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Sus amigos habían tenido la “fantástica” idea de celebrar Halloween.
A Mikey sinceramente le daba igual ese día, no era amante a ninguna festividad, pero después de tanta insistencia por parte de Baji y Kenchin decidió aceptar.
En lo que no estaba de acuerdo era con el dichoso disfraz que le tocó, todos habían decidido jugarle una broma y le dejaron el vestuario de caperucita roja.
Mikey se había indignado y por más que se negó a usarlo, terminó haciéndolo al ver que ellos no dejarían de insistir.
Eligieron reunirse en un lugar cerca del bosque, había mucho espacio y estaba lo suficientemente aislado como para que nadie los molestara por hacer ruido.
Mikey no quería salir con ese estúpido vestuario de su casa, pese a que Emma le juró mil veces que se veía bien.
Ella lo había ayudado a colocarse el disfraz que consistía en unas medias blancas que subían por sus muslos hasta cubrir la mitad de ellos, unas zapatillas negras y en la parte de arriba un vestido de vuelo rojo corto el cual sólo servía para cubrir sus partes íntimas, dejando una pequeña parte de su muslo expuesto entre el vestido y las medias.
Llevaba también un mandil blanco y una capa con la cual cubrió su cabello cuidadosamente peinado por Emma.
Al terminar de alistarse, Emma le había dicho que se veía hermoso y aunque Mikey no le creería, al verse en el espejo tenía que reconocer lo delicado que se veía en aquel vestido de su medida que resaltaba perfectamente bien su pequeña figura, incluso parecía una chica por las notorias curvas en su cintura.
Si sus amigos no lo tomaban en cuenta antes por su estatura, ahora menos si se presenta con ese vestido que lo hace ver tan frágil.
Chasqueo la lengua molesto mirando el sencillo disfraz que su hermana usaba antes de salir de su casa.
-¿Y tú de qué estás disfrazada? -
-De cenicienta -
-¡No es justo! ¡Tienes un disfraz sencillo! Seré el único que esté incómodo ahí -
-Lo sorteamos y a ti te salió ese -
-Apuesto a que Baji fue quien modificó los papeles -
-Tal vez, pero ya estás vestido así que vamos -
-¿Cómo se te ocurre que saldré así? -
-Pero Mikey, ¡te ves realmente bonito! - ella corrió hacia él, sacando de su bolso un brillo labial - cierra los ojos, a tu disfraz le hace falta algo -
-¿Y ahora qué? - preguntó cerrando los ojos. Cuando sintió que algo rozaba sus labios, los abrió, su hermana sonrió brillantemente -
-Listo, estás perfecto -
-¿Qué hiciste Emma? - ella sacó un espejo el cual colocó enfrente de su rostro, Mikey se sonrojo al ver sus labios rojos brillantes - ¿Es en serio? ¿Me pusiste lápiz labial? -
-¡No te lo quites! Se te ve bien - antes de que Mikey comenzará a protestar ella tomo su mano y lo jaló hacia la calle en donde estaba su moto - si no nos vamos ahora llegaremos tarde, así que conduce - el rubio suspiró resignado, se subió a su moto esperando a que Emma subiera y se sostuviera de él para comenzar a conducir.
Llegaron al lugar cuando ya todos estaban presentes con sus respectivos disfraces, Mikey no pudo evitar indignarse más al ver que todos vestían atuendos geniales que no los hacía ver ridículos, al menos él fue el único chico con un vestido en la fiesta.
-¡Vamos Mikey! - espero a que su hermano bajara de su moto para tomarlo de la mano y guiarlo hacia donde estaban todos reunidos -
-¡Mikey! Mírate, ¡te ves bien! - grito Baji impresionado, si bien hizo que a Mikey le tocara ese disfraz, no imagino que el vestido le hiciera ver tan etéreo.
Los demás voltearon a ver a su líder al escuchar la exclamación de Baji. La mayoría abrió sus ojos impresionados ante la espectacular imagen frente a ellos, Mikey lucia delicado, bonito, frágil, siendo honestos, se veía más hermoso que cualquier chica que hayan visto antes -
-¡Mikey! Ese disfraz te queda muy bien - Mitsuya se acercó a su amigo - me hubiera gustado confeccionarlo yo mismo, pero te negaste -
-No quería que le pusieras más detalle del necesario Mitsuya, suficiente tengo ya con este que encontré y fue el más modesto -
-Te ves realmente bien Mikey - le dio un suave golpe en el hombro - ven acércate - El más bajo asintió, siguiendo a su amigo hacia un asiento libre. Su hermana ya había escogido lugar junto a Hina para platicar con ella -
Draken al verlo cambió de lugar para sentarse a su lado, intentando no mirarlo más de la cuenta.
-Creí que no vendrías -
-Ganas no me faltaron, me veo ridículo -
-No lo haces, te queda bien el disfraz -
-Si todos lo siguen diciendo terminaré creyéndolo -
-Hazlo, el vestido no te queda mal -
-Está bien, trataré de relajarme un poco - le sonrió a su mejor amigo -
-¿Quieres algo de tomar? -
-Si hay algo dulce sí - el más alto se levantó y caminó hacia la hielera para buscarle una bebida a su amigo. Draken regresó segundos después con una botella azul en sus manos - ¿qué es? - pregunto inspeccionando la etiqueta - ¿tiene alcohol? -
-Sí, pero es dulce, te gustara - el más bajo hizo una mueca, pero confío en su amigo, dándole un trago a su bebida -
-¡Ohh, tienes razón! Me gusta - siguió bebiendo de la botella -
-No lo tomes tan rápido o te vas a emborrachar -
-Pero no sabe a alcohol -
-Lo sé y precisamente por esa razón debes tomarlo con calma -
-Bien - miró a su grupo de amigos sentados en distintos lugares, bebiendo, platicando, divirtiéndose. Mikey sonrió.
Cuando sus ojos se detuvieron en esa persona en particular, brillaron con cierta malicia y se levantó de su lugar.
-Ahora vuelvo - le dijo a su mejor amigo para que no lo siguiera y caminó hacia él - ¡Oh no! ¡Un lobo feroz! - exclamó con fingido horror, mirando al hombre con diversión -
-Mikey - lo barrió con la mirada, lamiéndose los labios. Cuando terminó de admirarlo, se hizo a un lado para dejarlo sentarse - ¿caperucita no tiene miedo de sentarse junto al lobo? - preguntó con una sonrisa cuando el más bajo se sentó a su lado -
-¿Acaso el lobo quiere comerse a caperucita? - el contrario posó su mano en su muslo, apretando-lo suavemente -
-Sin duda alguna - se acercó al rubio - el lobo feroz se comerá a la pequeña y frágil caperucita - Mikey abrió sus ojos como platos -
-Primero tendrás que atraparme entonces - tan pronto como terminó de decirlo se levantó de su lugar y se echó a correr hacia el bosque, riéndose divertido al escuchar pasos siguiéndolo. Pensándolo bien, no había sido tan malo vestirse así -
Cuando se aseguró que estaban lo suficientemente lejos de sus amigos, redujo considerablemente la velocidad, pero sin detenerse por completo.
Tan sólo unos segundos después Haruchiyo lo atrapó, aprisionando-lo contra el árbol más cercano, posando sus manos en sus caderas.
-Te atrape caperucita - susurro en su oído, pegándose al pequeño cuerpo de Mikey para que el rubio sintiera su dura erección contra su trasero. El más bajo jadeo casi silenciosamente -
-¡Oh no! ¡El lobo feroz me ha atrapado! Tenga piedad de mí señor lobo, sólo soy una indefensa chica - el pelirrosa gimió ante las palabras de Mikey, llevó una de sus manos hacia su capa para quitársela, dejando al descubierto parte de su cuello. Sanzu no perdió el tiempo, bajo sus labios hacia la piel expuesta y lamió una larga raya, deteniéndose en un punto sensible del contrario para chupar una oscura marca, sacando de Mikey otro dulce jadeo. Haruchiyo lamió y chupó cada centímetro de su cuello que estaba descubierto manteniéndolo contra el árbol para impedir que huyera -
-Serás la comida más deliciosa de todas, pequeña caperucita - susurro contra su oído antes de chupar el lóbulo de su oreja, el rubio gimió sonrojado, intentando sostenerse del incómodo árbol. Cuando Sanzu mordió con fuerza la curvatura entre su cuello y hombro, Mikey aprovechó la primera oportunidad para escabullirse y echar a correr lejos del pelirrosa, riéndose para sí mismo cuando escuchó al contrario maldecir antes de perseguirlo de nuevo.
Esta vez no hizo falta que Mikey redujera la velocidad para que Haruchiyo lo atrapara. Tan sólo unos segundos después de que Mikey se le escapó, el pelirrosa volvió a atraparlo. Inclinandolo contra una enorme roca en el centro del bosque.
