Actions

Work Header

¿Olvidar o recordar?

Summary:

No puede grabar ni su nombre, solo siente que debe escapar de la oscuridad que lo persigue, teniendo un sentimiento tan familiar por la situación en que está, es tan familiar que le molesta.

Pero el miedo en su carrera es real.
O eso cree.

Notes:

Me gustaría decir unas cosas!!

- este es el de los pocos fics que he escrito y me he animado a publicar (es mi primer hoshikaf)
- ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que escribí algo, ténganme paciencia ʕ•́ᴥ•̀''ʔ
- es mi primera vez publicando en Ao3!!! realmente no me manejo muy bien, estoy aprendiendo

realmente no estaba segura de publicar esto¿ pero que más da!

espero que disfruten esta cosa ?¿

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Se encontraba corriendo en un bosque, no podía recordar nada, solo sabía que tenía que correr, escapar de ese lugar, sentía una opresión en el pecho, un sentimiento horrible que le llegaba hasta lo más profundo de su ser, tenía miedo de lo que fuera que lo estuviera siguiendo, sentía que si dejaba de correr por un solo instante eso de lo que huía con tanto esmero lo alcanzaría y su vida podría llegar a su fin.

 

Su respiración se volvía a cada paso más errática, su pecho dolía y sus piernas ardían de tanto correr, sentía como se le dificultaba cada vez más el poder respirar.

No sabía por qué o de qué estaba huyendo, no podía recordar que lo llevó a esa situación, no podía pensar con claridad.

Su desesperación crecía a cada segundo en ese maldito bosque sin fin, solo le quedaba rezar

 

Poder encontrar a alguien que lo ayude, que ese miedo desaparezca, que lo que sea aquello que lo estuviera siguiendo se detuviera, le tuviera piedad, se rindiera al ver que no podía alcanzarlo, pero todo parecía en vano, poco a poco se estaba quedando sin energía, luchando por respirar sintiendo como sus pasos se volvían más lentos, más pesados, su cuerpo no resistiría mucho más y lo sabía, su desesperación se hacía cada vez más grande. Si esto era una pesadilla deseaba poder despertar, que ese mal sueño acabara.

 

Quería llorar y sentía como las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

¿Por qué a él le estaba pasando esto? ¿Qué hizo tan mal en su vida para que terminara en esta situación?

Estaba llorando. Su cuerpo estaba en su límite, quería rendirse, pero no quería morir.

Todo su cuerpo quemaba por el sobreesfuerzo.

 

Por favor- dijo con la voz entrecortaba por el esfuerzo, el cansancio, el miedo, el dolor.

Dios, si realmente existes, no me dejes morir aquí- suplicó entre jadeos desesperados.

Sentía como la oscuridad se cernía aún más sobre él, casi como una burla.

 

Sabía que era su fin.

 

Su cuerpo ya no pudo seguir, sintió como perdía fuerzas y caía al suelo, aunque no sintió un golpe, sentía como se tensaba todo su cuerpo bajo una presión que lo paralizó.

Mientras las lágrimas caían por su rostro, resignado a su cruel final, siendo envuelto por la oscuridad de la que tanto se esforzó por escapar, sus ojos se cerraron. Esta vez no pidió misericordia, solo no quería sentir más dolor o miedo, quería que su muerte fuera rápida.

 

Fue devorado por completo, por una oscuridad horrible, que lo sofocaba.

Sintiendo como la adrenalina que tenía hacia unos instantes abandonaba su cuerpo y era remplaza con miedo, puro y completo miedo.

 

Realmente.

 

Deseaba.

 

Vivir.

 

Sintió pasos acercarse. ¿Sería ese su final?

 

Más cerca.

 

Más.

 

Cada.

 

Vez.

 

Más.

 

Cerca.

 

De repente se detuvieron, pero sabía que estaba ahí, lo que sea que fuera.

Estaba aterrado.

No quería abrir sus ojos y encontrarse con su inminente final, quería, de verdad quería creer que cuando abriera los ojos, despertaría en una cama y ver que todo solo fue un mal sueño, pero no se atrevía. Sabía que eso era real.

