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Nothing's gonna hurt you baby

Summary:

- Está casado con la mujer de sus sueños.
- Tiene tres hijos.
- Tiene una gran familia.
- Tiene su trabajo ideal.
- Harry es feliz.

Pero hubo una vez...

Notes:

Este fanfic fue escrito pensando en una de mis mejores amigas.
Sé que te gusta Drarry tanto como a mí, así que pensé que no habría mejor regalo de cumpleaños que una historia acerca de ellos dos.
Feliz cumpleaños atrasado y te mando un abrazo a la distancia <3<3
Espero que lo disfrutes <3<3<3

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Han pasado varios años desde el final de la segunda guerra mágica y Harry en realidad no tiene nada de lo cual lamentarse. Después de tantos años intentando sobrevivir, finalmente tiene todo lo que siempre quiso desde pequeño.

  1. Está casado con la persona mujer de sus sueños.

Despertar junto a su adorada esposa cada mañana le llena el pecho con una sensación cálida, motivándolo para comenzar su día a día. Aun puede recordar el día de su boda con Ginny Potter. El vestido que Ginny se había rehusado a usar en un principio, esa mañana de la boda la envolvía en un halo de luz dorada que realzaba su cabello brillante y ojos marrones. Sus amigos apoyándolos desde sus respectivos asientos los veían con sonrisas amplias y lagrimas en los ojos. Ron y Hermione lo veían con sonrisas plasmadas en el rostro reflejando su apoyo, pero con ojos llenos de duda que Harry estaba dispuesto a ignorar por ese día y quizás por el resto de su vida.

Harry puede pasar horas admirando la belleza de su esposa. Para él, no existen pecas más atractivas que las que adornan el rostro de Ginny, el cabello rebelde que parece nunca obedecerle, su figura esbelta por los años de entrenamiento de Quidditch, sus manos delicadas y pequeñas que cada mañana acarician su rostro como temiendo que Harry pudiese desaparecer en cualquier momento. Harry Potter ama todo lo relacionado a Ginny Potter.

  1. Tiene tres hijos que siempre soñó.

Harry siempre soñó en tener su propia familia. Durante muchos años, siempre añoró con tener una familia tan grande como pudiese. En donde el amor y el cariño rebose y sea reflejado en el rostro y acciones en cada integrante. En donde todos puedan sentirse amados sin importar qué. Una familia en donde Harry pueda ser feliz.

Gracias a su amada esposa, Harry por fin pudo cumplir su sueño. Ahora tiene tres hijos que ama con todo su ser. James Sirius, Albus Severus y Lily Luna Potter. Cada uno de sus hijos llena de orgullo su corazón. Ahora, Harry tiene tres personas más para repartir su amor de forma incondicional.

El nacimiento de sus hijos fue uno de los eventos más importantes en su vida. Cada uno de sus hijos le ha brindado un sinfín de aprendizajes llenos de sonrisas, lágrimas y hasta coraje en algunas ocasiones, pero nada de eso importa cuando las lucecitas de su vida son las protagonistas de dichas experiencias.

  1. Tiene una familia que lo apoya de manera incondicional.

El tiempo que vivió con los Dursley le enseñó a Harry que la familia no siempre se refiere a las personas con las que compartes sangre, sino que se refiere a las personas que siempre están dispuestas a apoyarte sin importar cuan descabelladas sean tus ideas. Y es por esa razón que su familia principal siempre serán Ron y Hermione. Nadie puede culparlo por siempre ponerlos como prioridad, cuando fueron ellos quienes estuvieron en sus momentos más difíciles. Fueron específicamente Ron y Hermione quienes lo apoyaron durante su periodo de depresión después de él de la guerra y quienes se mantuvieron firmes junto a él en sus recaías inesperadas.

Sin embargo, Harry no puede dejar de lado al resto de la familia Weasley. Todos y cada uno de ellos siempre lo han apoyado a su manera, en especial Molly y Arthur. Los señores Weasley le dieron la bienvenida con los brazos abiertos desde sus once años, estuvieron junto a él durante las múltiples perdidas en la guerra, lo alentaron cuando Harry compartió sus planes de proponerle matrimonio a Ginny, lo reconfortaron cuando Harry sentía que estaba fracasando como padre, y compartían la felicidad de Harry cuando les narraba anécdotas acerca de sus hijos, por eso y mucho más Harry siempre estará agradecido con ellos.

