Actions

Work Header

Mírame | MinChan ♥︎

Summary:

Minho es un chico que apesar de ser irreverente, sarcástico y a veces hasta agresivo, tiene un enorme corazón.

Hyunjin y Seungmin son sus mejores amigos desde la primaria.

En preparatoria Seungmin comienza a salir con un chico llamado Han, y este les presenta a sus mejores amigos Changbin y Chan, con el tiempo la amistad entre estos crece y en una fiesta después de un error de parte de Chan, Minho termina de ¿novio? de Changbin.

Hyunjin conoce a Félix y a IN, e inmediatamente queda flechado por la inocencia y ternura del menor IN. Félix por otro lado queda prendido por Changbin y su aura de chico malo, así que no dejaba pasar oportunidad de lanzar indirectas demasiado directas desde el punto de vista del resto de los amigos hacia Changbin, todos parecían molestarse con él a excepción del Minho que solo ignoraba los comentarios o realmente no le importaban.

Mírame.
MinChan ♥︎

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

Hola 👋

"Mírame "
Es una historia original de mi autoria, y tiene añoooos en Wttp pero me acabo de dar cuenta que nunca la traje a A03 espero les guste.

Work Text:

.♥︎.

 

✨️ En el presente...

 

Minho se veía por quinta vez en el espejo, retocando ahora su brillo labial, estaba desesperado por salir de ahí para encontrarse con sus amigos en el Club 19 en donde habían quedado de reunirse ese sábado para festejar el cumpleaños número veinte de Innie, el menor de los ocho amigos y conocidos.

 

El castaño rendido se recostó en la cama esperando a su mejor amigo y roommate Hyunjin, que por enésima vez se cambiaba de ropa.

 

—Te juro que si vuelves a entrar al baño a cambiarte de ropa me voy a ir sin tí y serás el único que llegue tarde al cumpleaños de tu novio. —Amenazó el castaño al ver al rubio haciendo caras de disgusto por la camisa que había escogido... otra vez.

 

—Tú no me entiendes, quiero verme perfecto, es una noche especial.

 

—Él sabe que no eres perfecto y estás a millas de serlo, así que mueve tu plano trasero a la puerta o ¡Te quedas Hyunjin!.

 

El rubio quiso defenderse de las palabras de su amigo, pero al ver como este tomaba su cartera y sus llaves corrió detrás de él, tomando su abrigo del perchero y cerrando detrás.

 

♥︎.

 

Cuando llegaron al club, Innie los esperaba en la puerta, inmediatamente Hyunjin corrió a sus brazos y Minho solo lo saludó y siguió caminando para entrar al lugar, dandoles privacidad.

 

Al entrar se encontró con Chan el mejor amigo de su novio, quién le sonrió nervioso.

 

—Minho... Umm ven, acompañame por unas bebidas, no voy a poder con todas. —Le toma de la mano jalando de él sin dejarle contestar para dirigirse a la barra.

 

Ordenó, sacó su teléfono y rápidamente llamó a alguien dejando al castaño al pendiente de las bebidas, éste se giró a verlo y lo vió discutiendo con quién sea que hablará por el teléfono.

 

Después colgar, jaló sus negros rizos hacia atrás y se frotó la cara.

 

Chan era muy atractivo, y ese falso piercing que usaba el en labio cuando salían al club lo hacía ver condenadamente sexy.

 

Su mirada continuó su recorrido a su corta camisa negra, y cómo con cada movimiento dejaba apreciar su bien trabajado abdomen, después siguió a sus ajustados pantalones de piel que torneaban sus muslos y ese trasero a la perfección.

 

"Dios".

 

Minho sacudió su cabeza, no tenía nada de malo ver ¿cierto? era perfectamente normal admirar la belleza en las personas.

 

Cuando subió nuevamente su mirada, el pelinegro ya estaba casi frente a él.

 

—¿Problemas en el paraíso?. —Pregunta Minho con algo de burla.

 

—¡Nah! Solo un idiota de la escuela que está en problemas y me pidió ayuda.

 

—¿Debes irte?.

 

Chan se acerca a su oído para contestarle.

 

—Nop... vine a divertirme, ya mañana le ayudaré con su problema.

 

El aliento chocó con la mejilla y cuello del castaño, erizado su piel.

 

Levantó su mirada encontrándose con los hermosos ojos del mayor tan cerca, que de inmediato giró su rostro para cortar la tensión en el hambiente.

 

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

✨️En el pasado...

 

Hace dos años, cuando cursaban el penúltimo año de preparatoria, Seungmin, uno de los mejores amigos de Minho, conoció a este chico de mejillas regordetas y alma de todas las reuniones, en un campamento de sobrevivencia al que se había anotado en las vacaciones de verano. Ambos compartían su amor por el campismo y actividades al aire libre.

 

Cuando regresaron a clases, se reunieron para conocer al susodicho que había robado el corazón de su amigo, encontrándolo acompañado de sus dos mejores amigos Changbin y Chan.

 

Minho inmediatamente quedó flechado por el mayor de todos, cuando sus ojos se encontraron, supo que estaba en problemas.

 

Los meses pasaron y el castaño creía que este no mostraba el mismo interés que él, y por el contrario, Chan se mantenía alejado.

 

Minho entendió, y se alejó de él, hablando solo lo necesario cuando se encontraban todos reunidos.

 

Así fue su relación por más de un año y medio, al final del año escolar, todos asistieron a la fiesta de graduación que organizó uno de los compañeros de la escuela.

