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Host Bunnies

Summary:

Ryusui Nanami tiene una idea para lograr ganar la confianza e interés de las nuevas personas revividas en la nueva era de despetrificación, para ello, la creación de un bar, alcohol y orejas de conejo serán necesarias.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

 

La reconstrucción del nuevo mundo y el proceso de resurrección de la humanidad iban cada vez mejor. La masificación del acido nítrico y los viajes a distintas localidades habían ayudado al aumento progresivo en el despertar de la humanidad, pero incluso así, aún existía cierto temor en algunos, temor y desconfianza al despertar y encontrarse ante un mundo en ruinas, deseando distanciarse lo más posible de todo y evitando cualquier acercamiento tanto con los nuevos avances científicos, como también con las personas involucradas con ellos.

Considerando esta problemática y con el deseo de animar e incluir a todos en los nuevos planes para reconstruir a la humanidad, es que el hijo del conglomerado Nanami ideó una propuesta con la intención de unir nuevos lazos y hacer felices a todos.

 

“HAHA. Con esto, ahora nadie se negará a cooperar con nosotros” decía Ryusui, confiado y admirando tanto el lugar como las personas que participarían en su plan.

“No lo sé…puede que algunos de nuestros colaboradores no estén muy felices con esto…ya sabes, muchos de ellos son mayores” decía Gen con algo de nerviosismo.

“Además, hacer esto en un bar…y también, para algunos estos trajes pueden ser… vulgares” menciona Ukyo, con mucha vergüenza, intentando ignorar la situación en la que se encontraba.

“¿Vulgares? ¡Si yo fuera ellos y lo primero que viera al entrar por esa puerta fuera a ustedes vistiendo así, los desearía y llevaría conmigo a casa!”

“¡No quiero eso!” respondió Gen de inmediato.

El plan de Ryusui, también llamado “Plan para reconquistar a la humanidad”, consistía en la inauguración de un bar, el cual era una invitación abierta para que cualquier persona pudiera degustar tanto de la comida como de los diferentes tipos de trago preparados por Francois, todo ello mientras son atendidos y acompañados por los mejores anfitriones, brindándoles así una noche de entretención.

“Entiendo la lógica de todo esto, pero… ¿por qué los anfitriones debemos ser nosotros? ¿Y por qué con estos accesorios de conejo?” pregunta Gen, sin comprender el motivo de la vestimenta.

“Gen, el primer paso para captar los corazones de las personas es a través de la vista, al verlos a ustedes representando una de las mayores fantasías del antiguo mundo, los motivará a acercarse y confiar en nosotros” dice Ryusui con la frente en alto, imaginando todo el escenario en su cabeza.

El discutido vestuario, en el caso de los hombres, consistía en una camisa blanca, sobre ella una chaqueta de corte ajustado, con cola larga y sin mangas, un pantalón negro ajustado, guantes blancos, con accesorios de conejo como una cola en forma de pompón y sobre la cabeza unas orejas largas, algunas eran blancas mientras que otras negras. En cuanto a las mujeres, el vestuario era un vestido corto y ajustado, con pantimedias y zapatos de tacón, también con orejas largas y cola de pompón. A pesar de que el traje en sí pareciera normal, el hecho de lo ajustado que era, sumado a los adornos de conejo era algo que incomodaba a algunos.

“Lo que yo no entiendo es por qué los científicos también debemos participar en esto” contesta Xeno, con indiferencia en su mirada, deseoso de volver a su laboratorio.

“Quien diría que estaríamos de acuerdo, Xeno” contesta Senku, también con intención de retirarse y volver con su ciencia.

“Ustedes, amigos míos, son los principales actores en todo esto, sus rostros son los más reconocidos, todos están al tanto de sus aportes para la creación de avances científicos, sin duda al tenerlos a ustedes, vinculándose normalmente con la gente, disminuirá cualquier tipo de escepticismo que ronde por sus mentes”, dice Ryusui con confianza y sin escuchar objeciones.

“Vincularse normalmente dices…si es así prefiero volver a mi ropa usual” comenta Senku.

“¡No, Senku! ¡Aún no comprendes el poder de los anfitriones! ¡Más allá de los aperitivos, lo que realmente captará la atención de los invitados será verlos a ustedes haciendo fanservice!”

