Actions

Work Header

doomed us

Summary:

Al salir de la penitenciaría Cragmoor, Nova se reintegra a la sociedad que le dio la espalda en la mínima oportunidad para hacerlo y casi al instante debe liderar dos alianzas de prodigios confrontados con los Renegados, nadie parece darse cuenta de lo mal que está, nadie excepto tal vez Narcissa.

Work Text:

Han pasado cuatro días desde que Nova fue rescatada. Entre los Rechazados sigue habiendo cierto temor a ella, hacía Nova Artino quien es Pesadilla, la infame anarquista que ha estado atormentando a los Renegados durante los últimos años. Algunos de ellos la miran con cautela, desconfían de su presencia por ser el ejemplo moderno de la anarquía en los jóvenes prodigios. Narcissa no los culpa; desde antes del incendio de la librería, ella rehuía de Nova por el lazo que la une a Ace Anarquía. Ahora que la ve desde otra perspectiva, y desde que hay un gran pedazo de historia que las une, Nova le parece una chica valiente que no teme luchar por lo que cree.

O al menos, eso ve en su mirada durante el día, y se encuentra rodeada por la Abeja Reina o Cianuro. Narcissa no es capaz de llamarlos por sus nombres de pila. Millie le ha dicho que puede hacerlo, son parte del mismo bando, pero no es así de fácil; Nova los llama por sus nombres de pila con tanta familiaridad, incluso al propio Phobia del que no saben su nombre de civil, pero pronuncia su apodo de Anarquista como si hubiera nacido con ese nombre, demostrando que creció junto y vivió junto a ellos desde que era una niña. Tal vez, eso es justo lo que la hace diferente a los ojos de los otros prodigios de su bando.

Porque esa es la cosa con Nova: todos tienen sus ojos puestos en ella, esperando a que haga algo . No todos tienen que encontrarla agradable para esperar que cumpla con lo que tiene que hacer.

Cuando recién fue liberada, Narcissa también esperaba algo de ella, que tuviera planes de ataque inmediato, que se infiltrara con los Renegados tan pronto como llegó el día para obtener información actualizada sobre sus enemigos y que los liderará a todos en esa nueva ofensiva, pero ya han pasado dos días, y Nova se ha vuelto más silenciosa, callada y nerviosa.

Por supuesto, no pueden saber si está cansada o no, pero Narcissa puede ver el desgaste emocional en alguien tras todos los años que pasó siendo cuidada por su abuelo. Aunque es difícil verlo por las habilidades de Nova para ocultar sus sentimientos (y estar siempre rodeada por alguno de los Anarquistas de la vieja escuela), Narcissa notó que cuando todos se ponen a dormir en el sótano de Dave, Nova busca tener siempre algo de ruido alrededor.

Eso sucedió en el segundo día. Luego pasó un tercero, en dónde Nova apenas responde cuando tiene que hacerlo. Durante la tarde del día cuatro luego de su regreso, cuando Nova fue al cuartel de los Renegaos, apenas tuvo tiempo de cambiar su uniforme para seguir con su ‘proyecto científico’ con Cianuro.

Para cuando cayó la noche, Nova no quiso que Cianuro se fuera a otro lugar, por lo que el hombre se quedó dormido en un sofá cerca de ella, y sus ronquidos junto a los de varios desconocidos en el sótano de Dave, son la única cosa que irrumpe en el silencio de la noche.

Cuando Phobia sale del sótano para hacer lo que sea que haga en la superficie durante la noche, Narcissa se arma de valor para acercarse a Nova por primera vez sin que alguien más las escuche activamente.

—Esa cosa ha estado sonando sin parar — dijo en voz baja, tratando de no verse entrometida. Nova se enderezó para darle un vistazo, apenas le prestó tres segundos de atención antes de regresar a hacer su ‘experimento escolar’.

—Puedo ponerte a dormir si lo necesitas — respondió Nova. 

Desde que se pactó esta alianza, Nova ha estado susurrando sugerencias de ese tipo a todos aquellos que se le acercan de noche, aunque nadie ha aceptado su oferta hasta ahora.

—Tócame y verás — claro, eso es lo que se ganaba Narcissa por intentar ser amable.