Y Ginny, su maravillosa esposa. Nada lo haría replantearse el haberse casado con ella. Ginny, la mujer que lo ha apoyado durante años y gracias a la cual ahora tiene una vida estable y tranquila junto a sus tres hijos.

  1. Tiene su trabajo ideal.

Harry nunca tuvo expectativas de vivir más allá de sus 17 años. Toda su vida fue una lucha constante de supervivencia para ver el mañana. Nunca sabía si llegaría vivo a la mañana siguiente, por lo que vivía cada día como si fuera el último. Y es así que después de la guerra, Harry no sabía qué hacer.

Intentó ser auror porque su padre había sido uno y porque todos en el mundo mágico esperaban que Harry también lo fuese. Además, perseguir magos oscuros es todo lo que él ha hecho durante su corta vida. Ser auror era la única opción correcta en esta situación.

Para su mala suerte, ser auror no lo hacía feliz. Durante los años que estuvo en el programa de aurores junto a Ron, Harry tuvo la certeza de que preferiría ser secretario y vivir una vida aburrida y sin adrenalina, a ser auror y vivir una vida llena de acción y miedo ante la incertidumbre de si va a regresar vivo a casa al final de la jornada. Fue después del nacimiento de su primer hijo, James, cuando Harry decidió que estaba harto de arriesgar su vida por personas que ni siquiera conoce. Es así que, sin prisa, escribió una carta a la directora McGonagall para preguntar si el puesto de profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras estaba libre para el siguiente término escolar.

Hogwarts fue su primer hogar y Harry estaba seguro de que ser profesor en el primer lugar donde encontró seguridad y confort era la única respuesta a sus dudas en cuanto a su vocación y tranquilidad. Es por eso que ahora trabaja medio tiempo como profesor, lo que le da tiempo para estar con sus hijos mientras Ginny sale a sus prácticas de Quidditch. Su trabajo como profesor siempre fue la mejor opción para su estilo de vida soñado. Un estilo de vida en donde la paz y tranquilidad abundan.

  1. Harry es finalmente feliz.

Harry no puede quejarse de su vida. Sus hijos, su esposa, su familia y sus amigos lo hacen feliz. Salir a tomar cerveza de mantequilla con sus amigos de la escuela cada 15 de cada mes lo hace feliz. Enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras lo hace feliz. Jugar Quidditch con los Weasley lo hacen feliz. No salir en la portada de “El Profeta” lo hace feliz. Vivir una vida sin riesgos lo hace feliz. Harry simplemente se siente feliz con su vida actual.

¿Verdad?

         +1 Pero hubo una vez en la que…

Harry nunca va a aceptar en voz alta que no se encuentra del todo feliz con su vida actual. A ojos de todos, él realmente es una persona feliz. Pero Harry no puede evitar pensar en que hubo una vez en la que él fue completamente feliz.

Hubo una vez en donde despertar junto al hombre de sus sueños lo hacía desear quedarse más tiempo en cama y no salir nunca de ahí con tal de admirar la belleza que irradiaba aquel chico de cabellos rubios incluso al dormir. Sus pestañas largas y rubias adornando su rostro pálido, libre de manchas o imperfecciones. Su nariz respingada ligeramente desviada contrastaba perfectamente con sus pómulos y mentón afilados. Digno de un sangre pura como lo es Draco Malfoy.

Harry no puede explicar a ciencia cierta cómo fue que se enamoró de Draco. Solo sabe que un día lo encontró sentado en su mesa habitual en la biblioteca con un libro flotando sobre su cabeza mientras escribía furiosamente en un pergamino, algún ensayo probablemente, y Harry, haciendo honor a su casa, se acercó valientemente para sentarse junto a Draco. Ninguno de los dos dijo nada en un principio, pero con el paso de las semanas sus accidentales reuniones en la biblioteca dejaron de ser totalmente accidentales y lo siguiente que Harry se dio cuenta es que estaba total y perdidamente enamorado de Draco Malfoy.