“¿Por qué creo que todo esto es solo una excusa para entretención tuya?” dice Gen, sintiéndose derrotado.

En medio de la discusión, Tsukasa y Hyoga, quienes también compartían el mismo vestuario que el resto, hacen su aparición.

“Los invitados ya llegaron” dice Tsukasa.

“No se diga más. ¡Todos vayan a sus posiciones y prepárense para recibir a nuestros invitados! ¡Y recuerden llegar a sus corazones!” dice Ryusui, indicándoles Tsukasa y Hyoga que abrieran las puertas para permitir el ingreso al público.

Los primeros en ingresar al lugar lo hicieron de manera lenta y precavida, intentando examinar el lugar en el que se encontraban, luego, al ser recibidos por Kohaku y Yuzuriha, sus miradas temerosas cambiaron a una de emoción. Conforme los invitados iban llegando, el ambiente lentamente comenzó a volverse más animado al observar las vestimentas de los anfitriones y los aperitivos preparados.

Xeno se encontraba cerca de la barra, observando a los invitados con desdén y con la intención de encontrar una oportunidad para huir del lugar. Mientras analizaba sus opciones de huida, una mano toca su hombro.

“Dr. Xeno! ¡Usted también vaya y acompañe a los invitados! Sin duda muchos de ellos se emocionarán al tenerlo sentado con ellos en la mesa” dice Ryusui, quien pareció notar las intenciones de escape de Xeno.

“¿Realmente es necesario que me siente con ellos? ¿No basta solo con ofrecerles algún trago?”

“Oh, doctor Xeno. ¡Ese no sería el espíritu de un anfitrión! ¿Alguna vez vio Ouran Host Club? ¡Esa es una buena guía de como relacionarse y entretener a tus invitados!”

Sin querer seguir escuchando más tonterías, decide alejarse mientras con una de sus manos recoge una bandeja de aperitivos, todo esto con intención de compartirla con alguno de los comensales y que de esa forma Ryusui lo dejara en paz.

Mientras recorre el salón, nota un grupo de personas muy entusiastas de pie rodeando a otra. Al acercarse observa que la persona que estaba en medio no era otro que Stan, quien también se vio obligado a participar como anfitrión.

La vestimenta de Stanley correspondía con el resto de sus compañeros hombres, solo que a diferencia de Xeno, quien llevaba unos accesorios de conejo con orejas blancas y caídas, las de Stanley eran orejas negras y levantadas. Las personas que lo rodeaban eran todas mujeres, la mayoría jóvenes quienes le tocaban el brazo, lo adulaban y hasta le entregaban regalos, todo ello mientras el propio Stan permanecía con cara de poker. 

A pesar de que la escena podía parecer hilarante, lo cierto es que le desagradaba un poco. Hace un par de semanas que él y Stan finalmente se habían declarado y comenzaron a salir, pero debido al trabajo es que no habían podido compartir mucho como pareja, por lo que observarlo rodeado de otras personas cuando ni siquiera el mismo podía estar cerca lo inquietaba.

Mientras observaba la escena, pudo ver como Ryusui se adentraba en medio de la multitud.

“HAHA! ¡Stanley! ¡Tu apariencia ya es de otro nivel, pero debes poner más sentimiento a tu actuación!”

Con la misma cara de poker, Stanley solo levanta su mano y le enseña su dedo de en medio.

Encontrando la última situación graciosa, Xeno se aleja y continúa en búsqueda de alguna mesa disponible para compartir la bandeja de aperitivos. Luego de unas vueltas, se acerca a la mesa en que estaba una mujer de mediana edad. Deposita la bandeja en la mesa mientras la mujer le sonríe al reconocerlo, luego de ello intercambian algunas palabras sobre los últimos avances científicos. La conversación iba sin problemas, se preparaba para terminar la charla y así alejarse y volver a la barra hasta que repentinamente siente una mano en su trasero. Resulta que mientras la mujer fingía interés en los detalles sobre ciencia, lentamente fue acercando su mano hasta que finalmente la posicionó en su trasero, dando incluso un leve agarrón.

