Chapter Text
Había tomado aquel vuelo emocionado.
Su fascinación y felicidad se debía a que volviendo de aquel viaje ya no habría número seis en su camino.
Aún recordaba haberse reunido con sus compañeros para planificar cuidadosamente sus movimientos.
"Tenemos que hacer algo" fue lo que su voz pronunció antes de ponerse en marcha
Aún recuerda ese estadio repleto de cánticos, vitoreando ese número siete que tanto amaba. Wonbin recordaba aquella emoción de haberse parado en aquel escenario sabiendo que ese público anhelaba tanto como él una presencia cercana, y tan lejana a la vez.
"No más seis, ese número desaparecerá"
Recordó la euforia que sintió aquel día, el haberse ido a dormir tan feliz y tranquilo después de tanto tiempo.
Pero también recordó ese mensaje de texto acabándolo por completo.
"Lo siento chicos.
Realmente lo intenté, pero ¿Cómo puedo seguir manchando el camino de las personas que tanto amo? Chicos, lo que más quiero y deseo para ustedes es felicidad y amor, conmigo entre ustedes es un objetivo poco realista.
Los amo, pero por favor, respeten mi decisión."
Leyó aquel mensaje de texto, con sus manos temblorosas y un nudo en la garganta.
Recuerda a Sohee suplicándole a sus managers moverse, suplicando que detuvieran los preparativos. Recuerda a Eunseok maldiciendo al aire a tantas personas como fue posible. Recuerda a Shotaro y a Chanyoung marcándole a aquel chico sin cesar, sin éxito.
Recuerda haber leído ese mensaje individual en su buzón de entrada.
"Lo siento hyung, gracias por creer en mí, gracias por confiarme estos sentimientos sinceros y puros. Pero no puedo permitir que una persona con deseos y amor tan significativos como tú sufra de esta manera. Hyung... Tú y yo, en realidad no podemos ser posibles"
Y aunque no se dio cuenta en su momento, un total de setenta y siete llamadas salieron de su teléfono sin éxito hacia Hong Seunghan.
Wonbin aún recuerda tener el corazón devastado.
"El comunicado está afuera. Seunghan ya no es parte de riize, Seunghan ya no es parte de nosotros"
Solo recordaba la voz fina de Sungchan con su teléfono a la mano.
Desde ese momento, Wonbin solo sintió un enorme resentimiento creciendo dentro de su ser, mezclado de tantas emociones negativas ¿Cómo podía continuar si su alma acababa de ser destruida en mil pedazos?
Simplemente no podía, Wonbin no soportaba la presión ejercida de los medios y de sus supuestos fans.
Sin mirar hacia otro lado, desde que bajó de ese avión hasta que estuvo en el automóvil su mente no podía concentrarse. Fue tanto que, en un abrir y cerrar de ojos se encontraba ingresando a su dormitorio junto a los demás chicos. En ese instante, volvió a sentir aquellas punzadas en su pecho nuevamente.
Dejó caer el bolso que llevaba consigo y entró caminando a aquella habitación que había estado abandonada desde hace meses atrás. Entro furioso, con ardor en los ojos y un nudo en la garganta, no podía creer que hace unos días se había ido con la idea de ya no volverla a ver vacía. Revisó el clóset, después la cómoda junto a la cama, no había nada, incluso la cama estaba sin sus colchas, fue como si nunca nadie hubiera habitado en ella.
Las paredes que estaban adornadas de fotografías, posters, repisas y demás cosas, estaban vacías, lo que le daban vida ya no estaba.
—No hay nada— pronunció en un hilo de voz. —¡¿Por qué no hay nada?! ¿Esto era lo que querían? Maldita sea, se aprovecharon ¿Ni siquiera pudieron esperar doce putas horas? ¡¿Incluso vaciaron su habitación?! —
—Él ya no vivía aquí de todos modos. — comentó uno de sus managers.
Wonbin tuvo el instinto de irse contra él, y juraba que lo haría si tan solo Eunseok no lo hubiera tomado de la mano.
—Tú, ellos, todos ustedes son unos putos mentirosos, son unos putos malditos mentirosos. Son unos putos cobardes, idiotas ¡¿Por qué dejaron esas putas coronas ahí afuera?! Ustedes son unos bastardos ¿Él de verdad tenía que sufrir esto?—
—Wonbin, basta ya, basta. —
—¿Y ustedes por qué actúan de esta manera? ¿Por qué están tan tranquilos? Maldita sea, lo vetaron, pisotearon su dignidad ¿Por qué no dicen nada? ¿No se supone que éramos un equipo? —
—Wonbin, contrólate, yo también no puedo creer lo que está pasando— nuevamente la voz en un tono bajo de Eunseok cerca de su oído susurró —Si queremos traerlo de vuelta tenemos que ser mucho más inteligentes que esto ¿Me entiendes? —
Wonbin temblaba de tristeza, sentía un enorme vacío en su pecho. Sus lágrimas no evitaron rodar por su rostro. Había muchas cosas que él no comprendía, pero quería deshacerse de este sentimiento tan horrible.
