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Solo una vez

Summary:

Hyunjin es en estudiante de la universidad que nunca a tenido pareja, él espera poder sentirse querido antes de sus últimos alientos y Minho estará dispuesto a ayudarlo

Notes:

Este fanfic es exclusivamente de mi autoría, no permito adaptaciones.

Posibles errores ortográficos

Primer fanfic que escribí

Espero les guste, este fanfic lo publiqué originalmente en Wattpad.

Es mi primera vez publicando aquí.

Chapter Text

Todo el tiempo las personas viven en constante miedo de morir, a todos les asustan un día ya no poder admirar el cielo, para Hyunjin ese miedo desapareció ya hace mucho tiempo, él sabe que gracias a su enfermedad morirá antes de lo que espera. Le diagnosticaron cáncer de pulmón. Al principio, cuando se enteró de su enfermedad, lloraba todas las noches antes de dormir con el miedo de al día siguiente no volver a despertar, pero con el paso de los años se resignó a su fatídico final. Hyunjin aceptó que él iba a morir dentro de pocos años, aún así gracias a sus tratamientos llegó hasta sus 19 años, lo cual para su enfermedad era realmente mucho tiempo por lo que sus médicos estaban muy impresionados de la fuerza de Hyunjin ya que otros pacientes se tiraban en la cama sin querer hacer nada esperando el día en que al final se libere su alma y puedan descansar, pero Hyunjin no era así. Hyunjin era un chico muy delgado gracias a su enfermedad, era un chico muy carismático y alegre, pero a pesar de eso él no tenía ningún amigo ya que a sus cortos 5 años Hyunjin juró no hacer sufrir a nadie por su enfermedad por lo que él no tendría amigos que lloraran por su partida, incluso también trato de alejar a sus padres pero se resignó al ver que ellos no lo dejaron solo, cosa que él internamente agradeció. Así Hyunjin iniciaba su primer día de universidad en una de las más caras del país ya que para sus padres el dinero no era un problema y menos si se trataba de su pequeño hijo. Hyunjin tenía muchos nervios de iniciar la universidad, pero aún así él se sentía muy feliz y afortunado por poder tener la oportunidad de ir a la universidad, aunque fuera solo unos años ya que él siempre tenía muy presente que podía morir cualquier día a cualquier hora. 02 Primer día Hyunjin se levantó muy temprano ese día ya que la emoción no cabía en él, se sentía tan feliz de poder estudiar pintura en una de las mejores universidades y que a pesar de su mala salud él podría disfrutar aunque sea un poco de una vida normal. Después de tardar unas horas en arreglarse tomó las llaves de su coche y se dirigió a la universidad. Al entrar a su auto encendió la radio y fue cantando a todo pulmón su canción favorita hasta llegar a su destino. Su primera clase era historia del arte, aunque no sabía específicamente en qué salón era ya que el día del recorrido él había tenido chequeo en el hospital por lo que tenía que faltar. El pelinegro observó a lo lejos a un chico de cabello castaño con varios folletos en sus manos los cuales estaba repartiendo así que decidió acercarse a pedir indicaciones. —Disculpa sabes dónde está el salón D6—Pregunto el pelinegro atrayendo la atención del otro chico. —¿Eres nuevo?