La situación le pareció tan shockeante que de inmediato apartó la mano con brusquedad y se alejó del lugar. Sin importarle ninguna queja que pudiera darle Ryusui, decide salir del lugar para tomar algo de aire.

La vestimenta que usaba ya era de por si un ataque a su integridad, pero soportar el toque de esa mujer era un nuevo nivel de humillación, “¡ni siquiera Stan me ha tocado el trasero!”.

Al salir a la intemperie, es recibido por el olor a cigarrillo, percatándose luego de la figura de Stanley.

“¿Stan? ¿Qué haces aquí?"

“Debería decir lo mismo. Pensé que serías el primero en huir” decía Stanley mientras con una de sus manos sostenía un cigarro. “Necesitaba algo de aire fresco, estar en presencia de muchas personas me agota”

“Me pasa igual. Además, ya no soporto usar estas cosas” decía, mientras señalaba sus orejas de conejo caídas.

“Sabía que dirías eso” responde Stanley, agregando una leve sonrisa “Pero te quedan bien” lo último lo dice con un tono bajo.

“Si que eres popular allí adentro, era algo obvio, pero me sorprendió verte rodeado de tantas personas, eres muy solicitado”

“Bah, ya no podía soportarlas más. ¡Ese idiota de Ryusui siguió convocando a más personas, por lo que llegó un momento en que no podía moverme! Todos con sus sonrisas de mierda mientras yo solo quería desaparecer”

“Te entiendo, yo también quería desaparecer… ¡aún no puedo creer que esa anciana se atreviera a tocarme el trasero mientras adulaba mi ciencia!”

“¿Que te tocaron que?” menciona Stanley con expresión sombría, llevando una de sus manos a su arma, la cual llevaba escondida en su chaqueta.

“Ah…bueno, solo fue una anciana, no es importante”

“¿Cómo era su apariencia? ¿Estatura? ¿Complexión? ¿Nacionalidad?” seguía preguntando mientras aún sostenía fuertemente su arma.

“Ya dije que no fue importante, me retiré del lugar de inmediato luego de ello” decía intentando calmar al otro. “Más importante, creo que ambos ya cumplimos con nuestra cuota de participación, así que creo que es justo que nos marchemos”

“Supongo que tienes razón” responde Stanley ya más calmado, guardando su arma. “Pero no sin antes…” dice mientras ingresa nuevamente al bar, para luego de unos pocos segundos salir con dos botellas en sus manos. “Nuestra recompensa por soportar todo esto”.

“Bien pensado” dice mientras ambos abandonan el lugar, rumbo a la cabaña de Xeno.

 

Una vez llegaron el lugar, sintiéndose más relajados se recostaron en un sillón mientras bebían de las botellas y se desahogaban de las situaciones que les ocurrieron en el bar.

“No pensé que el doctor Xeno accedería a participar en todo esto, en verdad creí que mandarías a la mierda a Ryusui luego de que contara su plan, sobre todo después de detallar sobre la vestimenta” dice Stanley mientras observa a Xeno de pies a cabeza.

Sintiendo algo de calor en su rostro luego de percatarse de la mirada de Stan, contesta “Ni yo ni Senku teníamos intención de participar, pero el Sr. Nanami fue tan insistente que sin darnos cuenta ya nos tenía dentro de su plan” responde mientras recuerda exhausto todos los momentos en que Ryusui irrumpió en el laboratorio para convencerlos de su idea “Pero, por otro lado, quien tampoco parecía que participaría eras tú, Stan. Normalmente ignorarías este tipo de cosas, pero aquí estas, con un traje ajustado y orejas de conejo”

“Solo accedí porque tu estarías allí” responde desviando su mirada “No te dejaría solo en medio de esa gente…lastima que perdí de vista a esa vieja…” contesta frunciendo el ceño.

No tenía del todo claro si era debido al alcohol, pero sentía la temperatura de su cuerpo aumentar. “Tienes que olvidar eso… “

Dejando de desviar la mirada, contesta “Que otros se atrevan a tocarte…incluso aunque sea una vieja, es inaceptable” dice Stanley mientras comienza a acercarse “si me hubiera percatado de ello en su momento, créeme que esa mujer ya no tendría brazo”

Stanley se había acercado tanto que prácticamente estaba arriba de él, ambos con la respiración algo acelerada, probablemente más por la posición en la que estaban que por el alcohol.

