Chapter Text
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Dexter rara vez comprometía su ritual con Rita al ambiente matinal. No por indisposición, sino por su estricta costumbre de fingirse romántico solamente durante la noche, la única hora en la que nadie interrumpía su vida privada. Lo reconocía, su actuación del hombre ejemplar era mucho más espontánea en la oscuridad nocturna. A la Luna dedicaba las horas más honestas de su rutina: primero sacando la basura, después recibiendo con un beso a su mujer. Una cara de su vida se rozaba con la otra como para regular el entusiasmo, ceder a sí mismo y entonces relajarse, retomar los principios que su padre le impuso desde el hogar en sus primeros años. Y como adulto, su vuelta al hogar era casi siempre la propia Rita, su sonrisa en tanto temerosa y en tanto anhelante de cariño. Se sentía increíblemente normal subordinándose a ella. Incluso se sentía feliz.
De igual modo, veía lógico que debía agradecer a Rita de alguna forma, habitualmente cuidando de los niños. Eso sí sucedía por las mañanas. Dexter se hallaba jugando con ambos mientras su madre los veía enternecida, escondida del Sol en la puerta de la casa. En cierto punto hizo un contacto mudo con su pareja, y en una sonrisita vio la misma respuesta de siempre-
«Todo está bien»
-que perduró en su mente por un buen rato.
Tras la pronunciación alegre de sus mejillas estaba Cody, sentado en sus hombros, y Astor, esperando su turno con un levísimo gesto celoso.
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