— Preguntó ahora el castaño sin dirigirle la mirada. —Creo que eso es obvio —Ve a pedir informes a la dirección, ahí te asignarán a alguien para que te guíe— Contesto el castaño algo irritado. —Bueno no sé si tampoco es muy obvio pero no sé dónde está la dirección—dijo Hyunjin ya un poco molesto de que el chico de los folletos no le ayudaba en nada. —Esta bien niño perdido, te llevaré yo— el castaño dejo sus folletos y comenzó a caminar esperando que el pelinegro lo siga. ———————————————————————— Después de un rato de caminar junto al chico castaño, Hyunjin estaba observando con asombro cada edificio de su universidad, ya que a pesar de haberla visto en fotos era mejor verla en persona, sumado a ver personas recorriendo el lugar con grandes lienzos a medio pintar en sus manos o con instrumentos de música dado que la universidad a la que ingresó tenía diversas carreras artísticas. El castaño lo guió hasta una oficina la cual supuso era la dirección. —Listo, ya te ayudo así que adiós— dijo el castaño dirigiendo sus pies hacia el camino de regreso. Hyunjin lo tocó en el brazo antes de que se alejara. —Espera, me podrías decir con quién tengo que hablar— pidió el pelinegro. Hyunjin a pesar de ser una persona muy alegre y parlanchina era algo retraído en ciertas ocasiones. —Agh, está bien, te llevaré con la encargada— contestó el castaño con irritación mientras rodaba los ojos. —Si tanto te molesta mejor no me ayudes— reclamó el pelinegro ya un tanto molesto por la forma de actuar del castaño. El castaño comenzó a caminar, pero el pelinegro se quedó en su lugar pensando que realmente el otro chico se iba a marchar. —Vamos, sígueme—dijo el chico volteándolo a ver al pelinegro. Hyunjin obedeció y lo siguió hasta llegar a una puerta. El castaño tocó la puerta hasta que desde dentro se escuchó un ligero "pase". Primero entró el castaño seguido de Hyunjin, al entrar el pelinegro guió su mirada a todas partes hasta ver a una chica rubia detrás del escritorio anotando algo en su ordenador. —Oh hola Minho, ¿en qué puedo ayudarte?—pregunto la chica dejando de hacer lo que hacía para mirar a Minho. —Hola Rose, este nuevo necesita indicaciones, se perdió el recorrido de la semana pasada—explicó Minho señalando a Hyunjin. —¿Cómo te llamas?—dijo Rose mirando hacia Hyunjin. —Hwang Hyunjin— contestó. —Está bien, te asignaré a alguien para que te dé el recorrido y te ayude a encontrar tus salones —Bueno ya te ayudo así que si me lo permiten me voy—dijo Minho dirigiéndose a la puerta. —Oh Minho espera-dijo la rubia -¿Tú podrías ser el guía de Hyunjin?—pidió la rubia quitando su mirada de ellos para dirigirla otra vez a su ordenador. —¿Por qué yo?—reprocho el castaño. —Porque estoy muy ocupada como para buscar a alguien más y porque la semana pasada te ayudé a esconderte de esa chica que te molesta—contesto la rubia sin despegar su mirada del ordenador. —Mierda, está bien pero con esto mi deuda queda pagada —Si si, como sea—exclamo la rubia rodando los ojos —Ahora ayuda a él nuevo y déjeme sola, tengo mucho trabajo que terminar— El castaño y el pelinegro salieron de la dirección, Minho como siempre por delante y Hyunjin siguiéndolo. —Bien entonces seré tu maldita guía—de quejó Minho más para si que para el pelinegro —¿Qué clase tienes ahora?— —Historia del arte en el salón D6—Dijo Hyunjin mirando el papel en el que está anotado su horario.—Ok, entonces vamos—dijo el castaño empezando a caminar. 03 Después de que el castaño dejó al pelinegro en su respectivo salón le indicó dónde estaba el salón de su siguiente clase, no sin antes decirle que lo vería a la hora de su descanso en la entrada de la facultad. Más tarde en la hora del descanso Hyunjin acudió a donde anteriormente había pactado verse con Minho. El castaño ya estaba en el lugar viendo entretenidamente su celular, cuando el pelinegro se acercó Minho alzó la vista. —Por fin llegas—dijo Minho mirando su celular —Okay, iniciaremos tu recorrido por esta pintoresca institución, ahora vamos—el castaño palmeó el obro de Hyunjin para iniciar su trayecto. El pelinegro trató de aprenderse lo más rápido posible los lugares en los que eran sus clases para así no tener que pedir ayuda otra vez. ———————————————————————— El recorrido terminó en el patio donde se encontraban