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El Lobo y la Fantasma

Summary:

Cuando Merlina cae en un profundo coma tras el ataque de Tyler, la Academia Nunca Más se sumerge en el caos. Con su mejor amiga herida, Enid busca consuelo en el único chico que de verdad la entiende: Ajax. Su inesperada reconciliación deja a Bruno con el corazón roto.
​Mientras tanto, la enigmática Agnes DeMille, una chica con el poder de la invisibilidad y una obsesión por Merlina, se encuentra con Bruno en un momento de desolación. Unidos por su dolor y soledad, descubren un vínculo inesperado.
​Pero el peligro no ha terminado. Agnes ha estado siguiendo las pistas que Merlina dejó para encontrar a Tyler. Con Bruno a su lado, utilizando sus habilidades de hombre lobo, se adentran en una peligrosa búsqueda. Lo que empieza como un intento de resolver un misterio se convierte en una lucha por sus vidas y, para su sorpresa, en una historia de amor que florece en la oscuridad

Notes:

A diferencia de Wattpad, aqui no puedo publicar anuncios así que lo hare a través esta historia. Este sera un anuncio rápido, como ustedes vieron mis historias las escribo en ingles pero el ingles no es mi idioma natal, mi idioma natal es español latino, así que de hora en adelante todas mis historias las escribire en español. Las demás se quedarán en el idioma de ingles, excepto una: Amor en la oscuridad. Esto se debe a que voy a cambiar a los villanos, seguira siendo la misma trama no se preocupen por eso solo cambiare a Slyrax y su ejército por Megalo Don y sus Guerreros del Páramo del universo de Fortnite, ya que de Megalo Don fue en quien me inspire para crear a Slyrax. Sin más que decir que disfruten la nueva historia

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Unlike Wattpad, I can't post ads here so I'll do it through this story. This will be a quick announcement, as you saw I write my stories in English but English is not my native language, my native language is Latin Spanish, so from now on all my stories will be written in Spanish. The rest will remain in English, except one: Love in the Dark. This is because I'm going to change the villains, it will still be the same plot don't worry about that, I'll just change Slyrax and his army for Megalo Don and his Wasteland Warriors from the Fortnite universe, since Megalo Don was the one who inspired me to create Slyrax. Without further ado, enjoy the new story

Chapter 1: Dos Corazones Desconsolados

Summary:

Dos corazones desconsolados: Después de que Merlina queda en coma, la escuela Nunca Más se viene abajo, con los alumnos luchando por afrontar la nueva noticia. Enid en busca de consuelo se encuentra con Ajax, formando un nuevo vínculo con él nuevamente, lo que no pasa desapercibido para Bruno, quien con el corazón roto, se encuentra con Agnes, quien al igual que él esta lastimada, ella por Merlina en coma. Ambos encuentran refugio en las palabras del otro, reconfortando sus corazones heridos, formando un vinculo inesperado

Chapter Text

*Era una noche tormentosa, la lluvia golpeaba con fuerza las ventanas del hospital psiquiátrico Willow Hills. Las alarmas dentro del hospital resonaban como una advertencia por los pasillos junto a los disparos de los guardias. Los pacientes escapaban como una estampida de elefantes mientras dentro del hospital un zombi y un Hyde destrozaban a cualquier guardia dentro por caminos separados*

*Merlina Addams, valiente como siempre, escapaba junto a una mujer, que al igual que ella era una excluida. Corrieron a través de un corredor que llevaba a la salida del hospital, pero al llegar a la mitad del corredor, el peligro las encontró… Unos rugidos resonaron por todo el hospital, llamando la atención de las excluidas… el feroz Hyde se encontraba no muy lejos de ellas*

*–Corra ¡Ya!– Grito Merlina, y la mujer obedeció su orden, huyendo del lugar*

*Tyler enfurecido corrió hacia Merlina, sus pasos y rugidos resonaron como un himno de la muerte. El monstruo sel detuvo frente a la chica con un rugido gutural del fondo de su pecho*