—Descansen. Mañana salimos a Japón. — Fue lo último que aquel hombre logró pronunciar antes de retirarse.
Todo se equipo abandonó el departamento después de aquella situación, consideraban que lo mejor era darles su espacio, sin embargo, el golpe de realidad azoto a cada una de las seis personas que residían en aquel lugar.
—¿A dónde vas? — Shotaro notó como Wonbin estaba a punto de cruzar aquella puerta. –Te acompaño. —
—Necesito aire fresco, y también quiero estar solo. — Dicho esto, abandonó el departamento.
Un taxi ya lo estaba esperando fuera del edificio. Llevaba ropa completamente diferente a su habitual estilo, esto para poder pasar desapercibido.
Parecía que su mente había abandonado su cuerpo, no podía procesar ni formular ningún tipo de pensamiento concreto.
El camino fue en extremo silencioso. Llego a su destino y no supo porque se sentía tan miserable. Deambulo entre aquellos edificios familiares, hasta llegar a una explanada completamente plana al aire libre, podía percibir rastros de contaminación en el piso, aún no estaba listo por completo.
Había visto fotografías de aquel lugar durante los últimos dos días, lugar que ahora se sentía sombrío, triste, con una vibra pesada. Diviso a trabajadores limpiando el lugar, llevándose aquellas coronas, haciendo el trabajo sucio. Mientras seguía en su andar encontró un trozo de papel.
"RIIZE is six"
Sabía a lo que se exponía al venir al lugar. Muy dentro de su ser deseaba que todo hubiera sido mentira, que al llegar no encontraría nada fuera real, pero al comprobar todo con sus propios ojos, se sintió débil, sin valor…
—Lo siento joven, el trabajo de limpieza aún está en proceso ¿Puede dármelo? —
Wonbin hizo contacto visual con aquel señor, cualquiera que estuviera cerca podía darse cuenta del rojizo tono en los ojos de Wonbin, quien nuevamente estaba al borde de las lágrimas.
Tal vez se dio cuenta de quién era él.
Tal vez ni siquiera tenía idea, pero, nuevamente se disculpó hasta que soltó aquel papel largo y lleno de palabras hirientes.
Se dio la vuelta y sacó su teléfono.
"Estoy aquí, en la esquina" leyó entre sus notificaciones. Camino hasta dar con el punto indicado para después aubirse al automóvil en la parte del copiloto.
—¿Estás seguro? — aquel chico que no era mayor que Wonbin le miró fijamente.
—Si. llévame a Goyang. —
—Wonbin, aún no estás listo, hay que dar un poco d— pero fue interrumpido.
—Hyung, quiero intentar traerlo, al menos una última vez... Por favor... Sólo por esta vez— y otra vez fue incapaz de controlar su llanto. Lo necesitaba, de veredas lo necesitaba.
Quería llorar.
Quería gritar.
Quería ser él mismo en destruir aquellas coronas.
Quería tantas cosas, pero era incapaz de hacerlo.
Su llanto, sus acciones, su vida y su futuro estaban monetizados, no era dueño de su propia vida, no podía darse el lujo de llorar. Tenía que cuidar quien lo observaba, tenía que ser perfecto, tenía que fingir ser feliz incluso si no lo era. Es por eso que se sentía tan impotente, tan miserable; llorando en un automóvil en marcha, sintiendo que al menos ahí podía liberarse de aquellas emociones de las que no podía permitirse sentir en público.
Después de unos minutos de lloriqueos, Wonbin pudo controlarse.
—Mi tía me marcó para ver si habías hablando conmigo, al parecer no le has contestado. —pronunció aquel chico con el propósito de romper aquel silencio incomodo.
—No quiero hablar con nadie, no me siento con ánimos—
–Wonbin, simplemente no te cierres, por favor. — Después de aquella suplica, ninguno volvió a pronunciar palabra alguna.
Goyang no estaba lejos de Seúl, así que tardaron menos de cuarenta minutos para llegar a su destino exacto, una casa de dos pisos.
—Te dejo aquí, cuando vayas a salir, me mandas mensaje para volver. Daré unas cuantas vueltas para darte algo de tiempo. —
—Gracias hyung, en verdad, gracias. — Bajo del automóvil y camino hacia la entrada de aquella casa. Toco el timbre un par de veces hasta que una figura femenina lo recibió.