varias mesas. —Bien y eso es lo básico que necesitas saber para no perderte— Hyunjin miró para todos los lados del patio admirando los grandes árboles que se encontraban rodeando el lugar sin prestarle mucha atención al castaño. Minho al ver los ojos de Hyunjin brillar por lo inmerso que estaba en el paisaje le pareció que se veía realmente lindo. —Gracias, creo que en definitiva este es mi lugar favorito del campus—Minho suspiro apartando su vista del pelinegro para posarla también en el increíble panorama. -—Sí, es lindo aquí cuando no hay nadie—Reprobó el castaño. —Creo que vendré a pintar aquí varias veces— pensó Hyunjin en voz alta. —Bueno, creo que ya me voy—dijo el castaño cortando la platica. —Gracias otra vez por ayudarme— Minho simplemente asintió con la cabeza y se alejó del lugar. Todavía quedaban unos cuantos minutos libres antes de su siguiente clase así que el pelinegro los designó a apreciar la bella vista. ———————————————————————— Punto de vista Hyunjin: Pasé mi primera semana de clases con éxito, terminé algo cansado la mayor parte del los días por los que mi mamá se precupó mucho y amenazó diciéndome que si no lo tomaba con más calma me sacaría de la universidad, yo sé que ella y mi papá se preocupan mucho por mi salud pero estaba tan emocionado por todas mis clases, profesores y esa maravillosa vista que no pude evitar sumergirme, por unos segundos sentí que era normal. Por unos momentos realmente olvidé que soy un chico enfermo con el reloj en cuenta regresiva. Esos pocos días pasados fueron de las mejores cosas que he vivido, las clases de pintura me hacen sentir tan vivo a pesar de estar muriendo. Algunos chicos se acercaron para lograr entablar una amistad conmigo pero yo los rechacé ya que tengo muy claro que no quiero ver más gente llorar y sufrir por mi culpa, siempre tuve esta idea de que cuando muera espero que haya la menor cantidad de personas llorando en mi funeral, tal vez suene un poco triste pero yo no lo pienso así. Al rechazar a las personas que se me acercaban la gente comenzó a alejarse de mí a lo que yo no tuve problema, sin embargo ese chico de los folletos cada vez que me lo tapaba en el campus hacía un ligero movimiento de cabeza en forma de saludo, eso me hacía sentir un poco acompañado y no me mal entiendan el hecho de que yo no quiera amigos no significa que no me gustaría tenerlos, claro que quisiera pero en otras circunstancias en las que yo no esté muriendo.
Así que ese pequeño movimiento de cabeza que me dedica cada vez que nos vemos me hace sentir como si tuviera un amigo, uno al que no podré lastimar cuando el reloj llegue a cero. 04 Punto de vista Hyunjin: Ya ha pasado un mes desde que entré a la universidad y a pesar de ser algo estresante es tan maravilloso poder estudiar lo que me gusta. Debido a mi presión de efectivo por hacer todo bien me saltó comidas por lo que perdí algo de peso, mi madre no lo sabe y no quiero que lo sepa ya que si se entera me sacará de la universidad y no puedo perder este gran estímulo de felicidad. No ahora que me siento pleno. ———————————————————————— Hyunjin se encontraba en clase de escultura, una de sus materias favoritas. —Bueno chicos como proyecto para este período tendrán que hacer el rostro de una persona, pero no podrán ocupar el de alguien del salón, quiero que exploren nuevas facciones—exclamo alegremente el profesor de escultura—Así que tendrán que ocupar de modelo a alguien de otra facultad, escojan a alguien al cual sus rasgos faciales los llame y les de tal inspiración de inmortalizar cada detalle de su rostro—enfatizó sus profesor haciendo ademanes con las manos. Los nervios de Hyunjin comenzaron a subir como espuma, él no tenía a ningún amigo al que retratar y mucho