-Ahora si no volverás a escaparte de mi, caperucita - agarró las manos del más bajo con las suyas y las aprisionó por encima de su cabeza - te comeré y nadie podrá salvarte - sostuvo las muñecas del rubio con una de las suyas mientras la otra la llevo hacia su cadera. Sanzu se apartó lo suficiente para admirar la hermosa vista frente a él. El vestido era tan corto que ahora que lo había inclinado se subió lo suficiente para revelar las bragas de encaje blanco que Mikey usaba debajo - joder que suerte tengo - se presionó contra el cuerpo más pequeño, inclinándose para seguir mordiendo y chupando marcas en la piel expuesta de su cuello, sacando suaves gemidos del menor quien “intentaba” resistirse -
-No me coma señor lobo, déjeme ir - el pelirrosa llevó su mano libre hacia el pecho del rubio, acariciando sus sensibles pezones sobre la tela, haciendo al menor retorcer su cuerpo debajo del suyo - no ahh señor lobo no lo haga umm - se mordió el labio inferior para evitar gemir como tanto quería - déjeme ir por favor - Haruchiyo sonrió ante los constantes gemidos que Manjiro no podía contener, metió su rodilla entre sus piernas, obligándolo a separarlas. Se meció contra el perfecto trasero del contrario, aliviando un poco su excitación. Bajo su mano hacia el muslo del rubio, acariciando la tersa piel, ascendiendo lentamente hasta llegar a su coño, acariciando sobre las mojadas bragas sus labios vaginales. Sanzu se deleito al sentir la humedad de su amante, llevaban un tiempo saliendo y a estas alturas el ojiverde sabía bien lo mucho que a Mikey le gustaba el juego previo -
-No tiene caso resistirte caperucita, te comeré y nadie vendrá a ayudarte - hizo a un lado la delgada tela, pasando sus dedos contra su sensible piel, deteniéndose en su entrada. Metió tres de sus dedos sacando un agudo gemido de Mikey quien trataba de aferrarse a la roca, lastimando un poco sus uñas - eres mía - sacó sus dedos de su palpitante entrada, los llevó hacia su clítoris haciendo a Mikey gemir más fuerte, con lágrimas picando en sus ojos -
-Ahhh umm lobo no me umm comas joder ahh soy un pequeña niña, déjame ir - el ojiverde se lamió los labios, retiro su mano de su sexo y se apresuró a desabrochar el botón de sus pantalones, bajo la cremallera, bajando lo suficiente las prendas para liberar su dura polla, se alineó contra la necesitada entrada del rubio, inclinándose para morder su cuello -
-Serás sólo mío - susurró al mismo tiempo que se enterró por completo en el inigualable calor de Mikey haciéndolo gritar agudamente. Lágrimas de placer rodaron por sus mejillas y meció sus caderas contra las del más alto -
-Joder Haru fóllame, fóllame ahh te necesito umm, muévete - Sanzu obedeció de inmediato la orden de su rey, incorporandose e imponiendo un ritmo rápido y rudo en su interior, golpeando certeramente su punto dulce, haciendo a Mikey gemir necesitado y aferrarse a la roca con más fuerza -
-Te sientes tan bien mi rey, eres perfecto - soltó finalmente las manos del de ojos negros, sosteniendo las estrechas caderas de su amante con más fuerza, recrudeciendo el ritmo de sus embestidas, sacando dulces gemidos del rubio quien a este punto había dejado de contenerse -
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-Oye Baji, ¿has visto a Mikey? - el mencionado hecho un rápido vistazo a su alrededor -
-No Draken, ¿quieres que vayamos a buscarlo? -
-Sí, tengo mucho rato sin verlo y estoy preocupado - el pelinegro se levantó de su lugar, siguiendo al más alto hacia el bosque -
-¿Y ahora sí me dirás que sientes por Mikey? -
-No sé de qué hablas -
-Mira no voy a negar que Mikey se ve realmente bien vestido de caperucita roja, pero entre todos los que estábamos ahí sólo dos se impresionaron más que el resto -
-¿Dos? -
-Sí, el primero fuiste tú, ni creas que no vi la manera en que reaccionaste cuando Mikey llegó, prácticamente te pusiste a babear por él, eso y te sonrojaste - el más alto chasqueo la lengua -
-Eso no fue así -
-¡Sí lo fue! Estuve muy atento a tus reacciones así que no puedes mentirme -
-Bien, lo admito, me impresionó mucho ver a Mikey vestido así -
-Yo diría que no sólo te impresionó - lo miró con picardía, dándole un ligero empujón cómplice - ¡Ya admitelo! Sé bien que te gusta Mikey -
-Está bien, lo haré, me gusta -
-Ya era hora -
-¿Y quién es la otra persona? - pregunto intrigado. Baji se rió -
-Haruchiyo, ese imbécil se estaba comiendo con la mirada a Mikey - Draken apretó los puños molesto al escucharlo - si hubiera podido apuesto a que lo tiraría al piso y lo follaria enfrente de todos -
-Lo mataría si se atreviera a tocar a Mikey de esa forma -
-No podrías hacerlo si Mikey lo quisiera -
-Él jamás le haría caso a ese imbécil - el pelinegro se rió sonoramente - ¿Qué? -
-No estaría tan seguro de ello. Tú y yo sabemos que a Mikey le gusta la atención y Haruchiyo le presta demasiada -
-No lo aceptaría igual - siguieron adentrándose más en el bosque, prestando atención por si veían a Mikey, pero no había señales de él - nos hemos alejado bastante de los demás, ¿dónde demonios se metió Mikey? -
-No lo sé - siguieron caminando en la misma dirección hasta que el pelinegro se detuvo para recoger algo del piso - mira esto - tendió la prenda hacia el rubio -
-La capa de Mikey - sintió como si una cubeta de hielos le cayera encima - vamos Baji, tenemos que buscarlo -
-¡Hey espera! - exclamó cuando el más alto echó a correr - Mikey sabe cuidarse solo, deja de angustiarte -
-No lo haré hasta que lo encuentre - el pelinegro suspiró pero igual camino a paso apresurado - aguarda un segundo - detuvo al rubio, indicándole que guardará silencio en su lugar -
-¿Qué pasa? -
-Cállate y sólo escucha - el contrario rodó los ojos, pero hizo lo que su amigo le pedía, prestando atención a los sonidos de su alrededor -
Tan pronto como escuchó ruidos extraños, comenzó a caminar sigilosamente hacia ellos, intentando llegar a la fuente de esos sonidos.
Baji lo siguió de cerca, manteniéndose en silencio para no desorientarse -
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-Umm Haru ahh joder Haru por favor ohh - araño la dura roca sin importar si se lastimaba - yo ahh joder un ahh umm - trato de formular palabras coherentes y expresarle a su amante lo que quería, pero el placer se lo impedía, cada vez que abría la boca todo lo que salía de sus labios eran gemidos y murmullos inentendibles -
-Mikey, mi rey, eres hermoso, joder no sabes cuanto me contuve para no joderte enfrente de todos cuando te vi llegar, maldición cariño, lo estabas pidiendo a gritos - el rubio jadeo al sentir que el pelirrosa cambiaba el ángulo, golpeando directamente contra su útero - eres mio, únicamente mio - embistió más fuerte contra el útero del rubio, haciéndolo llorar de placer - eres el más delicioso manjar, mi bella caperucita - Manjiro gimió agudamente, no importaba que tanto quisiera morder sus labios para no ser tan ruidoso, simplemente no podía evitarlo -
-Umm joder ahh Haru yo umm maldición - trato de recordar que es lo que iba a decir en medio de la bruma de placer - joder espera un segundo, Sanzu detente - otra cosa que a Mikey le encantaba más que la atención era la obediencia y Haruchiyo lo complacia en esas dos cuestiones más que cualquier otra persona. Tan pronto como el ojiverde lo escucho se detuvo, dándole tiempo a Mikey de recuperar el aliento -
-¿Qué pasa Mikey? -
-Quiero verte - el pelirrosa salió de su interior, dándole la vuelta para mirar su hermoso rostro sonrojado y lleno de lágrimas. Sanzu se inclinó para besar sus apetecibles labios, besándolo necesitadamente, lleno de lujuria y pasión, metió su lengua en la boca de Manjiro y la follo a su antojo -
-Eres tan dulce Mikey, tan jodidamente dulce - volvió a devorar sus labios, impidiendo que el contrario respondiera. Aprovecho la distracción para volver a meterse en su apretado calor, gimiendo contra sus labios y retomando el ritmo rápido y rudo en su interior, Mikey se aferró a su cuello, arañando su nuca y meciéndose contra Haruchiyo, ahogando sus gemidos contra sus labios. Envolvió sus piernas alrededor de la cintura del pelirrosa, lo acercó aún más a su cuerpo, moviendo sus caderas contra las del contrario para recibir sus duras estocadas. Cuando la falta de aire los obligó a romper el beso, Sanzu bajó sus labios hacia su cuello, chupando la piel descubierta. Mikey gimió agudamente, echando la cabeza hacia atrás, dejando que el pelirrosa lamiera y marcará libremente cada centímetro de piel descubierta -
-Umm Haru ahh joder, se siente tan bien, maldición amo tu boca sobre mi cuello, joder comeme lobo feroz, caperucita es toda tuya, ummm sii - el ojiverde sonrió mordiendo con fuerza un punto dulce en su cuello. Mikey gritó literalmente de placer, después de todo, estaban demasiado lejos de sus amigos y nadie los escucharía… O al menos eso es lo que ellos creían.