—Wonbin, hijo ¿Qué haces aquí? — La señora Hong era una persona tan cálida, desde el primer que compartieron juntos pudo darse cuenta que todas las cualidades de Seunghan habían sido heredadas de su madre.
—Madre — al pronunciar aquella palabra, la mujer se hizo a un lado y lo dejó pasar lo antes posible.
—Madre yo no sabía que pasaría esto, de verdad que intenté protegerlo, pero, madre... Si él me hubiera esperado, esto no…—
Tan pronto como entro sintió la necesidad de dar explicaciones, quería dejar en claro que el no quería esto, que no estaba de acuerdo con los actos sucedidos.
—Bin, mi niño está cansado... Trabajo tan duro durante toda su vida, y esas personas malvadas le arrebataron todos sus esfuerzos. Desde que nació, desde que era un niño pequeño él siempre fue un niño bondadoso Wonbin, un niño muy bien portado, un niño dulce y atento... No entiendo como estas personas fueron tan horribles con mi niño. No ha comido desde ayer, se la ha pasado en su teléfono, y desde que llegó de hablar con la empresa, no ha salido de su habitación... Dios. — ambos compartieron palabras con un aspecto tembloroso, ambos querían proteger a Seunghan. Y aunque Wonbin intento ser fuerte ante aquella madre que lloraba desconsoladamente, le fue imposible, conocía el sentimiento, pero era incomparable a su sentir.
Hablaron un poco más, intentando dejar el tema de laso, aunque les fue imposible, ambos tenían sus sentimientos a flor de piel. Después de unos minutos, pidió permiso para subir por aquellas escaleras, y aunque tuvo luz verde para hacerlo, al llegar frente a aquella puerta familiar tembló, no sabía lo que pasaría.
Tocó ligeramente un par de ocasiones, pero no hubo respuesta, así que giró el picaporte lentamente y entró de manera sigilosa a la habitación. Seunghan estaba dormido, o al menos parecía que lo estaba.
Cerró la puerta, y la oscuridad invadió el lugar, camino hacia la cama, y con toda la tranquilidad del mundo se acostó. De manera automática abrazó a la persona que se encontraba ahí.
—Lo siento, yo debí de estar ahí... Lo siento Seunghan, pero por favor, no me dejes, ahora ni nunca– susurró de manera suplicante, como si su vida dependiera de ello. Sabía que no estaba dormido, que lo estaba escuchando perfectamente. —
—¿Puedes regresar? —
—Hyung... — El silencio invadió aquella habitación. Wonbin sabía que no volvería aceptar, no después del trato tan atroz que recibió.
—Tu mamá me dijo que no has querido comer. — intento cambiar la dirección de la conversación, pero nuevamente no hubo respuesta. —Seunghan, si yo tuve que ver en tu decisión, regresa. No te voy a molestar nuevamente con el tema. pero de verdad... Te necesitamos. Yo... te necesito—
—No tienes que ver nada en mi decisión, en realidad, bueno, sí, pero no en la forma en que piensas. No quiero ser una carga, mucho menos un estorbo hyung—
—No lo eres— interrumpió seguro de su intervención.
—Hyung, esto no es solamente por mí. Cuando pusieron esas cosas frente a la agencia, mamá lloro demasiado... Todos lloraron, y no, no quiero verlos triste otra vez, tal vez si hice algo malo, o tal vez no, aún no lo sé. Pero de lo que estoy seguro es de que no quiero que se vuelva a repetir esto. Por favor hyung, déjame ir esta vez, es lo mejor para todos—
Finalmente, después de haber estado hablando a ciegas volteo a verlo, aunque era casi imposible por la poca iluminación, pudo volver a ver su rostro después de tanto tiempo. Con su dedo pulgar, dibujó marcas imaginarias por su mejilla, mandíbula y cuello, intentando aligerar la tensión que se sentía en el aire.
—El problema es que no quiero dejarte ir. — confesó.
—Hyung... ¿No me quieres dejar ir porque realmente me necesitas en el equipo, o no me quieres dejar ir por lo que sientes por mí? —
Por primera vez en ese día no supo qué responder. Nunca llegó a planteárselo de esa manera, tenía razón en tener aquella duda, y ahora que lo pensaba ¿Cuál era la respuesta? Pensó tanto, pero no pudo llegar a una conclusión.
—Mañana saldremos a Japón— nuevamente desvió la dirección de la conversación.
—Mucha suerte— No podía entender el porque Seunghan iba en contra de sus palabras, quería detenerlo.
—No podemos hacerlo sin ti. —
—Hyung, funcionaron bien como seis durante casi un año, pueden lograrlo—
—No de esta manera. — No quería hacerlo de esta manera. La primera vez solo fue algo temporal, pero ahora sería permanente.