menos a alguien con tales rasgos. El profesor los dejó salir antes de decirles que volarán y encontrarán a su "musa". Hyunjin salió del aula pensando en cómo haría para poder completar su tarea, al comenzar a estresarse optó por ir a su lugar favorito del campus para relajarse. Se dirigió a pasos lentos al área de mesas donde podía apreciar los bellos árboles haciendo sombra mientras desprendían ese olor que hacía que Hyunjin sintiera que podía respirar sin dificultad. Al llegar al lugar divisó en una mesa a Minho sentado hablando con los que parecían sus amigos, el castaño al sentir la mirada de Hyunjin alzó la vista encontrándose así con los ojos del pelinegro. El castaño hizo el movimiento de cabeza característico que le dedicaba siempre a Hyunjin, en ese momento algo en la mente del pelinegro hizo clic y supo que tenía a su modelo perfecto. Los rasgos faciales de Minho eran tan delicados pero al mismo tiempo tan llamativos, su rostro era tan simétrico que Hyunjin pensó que podría pasar horas admirando su belleza y aún así siempre tendría ganas de más. El pelinegro esperé unos minutos hasta que el castaño estuvo solo y en ese momento se acercó. —Hola—Hyunjin se sentía muy nervioso por pedirle algo a Minho sin siquiera ser su amigo o haber entablado una conversación que no tratará sobre la escuela. —¿Qué quieres?—pregunto tajante el castaño —Mm bueno y-yo quería saber si tú me podrías ayudar con un proyecto—El pelinegro estaba tan nervioso que sus manos comenzaron a sudar. Minho lo miró de arriba a abajo y se acomoda en su asiento. —No vamos en la misma carrera dudo que pueda ser de ayuda— sentenciació mientras comenzaba a acomodar sus cosas listo para irse. —Exactamente por eso es porque necesito que me ayudes, mi profesor quiere que hagamos una escultura de alguien de otra carrera y yo no conozco a nadie más —¿No tienes un amigo al que preguntarlo? —No, yo no tengo amigos—Minho toma su mochila y se levanta del asiento. —No, no puedo ayudarte—el castaño se alejó de Hyunjin a paso rápido, dejando al pelinegro atrás. ———————————————————————— Hyunjin pasó todo el día pensando en su proyecto, dándole vueltas y vueltas en su mente para buscar una solución. Al llegar la noche se permitió descansar su mente por lo que tomó su celular y entró a redes sociales. Lo primero que visualizo al entrar a Instagram fue una foto de un actor muy famoso abrazado de su novia la cual lloraba mientras enseñaba su anillo de compromiso a la cámara, eso causó un punzón en el corazón del pelinegro. Hyunjin siempre quiso vivir el amor, el pelinegro de chico admiraba la relación de sus padres y anuraba poder encontrar a su otra mitad, a esa parte que lo complementaría en el mundo. El pelinegro siempre estuvo enamorado de la idea del amor y muy en el fondo soñaba con encontrar y vivir ese sentimiento en carne propia, ya que al ver películas o series de amor se imaginaba a él como él protagonista de esas grandes historias y al principio bastaba para calmar su deseo pero al pasar los años él quería experimentar eso..Claro que eso era algo lo que Hynjin no decía en voz alta y se negaba a aceptar ese sueño, él sabía que no podía darse el lujo de enamorar a alguien más y luego morir detrás dejando a una persona rota, así el pelinegro durmió esa noche con lágrimas en los ojos imaginando una vida en la que el no estaba enfermo y podía experimentar ese placer. 