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hay una constelación en tus ojos, el resto del mundo vive en la oscuridad

Summary:

El pequeño Louis, de 13 años, busca la ayuda de un Harry de 15.

Notes:

Culpo de esto a los comentarios en los vídeos de freddieismyqueen y a una historia abandonada acá.
El título es de la canción Sparks Fly de Hey Violet.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

—¿Disculpe, señor?

Harry se gira hacia la pequeña voz, sus cejas frunciéndose cuando no ve a nadie de inmediato antes de bajar la mirada un poco y ver a un pequeño y delgado chico con cabello castaño como la miel. 

—Oh, hola. ¿Qué puedo hacer por ti, niño? —pregunta Harry en voz alta, bajando las manos para posarlas en sus muslos. 

El chico se tensa un momento y junta las cejas, cruzando ambos brazos sobre su pecho. —No soy un niño. Tengo trece, tarado. Y si tu fueras una chica te estaría viendo las tetas —Harry mira hacia abajo y nota que el cuello de su camisa está tan bajo que el chico probablemente está viendo sus pezones. Se para derecho y sube el cierre de su suéter—, y necesito que vengas conmigo. 

Harry frunce el ceño, confuso, y está a punto de, con toda la educación que puede, declinar la oferta cuando escucha una voz chillona gritar. —¡Apúrate, Louis y tráelo aquí! —Eso hizo que el chico enfrente de él luciera asustado y un poco molesto. 

—¡Por favor! Tienes que venir, van a burlarse de nuevo de mí. Haré lo que quieras —el chico está ahora balbuceando, la barbilla le tiembla mientras los ojos comienzan a aguársele y Harry podría reírse ante lo ridículo que el pequeño luce si no fuera porque pareciera como si fuera a hacerse una bolita y comenzar a sollozar. 

—Eh, amor, ¿qué es lo que pasa? ¿Quién se va a burlar de ti? —pregunta suavemente Harry, su cabeza está inclinada hacia adelante y los rizos le caen sobre los ojos. 

—Ellos —Louis apunta detrás de él, hacia un grupo de niños; las chicas conversando y los chicos riéndose duro—. Les dije que si no dejaban de molestarme iba a hacer que mí, eh, amigo mayor los golpeara. ¡Ayúdame, por favor! 

El corazón de Harry se llena de lástima hacia el chico, mirándolo frotarse los ojos y tartamudear mientras se explica, obviamente tratando de no llorar.

—Tú no tienes un amigo mayor, ¿no? —pregunta Harry, el chico niega con la cabeza—. Está bien, voy a fingir que yo lo soy. Pero no voy a golpear a nadie —dice Harry, riéndose un poco porque toda esta situación es un poco bizarra, considerando que él sólo iba al parque a dar un paseo. 

—¡No importa! No tendrás que hacerlo, creo —dice el chico, excitado, una sonrisa enorme se forma en su rostro mientras agarra la mano de Harry y ya no tiene rastros de lágrimas en los ojos. Mocoso malcriado. 

—¿Cuál es tu nombre? Yo me llamo Harry. 

—Louis. ¡Vamos, vamos! 

 


 

Harry se está arrepintiendo de esto. 

Después de que Louis lo hubiese guiado hacia el grupo de chicos y lo hubiese presentado, dos de las chicas chillaron y comenzaron a adular los rizos de Harry, prácticamente montándose encima de él para ponerle una mano en el cabello. Los chicos rodaron los ojos y procedieron a interrogarlo sobre diferentes deportes y Pókemon antes de considerarlo lo suficientemente “cool” para salir con ellos; Louis solo se paró nerviosamente a su lado durante todo el intercambio. 

No es hasta que una de las chicas sentada en el escalón al lado de Harry le pregunta algo que no había previsto que Harry mira a Louis. 

—¿Hace cuánto tú y Louis están saliendo, Harry? —pregunta ella, haciendo explotar su goma de mascar y dándole vueltas a un trozo de su cabello. 

Louis se tensa de inmediato cuando los ojos de Harry se posan sobre él, las cejas alzadas con diversión y un poco de confusión viendo a Louis luchar con la respuesta. 