—Hyung—
—Ya no me llames hyung—
—¿Por qué? —
—Porque es un signo de hermandad... Y yo... yo no quiero tener esa relación contigo—
—¿Cómo debería decirte? —
—Wonbin, sólo... Wonbin—
El silenció reinó entre ellos dos, la conversación se volvía confusa cada vez más, su intereses personales y profesionales estaban estrechamente relacionados, y ninguno de ellos dos sabía cómo separarlos.
Evento tras evento en japón, Wonbin se sentía agotado. Aun podía recordar el cómo Sohee casi perdía la conciencia, no podía averiguar si era por el cansancio, o era esta situación que estaban viviendo.
Todo se sentía tan mal.
Tan agrio.
Tan horrible.
¿Como podrían seguir de esta manera?
No había día en el que no se sintiera tan mal. No había día en el que Sungchan no fuera a tocar a su puerta para poder llorar en su hombro.
No había día en el que no escuchara los pequeños quejidos que hacía Sohee mientras dormía.
No había día en el que no notara los ojos decaídos de Eunseok durante sus largas jornadas de trabajo.
Tenía mucho dolor en el pecho, pero ¿Qué podía hacer?
Finalmente, el día de aterrizar a china había llegado, la peor parada que hubiera podido imaginar. Quedó asqueado completamente.
Aquel día en el que el staff corrió tras los mánagers informando que había una gran multitud, lo que no era inusual, pero, esa multitud llevaba algo inusual
—Son banners, la mayoría dice el lema con seis miembros, y otros hacen alusión a... —
—Nos iremos por otra salida, no pasaremos por ahí— interrumpió uno de sus managers. Estaba agradecido, porque en cuanto subieron al auto tomó rápidamente su teléfono e indagó que era lo que había en exactitud.
Foto tras foto.
Frase tras frase.
Su coraje iba en aumento, solo quería salir del auto y confrontar a esas personas, tenía tantas ganas de gritar y decirles que eran unas escorias, y probablemente lo hubiera hecho si no hubiera sentido una cálida mano sobre la suya.
—Tranquilo, no pasamos por ahí, es una manera de decir que no apoyamos su comportamiento— Shotaro sonrió mientras dirigía su mirada hacia Wonbin. —¿Me dirás que te dijo Seunghan cuando fuiste a verlo? —Y esa pregunta lo alarmó, porque nunca mencionó que había ido a reencontrase con Seunghan, y no tenía planeado decirlo.
—Tranquilo, no se lo diré a los demás— palmeó ligeramente su espalda —¿Cómo está? ¿Como lo viste? — su preocupación era sincera. Para Shotaro, Seunghan había sido su primer maknae, constantemente repetía que formo parte de la educación del chico.
—Él... él no había querido comer durante estos días, pero su madre ha insistido, así que espero este un poco mejor— contestó en voz baja.
—Lo hará, no te preocupes, lo menos que querrá es ocasionarle una preocupación a su mamá ¿Verdad? Siempre es así. —
—Si, tienes razón hyung—
—Y ustedes dos ¿En qué términos quedaron? —
—No lo sé... Sabes, no era momento y lugar para aclararlo— también se sentía un poco incomodo al hablar del tema.
—Tienes razón Wonbin—
—Supongo. —
—Terminemos con este horario y después volveremos a Japón. Toma este tiempo para pensar en lo que harás, también dale tiempo para que piense las cosas, si de verdad tienen un sentimiento mutuo y fuerte, esto no será un impedi—
—Hyung, la razón por la que este de esta manera no es porque me guste, sino porque... hyung... ¿Merecía todo este odio? ¿Él en realidad es una mala persona? — Wonbin se sentía confuso. Él sabía que clase de persona era Seunghan, pero necesitaba tener una confirmación de alguien confiable.
Hoy era el día en el que regresaría...
Habían planificado cuidadosamente este escenario, todo había sido modificado para recibirlo, pero estar ahí ahora, dando palabras de aliento y juntar sus manos para darse ánimo ¿Era siquiera posible?
Salir frente aquellas personas fue un proceso doloroso, tener que cubrir aquellas partes, era insufrible. Antes podía ser soportable debido a que sería momentáneo, pero ahora, era permanente. Los seis terminaron el espectáculo más cansado de lo normal, no por la presentación en sí, sino, por el significado que traía consigo.
Wonbin dispuesto a dormir, cuando escucho un par de toques en su puerta, estaba tan cansado que levantarse de la cama era un reto, solo pudo hacerlo hasta que oyó la suave voz detrás de aquella madera.
