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La ciencia de entendernos

Summary:

“—Así que… ahora eres novio de Luna —comentó Yuzuriha con un tono casual

—Así parece… pero es únicamente por conveniencia. Necesitamos todos los aliados posibles.

—¿Y qué pensará Gen de esto? —preguntó sin levantar la vista.
Senku frunció el ceño

—¿Qué tiene que ver Gen?

—Es tu novio, ¿no?

—¿Mi nov…?”

Tras una peligrosa infiltración y una herida que casi acaba con su vida, Senku y Gen encuentran un momento de tregua para enfrentar lo que realmente han estado evitando: hablar de ellos. Entre la incertidumbre y la batalla constante, se muestra un lado más vulnerable, y juntos descubren que la confianza y la comunicación son la mejor fórmula para seguir adelante.

Notes:

Pensé en como nunca se vio el punto de vista de Gen ni como se sintió estando infiltrado sin saber (o poco) de lo que pasaba dentro del Perseo. Estaría ambientado entre los cap 9 y 16 de la temporada 4 del anime

Esto fue algo que se me ocurrió un domingo por la mañana, es mi primer fanfic que escribo T-T no soy escritora y tampoco me iba de maravilla en lenguaje cuando estaba en el colegio xd

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

 

El suave vaivén del Perseo se mezclaba con el olor a sal y el tenue aroma a hierbas medicinales. Senku descansaba en una cama estrecha de la enfermería improvisada con el vendaje de su pecho gracias a los cuidados que Luna le había dado horas atrás. El eco distante del motor del barco y las voces apagadas de la tripulación llenaban el silencio.

La cortina que separaba la enfermería del pasillo se movió y Yuzuriha entró con una sonrisa tranquila, llevando consigo una pequeña bandeja con gasas limpias y un frasco de alcohol.

 

—Hora de cambiar ese vendaje—dijo con su sonrisa habitual acercándose a Senku y dejando la bandeja en una mesa cercana para ayudarlo a incorporarse con cuidado.

 

Senku soltó un leve quejido por la punzada en el pecho.

 

—Tch… nada que un poco de descanso no arregle —murmuró, aunque su expresión no convencía a nadie.

 

—Así que… ahora eres novio de Luna —comentó Yuzuriha con un tono casual, mientras le desenrollaba el vendaje viejo para acceder a la herida.

 

Senku alzó una ceja.

 

—Así parece… pero es únicamente por conveniencia. Necesitamos todos los aliados posibles.

 

—¿Y qué pensará Gen de esto? —preguntó sin levantar la vista, centrada en limpiar la zona con delicadeza.

 

Senku frunció el ceño.

 

—¿Qué tiene que ver Gen?

 

—Es tu novio, ¿no? —respondió ella con naturalidad—. No creo que le haga mucha gracia enterarse de que su novio ahora está con una chica.

 

—¿Mi nov…? Qué demonios quieres decir, no lo somos…

 

—Ay, por favor, Senku. Prácticamente pasan todo el día juntos, comen juntos, duermen juntos, todo el tiempo lo arrastras contigo al laboratorio, siempre preguntas por él cuando no está cerca… y ni hablar de cómo lo miras. —Sus manos seguían trabajando, firmes pero suaves—. Y si eso no es suficiente, el otro día los vi besándose y no quiero saber más de lo que hacen en su intimidad—Dice riendo.

 

Senku se quedó quieto, apartando la mirada hacia la pared, intentando ocultar el leve rubor que le subía a las mejillas.

 

—Bien… quizá sí somos... algo. Aún no sé bien qué. Pero sé que Gen entenderá la situación. Él me conoce, y yo lo conozco. Lo sabrá.

 

—Lo sé —asintió Yuzuriha mientras terminaba de vendarlo—. Pero igual creo que deberías hablarlo con él cuando se reencuentren. Yo me sentiría realmente mal si me entero que mi pareja está con otra persona mientras estoy lejos. Prométeme que lo harás.

 

Senku soltó un suspiro breve.

—No lo veo necesario… pero si lo pones así… bien. Lo prometo.