 

Seungmin y Han ya eran pareja para ese entonces, el resto solteros y dispuestos a divertirse.

 

Para la una de la mañana, todos estaban demasiado ebrios, después de los juegos de meter pelotitas en los vasos y otros juegos estúpidos que solo daban pretexto para embriagarse libremente.

 

Algunos terminaron en la sala jugando a la ruleta con una botella, "besos o shots de tequila".

 

Llevaban varias rondas y prácticamente se habían besado casi todos con todos para ese momento, cuando la botella quedó entre Chan y Minho.

 

El castaño sintió un nudo en su estómago, deseaba tanto hacerlo que sentía que el alcohol de su sangre había desaparecido, y estaba dispuesto a darle el mejor de los besos al rizado para que se diera cuenta de lo que sentía y de lo que se estaba perdiendo.

 

Minho se puso de pié acercándose al mayor, quién le miraba atento, se sentó en el suelo sobre sus rodillas justo a su lado sin dejar de verlo a los ojos.

 

Escuchó la voz de la chica a lado de ellos comenzando a contar para que el beso de dos minutos diera inicio, Minho se acercaba lentamente cuando Chan se giró.

 

—Prefiero un shot. —Dijo de repente, ganándose unos cuantos "BUUs" por parte de los demás chicos.

 

Minho sintió como sus mejillas se enrojecian de la vergüenza, y el enojo se adueñó de él, sin demostrarlo se puso de pie y regresó a su lugar, y no volvió a dirigir su mirada al pelinegro.

 

Dos rondas más y nuevamente le tocó a Chan, pero ahora con un chico de cabello rubio y hermosas pecas en su rostro que se había unido a su grupo de amigos ese día, Minho entonces regresó su mirada al mayor para ver su reacción, y entonces lo ve acercarse al rubio y tomar su nuca para unir sus labios con él, en ese beso de dos largos minutos.

 

Bajó su mirada, sentía que lloraría, el nudo en su garganta crecía y estaba metido en sus pensamientos y dudas.

 

¿Tan horrible era?

¿Olía mal?

¿Le causaba asco al mayor? ¿Porqué le había negado un simple beso y después había aceptado el del otro chico, que apenas conocía? .

 

Changbin lo sacó de sus pensamientos, cuando le tocó el hombro.

 

—¿Qué?. —Éste le apunta la botella.

 

Ahora él y Changbin tenían que besarse.

 

—¿No prefieres un shot?. —Soltó Minho con malicia, viendo de reojo a Chan morder su labio y bajar la cabeza.

 

—No... yo sí quiero besarte.

 

Minho sonrió y se acomodó de forma que el mayor tuviera una vista perfecta del beso, quería que viera de lo que se perdió, quería que viera el beso que preparaba para él y que no quiso.

 

Así que le dió al peligris el mejor de los besos que pudo, dejando una ligera mordida en el labio inferior del contrario al terminar.

 

—M-maldición. —Jadeó Changbin— Eso fue delicioso. —Le dice guiñendole un ojo.

 

Minho sin contestar solo limpia su boca con el dorso de su mano y se pone de pie.

 

—Creo que estoy muy ebrio para seguir jugando, nos vemos. —Se despide y sale de la sala.

 

Chan no dejaba de ver a Changbin que lamía sus labios, y sonreía tocandolos.

 

Se puso de pie y también se alejó.

 

Al igual que ellos, varios dejaron de jugar, incluyendo a Changbin que inmediatamente fue en busca de Minho, encontrándose con él en el patio trasero de la casa donde algunos estaban disfrutando de la piscina.

 

—¿Cerveza?.

 

Minho se gira, viendo a Changbin parado a su lado ofreciéndole una cerveza que tenía en sus manos.

 

Minho niega mostrandole su botella de agua.

 

—Bien, entonces la tomaré yo. —Dice el peligris, tomando asiento a su lado.

 

—Minho... besas muy bien, me sorprendiste. —El nombrado solo lo ve y regresa su mirada a la piscina, dándole otro trago a su botella de agua.

 

—Estoy muy ebrio, no supe lo que hacía. —Changbin sonríe.

 

—Entonces deberíamos repetirlo cuando no estés ebrio.

 

Minho lo mira y a espaldas de este puede ver a Chan viéndoles desde la puerta para salir al patio.

 

El castaño sin pensarlo toma la camisa del peligris y estampa sus labios con los de éste que aprovecha la oportunidad y lleva una de sus manos para tomarlo de la cintura y con la otra le toma del cuello para acercarlo más.

 

Minho se separa pocos segundos después, y ya no ve a Chan por ningún lado, y sonríe.

 

—¡Wow!. —Jadea Changbin y el castaño regresa su mirada hacia él y se pone de pie.

 

—Lo siento debo irme, ya es muy tarde.

 

—Dejame acompañarte.

 

—No es necesario.

 

—Lo és, ahora que sé que también te intereso.

 

—¿Qué?.

 

—Que me gustas Minho, y por como me besaste, sé que yo también. —Este no reaccionaba. —Dame una oportunidad, ¿sí?, déjame conocerte ya no como amigos, intentemos algo más, ¿Qué dices?.

 

—Changbin... yo no... no sé que decir. —Su cabeza era un caos.

 

—Bien, no digas nada, eso no es un no... solo veamos que pasa.

 

Minho no contestó y Changbin se acercó a dejar otro beso en sus labios, el castaño no lo respondió esta vez y se separó.

 

—Debo irme, nos vemos después.

 

Y sin esperar contestación salió de ahí, llamó un taxi, y no reaccionó acerca de lo ocurrido hasta que estaba en la ducha.