«¿Cuándo fue la última vez que tomo agua?» Narcissa nunca la ha visto comer algo en el sótano. Nova suspiró cansada . Aunque eso bien pudo ser producto de su imaginación. Narcissa sabe que intentar iniciar una pelea con Nova es asunto perdido. La Anarquista es demasiado poderosa sin poderes.

—¿Necesitas algo, Narcissa? — preguntó Nova sin dejar de mirar sus brebajes preparados. Uno de ellos huele a lavanda, lo que puede ser engañoso.

—Sólo vine a… ver si necesitabas algo.

Nova la miró de reojo, tal vez preguntándose si en verdad quería saberlo.

—¿Por qué la curiosidad?

—Eres quién hace más aquí — reconoció con su voz mezclada con algo parecido al orgullo. Nova es la mente maestra de este lugar. Sus principales aliados (y los más fuertes) le hacen caso a una chica de dieciséis años como si llevará en esto más que ellos (y claro, puede que haya ‘nacido’ anarquista, pero una cosa es liderar al grupo íntimo de su tío, el más infame Anarquista, y otra cosa muy diferente es liderar porque tenía la necesidad de hacerlo). Puede que sea la historia que comparten, pero Narcissa no cree que justamente ella sea la mejor líder para esto, pero ella misma no lo es, y duda que alguien más se postule voluntario. Ni siquiera Cianuro podría ser líder. La única persona que podría haberlo sido está muerta porque Nova la mató en esa Casa de la Risa.

—Hago lo que se pidió ¿no? Me encargó de todos los planes para hacer caer a los Renegados — su voz rasposa hizo que su respuesta se sintiera un tanto repetitiva. Narcissa se inclinó junto a ella y ella puede jurar haberla visto detener un segundo sus acciones.

—Lo haces, y parece que eres buena en eso — Nova arqueo una ceja ante su observación —, pero siento que te están… que te estamos sobreexigiendo.

—¿Acaso alguien más quiere hacerlo? — preguntó Nova mientras miraba a todos sus aliados… dormidos.

Narcissa hizo una mueca cuando Nova regresó su mirada a ella y no parecía impresionada.

«Qué tonta». Narcissa debió haber sabido que Nova se comportaría de esa forma. Nunca debió mostrarle algo de simpatía. Bueno, ella también puede ser grosera.

—Está bien, se tan idiota cómo quieras, pero luego no digas que no lo intente.

—¿Y quién va a preguntar si lo hiciste o no? — los ojos de Nova se desplazaron de su proyecto a la pared, oscura y descolorida, y se quedaron más tiempo ahí de lo necesario. Parecía perdida. Narcissa se estremeció un poco.

Claro, Nova fue arrastrada, puesta en Cragmoor y luego tuvo que regresar a lidiar con su doble vida, para ser inmediatamente arrastrada a todo esto.

—¿Fue difícil? — preguntó Narcissa más bajo de lo que pretendía, pero Nova pareció escucharla perfectamente.

—¿Qué cosa? — seguía sin mirarla. Sin mirar nada en realidad, sólo con sus ojos perdidos en otro lado, tal vez con alguien más.

—El estar ahí… y luego regresar a este desastre.

Es lo que es. Toda esta alianza de bandos, con Anarquistas viejos y nuevos, con inesperados aliados y pactos de dudosa lealtad, es normal que la presión recaiga sobre los hombros incorrectos. Si Nova pudiera dormir, seguro que podría soportarlo mejor, pero no puede. Nova es posiblemente la única prodigio en el mundo que no puede descansar y quien más lo merece.

—Tenía que hacerlo — responde Nova simplemente, sin agregar más, como si ya hubiera dado respuesta a todas las inquietudes de Narcissa.

Entonces, Nova se levanta de golpe de su silla, provocando que Narcissa salte en su lugar. Tarda su corazón un rato en regresar a su ritmo normal, pero durante todo ese rato, Nova la mira con una extraña mirada ansiosa. Espera dos minutos enteros para mirar a cada esquina del sótano y luego…

—Ven conmigo.

—¿A dónde?

Nova extiende su mano. Narcissa deja de mirarla de frente para sentarse en sus pálidos, largos y delgados dedos, con varias cicatrices curadas a la vista, y algunas partes más rojizas que otras. No se puede ser la increíble Nova Artino sin un par de tropiezos en el camino.

