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Sé mi compañero

Summary:

"Te llaman 'Fantasmita', porque no destacas en nada. Nunca formas parte del grupo de los peores para reprocharte, tampoco de los mejores para decir cosas buenas. Siempre estás en el medio, sin llamar la atención, siendo invisible para todos"

"Si van a llamarme de esa forma, entonces lo tomaré como un cumplido. Significa que puedo sorprenderlos cuando menos se lo esperen. Que puedo aparecer de la nada, y quién sabe... arrebatarles su podio"

En el mundo de la Fórmula Uno, además de tener un buen equipo, un talentoso piloto y un excelente monoplaza para conseguir triunfar, también se necesita de un poderoso Pokémon acompañante, unas criaturas mitad a animal, mitad elementales. Cada piloto, de los 20 que existen en el mundo, deben tener uno a su lado para acompañarlos en la competencia y carreras todos los años. Pierre Gasly, un piloto francés que sueña con ser campeón mundial algún dia, y junto a su compañero Gengar, un Pokémon tipo fantasma que encontró en su momento más bajo, lo ayudará a enfrentar a los fantasmas de su pasado. Pese a todos los malos comentarios que recibe de parte de la prensa por su compañero elegido, busca demostrarles a todos lo equivocados que están al respecto de ellos.

Chapter 1: Bienvenido a Red Bull

Notes:

Esto es lo que pasa cuando te dejas llevar por la imaginación, por culpa de un tonto meme que viste en Facebook, un apodo que escuchaste en un video de YouTube y una maravillosa carrera, los juntas y sale esta cosa rara pero…

Hermosa

Y no, no me arrepiento de nada.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

 


 

La Fórmula 1, el gran circo, la cúspide del automovilismo, la categoría reina de los deportes de autos, había tantas maneras de referirse a ella. Miles de niños alrededor de todo el mundo soñaban con poder estar allí algún día y ser parte de los veinte mejores pilotos del mundo, conduciendo vehículos que alcanzaban más de los 300 km por hora para lograr sostener grandes trofeos sobre sus cabezas. Sin embargo, para poder lograr ese cometido, muchas veces tienen que sacrificar muchas cosas o incluso llegar hasta más allá de sus límites. Algunos nacen con talento nato, otros entrenan hasta el cansancio para conseguir una habilidad impresionante sobre pista. Por último los que carecían de talento, pero tenían una gran ayuda monetaria recurrían a otros trucos, ya sea consiguiendo patrocinadores, personas poderosas que les ayuden a subir de categoría y comprar lo mejores implementos para los equipos. Y finalmente estaba… conseguir un poderoso compañero.

No se sabe con exactitud cuando aparecieron estas criaturas, los científicos dicen que fueron producto de la evolución al igual que los demás animales de la tierra. Sin embargo, estos eran distintos, algunos se parecían mucho a los demás seres de la naturaleza, aunque poseían la pequeña diferencia de poseer poderes, todos de distintos elementos siendo separados por tablas de tipos, siendo llamados monstruos de bolsillo, o “Pokémon” para abreviar.

Fue en la década de los setenta cuando se presentó un piloto con un Flareon como su compañero, nadie sabe de qué manera las llamas del ataque de este logró darle más potencia al motor del piloto, haciendo que largas lenguas de fuego y humo salgan por los tubos de escape del vehículo, aunque se consideró una maniobra por arriesgada, al piloto no le importó mucho su aspecto lleno de hollín debido a que ganó la carrera. La gente no sabía si considerar tal cosa como trampa, pero no había reglas que dijeran lo contrario. Desde entonces, más de un piloto decidió intentarlo también. Por lo tanto, la FIA de aquel entonces, dio por permitido el uso de los Pokémon compañeros por piloto, solo siempre y cuando cumpla la regla de recargar los ataques cuando estos entren a los pits o de comienzo a la carrera, de lo contrario contario como trampa.

