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Atardecer

Summary:

Solo sabía que no se arrepentía de haberla conocido muy a pesar de todo.

Notes:

Ya había subido esta historia antes pero la policía del ship llegó a mi xD.

Work Text:

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Koyoharu Gotouge.

El fresco y agradable aire de otoño entraba por su ventana de la sala. Agatsuma se encontraba medio acostado en su sofá mientras tenía la mirada perdida y con sus dedos tocaba la guitarra en un ritmo que él mismo inventó, no obstante volvió agarrar su celular después de suspirar por aburrimiento y una vez más, se metió a las redes sociales de su ex de hace tres años. 

Todo sentimiento hacia la chica terminó de un tiempo atrás en realidad lo cual también en sus adentros admitía que solo pasaba por curiosidad y solo era rutina que por estar lamentándose de que todo acabó. Por otro lado , esa chica pasó página también por lo que ella jamás volvería a dirigirle la palabra o arrepentirse por haberlo dejado por otro.

Una notificación de la aplicación de mensajes interrumpió sus pensamientos. Era del chat grupal que tenía con sus amigos,casi sin emoción agarró su celular para desbloquear la pantalla.

<< ¡Hay que salir! Aprovechando que mañana no hay clases en la universidad por el día festivo. Podemos aprovechar para que Nezuko los pueda conocer >> Tanjiro.

Sinceramente, no le apetecía salir, pero es que incluso hasta para él era preocupante su círculo vicioso de encerrarse para poder espiar a su ex. 

Necesitaba salir a tocar pasto, por lo que terminó aceptando la salida. Los chicos acordaron encontrarse en el parque donde pasaban el rato cuando hay ratos libres muy largos, en ese lugar había mesas, los árboles les daban una estética que les parecía agradable en primavera.

Escuchaba a sus demás amigos platicar de temas aleatorios o las repentinas y tontas discusiones de Inosuke y Genya.

—No es que Tanjiro sea ese tipo de persona que cancela una salida a último momento pero, ya se tardó.—  Comentó Kanao mientras revisaba la hora en su celular.

— Si va a venir. Ya hubiera avisado, hagamos esto, si en cinco minutos no llega, nos vamos a comer en el restaurante de Iguro. — Sugirió Muichiro, los demás estuvieron de acuerdo.

—Le voy a marcar. —Inosuke no iba a esperar. 

La razón de la reunión, es que según Kamado necesitaba aprender a socializar más y ella al no tener amigos tuvo la idea de presentarla.

Zenitsu ignoraba a sus amigos,la realidad es que los otros empezaban acostumbrarse en la nueva faceta del chico no rubio natural pero en el fondo extrañaban al dramático que salía con cualquier ocurrencia, también les aliviaba de que aún tuviera la voluntad de salir.

El cielo se tornaba el cielo anaranjado por lo que era normal que se cuestionara la asistencia de ambos hermanos.

El chico se paró de su lugar.

—Iré a sacar fotografías,ya regreso. —Anunció con voz apagada.

—Vaya, hasta que haces algo más que estar con tu celular viendo las redes sociales de Sayuri. — Soltó Inosuke con la intención de molestar a su amigo y dejando de lado la intención de llamar a su novio. 

—La tipa hasta se casó y tú sigues aferrado. — Genya se unió al propósito.

—¡Tú cállate baboso! Algún día tu relación con Tanjiro va a terminar y vas hacer lo mismo. — Contestó con toda la intención de regresarle el veneno. Y de pronto ese chico gritón regresó por un instante.

Inosuke alcanzó a lanzarle un pedazo de pan como venganza, lo cual fue devuelta la acción por parte del rubio. 

—¡Lleguamos! Lamentamos la demora, se nos pasó el primer autobús y tuvimos que tomar un taxi. — Dijo un animado Tanjiro y a su lado estaba acompañado con una linda chica de cabello oscuro y ojos rosados y de mirada tímida.

—¡Yo ya conocía a Kentaro versión niña!. — Exclamó orgulloso el chico de ojos verdes. 

Por lo tanto Zenitsu sentía la necesidad de reclamarle a su amigo por nunca presentarla o tan siquiera mencionar su existencia desde que lo conoció en secundaria.

