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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-08-22
Words:
1,064
Chapters:
1/1
Kudos:
7
Hits:
77

Estudio y ejercicios

Summary:

Aunque tengas al número 1 de la escuela enseñándote, es difícil concentrarse si ese es He Tian y tú eres Mo Guan Shan.

Notes:

Corto escrito cuando ya se estaban llevando relativamente bien, por ahí antes de la obra de teatro (que significó que Momo perdiera el trabajo, peleara con He Tian, y fuera atacado por She Li) ¿Recuerdan? Aún no habían sentimientos fuertes. Cuando He Tian creía que hacer amigos era sometiéndolos con golpes o con sus encantos.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

“… y aquí aplicas la fórmula que te dije antes, despejas la incógnita y obtienes que el resultado es 5,23.” Llevaban menos de una hora estudiando en el apartamento de He Tian, habían pasado directo después de la escuela. “Luego reemplazas el valor de X en la ecuación inicial y… ¿qué pasa, pequeño Mo? Si hay algo que no entiendas, puedes preguntar en cualquier momento.”

 

“¿¡Cómo se supone que voy a entender algo si estás encima de mí, apretándome y respirándome en la nuca!? ¡Apártate de mí, maldita sea!”

 

La falta de respuesta le dio escalofríos. Sus sentidos gritaron peligro, y encogiéndose ocultando su rostro murmuró: “Sólo… déjame intentarlo por mí mismo con los otros ejercicios. ¡No puedo concentrarme contigo… abrazándome!” A veces solo quería poder agarrar a golpes a este tipo que se pasaba de listo, pero sabía que el pelinegro le ganaría cada vez.

 

Todo ese rato He Tian había estado sentado detrás de Mo, abrazándolo por la cintura y explicando por sobre su hombro lo que garabateaba en el cuaderno de matemáticas. ¿Quién mierda enseña así?

 

He Tian se levantó. Su adorable pelirrojo se había puesto nervioso y había atacado, pero el rubor que llegaba hasta sus orejas y su intento de explicación a la sobrerreacción le derretían el corazón. Se aguantó las ganas de someterlo, contentándose con desordenar su cabello colorín.

 

“Iré a hacer ejercicio. Avanza lo que más puedas, las respuestas están en mi cuaderno, y si tienes dudas lo revisamos al final.”

 

“Ok.”

 

El tud-tud constante del pelinegro en la trotadora fue un buen ritmo para ayudarle a concentrarse. Resolvió los primeros dos ejercicios correctamente, según la comparación de resultados. Llegó al tercer ejercicio, aquel que había interrumpido cuando no pudo seguir aguantando lo que provocaba la voz cadenciosa y grave junto a su oído. ¿Cómo podía concentrarse en lo que le estaban explicando cuando sentía físicamente la vibración de esa voz? Incluso juraría que en un momento sintió el roce de los labios de He Tian sobre su piel, entre su cuello y su hombro. Además, al tenerlo tan cerca, se sentía envuelto en el conjunto de olores que sumados hacían la esencia de He fucking Tian: el detergente de su ropa, tabaco, su shampoo, estaba seguro que también usaba algún tipo de colonia que le hacía pensar en el mar y la montaña a la vez (algún acantilado, quizás, algo peligroso y vertiginoso como He Tian), y con la cercanía hasta podía oler la menta fresca de su aliento. Dios. Se había vuelto tan consiente de este sinvergüenza malcriado que no lo dejaba en paz.

 

“… despejo la incógnita y obtengo que el resultado es… 682,4. Mierda. A este cara de pito le dio 5,23.”