*Mientras tanto afuera del hospital la policía de Jerico estaba llegando al lugar. Con Agnes y Enid ocultas en los arbustos, apoyando a Merlina desde las sombras*

*De pronto un fuerte golpe se escucho junto al romper de una ventana. Todos miraron hacia la escena, quedándose en shock por lo sucedido, Merlina había sido lanzada por la ventana, cayendo frente a las escaleras de la entrada del hospital*

*–¡Llamen a una ambulancia!– Grito la sheriff Santiago, preocupada y asustada por lo ocurrido, mientras dedos se deslizaba hacia su amiga, empujandola ligeramente para que despertará*

*De pronto los rugidos sonaron de nuevo y de la ventana rota salió Tyler*

*–¡Disparen!– Grito un oficial y a su orden los policías comenzaron a dispararle, provocando su furia*

*Tyler salto frente a Merlina, abrindose entre los guardias, esquivando los disparos y derribando policías en su camino hasta escapar de ellos*

*¡Merlina!– Grito Enid corriendo a toda velocidad hacia el cuerpo inconsciente de su amiga– ¡¿Estas bien?! ¡Merlina!*

*–¡Oh, no, no, no! ¡Merlina!– Grito Agnes, acercandose preocupada por su amiga*

*–¡Merlina!– Gritaron las chicas al unísono con la esperanza fallida de despertar a su amiga*

UNAS SEMANAS DESPUÉS

Habían pasado semanas desde que aquella noche trágica donde Merlina había quedado en coma. La Academia Nunca Más se había sumido en un silencio gélido, desde aquella noche. La noticia había golpeado a todos. Agnes, Bianca, Eugene, Pericles y Ajax, estaban visiblemente abatidos. Pero para nadie era tan doloroso como para Enid Sinclair, su compañera de cuarto y, para sorpresa de todos, su mejor amiga. El torbellino de colores que era Enid se había desvanecido, dejando un vacío palpable en su habitación.

Una nublada tarde, Enid estaba deprimida, sentada en su cama, mirando el lado de la habitación de Merlina, recordando con nostalgia y tristeza todos los momentos que habían pasado juntas

–No es lo mismo desde que ella está en coma– Le dijo Enid a dedos mientras él le daba un pañuelo

Un suave golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos. Pensando que era Bruno, Enid se acercó a la puerta, abriendola, pero para su sorpresa suya se trataba de Ajax

–Hola Ajax– Saludo Enid con desgano

–Hola Enid ¿Cómo estás?– Preguntó él con preocupación, observando a la chica volver a tomar asiento sobre su cama

–Igual desde que Merlina quedo en coma

–Lo lamento mucho, la escuela no es la misma desde que Merlina quedo en coma– Dijo la gorgona sentándose junto a Enid

–Tampoco nuestro cuarto, sin su presencia oscura no se siente como un hogar– Respondió la loba mirando el lado del cuarto de ella con tristeza

–Si, extraño su aura fria, antisocial y misteriosa, por más que suene no creible, hacia que los pasillos de la academia fueran menos miserables

–¡¿Por que demonios Merlina tubo que enfrentarse a esa cosa sola?!- Se lamento Enid entre sollozos

–¿De qué hablas?

–La noche en que Merlina fue atacada, Agnes y yo estábamos afuera del hospital de Willow Hills, pero antes de salir, cuando estábamos todavía en la academia, ella dejó que la loca de Agnes se encargará de lo más importante, dejándome a mí como si fuera un plan C. Pude haberla ayudado, ser más útil pero ese día ella actuaba raro, más de lo usual, como si temiera que algo me sucediera. Algo me estaba ocultando Merlina, algo que solo esa muñeca psicópata sabe

–¿Que crees que te esté escondiendo?– Pregunto Ajax con una mezcla de curiosidad y preocupación

–No lo sé. Pero pienso averiguarlo

–Suenas igual a ella, siempre queriendo jugar a Sherlock Holmes

–¿Tú crees?