De todas las chicas que conoció, ella era la definición en persona de la palabra “perfecta”, también desprendía un aura angelical, tal vez porque es la hermana del santurrón que tiene como mejor amigo pero en fin tal vez en el fondo también sea como todas que lo han engañado.

Aún así juraba que desprendía el mismo aura de su hermano mellizo, por qué si, él sí estaba enterado de ese detalle. 

No había podido conocerla porque no coincidían en cuanto horarios de clase y club extracurriculares que tenían en ese entonces. 

—Ella es Nezuko. — Las miradas se posaron en ella, por lo que ella  saludó con una mano. 

Tuvo un buen presentimiento, en su mente imaginaba un dulce sonido de un piano, los demás menos Inosuke procedieron a presentarse y sacarle tema de conversación, los hermanos fueron a sentarse en los asientos de la mesa en la que estaban, al parecer la misión de que la chica socialice estaba siendo un éxito, y por otra parte, ya estaba dicho, el otoño y octubre seguían siendo sus épocas favoritas aunque muchos digan que le va mejor el verano. 

Vió que ella parecía conectar más con Muichiro y Kanao al ser de una personalidad parecida a la de ella y ser más tranquilos.

Nezuko desde la secundaria empezó a tenerle algo de temor a socializar por lo que le costaba crear lazos con otras personas que no fueran su familia, se ponía nerviosa y no sabía qué decir o hacer, responder para dar su opinión sin pensar en que podría arruinar todo. Entendía que cada ser humano debía tener un círculo social por lo que aceptó la petición de su hermano mellizo en acompañarlo a su salida improvisada.

Conocer a los amigos de su hermano era un buen paso para poco a poco controlar su ansiedad y de verdad quería mejorar sus habilidades sociales.

Por lo tanto, Zenitsu al final si cumplió en ir a sacar fotografías a los árboles, al lago cercano que había en el parque, a lo árboles, al atardecer, por un momento se detuvo y escuchaba como el aire arrastraba las hojas secas en el pavimento, oía el murmullo de la gente.

—El color de tu cabello…¿Es natural? — Pensó que tal vez había imaginado ese comentario pero se sorprendió al voltear a su lado izquierdo.

—¿Eh?— Seguía procesando— Ah, claro…digo no, me lo decolore hace meses. 

—Pienso que ese color te va bien. — Comentó ocultando sus nervios pero como si hubiera ensayado su respuesta para después soltar una risa.

Lo cual causó una emoción agradable que creyó haber olvidado. Y si, esa chica bonita le estaba dirigiendo la palabra.

—No me digas que ya te aburrí — Él sería un idiota si dejaba morir la conversación 

—En realidad, me sentí abrumada, nada personal con tus amigos pero necesito despejarme un poco.— Mucha atención todo le daba vueltas, además que se sentía fuera de lugar y no quería depender tanto de la iniciativa de su hermano para entablar una conversación.

El chico sintió como sus mejillas ardían un poco, es que alguna reacción debe causarle tener a una chica así a su lado.

— Suele pasar. —Fue a sentarse debajo de un árbol cercano, Nezuko lo siguió después imitando la acción del otro 

Ambos escuchaban el sonido del viento jugueteando con las ramas, el momento era tranquilo. No estaban tan lejos de los demás.

—En realidad, no quería venir pero era esto o quedarme a casi hackear a una persona. — Soltó con toda confianza sin importarle que pudiera manchar su imagen social, lo cual al instante se arrepintió.

—Al menos tienes la capacidad de reconocer lo que te hace bien o no.— Respondió Nezuko sorprendiendo al otro.

En poco tiempo Kanao se percató de la ausencia de dos personas por lo que con la mirada buscó si de casualidad estaban cerca del lugar y los vió, ellos estaban conversando y riendo como si se conocieran de antes. Lo cual los demás también se percataron al notar que la chica estaba distraída mirando a otro lado.

—Le advertí que no se le acercara y hasta parece que le dije lo contrario.— Expresó Kanao. 

—Yo creo que es bueno que conozca a otras chicas.— Fue Muichiro quien opinó. — Me refiero a Zenitsu.

—Pero es mi hermana. —Tanjiro mantenía el margen, sin embargo tenía ganas de ir a reclamarle a su amigo. 

Por lo tanto, los dos jóvenes seguían conociéndose, Nezuko sentía que había bajado la guardia en ese momento, si él de pronto la abrazaba no sentiría tanta incomodidad, podría adaptarse rápido.

