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La sexta ronda.
Estaba perdido, completamente perdido.
Cantaba, sí, pero las palabras salían casi instintivamente mientras mi mente solo pensaba en una sola persona.
Mizi.
¿Dónde estaba? ¿Qué le había pasado? Cada nota de la canción era más grito ahogado por ella casi una búsqueda desesperada en la nada.
Mi mente ya era un torbellino de preguntas sin respuesta,no sabía nada de ella, mi cuerpo se movía casi por instinto casi como si realmente fuera esta ronda importante,o tal vez si lo era ya que de ella dependía mi vida más sin embargo me sentía como si mi vida no importará después de que Mizi fuera llevada por los rebeldes desde la ronda anterior.
Me sentía tan perdido al punto que en algún momento deje de cantar no supe cuando pero lo hice Y entonces, en medio de todo eso , apareció el ,Iván.
Estaba cerca, demasiado cerca, irrumpiendo en mi mundo como su aparición.
Mi corazón dio un vuelco, no por alivio, sino por una extraña mezcla de sorpresa ya que sostuvo mi rostro con sus manos.
Y antes de que pudiera decirle algo , sus labios ya se encontraron sobre los mios.
Fue un impacto.
Un shock total.
Mis ojos se abrieron de par en par, mientras volví a sentir como la lluvia seguía empapandonos.
(¡Iván! ¿Por qué?) Pensé mientras intenté alejarme de el ya que mi cuerpo reaccionó con una fuerza instintiva de rechazo y al mismo tiempo confusión.
Pero él me retuvo, sus manos me atrajeron con una fuerza que me arrastró de nuevo hacia él, profundizando el beso.
Todo era tan confuso ahora por un momento pensé que no podría serlo mas pero entonces, el beso cambió.
Sus manos que antes me sujetaron ahora se aferraron a mi cuello.
La presión aumentó, implacable,estrangulando el aire, silenciando mis pensamientos.
El pánico me invadió, pero en medio de esa miedo , algo extraño sucedió para mi , fue casi una extraña calma, una especie de aceptación de mi parte.
La lucha se desvaneció para mí con ese beso, así que simplemente.
Cerré los ojos,.
Y cuando pensé que mi fin había llegado sentí la desaparición de esa presión en mi cuello.
Así que abrí los ojos
Y vi a Iván,.
Con sus labios manchados de sangre me miró, y luego pude ver cómo una sonrisa se dibujó en su rostro antes de que cayera, desplomado, justo debajo de mí.
Me quedé quieto, sin entender nada.
La lluvia era ensordecedora.
Y sin saber en qué momento perdí mi fuerza , el suelo frío me recibió.
Fue ahí que sujete su cuerpo con sangre en tres puntos y en sus labios.
El peso de Iván se sentía irreal en mis brazos.
Y el silencio que siguió con la perdida de la luz sobre nosotros fue más pesado que cualquier cosa que hubiera imaginado.
Las lágrimas en algún momento habían empezado a caer por mis mejillas, mientras lo sostuve y cuando lo mire otra vez al rostro simplemente ese llanto que ocurría se convirtio en un sollozo que sacudío mi cuerpo.
Lloraba por Iván, por mí, por todo lo que no entendía y que ahora parecía una pesadilla de la que no podía despertar.
Fue entonces que un recuerdo me vino a la mente.
....
Me encontraba sentado bajo el gran roble, mi refugio habitual.
Tenía mi cuaderno de dibujo y un lápiz, intentando plasmar en el papel una flor mientras Iván estaba a mi lado, observando en silencio mi trabajo.
Hasta que finalmente se decidió por hablar.
"¿Crees que en otra vida nos volveríamos a ver?"
-preguntó de repente, mientras su voz era casi apenas un susurro que se perdió entre las hojas que caian del supuesto arbol.
La pregunta me tomó por sorpresa, y una oleada de incomodidad me recorrió por esa pregunta ,.
"Eso es ridículo, Iván"
respondí, mi voz temblorosa mientras aparté la mirada de él y me concentré en el dibujo.
Después de lo dicho por Iván hubo un largo silencio mientras el viento falso mecía las ramas del roble.
Y entonces miré mi dibujo, una flor roja con su centro de color negro al igual que contenía un brillo rojo el cual al mirarlo fijamente me recordó los ojos de Iván eran casi similares , era realmente ....-.
Después de un rato, detuve el lápiz mientras miraba las mismas flores a nuestro lado.
"Tal vez sí"
dije con mi voz más calmada ahora.
"Tal vez sí nos volvamos a encontrar sabes"
Hice una pausa, pensando para luego decir.
"Al principio, no lo sabría tal vez ,pero quizás reconocería tu mirada cuando mirara tus ojos"
Dije mientras me encogí de hombros para luego pensar bien mis palabras y sentirme avergonzado aló cual tratando de arreglar lo que dije simplemente termine diciendo.
