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S.H.I.E.L.D no nos entrena para esto, Avengers sitcom

Summary:

Una mañana tranquila en la Torre Avengers se ve interrumpida cuando las Pop Tarts favoritas de Thor desaparecen misteriosamente. Nadie quiere confesar, Tony instala vigilancia, Clint y Nat activan “modo espía”, y Steve no entiende qué tiene de especial un panecillo tostado. Mientras tanto, Peter regresa de la escuela justo a tiempo para meterse en el caos. Porque si algo define este hogar, es que lo absurdo siempre pasa antes del desayuno.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Capítulo 1: “El misterio de las Pop Tarts”

 

La Torre estaba en una inusual calma esa mañana. Bruce se preparaba su tercer café, Tony hablaba solo mientras calibraba un dron nuevo, y Wanda estaba en la cocina intentando, una vez más, no quemar el desayuno.

Y entonces, se oyó el rugido.

—¿¿QUIÉN OSÓ TOMAR MIS POP TARTS DE FRESA GLASEADA CON CHISPAS??

Thor emergió del comedor como una tormenta nórdica, bata volando, cabello enredado y expresión de ultraje puro.

Tony no levantó la vista del dron.

—¿Seguro no te las comiste dormido otra vez?

—¡Eso fue una vez! —gruñó Thor— ¡Y me disculpé con el microondas!

Desde el conducto de ventilación, una voz susurró:

—Confirmado: Pop Tarts, caso número 001. Activando protocolo de vigilancia.

Natasha salió gateando, con Clint justo detrás. Ambos vestían pijamas oscuros y llevaban cuadernos con notas que decían cosas como “Pietro: sospechoso habitual” y “Wanda = fuego = destrucción posible de evidencia”.

Bruce suspiró.

—¿No podemos simplemente asumir que alguien se las comió y seguir con nuestras vidas?

—¡NO! —Thor golpeó la mesa con el puño— ¡Eran las últimas! ¡Y nadie repone Pop Tarts excepto yo!

—Y aún no entiendes cómo hacer pedidos por Amazon —murmuró Tony.

En ese momento, el elevador sonó. Peter Parker entró, despeinado, con mochila a medio colgar, y una expresión que mezclaba sueño con ansiedad adolescente.

—Hola... ¿qué me perdí?

Clint lo señaló dramáticamente.

—¿Tú fuiste?

—¿Qué? ¡No! Yo vengo de la escuela, acabo de reprobar álgebra. ¡No me acusen de crímenes alimenticios también!

Peter dejó la mochila, se sentó en el sofá junto a Vision, quien había estado viendo tutoriales de cocina en YouTube por pura curiosidad.

—La humanidad valora demasiado los carbohidratos procesados —murmuró Vision—. Es... fascinante.

Steve apareció en ese momento con su taza de té, leyendo un libro titulado Entendiendo la Cultura Millennial.

—¿Alguien me explica por qué estamos al borde de una guerra por pan dulce?

Wanda se encogió de hombros.

—Es más que eso. Es principio, Steve.

—Es fresa glaseada con chispas —agregó Clint—. Eso es diplomacia internacional.

—Lo peor —dijo Pietro, entrando como un rayo y robando la cobija de Vision sin explicación— es que ¡yo las vi anoche en la alacena! No fue un sueño.

—¿Y por qué estabas en la cocina a las 3 am? —preguntó Wanda.

—...No soy el que está bajo arresto mágico. —Pietro hizo un gesto hacia Loki, quien apareció con una expresión aburrida y un brazalete luminoso en el tobillo.

—Yo no consumo esas cosas —dijo Loki con desdén—. Además, son demasiado terrenales para mi paladar.

Thor lo miró con los ojos entrecerrados.

—Eso es exactamente lo que diría el culpable.

Tony, por su parte, ya estaba en la sala común con una pantalla flotante donde proyectaba grabaciones de seguridad.

—Chicos, bienvenidos a “La Torre Tiene Talento: Episodio de Robo de Pop Tarts”. Hoy veremos quién miente y quién desayuna.

La pantalla mostró a Bruce, a las 2:43 AM, abriendo la alacena. Sacaba una caja de Pop Tarts. Se detenía. Miraba a cámara.

—Bruce... —dijo Thor, traicionado.

Bruce levantó las manos, resignado.

—No sabía que eran las últimas, ¡y tenía una noche difícil! ¡Estaba soñando con la ecuación de masa en múltiples dimensiones! ¡Necesitaba azúcar!

Hubo un momento de silencio.

Y entonces Thor suspiró... y sonrió.

—Está bien, Doctor Banner. Pero las próximas son mías.

Bruce asintió con gratitud.

Y sin decir nada más, Natasha y Clint tacharon su lista de sospechosos. Wanda le pasó a Bruce un Pop Tart que había guardado como experimento mágico ("conservación de lo dulce a través del caos", lo llamaba ella). Peter y Pietro abrieron un videojuego. Vision ofreció analizar ingredientes para hornear una versión casera. Y Loki, aún esposado, se acomodó con un libro sobre recetas nórdicas con mirada curiosa.

Steve observó a todos, medio sonriendo. No entendía del todo por qué, pero estar ahí, en medio del desastre más pequeño pero más humano, se sentía como hogar.

Notes:

No me encantó este primer capítulo, tal vez lo edite después, XOXO.