–Si, sin duda si estuviera aquí seguramente estaría tratando de seguir las huellas de Tyler. Al igual que tu tratando de descubrir el secreto que Agnes guarda– Respondió Ajax, con la intención de hacer sentir mejor a Enid

–La extraño mucho, Ajax– Dijo entre lágrimas, lanzándose a los brazos del chico

La mente de Ajax se puso en blanco, su corazón latiendo con fuerza, recordando los momentos que habían compartido cuando eran pareja

–Lo sé– Respondió él, frotando su espalda– Yo también la extraño

Ajax miro a Enid, antes tan alegre y feliz, siempre animando a todos con su energía positiva, ahora estaba colapsada, llorando entre sus brazos

–Se que te sientes triste por Merlina, pero te prometo que mientras ella no este contigo, estaré a tu lado

Sus palabras sorprendieron a Enid, haciendola recordar los momentos que compartieron cuando eran novios, hasta el momento donde ella lo había engañado con Bruno

–¿Como puedes ser tan amable conmigo después de lo que te hice?– Pregunto Enid, separándose de él por vergüenza

–Se que no fue correcto lo que hiciste pero se que no tenias intenciones de lastimarme, pero jamás dejaría de amarte, eres lo mejor que me ha pasado

Las palabras de Ajax llegaron hasta el fondo del corazón de Enid, quien sin pensarlo regreso a los brazos de Ajax

–¡Perdóname Ajax! Jamás debí haberte reemplazado, aunque me hubiera enlobado. Debí aprender a valorar al chico que tenía– Se disculpó con remordimiento, entre lágrimas Enid– Tenías razón, las ratas y las ardillas no pueden estar juntos

–Te equivocas, lamento lo que dije esa noche, pero sin duda esto demuestra lo contrario, aunque las ratas y las ardillas no sean de la misma especie y no siempre están de acuerdo con el otro, pueden llegar a ser compatibles

Sus sentimientos traicionan a Enid, envolviendola en una torbellino de emociones y redención, besando entre lágrimas a Ajax

Él al principio se sorprende pero no tardó en corresponder a los sentimientos de la loba, besándose como si no hubiera un mañana, como si el mundo hubiera decidido hacer una pausa para esta pareja recién reconciliada. Era un entendimiento que iba más allá de las palabras, una conexión que se había perdido y que ahora había resurgido. Él se inclinó más, y ella hizo lo mismo. Sus labios chocaron con más fuerza, como si estuvieran esperando ese momento desde hace mucho, Enid sintió una chispa de esperanza. No solo era un beso apasionado, sino uno que la curaba, uno que prometía que, incluso en la oscuridad, la luz podría encontrar su camino de regreso.

Cuando se separaron, Enid miró a Ajax, con una mirada de asombro. Ajax la miró de vuelta, sus ojos de color oliva brillando con una esperanza recién encontrada.

​–Supongo que no soy el único que necesita ser consolado– Dijo él con una pequeña sonrisa.

​Enid sonrió por primera vez en semanas, y aunque la sonrisa no llegó a sus ojos, fue un comienzo.

–Parece que las ratas y las ardillas si pueden estar juntos después de todo– Respondió Enid con una pequeña sonrisa

Instintivamente sus labios volvieron a unirse en un beso con más fuego que al anterior, con una fuerza que le transmitía al otro los sentimientos contenidos por meses de estar separados

Fuera del dormitorio en Ophelia hall, Bruno Yuson se encontraba caminando, su mente estaba en Enid. Habían pasado semanas desde que Merlina había quedado en coma y en esas semanas él no había visto a Enid, no por que no le interesará su bienestar, si no por que no sabía si ella quería estar sola o si necesitaba un hombro en el cual llorar

Finalmente llegó frente a la puerta de la habitación de Enid y Merlina. Dudó por un momento y luego se acercó, su mano a punto de tocar la manija. ​Un sonido lo detuvo en seco. No era la voz de Enid, ni la de ninguna de sus amigas, sino una risa suave y dulce. Era la risa de Enid. Una risa que Bruno no había escuchado en semanas. Con el corazón en un puño, abrió la puerta ligeramente, se acercó y miró por el pequeño espacio.