Sintió una suave caricia en su rostro, sintió como limpiaban sus lágrimas.

No- dijo una voz.

No soy Dios, pero puedo salvarte si eso es lo que quieres- dijo con suavidad esa voz extrañamente familiar.

 

Se preguntaba si era una cruel broma del destino. La reconocía, pero no podía recordar a quien le pertenecía, solo sabía que era malditamente dolorosa de escuchar, como si cargara con el peso de una historia de la que él había formado parte.

 

Quería abrir los ojos, pero su cuerpo no se lo permitía.

Por alguna razón toda esta situación le era muy familiar, todos los sentimientos, su necesidad de escapar de ese bosque, esa persona.

Realmente todo esto era real? ¿O solo era una pesadilla que ya había tenido innumerables veces, tantas que ya no la podía recordar?

 

A pesar del miedo y todo el dolor que tenía, sentía curiosidad, quería poder saber a quién le pertenecía esa voz, quería poder recordar el rostro de esa persona.

 

Entre el miedo, la adrenalina y la necesidad de escapar, no había podido recordar nada, para él fue como despertar en medio de una catástrofe sin ningún recuerdo y por mucho que lo intentara no era capaz de recordar ni su propio nombre.

 

Entonces dime, ¿es tu deseo vivir?  - interrumpió la voz su frenesí de pensamientos.

 

Reuniendo valor que sabía que no tenía, se animó a preguntar, con su corazón latiendo a mil por hora, doliendo como el infierno y aún con un miedo que le hacia querer desaparecer- tú, ¿Quién eres?

Era todo o nada, aunque tenía una incomodidad que le revolvía el estómago, su curiosidad también era fuerte y si iba a morir, por lo menos quería respuestas.

Aunque ya no estaba tan seguro de si realmente moriría. Algo en su interior le instaba a creer en aquella voz familiar, algo en el fondo le decía que estaba seguro.

Quería creer, lo anhelaba.

 

Solo obtuvo silencio. La había cagado.

 

Escuchó un suspiro. O quizás no la había cagado.

 

No puedo responder esa pregunta- dijo aquella voz, sonando un poco ¿dolida?

Su corazón dio un vuelco, cada vez le resultaba mucho más familiar, pero por mucho que lo intentara su mente estaba en blanco, sin un solo recuerdo.

Se mordió ligeramente el labio inferior. Su curiosidad ahora era mucho más intensa, más que el miedo que sentía.

Trato de moverse, pero no pudo, su cuerpo estaba paralizado. Trató de abrir los ojos, pero tampoco lo logró.

Comenzaba a frustrarse.

 

Por qué no puedo… -fue interrumpido.

No podrás hacer nada hasta que tomes una decisión. Por tu bien, te recomiendo que no sea abrir los ojos- dijo con firmeza.

¿Por qué no?  -preguntó con frustración.

Otro suspiro.

Porque si lo haces, habrás tomado entonces una decisión y no podrás volver -sonaba un poco enojado.

 

Volver.

 

¿Volver?

¿A dónde?

 

Un deseo se removía en lo profundo de su corazón, quería respuestas y las obtendría.

O quizás no.

Solo le quedaba intentar.

 

Dijiste que tenía que decidir –dijo tensándose un poco, con miedo que no podía calmar.

Aunque ya no sabía por qué sentía miedo realmente, ¿era por la situación que estaba viviendo? O quizás tenía miedo de la verdad que podría descubrir, que esta fuera la causante del dolor que yacía en su corazón.

 

Antes de que pudiera obtener una respuesta, continuó hablando- ¿Qué se supone que tengo que decidir?

 

Hubo una pausa, aunque fueron unos segundos, estos se sintieron como horas, pero obtuvo una respuesta que no le gustó nada.

Tienes que decidir si quieres volver a vivir y comenzar de cero, olvidándolo todo–escucho a la voz con un tono melancólico que le hizo erizar la piel y doler el corazón.

