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De cuidadores y mascotas

Summary:

Ese extraño instinto de proteger y cuidar a quien lo necesita siempre lo ha perseguido, Plo lo sabe.

O;

Durante su época de padawan, Plo en algún momento tuvo lo más cercano a una mascota.

Notes:

Hola.

Algo tonto que tiene un tiempo empolvado en mis documentos, supongo que es mejor dejarlo aquí que olvidarlo. No estoy seguro de si terminaré esto.

De nuevo, amateur, sin beta reader y posibles errores, srry <3.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Meetings

Chapter Text

Cuando Plo era un padawan solía meterse en bastantes líos en realidad, debía darle la razón a su maestro porque sin dudas le causaba un dolor de cabeza de vez en cuando. En ese entonces tenía la lengua suelta, sinceramente no lo hacía a propósito, solo era una peculiaridad de su yo más joven que aprendió a controlar con el pasar del tiempo, no iba negar que se divertía pero en muchas ocasiones se sentía mal por su maestro o por la situación que causaba.

Las misiones diplomáticas eran todo un caso, las primeras veces que su maestro lo llevó a estás y causó ciertos problemas y malentendidos le dijo que con el tiempo aprendería a controlar sus palabras y confiaba en él para resolverlo. Lo que no esperaba es que tardaría bastante en resolver eso.

Puede recordar muy bien una de esas misiones, se encontraban en un planeta algo alejado de Coruscant por lo que la ley era, en su mayoría, más una opción que algo absoluto. La idea original era negociar y hablar con el (gran) grupo de saqueadores que había estado atormentado a los locales pues aparentemente el gobierno del lugar no lo consideraba lo suficiente importante para resolverlo, pero su maestro aceptó la tarea tan pronto como se enteró, todo estaba sucediendo acordé al plan; la hora de negociar llegó y luego todo dió un giro.

Podría haber jurado que ni siquiera lo había dicho en voz alta, o si ese fuera el caso no pensó que pasara por el filtro de su máscara, se dió cuenta de que estaba equivocado cuando el zabrak lo miró con odio puro, su maestro solo dando un suspiro cansado y los demás saqueadores empezaron a ponerse a la defensiva.

Quiere decir, lo intentó, de verdad pero con cada palabra que salía de su boca solo provocaba más al grupo y bueno, ya era tarde para que su maestro lo intentará arreglar, sin mencionar que eran demasiados, y fue de esa manera que terminaron en medio de la selva intentando perderlos hasta casi el anochecer. Realmente se sentía mal.

—Maestro—aún mantenía su sable encendido—Lo lamento.

Tyvokka solo dió un gruñido, no estaba enojado pero era obvio que no estaría irradiando felicidad, después de todo, no era la primera vez que sucedía.

—«Lo sé.»

Estuvieron en silencio por el resto de camino hacia su nave. Los sonidos del bosque por la noche se volvieron su consuelo durante el camino, era en este momento en donde su vista era mejor, los árboles eran densos pero el pequeño camino que encontraron les permitió a ambos pasar sin complicaciones. Tyvokka tenía un buen sentido de dirección, no tardarían en encontrar su nave si tenía que confiar en su maestro.

No pasó tanto tiempo antes de que algo llamara su atención, un pequeño ruido de hojas, primero lo atribuyó a la ligera brisa pero notó que los sonidos eran diferentes, uno era suave y el otro era brusco, tenían que ser algo más.

Las marcas de la fuerza que tenían esos piratas eran hostiles e incómodas, ninguna de ellas era perceptible cerca de ellos ¿O quizás sea un animal de la zona? Si ese era el caso esperaba que no fuera peligroso, había hecho una investigación rápida sobre el planeta y en la fauna abundan los carroñeros y depredadores, una preocupación estaba creciendo.

—«Calma, padawan»—gruñó el Wookiee mientras reducía la velocidad —«No nos hará daño, no con esa edad.»

Plo no entendía a lo que se refería hasta que su maestro detuvo el paso y se acercó a uno de los troncos tirados, lo invitó a acercarse y con precaución lo hizo, algo se movió en la oscuridad mientras pequeños gruñidos empezaban a sonar, algo pequeño en realidad, cuando se reveló no pudo evitar soltar un ruido de sorpresa.

Una criatura de cuatro patas y peluda los estaba mirando, su pelaje era entre grisáceo y café oscuro, la posición que mantenía parecía ser de querer atacar pero los ojos azules junto sus pequeñas orejas semi-puntiagudas lo hacían ver más adorable que temible. No pudo evitar la sonrisa.