Un nuevo sentimiento nacía para el chico rubio, incluso pensaba en la posibilidad de volver a intentar formalizar una relación. Después de todo no fue una mala idea aceptar la salida. Además que al parecer era de las pocas chicas que lo miraban como si fuera escoria.

—¿Tienes Instagram? — Preguntó la chica antes de levantarse de su lugar y al hacerlo sacudió su ropa para luego sacar su celular.

—Claro que sí, si quieres yo me busco. — Dijo emocionado a que ella tomara la iniciativa.

Regresó a casa de buen ánimo, tanto que podía gritar a los cuatro vientos que Sayuri ya era parte de su pasado. Solo que esa vez se prometió a qué no cometería los mismos errores, de eso estaba seguro, además de que ya tenía la amenaza de su amigo con el apoyo Inosuke, ambos le juraron de que si lastimaba a la chica, ellos mismos le arrancarían la cabeza por lo que haría lo posible de que esas amenazas no se cumplan.

Lo mejor es que su percepción hacia la hermana de Tanjro cambio. Abrió la puerta del departamento y encendió la luz de la sala, suspiró al recordar a la chica.

Después le llegó un mensaje y al ver de quien se trataba casi brinca de la emoción porque era ella preguntando si tenía día libre para el siguiente fin de semana lo cual dudó en aceptar sin siquiera repasar si tenía algún pendiente para ese entonces pero nada podría impedir en verla una vez más. 

“Entonces te espero ese día en el cine :)” Nezuko

“Estoy de acuerdo!” Zenistu.

—¿Y ahora que tienes?, Tonto— Escucho una voz grave que venía del comedor.

Se trataba de su hermano mayor , Kaigaku. El rubio emitió un “tks”, no iba a caer en provocación  con los comentarios de él por lo que decidió subir a su habitación.

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El día llegó por fin. Tanjiro al final confiaba Zenitsu, después de todo, en todo ese tiempo que su hermana estuvo hablando con él ella le había hablado maravillas del chico. Y no, Tanjiro no estaba tan ciego para no notar que ahí podría crecer algo más, pero decidió que ese par avanzara a su ritmo su que tenían que hacerlo realmente, no quería hacerse ideas antes de tiempo.

Él la miraba arreglarse el cabello  desde la entrada de la habitación de su hermana , ella llevaba un suéter blanco con detalles rosa pálido y una sudadera atada a su cintura, el otoño seguía y ella era enfermiza, por lo que era mejor prevenir.

Estaba muy linda, hacía mucho que no la veía arreglarse. De verdad estaba avanzando mucho, la veía más animada incluso días atrás se había atrevido a invitar a una compañera de clases para realizar un proyecto de la universidad aunque terminó más en juegos de mesa y ver videos en internet.

—¿Sucede algo? — La chica había visto que su hermano estaba con la mirada perdida.

—Solo pensaba sobre que al fin te animas a salir. — Respondió con una sonrisa de orgullo. — Y de que algún día vas a hacer tu vida.

Ella lo miró con ternura, no dijo nada y solo lo abrazó.

—Ya me voy. —Anunció. —Prometo estar bien y ya sé que cualquier cosa solo debo llamar por el celular.

—Lo sé y esperemos que no sea necesario.— Suspiró resignado.

— Ya pasaron meses desde que me dijeron que mi condición había mejorado, y es parte del proceso salir a lugares con gente.— Dijo, aunque también se le veía nerviosa.

__________

Cuando se encontraron por primera vez desde el día que se conocieron ambos se quedaron sorprendidos al notar que parecían haber comprado ropa de pareja por lo combinados que estaban.

Por lo que en el fondo estaban avergonzados por la coincidencia, incluso una muchacha aparentemente más joven que ellos había pasado y les había dicho que hacían linda pareja. El pobre chico tuvo que explicar que no era así —aún— mientras que Nezuko se escondía detrás de él.

Y con toda la vergüenza del mundo se dirigieron a la entrada del lugar. Estuvieron unos minutos haciendo fila para comprar los boletos de la película, mientras esperaban la hora de entrada se fueron al área donde había una mesa de ping pong, máquinas de garra dónde había peluches y ella divisó uno que le gustó y era un pingüino color gris alrededor y de la parte frontal era blanco.