En la actualidad varios de los pilotos que se presentan en la grilla no solo están acompañados de sus compañeros de equipo, sino de sus compañeros personales. Aunque no era un requisito obligatorio, aun así varios se sumaron a la idea, siendo ya muy extraño de ver a algún piloto sin uno. No se sabe si es por simple cariño que le tiene o, algunos dicen, que es porque se formó un nuevo torneo. Siendo 3: Campeonato de pilotos, campeonato de constructores y campeonato de compañeros…aunque no había nada confirmado. Pero no quitaba el hecho que también eran una gran ayuda para los equipos en tanto en estrategia, recursos e incluso en Marketing. Así es como estaban las cosas hoy en día, siendo no solo la presión de saber elegir un buen equipo y tener un buen carro, sino también el saber escoger un Pokémon acompañante que te seguirá en esta aventura llena de velocidad y adrenalina.

 

 

Sus iris azules pasaron de izquierda a derecha, leyendo el contrato de manera meticulosa una y otra vez, sabía que era una gran oportunidad para demostrar de lo que estaba hecho, por no decir la mejor de toda su carrera hasta ahora. Aunque Helmut le hubiera dado la noticia hace meses por teléfono, y los reporteros le preguntasen más de una vez como se sentía al respecto, aun se lo terminaba de creer. Parecía que fue ayer cuando entró a la academia de Red Bull para así subir a la Fórmula 1, con la esperanza de quizás algún día correr para dicho equipo, y aquí estaba, en la oficina principal de Milton Keynes, era su sueño hecho realidad. Una vez conforme con lo leído, tomó el bolígrafo y firmó con una media sonrisa sobre la delgada línea horizontal al final del grupo de hojas.

 

—Excelente Pierre, Bienvenido a Red Bull — sonrió Christian Horner, su nuevo jefe de equipo

 

—Gracias por esto, Christian — respondió acomodando las todas hojas de manera vertical, antes de deslizarlas sobre el escritorio — Prometo dar lo mejor de mí, no voy a decepcionarte

 

—Tranquilo, yo sé que no ¿alguna última duda que desees aclarar? — le preguntó tras su apretón de manos — te he notado un poco inquieto

 

—Uhm, bueno… — balbuceó a la vez que se rascaba un poco el cuello — ¿está enojado conmigo o algo? No ha dejado de verme así desde que entré

 

Respondió señalando tanto con el dedo índice como con el pulgar a la pequeña criatura canina de pelaje rosado. Trató de hacer su mejor esfuerzo disimulando su incomodidad…pero era un poco difícil si tenía unos ojos negros como aquellos viéndolo desde el otro lado del escritorio, el cual no era muy amplio.

 

—¿Snubbull? No te preocupes, él mira así a todo el mundo— llevó una de sus manos a la cabeza del tipo hada y la acarició, el pasar de sus dedos por su pelaje hizo que cerrase los ojos he inclinara un poco la cabeza para acercarlo a una de sus orejas — aunque tiene cara de gruñón te aseguro que es un buen chico

 

—Ah, qué bueno — susspiró aliviado, por un momento creyó que iba a morderlo, pero jamás diría eso en voz alta, después de todo era el compañero de su jefe, lo último que quería era comenzar con el pie izquierdo.

 

—Es como un pitbull en miniatura, aterrador ante todos, pero súper amable. Te aseguro que mis hijas lo adoran, en tanto no te comas sus bayas no te hará nada

 

—De acuerdo, lo tendré en cuenta — le aseguró rendido alzando las manos con una pequeña risa

 

—Hablando de ello, Max me contó que tienes un Growlithe — detuvo las caricias a su pequeño amigo y entrelazo los dedos sobre la mesa — ¿Por qué no lo me comentaste antes? Es decir, no sabía que tenías un compañero ¿Por qué jamás lo llevaste a los entrenamientos?