“De hecho, el que estés vestido así mientras todos los demás pueden verte es algo que me fastidia enormemente… ¿por qué todos pueden fácilmente verte vestido de conejo mientras yo apenas te he tomado de la mano y solo hemos tenido unas pocas citas?” decía Stanley con frustración en su mirada mientras acariciaba una de las orejas de conejo de Xeno.

Sin esperar a que el otro continuara, decide sujetar el cuello de la camisa de Stanley y atraerlo hacia si mismo para depositarle un beso en los labios.

Debido a los preparativos para la inauguración del bar es que ambos no habían logrado pasar mucho tiempo juntos, siendo su última cita hace alrededor de una semana. Al comienzo Stanley se sorprendió, pero prontamente correspondió el beso, devolviéndolo con entusiasmo. Ambos estaban sobre el sillón, con Stanley sobre Xeno, llevando una de sus manos hacia su cabeza y la otra a hacia su pecho.
Xeno se consideraba torpe en todo lo relacionado con besos y demostraciones de afecto, pero trataba de dar lo mejor de sí para no decepcionar a Stan.
El beso había aumentado la intensidad por lo que ahora ambos habían incluido la lengua, la mano de Stan que descansaba en el pecho de Xeno había bajado hacia su cintura e ingresado debajo de su camisa, sintiendo la calidez de su piel.

Al sentir el toque de la mano de Stan, se produce un leve escalofrío que recorre su columna vertebral, motivándolo a llevar ambos brazos hacia la espalda de Stanley, abrazándolo con fuerza.

Los minutos pasaron y Stanley abandona los labios de Xeno para ubicarse en posición de su cuello, realizando un intercambio entre besos y chupetones, lo cual aumentó el ritmo en la respiración de Xeno. La mano de Stan que se encontraba debajo de la camisa de Xeno se dirige nuevamente hacia su pecho, pero esta vez realiza un movimiento más audaz y decide posicionar sus dedos alrededor de su pezón izquierdo, sujetándolo y masajeándolo con delicadeza. Ante el nuevo toque, Xeno no logra contener un leve gemido, lo cual le indica a Stanley que se encuentra realizando los movimientos correctos.
Mientras una de sus manos masajeaba el pezón de Xeno, la otra se dirigió hacia su trasero, primero para sujetar la cola de conejo y luego para dar un agarrón a una de sus nalgas. “Ahora solo recordarás que fui yo quien te tocó aquí esta noche” le menciona Stanley a su oído.

“Dios Stan…parece que nunca olvidarás eso…” contesta Xeno entre suspiros.

“Ya te lo dije…el solo hecho de que te vean vestido así ya me fastidia” dice Stanley mientras ahora lleva ambas manos hacia la cremallera del pantalón de Xeno, abriéndolo con cuidado y liberando su miembro, el cual ya se encontraba duro.

“Stan… ¿Qué estás?” es todo lo que alcanza a decir antes de sentir las manos de Stanley masajeándolo, primero con movimientos lentos para poco a poco ir en aumento.

“Si crees que es demasiado, avísame” dice Stanley sin disminuir la velocidad.

Sintiendo vergüenza ante la situación, Xeno lleva ambas manos hacia su boca, intentando callar sus gemidos, aunque sin mucho éxito, ya que además los temblores de su cuerpo delataban la excitación que estaba sintiendo.

Sumido ante la escena de ver a Xeno en ese estado, es que Stanley levanta una de las piernas de Xeno y la posiciona arriba de sus hombros, para luego de ello agacharse y llevar su boca al miembro del otro.

“Oye…Stan, no es necesario”

Stanley recorre con su lengua el miembro de Xeno, para luego llevárselo por completo a su boca. Al inicio procede a efectuar movimientos lentos de arriba a abajo, adaptándose al miembro ajeno en su boca mientras le brindaba placer, luego, sintiendo los temblores en el cuerpo de Xeno, lo animaron a continuar con movimientos más rápidos, combinándolo a su vez con movimientos ágiles con su lengua. Xeno, quien se encontraba inmerso en las sensaciones de su cuerpo, se aferraba fuertemente con sus manos al cojín que estaba detrás de su cabeza.