Y Zenitsu se dispuso a conseguirlo, poco le importaba de que en algún punto su cartera ya no pesaba y cuándo al fin lo logró, se lo dió. 

—Me encanta— Dijo con un lindo brillo en los ojos.

Otra vez sintió ese ardor en sus mejillas, era cierto que se fijó en su belleza cuando la conoció, pero parecía que cada vez encontraba más razones para hacer que su corazón palpitara.

Habían ido a la sección de dulces para comprar palomitas y otros snacks para la función, había descubierto que al igual que él le gustaban las películas de comedia. A ella se le veía feliz y Zenitsu celebraba por eso.

Al final ambos disfrutaron de la película que ni siquiera sintieron el pasó del tiempo dentro.

—¿Te has divertido? — Le preguntó a la muchacha cuando salieron de la sala.

—Si. — Comenzó tímida. —Creo que hace años que no entraba al cine. Parecia que dudaba pero al final optó por recargarse ligeramente al hombro de su acompañante. —Me he divertido mucho, Gracias.

Y él solo atinó a asentir ante las palabras de la chica, abrazándola ligeramente, ambos con un muy visible sonrojo en sus mejillas. Zenistu sintió curiosidad por las palabras que antes había dicho la chica, no sabía cómo preguntarle al respecto pero imaginaba pero quería que fuera ella quien le dijera.

Nezuko le dijo que tenía que ir al tocador, dejando a Zenitsu en sus pensamientos.

Ella se fue corriendo al baño, mentira que la experiencia de estar dentro de la sala no le causó una enorme incomodidad ya que se había aguantado las ganas de salir corriendo sin rumbo. Y no, no era porque la cita le desagradó, si no por la situación. En verdad disfruto de pasar el tiempo con el chico, solo que algunas imágenes en su mente hicieron acto de presencia. Y de pronto fue consciente de la cantidad de gente que la volteaba a ver o eso creía …al pensar eso su estómago se revolvió y alcanzó a vomitar en el lavabo.

Porque la pantalla de la sala la mareo, al igual que el sonido fuerte le causó angustia.

Por lo que tuvieron que ir por ella. 

_________

Él se encontraba en su salón de clase que por suerte ya había terminado. Seguía dándole vueltas a lo sucedido, miraba por la ventana, reflexionaba su situación, no podía evitar sentirse apenado por su amigo hasta con él mismo.

De pronto sintió una mano en su hombro. Y volteó, era Inosuke.

—¿Qué ha pasado?— Escuchó la voz seria de su amigo, poco le importaba si de pronto le daba un golpe en la cabeza.

Tal vez se lo merecía.

—Creo que…— Sollozó por fin, su amigo ya estaba acostumbrado.— Creo que fue mi culpa de que ella se sintiera mal.

—Fue su ansiedad social, tal vez porque había demasiada gente— Explicó Inosuke como si fuera experto  del tema.

Zenistu lo miró directamente ¿Cómo es que él sabía más del tema? Claro, pasaba más tiempo con Tanjiro al ser pareja ¿Desde cuándo dejó de saber de sus amigos? Probablemente se estaba alejando poco a poco de sus amigos si cuando iban juntos en la secundaria y bachillerato eran inseparables los tres.

Aunque siempre se ha sentido alejado y más cuando esos dos empezaron a verse de una manera romántica y todo cambio así como  cuando su papá se fue y su mamá de pronto  prefería estar fuera de casa que estar con él y su hermano y cuando su abuelo falleció o cuando descubrió que Sayuri ya salía con otro.

Pero no, no dejaría pasar ese asunto, ya estaba dentro de esa situación, no seguiría evitando al de cabello rojizo, lo evitaba porque se sentía avergonzado y con miedo. 

Dejaría de ser un mal amigo para ellos dos.

—Bueno, creo que entonces deberíamos buscarlos — Dijo con determinación.

Ambos agarraron sus mochilas para luego salir del salón. Los dos amigos iban platicando de sus días que estuvieron alejados y molestando entre ellos como lo solían hacer antes, ese momento era significativo para ambos.

Llegaron a la facultad de ciencias sociales, específicamente a las aulas de psicología, ahora que lo pensaba ¿Acaso esa era la razón por la cual Tanjiro se interesó en la mente humana? Lo sabría si no se hubiera alejado.