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Tanto Draken como Baji corrieron al escuchar el grito cerca de ellos, ese sin duda alguna era Mikey.
Al llegar al lugar se detuvieron en seco ante la escena, hace sólo unos segundos los dos estaban preocupados por el grito de su líder y amigo, creyendo que algo le había sucedido, ahora simplemente se habían paralizado al ver la imagen frente a ellos.
-Umm joder ahh Haru más ohh siii Haru maldición ahhh - gimió Mikey manteniendo al pelirrosa contra su cuello, sintiendo que su orgasmo se acercaba al sentir las certeras embestidas del contrario contra su útero y su hábil lengua contra la piel caliente de su cuello - estoy cerca Haru tan jodidamente cerca umm yo quiero ahh - otro agudo grito salió de sus labios cuando chorreo contra la polla del pelirrosa, sus manos cayeron a sus costados y mantuvo sus ojos firmemente cerrados, disfrutando de la inmensa dicha que Sanzu le provocaba con cada toque y mordida.
Sanzu se corrió segundos después que Mikey, enterrado hasta la empuñadura en su delicioso coño cuando su liberación lo golpeó, pintando las paredes del más bajo con su semilla.
Cuando pudieron recuperarse del shock inicial, Draken y Baji se alejaron del lugar lo más silenciosamente que pudieron, ambos sin atreverse a mencionar palabra alguna respecto a lo que habían presenciado.
-Jodido infierno, esto no me lo esperaba - comentó Baji una vez que estuvieron a una distancia prudente - fue perturbador - el rubio no mencionó nada, simplemente siguió caminando, sin poder quitarse de la cabeza aquella imagen - hey ¿estás bien? Apenas acabas de admitir que te interesa Mikey y… -
-No quiero hablar de ello -
-Está bien - el resto del camino de regreso hacia donde estaban sus amigos lo hicieron en silencio, Draken no parecía querer mencionar palabra y Baji lo entendía. Comprendía que para Ryuguji ver a Mikey teniendo sexo con Sanzu había sido un golpe muy doloroso -
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Cuando Mikey recuperó el aliento, atrajo al pelirrosa hacia sus labios, besándolo con más calma que antes. Sanzu sonrió en medio del beso, devolviéndole el gesto con la misma ternura.
La falta de aire los obligó a separarse, el ojiverde acarició el hermoso rostro del rubio, adorando lo suave que es su piel.
Volvió a capturar los labios de Manjiro con los suyos, al inicio fue algo lento y dulce antes de profundizar su toque de labios y convertirlo en algo caliente y apasionado.
Sanzu rompió el beso, un hilo de saliva los unía, cosa que hizo gemir a Haruchiyo.
Se arrodilló entre las piernas de Mikey, sosteniendo sus muslos con las manos, apretando sus dedos en la suave piel.
-Haru ¿qué estás haciendo? -
-Aún no he terminado de comerte, caperucita - lo miró maliciosamente, subiendo una de sus manos para bajarle de un tirón las bragas. Tan pronto como su sexo quedo descubierto, Sanzu metió su rostro entre la piernas de Mikey, comenzando a lamer los fluidos de su entrada. Manjiro gimió ruidosamente, estaba tan sensible y la lengua de Sanzu contra su coño era un dulce tormento.
Una vez que Haruchiyo terminó de limpiar el semen y fluidos, siguió lamiendo su coño, metiendo su lengua en su entrada, succionando de vez en cuando su entrada. Las lágrimas rodaron por las mejillas de Mikey, se sentía bien, pero al mismo tiempo era demasiado, cuando el pelirrosa llevó sus labios hacia su clítoris, el más bajo intentó cerrar sus muslos, era un placer abrumador -
-Haru ahh es ahh joder maldición no puedo es ahh mucho ahh joder Haru por favor - el pelirrosa mantuvo sus muslos bien sujetos, obligándolo a mantenerlos abiertos mientras seguía lamiendo su sensible clítoris - Haru - lloró llevando sus manos hacia su rosado cabello, sin saber si tratar de apartarlo o mantenerlo contra su coño, las sensaciones lo abrumaban, dolía, dolía, dolía, pero se sentía malditamente bien - ¡¡Haru!! - grito cuando su amante cerró sus labios alrededor de su vulva y chupo. Succiono vigorosamente su clítoris haciendo llorar a Mikey, convirtiéndolo en un completo desastre, no sabía qué hacer, si alejarlo o dejarlo seguir comiéndose su coño.
Cuando Haruchiyo bajo su lengua a su entrada para lamer los fluidos que se le habían filtrado para después chupar sobre su agujero, Mikey volvió a correrse a chorros, esta vez sobre el rostro del pelirrosa, quien se apresuró a beber hasta la última gota de sus jugos.
Sanzu se retiró finalmente de su entrepierna, soltando sus muslos en los que dejó sus dedos marcados. Se incorporó lamiéndose los labios, sonriendo ampliamente al ver a su rey sonrojarse.
-Fue el festín más delicioso que he tenido en mi vida, caperucita - el rubor en las mejillas del rubio se intensificó con las palabras de su amante -
-Eso era obvio considerando que yo soy caperucita - Sanzu se rió divertido, acercándose para besar castamente los labios de su líder - regresemos, ya nos ausentamos durante mucho tiempo - se levantó de la dura roca, subiendo sus bragas arruinadas para después acomodar su vestido.
Cuando considero que se veía presentable estiró su cuerpo - esa roca era malditamente incomoda imbécil -
-No pareció importarte cuando te estaba follando - comentó con suficiencia. Mikey chasqueo la lengua - pero pido disculpas por el lugar -
-Tendrás que compensarme con algo Haruchiyo, tengo todo el cuerpo adolorido -
-Lo haré - se acercó para abrazar a Mikey - te compensare de la mejor forma - besó castamente su mejilla - y cuando regresemos a casa me encargaré de darte un buen masaje -
-Eso suena bien - le devolvió el abrazo al pelirrosa - Haru, llévame a casa - susurro contra el pecho del más alto, inhalando su embriagador aroma. Adoraba la forma en que Sanzu olía a esos perfumes masculinos que por supuesto costaban muy caro -
-Está bien - tomó su mano y lo guió a través del bosque hasta donde estaban sus amigos, antes de reunirse con ellos Sanzu soltó su mano, sabía que su rey no estaba listo para revelar lo que tenían, pero al ojiverde no le importaba, mientras su adorado Mikey fuera suyo le importaba muy poco si alguien lo sabía o no -
Mikey camino hasta donde estaba su hermana, quería ver si ella quería irse con él o alguien aquí podría llevarla en su lugar.
-¡Mikey! - ella se levantó para abrazarlo - me quedaré en casa de Hina hoy -
-Está bien - posó una de sus manos en su espalda - sólo no bebas más -
-Ok - Mikey camino hasta su moto siendo seguido de cerca por Haruchiyo -
-Llegas tarde, te pierdes durante horas y cuando apareces es para irte, Mikey necesitas ser más sociable - comentó Baji mirándolo fijamente -
-Estoy cansado -
-Oh sí, apuesto a que lo estás - el rubio arqueó una ceja al escucharlo -
-Hablaremos de eso después - dijo simplemente recorriendo los poco pasos que le faltaban para llegar a su moto, le lanzó las llaves a Sanzu quien las atrapó fácilmente, subiéndose primero, esperando a que Mikey se acomodara detrás de él -
-Tenemos que hacerlo, hay cosas que quiero preguntarte -
-Mañana ve a mi casa - el pelinegro asintió mirando como el pelirrosa arrancaba el motor y conducía seguramente a casa de Mikey -
-Me sorprende que no lo haya visto antes - comentó cuando perdió la moto de vista, se encogió de hombros y regresó con el resto -
-¿Y Mikey? - preguntó Mitsuya intrigado -
-Se fue a casa -
-Se perdió todo el tiempo que estuvo aquí ¿y cuando regresa es para irse? -
-Bueno, al parecer hay cosas que Mikey no nos quiere contar todavía -
-Sí, eso parece - comentó antes de regresar al lado de Hakkai para seguir bebiendo y platicando de cosas triviales -
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Baji fue a hablar con Mikey al día siguiente, a pesar de la duda y las muchas preguntas que tenía esperó hasta la tarde para ir a la casa Sano, sabía que su amigo no era buen madrugador y normalmente no tenía ánimos de nada por la mañana.