 

✼   ✼   ✼   ✼   ✼   ✼

 

Las voces del grupo se mezclaban con el chisporroteo de una fogata a medio armar. Por primera vez en días, no había disparos, explosiones ni planes contrarreloj: solo una pausa necesaria antes de continuar hacia el Amazonas. Todos ayudaban a armar el campamento improvisado en medio del desierto.

Ukyo se acercó a Senku, que estaba agachado revisando las piezas de las motocicletas.

—Ya terminé de hablar con los chicos que se quedaron —informó Ukyo con su tono sereno.

 

—Bien. Tendrán trabajo que hacer pronto —respondió Senku, sin apartar la vista de su tarea.

 

Ukyo dudó un momento antes de rascarse la nuca y continuar hablando.

 

—Eh… Senku, Yuzuriha dijo algo. Preguntó si ya hiciste lo que prometiste. No me dio más información al respecto.

 

Senku levantó una ceja y luego soltó un largo suspiro.

—Ah… eso. Mierda. Sí, creo que debería hacerlo… pronto.

 

Se levantó y dejó escapar una leve mueca al estirar la espalda. Miró hacia el otro extremo del campamento, donde Gen y Suika cargaban juntos un par de troncos para la fogata.

 

—¡Mentalista! —llamó Senku con voz neutral—Ven un momento, necesito hablar contigo.

 

Gen levantó la vista, arqueando una ceja con curiosidad, y tras dejar la madera cerca del fuego y despedirse de la pequeña, caminó hacia él. Ambos se apartaron unos metros del grupo, lo suficiente para ganar privacidad, aunque no lo suficiente como para evitar las miradas curiosas.

Chelsea, que estaba junto a Kohaku, Tsukasa y Chrome, observó cómo se alejaban.

—Uh… ¿así que Gen y Senku son pareja? —preguntó curiosa con una sonrisa traviesa.

 

—Ah, sí, ellos est— Chrome comenzó a hablar, pero Kohaku lo interrumpió a mitad de frase con un codazo en las costillas.

 

—¿Qué te hace pensar eso? —preguntó Kohaku con aparente inocencia, aunque su mirada advertía a Chrome que mantuviera la boca cerrada.

 

—Pues soy muy buena observadora. Se ven bien juntos— Dice sonriendo—. Además, cuando llegó Stanley, lo primero que hizo Senku fue agarrar a Gen de la mano y llevarlo hacia las motos. Yo estaba cerca, así que me arrastraron con ellos también.

 

Ay, estos tontos son demasiado obvios…

 

—Pues… se llevan muy bien los dos, eso es todo —respondió Kohaku, con una sonrisa nerviosa.

 

—Gen fue el primer despetrificado que se quedó en la aldea después de Senku, así que están juntos desde el inicio —añadió Tsukasa con calma.

 

—Como amigos, quiere decir. Je, je —agregó rápidamente Kohaku, intentando cortar el tema.

 

—¿Cómo? Pero si ellos son— Chrome volvió a abrir la boca, y Kohaku lo interrumpió de nuevo con un golpe en la cabeza.

 

✼   ✼   ✼   ✼   ✼   ✼

 

Senku y Gen se habían apartado lo suficiente como para que nadie escuchara, pero no tanto como para quedar fuera del alcance de un grito si algo pasaba.

Senku no sabía cómo iniciar la conversación. Desde que se habían reencontrado, apenas habían cruzado palabras a solas. Gen actuaba como si todo estuviera bien cuando estaba con los demás, siempre con esa sonrisa impecable, pero él lo notaba: un ligero cambio en su mirada, en su tono, en la forma en que mantenía cierta distancia física. Nadie más lo percibía. Solo él.

Quizás Yuzuriha tenía razón. Debía hablar con él. Pero hablar de sentimientos no era precisamente su especialidad.

 

—¿Pasó algo, Senku-chan? —preguntó Gen, con esa sonrisa pulida que a ojos de cualquiera sería convincente, pero que para Senku era la más falsa que jamás había visto—. ¿Necesitas que el Dr. Xeno vuelva a echarnos una mano?