 

—Oh, sobre eso… — eso le tomó por sorpresa, no se esperó que le comentaran de eso

 

—Déjame adivinar ¿es un Arcanine ahora? — preguntó con una asombrada sonrisa — No te preocupes, lidiamos con un Blaziken antes, no creo que tengamos problemas con uno, tenemos mucho espacio para entrenarlo, quizás el único inconveniente sería la cantidad de bayas que habría que darle

 

—No, no, no es eso. Lamento decirte que no es así

 

—¿A no? ¿Max confundió las cosas?

 

—No del todo. Es decir, sí tenía un Growlithe, cuando hacia karting para ser más exacto. El problema es que no era mío, era de un tío mío que vivía con nosotros en casa, solo que le gustaba acompañarme a la pista porque podía jugar con los Pokémon de los demás corredores. Por supuesto que me encariñé con él, pero al no ser el dueño no lo pude traerlo conmigo cuando me mudé. Eso no se lo comenté a Max porque no hablábamos mucho en ese entonces, así que debió haber pensado que mío — eso ultimo lo aclaró encogiéndose de hombros

 

—Ya veo, que lastima — suspiró un poco decepcionado — me imagino que fue muy difícil para ti

 

—No, no se preocupe, son cosas que suceden

 

—Entiendo. Pero cuando decidas tener un compañero no dudes en decírmelo, te aseguro que será bien recibido

 

—Por supuesto, muchas gracias por todo.

 

Un último apretón de manos dio fin a la reunión, al levantarse de sus sillas el jefe de la escudería lo acompañó hacia la puerta diciéndole que lo esperaba para el día de las pruebas de pretemporada y que le avisara cuando llegara a su hotel. Mientras el piloto castaño caminaba por los pasillos de la sede, le escribió un mensaje a sus padres dando detalles de la reunión, quienes no pudieron evitar responder con una inmensa felicidad, se detuvo un momento para textear, explicando que se encontraba de regreso y que tomaría su vuelo temprano mañana para regresar a casa. En lo que pasaban los pulgares por la pantalla comenzó a sentir unas pequeñas cosquillas cerca de su pierna, por la pantorrilla para ser más exacto. Extrañado bajó la vista para encontrarse con un pequeño gato amarillo pasando su cabeza y costado de su lomo por sus jeans.

 

—Hola, amiguito ¿de dónde saliste? — guardó el teléfono en el bolsillo de su sudadera y se agachó para tomar al gato en manos. Al hacerlo notó que no era el animal que pensaba, sus orejas eran ovaladas, la mitad de su cuerpo era de color negro y en el extremo de su cola había una pequeña estrella de cuatro puntas, jamás había visto un gato de esos colores, que sea un Pokémon era la respuesta más exacta, el problema era que tampoco había visto a esa especie antes — o mejor dicho…. ¿Que eres?

 

—¡¿Shinx?! ¡¿Dónde te metiste?! — un joven vestido unos jeans azules, una camisa y gorra de Red Bull apareció en el pasadizo mirando hacia ambos con una cara de notoria preocupación

 

—Creo que ya se dé donde viniste — susurró el piloto francés comenzando a caminar — ¡Hey Max! ¿este amigo peludo es tuyo?

 

—¡Shinx! Allí estás — el mencionado volteó al oír su nombre y corrió en su dirección 

 

—Hombre, son vacaciones ¿en serio usas el uniforme tan temprano?

 

—¿Qué te puedo decir? Soy un buen embajador — suspiró aliviado aceptando al pequeño felino. Al tenerlo en sus brazos arrugó la cara para regañarlo — No vuelvas a hacer eso, casi me das un infarto. Gracias por encontrarlo, amigo. Es su primera vez aquí, así que no dudo en salir a explorar.

 

—¿Por qué ahora? Aún falta mucho para que comience la temporada 

 

—Para por lo menos llegar con un ataque a las pruebas, o que me acompañe durante las prácticas en el simulador. No lo sé, he estado con poco aburrido

 

—El descanso para Max Verstappen nunca es una opción ¿cierto? — Tras unas cuantas risas por el comentario, el piloto holandés decidió acompañarlo hacia la salida del edificio.