-Sabía que vendrías - comentó el más bajo al ver a su amigo de la infancia llegar a su casa -
-Como mencione ayer tenemos cosas de qué hablar -
-Está bien -
-Mikey sé que no te gusta hablar de tu vida personal con nadie, pero por qué no me confiaste esto -
-¿Esto? -
-Ayer cuando te perdiste durante tanto tiempo fui a buscarte -
-Oh entiendo -
-¿Desde cuándo? - el rubio arqueó una ceja - ¿cuánto tiempo hace que te acuestas con Haruchiyo? -
-Como tres meses - el pelinegro lo miró sorprendido -
-¿Realmente? Has sabido ocultarlo bastante bien, si no fuera por anoche no hubiera sospechado que había algo entre ustedes -
-¿Sólo yo? -
-Sé que Sanzu está obsesionado contigo desde hace años, pero no creí que tu le hicieras caso -
-Me gusta la atención que me da - el pelinegro asintió -
-¿Y qué tan serio es? Supongo que solamente es una aventura -
-Supones mal - el más alto lo miró intrigado - somos pareja -
-¿Entonces por qué no le has dicho a nadie? -
-No quiero que los otros murmuren acerca de mí y Haru -
-¿Y qué hay con tus amigos? ¿Ni siquiera quieres que nosotros lo sepamos? -
-Se los diré a su tiempo -
-¿Y cuándo será? -
-Cuando termine de aceptar lo que siento por Haru -
-¿Hay sentimientos involucrados en la relación? -
-No seríamos pareja si no los hubiera. Al inicio fue una simple aventura, Sanzu es realmente bueno en la cama, además de que es atractivo, pero de un mes para acá todo cambio -
-Puedes contarme -
-Aunque sabía que para Sanzu nunca fue sólo sexo, la verdad a mi no me importaba, solamente lo buscaba porque me satisfacia bien en todo, pero… Convivir con él este tiempo ha sido interesante, me comprende y me acepta más que cualquier otra persona, mucho más que Kenchin, ¿puedes creerlo? Me siento libre cuando él está conmigo, sé que sin importar lo que haga o suceda él seguirá fielmente a mi lado, seguirá adorandome y obedeciendome. Haruchiyo ha cambiado mucho desde que éramos niños, pero este cambio me gusta mucho, es fuerte, leal, inteligente y hay algo que nos conecta aún más - Baji suspiro, sabía que Mikey no le diría a qué se refería con eso último - nunca lo había sentido antes, pero estoy seguro de que lo amo -
-¿Amor? ¿Estás enamorado de Sanzu? -
-Aún trato de descubrir si simplemente es eso o es algo más profundo -
-Siendo honesto creí que te gustaba Draken -
-Es mi mejor amigo, pero nunca lo he visto como a Haru - esbozo una ladina sonrisa - tiene un gran cuerpo sabes, lo esconde bien, pero joder si no esta caliente - Baji se echó a reír -
-Calma tus hormonas Mikey, no quiero que te excites pensando en tu novio -
-¡Es que me vuelve loco! -
-¡Sí, ya veo! Tanto que te quejabas de ser caperucita roja y al último lo disfrutaste mucho -
-Es porque el lobo feroz me comió muy bien -
-Maldición Mikey, no quiero detalles -
-Tú comenzaste, pero te agradezco por la broma del disfraz, fue un verdadero deleite ver que Sanzu era el lobo - le guiño un ojo a su amigo -
-Conociéndolo, lo hizo a propósito -
-Sí, estoy seguro de ello también, Sanzu es el único que me seguiría al mismo infierno sin dudar, sabe como hacer que me sienta bien en un instante - sus ojos brillaron - Haru me conoce realmente bien -
-Empiezo a creer que lo amas de verdad -
-No lo sé, pero el tiempo que he estado con él ha sido increíble y no sólo por el alucinante sexo - el pelinegro sonrió con malicia, aprovechando la distracción del rubio para bajar el cuello del suéter que traía. Baji silbo al ver las notorias marcas de mordidas y chupetones a lo largo del cuello de Mikey -
-Joder, realmente le gusta marcarte como suyo -
-También me gusta que lo haga, se siente realmente bien -
-Estoy conociendo cosas de ti que jamás imaginé que sabría -
-Es porque no habíamos estado en esta situación -
-Tienes razón. Bueno Mikey, aunque no te obligare a confiar en nosotros, creeme que nadie te juzgará, ni hablara de ustedes, somos amigos desde hace años -
-Lo sé y si no se los he dicho no es por falta de confianza, saben lo mucho que me importan, sólo quería estar seguro de lo que siento por él, pero ahora ya lo sé -
-¿En serio? -
-Sí, hablar contigo sobre él fue de gran ayuda, ahora ya sé lo que significa Haru en mi vida -
-¿Y me dirás o me dejaras con la duda? -
-Amo sinceramente a Haru y quiero estar a su lado toda mi vida - el pelinegro se paralizó al escuchar a su amigo, era tan extraño oírlo decir esa clase de palabras que simplemente asumió que Mikey jamás las diría - le diré a los demás -
-¿Cuándo lo harás? -
-Mañana, Haru y yo vamos a salir hoy -
-Está bien, me alegro que confiaras en mí, Mikey -
-Eres mi amigo - le sonrió ampliamente - a mi me alegra que me preguntaras tus dudas de frente -
-Siempre lo hago -
-Tienes razón, eso me gusta - el más alto le sonrió -
-Bien, me tengo que ir, además seguramente quieres tiempo para arreglarte antes de salir con Haruchiyo -
-No requiero mucho tiempo para eso Baji, soy perfecto y Haru lo sabe -
-Sí, si, se me olvida que él único que te venera más que tú mismo es él - Mikey se rió divertido -
-Ahora que Haru es mío tiene que hacerlo -
-Sí, ya me extrañaba que no estuvieras siendo posesivo -
-Para qué serlo, sé perfectamente bien que Haru me pertenecera por siempre -
-Cierto - se despidió del más bajo con la mano, saliendo de su habitación y caminando hacia la calle - bueno, lamentablemente Draken no tendrá ninguna oportunidad con Mikey -
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Cuando Mikey le contó al resto de sus amigos cercanos, todos estaban conmocionados, no esperaban esta noticia, pero después del aturdimiento inicial todos lo felicitaron entusiastamente. Bueno, casi todos, el único que no mencionó nada al respecto fue Draken.
-Mikey ¿podemos hablar un momento? -
-Claro Kenchin, vamos afuera - siguió a su mejor amigo hasta el exterior de la casa, deteniéndose a una cuadra de distancia, justo donde estaba una calle privada solitaria - dime ¿qué ocurre? ¿No estás feliz por mi? -
-Quiero que seas feliz Mikey, pero no me agrada mucho que estés con él -
-Haru es un gran hombre, créeme él me valora demasiado -
-Puede que tengas razón, pero la verdad es que no se trata de eso -
-¿Entonces? - preguntó intrigado -
-Me gustas Mikey - el rubio sintió que su corazón se detenía unos segundos - me has gustado desde hace tiempo, y si nunca dije nada fue para no perderte, pero necesitaba decirlo, quería que lo supieras - la expresión del más bajo se torno triste -
-Kenchin eres mi mejor amigo y más que eso, eres mi corazón, pero yo realmente amo a Haru así que lo siento - el más alto se acercó a su amigo, posando su mano en su mejilla -
-Está bien, no pediré que me ames también -
-Kenchin ¡no quiero que esto cambie nada! No quiero perder a mi mejor amigo, por favor no te alejes -
-No lo haré, pero no sé si tu quieras que me mantenga cerca -
-¡Claro que lo quiero! ¿Por qué preguntas eso? -
-Porque no creo que pueda contenerme -
-¿Contenerte? ¿Sobre qué? -
-Esto - aprovechó la evidente confusión de Mikey para acortar la distancia y besar aquellos dulces labios por primera vez. Si no podía tener a Mikey al menos quería saber cuál era el sabor de sus labios. Manjiro se quedó quieto, sintiendo su corazón saltarse dos latidos, sus ojos estaban abiertos por la sorpresa, todo fue demasiado rápido y le tomó un par de buenos segundos salir de su estupor.
Cuando reaccionó se apartó tímidamente de su mejor amigo, desviando la mirada.
-Por favor no hagas eso de nuevo Kenchin, no quiero perderte ni pedirte que te alejes -
-Tratare - el más bajo no pudo seguir manteniéndose cerca así que echó a correr hacia la casa. Al llegar busco con la mirada a Sanzu, se acercó a él, tomó su mano y lo jalo lejos de todos los presentes -
-¿Qué pasa Mikey? -
-Kenchin me beso - el pelirrosa suspiro, llevó sus manos hacia el rostro del menor, acariciando sus mejillas -
-¿Qué sentiste? -
-Tristeza porque siento que perderé a mi mejor amigo -
-Mikey, estará bien - se inclinó para besarlo - sólo haz lo que creas correcto, estaré de tu lado -
-No quiero dejar de hablarle -
-No lo hagas entonces -
-¿Y si vuelve a besarme? -
-Tendrás que tomar una decisión -
-No quiero que vuelva a hacerlo, quiero que entienda que soy tuyo - el ojiverde no pudo ocultar su sonrisa -
-Solamente mío, mi rey - volvió a capturar los labios de Mikey con los suyos, lo pegó contra su cuerpo, intensificando el beso, convirtiéndolo en algo lujurioso y necesitado -
-Joder Haru, debemos detenernos ahora o terminaremos follando aquí cerca de todos - aunque a Sanzu le importaba un carajo si lo veían a él, ni loco permitiría que alguien mirara el hermoso y perfecto cuerpo de su rey así que se apartó del menor -
-Tienes razón, regresemos con los demás - le dio un último beso en los labios y lo guió de vuelta con los demás -
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Aunque Draken intentaba ser el mismo de siempre con Mikey no podía lograrlo, cada vez que lo ve recuerda que su mejor amigo está con Sanzu y eso le hace hervir la sangre de celos.