Ni siquiera eso le había cuestionado desde que entraron a la universidad, encontraron a Kamado sentado en una de las bancas, se encontraba leyendo un libro.

Temía a qué él estuviese molesto con él por lo sucedido, al parecer no lo estaba ya que los saludo a ambos como si nada.

Bueno, ya estaba ahí ¿Y ahora que hacía? No sabía cómo empezar.

—¿Cómo está Nezuko? — Parecía que el tonto que estaba a su lado había leído su mente.

—Está bien, solo se sintió mal porque no está acostumbrada a salir .— Su expresión se puso sería y al terminar miró a Zenitsu.

—Ya sé que fue mi culpa, de hecho he venido a disculparme. — Los dos chicos que estaban a su lado, juraban a qué estaba a punto de llorar.

—Descuida, Nezuko me dijo todo lo que sucedió incluso me pidió que te dijera que la disculparas. — Luego pareció que Kamado recordó algo. Y lo señaló con su dedo índice. — Y te estuve marcando el domingo y nunca respondiste.

No sabía qué responder al respecto, no sonaba a que su amigo estuviera molesto por lo que solo agachó la mirada. Al final de todo, el rubio empezó a contarle los hechos de esa cita y de cómo todo parecía estar bien así llegando a la conclusión de que ella en algún punto de la cita estuvo aguantando los mareos.

Luego Tanjiro les platicó sin dar tantos detalles de lo que sucedía con ella, entendía que Zenitsu no estaba al tanto de la situación por lo que jamás estuvo molesto con él, solo quería que él le dijera lo sucedido para detectar cuál pudo ser el detonante y Agatsuma se sentía tonto por haberlo evitado el resto del fin de semana.

________

De ahí pasaron cuatro días sin hablarse, él no quería forzarla, tampoco sabía que decir y Nezuko por fin dió señales de vida, en esa tarde en que él se encontraba haciendo los últimos ajustes de su proyecto en los comedores de su facultad. Ella lo saludó haciendo que dejara a un lado sus pendientes.

—¿Cómo te sientes?— Alcanzó a decir saltándose todo el protocolo de saludarse primero. Ella lo miró y él la invitó a sentarse.

—Ya bien…—Se sentía avergonzada al recordar ese día por lo que en segundos miró hacia otro lado.

Zenitsu le sonrió en respuesta.

—La próxima vez dime si te sientes mal, no tengo problema. — Es como si le hubieran quitado un peso de encima y también hubiera leído su mente.

Ella no respondió hasta después de un rato, diciendo que no quería arruinar el momento y que a pesar de todo de verdad si le gustó pasar tiempo con él.

Nezuko por fin parecía haberse abierto ante él, le contaba un par de anécdotas mientras comían, por lo tanto Zenitsu se mantenía alerta para poder detectar si de pronto se sentía incómoda porque se dió cuenta que era testaruda al igual que Tanjiro, recordó cuando estaban en bachillerato y el chico Kamado se aguantaba incluso sus ganas de ir al baño solo para no molestar según él.

—Por cierto, ¿Estás estudiando aquí? — Cayó en cuenta que la chica estaba en el plantel como si nada.

Ella asintió también cayendo en cuenta que nunca le mencionó ese detalle al muchacho.

— Estoy en la carrera de diseño gráfico. — Respondió mientras con sus dedos arrugaba un pedazo de papel que había encontrado en su mochila.

—Bueno, en mi caso estoy estudiando comercio internacional. 

Aquella tarde se sentía cálida pese a estar a la época del año en que estaban.

—Ya escuchaste mucho de mí. — Empezó a decir el chico. — Ahora platícame algo de ti.

—Me gusta dormir. — Respondió entre risas.

— Qué curioso, a mi también. — le siguió el juego.

Así siguió la convivencia entre los dos, él aparte tenía una nueva misión y es procurar que ella estuviera bien, cuando Tanjiro e Inosuke le comentaron sobre lo que sucedía con la chica, esa misma noche investigó un poco del tema.

Ambos agradecen haberse conocido en aquella tarde, después de todo volvieron a tener otra cita pero está vez en un lugar tranquilo como a una cafetería que se encontraba a quince minutos de la universidad. 

Al final la entendía y ella también,  no se arrepentía de haber aceptado esa salida aquella tarde.