Sus reuniones cambiaban de sitio según el estado de ánimo de los chicos. En ocasiones se reunían en los invernaderos si Draco se sentía especialmente retraído. En la torre de astronomía si Harry se encontraba más irritable que de costumbre. En la biblioteca si ambos se encontraban de buen humor y con ganas de conversar de cualquier cosa que se les ocurra.

Pocas personas sabían acerca de estos encuentros. Un par de personas los vieron acostados cerca del lago señalando a las estrellas y riendo con fuerza. Otros los encontraban sentados en silencio, acariciando el cabello del otro con delicadeza y casi que con timidez. Los profesores que los encontraron a altas horas de la noche, preferían no intervenir porque claramente ambos jóvenes merecían tener un poco de paz luego de tanto sufrimiento. Algunos alumnos intentaron hacer escandalo al verlos juntos, pero una mirada de la directora McGonagall y los exmiembros del Ejército de Dumbledore callaban a los pocos estudiantes que se atrevían a molestar a Harry.

Pese a que Ron y Hermione no entendían por completo a Harry y su extraña relación sin pies ni cabeza con Draco, no refutaban al ver como Harry siempre regresaba a la torre de Gryffindor más ligero, al ver que sus sonrisas eran cada vez más frecuentes y sinceras. Además, también notaron que Malfoy asistía cada vez más a las comidas en el Gran Comedor, sus ojeras ya no eran tan notables y su palidez había disminuido notablemente. Ellos eran conscientes de que ambos chicos eran buenos el uno para el otro y no iban a separarlos por algo tan trivial como antiguas peleas escolares.

Es por eso que nadie entendía la razón por la que Draco y Harry dejaron de hablar.

Un par de meses después de que Harry y Draco iniciaran su relación, Harry revisó distintas casas y departamentos con el fin de vivir junto a Draco después de terminar su educación en Hogwarts, pero nada de lo que veía lo terminaba de convencer, haciendo que al final Harry decida construir su casa ideal. Cada detalle estuvo pensado en los gustos de ambos, pero en especial de Draco. Harry sabía que Draco amaba los espacios luminosos, es por eso que su casa tiene las ventanas más amplias que alguien podría imaginar, los cuartos de baño diseñados según las preferencias de Draco, y ni hablar del armario que adorna la habitación principal.

Pero posteriormente, nada de eso importó.

Harry y Draco se separaron inesperadamente y todo el futuro que Harry se imaginó fue triturado en cuestión de minutos y no habría nada por hacer para arreglarlo. Aquellas caricias tímidas compartidas en la privacidad de sus habitaciones, aquellas profundas conversaciones en la madrugada, todas las promesas… ya no significarían absolutamente nada.

Ron y Hermione encontraron a Harry unas semanas después de su graduación en Grimmauld Place, hundido en su dolor y rodeado de botellas de whisky de fuego en la antigua habitación de Sirius. Nada de lo que hacían parecía ayudar a Harry, pero con el pasar del tiempo, esa sensación de vacío que amedrentaba su corazón fue haciéndose más tolerable. Al menos, lo más tolerable como para casarse con alguien que a quien jamás podrá amar como lo amó a él.

En la actualidad, si alguien le pregunta a Harry acerca de cómo encontró semejante casa, él va a contestar diciendo que solo quería dar lo mejor al amor de su vida. Pero nadie va a entender que en realidad no se refiere a Ginny. Absolutamente nadie más que él y un par de goblins saben que Harry no compró esa casa de alguna inmobiliaria o algo parecido, sino que fue todo inspirado por aquel chico de ojos grises que hipnotizó su corazón con medias sonrisas y dulces palabras.

Harry nunca va a aceptar que esa es la misma casa en donde ahora reside junto a su esposa e hijos. Y que es notable que no fue diseñada con ellos en mente. Armarios medio vacíos, estantes polvorientos, invernaderos olvidados, y más, son las pruebas de que nadie pudo llenar esa casa como lo hubiese hecho Draco Malfoy y nunca nadie más que él lo hará.

Pero esos son pensamientos que inundan la mente de Harry en raras ocasiones. Y son en esas raras ocasiones, en donde se permite pensar en Draco y en que hubo una vez en la que Harry realmente fue feliz.

Notes:

Este fanfic fue inspirado en varios videos de tiktok bajo la música Nothing's gonna hurt you baby de Cigarettes After Sex <3