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El precio de la novia y otros

Summary:

Akutagawa Ryunosuke se casará, pero no conoce el rostro de su esposa. Le espera la intranquilidad.

Antología de cuentos y relatos con Akutagawa Ryunosuke y Dazai Osamu como protagonistas.

(Cada dos etiquetas significa el contexto del capítulo <3).

Chapter 1

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

El precio de la novia

 

—La novia está preciosa, ¿no?

—¿En serio?

—Sí, su vestido es tan precioso, y su cabello es muy esponjoso, que dan muchas ganas de apretarlo. 

Akutagawa solo escucha con atención las palabras de sus primas lejanas. No las conocía, y en esta reunión, en la cuál conocerá a su futura esposa, parece ser que todas aquellas gentes, de la cual solo puede reconocer a través de fotos, halagan y se arremolinan en este espacio extenuante. 

Solo tiene dieciséis años, su prometida dieciocho, y llegada esta edad, es momento de formalizar con agasajos qué hagan entender a la familia de la novia cuán valiosa es la novia para ellos.

Se trajeron telares, animales y dinero. De hecho el salón en el que están tiene tres grandes cofres exquisitos en medio. 

Su tribu, del cual proviene el “Akutagawa”, ha estado en acecho de esta otra familia de renombre. 

Si bien la prometida no tiene el apellido significativo “Mori” en ella, sí es una hija o sobrina de renombre con quien tiene el deber de casarse. De hecho, el “Mori”, no tiene herederos directos. La familia de Akutagawa rehusó su mano a otras familias, solo para con la familia antes mencionada. 

Dazai Osamu, Dazai por el cuñado desaparecido de Mori Ougai. 

Osamu no es un nombre típico de mujer, es más, incluso la familia de Akutagawa se manifestó ante este hecho. Pero, sus padres, al concertar una reunión y al ver a su futura esposa, no le dijeron nada más a Akutagawa y siguieron con el regocijo. A él, Akutagawa Ryunosuke. 

───

No la vio, no vio su rostro en todo el día. Llevaba un velo qué cubría toda su cara. Se pregunta también cómo es que puede ver a través de esa tela que no parece ser fina o tener poros que ayuden a la visión desde ese lado. Su cabello, tal y como manifestaron sus allegados, era esponjoso y risueño. 

Para cuando tocaba la campana, su mano sostenía la mano de su prometida, y un delgado lazo rojo y dorado unía sus dedos anulares.

Para cuando Mori Ogai bendijo su unión, sus manos se cruzaron y se bajaron lentamente, comenzando a caminar frente a los invitados. El lazo aún los sostenía, y sintió la calidez de la otra empapar su mano. 

───

—Te das cuenta que tu familia ha sido engañada. Mori no quiere más de ustedes que sus campos de ganado y la mina de carbón en sus terrenos. 

La mujer, no, el hombre que se sentó en el respaldo de la cama, fumaba una pipa y sus labios rojos mancharon el borde de la boquilla. Sus pestañas largas y el maquillaje completo en sus ojos, manifestaba la naturaleza andrógina de este individuo. Es cierto, sus padres se equivocaron, fueron engañados. 

—Y bien, entonces, terminarás con esta unión cometiendo el asesinato de una esposa o dejarás las cosas tal y como están mientras tu familia se rinde ante los pies de otra. Es tu decisión. 

Akutagawa, viendo a este ser de voz profunda y un poco infantil, supo que era lo que tenía que hacer. 

—No tengo intención de asesinarte, tampoco la intención de salvar a mi familia. Solo quiero una estabilidad completa. Algunos lo pueden llamar libertad.

—¿Y?

—Solo quiero la tranquilidad mía, y la de mi hermana. 

Dazai Osamu, ahora apellidado legalmente Akutagawa, sonriendo para sus adentros. Aún viendo inescrutable a Akutagawa, soltó un bufido llano, para luego arrojar la pipa a un lado. 

—La pipa ahora mismo está encendida, el hornillo probablemente siga crujiente. En unos cinco minutos esta habitación estará en llamas, y en diez, la casa completa. Es una pena, porque me gustaba muchísimo.

Akutagawa Ryunosuke se dirigió por reflejo hacia la puerta de la habitación. Miró a Dazai Osamu por encima del hombro, y salió cerrando con cuidado la puerta. 

Debió ser parte de su falta de atención, y lo poco cuidadoso que es con los hechos que se guardan en su cabeza, pero esa casa, no ardió a los diez minutos.

A los tres minutos, el salió del jardín hacia afuera, a los tres y medio, él dejó atrás las rendijas qué delimitaban la propiedad; ya siendo las cinco, la casa que era de madera fuerte, solo contuvo una humareda qué salía de la chimenea.

A la media hora, toda la casa ardió en lenguas y más lenguas de altísimas llamas. Nada sucedió con esa casa a los diez minutos, Osamu lo engañó, como la familia Mori hizo con la suya. Lo único que vio, con presencia de las estrellas y el negro cielo de la noche, a la distancia, fueron unas telas rojas que cubrían todo el cuerpo de un individuo, revoloteando y ondeando con cada lengua de fuego disparada a los costados, para luego irse, sobre el horizonte, caminando, lento. 

Akutagawa Ryunosuke sabía que no podía volver a casarse, sabía que no podría proteger a su hermana tanto como deseaba, y sobre todo, sabía que no podría encontrar una verdadera tranquilidad y libertad. 

Es así como suceden las cosas. 

Tomando con su otra mano el lazo que colgaba de su dedo anular, se alejó, hacia el horizonte. 

 

Notes:

Ey, estoy haciendo una obra más larga, pero esta idea ocurrió porque leí acerca del matrimonio en una tarea para Antropología. Son interesantes todas estas culturas. Bueno, ahora a terminar con la tarea :'D