 

¿Qué había hecho?

 

¿Había aceptado "andar" con Changbin?

 

¿Acaso era un estúpido?.

 

La respuesta era clara a su última pregunta. Sí.

 

Gruño y se golpeó contra la pared de azulejos maldiciendose por sus acciones.

 

Se convenció de hablar con Changbin para aclara las cosas y no dejar que esto creciera, ambos estaban muy ebrios.

 

.

♥︎

.

 

Ese domingo se reunirían para ir al cine, así que pensó que era una buena oportunidad y que debía hablarlo de inmediato.

 

Llegó tarde como de costumbre con Hyunjin al lugar, gracias a que su amigo se cambia de ropa diez veces antes de estar listo para salir.

 

Al llegar ya estaban todos ahí esperandoles, al acercarse vió a Chan tomando de la cintura al chico de la noche anterior, al rubio pecoso.

 

Su corazón dejó de latir y decidió que no diría nada.

 

Changbin se acercó y dejó un pequeño beso en su mejilla, sorprendiendo al resto de los amigos y tomó su mano para entrar al cine.

 

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

✨️En el presente...

 

Esa noche del juego de botella había quedado atrás, y después de ese día iniciaron las vacaciones de verano, antes de finalmente ingresar a la universidad.

 

Minho consigo un empleo en una estética canina y pasaba la mayor parte de sus días ahí, por lo que tenía el pretexto perfecto para negarse a salir con Changbin y con sus amigos.

 

Hyunjin regresó emocionado de una de sus salidas, y le contó que Félix el chico de pecas que se había unido al grupo, llevó a un amigo de él Innie, y que era un chico precioso que le había robaron el corazón de inmediato.

 

—¿Es amigo del novio de Chan?.

 

Cuestionó Minho, tratando de sacar información, sin verse muy obvio.

 

—¿Félix, novio de Chan?... Ellos no son novios, ¿De dónde sacaste eso?.

 

—El día del cine, estaban muy abrazados.

 

—¿Y?, quizás solo se quedaron con ganas de más después del beso de la botella. Nadie sale... solo Minnie con Han, tú con Changbin, aunque no me has querido contar ¿Cómo es que eso pasó?, y muy pronto Innie y yo. —Dijo emocionado.

 

Y en realidad no tardaron tanto, solo un mes y medio después ya salían.

 

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

.♥︎. POV Minho .♥︎.

 

Habían pasado dos meses desde que se suponía Changbin y yo éramos novios, y después de esa salida al cine, solo nos habíamos visto un par de veces más, (por mí trabajo claro esta) y ambas veces estaba Félix e Innie con el resto de los chicos, y no hace falta aclarar que muy cerca con Chan.

 

Hoy no podía negarme a salir con ellos, ya que festejabamos el cumpleaños de Innie, y no podía faltar, así que aquí estaba, tratando de no sudar mientras tengo a Chan tan cerca de mí.

 

Aún cuando sé, que no le atraigo en lo más mínimo, no puedo evitar sentirme así.

 

—Minho... ¿Tú que quieres tomar?.

 

Volvió a preguntarme Chan acercándose más a mi cuello, porque estaba tan pérdido en mis pensamientos que no le escuchaba.

 

Reaccioné y coloqué mi mano sobre su pecho, sintiendo lo fuerte de este.

 

—Aléjate, no sea que vayas a vomitar por tenerme tan cerca. —Le dije y Chan frunció sus cejas.

 

—¿De qué hablas? ¿Porqué har...

 

Sus palabras no fueron terminadas, porque se giró cuando sintió una mano deslizándose debajo de su camisa...

 

Félix.

 

—Hola Channie... ya tardaste con las bebidas. —Dijo coqueto.

 

Y yo solo tomé mi botella de agua y me alejé, dejando solos a la pareja -no pareja- según Hyunjin.

 

.

♥︎

.

 

Chan observa a Minho alejarse y perderse entre la gente rumbo a la mesa de siempre.

 

Él y Félix fueron los últimos en llegar con las bebidas cuando ya estaban todos en la mesa.

 

Brindaron por el pequeño Innie y repartieron un pequeño postre que prepararon especialmente para él, por pedido de Hyunjin, y después de pequeñas charlas, todos fueron a bailar.

 

Minho amaba bailar, pero definitivamente no con Changbin, quién por alguna razón, no perdía tiempo con sus manos y eso ya le estaba molestando, nunca había estado así.

 

Minho dejó de bailar y separó las manos del peligris.

 

—¿Qué haces Changbin?.

 

—Te he extrañado, apenas nos vemos y ya llevamos dos meses saliendo, creo que ya deberíamos de acercarnos más ¿no lo crees?.

 

—No, no lo creo. —Changbin bufa y lo toma del brazo, jalandole de regreso a la mesa. —¿Qué es lo que te pasa?.—Dijo Minho con molestia.

 

—Me pasa que ya me cansé Minho, ya me cansé de esperarte, apenas nos vemos, siempre estás ocupado, nunca quieres salir solo conmigo, desde aquel beso en la fiesta, ni siquiera me has vuelto a besar así, apenas si dejas que roce tu mejilla y abrazarte.

 

—Changbin, yo no...

 

—¿No qué Minho? Te recuerdo que fuiste tú quién me besó la segunda vez, y aceptaste salir conmigo.

 

Minho tenía sus codos sobre la mesa y tapaba su rostro con sus manos en frustración.