—Uh, como tres meses. Sip —responde, poco convencido, pero los otros chicos parecen creerle.

—Oh, ¿y ya se han besado? —pregunta otra de ellas, los ojos abiertos de par en par con inocencia. 

—Sí, obviamente. Yo soy el mejor beso que Harry ha tenido —resopla Louis, cruzando sus brazos sobre su pecho con una expresión engreída. 

—Awww, ¡qué tierno! —chilla la primer chica, presionando las manos sobre sus mejillas. 

—Ah, sí, supongo —Louis lo descarta, encogiéndose de hombros. 

—¿Se pueden besar ahora? —pregunta ella y Louis se congela. 

Harry lo sigue viendo con una sonrisa divertida. Él no tiene ningún problema besando a alguien dos años menor que él, Louis es lindo de todas formas, pero está casi seguro que el chico nunca ha besado a nadie fuera de su familia, mucho menos a un extraño. Se lo merece por mentir, igual. 

—¿Ahora? —pregunta bajito y todas las chicas asienten, afirmando que “¡sería la cosa más tierna de todo el mundo!”. 

—Eh, señoritas. Tranquilícense. No voy a besar a Louis frente a ustedes, eso es una cosa privada, ¿de acuerdo? —dice Harry, porque tan divertido como es ver a Louis tratando de ocultar su pánico, él aún se siente mal por el chico y no quiere avergonzarlo más de lo que él lo ha hecho por sí mismo. 

Hay un coro de “okay” y un grupo de chicas haciendo pucheros, pero Harry solo se encoge de hombros y murmura “lo siento”, como si no pudiera hacer nada.

 


 

Eventualmente, los chicos comienzan a irse—sus toques de queda marcados por sol empezando a esconderse en el horizonte—hasta que solo quedan Harry y Louis, sentados uno al lado del otro en el banco de madera. 

—Gracias —dice Louis en voz baja, jugando con los hilos sueltos de su camiseta—. Y perdón por mentirte, no creí que fueras a aceptar si te hubiese pedido que fueras mi novio falso. 

Harry duda un momento ante de poner un brazo alrededor de Louis y jalarlo más cerca, el chico más pequeño pone su cabeza sobre el hombro de Harry. 

—No hay problema. Me alegra haber ayudado a un pequeño y tierno bomboncito como tú —dice Harry, picando la nariz de Louis. 

—¡No soy pequeño! ¡Y no soy tierno! —chilla Louis, girándose en los brazos de Harry para darle una mirada fea. 

—El más tierno —canturrea Harry, abrazando a Louis más fuerte.

El rostro del chico se sonroja y se mordisquea el labio inferior antes de mirar de nuevo a Harry. 

—¿Crees… que podamos ser amigos de verdad, Harry? —pregunta él, dándole una sonrisa tímida. Harry no puede evitar el reírse un poco y presionar un beso en la frente de Louis porque es tan tierno. 

—Claro que sí, y si quieres también podemos ser novios de verdad —Harry está medio bromeando, pero ver cómo el rostro de Louis se ilumina y sonríe ampliamente vale la pena—. Pero ahora —comienza a decir Harry, cogiendo a Louis en brazos, quien deja salir un grito muy fuerte, y parándose con poca dificultad porque Louis es tan ligero—, debería llevarte a casa, está anocheciendo —dice él, las manos posándose en la parte trasera de los muslos de Louis y girando al chico, un risita aguda sale de Louis antes de que Harry lo ponga de nuevo en el suelo. 

Harry no tiene la menor idea de dónde vienen esos ridículos estallidos de cariño, especialmente porque sólo ha conocido al chico desde hace tres horas y no sólo lo ha usado para mentir sino que también le mintió a él.

 —Así que, ¿cuál es el asunto con esos chicos? ¿No era que se estaban burlando de ti? —pregunta Harry mientras caminan, empujando suavemente su hombro contra el chico más joven.

—Uh, bueno, es que nos mudamos hace poco y ellos empezaron a reírse de mí hasta que les dije que mi novio mayor los iba a golpear si no se detenían. Pero, no me creyeron y me dijeron que iban a seguir molestándome hasta que te conocieran, eh, lo conocieran, así que, sip —explica Louis, frunciendo los labios y evitando el contacto visual. 

