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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-05-14
Updated:
2025-05-17
Words:
2,003
Chapters:
2/?
Comments:
4
Kudos:
4
Hits:
39

Te convertiste en mi todo

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Buscando a Klaus

Chapter Text

 

 

Cuando todos los caballeros del dragón se dispersaron y retomaron el camino de sus propias vidas. Luthera no dejaba de pensar en Klaus. 

Él había sido una parte importante para evitar el fin del mundo y la reina le había perdonado todos sus crímenes del pasado, sin embargo... No toda la gente confiaba en la comadreja. 

Para Klaus sería imposible tener una vida normal. 

 

Luthera salió de su casa y buscó con desesperación a la pequeña comadreja en las calles de Inglaterra. Se acercó con algunos transeúntes y les preguntó si habían visto a Klaus, pero la única respuesta que recibió eran muecas de despreció o la ignoraban, pasando de largo a Blade sin siquiera dirigirle la mirada. 

 

Había caído la noche y Blade decidió regresar a casa, tomaría una larga siesta y mañana cuando saliera de nuevo el sol, continuaría con su búsqueda de Klaus. 

Al pasar por una casa abandonada, vio a Klaus saliendo de ella, cargando una caja de cartón en sus patas. 

 

Blade se acercó a la pequeña comadreja y le preguntó:

 

-¿Klaus? 

 

Miro a Klaus saltar del susto, tirando su caja en el proceso. 

 

-Solo eres tú- suspiro Klaus con cansancio 

 

-Solo soy yo, ¿Esperabas a alguien más?- Miró a Klaus negar con la cabeza- ¿Que haces aquí? 

 

-Solo vine a recoger unas cosas antes de irme

 

Luthera quedó en shock con esa respuesta.

 

-¿A dónde vas? 

 

-Regresar a la isla de los magos

 

-¡¿Qué?! No te puedes ir y dejar tu hogar

 

-¿Mi hogar?- espeto Klaus, mirándola de reojo- Nada de esto me pertenece

 

-¿De que vivirás en esa isla? 

 

-Tengo talento para cultivar y cazar mi comida- respondió Klaus con confianza

 

-¿Que harás si comes una planta venenosa o te última de gravedad?- insistió Blade, intentando convencer a Klaus de que no abandone su hogar, su historia en este lugar 

 

-No importa, tengo mis elixires.

 

-Pero no te durarán para toda la vida. 

 

Blade reconoce que está pisando terreno ajeno haciendo preguntas tan personales. Porque Klaus abandonó su tarea de empacar sus cosas y la encaró con una mueca de fastidio.

 

-¿Cuál es tu punto? O ¿Por qué muestras tanto interés de mi desfile? Tu más que nadie en esta ciudad deberías estar saltando de felicidad si desaparezco de tu vida.

 

Una pequeña parte de Blade se sintió ofendida. Intentó mostrar un poco de compasión por Klaus y él cínicamente insinúa que está invadiendo su privacidad. Debería abandonarlo y olvidarse de la existencia de la comadreja, pero su alfa interior no está de acuerdo. La idea de que Klaus iba a desaparecer de su vida para siempre la lastimaba, se siente tan solitaria y enferma que el mismo oxigeno que respiraba ardía en su interior.

 

-Tienes razón, Dumont, debería estar celebrando que al fin saliste de mi vida y dejaste de profanar la memoria de mi hermano, rondando con libertad. Lo haría en el pasado- dijo Luthera, reflexionando sobre su situación

 

-¿Qué? 

 

-Klaus Dumont, compartimos un pasado bastante desafortunado. Ustedes mataron a mi hermano y Alfie asesinó a su hermana. Pero cuando te uniste a nuestro equipo y luchamos juntos por un bien en común, salvar el mundo. Me demuestras que eres un compañero leal, honorable, fuerte y brillante. Y no tengo dudas de que te robaste mi corazón- confesó la alfa con sinceridad 

Fue el turno de Klaus de quedar en shock con su discurso. 

 

Habían pasado muchos eventos en su vida que ocuparon todo su tiempo e inteligencia, pero aún así, Klaus permanecía en el lado más íntimo de su mente. 

 

Al principio, Luthera pensó que se trataba de un capricho parcial que quedaría en el olvido cuando ella cumpliera su sueño de ser caballero. Pero a lo largo del tiempo la ausencia de Klaus afectó su estilo de vida. El pequeño omega se convirtió en una necesidad tan lejana que desconocer su paradero dolía. 

 

-Klaus Dumont, ¿Me darías permiso de cortejarte para ser tu alfa?

 

Los dos compartían un largo y denso silencio. 

Luthera sintió la gigantesca necesidad de disculparse por su descarado atrevimiento. Su discurso fue cero romántico. El introducción de su cabeza parecía un poema romántico pero ahora que lo dijo en voz alta era todo lo contrario. Lo peor de todo es que Klaus la miraba con el ceño fruncido, visiblemente disgustado por su declaración de guerra disfrazada en un poema de amor. 

 

Klaus desprendió un poco de su aroma de omega como una respuesta a su petición. Un exquisito olor a chocolate amargo que se unió a su propio aroma de nuez moscada.

 

-Te doy permiso para cortarme, alfa. No me decepciones- respondió Klaus, con una sonrisa de ternura

 

Luthera hizo una reverencia de respeto y luego le ayudó a Klaus con su caja de pertenencias. Lo llevaría a casa y Klaus al fin tendría un techo donde vivir cómodamente.