 

—Changbin... escúchame, esto fue un error desde un principio, yo estaba ebrio, tú estabas ebrio e hicimos cosas que no controlabamos y después solo se sintió cómodo seguirlo y no decir nada.

 

—¿Qué quieres decir?.

 

—Que no quiero seguir con lo que sea que es esto, ¡No quiero!, desde un principio estuvo mal, y te apreció en verdad, pero solo como amigo Binnie, no puedo ofrecerte más, lo siento.

 

El nombrado se queda serio observando hacia la pista de baile, y se pone pié adentrándose en ella sin decir una palabra.

 

—Maldición.

 

Minho suelta un suspiro profundo y se pone de pie para acercarse a Hyunjin y dejarle saber que se va a descansar, este asiente y abraza a su amigo. Minho después le da un abrazo a Innie y le entrega un pequeño sobre que tenía en su pantalón con una tarjeta de regalo de su restaurante favorito.

 

Se despide solo de ellos, y se encaminada a la puerta del club para retirarse del lugar.

 

En el caminó pidió un taxi, y estaba esperando cuando escuchó a alguien hablar a su lado.

 

—¿Te vas tan pronto?.

 

Se gira para ver a Chan con un cigarro entre sus dedos.

 

—¿Desde cuándo fumas?.

 

—Desde hace un mes, quizás más.

 

—Eso te matará, estás a tiempo de dejarlo. —Chan asiente.

 

—Lo sé, solo lo hago muy de vez en cuando. —El castaño asiente. — ¿Porqué te vas tan pronto?, ¿Discutiste con Binnie?.

 

Minho levanta los hombros.

 

—Lo sabrás después de cualquier forma ¿No?... Bin y yo terminamos, lo que sea que fuera que hacíamos, se acabó.

 

Chan se acercó, botando el cigarro al piso, y lo pisa.

 

—¿Tú estás bien?.

 

—¿No deberías estar preocupado por tú amigo, y no por mí?.

 

—También eres mi amigo.

 

Minho bufa, rodando los ojos.

 

—Claro.

 

—¿Qué pasa contigo? ¿Porqué tú actitud?, yo no te he hecho nada, Min.

 

Minho se gira viendo a Chan a los ojos y se acerca.

 

—Mírame ¿Acaso apesto Chan?. —Este lo mira con el ceño fruncido.

 

—¡No!, ¿Porqué dices esas cosas?.

 

—Mírame Chan, ¿Te doy asco? ¿Te causó náuseas?.

 

—¿Estás seguro que no tomaste más que solo agua?.

 

—Mírame y contesta.

 

—No entiendo tu juego.

 

—Con un demonio, solo contesta Chan... dime ¿Qué tengo mal, porqué te doy asco?, ¿Porqué no quieres estar cerca de mí?. —El mayor no entendía sus preguntas.

 

El taxi de Minho llegó, y este se quedó de pie en la puerta antes de subir.

 

—Ese día en la fiesta, ¿Porqué no quisiste besarme? Solo era un juego, un maldito beso, y ya estaba frente a tí, podía sentir tú respiración en mi cara y solo te alejaste. —Minho sonrió triste. —Olvídalo, ya no tiene importancia, buenas noches Chan.

 

Minho sube al taxi y se aleja, dejando a un Chan pensativo en la acera.

 

Caminó de un lado a otro, con la cajetilla de cigarros en su mano, considerando sacar otro y encenderlo, gruño y apretó la cajetilla tirándola en la basura, para después regresar al club.

 

Se despidió de sus amigos y salió de ahí.

 

.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

.♥︎. POV Chan .♥︎.

 

Estaba caminó a la barra por unas bebidas cuando vi llegar a Minho con Hyunjin.

 

Él lucia hermoso como siempre, tenía poco tiempo con su cabello morado y lo hacía ver malditamente sexy.

Vestía una camisa de seda blanca y un pantalón de piel ajustado a su estilizada figura, que no dejaba nada a la imaginación, se amoldaba perfectamente a sus muslos, sus caderas y su pequeña cintura.

 

~¿En qué estoy pensando?, es el novio de mi mejor amigo... ~ —Pensé, y entonces recordé algo y maldije a Changbin.

 

—Minho... Umm ven, acompañame por unas bebidas, no voy a poder con todas.

 

Le tomé de la mano y lo jale sin dejar que me contestara, y nos dirigimos a la barra.

 

Lo primero que pensé, fue llamar su atención, así podía poner en aviso al estúpido de mi amigo.

 

Pedí las bebidas y dejé a Minho esperando por ellas, saqué mi teléfono y le marqué a Bin.

 

—Contesta, contesta idiota.

 

—¿Chan? ¿Por qué me llamas? ¿Qué no estás aquí?...

 

—Minho llegó... esta conmigo en la barra esperando por las bebidas idiota, más te vale que te alejes de Félix si no quieres problemas.

 

—Maldición, creí que me avisaría cuando ya vivieran... esta bien, si pregunta, Félix viene contigo.

 

—¡No!.

 

—Chan por favor necesito que entretengas a Félix, sabes como es, y es capaz de lanzarse sobre mí frente a Minho solo por molestar.

 

—¡No es mi culpa!, eres un estúpido que no valora lo que tiene.

 

—No es momento de sermones papá... mandaré a Félix para ayudarte con las bebidas... te debo una hermano.

 

—Púdrete Changbin.

 

~Maldito idiota, ahora tengo que limpiar su mierda.~ —Pensé.

 

Changbin se supone que sale con Minho desde hace dos meses, y él tiene más de un mes saliendo con Félix.

