Actions

Work Header

Un amor que pudo corresponderse

Summary:

Nunca sabes a quién encontrarás en un funeral... a menos que sea el tuyo

Pero Nirei no supo si las cosas pudieron haberse dado de forma diferente.

Oneshot Suo x Nirei ANGST.

Notes:

Hola, es la primera vez que publico en Ao3, así que cualquier recomendación al momento de publicar aquí será bien recibido :3

Este one shot lo publiqué primero en Wattpad bajo este user, así que agradecería que le dieran apoyo por ahí: Muffin4965

Gracias por leer!!

Song to read: Mr. Loverman - Rick Montgomery

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Nunca sabes a quién encontrarás en un funeral... a menos que sea el tuyo.

Nirei estaba completamente seguro de quiénes estarían ahí. Después de todo, murió de forma trágica y sin avisar, era una enfermedad que poco a poco lo carcomía... aun así no le dijo a ninguno de Furin. A nadie.

Y, ¿Por qué no lo hizo? ¿Acaso decirle a alguien mejoraría su situación?... Pudo haber sido bueno que lo dijera, pero las cosas ya estaban hechas.

Igualmente hubiera muerto.

Y sus amigos seguirían lamentando su muerte como ahora mismo estaban haciendo. Al menos lo hubieran sabido, pero nada cambiaría en lo absoluto.

«Espero sigan siendo felices, aun cuando ya no seré feliz junto a ustedes». Esto fue lo único que pudo pensar, antes de su muerte y posterior a ella. Nirei seguía viéndolos llorar y posarse ante su tumba mas no era parte de eso, solo era un fantasma que no podía presentarse. Ya no era una persona, sino un recuerdo trascendente. Algo que trascendió, observa y se arrepiente.

 

—M-Maldito idiota. ¿Por qué no dijiste nada? —Se escuchó una fuerte voz. Era Sakura y Nirei lo observa con mucha atención, viendo las lágrimas caer de los ojos de su amigo por primera vez en todo el tiempo que lo conoció. A su vez, Sugishita sorprendentemente era el que posaba su brazo en el hombro de Sakura en muestra de apoyo, aunque nunca se llevaron muy bien.

«Me hubiera gustado haber presenciado eso con vida» Se dijo a sí mismo, sabía de qué se perdería de muchas cosas de ahora en adelante.

Volteó su mirada y vio a Umemiya, a los 4 reyes celestiales y a estudiantes de Furin de primer año. Todos vestidos de negro se encontraban en profundo silencio. Se quedaron completamente sin palabras ante la noticia. Después de un corto momento, Hiragi apareció con unas bebidas energéticas para cada uno de ellos.

—Brindemos en honor a nuestro querido amigo. —El líder de Furin habló, dando sus mayores intentos en animar a los demás, con una sonrisa tan fingida que parecía tener ganas de llorar.

Se quedó en silencio al ver que nadie respondía.

—Tienes razón, Ume-chan. —Tsubaki decidió corresponder a su propuesta. A Nirei le hubiera gustado que probemos estas bebidas.

—Hurra...—dijo Kiryu, con un tono apagado y lleno de desánimo. Algunos simplemente tomaban las bebidas sin ánimos y otros hacían absolutamente nada por el shock que les provocó el fallecimiento de Nirei.

—Es doloroso, lo sé. Pero recordarlo es lo mejor que podemos hacer. —miró de forma sincera a cada uno de sus compañeros.

—Puede que nuestro amigo ya no esté aquí con nosotros... —Su voz sonaba entristecida, como si fuera difícil hablar en ese momento. Pero, hay un lugar del que nunca se va a ir... Y ese lugar es cada uno de nuestros corazones. —les puso mucha expectativa a sus palabras. Cada uno de nosotros tenemos recuerdos bonitos con él, ¿Verdad? Entonces si recordamos y atesoramos esos recuerdos, lo harán sentirse muy querido y feliz, de dónde nos esté mirando y cuidando.