Aprovechaba momentos en los que estuvieran a solas y Mikey se distraía para robarle besos en los labios, en esas ocasiones Mikey se apartaba del beso, lo miraba con tristeza y se alejaba de él.
Manjiro no correspondia ninguna de sus muestras de afecto, le era realmente fiel a su pareja y eso le dolía más a Draken, pero ninguno de los dos estaba listo para alejarse un poco y darse tiempo, demasiado acostumbrados a su presencia continua, a su compañía de todos los días, como para romper esa tradición de buenas a primeras.
En ese tiempo que Kenchin se negó a perder a Mikey, se dio cuenta de lo mucho que le importaba Haruchiyo a Manjiro, siempre estaba pensando en él, mencionando-lo y cuando estaban juntos no dejaban de besarse, Ryuguji lo envidiaba.
Su mejor amigo ahora era más cercano a Sanzu que a él y eso lo lastimaba demasiado.
Hicieron otra pequeña fiesta cuando Baji finalmente se hizo novio de Chifuyu, todos creyeron que habían tardado demasiado tiempo así que la noticia decidieron celebrarla.
Mikey estaba feliz por su amigo, realmente lo estaba, pero no se encontraba muy contento en la reunión debido a que su novio no había podido ir. Justo ese día tuvo trabajo que atender y a Manjiro le tocó ir solo.
-Vamos Mikey, anímate un poco - el más bajo suspiro -
-Me aburro si él no está, Baji -
-Sé que te gusta estar con Haruchiyo, pero somos tus amigos y podemos distraerte, sólo tienes que animarte un poco -
-¿Y cómo se supone que haga eso? - el pelinegro le dio una botella azul, igual que la de la fiesta de halloween -
-Empieza por esto, puedes relajarte - el rubio asintió, comenzando a beber el líquido dulce. A pesar de recordar la advertencia de su mejor amigo aquella noche, esta vez decidió no tomar el consejo y se terminó rápido el líquido.
Una botella, fueron dos, luego tres y a la cuarta estaba definitivamente borracho.
Baji se había burlado de él cuando lo vio, pero Mikey estaba lo suficientemente ebrio como para importarle y terminó riéndose junto con su amigo.
Poco después el más bajo se quedó profundamente dormido en el sofá, el pelinegro suspiró al verlo, acercándose a él.
-Lo llevaré a su casa - dijo Draken acercándose a ellos -
-No hace falta, le mande mensaje a Haruchiyo para que pase por él - el más alto rodó los ojos - mientras tanto lo dejaré dormir en mi habitación para que nadie lo moleste -
-Dime dónde está y yo lo llevo - el pelinegro lo dudo un momento antes de finalmente ceder. No es que no confiara en Draken, antes de que Mikey anunciará su relación con Sanzu, Baji confiaba en el rubio más que en nadie para cuidar de Mikey, pero después de ver como ha estado la situación no cree poder darse el lujo de dejarlos a solas durante mucho tiempo.
Cuando Ken cargo a Manjiro para llevarlo a la habitación de Baji, el pelinegro lo siguió en silencio, esperando afuera del cuarto a que su amigo saliera de ahí. Si llegaba a escuchar algo no dudaría en entrar.
Draken acostó a Mikey en la cama, mirándolo dormir durante unos segundos, era muy atractivo, también era tierno mientras dormía. Lo observó unos momentos y durante un segundo pensó en acercarse y besarlo ahora que estaba dormido, pero no lo hizo, no traicionaría la confianza de sus amigos de esa forma.
El más alto tomó como su señal para salir cuando Mikey comenzó a murmurar dormido el nombre de Haruchiyo, incluso en sueños llamaba y pensaba únicamente en él.
Suspiró con pesar y salió de la habitación.
-¿Todo bien? - el rubio lo miro -
-Sí, lo está - camino hacia la cocina para tomar otra bebida, Baji hizo una mueca entrando a su cuarto para ver a Mikey.
Sonrió cuando escuchó al más bajo llamar a Haruchiyo entre sus sueños, su amigo se había enamorado de verdad.
Cerró la habitación con llave por cualquier cosa y volvió con su ahora novio.
Media hora después llegó Sanzu a la fiesta, Baji lo guió directamente a la habitación donde tenía a Mikey, el pelirrosa le agradeció por avisarle, tomó al más bajo entre sus brazos y lo llevó hasta el coche.
El pelinegro aún no entendía cómo había conseguido el ojiverde comprarse ese auto, pero decidió no hacer preguntas.
Al llegar a casa de los Sano cargo a Mikey hasta su habitación, lo acomodo en la cama y se aseguró de qué estuviera bien.
-Haru - el pelirrosa se detuvo al escuchar la voz de su rey, se giró y sonrió al verlo medio despierto -
-Estás en casa, duerme -
-Pero todo me da vueltas - se quejo infantilmente -
-Te traeré un café entonces - el rubio asintió -
-Y comida, tengo hambre -
-No tardaré - se acercó para besar los dulces labios de Mikey y salió de la habitación -
En lo que su novio regresaba el rubio volvió a dormirse, aún se sentía mal, tenía ganas de vomitar y la habitación no dejaba de girar. No había sido una buena idea tomar tanto.
Sanzu volvió media hora después con la comida y el café del rubio. Cuando lo volvió a despertar de su sueño, el menor contrabajos se sentó en la cama, estaba demasiado borracho y somnoliento como para hacer algún movimiento; sin embargo, Haruchiyo no pareció tener ningún problema en darle de comer y de tomar el café en la boca, asegurándose de que el rubio se terminará todo lo que compro.
-¿Te sientes mejor? -
-Sí, un poco, gracias Haru - el pelirrosa acaricio su mejilla -
-Bien, te dejaré dormir, nos vemos mañana - el menor lo detuvo del brazo -
-¡No te vayas! Quédate conmigo esta noche Haru - el ojiverde asintió -
-Está bien, lo haré - una vez que el más bajo se hizo a un lado para dejarle espacio a su pareja, el pelirrosa se acostó a su lado, sonriendo ampliamente al sentir a Mikey acomodarse contra su pecho y abrazarse a él.
Haruchiyo envolvió el pequeño cuerpo de su pareja con sus brazos, escuchándolo dormir durante un largo rato.
Había pensado que no fue una buena idea dejar a Mikey sólo en esa fiesta, pero no tuvo otra opción, desde que el rubio aceptó ser suyo, Sanzu se había propuesto ganar mucho dinero para poder darle a su rey todo lo que se merecía.
Al día siguiente, Mikey despertó temprano, más por la resaca que por falta de sueño, pero cuando despertó y se dio cuenta que estaba acostado con Haruchiyo, una suave sonrisa se dibujó en sus labios, en este tiempo que llevaban saliendo no habían pasado toda una noche juntos, el pelirrosa lo dejaba en su casa y se iba poco después, pero despertar entre sus brazos no se sintió extraño, ni tampoco incómodo, más bien lo hacía sentir cálido, seguro y apreciado.
Olvidando un poco el horrible dolor de cabeza que la resaca le dejó, se acomodó mejor entre los brazos del pelirrosa, volviendo a dormirse minutos después, aún era temprano.
La próxima vez que despertó, Sanzu ya no estaba a su lado. Mikey sintió una punzada en el corazón y por alguna razón se sintió decepcionado.
Prefirió ignorar mejor el asunto o de lo contrario el dolor de cabeza sólo empeoraría. Se sentó en la cama, sonriendo al ver un par de pastillas y un vaso con agua en la mesa de noche.
Se tomó las píldoras, tragándolas con ayuda del agua.
-Despertaste - los ojos negros de Mikey brillaron al ver a Haruchiyo, no se había ido entonces - ¿cómo te sientes? -
-Me duele la cabeza - el mayor sonrió en comprensión -
-Lo supuse, pero las pastillas ayudarán -
-Creí que te habías ido -
-Estoy aquí - Mikey sonrió acercándose a Sanzu para abrazarlo - ve a desayunar, tu hermana me dijo que ya está lista la comida -
-Lo último que quiero ahora es comer -
-Lo sé, pero lo necesitas, así que vamos -
-Me siento mal Haru -
-Sólo es la resaca, haz lo que te digo y te sentirás mejor - el rubio se quejo, pero termino siguiendo a su pareja al comedor.
Mikey hizo una mueca al ver el desayuno, sentía que si lo probaba vomitaria - come - pidió el pelirrosa al ver a su pareja mirar el plato de comida como si se tratara de su enemigo mortal -
Después de prácticamente obligar a Mikey a comer y lo dejó sintiéndose un poco mejor decidió ir por algo que sabía que aliviaria a Mikey pronto.
-¡No te vayas Haru! Aún me siento mal -
-Volveré pronto, lo prometo - beso sus labios - sólo serán unos minutos -
-Está bien - finalmente lo dejó ir, volviendo a acostarse en la cama y a cubrirse con su gastada cobija -
Sanzu cumplió su promesa de regresar rápido, habían pasado aproximadamente quince minutos cuando Emma le aviso que Haru había vuelto, pero Mikey sólo espero a que su pareja entrará a su habitación.