 

Exacto, es un idiota.

 

Minho por trabajo no nos ha acompañado en las últimas salidas, y Changbin se ha acercado a Félix, creo que todos lo hemos notado, menos él, que actúa indiferente y alejado la mayor parte del tiempo.

 

Su voz, me hizo salir de mis pensamientos.

 

—¿Problemas en el paraíso?. —Me preguntó, y tuve que inventar lo primero que se me vino a la mente.

 

Pero agradecí, el poder estar esos minutos a su lado, y me acerqué a hablarle con el pretexto de la música alta.

 

Casi podía contar sus pestañas, por la cercanía, y pude notar que usaba un poco de maquillaje en sus párpados y un brillo en sus labios que olía delicioso.

 

Y entonces, sentí su mano sobre mi pecho y los vellos de mis brazos y cuello se erizaron por su tacto, podía sentir su calor atravesado mi ropa, pero todo pensamiento se ahogó cuando escuché su comentario.

 

—Aléjate, no sea que vayas a vomitar por tenerme tan cerca.

 

Lo miré confundido, e iba a preguntar, que demonios había sido ese comentario, cuando sentí una mano deslizándose debajo de mi camisa. Era Félix.

 

Separé a Félix de mi cuerpo, y cuando giré Minho ya había tomado su botella de agua y se alejaba.

 

Después de eso no pude acercarme a él.

 

Me tomé un tiempo para salir a tomar algo de aire, hoy no estaba de humor para lidiar con Félix por culpa de Changbin, así que tomé mi chaqueta y salí a fumar, no lo hago seguido, pero estaba frustrado y creí necesitarlo.

 

En eso estaba cuando Minho salió, se me hizo extraño y no dude en preguntar.

 

—¿Te vas tan pronto?. —Le dije mientras me acercaba a dónde estaba él.

 

—¿Desde cuándo fumas?. —Me cuestionó sin contestar mi pregunta.

 

—Desde hace un mes, quizás más. —Le contesté al recibir su regaño.

 

—Eso te matará, estás a tiempo de dejarlo.

 

—Lo sé y solo lo hago muy de vez en cuando.

 

Y hoy vaya que si lo necesitaba.

 

—¿Porqué te vas tan pronto? ¿Discutiste con Binnie?. —Necesitaba saber.

 

Minho levantó sus hombros.

 

—Lo sabrás de cualquier forma, ¿No?... terminamos, lo que sea que fuera que hacíamos, se acabó. —Me dijo sin darle importancia.

 

No puedo negar que escuchar eso me hizo sentir feliz.

 

—¿Tú estás bien?.

 

—¿No deberías estar preocupado por tú amigo, y no por mí?.

 

—También eres mi amigo. —Le conteste con algo de molestia por su actitud.

 

—Claro. —Me contestó rodandome los ojos.

 

—¿Qué pasa contigo? ¿Porqué tú actitud? yo no te he hecho nada, Min.

 

Minho se giró hacia mí mirándome a los ojos, su mirada era tan profunda que baje la mía a donde había tirado el cigarrillo.

 

—Mírame. —Me dijo. — ¿Acaso apesto Chan?.

 

¡¿De qué demonios estaba hablando?!

 

—¡No!, ¿Porqué dices esas cosas?. —Le conteste con molestia.

 

—Mírame Chan, ¿Te doy asco? ¿Te causó náuseas?.

 

Continuó con sus extrañas preguntas, y entonces pensé que a lo mejor y estaba ebrio y por eso de su actitud.

 

—¿Estás seguro que no tomaste más que solo agua?. —Pregunté con duda.

 

—Mírame y contesta. —Me exigió, y yo no entendía de que me hablaba.

 

—No entiendo tú juego. —Me rendi.

 

—Con un demonio, solo contesta Chan... dime ¿Qué tengo mal, porqué te doy asco?, ¿Porqué no quieres estar cerca de mí?.

 

Yo seguía sin entender.

 

Para mi mala suerte, su taxi llegó, y antes de que subiera a el, desde la puerta me aclaró las cosas.

 

—Ese día en la fiesta, ¿Porqué no quisiste besarme?... Solo era un juego, un maldito beso, y ya estaba frente a tí, podía sentir tú respiración en mi cara y solo te alejaste.

 

Pude ver su sonrisa triste y entonces todo me cayó como un balde de agua fría.

 

—Olvídalo, ya no tiene importancia, buenas noches Chan.

 

Subió al taxi y se alejó.

 

Ya no pude contestar, pero entendí todo... el por qué de sus comentarios, de su lejanía, de sus preguntas y de su mirada cuando me alejaba.

 

Maldición. Maldición. Maldición.

 

La había jodido y la había jodido en grande.

 

Destroce la cajetilla de cigarros con mi mano, y entré al bar a despedirme, necesitaba alejarme de ahí, necesitaba estar solo, y pensar, antes de seguir cometiendo más estupideces.

 

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

Las clases en la Universidad comenzaron, y pasó una semana antes de que Chan finalmente se encontrara a Minho en el campus. Él estaba acompañado de Hyunjin e Innie, cerca del comedor, quiso acercarse para hablar con él, pero prefirió dejar las cosas así, aún necesitaba pensar antes de hacerlo.

 

Días después, esa misma semana, Minho tuvo una hora libre, pues su profesor no llegó y aprovechó para salir y caminar por las cancha de basquetbol, que por lo general a esas horas el lugar estaba solo, ya que todos los estudiantes estaban en clase.