​Lo que vio lo dejó sin aliento:
​Ajax estaba sentado en el borde de la cama, y Enid, sobre su regazo. Sus labios se encontraban juntos en un beso tierno, pero que para Bruno fue un golpe en el estómago… o más bien en el corazón

–¿Q-Que?– Se preguntó asimismo quedándose en shock por lo visto. Decidido a tener una explicación, abrió la puerta de golpe, sorprendiendolos a ambos– ¿Enid? ¿Que esta pasando?

Enid se separó ligeramente de Ajax, esta vez con la intención de dejar lo que estaba formando con Bruno, en lugar de apartar a Ajax

–Bruno. Puedo explicarlo

–Así pues lo que yo veo no tiene explicación

Ajax se paró junto a Enid frente a la cama, él avanzó un paso, pero ella lo detuvo

–Yo me encargó– Le dijo la loba, acercándose a Bruno– Bruno no tengo excusa para lo que acabas de ver pero no puedo ocultarlo más, lo nuestro comenzó con él pie izquierdo, avanzó muy rápido cuando estaba en una relación con Ajax, no fue justo engañarlo, después de que me enlobe creí que ya no era la chica insegura e indefensa que era antes y por eso ya no debía seguir con Ajax, pero me equivoque, indefensa o no, insegura o no, jamás debí haber alejado a Ajax, él estuvo desde el día 1, apoyándome y yo no supe valorar eso, pero tengo que solucionar ese error. Se que apenas lo nuestro se formaba pero no puedo continuar con ésto, tengo un compromiso que llegó primero a mi vida y debo serle fiel a este compromiso, fue un error haber salido contigo cuando salia con Ajax, no eres tu, soy yo, eres un gran chico, pero no podemos continuar con esto. Estoy segura de que encontrarás a alguien que sea la persona ideal para ti, pero me temo que esa persona no puedo ser yo. Tal vez ya no seamos pareja pero podemos ser amigos ¿Que dices?

La mente de Bruno se quedo en blanco, ella tenía razón, aunque él sabía que Enid tenía novio desde el momento que comenzaron a hablar, aun así él continuó tratando de formar una relación con ella. Tenía razón no era justo para Ajax, dentro de él el dolor ardía como una llama ardiente, pero si realmente la amaba tenía que dejarla ir

–Claro. Podemos quedar como amigos– Respondió el lobo, ocultando el dolor en su corazón

–Me alegra que lo entendieras– Dijo ella antes de abrazarlo–Supongo que te veré por ahí con la manada

–Seguro, nos vemos con la manada. Bueno… Adios, Enid

–Adios, Bruno- Se despidió Enid, antes de entrar a su habitación, dejando a Bruno con el corazón roto fuera de la puerta

Bruno se dio la vuelta, sintió una punzada de dolor tan intensa que tuvo que retroceder. Su mandíbula se tensó, los puños se cerraron, el dolor en su corazón era insoportable. Sintió sus ojos arder, pero se negó a llorar. Apretó los dientes y se alejó del pasillo. La Academia Nunca Más, que antes le había parecido un lugar de esperanza, donde podía iniciar una nueva vida, ahora le parecía una prisión, con su destino sabiendo que era la soledad

HORAS MÁS TARDE

El viento aullaba, un eco del dolor que sentía en su pecho. Sentado en el tejado de la Academia Nunca Más, Bruno estaba pensando.Miró hacia abajo, a las ventanas iluminadas de la academia, y se sintió como un intruso en un lugar que ya no era su hogar.

Él le había hecho lo mismo a Ajax, y ahora el karma había decidió cobrar cuentas, por más que trataba de pensar en algo más su mente lo traicionaba con las palabras de Enid “busca a alguien que te valore de verdad”, era cierto había muchas chicas en la academia, seguramente encontraría a otra, pero era nuevo, no se llevaba con ninguna otra chica que no fuera ella o Merlina. Se preguntaba “Quien puede ser la ideal para mi”, su mente estaba tan estancada en ese pensamiento, ignorando completamente la brisa de viento que movía su cabello negro

–*Suspiro* Es mejor que esté solo– Se dijo asimismo Bruno

Se quedó allí, sintiendo el dolor de la traición, la tristeza que lo había consumido desde que Enid lo había dejado. Pero no se dio cuenta de que no estaba solo…

–No es un buen lugar para estar si no quieres ser visto– Dijo una voz suave detrás de él.