05 Al día siguiente Hyunjin se levantó sintiéndose un poco mal, tanto de cuerpo como de mente, así que se abrigo un poco más de lo habitual ya que sentía un resfriado acercarse y eso no sería bueno para sus pulmones. En el trayecto a la universidad la mente de Hyunjin regresó al tema de su modelo para el proyecto de escultura, el no sabía a quién más pedirle que lo ayudara, no conocía a nadie más y tampoco tenía intenciones de hacerlo. Cuando llegó a la universidad ya tenía una idea poco eficiente, la cual iba de que el pelinegro molestaría una semana al chico castaño para que lo ayudara y si éste seguía rechazándolo optaría por usar el arma secreta de cualquier chico enfermo. Si Minho no lo ayuda él iba a decir que por problemas con su enfermedad no podía realizar el proyecto, claro que no era algo coherente, pero los profesores al escuchar "enfermedad terminal" se creían todo. Al pelinegro no le gustaba utilizar este recurso ya que se sentía inútil y como si el solo fuera eso, como si el no fuera más que su enfermedad. ———————————————————————— El día de Hyunjin transcurrió bastante normal, salvo por un malestar en la garganta que no lo dejaba descansar, a lo que el pelinegro supuso estaba a punto de contraer un resfriado, pero él aún sabiendo que eso no sería bueno para la salud de sus pulmones pasó ese problema a segundo plano ya que le importaba más su proyecto. Estaba caminando con un lienzo a medio acabado de un mar azul en calma, cuando pudo percibir una voz conocida. La voz de Minho. Esta era de las pocas voces que él reconocía ya que aunque ellos no sean íntimos la voz de Minho se quedó tan grabada en la mente del pelinegro por su peculiaridad. Minho se encontraba en la entrada de la universidad repartiendo folletos como la primera vez que lo conoció, así que Hynjin no dudó más y fue a pedirle otra vez que fuera su modelo. —Hey—soltó el pelinegro a la par que se acercaba más al castaño. —No seré tu jodido modelo Hwang— corto tajante el castaño mientras seguía con su labor de repartir los folletos. El pelinegro se quedó pensando mientras veía los folletos los cuales trataban sobre presentaciones cercanas que dará la carrera de baile en el campus para promocionar a sus estudiantes. —Estas en danza— el pelinegro comenzó a imaginar cómo se vería Minho bailando, después su mente divagó a cómo se vería el bailando a lo que su mente desechó este pensamiento pues él no podía hacer actividades que requieran mucho movimiento. El pelinegro sin notarlo se le entristeció el semblante. Minho notó esta pequeña acción. -¿Por qué quieres que sea tú modelo?— pregunto Minho a la par que dejaba sus folletos en la mesa que estaba a su lado para así poder prestarle atención al pelinegro. —Ya te lo dije, eres a la única persona en toda la universidad que conozco—contestó— y también porque mi profesor pidió a alguien con los rasgos llamativos y atractivos y tú los tienes—soltó Hyunjin a la par en al que se le abrían los ojos cayendo en cuenta que lo había dicho realmente. —Mm no lo sé, el trabajo de la universidad es muy pesa— corto Minho al escuchar como el celular del otro sonaba. El pelinegro sacó su celular y vio la hora que era. —Lo siento, tengo que irme—Hyunjin se fue caminando hacia la salida dejando a un consternado Minho atrás. Hyunjin salió rápido de la universidad ya que tenía una cita en el hospital la cual no podía perder. Hace 2 meses el pelinegro tuvo una cirugía para extirpar su tumor canceroso del pulmón, la cual fue de gran éxito por lo que su médico le había dado un descanso de terapias, pero ese día él tenía que ir a un chequeo de rutina para ver cómo seguía su cáncer y ver si realmente la cirugía ayudó a disminuir su tumor o solo retrasar su proceso. Hyunjin hizo todo lo que se le indicó en el hospital, aunque el proceso ya lo sabía de memoria puesto que a echo ese mismo procedimiento varías veces. Cuando terminaron de hacerle los análisis Hyunjin pidió al universo que el cáncer desapareciera, era lo que él pedía cada vez que tenía tratamiento hasta que se volvió un ritual. Ahora solo quedaba esperar los resultados