 

—Gen… —inició Senku, tanteando las palabras, dudando por como empezar la conversación—. Gracias por infiltrarte con el Dr. Xeno. Estuvo bien. Pero… perdón por haberte puesto en peligro. Debió ser duro estando solo.—Quiso empezar por el principio, haberle dejado esa tarea debió ser agotador además de peligroso.

 

Gen intentó desviar con ligereza.

 

—Aww, ¿así que Senku-chan estuvo preocupado por mí? —bromeó—. No es nada. Como tú siempre dices, todos en el Reino de la Ciencia tienen una tarea, y ese era mi momento.

 

—Fue ingenioso buscar al más fuerte y resistente… y reemplazarlo por mí.

 

—Ah, sí… debo pedirle disculpas a Taiju-chan por eso. Lo puse en peligro y por poco le disparan —suspiró, bajando un poco el tono—. Pero aun así… fallé en mi tarea.

 

Colocó una mano sobre su rostro, y la sonrisa que había mantenido empezó a desvanecerse.

 

—De todas formas, descubrieron mi mentira… y lograron dar contigo. Yo estaba cerca del Dr. Xeno cuando Stanley le informó que había completado su misión. Había logrado dispararte.

 

Senku lo observaba en silencio, notando cómo las palabras de Gen se volvían más rápidas y temblorosas.

 

—Luego lo oí de parte de los chicos usando el pendiente que hiciste, lo llevé a escondidas. Escuché a Ryusui-chan decir unos números que no parecían aleatorios. Revisé en mi cabeza, uno a uno, todos los códigos de criptografía que conocía… hasta que descifré el mensaje que decía “Dispararon a Senku”.

 

Gen tragó saliva, llevando sus manos a su rostro.

 

—Una parte de mí pensaba que, de alguna forma absurda, te las habrías ingeniado para esquivar el disparo y seguir vivo. Pero… otra parte… —su voz se quebró apenas— otra parte estaba convencida de que no lo lograrías. Que… que nunca más podría volver a verte. Y encima yo no estuve ahí… —ahora sus manos temblaban visiblemente. No había nadie más cerca, así que por fin podía dejar salir lo que había estado reprimiendo—. No podía dormir. No podía concentrarme bien en lo que decía el Dr. Xeno. Todo en mi cabeza era esa imagen de ti… herido, probablemente muerto, y yo sin poder llegar hasta ti. La incertidumbre me estaba matando. Cada que podía volvía a colocarme el auricular a escondidas para ver si podía escuchar algún mensaje, algo que me diera una pista de lo que sucedía.

 

Inspiró hondo, intentando recomponerse, pero sus ojos ya estaban húmedos.

 

—Y entonces… escuché otros números. La voz de una chica que no conocía diciendo: “Tengo novio, su nombre es Senku”.

 

—Ah, sobre eso— Quiso empezar Senku pero Gen lo interrumpió

 

—No sabes cuán aliviado me sentí de escuchar eso—Senku lo miró sorprendido—. Había dicho tu nombre, lo que significaba que estabas bien, o al menos vivo. Me aferré a eso. Era lo único que me mantenía funcionando hasta que,—Gen dio una pausa leve y continuó mirándolo con sus ojos llenos de lágrimas y una mirada más fría— días después, escuché por boca del Dr. Xeno que habían iniciado una batalla aérea contra Stanley con un avión que apenas se podía mantener en vuelo con Ryusui de piloto y SENKU de copiloto, aun estando herido, sin haberse recuperado del todo—ahora lo miraba con un toque de molestia— ¡¿Acaso no sabes lo peligroso que era eso?!

 

—Am… yo… —Senku titubeó, no sabia que decir, aún estaba procesando todo lo que Gen decía ¿por qué estaba molesto entonces? ¿no era por Luna?

 

—Senku, no eres inmortal ni mucho menos un robot de titanio. Eres humano. ¡Puedes morir! ¡Ya estabas malherido y aun así te subiste a ese avión! Voy a hablar seriamente con Ryusui-chan sobre esto. ¡Le haré pagar cien mil dragos por dejarte subir! —Gen hablaba rápido con una mezcla de tristeza y enojo, pero debajo de todo estaba ese miedo que ya no podía ocultar.