-Te compre algo que te hará sentir mejor muy rápido -
-¿En serio? - preguntó incorporándose en la cama, su pareja asintió sacando de la bolsa la misma botella azul de la que tomó ayer - ¡Noo Haru! ¡No quiero! ¡No lo volveré a probar en mi vida! Que asco - el pelirrosa se rió divertido, destapando la botella -
-Sé que no quieres, pero te hará sentir mejor -
-¡Pero Haru! -
-Tómalo, te ayudará - más a fuerzas que de ganas y haciéndolo porque realmente confía en su pareja decidió hacerlo. Tomó la botella en sus manos y aunque sentía asco de solo oler el dulce aroma del líquido, le dio una probada - todo Mikey - rodó los ojos ante las palabras de su novio, pero siguió bebiendo hasta terminar el contenido -
-Al inicio quería tirarlo, pero al último me gustó - el más alto le sonrió sentándose a su lado -
-Con eso te sentirás mejor -
-¿Y por qué? -
-La gente dice que si quieres quitarte la cruda, tomes lo mismo que consumiste el día anterior -
-¿Y funciona? -
-A algunos les funciona, veamos si a ti también - el más bajo se recargo en su hombro -
-Oye Haru -
-Dime -
-¿Podemos dormir juntos más seguido? -
-Por mi esta bien - posó su mano en la espalda del más bajo. Se quedaron en un agradable silencio después de ello, Mikey pensando en lo que sentía, lo que despertar al lado de Haruchiyo significó para él. Sanzu por su parte estaba contento porque su rey quería que durmieran juntos más seguido, eso los uniría más y si las cosas seguían avanzando así de bien podría pedirle que vivieran juntos -
-Haru vamos a casa de Baji - se levantó de la cama más animado, caminando hacia el armario para sacar ropa limpia -
-¿Te sientes mejor? -
-¡Sí! Ya me siento bien, gracias Haru -
-¿Por qué? -
-Por cuidarme -
-No tienes de que agradecerme, lo hago con gusto - se acercó al más bajo - tu bienestar es mi prioridad - Mikey sonrió sintiendo las manos del pelirrosa en sus caderas, acariciando la piel sobre la ropa -
-Oye Haru, ¿podrías ayudarme en algo más? -
-En cualquier cosa Mikey, sólo pídelo -
-Quiero cambiarme, pero para ello debo quitarme la ropa, ¿podrías echarme una mano con eso? - el más alto sonrió ampliamente ante la sugerencia detrás de la petición. Sin decir palabra subió el suéter que llevaba Mikey, quitándoselo y arrojándolo al suelo. Bajo sus labios hacia su cuello, lamiendo la salada piel, repartiendo besos por todo su cuello y hombro, mordiendo un punto sensible en la curvatura de su cuello. Mikey emitió un suave gemido, echando la cabeza hacia atrás, dándole a su pareja más espacio para marcar.
Haruchiyo siguió repartiendo besos por su espalda desnuda, acariciando sus pequeños pezones con sus manos, sacando más jadeos y gemidos necesitados de Mikey.
-Haru por favor - suplicó entre gemidos, tratando de mover su trasero contra el más alto -
-¿Qué necesitas mi rey? -
-Hazme tuyo, fóllame - el pelirrosa gimió volteando a Mikey entre sus brazos, cargo su peso fácilmente y lo llevó hacia la cama. Lo dejo caer sobre el colchón con la mayor delicadeza, se acomodo entre sus piernas, inclinándose para devorar sus dulces labios, gimiendo cuando ambos lucharon por el dominio del beso hasta que Mikey se lo cedió finalmente, permitiendo que Sanzu follara su boca a su antojo.
El rubio se aferró a su amante, arañando su espalda sobre la ropa, moviendo sus caderas contra las del contrario para tener un poco de fricción.
Cuando la falta de aire se hizo presente, Sanzu bajo a besar, chupar y morder su cuello, descendiendo a sus pezones, sacando gemidos que aumentaban en tono con cada lamida a sus capullos sensibles.
Cuando terminó de prestarle atención a sus pezones, se incorporó para quitarle los pantalones junto con la ropa interior, gimiendo al ver el resbaladizo brillar en sus labios vaginales. Sanzu se arrodilló entre las piernas de su rey, besando con adoración cada centímetro de piel hasta llegar a su sexo en donde lamió su deliciosa mancha, paso su lengua por su agujero, insertando parte de ella, lamiendo cada gota de sus fluidos. Subió sus atenciones a su clítoris, lamiendo vigorosamente la vulva mientras metía tres de sus dedos en la palpitante entrada de Mikey, sacando fuertes gemidos de placer del más bajo, cuando sintió que su rey se acercaba a su orgasmo, cerró sus labios sobre su vulva y chupo al mismo tiempo que golpeaba su punto dulce con los dedos y Mikey se vino con un agudo gemido de placer, aprisionando al más alto contra su coño con sus muslos.
Sanzu se encargó de limpiar bien sus líquidos antes de levantarse.
Se quitó la ropa con prisa, mirando el cuerpo sonrojado de su amante.
-Eres tan hermoso Mikey, todo de ti es perfecto, mi rey, no existe nadie mejor que tu - se alineó contra su entrada, tocando fondo de una sola estocada, haciendo gritar al rubio de placer -
-Haru umm muévete oh joder si umm maldición más rápido - suplicó al sentir las rudas embestidas de su amante contra su punto dulce, haciéndolo babear de placer y arañar las sábanas debajo de él - Haru siii ahhh sii así ohh Haru más, más umm joder - envolvió sus piernas alrededor de la cintura de Sanzu, moviendo sus caderas contra las del contrario para encontrarse con sus embates - si Haru si ahh se siente tan bien, Haru umm - el pelirrosa cambio el ángulo, golpeando certeramente su útero, haciendo a Mikey ver estrellas ante las desenfrenadas embestidas de su pareja - Besame Haru - ordenó, siendo obedecido de inmediato. El ojiverde se inclinó sobre su cuerpo para besar sus apetecibles labios, metió su lengua en su boca, explorando su húmeda cavidad. Desacelero el ritmo de sus estocadas, besando apasionadamente a su amante, saboreando su boca con gula, deleitándose con los gemidos que Mikey emitía contra sus labios, cuando la falta de aire se hizo presente se apartó mordiendo su labio inferior sacando otro dulce gemido del rubio. Tan pronto como sus labios se separaron, Mikey volvió a juntarlos, negándose a dejar ir al pelirrosa. En algún momento Sanzu terminó meciendo sus caderas contra Mikey, enfocándose por completo en besar a su rey, lamiendo y mordiendo sus labios, metiendo su lengua en su boca o dejando que Mikey lo hiciera.
-Mikey, mi Mikey te amo, te amo demasiado - murmuró antes de volver a juntar sus labios en un lento vaivén que Mikey correspondió con la misma dulzura y suavidad -
-También te amo Haru - contestó cuando pudieron dejar de besarse finalmente. El pelirrosa sonrió al escuchar las palabras llenas de sinceridad de Mikey, beso una última vez sus dulces labios y recrudeció el ritmo de sus estocadas, sosteniendo con fuerza sus caderas y follando a su amado rápido y rudo acercandolo cada vez más al orgasmo.
Cuando Mikey se corrió no hizo falta que Haruchiyo lo tocará, su polla era más que suficiente para hacer chorrear con fuerza al rubio. Aprovecho la altura de su rey para perseguir su propia liberación, lo embistió unas cuantas veces más antes de enterrarse hasta la empuñadura en su iniguable calor y vaciar su liberación en su coño.
Salió lentamente de su interior, sacando un suave jadeo del rubio.
-hay que darnos una ducha - susurró segundos después cuando pudo regular su agitada respiración -
-Rodea mi cuello, te llevaré al baño - Mikey hizo lo que le pidió el más alto, rodeando su cuello con sus brazos y su cintura con sus piernas. Descanso su cabeza en el pecho del contrario durante el corto camino a su baño, el pelirrosa lo sentó en el baño en lo que abría las llaves del agua y ajustaba la temperatura. Una vez listo tomó la mano de Mikey y lo guió bajo el chorro de agua, se metió detrás de él, comenzando a lavar primero el cuerpo del más bajo, antes de hacer lo mismo con el suyo.
Una vez limpios, cerró el grifo del agua, tomó una toalla, encargándose de secar a su adorado rey y cubrirlo con ella para después repetir el mismo proceso con su propio cuerpo.
Mikey camino hacia su armario, sacando de ella una caja con un moño que le entregó a su pareja.
-Iba a dártelo el día de tu cumpleaños pero ya que lo necesitas ahora, buscaré otra cosa para obsequiarte - el pelirrosa abrió la tapa de la caja, sacando el cambio de ropa que Mikey le compró como regalo -
-Mikey… -
-¡Úsalo! Buscaré otro regalo para ti -
-No es necesario que compres otra cosa Mikey -
-Pero lo haré, bueno vamos a cambiarnos que ya perdimos mucho tiempo - sacó un cambio de ropa para él y se apresuró a vestirse.
Cuando ambos estuvieron listos Sanzu llevó a Mikey a casa de Baji, sabía que era para recoger su moto que dejó ahí el día anterior, pero conociendo al pelinegro no los dejaría ir hasta después de comer.