​Bruno se sobresaltó y se dio la vuelta. Agnes DeMille se hizo visible lentamente, su cabello castaño rojizo, con dos trenzas atadas en las puntas con cintas negras, ojos esmeralda y piel pálida apareciendo como si un fantasma se estuviera materializando frente a él. Él la miró con asombro, su mente tratando de procesar la situación.

​–¿Chica fantasma? ¿Qué estás haciendo aquí?– Preguntó, con la voz quebrándose

​–Pensando– Respondió Agnes, acercándose a la barandilla del tejado y mirando al horizonte– Desde que Merlina está en coma, todo es un enigma sin respuesta. Un misterio sin un detective que lo resuelva.

​Bruno se apoyó en la barandilla, su mirada fija en el paisaje– Desde que Merlina está en coma, todo se fue al diablo– Respondió.

​Agnes asintió con la cabeza, sus ojos esmeralda llenos de una profunda tristeza– Parece que no soy la única que siente eso

Se quedaron en silencio por un momento, un silencio cómodo que los unía. Bruno se sintió extrañamente a gusto.

–Escuché que estuviste esa noche, debió haber sido doloroso para ti- Dijo Bruno, colocando una mano en el hombro de Agnes

Agnes recordó con dolor esa noche, su expresión usualmente aterradora para algunos se había convertido en preocupación pura esa noche

–*Suspiro* Si, lo fue. Sabía que Merlina jamás tuvo miedo en tentar a la muerte, pero esa noche parecía que casi le arrebataba la vida– Respondió Agnes, a pesar del invisible dolor en su corazón, su voz sonaba igual de suave y tétrica que siempre

–Tranquila, ella va a volver. No conozco a Merlina como tu y Enid pero es Merlina. No se iría sin una despedida dramática– Bromeó, tratando de aligerar el ambiente.

​Agnes sonrió, una sonrisa pequeña y triste.

–¿Y tú qué hacías aquí?– Preguntó con curiosidad la pelirroja, con la intención oculta de cambiar el tema de conversación

–Solo pensaba, trataba de despejar mi mente… aunque es difícil pensar con el corazón roto– Respondió él, con la voz quebrada

Agnes noto la tristeza en sus ojos, el dolor en sus palabras, el sufrimiento en su corazón

–¿Qué te pasó?– Preguntó ella, colocando una mano tímidamente en el brazo de Bruno

–*Suspiro* Enid y yo terminamos

–¿La cachorra y tú terminaron? ¿Cómo sucedió?

–Regreso con su ex y dijo que fue un error haber salido conmigo

–Lo lamento

–No te preocupes, de todas maneras tenía el presentimiento de que lo nuestro no funcionaria, después de que nos capturadas el día de bromas y casi nos matas, lo nuestro fue fluyendo pero sentía que Enid no se sentía tan cómoda con eso, seguía pensando en su ex

–Perdón por eso también– Se disculpó ella, algo avergonzada

–No tienes porque disculparte, eso fue algo emocionante, jamás había sentido tanta adrenalina. Tienes una mente brillante y aterradoramente creativa, sin duda tienes la mente de Merlina– La alago Bruno, con una genuina sonrisa de felicidad

–¿Tú crees?– Preguntó Agnes, con una chispa en sus ojos esmeralda

–No creo, lo sé– Respondió él, creando una sonrisa en el rostro de ella

Se quedaron allí, el silencio entre ellos ahora más íntimo que nunca. Bruno no pudo evitar la sonrisa que se dibujó en su rostro, una sonrisa que llegaba a sus ojos. Los ojos de Agnes, dos gemas de esmeralda, lo miraban con una chispa que reflejaba algo más que una creciente amistad. En ese momento, no eran Bruno el hombre lobo ni Agnes la invisible. Eran simplemente ellos, dos almas encontradas bajo un atardecer brillante en un rincón de la Academia Nunca Más que parecía ser solo para ellos.