 

Senku bajó un poco la mirada.

—Lo siento… No pensé mucho en las consecuencias, pero estaba seguro al diez mil millones por ciento de que lograríamos salir de esa.

 

—Sí. Y por poco no lo logras —replicó Gen molesto, ahora con un tono más bajo pero igual de dolido—. Senku, sin ti todo se vendría abajo. ¿Quién más podría revivir a toda la humanidad si no eres tú?

 

Senku dio un paso adelante y tomó su mano.

—ya dije lo siento, estoy bien, ahora lo estoy—Sin decir más, tiró suavemente de él para abrazarlo, tratando de calmar al chico que tenía delante. Sabía que lo que había hecho fue irresponsable y que se merecía más que nadie ese regaño. Permanecieron así unos minutos mientras Gen se calmaba del todo, hasta que Senku rompió el silencio.

—Pero espera… ¿es por eso que estabas molesto y evitándome? ¿No era por lo de Luna?

 

Gen soltó una pequeña risa, alejándose apenas para mirarlo a los ojos sin romper el abrazo.

 

—Por favor, Senku-chan… te conozco perfectamente. Sabía que era uno de tus planes para conseguir aliados. Un compromiso de conveniencia.—dijo como si fuese lo más obvio

 

—Agh… le dije a Yuzuriha que no había que preocuparse por eso…

 

—Jajaja… aunque si quieres, podría hacerte una escena de celos. —Gen fingió un llanto dramático—. “¡Cómo pudiste hacerme esto en mi ausencia, Senku-chan!”

 

Ambos rieron.

 

—¿Pero algún día le dirás a Luna que en realidad no son novios como ella cree? —preguntó Gen, recuperando un poco la seriedad.

 

—En algún momento se enterará. Ya verá ella cómo se lo toma.

 

—Eso es cruel, Senku-chan…

 

Senku sonrió y lo atrajo para besarlo. Siempre tuvo razón: no había nada de qué preocuparse. Se conocían a la perfección. Gen respondió al beso, pero luego se separó con una expresión burlona.

 

—aunque si sales con Luna, no debería importarme… —dijo con picardía.

 

—¿Qué quieres decir? —preguntó Senku, confundido.

 

—Nunca me pediste ser tu pareja. Técnicamente no somos novios, así que estarías libre de salir con quien quieras… y yo también.

 

—Ni en diez mil millones de años te dejaría salir con otra persona —replicó Senku con media sonrisa—. Tú mismo dijiste que iríamos al infierno juntos… y ahí es donde vamos a ir.

 

Lo volvió a besar, esta vez con Gen riendo entremedio. No había compromiso verbal, pero lo que tenían no necesitaba nombres ni promesas explícitas. Era suyo, único, y bastaba con saberlo.

 

Cuando el beso terminó, Senku tomó su mano y comenzó a caminar de regreso hacia la fogata.

—Cuando todo este lío acabe, te propondré matrimonio.—Soltó de repente Senku

 

—¿Matri… QUÉ!? —Gen se detuvo, atónito.

 

—Jajaja… ya lo verás. Así todos sabrán que ninguno de los dos está disponible… ni siquiera para relaciones por conveniencia.

 

Gen todavía no lograba procesar lo que Senku había dicho, y mucho menos el descaro con el que lo soltó, pero mientras volvían al campamento de la mano, sintió cómo todo el peso acumulado durante aquellos días comenzaba, por fin, a desvanecerse. Las voces de los demás y el crujir de la leña en la fogata parecían muy lejanos en comparación con el calor que sentía en su mano. Tal vez el mundo aún estaba al borde del colapso y todavía les quedaban mil peligros por enfrentar, pero en ese instante, con Senku a su lado, Gen supo que podían con todo… y que, aunque no lo admitiera en voz alta, ese “matrimonio” sonaba menos descabellado de lo que creía.

Notes:

En mi mente sonaba gracioso como contaba la historia Chelsea, asique me di la tarea de dibujarlo tal como lo imaginé
Dibujito
No soy dibujante, intente dar lo mejor de mi Jajajajaj