Tal como Sanzu creyó terminaron yéndose de casa de Baji hasta en la noche, al salir de ahí Mikey le pidió que durmiera con él y el pelirrosa aceptó, aunque pasó primero a su casa para ir por un cambio de ropa. Cuando vio que Sanzu se distraía, Mikey tomó más ropa del armario de Haruchiyo y la metió en la bolsa que su novio se iba a llevar a su casa.
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Cuando Sanzu junto una buena cantidad de dinero decidió pedirle a Mikey que viviera con él. Manjiro lo miró largos segundos antes de encogerse de hombros y decirle que estaba bien.
-Oye Haru ¿y en dónde vamos a vivir? -
-Precisamente eso vamos a ver -
-No entiendo - el ojiverde se rió -
-Sólo confía en mí, pronto lo sabrás -
-Está bien - se mantuvo en silencio el resto del camino, confiaría en Sanzu como lo ha hecho desde que comenzaron su relación -
Al llegar a su destino, Mikey miró asombrado la hermosa y grande casa frente a él, se veía lujosa, demasiado costosa.
-¿Te gusta? -
-Es bonita -
-Vamos a verla por dentro, si te convence será la casa que compre para nosotros y si no buscaremos otra mejor -
-¿En serio? ¿Compraras una casa para nosotros? -
-Claro, tú mereces vivir entre los mejores lujos, no me atrevería a pedirte que vivieras conmigo si no tuviera dinero para comprarte una casa que esté a tu altura - el rubio se rió divertido -
-No dejas de sorprenderme Haru - tomó la mano de su pareja y lo siguió hacia la casa, cuando toco el timbre la agente de bienes raíces ya los estaba esperando, los guió por todo el lugar, tratando de convencerlos para que la compraran, pero la última palabra ahí era de Mikey -
-¿Y bien Mikey? ¿Qué te pareció? -
-Es hermosa -
-¿La quieres? - el rubio se encogió de hombros -
-No lo sé Haru -
-Qué te parece si vamos a ver otra casa y me dices cuál te gustó más - el rubio asintió de acuerdo, le agradecieron a la señorita que los guió por la casa y se fueron para ver otra -
-Oye Haru, son casas demasiado grandes para nosotros dos, ¿no lo crees? -
-Eso es lo que te mereces Mikey - el rubio hizo una mueca -
-Sé que la idea de vivir juntos es tener tiempo para nosotros, para estar a solas, hacer una vida, pero… -
-Háblame Mikey, dime que es lo que piensas -
-Si vivimos en un lugar tan grande, ¿crees que podríamos traer a Emma a vivir con nosotros? Habrá espacio de sobra, además ella es muy ordenada -
-¿Quieres que ella viva con nosotros? -
-Es mi hermana, le prometí a Shinichiro que cuidaría de ella, además de que ya me acostumbre a estar cerca de Emma, no me gustaría alejarme -
-Está bien entonces, ella puede vivir con nosotros -
-¿En serio? -
-Tus deseos son mis órdenes Mikey, tu sólo dime qué necesitas y cumpliré cada uno de tus anhelos sin dudar -
-Eres demasiado bueno conmigo Haru - sus ojos se llenaron de tristeza - y yo… - llevó sus dedos hacia las cicatrices en forma de diamante en la boca del más alto - Te hice mucho daño -
-Olvida eso Mikey, sabes que te amo y jamas me arrepentiré de consentirte así como nunca me arrepentí de haberte perdonado aquella vez - el rubio lo abrazo -
-Gracias Haru - se aferró al pelirrosa - y yo también te amo - el ojiverde sonrió acariciando con ternura la espalda del menor -
-Y ahora si dime, ¿cuál casa te gustó más? -
-La primera que vimos, me gustó el color y también la manera en la que está acomodada, es muy amplia -
-Tienes razón, entonces vamos a hablar con la mujer de bienes raíces para hacer el contrato - el rubio se apartó del abrazo, estirándose para poder besar a su pareja quien sonrió devolviendo-le el gesto con la misma ternura.
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Cuando los trámites para la compra de la casa quedaron completados, Sanzu le entregó a Mikey las escrituras de su nueva propiedad, las cuales para sorpresa del rubio estaban a su nombre.
Cuando Mikey le pidió a Emma que fuera a vivir con ellos, se negó al inicio, se sentía incómoda y no quería ser una molestia, pero al ver que al novio de su hermano no le molestaba y con la insistencia de Mikey terminó aceptando. Se quedaría con ellos hasta que ella hiciera su vida con alguien, entendía que su hermano se preocupaba por ella y deseaba cuidarla, por eso la quería cerca.
Una vez que se mudaron a la nueva casa, Mikey eligió la habitación más grande y bonita para él y Sanzu. Acomodaron todo muy rápido ya que ninguno de ellos se llevó demasiadas cosas, solamente lo indispensable, ahora estaban comenzando una nueva vida y ya tendrían tiempo para comprar otras cosas.
Emma se instaló en la parte de abajo, en especial para darles más privacidad a la pareja y no terminar escuchando algo que no quería.
Emma decidió hacerse cargo de la casa, su hermano la ayudaba siempre que tenía tiempo porque sabía que ahora era más trabajo, aunque en lo único que no lo dejaba meter mano en absoluto era en la cocina, conociendo a Mikey terminaría quemando todo y no correría el riesgo.
Aunque Sanzu estaba la mayor parte del tiempo ocupado con su ‘trabajo’ no abandonó la Toman, claro que la única razón por la que no lo hizo fue Mikey, mientras su rey siguiera siendo el líder de la pandilla, Sanzu se quedaría en su puesto para cuidar de él.
Los amigos de Mikey habían ido a verlo a su nueva casa cuando se enteraron de la noticia, todos estaban impresionados por la enorme mansión en la que vivía la pareja.
-¡¡Es impresionante Mikey!!, Haruchiyo esto debió costarte una fortuna -
-No fue demasiado - contestó restándole importancia -
-Uy pero si te luciste al comprar una casa tan bonita para Mikey -
-Es lo que Mikey se merece - lo atrajo hacia su regazo. El menor se acomodo en sus muslos con un ligero rubor en sus mejillas -
-¡Eres tan afortunado Mikey! - exclamó Chifuyu emocionado por su amigo -
-Gracias, aunque en lo único que me siento afortunado es en tener a Haru conmigo - el pelirrosa le sonrió, besando castamente su sien -
Sus amigos se quedaron horas conviviendo con Mikey, de vez en cuando Sanzu se unía a las pláticas, pero la mayor parte del tiempo se quedaba en silencio, solamente observando a Mikey.
Cuando sus amigos se fueron, Mikey decidió recoger el desorden que dejaron en la sala para que Emma no tuviera que limpiarlo después.
Aprovechando que tenían la casa para ellos solos puesto que la hermana de Mikey salió de compras con su amiga, decidieron darle un buen uso a su nueva y muy cómoda cama.
El resto de la tarde se la pasaron en su habitación, en especial porque el rubio terminó tan agotado que no tuvo fuerzas ni para pararse a cenar, así que el pelirrosa sirviendo-le como siempre le llevó la cena a la cama.
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Era temprano por la mañana, Emma estaba preparando el desayuno, tarareando una canción que le gustaba.
-Buenos días - la rubia miró hacia la entrada de la cocina, sonriendo amablemente a la pareja de su hermano -
-¡Hola Sanzu! ¿Quieres desayunar? -
-Claro, gracias - ella se encargó de servirle un plato con lo que acababa de preparar, se lo entregó al pelirrosa sonriendo cuando él lo tomó - te agradezco por preparar la comida para nosotros Emma -
-No tienes nada que agradecer, es lo mínimo que puedo hacer por vivir aquí con ustedes -
-Estás aquí porque eres hermana de Mikey y él te aprecia, no quería alejarse de ti -
-Me alegra que piense en mí aunque parezca distante -
-Mikey te quiere bastante - ella sonrió brillantemente, aunque nunca ha dudado del amor que Mikey le tiene, escucharlo de alguien cercano a su hermano la hacía sentir más querida - Emma ¿podrías avisarle a Mikey cuando despierte que estaré fuera por trabajo? -
-¡Claro! Yo le diré - el más alto le agradeció, al terminar fue a colocar el plato vacío en el fregadero, se despidió de la chica y salió de la casa -
Emma siguió preparando más cosas para almorzar, también había decidido hornear galletas ahora que tenía los ingredientes necesarios.
15 minutos después el timbre de la puerta sonó, ella apagó el fuego de la estufa y caminó hacia la puerta, sonriendo al ver a la persona que tocaba.
-¡Draken! Pasa -
-Hola Emma, ¿cómo estás? -
-Muy bien, gracias -
-¿Está Mikey? -
-Sí, pero está dormido, ¿quieres ir a despertarlo? -
-Sí, ¿cuál es su habitación? -
-Subiendo las escaleras la primera puerta a la izquierda -
-Entiendo, gracias - subió las amplias y lujosas escaleras hasta la segunda planta de la casa, dirigiéndose hacia la habitación que le indico Emma.
Al entrar al cuarto sonrió al ver a su mejor amigo dormido abrazando su vieja cobija que al parecer aún no ha podido superar.
Despertar a Mikey no era difícil para Draken, lo hizo muchas veces en el pasado y tenía práctica.