—Hyung... ¿Podemos hablar? — Su sorpresa fue aún más grande al ver a las cinco personas detrás de él. Se hizo a un lado para ceder la entrada. Y una vez dentro, tomaron asiento donde pudieron, se avecinaba una larga plática.
—Supongo que has visto ¿no? Hay tanto caos fuera de la agencia, muchos proyectos, parece que no tienen planeado parar... — vaciló.
—Han buscado la forma de quitarlos, pero no pueden, no quieren detenerse—
—Además, esto seguirá. Nuestro fandom... Ellos nos apoyan, pero no serán capaces de vernos en esta formación— confesó un cansado Sungchan.
—¿Y nosotros somos capaces de vernos de esta manera? —
El silencio reinó por primera vez en aquella habitación de hotel.
—Mi padre dijo que, si tenemos planeado el hacer algo, lo mejor es movilizarse por debajo de la mesa, pero lo más rápido posible. Tenemos que aprovechar la relevancia de esto para tener el mayor apoyo posible... Aunque no sé qué es lo que debemos hacer exactamente, y es más complicado porque no estamos sincronizados para nada con hyung. No nos contesta los mensajes, y lo único que he escuchado es que se está aislando cada vez más. —
—Wonbin, has sido el único en hablar con él ¿Verdad? — Eunseok trataba de medir sus palabras para no incomodar el ambiente.
—Si... —
—¿Cuál es su posición respecto a esto? —
Wonbin se perdió en sus pensamientos ¿Conocía en realidad la postura de Seunghan? Tal vez si lo sabía, pero le daba miedo confesarlo en voz alta.
—La misma que la agencia. Después de eso, no sé nada más—
Días pasaron después de aquella reunión en esa habitación de hotel, las ideas estaban en progreso, no tenían planeado desistir esta vez, sin embargo, hubo algo que los detuvo frenéticamente.
"SM Entertainment anuncia que Seunghan está en proceso de preparación para su debut en solitario en la segunda mitad de 2025"
¿Qué significaba esta noticia?
En cuanto aterrizaron estaban dispuestos a ir directamente a la agencia, tenían cosas que decir. Estaban impacientes, querían nombrar cada una de las situaciones de las que no estaban de acuerdo, pero nuevamente sus deseos fueron negados, mandándolos directamente a su dormitorio.
Se encontraban molestos, de verdad lo estaban, pero todo sentimiento negativo desapareció completamente al entrar a la residencia y ver a una figura familiar.
—Hola chicos... Ha pasado un tiempo—levantó su mano mientras la sacudía ligeramente.
Verlo ahí, parado en el lugar de siempre se le hizo tan irreal ¿Cómo pudo entrar? ¿Por qué se encontraba ahí? ¿Cuál era la razón de su sonrisa fingida? Había tantas preguntas y ninguna respuesta.
—¿Qué haces aquí? — La pregunta se sintió como una bandeja de agua fría para todos los presentes, saliendo con una frialdad de la persona más inesperada de aquella habitación.
—Le pedí a la agencia dejarme hablar con ustedes antes de que saliera—
—¿O sea que estás de acuerdo con esta ridiculez, Seunghan? ¿Tienes idea de lo mucho que hemos estado haciendo para que vuelvas? En primer lugar ¿Por qué tomaste la decisión de salirte? Mandaste nuestros esfuerzos a la mierda ¿Te duele? A nosotros también, acabamos de actuar en el escenario donde se suponía que estarías con nosotros, y ahora nos salen con este chiste de que serás solista ¿Con qué crees que estás jugando? —
—Sohee espera... —
—Estoy cansado, de verdad, trato de entenderte, trato de ponerme en tu lugar, pero, te has negado a reunirte con nosotros ¿Por qué? ¿Nos odias? ¿Por qué hasta ahora accedes a hablar con nosotros? — Fue como si ambos se hubieran quedado completamente solos en la habitación. —¿Nos odias? —
Y antes de que volviera a repetir aquella pregunta, se acercó a él para poder abrazarlo. Ambos lo hicieron, fundiéndose en un abrazo que necesitaban desde hace tiempo ¿Por qué estaban discutiendo en primer lugar? Se habían olvidado de la razón por completo.
—¿Nos odias? —volvió a repetir en un hilo de voz, esta vez, como una súplica hiriente.
—Nunca podría... Nunca podría odiarlos—
Pasaron unas cuantas horas después de encontrar a Seunghan en su dormitorio, por primera vez en mucho tiempo podían sentirse tranquilos y conformes a su alrededor. El tenerlo nuevamente en aquel lugar ayudó a cicatrizar una de las tantas heridas grupales que llevaban desde hace meses atrás. Fueron horas pesadas, desahogando tanto dolor, tanto sufrimiento, tanto despecho.
En ese instante, solo eran siete personas reunidas compartiendo sus sentimientos con sinceridad.