—Ven conmigo — repite de nuevo, está vez, con algo parecido al temor de ser rechazada en la voz.

Narcissa no cree haberla escuchado así alguna vez. No para dirigirse a ella al menos.

—¿No me va a pasar nada, verdad?

Nova curvo ligeramente los labios.

—No dejaré que eso te suceda nunca — dijo casi como una promesa, pero dos segundos después su expresión cambió como si apenas se diera cuenta de lo que esas palabras podrían implicar —. Porque ya sabes, somos aliadas y todo eso. Eso es lo que hacen los aliados ¿no?

Narcissa tuvo que admitir que eso era lo más cercano a una disculpa que tendría por ahora.

—Supongo que si, eso hacen — tomó la mano de Nova para que dejara de esperarla —, eso haremos.

Consiguió ver algo de alivio en Nova, y sus hombros relajados no indican nada que pudiera terminar en pelea. Mientras suben al techo de la casa de empeño, Narcissa tiene una extraña sensación que se incrementa una vez se encuentran en la azotea sola del lugar y el frío aire de la noche la envuelve.

Nova jala de la mano a Narcissa hasta la pared lateral del edificio, que está cerca de otro sitio de oficinas con al menos tres pisos más. Nova sacó sus guantes especiales de su cinturón y luego le dio un vistazo a Narcissa, quien da un paso atrás.

—¿Qué?

—Tenemos que ir más alto.

—¿Para qué? — Nova se acercó a Narcissa con un arnés en la mano, preparada para usar la fuerza si Narcissa se negaba — ¿Para qué es eso, Nova?

—Para atarte a mi cintura, vamos a escalar — fue justo entonces que Nova sonrió, o lo intentó con muchas ganas. Narcissa ladeo la cabeza, confundida.

—¿Escalar? — ella miró la pared frente a ellas — ¿Toda esta pared?

Evito preguntar lo más obvio de todo: ¿para qué?

—Te lo explicaré arriba, te lo prometo.

—¿Y cómo diablos se supone que voy a escalar?

—No lo harás exactamente, más bien a medias. Yo me encargaré del resto — dió un par de pasos más, esperando ansiosa a que Narcissa se hiciera a un lado como antes. No lo hizo.

Nova paso el arnés sobre la cintura de Narcissa, se aseguro de que estuviera bien cerrado, se ajustó la cadena a su propio cinturón y luego jalo ambas partes para comprobar que el peso no rompiera la unión. Narcisa evitó mirar a Nova a la cara, tratando de moverse lo menos posible, esperando a ver una señal de que era algún tipo de trampa , pero al ver los dedos ágiles de Nova y al sentir el aire frió de la noche sobre sus brazos descubiertos, tuvo que distraerse con otra cosa.

—Pareces experta en esto. ¿Solías escalar con…? — “... con su extraña familia de Anarquistas retirados” , pero Narcissa no puede decir eso.

—A veces — fue como si Nova le leyera la mente, pero se reservó el mencionar a otro posible candidato. Nadie sabe en realidad cómo era Ace Anarquía dentro de una pandilla que fingía como los tutores de una niña pequeña —. Comenzó como una manera de cansarme para ponerme a dormir, pero luego… se convirtió en una actividad de entrenamiento.

Claro, porque se debe entrenar de forma militar a una niña que no quiere dormir nunca y no se cansa por eso.

—¿Así que escalas cuando estás aburrida? — Nova negó con la cabeza.

—Ya lo verás — respondió, prometiendo algo increíble.

Nova se apoyó en la pared, comenzó a gatear sobre ella como una araña , dejando los espacios adecuados y teniendo cuidado en pisar con la fuerza suficiente. Cuando estaba un par de metros arriba, Narcissa sintió el tirón en su cintura y comenzó a imitar a Nova sobre la pared, era más fácil así. Ser arrastrada por la cuerda, sentir que el suelo se despega de sus pies, y escalar sobre el costado de un edificio no era la forma en que Narcissa esperaba que continuara su noche. Pero si esto hace que Nova se relaje un poco, que descanse como una persona normal, tal vez el esfuerzo vale la pena.