 

—¿Te causó problemas? —preguntó señalando al felino con la mirada mientras acariciaba su cabeza y cuello, quien no paraba de ronronear por las caricias

 

—Además de dejarme pelos por toda la ropa. No, no lo creo — respondió riendo, mientras pasaba las manos por sus brazos en un intento de limpiarse

 

—Oh, asegúrate de quitarte todos, podrían pasarte corriente— no pudo evitar reírse al ver la cara de temor del otro corredor — No te asustes, se sienten como unas ligeras cosquillas, son un poco moletas por ser constantes, pero no es peligroso 

 

—Supuse que se trataba de un tipo eléctrico por la cola, aunque no tenía ni la menor idea de cual se trataba ¿Cómo dijiste que se llamaba? ¿Shinx? — preguntó agachando un poco la cabeza mientras veía al tierno felino — Jamás he visto uno ¿son de esta zona?

 

—No, lo encontré en Holanda. Estaba hurgando en mi basura cuando lo conocí, se estaba peleando con unos mapaches por huesos de pollo, debiste ver cómo se defendió, los dejó carbonizados — le explicó Max riendo por la anécdota, acompañado de pequeños gestos con su mano

 

—Me imagino — respondió este riendo también, no iba a negar que imaginaba un poco graciosa la escena — y desde entonces no se fue de tu casa

 

— ¿Creías que lo dejaría comer basura por el resto de su vida? No, por supuesto que lo llevé adentro, además, no tenía un gato de este color — explicó encogiéndose de hombros

 

“Este chico y su adoración por los gatos” pensó el francés

 

—También ¿sabías que es Shiny? En el centro Pokémon me dijeron que suelen ser de color celeste, si de por sí ya eran raros de ver, este es lo aún más

 

—Eso es tener demasiada suerte, no me parece justo. Linda manera de obtener un compañero, por un momento creí que jamás tendrías uno — sabía que a Max le gustaban mucho los animales, pero también había muchos rumores acerca de cómo su padre no le permitía tener mascotas, y mucho menos un Pokémon porque decía que no necesitaba tal cosa para ganar carreras.

 

—Cosas que pasan… hablando de eso, entonces ¿eres oficialmente mi nuevo compañero de equipo?

 

—Eso parece — le respondió alzando los hombros, el holandés ya estaba informado al respecto, desde los rumores y salida oficial de Daniel había escuchado muchas veces que iban a traer a Pierre como su nuevo compañero de equipo. Aunque, si se encontraba aquí era porque ya debía tener un contrato oficial.

 

—Bueno, me parece genial que ustedes dos ya se hayan conocido— dijo alzando la pata de Shinx como si saludara — es bueno saber que se llevan bien. Estaba seguro que se llevaría bien con el Obstagoon de Daniel, pero con Growlithe supongo que también lo hará, es muy manso. Yo soy de los que creen que los canes y los felinos se pueden llevar bien si se acostumbran desde chicos, así que creo que no tendrán problemas. A no ser que me digas que ya es un Arcanine

 

—No, no habrá problema alguno, porque no lo tengo conmigo — por algún motivo decirlo de esa manera le produjo una ligera punzada de dolor


—¿Disculpa? ¿No lo trajiste? — el holandés lo miró extrañado al verlo negar con la cabeza — ¿por qué? No me digas que lo abandonaste

 

—Me ofende un poco que pienses que haría tal cosa — le dijo llevando una mano a su corazón fingiendo algún dolor — No, no fue eso. Se quedó en casa un tío mío, porque él era el verdadero dueño.

 

—¿Qué? ¿En serio? — en ese punto llegaron a las escaleras, por lo que Max dejó a Shinx en el suelo para que bajase por su cuenta los escalones, además de ser buen ejercicio para él, era algo que amaba hacer — ¿Nunca fue tuyo? Que extraño, juraba que sí. Ya sabes, por verlos tan unidos o por la manera en que jugabas con él, sin mencionar que siempre te acompañaba a las carreras.

