto, que buena falta le hace al fandom. Qiao Ling hace unas cuantas apariciones también, porque ¿quién no ama a Qiao Ling? :)

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Recuerdos

Chapter Text

Era una tarde soleada de primavera. Los días se volvían cada vez más calurosos, y el cumpleaños de cierto fotógrafo pelinegro se acercaba rapidamente. El estudio había sido cerrado una semana con motivo de las vacaciones, y los chicos de Time aprovechaban esta oportunidad para descansar y pasar tiempo juntos, ya que el trabajo últimamente les consumía mucho de su tiempo. Cheng Xiaoshi era el más emocionado, haciendo planes divertidos para olvidarse de sus responsabilidades por un rato y salir a disfrutar del buen tiempo.

"Oye Lu Guang, ¿a dónde te gustaría ir mañana?" Cheng Xiaoshi se acercó a él y dio un vistazo al libro que su novio estaba leyendo, antes de mirarlo directamente a él. "Podemos ir al cine y comprar un bubble tea después y sólo sentarnos a platicar. O si quieres hacemos un picnic en el parque y alimentamos a los patos. O podemos hacer otra cosa, ¿qué dices?". Lu Guang podría jurar que su sonrisa se ensanchaba más con cada opción que recitaba, era adorable.

Frente al bombardeo de palabras de su compañero, el albino suspiró y cerró el libro antes de dejarlo en la mesa y voltear a verlo a él. "Podemos ir a donde tú quieras. Tú eres el de las buenas ideas," dijo mientras gentilmente tocaba su mejilla y le regalaba una pequeña sonrisa.

Desde que ambos habían por fin confesado sus sentimientos después de una complicada misión, Lu Guang se había esforzado en ser más expresivo y afectuoso con el chico. Aunque sabía que a él no le importaba su personalidad seria y reservada, quería al menos intentar demostrarle todo su afecto a través de un lenguaje fácil de entender para Cheng Xiaoshi, el contacto físico. A pesar de no era muy fanático de tocar a las personas o meterse en un espacio ajeno, cuando se trataba de su pareja esto se volvía más natural. No le importaba descansar su cabeza en su hombro, o dejar que el chico se recostara en sus piernas. Incluso cuando ambos se dieron su primer beso, el roce delicado no fue en lo más mínimo incómodo. Lu Guang se sorprendió a sí mismo pidiéndole un segundo beso justo después del primero, aún algo tímido al respecto. Era fácil estar con el pelinegro, y eso le agradaba.

"Siempre soy yo el que elige, vayamos a un lugar que te agrade a ti también," el mayor refutó, insistente. Sus intereses solían diferir mucho de los del otro pero aún así, estaba dispuesto a ceder de vez en cuando con tal de que Lu Guang disfrutara el momento tanto como él. De eso va tener un compañero, o al menos así lo veía él. "Puedes pensarlo un rato, voy a empezar la cena."

Tras esas palabras, el pelinegro le dio un beso en la mejilla y se levantó del sillón en donde estaban, dirigiéndose a la cocina mientras tarareaba una canción que hace rato había estado escuchando.

Cuando el chico salió por completo de su campo de visión, el albino se inclinó hacia atrás aún con las mejillas sonrojadas por el breve contacto, descansando su cabeza en el respaldo del mueble mientras pensaba en un destino adecuado para visitar juntos. Su presupuesto era algo limitado, sí, pero estaba seguro que podría cubrir un par de noches fuera en un lugar cercano. Él sabía que cuando Cheng Xiaoshi le pidió que pensara en un lugar, se refería a algo simple para pasar la tarde; sin embargo, él llevaba unos meses queriendo darse una escapada junto a su novio y pasar algunos días fuera, y de paso celebrar su cumpleaños. Lu Guang había pensado en la playa, así él podría relajarse mientras leía y Cheng Xiaoshi se divertiría saltando olas o haciendo castillos de arena. Después de todo, él seguía siendo todo un niño. Lu Guang sonrió, satisfecho con su elección. Aunque nunca lo diría, la idea de ver al pelinegro con poca ropa y piel bronceada le parecía atractiva. Esta pequeña autoconfesión enrojeció aún más sus mejillas antes de que se levantara y fuera a acompañar a Xiaoshi en la cocina.

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"Tal vez sea momento de vender la litera y comprar un colchón matrimonial, ¿no crees?," el menor propuso mientras observaba al pelinegro apretujarse a su lado en la pequeña cama. La verdad era algo difícil dormir con el pelinegro al lado por una multitud de razones, entre ellas que él no paraba de cambiar de posición durante la noche, sin mencionar que hablaba dormido y a veces roncaba. Aún así, le era difícil negarse cuando el chico se lo pedía con esa tierna sonrisa que le encantaba y mirada casi suplicante.

"Sería una buena idea, sí," Cheng Xiaoshi respondió simplemente, aunque no parecía darle mucha importancia ni mostrarse importunado por la nula distancia entre ambos cuerpos. Antes de continuar, con su brazo rodeó su cintura en una posición cómoda y lo atrajo más hacia sí, su cabeza descansando sobre la hendidura del cuello ajeno. "Aunque para eso tendríamos que ahorrar un poco. No me gustaría mucho sacrificar nuestras citas de boba, pero si eso te hace estar más cómodo, me ajustaré," concluyó, sin retirar su brazo de su costado.

Los siguientes minutos fueron silenciosos hasta que Lu Guang decidió que era buen momento para compartir el pequeño plan vacacional que había estado maquinando en su mente durante las últimas horas. Volteó su mirada para comprobar si el chico seguía despierto, y cuando se encontró con esos ojos chocolate mirándolo de vuelta, sonrió levemente antes de hablar en tono bajo e íntimo. "Quiero ir a la playa, contigo. Creo que nos sentaría bien, podremos relajarnos y olvidarnos de las misiones y el estrés por un par de días. ¿Qué dices?". La verdad era que ya conocía cuál sería su respuesta, pero aún así quería verlo mostrarse emocionado. Varios de sus mejores momentos se habían consolidado junto al mar.. De vuelta en la universidad, solían visitar la costa seguido puesto que les quedaba relativamente cerca. 40 minutos manejando no eran gran cosa para dos jóvenes aburridos y enamorados, aunque aún no lo supieran con certeza. Sería agradable crear memorias nuevas, habiendo dado ese paso final en su relación.

Y tal como pensó, Cheng Xiaoshi parecía igual de emocionado que él por la idea. Sintió el brazo ajeno estrecharse ligeramente más alrededor suyo, y de pronto la habitación pareció iluminarse por completo con su sonrisa sincera y sus ojos entrecerrados por el sueño de una forma adorable. Lu Guang ladeó su cabeza en su dirección, depositando un beso en su frente.

"Vayamos", aceptó el pelinegro, antes de que ambos se entregaran finalmente al sueño.