​Él la miró, no como un amigo mira a otro, sino con una curiosidad nueva, una admiración que lo había tomado por sorpresa. Ella le devolvió la mirada, con un destello en sus ojos que mostraba la promesa de un misterio que no quería que se resolviera. Y el viento, que antes aullaba el dolor de Bruno, ahora susurraba una melodía de un posible nuevo comienzo.

​Punto de vista de Bruno

​–No sé cuánto tiempo llevamos mirándonos. Mi mente dejó de contar los segundos, mi cuerpo ya no sentía el frío del tejado, todo había desaparecido a mi alrededor, mi mirada perdida en la suya. Sus ojos... eran como los de una serpiente, siempre sigilosa y al acecho, y aun así tan profundos que me perdería horas en ellos. Había algo hipnótico en su mirada, no solo me atraía, si no que de alguna forma se adentraba a mi corazón y curaba mis recientes heridas, creo que me estoy enamorando de esta chica y lo peor de todo es que ni siquiera se su nombre– Recordó aquella noche en la torre Yago cuando ella lo había secuestrado junto con Enid, había escuchado su nombre cuando se presentó ante Merlina, pero no lograba recordarlo

Punto de vista de Agnes

–Jamás me importaron los sentimientos o el afecto, era una pérdida de tiempo inutil para mi, pero siento que con el lobo sensual no es ninguna pérdida de tiempo, más bien todo lo contrario. Me sorprendió a mí misma al ver la vulnerabilidad en sus ojos, viniendo del lobo más feroz de la manada. Sentí un tipo de conexión extraña. Se sintió bien. Mi corazón, que rara vez late por alguien más que admiración hacia Merlina o por las almas de los muertos, latía al ritmo de las palabras de él. “Tienes la mente de Merlina”. Nadie me había comparado con ella. Acepté el elogio de Bruno, no por educación o por ser amable, sino porque sus palabras estaban llenas de sinceridad. Y me atemorizaba un poco la idea de que ese lobo, el que no le tenía miedo a nada, pudiera ver en mí algo que nadie más veía.

–No, nos hemos presentado formalmente, soy Agnes DeMille– Se presentó la pelirroja con un tono más suave que siniestro

–Un gusto Agnes, soy Bruno Yuson– Le respondió él, apretando amistosamente su mano

–¿Eres nuevo?

–Si, mis papás decidieron que era hora de enviarme a Nunca Más, la verdad esta cool, nueva escuela, nueva manada, Nunca Más se siente como un hogar ¿Y tu? ¿También eres nueva?

–Si, mis padres creyeron que una nueva secundaria a la que me pudiera adaptar sería mejor

–¿Y te gusta Nunca Más?

–No puedo quejarme, me convertí en la mano derecha de Merlina

–Jaja, es cierto. Entre tu y yo, Enid no dejaba de hablar de eso. Le da celos que seas la mano derecha de Merlina, dice que eso las distancio, pero la verdad a mi me da igual, sus problemas son suyos, no soy su amigo para que me importen sus problemas

–¿Así que Enid me tiene celos? No me sorprende, considerando la cara que pone cuando me ve no es de sorprenderme

–Ella se quejaba de ti todo el tiempo, pero yo siempre pensé que tal vez en lugar de estar quejándose de ti, pudo haberse dado la oportunidad de conocerte, ya sabes lo que dicen no juzgues a un libro por su portada– Mientras hablaba Bruno sentía como una tormenta de nervios se apoderaba de él, como si supiera que Agnes leía cada pensamiento suyo– Realmente jamás escuche ninguna de las quejas de Enid pero ya está claro que no eres como ella dijo, eres increíble

Agnes sintió una sensación y un calor que jamás había sentido dentro de ella. Un leve rubor rojo apareció en su rostro. Bruno fue consciente de eso y no pudo evitar mostrar una sonrisa seguido de una pequeña risa

–¿Acaso me estoy sonrojando?– Se preguntó asimisma ella, tratando sin éxito de parar aquel rubor