 

Llevaba sus apuntes de historia en la mano, pues tendrían un exámen para ver como habían llegado de la preparatoria, justo en la siguiente hora, y quería repasar un poco sus notas.

 

Se sentó debajo de las gradas y se sorprendió cuando vió a Changbin y a Félix entrar besándose desesperadamente, ninguno notó su presencia, puesto que se estaban devorando, pegados contra una de las puertas del lugar.

 

—¿Porqué venimos aquí?, Ya no tenemos que escondernos Bin. —Se quejó Félix.

 

—Solo un poco más, Lix, sería muy pronto decir que ya salgo contigo, cuando no hace ni una semana que terminé con Minho.

 

—Pero tenemos más que eso, a nadie le importara.

 

—Y nadie debe saberlo, bebé... Ahora deja de hablar, te extrañe.

 

Minho sonrió, extrañamente estaba feliz de saber eso, de saber que nunca significó nada para Changbin, como tampoco significó su supuesta relación para él.

 

Caminó despistada y silenciosamente, y salió por la puerta de atrás, por el área de los vestidores.

 

Caminaba con sus notas en mano por uno de los pasillos y del otro extremo de este alcanzó a ver a Chan caminar hacia su dirección, pensó en girarse en otro de los pasillos antes de que lo viera, pero prefirió solo seguir caminando lo más tranquilamente posible.

 

Chan levantó la mirada de su teléfono y vió a Minho, se acercó y detuvo sus pasos.

 

—Hola.

 

—Hola Chan.

 

—Minho, ¿Podemos hablar?.

 

—Lo siento, llevó prisa y tengo un exámen... en otra ocasión será. —Le sonríe triste y continúa su camino.

 

Chan respira profundo y se aleja.

 

—Las cosas no pueden seguir así— Se asegura Chan así mismo.

 

.

♥︎

.

 

Minho siguió con su rutina tan ocupada, como la mente de Chan llena de pensamientos que tanto le atormentaban.

 

.

 

Después de una larga jornada de trabajo, de la escuela y del estrés del exámen, finalmente Minho estaba en su departamento que compartía con Hyunjin.

 

Este había salido hacía poco a tomar un café con su novio Innie.

 

Minho estaba en el sofá en espera de la cena que había ordenado. Aún tenía el cabello aun húmedo de la deliciosa y larga ducha que acababa de tomar.

 

No tenía fuerzas ni ganas de ponerse a cocinar.

 

Tomó el control remoto de la televisión, y comenzó a vagar por los pocos canales que la televisión abierta ofrecía, suspiro y la apagó al no encontrar nada interesante, y entonces escuchó el timbre de la puerta.

 

—Eso fue rápi... —Deja salir mientras abría la puerta, creyendo que era la comida que había ordenado—. ¿Qué haces aquí?.

 

Alcanzó a decir antes de ser levantado de la cintura, y presionado contra la puerta una vez que está fué cerrada, y sus labios fueran devorados.

 

Se quedó en shock por unos segundos, respondiendo al hambriento beso que Chan le robaba, sus piernas se enredaron en la cadera del pelinegro sin pensarlo, él lo sostenía con una mano de su trasero y con la otra lo mantenía pegado a sus labios, sosteniendo su nuca.

 

Minho se sostuvo de sus hombros, y de su nuca, con sus dedos clavados en su cabello.

 

El menor reaccionó y bajo sus piernas empujando al mayor con una mano por su pecho, mientras la otra seguía jalando su rizado cabello.

 

Chan soltó sus labios jadeando y se apoyó contra su frente.

 

—¿Qué haces?. —Logró decir el peli morado entre jadeos.

 

—Te debía un beso, y te demuestro que no te tengo asco, ni nada parecido.

 

—¿Lo haces por lástima?. —Dice con algo de tristeza en su voz, aún pegado a la frente del mayor con sus narices rozando y sus alientos mezclándose.

 

—¡NO!, Solo hago lo que debí hacer hace mucho tiempo atrás y por estúpido no lo hice.

 

Minho estudiaba su rostro, su mirada y sus labios, pero se negó así mismo.

 

—No te creo. —Dice y lo empuja con la mano que aún tenía sobre el pecho saliendo de entre sus brazos y la puerta.

 

—¿Qué debo hacer para que me creas?... Es la verdad Min.

 

—Tuviste la oportunidad de hacerlo hace meses en esa estúpida fiesta y me rechazaste, frente a todos, cuando estaba frente a tí, me dejaste de lado... y... y minutos después te besaste con Félix.

 

—Y tú con Changbin. —Dice con molestia.

 

—¡Por que tú me rechazaste!... Y yo solo quería demostrarte de lo que te habías pérdido... quise pensar que eras tú a quien estaba besando... Dios estaba tan ebrio y aún así me arrepentí tanto.

 

—Minho... No sabes cuánto deseaba besarte, mucho antes de esa fiesta... me gustaste desde el momento en que te ví, cuando Han nos presentó... pero no quería que nuestro primer beso fuera así, luché con todas mis fuerzas y me negué a besarte ese día porque estabas ebrio y no quería que fuera así, cualquier otro beso no significaba nada para mí, pero el tuyo... el tuyo quería que fuera especial.

 

—¿Atrapado contra la puerta fué especial para tí?.

 

—Quizás no, pero no pude resistirme más, y ninguno de los dos está ebrio como para olvidarlo... yo nunca pensé que después de ese beso, Changbin... Que él te pediría salir... de haberlo siquiera imaginado nunca hubiera permitido que pasará.

 

—Eso fué un error de mi parte y un mal entendido, yo nunca he estado interesado en él, nunca.