-¿Kenchin? - preguntó adormilado sentándose en la cama -
-Hola Mikey, espero que no te moleste mi visita -
-No me molesta… Creí que no querrías venir, te has apartado bastante -
-Decidí hacerlo para pensar fríamente las cosas, también para no volver a incomodarte como las otras veces -
-Espero que no se repita, Kenchin eres mi mejor amigo y tal como te lo dije antes, no quiero perderte -
-Yo tampoco quiero alejarme de ti - se sentó al borde de la cama - aceptaré tu relación con Sanzu si eres feliz con él y me mantendré a tu lado como tu mejor amigo, tal como antes -
-¿Realmente? - preguntó emocionado, acercándose al más alto, su amigo asintió su acuerdo. Mikey se rió feliz abrazando a Draken, lo había extrañado bastante - me alegra tu decisión Kenchin, te extrañe -
-Y yo a ti enano - el más bajo se rió con cariño -
-Ya me dio hambre, vamos con Emma - el más alto asintió con una amplia sonrisa, siguiendo a Manjiro cuando este corrió prácticamente hacia las escaleras - ¡Emma, tengo hambre! - gritó en cuanto llegó a la cocina, ella rodó los ojos pero igual le sirvió el desayuno a su hermano - oye ¿has visto a Haru? -
-Me pidió que te avisara que estaría fuera por trabajo -
-Entiendo, gracias - sin mencionar más empezó a comer todo lo que Emma le preparó, acabando rápidamente su desayuno -
Después de subir a su habitación para cambiarse de ropa, salió a dar una vuelta con Kenchin. Recorrieron la ciudad como en los viejos tiempos, deteniéndose sólo cuando estuvieron lo suficientemente lejos de todos.
-¿Qué tal va todo con Sanzu? - preguntó el más alto, mirando el lago al que habían ido -
-De maravilla, él es increíble conmigo -
-Me alegra, se nota también que van en serio, ahora ya viven juntos -
-He pensado en algo, pero aún no me decido -
-¿Acerca de qué? -
-¿Puedo decírtelo sin lastimarte? -
-Hazlo, te apoyaré en todo como tu mejor amigo -
-Quiero casarme con él -
-¿Tan rápido piensas en matrimonio? -
-Sé que aunque no me pueda casar en este momento con él, quiero hacerlo cuando pueda -
-Y piensas en preguntárselo -
-Así es, pero no se me ocurre una buena forma -
-Puedes preguntárselo en alguna fecha especial para ustedes, no necesariamente debe ser romántico, basta con que sea emotivo y espontáneo -
-No creo ser bueno planeando una propuesta -
-Hazlo a tu manera Mikey, a él le gustará más de esa forma -
-¿A mi manera? - lo pensó durante largos segundos - ¡Tienes razón! Ya sé que haré, gracias Kenchin -
-Si ocupas ayuda puedes decirme -
-Te agradezco, pero no hará falta, tengo el plan perfecto ahora -
-No sé porque pero siento que será un desastre -
-¡Oye! Confía un poco más en mi -
-Confío en ti, pero te conozco lo suficiente para saber que no será una idea como alguna otra -
-¡Obvio no! Será algo original -
-Mikey mejor no, busca algo en Internet -
-¡No, no! Se lo pediré tal como ya lo planee - el más alto se rió -
-Será una lástima no poder estar ahí, apuesto a que será algo loco -
-Que cruel - Draken se echó a reír más fuerte - será increíble y original aunque no lo creas -
-Viniendo de ti, no sé si eso será bueno -
-Lo será, créeme - afirmó seguro de sí mismo, por lo que Draken no tuvo más que creer en su amigo -
💍💍💍💍💍💍💍💍💍💍💍💍💍
Mikey llevó su plan a cabo dos semanas después de su plática con Kenchin. Había organizado todo para este momento y ahora Sanzu y él se encontraban comiendo solos en la mesa del comedor.
-Oye Haru -
-Sí dime -
-Ten, lo compre especialmente para ti - dijo dándole un Taiyaki -
-Oh gracias Mikey - le sonrió ampliamente a su pareja, se llevó el pastel en forma de pez a la boca, le dio una mordida, disfrutando el sabor, en especial porque Mikey fue quien se lo dio. Cuando le dio otra mordida sintió algo duro en su interior, con cuidado saco el objeto metido en el relleno, abriendo sus ojos asombrado al ver lo que era -
-Cásate conmigo - pidió con una tímida sonrisa en sus labios y sus mejillas ruborizadas -
-Mikey - susurró aún sin salir de su aturdimiento, mirando el sencillo anillo en su mano - sí Mikey, me casaré contigo - dijo finalmente segundos después, cuando los engranajes de su cabeza volvieron a funcionar. El pelirrosa se levantó de su asiento, caminó hacia Mikey y lo atrajo hacía un abrazo - significa mucho para mí que hayas hecho esto - acarició su espalda - realmente me hiciste muy feliz - beso su rubio cabello, apartandolo para besar sus labios - te amo Mikey -
-Y yo a ti Haru - le devolvió la sonrisa - entonces lo harás, ¿cierto? -
-Por supuesto que sí Mikey, no existe forma en el mundo en la que pueda rechazarte - beso castamente sus labios - ¿y cómo le hiciste para meter el anillo en el Taiyaki? -
-Estuve practicando mucho hasta que finalmente lo logré -
-Eres el mejor mi rey, que afortunado soy por tenerte a mi lado - el rubio se rió avergonzado, escondiendo su rostro en el hombro del más alto - por cierto, creo que ambos elegimos el mismo día para hacer esto -
-¿Ah? ¿A qué te refieres? - el pelirrosa se rió apartándose de su prometido para sacar de la bolsa de su saco una pequeña cajita. La abrió enfrente del rubio, revelando el hermoso anillo de brillantes en el interior -
-Había decidido pedirte matrimonio el día de hoy, pero te me adelantaste -
-¡Oh! - miró asombrado el resplandeciente anillo -
-¿Te casas conmigo? -
-Claro que sí tonto, yo te lo pregunte primero después de todo - ambos se rieron divertidos. Sanzu sacó el anillo de la caja y lo colocó en el dedo anular izquierdo de su pareja - emm ahora comienzo a sentir que el anillo que elegí no fue el mejor -
-¿Bromeas? Para mi el anillo que me diste vale mucho más que el oro -
-Pero es sencillo -
-Sin embargo, fuiste tú quien lo escogió para mí y eso lo convierte en el más valioso -
-Haru - apartó la mirada avergonzado -
-Gracias por tan precioso presente Mikey, usaré el anillo el resto de mis días como la reliquia más valiosa de todas -
-Y yo usaré el tuyo con orgullo y amor - Sanzu se inclinó para besar los labios del rubio -
-Te amo Mikey, mi rey, tú eres mi única razón de vivir - acarició sus mejillas -
-También te amo Haru - abrazo con fuerza al pelirrosa, aferrándose a él, inhalando su dulce aroma. A su lado era realmente feliz y se sentía completo.
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Cuando le contaron a sus amigos de su compromiso ellos estaban felices y cuando le pidieron a Mikey que les dijera como le había propuesto matrimonio, ninguno podía creer la idea de su amigo, aunque al último reconocieron que fue una buena propuesta.
Draken por su parte se sorprendió al ver que su amigo no había planeado algo descabellado como él había imaginado, tenía que reconocer que Mikey realmente se esforzó en lo que hizo.
También cuando se enteraron de la propuesta de Haruchiyo, ellos se habían reído divertidos, no había duda de que eran tal para cual. Serían un gran matrimonio, todos estaban seguros de ello porque si de algo se han dado cuenta en este tiempo conviviendo con la pareja es de lo mucho que se aman y lo felices que son juntos.
Aunque todos sabían lo mucho que Mikey odia esperar por algo, su amigo y líder aguardo con calma y emoción el día en que finalmente pudiera casarse con Sanzu.
Fueron largos meses y años de espera, en ese tiempo sus amigos lo ayudaron a organizar todos los detalles de la boda para que esa fecha fuera simplemente perfecta. Mitsuya les propuso elaborar los trajes de los novios y ellos estuvieron de acuerdo, en especial Mikey, quien estaba muy agradecido con su amigo.
Organizar todos los preparativos mantuvo a Mikey distraído, pero también lo hacía sentir más ansioso, anhelando que ese día llegará pronto.
En el cumpleaños número 18 de Mikey, la Toman celebró dos cosas, la primera fue la fecha especial del rubio y la segunda la boda de su líder con el vicecapitán de la quinta división.
Ese 20 de agosto se convirtió en la fecha más importante de todas, el día más feliz en la vida de Manjiro Sano, Sanzu Haruchiyo y también en la de todos sus amigos que lo apreciaban de verdad porque ver a su líder sonreír con tanta alegría y sus ojos brillar de ilusión era cautivador y emotivo para todos.
Su boda fue perfecta, todos se habían esforzado demasiado durante los últimos años para que así lo fuera. Un sentimiento de entusiasmo y orgullo nació dentro de ellos al ver que sus esfuerzos dieron buenos resultados y aquel día lleno de felicidad, risas y celebración fue inolvidable en la memoria de todos, en especial para la dichosa pareja de recién casados.
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Fin.