—Debería ser hora de irme, ustedes se encuentran cansados, y yo mañana tengo—
—¿Tienes que? — interrumpió Sungchan, esta vez con su tono natural de hablar.
—Una reunión con la agencia. — Los ojos de Seunghan divagaron en el suelo, sintiendo profundamente la culpa y vergüenza frente a sus ex compañeros de grupo.
—Seunghan— esta vez fue el turno de Eunseok en hablar. Su mirada dominante se instaló sobre el nombrado. —¿Quieres hacerlo? ¿De verdad quieres? Si me dices que no, en este instante llamaré un taxi e iré directamente a hablar con nuestros directivos, y esta vez no saldré de esa oficina sin una respuesta contundente. Haré que den de baja esa cuenta y te mudarás nuevamente con nosotros, simplemente dilo. —
—Hyung... Yo—
—Habla Seunghan ¿Por qué no puedes simplemente pedir ayuda cuando lo necesitas? Eso es algo que me mantiene pensando durante las noches ¿Por qué no nos llamaste? Si sentías presión habríamos buscado una solución juntos ¿Qué es lo que te detie—
—Basta. — intervino con una voz firme el mayor. Todos en la sala fueron sorprendidos por la actitud tomada de Shotaro, nunca antes habían visto eso en él, y a parte de Eunseok, él también había permanecido en silencio durante aquellas horas de charla. —Sé que tienes dudas, sé que puedes sentirte un poco frustrado, pero pensar en el que hubiera pasado no nos llevará a ningún lado. Tampoco cuestionar sus acciones solucionará esta situación. Estamos cansados, tanto física y mentalmente, a parte, ya pasa de media noche. — Esta vez volteo hacia el menor y se acercó a él tomando sus manos colándose frente a él —No te vayas ¿Sí? Mañana hablaremos con calma. No respondas si no quieres aún, te apoyaré en cualquier cosa que decidas—
Después de aquel momento tenso, entendieron que necesitaban descansar, las pocas horas de sueño era algo que los detenía para pensar con claridad, así que la mayoría se retiró para sus habitaciones, a excepción de dos.
—¿Por qué no vas a descansar hyung? —
—Me estoy asegurando de que entres a tu recámara—
—Sungchan hyung... —
—Tenemos cosas de las que hablar, Sohee tuvo razón al cuestionar porque no nos quisiste hablar desde el principio, pero también llego a entender tus temores y circunstancias. Medita lo que te ha preguntado Eunseok ¿De verdad quieres ir solo por este camino tan horrendo? —
Sin posibilidad alguna de poder salir, Seunghan entró a su antigua habitación. Estaba vacía, y en algún momento se sintió tan extraño encontrase nuevamente ahí. Mentiría al decir que estaba dispuesto a dormir, tantas cosas rondaban por su mente; es por ello que cuando escucho aquellos toques en su puerta, se levantó de inmediato y abrió.
—Hyung... —pronunció en voz baja.
—No podía dormir, así que vine a ver si tu… —
—Pasa— ambos se encontraban dentro de la habitación, al igual que semanas atrás, solamente que esta vez, la vibra era diferente.
—No le hagas caso a Sohee, a veces puede ser un poco rudo. —
—Lo sé, pero tuvo algo de razón en lo que dijo. No pensé en ustedes ciertamente, extraño estar con ustedes en realidad, siempre lo hago. —
—No te haré las mismas preguntas que Eunseok, así que medítalo con calma, sea cual sea tu decisión, voy apoyarte— por primera vez en esa noche, sus ojos volvieron a conectarse entre sí.
—¿Aún me quieres cerca, hyung? — Cambió la dirección de la conversación propósito.
Al escuchar estas palabras, Wonbin se acercó tomando las mejillas de Seunghan con ambas manos, para después unir sus labios abruptamente, comenzando con un vaivén ligero entre ellos. Instantáneamente el menor correspondió ante el acto. Caminaron hacia la cama, en donde Wonbin terminó sentado en horcajadas, sin interrumpir aquel beso frenético que los envolvía a ambos.
Instantes después, lo único audible en aquella habitación eran sus respiraciones agitadas, las cuales chocaban entre sí; y a través de la oscuridad, Wonbin pudo divisar el rostro sonrojado de seunghan, en donde delineo cada facción, donde diviso cada detalle de su rostro. Su nariz comenzó a frotar su rostro, para posteriormente, unir sus frentes en un simple acto de gentileza.
—Aún te quiero cerca, Hani... Pero si tenerte cerca implica hacerte sentir mal, entonces no lo quiero, es complicado... Porque hay ocasiones donde quisiera tomar tu mano y salir corriendo, dejando atrás todo esto, pero a la vez... Si decides ir en esa dirección, lo entenderé, y te apoyaré, pero, no me alejes de tu lado— suplicó.