“S-stan…si sigues así, yo…” era todo lo que podía decir.

Stanley no detuvo el ritmo en ningún momento, por el contrario, se encontraba concentrado en su misión de hacer llegar a Xeno a su límite, llevando nuevamente una de sus manos hacia el trasero de Xeno para agarrarlo con fuerza.

La sensación de estar siendo absorbido por Stanley lo estaba volviendo loco, por ello, sintiendo que el clímax estaba cerca, lleva una de sus manos a la cabeza del otro, tirando con fuerza de sus cabellos.

Unas cuantas embestidas más con su boca fueron suficientes para hacer que Xeno llegara a su orgasmo, arqueando su espalda y emitiendo un gemido agudo. La sensación reconfortante de placer fue intercambiada luego por la alerta al recordar que Stan no se apartó en ningún momento de su miembro.

“Stan! ¿Por qué no te apartaste? ¿Aún lo tienes en la boca? ¡Escúpelo ahora!” decía mientras apartaba a Stanley de si mismo con una de sus piernas.

Sin decir una palabra, la única respuesta de Stanley fue hacer un gesto de tragar.

“No me digas que…ve al baño a vomitar! Quizá aún puedas-“no alcanzó a seguir protestando ya que Stanley llevo ambas manos a su cara y lo besó.

El beso fue breve y sencillo, al apartarse, Stanley le dedicó una gran sonrisa, en la que incluso lograban apreciarse sus dientes.

“De verdad…la próxima vez, no es necesario que hagas eso…podrías enfermarte”

“Me alegra saber que confirmas que habrá una próxima vez” dice Stan, mirándolo a los ojos y sin apartarse.

La proximidad de ambos hace que Xeno recuerde algo, por lo que, con algo de duda, se acomoda los pantalones y se pone en pie.

“Espera un segundo, enseguida vuelvo” dice Xeno, desapareciendo y yendo en dirección hacia su habitación.

Luego de unos pocos minutos, Xeno vuelve con una pequeña bolsa en sus manos.

“Antes de estos trajes de anfitriones, el Sr. Nanami había propuesto otros trajes para recibir a los invitados, le entregó su boceto a Yuzuriha y ella confeccionó este traje” dice mientras señala la bolsa que lleva en las manos “Mi primera reacción fue por supuesto rechazarlo, pero creo que no está mal si lo muestro ante ti” comenta mientras saca de la bolsa una pequeña prenda negra, la cual se parecía a un pequeño body, similar al que ocupaban las conejitas playboy.

“Si quieres…puedo usarlo…”

Los ojos de Stanley se abrieron de asombro, luego, contestó con una sonrisa llena de picardía. Tal parecía que la noche a penas estaba comenzando para ambos.

 

Al día siguiente, la noticia del éxito de la inauguración del bar estaba en boca de todos, en especial de Ryusui, quien no dejaba de vanagloriarse de su idea, jactándose ante todos sobre sus habilidades para unificar el corazón de las personas.

“De verdad este tipo no nos dejará en paz por un buen tiempo…estará todos los días recordándonos que le debemos una” dice Senku, quien ya estaba en el laboratorio trabajando. “Por cierto, Xeno, ¿te encuentras bien?” menciona al observar una mirada de cansancio en el otro.

“Oh, si…mejor que nunca” contesta mientras intenta sentarse, para luego arrepentirse y volver a ponerse en pie al momento en que su trasero toca la silla.

“Viejo…tienes lumbago o algo así?”

“No es nada…solo hice mal algunos ejercicios matutinos”

Senku lo observaba con suspicacia en su mirada, sabiendo que las palabras de su maestro ocultaban algo más, pero sin querer indagar más en ello.

“Ya no estás en edad para esas cosas…mejor cuídate la espalda”

“Lo tendré en cuenta” dice Xeno, resignándose y aceptando cualquier comentario o chiste sobre su edad, todo con tal de ocultar la verdadera razón sobre sus dolores, lo cual se llevaría a la tumba.

“La próxima vez, haré una investigación y precalentamiento antes de adentrarme a una nueva actividad con Stan”.

Notes:

Solo quería describir a mi ship mientras usaban orejas de conejo.
Gracias por leer!