Cuando Nova consigue colarse en la azotea ajena, Narcissa siente sus manos entumecidas por el frío, se aguanta las ganas de castañear los dientes y trata de seguir subiendo a pesar de todo. Nova carga con la mitad de su peso, posiblemente acostumbrada a eso y más. (Narcissa recuerda con detalle la pelea que Nova le dio a Gárgola en esas pruebas para ser un Renegado; la manera en que ella, una chica pequeña de menos de un cuarto del tamaño total de Gárgola, fue y lo derivó frente a la mirada incrédula de miles sigue siendo…)

Narcissa se aferra a la barda que rodea la azotea cuando le toca saltar. No puede hacerlo luego de lo que ha hecho, necesita un segundo para recomponerse, pero entonces Nova la cubre con sus brazos, pasa sus manos por sus antebrazos y la jala hacia ella. Narcissa se deja caer contra Nova, no es que vaya a hacer que termine en el suelo.

—Ya estamos arriba, ven — dice Nova en el oído de Narcissa, que por algún motivo terminaron tan cerca una de la otra.

—Primera y última vez que hago algo así — Narcissa jadea por aire mientras se levanta. Nova apenas la deja separarse. Ahí arriba el viento es más fuerte.

Ahí la brisa pega más fuerte, pero la vista de la ciudad es…

Increíble.

—Lo sé.

Narcissa se abraza a sí misma, se gira para ver a Nova en la otra barda, con sus manos al aire, increíblemente perdida en la vista nocturna de Gatlon City. A paso lento, ella se acerca a la líder adolescente anarquista.

—¿Esto me querías enseñar? — Ahí afuera no había necesidad de levantar el tono de voz, de estar a la defensiva, de aparentar que entre ellas hay una tensión que puede explotar en cualquier momento.

—Si — pero incluso con la libertad que ofrece la azotea, Nova sigue siendo de pocas palabras.

—¿Por qué? — Nova se encoge de hombros — Comienzo a creer que no me quieres decir nada, pero estás ansiosa por hacerlo.

El lado izquierdo de la boca de Nova se estira con una sonrisa pequeña.

—Puede que tengas razón.

—Bueno, da la casualidad que a veces la tengo.

Nova no responde, se queda perdida entre las luces que se prenden y apagan, en el ruido que cesa en algún momento y en la tranquilidad que la mayoría tiene al anochecer. Narcissa da un paso más cerca de Nova.

—Nova…

—Estoy bien — dijo de repente Nova, Narcissa detuvo todas las palabras que querían salir de su boca —. O al menos así me siento durante el día. Estoy muy bien hasta que llega la noche y todos se duermen.

—Lo siento. Nunca me ha parecido que la habilidad de no dormir nunca sea genial.

—No lo es. No.

Narcissa no supo qué más agregar, no había ninguna palabra en el mundo que pudiera decir y que se sintiera correcta. Se quedó junto a Nova, esperando que eso de alguna forma fuera suficiente.

Hasta que de pronto Nova cambió de posición y quedaron frente a frente.

—Gracias.

Narcissa frunció el ceño.

—¿‘Gracias’ por qué?

—Por asumir mi alter ego frente al mundo.

—Oh… ¿de nada? — Fue en ese momento que Nova hizo una mueca, parecida a una sonrisa, pero se giró de nuevo a la ciudad —. Aunque hay algo que no entiendo.

—¿Me involucra?

—Si.

—Dilo entonces.

—¿Acaso no tenías un plan de respaldo en caso de que algo así sucediera?

Nova se tensó ante algún recuerdo que se cruzó por su mente. Alguno que debe ser entre bueno y malo.

—Lo tenía.

—¿Y entonces, qué sucedió?

—Bueno, Cianuro y yo planeamos explotar la casa que servía de hogar para Insomnia , pero todo… no tenía idea de que las variables podrían ser desastrosas.

—Osea que no tenías plan.

—Tenía uno, pero no era muy bueno — Nova se tomó medio minuto de silencio para agregar —: Me confíe. Subestime todo lo que podía hacer. Fue mi mayor error hasta ahora.

—Bueno, no puedes cometer otro igual de grave, ¿no?

—El día todavía no termina.

Narcissa sonrió a medias, encontrando una paz inusual que no pensó que podía tener con Nova, de entre todas las personas. En el sótano es claro que nunca podrían tener un momento como ese, pero en cualquier otro lugar se hubiera sentido diferente . Es como si esa azotea sea el único lugar en el mundo en el que ambas simplemente pueden existir.