Cuál… -tragó saliva- cuál es la otra opción? –preguntó con temor.

No quería escuchar la otra respuesta, o quizás…

Quedarte aquí y recordar todo –dijo aquella voz tratando de ocultar el dolor en sus palabras- pero no podrás volver a vivir.

 

Su corazón dio un vuelco al escuchar esas palabras.

Lo sabía. Eran decisiones de mierda.

Y tendría que elegir.

Su corazón dolía aún más por alguna razón que no podía comprender.

 

Esta vez

Resonó en algún lugar muy recóndito de su mente. 

Será diferente

 

No sabía que estaba pasando, como había llegado a estar en esa situación, por qué no tenía ningún recuerdo, no sabía ni como se llamaba, su corazón dolía tanto que sentía que explotaría en cualquier momento y la curiosidad lo estaba matando. Ahora tenía que decidir.

Todo le parecía una completa mierda.

Quería volver a llorar. Sentía mucha impotencia y le dolía como el demonio escuchar aquella familiar voz cargada de dolor, como si ya hubiera vivido esto millones de veces, como si lo conociera de antes.

Pero por mucho que intentara, ahora su cuerpo no le respondía en absoluto, y odiaba eso, con todo su ser.

 

Deberías elegir vivir –interrumpió sus pensamientos

¿Qué?  –dijo cada vez más confundido y frustrado.

Escucha, es lo mejor para ti, podrás vivir una vida tranquila, conocer gente que te ame, te quiera y te cuide –dijo aquella voz tratando de sonar convincente, pero no parecía que estuviera tratando de convencerlo a él.

Estar aquí es horrible, es una oscuridad interminable, estarás solo por toda la eternidad, sin nadie que te ame, ahogándote en tus pensamientos, serás miserable, no podrás morir, tu única compañía será la soledad, hasta que pierdas por completo la cabeza. –dijo sonando irritado.

 

¿Qué carajos? ¿Acaso estaba tratando de persuadirlo para que decida vivir? Se cuestionó con enojo.

Algo en su interior le molestaba tanto escuchar esas palabras.

Sentía que le oprimían el pecho, como si no fuera la primera vez que las escuchaba, y se negaba a creerlas.

Las sentían tan falsas y eso le enfurecía.

 

A la mierda

A la mierda todo

Que le jodan

Que le jodan a la vida

Que le jodan a toda esta mierda

Que le jodan a esa voz

Que le jodan a esta maldita oscuridad

 

Estaba indignado, enojado, cansado y frustrado. Quería respuestas, odiaba que tuviera que elegir, odiaba no poder recordar.

Yo quiero saber –dijo frustrado.

Quiero queda... –fue interrumpido a media frase.

NO, no lo hagas, por favor, no elijas quedarte –dijo suplicante aquella persona, como si tuviera miedo.

Solo te estarás condenando, no podría soportarlo –suplicó una vez más.

Por favor –escuchó su voz quebrarse.

Y por un momento dudó. Se cuestionó si debía hacerle caso, sonaba como si le doliera de verdad.

Como si estuviera sufriendo.

Y eso le hacia sentir punzadas en el pecho.

 

Guardo silencio.

 

¿De verdad quiere quedarse?

¿Y si se arrepiente?

Quiere vivir, por supuesto que quiere

Pero

No puede evitar pensar y sentir, en el dolor que escuchó, la forma en la que le dijo todas aquellas palabras, en la forma que trata tan desesperadamente de hacer que se vaya.

.

.

.

Quizá… si se va, podría arrepentirse de su decisión

Pero ese sentimiento que le oprime el pecho cuando piensa en vivir todo otra vez, realmente le molesta.

Lo siento –dijo con decisión- deseo quedarme y saber, poder recordar, quiero poder recordarte a ti.

 

Poco a poco fue recuperando la movilidad de su cuerpo, y pudo darse cuenta que estaba de pie.

Abrió sus ojos y solo encontró oscuridad. Una abrumadora y solitaria oscuridad.

