Work Text:
- Esta puerta es mamá - le dijo Anya a Yor cuando se pararon frente a la puerta del apartamento de su amiga Miri. Yor toca el timbre con cierta inseguridad y espera a que abran. Cuando creían que no había nadie en casa y apunto de irse, les abre la puerta un hombre pelinegro con una ligera tranquilidad.
- Perdón por la tardanza - dice Rei con la puerta abierta - Pensaba que me había imaginado el sonido del timbre - Rei levanta la mirada de Anya, que se encontraba más cerca de la puerta de lo que esperaba y mira a Yor. La ligera arruga que se le hace entre sus cejas muestra que esa cara femenina que ve la reconoce - ¿Yor? - pregunta curioso
Yor se sorprende al ver que también le reconocía - ¿Rei? - dice con una gran sonrisa en su cara - Pensaba que no te volvería a ver de nuevo
- ¿Qué ocurre Rei? - se escucha la voz de Kazuki aproximándose a Rei. Cuando se acerca a la puerta y ve quien está ahí se sorprende y se alegra - ¿Yor? - dice con alegría al reencontrase con ella - Cuanto tiempo sin verte, ¿quieres pasar? - pregunta amablemente
- Me encantaría - dice con gusto - Vamos, Anya - la coge de la mano para entrar al apartamento.
Anya, en ese rato en el que estuvo esperando afuera del apartamento, pudo leer la mente de Rei y ver de que se conocían su madre y él. Rei, al igual que su madre, es sicario. Anya tuvo que dejar una expresión indiferente cuando se enteró, tenía que disimular para dar una buena impresión al padre de su amiga.
- Miriii - dice Anya con alegría al verla bajar de las escaleras
- Anyaaaa - responde ella abrazándola - subamos a jugar - la coge de la muñeca para guiarla por la casa.
Kazuki, Rei y Yor sonríen dulcemente al ver a sus hijas interactuar.
- Siéntate si quieres, Yor, hay mucho de lo que hablar - dice Kazuki mientras se aproximaba a la cocina - ¿Quieres té, café o algo? - pregunta mientras sacaba tres tazas
- Un té, por favor - dijo mientras se sentaba en el sofá junto a Rei
- ¿Quieres algo, Rei? - pregunta de nuevo
- ¿Quedan cervezas? - pregunta mirando a la cocina
- Sí - responde mientras abría la nevera y sacaba una. Guardó la taza que le sacó a Rei y se acercó al salón con un té, un café y una cerveza fría.
Cuando las sirve se sienta junto a Rei, más cerca de lo que Yor imaginaba. Kazuki coge su café y da un sorbo lento.
- Ha pasado mucho tiempo - comienza Kazuki - casi siete años ya - dice dubitativo
- Pues sí, desde la misión esa del banco que casi fallamos - dice con una pequeña risa - menos mal que todo salió como tuvo que salir.
Cuando coge su taza de té para beber Rei nota que en su dedo algo brilla: un anillo.
- ¿Te has casado? - pregunta Rei mientras soltaba su lata en la mesa.
- Legalmente sí, pero no celebramos nada - dijo algo nerviosa - ¿Y vosotros, tenéis novia?
Kazuki y Rei se miran cómplices, como en un acto de telepatía, deciden que responder ante la pregunta de la pelinegra.
- Más o menos - responde Kazuki - Rei y yo llevamos juntos cuatro años - dice firmemente
Yor se queda paralizada ante esa confesión. Ella cuando los vio no pensaba que que aún siguieran viviendo juntos y con una hija ahora.
- ¿Juntos? - pregunta. Kazuki y Rei asienten con la cabeza - ¿Cómo novios? - volvió a preguntar y la pareja respondió igual - Perdón por reaccionar así, es que no me lo esperaba. Quiero decir, recordaba que vivíais juntos y que os llevabais bien - hace una pausa - no sabía que teníais ese tipo de relación - pone una mano en su cara - Kazuki - piensa bien su pregunta - Si recuerdo bien, ¿Tú no te ibas a casar con una mujer?
- Sí - hace una pausa - pero ella murió casi un mes después de esa misión - contestó
Yor se lleva una mano a la boca, tapándosela - Lo siento, no lo sabía, tuvo que ser muy duro para ti. Sé de cerca lo que es tener a alguien que ha perdido a alguien querido - se sienta en el borde del sofá para tomar la mano de Kazuki suavemente, a modo de consolación.