–Tu, no pareces ser tan malo como pensé– Dijo recuperando la compostura finalmente

Bruno alzó una ceja ante el comentario comentario– *Pequeña risa* ¿Malo? Es lindo saber lo que una chica piensa de mi

–No malo del tipo actual, malo a que rompes las reglas, te metes en problemas, ese tipo de cosas

–Si eso es lo que pensabas, estas en lo correcto, no me gustan las reglas, jamás fui bueno siguiendolas, soy mejor rompiendolas– Respondió Bruno con un toque despreocupado arrogante

Agnes lo miró detenidamente por un segundo, algo en su actitud despreocupada y arrogante le parecía atractivo. Era cierto que ella tampoco era una amante de las reglas pero había algo en él que le parecía cautivador

–Supongo que no somos muy diferentes

–Y yo supongo que no está mal

​Un impulso que desconocían por completo los obligó a inclinarse mutuamente. El corazón de Bruno latía con una fuerza que no recordaba haber sentido, un ritmo frenético que solo se aceleraba con cada centímetro que se acercaban. El viento en el tejado parecía detenerse, y el mundo entero se redujo a la distancia entre sus labios. Los nervios se apoderaron de él, mezclándose con la adrenalina de ese momento. No era solo un beso, era el final de un capítulo y el comienzo de otro, el misterio que finalmente sería resuelto.

​Agnes, por su parte, sentía una extraña mezcla de pánico y fascinación. Sus instintos le decían que se alejara, que la cercanía de otro ser humano era peligrosa. Pero la otra parte de ella, la parte que admiraba la osadía de Bruno, la parte que se sentía vista y valorada por primera vez, la empujaba a seguir

El mundo entero se silenció a su alrededor, y solo existían él y ella, sus almas perdidas a punto de encontrarse.

​Sus labios estaban a centímetros. Un suspiro de anticipación. Un roce de aliento.
​De repente, una voz grave y amplificada irrumpió en el silencio de la noche, resonando por todo el campus.

​—ATENCIÓN ALUMNOS. LAS LUCES DE LOS PASILLOS SE APAGARÁN EN VEINTE MINUTOS. POR FAVOR, REGRESEN A SUS HABITACIONES. —La voz del director Dort se escuchó por los megáfonos de los pasillos, un recordatorio mundano que rompió el hechizo del momento.

​Se separaron de golpe, como si hubieran recibido una descarga eléctrica. Bruno parpadeó, la realidad regresando como una bofetada fría. Agnes bajó la cabeza, su rostro cubierto por su cabello rojizo, y el rubor que había desaparecido regresó con más fuerza. La intimidad del momento se había esfumado, reemplazada por la incomodidad de la interrupción.

​—Creo que mejor nos vamos —dijo Bruno, la voz un poco ronca, rompiendo el hechizo del momento. Volvió a la realidad, sintiendo el frío del tejado y la presencia de la luna como si estuvieran en su contra.

​—Yo creo que sí —respondió Agnes, su tono más suave de lo habitual, aunque con un toque de su habitual misterio.

​Ambos se levantaron, el silencio ahora cargado de una nueva y extraña energía. Descendieron del tejado, sus pasos resonando en la fría piedra. Al entrar de nuevo a la academia, el ambiente cambió.

Los pasillos, que antes parecían vacíos, ahora estaban llenos de estudiantes que regresaban a sus habitaciones. Las luces iluminaban cada rincón, y cada mirada se sentía como una linterna que los apuntaba directamente.

​Bruno sintió las miradas de curiosidad y, en algunos casos, de celos, especialmente de los que lo habían visto con Enid. Pero él no le prestó atención a nadie. Su mundo se había reducido a los pasos de Agnes a su lado.

Caminaban juntos, pero parecía que estaban en una burbuja. Un roce "accidental" de manos, un contacto que se sintió como una chispa. Unos nervios que se manifestaban en el rubor de sus mejillas y en la torpeza de sus movimientos. La miraba de reojo, intentando descifrar la expresión de su rostro pálido. Y ella, a su vez, lo miraba con sus ojos esmeralda, una chispa que reflejaba más que una simple amistad.