 

Justo a su lado, se encontraba el dueño de aquella voz que le era tan familiar que dolía. Y ahora entendía el porqué de su dolor.

 

Las lágrimas no tardaron en salir.

 Ahí estaba, justo frente a él. Su único amor, aquel que su corazón se negaba a olvidar y guardaba su recuerdo en un rincón, esperando poder volver a encontrarlo algún día, a pesar de todas las vidas que tuvo, de todas las veces que decidió olvidarlo todo para poder vivir.

 

Ho- hoshi ¿por qué? –logró decir entre sollozos.

Trataba de limpiase las lágrimas, en vano porque estas no dejaban de salir.

Todo su cuerpo temblaba, y el dolor de su corazón desbordaba.

 

No podía entender, aunque ahora pudiera recordar todo, realmente no podía comprender por qué la persona que tanto amó y sigue amando, lo persuadió tantas veces para que lo olvidara y eligiera vivir.

 

Lo siento, realmente lo siento –dijo con las lágrimas corriendo por su rostro, sus hombros temblando por el llanto.

Kafaka lo siento tanto –dijo mientras era abrazado.

Ambos sumergidos en un abrazo, llorando por tantas emociones acumuladas de tantos años que pasaron separados y una herida que de a poco comenzaba a sanar, como si esperara este momento hace ya tanto tiempo.

 

Lo siento Hoshina, perdón por no haberte olvidado tantas veces –dijo presionando a Hoshina aún más cerca de él.

No… no –negó débilmente moviendo un poco la cabeza- no fue tu culpa, yo te obligué a que me olvidaras.

No quería que sufrieras a mi lado, no podía permitírmelo- dijo llorando aún más fuerte, presionando su frente en el pecho de Kafka.

Realmente, creí que estaba haciendo lo correcto, tú podías ser feliz –dijo sentido una oleada de dolor en su corazón.

Pero tú serias infeliz –dijo Kafka sintiendo como su corazón se oprimía al recordar todas las veces que decidió dejarlo atrás por su propia frustración y la incertidumbre detrás de la verdad que se negó a conocer.

 

 

¿Realmente no esperabas que decidiera quedarme contigo? –preguntó Kafka temiendo la respuesta

 Hoshina negó con la cabeza.

Siempre tuve una pequeña esperanza de que decidieras quedarte conmigo a pesar de todo, aunque sabía que no podías recordar nada, aunque te atormentara y te mintiera para que eligieras vivir. Sé que es egoísta, pero realmente esperaba que le eligieras a mi –dijo sintiendo como un peso se liberaba en su corazón.

 

Puede que mi mente te haya olvidado –dijo Kafka tragando saliva- pero mi corazón nunca lo hizo, incluso cuando decidí vivir, sentía que algo me faltaba, ahora, puedo decir que siempre me faltaste tú. Sin importar lo que pase, tú lo eres todo para mi y no me arrepiento de elegirte a ti.

 

Kafka tomó entre sus manos el rostro de Hoshina con tanta delicadeza, temiendo que fuera a desaparecer o se pudiera romper, presionó su frente con la de Hoshina y le dio un suave beso en los labios.

 

Pidiendo por favor

 

Rezando

 

Deseando

 

Poder vivir

 

Pero no solo

 

Quería poder vivir con su amado

 

Una vida normal

 

Todo aquello que él pudo experimentar en sus vidas

 

Quería que su precioso amado pudiera vivirlo también

 

Juntos.

 

 

Aunque pasar toda la eternidad en la oscuridad, si era con su compañía, no le molestaba en absoluto, no quería volver a separarse de su alma gemela.

Nunca más.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Quizás…

Quizás ambos aprendieron la lección.

Y su castigo terminó.

.

Se apiadaron de ellos.

Y les concedieron su deseo.

 

 

Notes:

muchas gracias por leer esta cosa que se me ocurrió mientras caminaba por mi casa, creo que me tomó unas 6 horas terminarlo(? jajajaja

espero que haya sido de su agrado

tengan un bonito día/noche
<3