 

—Yo era un niño y él un cachorro, fue normal que tengamos una conexión más fuerte a esa edad

 

—Uhm… ¿y le explicaste eso a Christian? Porque yo se lo dije y…perdón por malentenderlo

 

—Sí, ya le expliqué todo, y descuida no había manera que lo supieras — le respondió girando a verlo al bajar del último escalón

 

—En resumen, no tienes un compañero

 

—Creo que así está bien, contigo ya tengo mucho trabajo ¿no crees?

 

—Buen argumento — dijo Max tras reírse — aunque ¿de verdad no piensas buscarte uno? No es muy diferente de tener mascotas, si tienes un perro no veras diferencia

 

—Me encantaría tener uno, pero ya sabes cómo esto, viajar, estar en hotel en hotel, no tendría tiempo para verlo por mucho tiempo. Además, no creo que sea el mejor momento.

 

—Puede que sea cierto. Aún así, deberías considerarlo

 

—No lo sé, si te soy honesto creo que no es lo mío, amigo

 

—Yo pensaba lo mismo ¿sabes? Sin embargo, hubo una vez que hable con Victoria ¿la recuerdas? Es mi hermana, la conociste la otra vez en esa fiesta en la casa de Christian — al ver que el piloto francés logró ubicarse de quien hablaba, por dejar de fruncir el ceño y mirar hacia el techo, prosiguió con la historia — ella me dijo una vez que, aunque se dice que uno escoge a su compañero, hay veces que este te escoge a ti. O que la vida o destino te escoge el momento indicado para ello. Y bueno, creo que quizás es cierto.

 

—¿En serio? No sabía que eras de los que creen en esas cursilerías — le dijo soltando un pequeño bufido

 

—Oh no, créeme cuando digo que no lo soy, pero cuando Shinx entró a casa, lo entendí todo. Digo ¿Qué hubiera pasado si me ganaba la pereza y no sacaba la basura ese día?

 

—Se hubiera comido los huesos y otra persona hubiera encontrado un Shiny… vale, tiene algo de sentido

 

—Jah ¿Lo ves? ¿Qué te dije? Yo jamás creí que elegiría a un compañero y allí lo tienes — dijo señalando hacia abajo al lado de su zapatilla…

 

—… ¿Dónde? —preguntó aguantando reír. Al notar eso, Max llevó las manos a su cabeza gritando “No otra vez” — Si hace eso seguido, te aconsejo ponerle un cascabel

—Vale, vale, lo que quiero decir es que, solo date la oportunidad cuando la tengas — de no ser por sus reflejos, no habría logrado atrapar con la mano el objeto que el holandés le lanzó, al calmar su risa notó que se trataba de una pokebola, quiso decirle algo más a Max, pero le fue imposible porque este había comenzado a correr escaleras arriba — ¡considéralo tu regalo de bienvenida al equipo!

 

—¡Hubiera preferido una canasta de frutas con flores, cariño!

 

—¡¿No te enseñaron que menospreciar un regalo es de mala educación?!

 

Fue lo último que escuchó de él hasta que lo vio desaparecer por los pasillos para buscar al felino eléctrico otra vez. Al terminar de reírse regresó su vista hacia la pokebola, al pasar el pulgar por ella fue inevitable que su mente reproduzca de nuevos dolorosos recuerdos. Soltó un suspiro por ello, lo había superado…o eso creía, o quizás la conversación con Christian y Max le había afectado mucho más de lo que pensaba, no lo sabía con exactitud. Tal y como él le dijo, botarla sería de mala educación, así que simplemente la guardó en su bolsillo, más tarde sabría que hacer con ella. Avanzó hacia la puerta de cristal y se dirigió hacia el auto que lo esperaba afuera ¿Cuánto tiempo habrá dejado al chofer esperando? Quien sabe, tendría que disculparse por eso.

 


 

Notes:

Lo sé, un poco corto, pero para eso subí los dos primeros caps para que se entienda un poco más de que irá esto