—No suenan como la clase de personas con las que yo me juntaría y tú no deberías juntarte con ellos tampoco —dice Harry, empujando su hombro tan fuerte contra Louis que casi lo hace caer. 

—Eh, no hagas eso —dice haciendo un puchero. Harry se ríe por lo bajo antes de empujarlo de nuevo, más fuerte esta vez. 

—¿Qué vas a hacer, chiquito? —se burla Harry, sacándole la lengua. 

—¡No soy chiquito! —grita Louis, ofendido—. ¡Soy como ocho centímetros más bajo que tú! 

Harry se ríe más fuerte, parándose en la mitad de la acera y jalando a Louis más cerca, de modo que están pecho contra pecho, el chico rizado le lleva por lo menos quince centímetros a Louis. 

—Tal vez algún día, nene —murmura Harry, su voz baja y tranquila, encontrando innecesario hablar fuerte con Louis tan cerca suyo. 

El chico más pequeño se estremece débilmente y retrocede un poco, su cabeza inclinándose hacia arriba un poco. 

—¿Tienes frío? —pregunta Harry retrocediendo también, y frunciendo las cejas en preocupación, sus largos dedos bajando el cierre de su suéter—. Ten —le ofrece. 

Louis duda un poco antes de aceptar, poniéndose el gigantesco suéter sobre su pequeña figura, las mangas le quedan largas y el borde del suéter se posa sobre la mitad de sus muslos. Se ve tierno. 

—Gracias, Harry —dice Louis en voz baja. 

Harry asiente antes de comenzar a caminar de nuevo, Louis indicando cada vez que tienen que girar o por cuál calle deben seguir hasta que llegan a su casa; el sol casi se ha puesto, dejando un cielo azul grisáceo mientras la luna comienza a alzarse. 

—Uh —comienza Louis, incómodo—. ¿Quieres entrar? —pregunta, y Harry está muy tentado de aceptar pero tiene que estar en su propia casa en veinte minutos y es una caminata de más de quince. 

—Me gustaría pero no puedo —dice él, medio sonriendo. 

Louis deja salir un pequeño y decepcionado “oh”, dirigiendo su mirada al concreto bajo sus zapatos. 

—Debería devolverte esto, ¿no? —pregunta Louis, tratando de cambiar el tema y comenzando a quitarse el suéter. 

—Quédatelo —dice Harry, poniendo una mano sobre el hombro de Louis—. Me lo puedes dar la próxima vez que nos veamos —Louis le da la misma sonrisa de cuando Harry aceptó pretender su amigo, la excitación mostrándose en su rostro, como si estuviera muy complacido de que Harry le dijera que se iban a encontrar de nuevo. 

La luz del porche se enciende y Louis mira hacia atrás un momento antes de devolver su atención a Harry, los restos de la sonrisa aún visibles.

—Gracias, de nuevo. Por… tú sabes —Louis se detiene cuando Harry inclina su cabeza y le da un beso en la mejilla, sus labios presionándose contra la piel suave durante un latido antes de retroceder. 

—Apúrate a entrar antes de que te castiguen —dice él, una pequeña sonrisita se forma en su rostro cuando nota el intenso sonrojo en las mejillas de Louis. Éste asiente despacio, aun luciendo algo mareado y Harry no puede evitar el no inclinarse y posar un beso en la frente de Louis—. Entra ya —gira a Louis de los hombros y le da un empujoncito, incitándolo a seguir adelante. 

Una vez Louis está frente a su puerta se gira, sonriendo ampliamente. 

—¡Buenas noches, Harry! —medio grita Louis, despidiéndose con la mano antes de que la puerta se abra y sea jalado adentro. 

Harry suspira dramáticamente y rueda los ojos pero está sonriendo. 

—Maldito mocoso —murmura para sí mismo, sacudiendo la cabeza con cariño.

Notes:

Mi tumblr siempre está abierto para todos.

Mil millones de gracias por leer.

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