- ¿De cerca? - pregunta curioso Rei mientras veía la mano de Kazuki y la de Yor tocándose
- Mi marido perdió a su mujer cuando Anya tenía cinco años. Desde entonces, he criado y tratado a Anya como si fuera mía - dice dulcemente
- Nosotros también - habló Rei - Miri no es ni de él ni mía, pero la criamos como si lo fuera - bebió un sorbo de su cerveza - Conocimos a Miri en medio de una misión. Ni siquiera él y yo estábamos juntos de esa manera - comenzó - según Kazuki me contó, él estaba entrando a un ascensor con una gran tarta para colarse en una fiesta cuando se coló Miri. Ella buscaba a su padre, pero no sabe que nosotros matamos a su padre porque era el objetivo de la misión - miró la expresión de Yor, fue de sorpresa - finalmente, la trajimos a casa porque no queríamos que se quedara sola, pero también fue porque Kazuki le dijo que él era su padre solo para que ella que quitara de en medio y que no ocurriera ningún accidente fatal. Finalmente nos enteramos de su madre no quiere saber nada de ella, por lo que nos la quedamos.
- Nunca te había escuchado hablar tanto, Rei - contesta Yor - Parece que has mejorado en ese aspecto
- ¿Sabes en dónde no ha mejorado? - pregunta Kazuki con una risa en su cara - En cocinar - dice bromista queriendo molestar al pelinegro
- Yo tampoco - contesta Yor comprendiendo a Rei - Mi marido cocina muy bien. Supongo que de vosotros, Kazuki cocinará
Rei se gira a ver a Kazuki - Te lo dije, es algo más normal de lo que parece - reprocha - Eso es algo que solo tienen los buenos asesinos - dice fríamente
- ¿Seguís siendo...? - pregunta curiosa mientras mueve la mano - Ya sabéis... eso - dice evitando la palabra sicario
- Sí, pero haciendo tareas poco arriesgadas - contesta Kazuki - como recopilación de información y planeando misiones para que las ejecute otro - dice satisfecho - al menos cobramos lo mismo
- Hacéis bien, vosotros ahora sabéis mejor que nadie lo que es tener algo que perder - da otro sorbo a su té - Ahora que recuerdo, ¿vosotros trabajabais para su padre, no? - señala a Rei - Él sabe... - señala a Kazuki y a Rei y mueve la mano en sus direcciones - ... lo vuestro - insinúa
- No hablo con él desde hace unos cinco años, no creo que le importe mucho - dice Rei con cierta seriedad
Tras esto, hubo una pausa en la que ninguno sabía qué decir, pero eso se evitó gracias a las risas de Miri y Anya aproximándose a ellos.
- Papá Rei - dice Miri - Anya quiere agua
- Claro - se levanta dirigiéndose a la cocina.
Miri abraza a Kazuki por el cuello tras el sofá - Papá Kazuki, ¿ya conocías a la mamá de Anya antes?
- La mamá de Anya y yo trabajamos juntos hace mucho tiempo - contestó
- ¿Tú también eres comediante? ¿Son tus chistes buenos? - pregunta Miri con entusiasmo
- ¿Chistes? - pregunta Yor. Su mirada y la de Kazuki se cruzaron, la mirada de Kazuki gritaba ''por favor sígueme el rollo'' - Bueno, mis chistes no son tan buenos como los de tu padre - contestó
Yor notó como Kazuki volvió a tener la misma postura relajada que antes. Rei regresó junto a Anya, ahora ella sostenía un vaso de agua medio lleno.
- Mamá - la llamó Anya - Miri tiene que venir a casa algún día y ver a Bond - dijo con gran ilusión
- Claro, sois bienvenidos en mi casa cuando queráis - dice mirando a Rei y a Kazuki - así también conocéis a Loid - dice con una gran sonrisa mientras se levantaba del sofá - ahora debemos irnos, me alegro mucho saber de nuevo de vosotros - saca un papel de su bolso junto a un bolígrafo y apunta su teléfono en él - mantengámonos en contacto - dice sonriente
Kazuki toma el papel mientras acompañaban a Yor a la puerta.
- Miri, gracias a ti volvimos a ver a Yor - dijo Rei mientras posaba su mano sobre su cabeza - gracias por existir - dice casi susurrando.