 

—Lo sé... pero aún así, ante todos eras su novio.

 

—Nunca fuimos novios, solo seguí su...

 

—También lo sé, pero eso me detenía para hablar contigo y acercarme.

 

—¿Qué es lo quieres ahora Chan?.

 

—A tí. —Minho bufa y baja su mirada al suelo.

 

—Cuando Han nos presentó, y ví tu sonrisa con esos estúpidos hoyuelos, sentí que mis piernas no me respondían. —sonríe—. Creo que fue la primera vez que sonreí tanto en un solo día, tanto que mis mejillas dolían... Con el tiempo, siempre buscaba estar cerca de tí, creía que era demasiado obvio, pero por alguna razón yo no ví interés en tí. Ese día de la fiesta solo acepté jugar ese estúpido juego para retar al destino, esperanzado en que nos tocará besarnos, y cuando sucedió... podía ver claramente en mi mente el escenario de los dos besandonos, ¿Sabes?, Tus manos en mi cintura, las mías en tus hombros y jugando con tus rizos... tú y yo perdidos en el beso dejándonos llevar, hasta que alguien nos separaba por que hacía rato que el tiempo había terminado. —Bufa. — Nunca espere lo que pasó, pero como dije, reté al destino... y eso me hizo darme cuenta de la realidad, que mi realidad, no era la tuya... algo en mí sé rompió Chan.

 

—Minho, mírame...

 

—No Chan, me hiciste sentir como si tuviera la peste y después de eso te empeñabas en dejarlo claro cada que nos veíamos, tu mirada alejada, con Félix pegado a tí todo el tiempo, la misma persona a quien sí besaste frente a mí. No había nada para mí.

 

—Minho no es así... Mírame, por favor, solo mírame y dejame explicarte.

 

—Chan te escuché, no me besaste porque no querías que fuera así, no querías que me olvidará o lo tomara solo por el juego... Pero fué mucho tiempo con esa duda, y con las ideas de rechazo que yo me hice en mi cabeza, y que tú nunca cambiaste, nunca te acercarse a aclarar lo que pasó.

 

—Quise hacerlo, después de que dejaste de jugar, salí detrás de tí, pero no te encontré, hasta que te ví en el patio y justo cuando llegue a la puerta... te estabas besando con él, entonces ¿Dime que podía hacer?, En ese momento pensé que se gustaban, y entonces fué que decidí alejarme.

 

—No fué así.

 

—Ahora lo sé Minho, pero ¿Qué hubieras pensado tú en mi lugar?, después de esos besos... tan...

 

—¿Tan para tí?... Te ví parado en la puerta del patio, por eso lo besé, estaba tan molesto contigo y ebrio.

 

—Minho... Ambos nos equivocamos ese día y los siguientes, pero...

 

El timbre de la puerta no le dejó terminar.

 

—Yo atiendo. —Dijo Chan y Minho asintió.

 

No se había dado cuenta que sus mejillas estaban húmedas por algunas lágrimas que salieron sin querer, las limpió y se dirigió al comedor.

 

El mayor entró con dos bolsas de comida en sus manos.

 

—¿Toda esta comida es para tí?.

 

—¿Sabes lo caro que es el servicio a domicilio?... Exacto... Entonces cuando lo hago ordenó de más, para comerlo otro día, pero ya que estás aquí, quédate a cenar conmigo... si quieres.

 

—Me encantaría.

 

Minho acomodó la mesa y Chan sirvió los platos y las bebidas.

 

Pronto los dos disfrutaban de comida china, pollo cantones, chop suey, arroz blanco y pollo a la naranja.

 

Ninguno habló mucho de los temas pasados durante la comida, la plática se dirigió más hacía la escuela y otros temas.

 

.

 

Chan limpiaba la mesa, mientras Minho lavaba los platos.

 

—Tengo helado de mint-chocolate, ¿Gustas de postre?.

 

—Gracias, quedé satisfecho, ¿Quizás un té?.

 

—Pondré el agua a calentar, ve a la sala.

 

Chan salió de la cocina y caminó por la pequeña sala, deteniéndose en una pared llena de fotografías, viendo atento cada una de ellas, la gran mayoría era con Seungmin y Hyunjin, sus mejores amigos, pero también en algunas de ellas pudo verse él con el grupo de amigos, también había una de él solo, que no recordaba habérsela tomado, pero sonreía, quería robar algunas donde solo estaba Minho sonriendo y con filtros, pero no se atrevió o más bien no tuvo tiempo, porque éste llamó su atención a su espalda.

 

Tenía dos tazas humeantes en sus manos y el mayor se acercó y tomó la que tenía la bolsa de té colgando.

 

Tomaron asiento uno a cada extremo del único sofá que había en la sala tratando de apoyarse para quedar de frente.

 

—Creo... Creo que té debo una disculpa por mi actitud de aquel día y todos los demás hasta el día de hoy... Lamento haber dejado esa impresión en tí sin darme cuenta, y lamento no haber hecho nada antes para cambiarlo.

 

—Lo entiendo, eres el mejor amigo de Changbin, entiendo que no quisieras acercarte después.

 

—Esa no es una justificación Minho. Yo...

 

—Olvidemos todo... creo que es lo mejor... yo me equivoqué en muchas cosas, y solo me deje llevar, ahora que he hablado con Changbin, me siento ligero ¿Sabes?, no tengo que esconderme más para evitarlo. —Suelta una pequeña risa—. Eres su mejor amigo por favor no le digas que lo evitaba.