—N-No lo digas así, ¡Umemiya!, ¡Vas a hacer que llore ahora mismo! —el que respondió fue Anzai, y esa respuesta calmó el ambiente haciendo que todos se rieran ante su reacción.

«Gracias por eso, chicos. Ustedes también permanecerán conmigo» pensó, obviamente no en su "corazón" porque lamentablemente ya no lo tenía, pero al menos en lo más profundo de sí. Su corazón únicamente había dejado de ser terrenal, pero el cariño que le tenía a cada uno de ellos no se iría nunca.

Nirei decidió caminar hacia otro lado, exactamente a dónde se encontraban los chicos de 2do año. Cada uno se arrodillaba ante la urna de su compañero y algunos soltaban lágrimas de melancolía al recordarlo. A Nirei le dolía ver cada una de las reacciones de sus amigos al fallecer, pero era algo que eventualmente enfrentaría y sabía eso desde el momento que enfermó, solo unos meses atrás.

 

Al principio se sentía muy cansado y tosía sin parar. Luego de unas semanas, tenía que faltar a la escuela frecuentemente y al regresar pronunciaba que todo estaba bien con él. Aunque sus amigos lo visitaban frecuentemente cuando el faltaba, Nirei nunca mencionaba nada, y peor aún, no decía que tenía una enfermedad terminal e irreversible. Unas 2 semanas antes de fallecer, se internó en un hospital sin decirle a nadie, aunque se encontraba en su peor momento. Mucha gente en el hospital lo miraba con mucha tristeza, al ser una persona joven se llevaba la atención de muchos. Pero eso no era importante, los doctores nunca encontraron la manera que el sobreviviera.

Siempre era "Aún tienes tiempo para demostrar lo mucho que quieres a tu familia y amigos" y nunca un "Estoy seguro de que te recuperarás pronto". Esos meses fueron los peores de su corta y linda vida.

Queriendo dejar de pensar en esas cosas se acercó esta vez a los de 3er año y sus reacciones eran parecidas a todos los de antes, lamentándose por su muerte. Nirei siempre había temido morir y que a nadie le importase, pero ahora que lo vivía, el ver a sus amigos y conocidos sufrir por él era mucho peor.

Aun así, había alguien que estaba buscando con mucho anhelo.

Suo Hayato. El chico de su vida. Con tan solo pensar ese nombre se acercaban una ola de emociones que nunca podía evitar.

«¿Suo-san? ¿Dónde estás?» se repetía desesperado, Nirei tuvo que haberlo visto antes, pero nada. Acaso, ¿Suo no había venido?

«No, eso no. El debería estar aquí... ¿Verdad?» desesperado seguía buscándolo. De todas las personas que pudieron haber faltado... el chico que más amaba era el que no asistía. Nirei sintió que lo poco que quedó de él se rompía sin más explicaciones. «Tal vez vendrá más tarde. ¿No?... ¿¡No?!» Seguía negando la posibilidad que Suo no iba a venir.

«¿Y si no viene?» Ese pensamiento le partía el alma. Acaso, ¿Eso significaba que nunca fue importante? . O acaso, ¿Para el no importaba tanto?

En sus últimos meses de vida, en él fue lo único en lo que pudo pensar. Lo único que lo hacía sentir feliz en esos momentos tan difíciles; las conversaciones que tenían, esas pocas salidas juntos en dónde nada importaba, las palabras lindas que Suo le repetía siempre...

Esos recuerdos lo hacían sentir vivo, como si esa enfermedad no existiera y no hacía lo que se le daba la gana con su vida. Nirei amaba y ama profundamente a Suo, aunque su amor no podría haber sido correspondido. No necesariamente debía serlo.

Muy lejos de allí había un árbol notablemente grande que tapaba mucho espacio, así que decidió acercarse porque tenía una sensación extraña, como si debía de estar ahí al menos por un momento. Se acercó poco a poco, y divisó la sombra de alguien. «¿Podría ser?» se dijo él mismo, esperanzado. No tardó mucho tiempo para llegar al árbol.