—No te alejaré—
—Seunghan— pronunció de una manera poco audible, meditando lo que diría a continuación, y al escuchar su respuesta, las palabras salieron automáticamente. —Puedo ser silencioso—
El sol aún no alumbraba la ventana a su costado cuando sintió su teléfono sonar, preocupado de poder despertar a la persona a su lado, contesto inmediatamente.
—Dígame—
—Tienes quince minutos para salir. En el estacionamiento está un auto esperándote, tenemos que ajustar los términos de tu contrato y comenzar andar el plan debut. —
—Espere, no me encuentro en casa de mis padres, estoy en otro—
—En el dormitorio de riize– interrumpió la persona al otro lado del telefono– lo sé, por eso tienes ahora trece minutos. Sal lo antes posible, y procura que ninguno se dé cuenta, no necesitamos un número más. —
No entendía cómo es que sabían que había pasado la noche allí, aunque pensándolo bien, era totalmente predecible.
Al llegar al auto, saludó al señor Lee, quien no rebasaba los treinta y cinco años, era alguien joven y le inspiraba confianza, por ello lo había seleccionado para ser parte de su equipo; el manager Lee le causaba seguridad, mientras que el gerente Kim le causaba ansiedad, escuchar su voz en la llamada le hizo pensar que sería él quien estuviera esperándolo, por suerte no fue así.
—Gracias por venir por mí, señor Lee—
—Seunghan, Seunghan, pequeño Han, tienes suerte de que yo esté aquí contigo. — todos en el equipo sabía lo poco favorecido que era aquel chico, y al conocerlo, no tardaron en tomarle estima.
—Lo sé, muchas gracias. — Después de aquella mini plática, ambos permanecieron en silencio durante todo el trayecto.
Seunghan reconocía aquel lugar como la palma de su mano, sabía que se estaban adentrando al estacionamiento de la empresa, en realidad, tenía miedo.
Desde lo ocurrido ese día, tenía miedo de acercarse a ese lugar, tenía miedo de encontrarse con personas que no lo quisieran, tenía miedo de absolutamente todo.
Podía notar como el elevador subía cada vez más niveles, y con ello, su ansiedad también incrementaba ¿Qué tendrían que platicar con él tan urgentemente a las seis y media de la mañana?
Al abrirse las puertas de su elevador en el piso indicado, se encontraron con un grupo de personas esperándolos. Saludó como de costumbre, para después adentrarse a la sala de juntas. Ahí sentados estaba el gerente Kim, junto a más personas. Estaba el equipo de planeación, el de marketing, productores, letristas, escritores, directores de diseño e imagen, estilistas, dos profesores de baile y tres de canto. Seunghan sabía para lo que estaba ahí, y tenía miedo.
—Como sabrás, tu debut es un plan completamente nuevo, ya que no teníamos contemplado debutar a un solista sin una base coreana, será complicado, pero como verás, hay un grupo aproximado de veinticinco personas alrededor de ti, y todos tenemos el mismo objetivo: tu debut. Puedo ofrecerte una fecha aproximada de la segunda mitad del próximo año. Un mini álbum, promoción en shows musicales, dos videos musicales oficiales, y podemos negociar la asistencia a programas de variedad, aunque será un poco complicado debido a tu estatus actual—
Una noticia así, soltada como bandeja de agua fría cayó sobre sus hombros
"¿Quieres hacerlo? ¿De verdad quieres? Si me dices que no, en este instante llamaré un taxi e iré directamente a hablar con nuestros directivos, y esta vez no saldré de esa oficina sin una respuesta contundente. Haré que den de baja esa cuenta y te mudarás nuevamente con nosotros, simplemente dilo"
Recordó abruptamente las palabras de Eunseok ¿De verdad quería hacerlo?
—Tienes a un equipo grande, así que solo debes concentrarte en entrenar un poco más duro, salir de twitter y mucho menos entrar a tiktok. Tienes que tener tu mente despejada y estar listo para tus lecciones intensivas de ahora en adelante—
Seunghan sabía que la agencia estaba haciendo todo lo posible para asegurar su permanencia, pero no con riize.
—Ahora, este equipo va a ser tu aliado para alcanzar el máximo de tu potencial. —
No pudo calcular con exactitud, pero sabía que habían durado mucho tiempo. Fueron estrategias expuestas, conceptos propuestos y una gran lluvia de ideas, de las cuales no sabía cuál sería la indicada para él.
Al final, todos se retiraron amablemente del lugar, dejándolo solo con el agente Kim y el manager Lee.