 

Miró a su tutor voluntario para pedir ayuda. Pero olvidó inmediatamente su duda al verlo ejercitándose en una barra fija. Con el torso desnudo. Observó al otro adolescente elevar su cuerpo y marcar sus músculos, descender y estirarse, y subir nuevamente. Una capa de sudor lo cubría, un par de gotas se atrevieron a deslizarse cuesta abajo desde la clavícula, pasando sobre un pectoral, cayendo por un sorprendentemente marcado abdomen, bajando… bajando… siguiendo caminos que intuitivamente se iban estrechando, perdiéndose bajo la tela del pantalón. Guan Shan se sorprendió a sí mismo mordiendo su labio inferior luego de humedecerlo. Se sentía hipnotizado. He Tian tomó una botella de agua y se la llevó a los labios. Su garganta expuesta se contrajo con cada sorbo de agua que tragaba. Bebía con los ojos cerrados y la cara hacia el techo. Separó la botella de su boca y dejó un chorro de agua caer sobre su frente. Los ojos de Mo siguieron la mano que peinó los cabellos negros hacia atrás, y en un movimiento continuo pasaron por la nuca, cuello, pecho, abdomen y finalmente se enganchó en el elástico del pantalón, bajándolo un centímetro. Exponiendo un centímetro más de piel.

 

“Estás lamiéndome con la mirada, pequeño Mo.”

 

“No… no lo sé. No sé realizar el ejercicio que estabas…” Su cerebro terminó de procesar lo que He Tian le había dicho, y, demasiado avergonzado como para emitir sus típicas vociferaciones, respondió con voz quebrada y aguda “¿quién querría lamerte, bastardo?”

 

Riendo satisfecho con el efecto que había causado en Guan Shan, el número uno de la escuela consideró sus opciones:

a) Seguir insistiendo a su pelirrojo sobre el tema y ver como enrojecía cada vez más, quizás incluso se le escaparía alguna verdad tratando de defenderse. Acercándose lentamente con cada frase, hasta tenerlo atrapado bajo su cuerpo, temblando…

b) Cambiar de tema. Darle una falsa sensación de tranquilidad, y luego, cuando menos se lo espere, mencionar la manera sugerente en que se había mordido el labio mirando… ¿su cintura? ¿sus abdominales? ¿su entrepierna? Porque claramente sus ojos miraban algún lugar bajo su pecho.

 

Si algo había aprendido, era que el pelirrojo era escurridizo y trataría de escapar si lo presionaba demasiado, y él aún quería seguir disfrutando de su compañía. Sería b.

 

“¿Terminaste todos los ejercicios?”

 

“No. El ejercicio 3 me da un resultado distinto.”

 

“Déjame ver.”

 

He Tian se inclinó casualmente. Su piel irradiaba calor. Su olor se sintió más intensamente, de una manera masculina y atractiva, haciendo que Guan Shan pudiera imaginar el sabor de su piel bajo sus labios. Observó fascinado como el lápiz bailaba entre los largos dedos de He Tian, garabateando números. Cuando el movimiento se detuvo, el lápiz se apoyó en el nudillo del índice y se balanceó al ser acariciado casi sensualmente por el pulgar.

 

“682,4. Debo haberme distraído con tu belleza mientras te explicaba.”

 

“¿Uh?”

 

“Momo, si continúas mirándome así voy a besarte.”

 

Guan Shan logró escapar de He Tian, con la ventaja de estar completamente vestido. Daba lo mismo dejar sus cuadernos, él viviría un día más sin ser devorado por esa bestia.

 

Esa bestia que le recordaba a algún tipo de felino, de los grandes.

 

De los que mostraban en National Geographic.

 

De esos que aparecían corriendo en cámara lenta para mostrar la fuerza de su musculatura. O como He Tian subiendo en la barra fija.

 

De esos que hasta cuando toman agua, miran directamente a la cámara que los está grabando como si fuera una presa. Como cada vez que He Tian le está explicando algo.

 

Y muy a su pesar, la bestia logró capturarlo dentro de sus propios sueños.

Notes:

Wow, esto lo escribí originalmente el 2021 y lo edité ahora en 2025. ¿Por qué decidí subirlo? Migajas. Este fandom se mantiene vivo a base de migajas :c y este es mi mísero aporte.

Voy a intentar desempolvar otros fics que tengo a medio terminar.