—«Debe ser alguna especie de lobo, o bueno, un cachorro de lobo»—. Tyvokka empezó a mirar los alrededores —«Su manada debe estar cerca, es posible que haya salido a explorar por cuenta propia.»

—¿Vendrán por él?—Plo se alejó un poco, una cosa era un pequeño cachorro y otra muy diferente era una manada completa.

—«Quizás, o quizás él volverá a ellos, de todos modos, tenemos que seguir.»

Su maestro volvió a seguir el camino, fue inevitable dar una última mirada al pequeño que lo observaba, ladeó un poco la cabeza como un intento de despedida entendible y volvió a seguir la caminata. Esperaba que volviera sano y salvo a su manada o que lo encontrarán, sea cual sea el caso una espina de duda quedó ahí.

Fue casi unos minutos después que dejó de escuchar esos sonidos, supuso que el pequeño ya se habría ido, fue una conclusión precipitada porque volvieron segundos después pero está vez parecía como si corriera, por instinto volteo hacia atrás, un silencio fue lo que encontró.

Tuvo que volver a caminar y de nuevo el proceso se repitió, creyó que ya no estaba ahí y de pronto corría a su dirección para que cada vez que volteaba solo desaparecía, si no lo supiera asumiría que lo estaba imaginando. Fue la cuarta vez cuando logró sentir la burla y risa de su maestro a través de la fuerza, Plo no le veía el chiste.

La nave no era tan grande, lo suficiente para dos personas y unos pocos días, era una ventaja que el follaje del lugar sea denso pues lo mantendría escondido de los saqueadores; la última vez que escucho al cachorro fue solo a un metro de su llegada pero ya no había señales del pequeño así que es posible que está vez se haya ido, una pequeña sonrisa triste reclamó su rostro.

Fue cuando la entrada de la nave se abrió y las luces blancas irrumpieron la oscuridad. Tyvokka volvió a hablar.

—«Es posible que se calmen al amanecer, entonces podremos volver para intentar dialogar y continuar con un acuerdo»—volteó a mirarlo—. «Esta vez evitando comentarios inoportunos, joven aprendiz.»

Dudó en seguir a su maestro dentro de la nave, tenía que hablar ahora porque sabía que si no lo hacía lo estaría posponiendo hasta la mañana y sería mucho más difícil. Dió un largo suspiro y llamó.

—Maestro—Tyvokka se detuvo y volteó a mirarlo—. Yo… Preferiría no ir con usted mañana.

Bien, eso era todo, era lo mejor para la misión que tenían aquí. Su maestro parecía sorprendido ante la declaración.

—«¿Y eso porqué? ¿Estás bien?»—podía sentir su preocupación —. «Plo, si sucedió algo»

—No, no, yo estoy bien—interrumpió antes de preocupar más al Wookiee, también comenzó a golpear sus garras sutilmente—. Es, bueno, creo que sería mejor no estar presente, no quisiera ser un problema.

—«No eres un problema, mi padawan»

—Si, lo sé, me exprese mal, lo siento— se aclaró la garganta—. Me refiero a que será más fácil terminar la misión sin mi presencia, no creo que olviden todo en una noche.

Soltó una pequeña carcajada aunque decayó rápido luego de recordar como un cuchillo le rozó la máscara durante la persecución. Tyvokka lo pensó por un rato, era obvia la manera en la que quería negarse a la idea pero siempre dejaba a Plo tomar sus propias decisiones y respetaba sus deseos, a menos que sea algo de vida o muerte, al final pareció ceder.

—«Si es lo que realmente quieres»— suspiró —. «Entonces no te obligaré a ir conmigo»

—Deseo quedarme en la nave mañana.

—«Bien, en ese caso»— se acercó y empezó a darle palmaditas en la cabeza—. «Tendrás que encargarte del mantenimiento»

Ante las palabras hizo una mueca debajo de la máscara, el mantenimiento no era la actividad favorita de Plo aunque está dispuesto a hacer el pequeño sacrificio.

—Mantenimiento, si, por supuesto.— El ligero sarcasmo en sus palabras fue obvia, intentó quitar la mano del wookiee en un gesto falso de fastidio—. Haré mi mejor esfuerzo.

—«Lo sé»

Ambos subieron en la nave al terminar la conversación y la toma de decisión, fue Plo quien cerró las puertas en los controles sin prestar mucha atención debido al cansancio de la persecución y sus próximos quehaceres, un sonido de un raspado en el metal cerca de la entrada fue algo que oyó y asumió que era parte de la maquinaría, no le prestó mucha atención en realidad. Lo revisará a la mañana siguiente.

Notes:

:>

Grax si llegaste hasta aquí jsjdk.