"Siempre me ha incomodado esa rara mirada tuya, ¿sabes?".
Lo cual no era cierto ya que su mirada era cómoda, era cómoda esa mirada que él me dirigía siempre .
Casi como si estuviera bien, como si hubiera algo familiar en esa incomodidad, algo que me hacía sentir... que tal vez estaba en el lugar correcto.
Era un pensamiento confuso, tan confuso como todo lo demás.
Para mí en ese momento.
El peso de Iván en mis brazos era ahora una carga insoportable, no solo por su cuerpo inerte, sino por la verdad que acababa de revelarse en mi interior.
Las palabras que él me había dicho en algún momento, la pregunta sobre otra vida, resonaban en mi cabeza, mezclándose con el torrente de emociones que se sentía como si me ahogaban.
Lo acuné con más fuerza en mis brazos sin importarme si me mancharia de su sagre, mientras mi rostro enterrado en su cabello negro , haciéndome sentir el frío se apoderaba de él.
"Definitivamente espero verte en otra vida, más que nada en estos momentos ,Iván"
susurré, con mi voz quebrada por el llanto.
Las lágrimas volvieron a brotar, esta vez con una furia que no podía controlar.
"Y seré el primero en verte, ¿sabes?".
"¿Porque?..."
"¿Por qué te voy a reclamar mucho cuando te vea otra vez?"
"¿Por qué, Iván? ¿Por qué mierda te sacrificaste por mí maldito idiota?"
Dije mientras el grito se ahogó en mi garganta.
Yo lo amaba.
Lo amaba tanto que dolía, ya que era un amor que había intentado enterrar bajo capas de indiferencia y gritos que dirigía hacia el.
Yo tenía miedo a ser débil, miedo a que él me abandonara, miedo a sentirme tan expuesto por sentir lo que algunos llaman amor.
Pero ahora, ahora que estaba muerto, el odio hacia mí mismo aparece.
Yo no le dije que lo amaba.
No le di la oportunidad de saberlo.
Y ahora, que él se había ido para siempre, yo me quedaba con este vacío insoportable y la certeza de mi cobardía tan estúpida.
El sol de la mañana inundaba el aula.
Rayos dorados atravesaban las ventanas, iluminando el polvo suspendido en el aire y los pupitres de madera.
En mis manos, un lápiz dibujando apoyado en un cabellete.
Dónde intentaba dibujar el rostro de alguien que había visto en sueños, pero la imagen se desvanecía,aunque mi mente luchaba por retener los detalles de esa persona.
Por qué de alguna manera se sentía como si esa persona fuera algo muy importante como para olvidarlo.
Cada línea que trazaba solamente terminaba en un intento fallido de capturar su rostro y mirada.
Ya frustrado dejé caer el lápiz mientras el sonido seco de como caía rompio el silencio del lugar.
El dibujo estaba inconcluso, la cara de mi sueño, ahora era un vacío sin rasgos .
Había pedido ayuda de mi amiga Mizi para no olvidarlo y está me dijo simplemente que si ya sentía que no podía dibujarlo buscará con que relajarme y así volvería a surgir el recuerdo, así que simplemente ahora trataba de seguir su consejo.
Ahora mi mirada se deslizó hacia la ventana del pasillo.
Dónde el sol brillaba afuera, y entre la multitud de estudiantes que pasaban, un joven de cabello negro captó mi atención mientras pasaba por el pasillo.
Su silueta, la forma en que se movía,no se que era pero algo me impulsó a levantarme de inmediato.
Salí del aula, con mi corazón latiendo con fuerza contra mi pecho mientras un miedo de perderlo aparecía .
Así que cuando casi lo perdía termine gritándole que esperara para luego agarrarle de la muñeca por puro impulso.
Y justo cuando le tome de su muñeca el se giró preguntándome que pasaba, fue justo ahy cuando sus ojos negros terminaron encontrándose con los míos.
Y fue casi en tan solo en un momento,en tan solo ese instante, una avalancha de sensaciones me invadió.
Y me di cuenta que lo que ví no fue un simple sueño ya que fue muy real para la sensación de sostenerlo en mis brazos para serlo pero también no era un recuerdo o una premonición, era casi como si fuera algo de una vida que viví antes.
Y el tan solo ver esa mirada me lo comprobó por qué cuando lo ví fue casi como si hubiera vivido esa sensación de su mirada en otro tiempo, en otro lugar.
( "Quizás reconocería tu mirada".)
Escuché en mi mente y simplemente luego las lágrimas se desbordaron, cayendo sin control por mis mejillas.
Era una mezcla de shock, de reconocimiento y de una esperanza punzante.
Una sonrisa se abrió paso, temblorosa, entre las lágrimas.
"Te dije que te iba a encontrar primero"
logré decir, con mi voz ronca, pero firme en su convicción.
"Till.....?"