​El silencio entre ellos no era incómodo. Era un lenguaje propio, uno que hablaba de un momento robado, de una conexión recién descubierta y de la promesa de un misterio que aún estaba por resolverse.

Después de lo que pareció un largo camino, no solo de pasos, sino de una creciente amistad y sentimientos ocultos, finalmente llegaron frente a la puerta del dormitorio de Agnes y Josephine

–Bueno… Ya me tengo que ir. Pero si no te molesta que esté cerca, creo que podemos vernos más seguido– Rompió el silencio Bruno, con un toque de coqueteo, apoyando su antebrazo izquierdo en el marco de la puerta

–Entonces te veré más seguido por aquí, lobo sensual– Respondió Agnes devolviéndole ese toque de coqueteo, antes de entrar a su habitación– Adiós Bruno

–Adiós Agnes– Bruno se despidió con una sonrisa que no cabía en su rostro.

La observó cerrar la puerta de su habitación y se quedó allí, en el pasillo, sintiendo una vez más la soledad del lugar, pero esta vez era diferente. No había tristeza. La había reemplazado una felicidad cruda y pura, una chispa de esperanza que iluminaba el camino de regreso a su dormitorio en Thisbie Hall.

​Mientras caminaba, sus pensamientos eran un torbellino. No podía creer la diferencia que unas pocas horas habían hecho. Hace horas, el eco de las palabras de Enid seguía resonando en su cabeza, su corazón seguía doliéndose por lo que pudo haber sido.

Punto de vista de Bruno

–Había creído que con Enid el rompecabezas de mi vida en Nunca Más se había completado, pero me equivoqué. Enid fue una pieza que no encajaba. Era una pieza de un rompecabezas diferente, uno que no tenía nada que ver conmigo. Con Enid, había fingido que le gustaban las bromas inofensivas, los colores vibrantes y la energía desbordante, pero la verdad era que no encajaba. ​Y ahora con Agnes, sentía que el rompecabezas ni siquiera se había armado, siento que tengo la primera pieza en mi mano, una pieza que no se parece a ninguna otra–

Ella no tenía la explosiva vitalidad de Enid, ni la oscura indiferencia de Merlina. Ella era un enigma sin resolver, un misterio que lo invitaba a descubrir cada una de sus facetas. Agnes DeMille. La chica que no le tenía miedo a nada, pero que se sonrojaba ante un cumplido. La chica que le dio un nuevo propósito en esta escuela.

​Bruno sonrió de nuevo, esta vez para sí mismo. No estaba seguro de lo que vendría después, pero no tenía miedo. Por primera vez desde que llegó a la Academia Nunca Más, sentía que no estaba solo. Sentía que había encontrado a alguien que lo veía por lo que era, y que quizás, solo quizás, también se veía a sí misma reflejada en él.

MINUTOS DESPUÉS

Bruno llegó a la puerta de su dormitorio en Thisbie Hall, pero no entró de inmediato. En su mente, seguía en el tejado, con Agnes. Una sonrisa de pura alegría se dibujó en su rostro, una emoción que no había sentido desde que pisó la Academia. La tristeza por Enid se había desvanecido, reemplazada por una chispa de esperanza.

​Al mismo tiempo, al otro lado de los dormitorios, en Ophelia Hall, Agnes estaba en su habitación. No podía dormir. Se sentía extrañamente agitada. Su mente, que usualmente estaba ocupada con misterios y enigmas, ahora solo tenía un pensamiento: Bruno.

​Afuera, la luna brillaba en lo alto, iluminando los góticos muros de la Academia Nunca Más, que hasta hace poco se sentían oscuros por la tragedia de Merlina Addams. Pero en esa noche, un nuevo brillo comenzaba a florecer. Era una luz suave, nacida de un corazón herido que comenzaba a sanar y de un corazón abatido que encontraba en la cercanía de otro un nuevo propósito. Era el comienzo de su historia. Un misterio sin resolver que ambos estaban listos para descifrar.