—Tienes un futuro asegurado, así que, lo único que te pedimos a cambio son tres cosas; que seas disciplinado, no busques más problemas, y que... Te mantengas alejado de riize, sobre todo de Park Wonbin, entiendes a lo que me refiero ¿Verdad? —
Al escuchar lo último, solo pudo sentir una inmensa corriente recorrer su cuerpo completamente.
¿Qué sabían exactamente de lo que pasaba entre él y Wonbin?
Después de aquellas confusas reglas, su mente reprodujo como búcle las ultimas palabras en su trayecto de regreso a casa.
—Tienes un futuro asegurado, así que lo único que te pedimos a cambio son tres cosas: que seas disciplinado, no busques más problemas y que... te mantengas alejado de RIIZE, sobre todo de Park Wonbin. Entiendes a lo que me refiero, ¿Verdad? —
—No, no entiendo. —
—Tu imagen está por los suelos. Todo el mundo cree que eres un adicto al tabaco y propenso a causar problemas. ¿Estás bien con el hecho de arrastrar a Wonbin al mundo en el que estás sumergido? —
No, no estaba dispuesto a sumergir a una persona tan valiosa como Wonbin, incluso si eso significaba interponer una barrera entre ellos. Lo haría porque para Seunghan, no había nada más valioso que la felicidad de sus personas amadas.
Toda la situación desembocada por la invasión hacia la privacidad de un adolescente trajo consigo consecuencias negativas, no solo para Seunghan, sino para las personas a su alrededor.
—Tal vez esto es lo que buscaba desde el principio... —
—Sungchan hyung, no puedes hablar de esa manera. — intervinó Chanyoung,
—¿Entonces qué esperas que piense? Se ha acostumbrado a tomar decisiones de manera solitaria. Una carrera sin estorbos sería lo ideal para él. —
—Seunghan no es así. Él seguramente se vio acorralado y—
—Chanyoung... Incluso Eunseok intentó hablar para encontrar una solución juntos. Para poder… —
Wonbin finalmente se levantó de su asiento. Tenía que tomar aire fresco cuanto antes.
Las actitudes presentadas últimamente por parte de sus amigos le tenían un poco molesto; el temperamento de Sungchan tendía a reaccionar negativamente, y la actitud aislada de Seunghan para ni siquiera contestar el celular.
Su cabeza era un laberinto sin salida, un lío total, y no sabía cómo lidiar ante esta situación.
—Él tiene una razón — escuchó una voz a su lado. Estaba tan sumergido en sus pensamientos que ni siquiera se dio cuenta de cuando Eunseok llegó a su lado.
—Cuando éramos aprendices, de la nada comenzó a esconder el café. Me molesté porque de verdad no podía mantenerme despierto en las mañanas sin tomar café. Después de hablar con él sobre mi ansiedad, se puso de acuerdo con nuestro encargado para prohibirme el café. — Tomo un momento para respirar profundamente— Si Seunghan tomó la decisión de ir solo, sabemos que no fue por gusto propio. Porque de los siete, quien más le teme a una vida solitaria es Seunghan. Y si no te contesta, es porque seguramente Kim lo amenazó o Sangmin volvió a decir algo hiriente—
¿Será cierto? pensó Wonbin para sí mismo.
—Seunghan es una persona alegre y risueña, pero si hay algo negativo en su persona, es que es capaz de tragarse todo tipo de dolor para no preocupar a las personas a su alrededor. Siempre ha tenido ese mal hábito... Si él salió, fue para proteger al equipo. Pero si te soy sincero, hubiera preferido quedarme sin las obsesivas-compulsivas y así ya no tener que lidiar con hacer aegyo—
—Hmmm... —
—Además, Seunghan es el que menos fuma del equipo, y es lo que más se molesta—
—Hmmm... —
—Dale tiempo. Él necesita acomodar sus ideas y regresará. —
—¿Y si no lo hace? — tenía miedo de esa posible opción, aunque sabía que era lo mas prudente. Estaba cansado de sus pensamientos y acciones bipolares.
—Te estará dando la prueba de amor más transparente y dolorosa de tu vida. Porque te ama tanto como tú amas la música. Sabe que, si permanece a tu lado probablemente tus sueños y metas se verán afectados por su decisión. Eso habla más que mil palabras. —
Entonces Wonbin lo comprendió. Si Seunghan lo estaba dejando libre, siendo consciente de la clase de persona que era, ¿por qué le costaba dejarlo también? Tal vez su egoísmo era más fuerte que su pasión. Tal vez su egocentrismo le hacía creer que podía tenerlo todo en la vida.
Tal vez creyó que podría soportarlo todo.
Y se sintió tan ingenuo y pequeño en ese instante que no pudo contener sus lágrimas incesantes.