Reconoció ese cabello pelirrojo de inmediato... Ese mismo, Suo Hayato.

Y lo miró de cerca. En verdad, era el rostro más triste que Nirei jamás habrá visto. Sus lágrimas cayendo eran como una apuñalada en el corazón, como si hubiera fallecido en dos ocasiones distintas. Se sintió culpable de haber pensado que su amado no estaría allí. Realmente lo lamentaba.

—Nirei...por qué... —sufría tanto que no podía hablar con propiedad. Hacía 3 semanas, que fue lamentablemente la última vez que lo vio con vida todo estaba "bien". O eso pensó. Quién diría que en esa cálida sonrisa y la alegría del chico se escondía algo tan trágico y doloroso del cual nunca se habló.

—¿En esas últimas semanas dónde estuviste? ¿Por qué no pude encontrarte? —Estaba totalmente arrepentido y con el rostro abatido se secó sus lágrimas. Solo sentía un profundo vacío en su pecho, no tenía ganas de hacer nada ni de hablar con nadie. Había perdido a su Nirei, ¿Acaso lo demás importaba?

Recordó con profundo dolor la escena de ver el cuerpo de Nirei en el hospital, ya no era él. Su rostro, pálido como nieve y completamente débil. Todo lo que hacía a Nirei su Nirei ya no estaba, y se había esfumado en tan poco tiempo.

Si tan solo se hubiera dado cuenta antes.

—No sé ni siquiera porque estoy hablando solo. Tal vez porque mis deseos de volver a verte están volviéndome loco.

—Hay muchas cosas que no hice y debí haberlo hecho ¿Sabes? ... Decirte que te amaba como no tenías idea era una de ellas. —Nirei quedó sin palabras al escucharlo. ¿Suo lo amaba?

—N-No había ninguna noche en dónde no dejara de pensar en ti y en lo nuestro, nunca supe qué fuimos o qué pudimos haber sido. Estar contigo era mi mundo entero y aunque nunca supe si sentías algo por mí, hubiera hecho cualquier cosa para que ese mundo fuera nuestro. O al menos haber estado hasta tus últimos alientos. Ni eso supe hacer.

«A mí también me hubiera gustado, Suo-san» Nirei de alguna forma podía soltar lágrimas y no podía evitarlo. ¿Por qué tuvo que haber muerto? ¿Por qué tuvo qué dejarlo solo?

—Fui un cobarde. Por no besarte, por no abrazarte, por nunca decirte cuánto te amaba y cuánto te necesitaba, por haberte abandonado.

«Nunca fue tu culpa» Habló. Aun sabiendo que Suo nunca lo escucharía, aun sabiendo que su amado cargaría con la culpa cuándo nunca la fue.

—S-sé que solo estoy siendo egoísta arrepintiéndome después de que Tu... tu...—No logró continuar y rompió en llanto, cubriéndose su rostro como un niño pequeño, totalmente destruido. Nirei decidió sentarse al lado de el para acariciarlo, aunque sabía perfectamente que no podría tocarlo, sabía que su mano solo traspasaría el hombro de su amado

—Nirei...Nirei—repetía melancólico. Como si nombrarlo lo traería de vuelta, como si nombrarlo arreglaría el pasado, como si todo fuera una pesadilla en la debía despertar... su realidad era imposible de afrontar.

«Perdóname, Suo. Por favor, perdóname» lo abrazó mientras lo veía colapsarse. Después de todo, Nirei tenía toda la culpa.

Al final, solo quedaron los "¿Qué pasaría?", solo quedaron las fantasías de lo que pudo haber sido y los deseos de haber sido felices juntos.

Pero solo fue eso. Simples fantasías y deseos que nunca se cumplirían.

En fin, fue un amor que pudo corresponderse. Y nada más.

Notes:

Fue muy triste escribir esto 😭😭 Aún así, espero que les haya gustado el one shot !

Cualquier apoyo o recomendación será bienvenido :D