 

—Porque soy su mejor amigo, sé que lo evitabas, él mismo lo sabía.

 

—Yo no sabía qué hacer, solo me pareció lo mejor no estar cerca.

 

—Minho. —Habla Chan dejando su taza sobre la mesa de centro. —Dame una oportunidad de demostrate que todo lo que siento por tí es todo lo contrario a lo que tú pensaste... te he dicho que me enamoré de tí, desde que te conocí, déjame demostrártelo.

 

—Chan. —Éste se acerca al menor y toma sus manos entre las suyas.

 

—¿Me darías una oportunidad?.

 

—¿De verdad, estuve equivocado todo este tiempo?.

 

—Puedo demostrarte cuán equivocado estabas, si me das una oportunidad.

 

Minho le observaba cuidadosamente, admirando de cerca su bello rostro, siempre deseo tenerlo así de cerca nuevamente.

 

—¿Qué significa una oportunidad para tí?... ¿Una cita? ¿Una cogí...

 

—Sé mi novio... —Le sorprende Chan, interrumpiendo.

 

—¿Qué?.

 

—No nos acabamos de conocer, estoy enamorado de tí, me gustas, y ahora sé que yo a tí... Entonces déjame ser tu novio, acepta ser mi novio Min... —Pidió acariciando el dorso de su mano.

 

Este lo veía con sorpresa, sin saber realmente como reaccionar.

 

—No estas jugando conmigo ¿Verdad? Por qué si es así... juro que te voy a cortar la entrepierna y se lo daré de comer a los perros del lugar donde trabajo, y nunca lo encontrarán para reingertarlo.

 

Chan sonríe con dolor.

 

—Te prometo por mi vida que esto no es un juego.

 

—Chan... —Y sin poder decir más, se acercó a los gruesos y suaves labios del mayor, tomándole por sorpresa.

 

Una de sus manos tomó su nuca y la otra su hombro. Mientras el mayor se aferró a su cintura.

 

Tal como había visto ese beso en su mente.

 

—¿Esto qué significa?... ¿Qué aceptas ser mi novio?. —Cuestiona entre el beso.

 

—¿Tú qué crees que significa?.

 

El mayor se separa quedando solo rozando su nariz.

 

—No nos equivocaremos esta vez Min, nada de suponer, necesito escucharte.

 

—Tienes razón. —Sonríe. — Significa que acepto Channie, significa que sí quiero ser tu novio, que sí quiero que seas mi novio... Ahora besame como se debe, me lo debes.

 

El pelinegro sonrió amplió y acunó el rostro del menor en sus manos antes de acercarse a besarlo.

 

—Me haces muy feliz.

 

Le deja saber el mayor, mientras sus frentes están unidas y recuperan sus respiraciones.

 

—Tú hablarás con Changbin ¿Cierto? No quiero que piense otra cosa que no es... aunque no debe, después de todo él está con Félix.

 

—¿Tú lo sabías?.

 

—Los ví y los escuché hoy.

 

El mayor no tocó más este tema.

 

—Yo me encargaré de hablar con él, de eso no te preocupes.

 

—Esto es una locura.

 

—Esto es el cielo... no tenerte conmigo era una locura.

 

Minho acarició la mejilla del mayor, y rozó su nariz con éste, dejando pequeños besos en sus labios, antes de que Chan lo tomara de su cintura y sus labios se unieran en un beso más profundo.

 

El pelinegro dejó sus labios.

 

—No puedo creer que estemos así... Juntos.

 

—Tendrás que besarme más, para poder creerlo.

 

Minho sonrió y subió al regazo del mayor. Éste de inmediato lo tomó de la cintura, pegándole a su torso y fué el menor quien se acercó a besarlo, puso sus brazos alrededor de su cuello, jugando con su cabello, con sus hombros y de vez en cuando acariciando sus mejillas, mientras el beso continuaba, Chan lo jaló, acercandole lo más posible, provocando un gemido por parte del menor.

 

—¿Puedes dormir aquí hoy?. —El mayor asiente. —En cualquier momento puede llegar Hyunjin, iremos a mi habitación... ¿De acuerdo?.

 

—Bien—. Contesta el mayor sin dejar de verlo a los ojos y ambos se ponen de pie.

 

Chan toma las tazas de la mesa de centro y las lleva a la cocina a lavar, mientras Minho toma el block de notas de la mesa de entrada y deja una pegada en la puerta.

 

"Estoy acompañado y no, no te importa con quién, sabes que me daré cuenta si me espías y te haré comer papel de baño una vez más, así que lleva tu trasero directo a tu habitación y no me molestes.

 

Te quiero.

Dulces sueños Jinnie ♡ "

 

.

 

Minho entró a la cocina y acomodó las tazas que el mayor lavó, después tomó su mano y lo guió a su habitación.

 

.

 

—Tenías el cabello húmedo cuando llegaste, supongo que te duchaste antes de venir, pero si quieres ducharte, ahí esta el baño y hay toallas limpias debajo del lavabo, también hay cepillos de dientes nuevos, puedes tomar uno, buscaré algo que te quede para dormir.

 

—No uso nada para dormir. —El menor pasó saliva.

 

—Ahora lo harás.—El mayor sonríe y asiente.

 

—Tomaré un cepillo y regreso.

 

Minho asiente y se dirige al closet, toma un shorts y una camisa grande y los deja en la cama, toma su propia pijama y espera a que el mayor salga para entrar a vestirse y lavar sus dientes.

 

Diez minutos después ambos estaba recostados sobre el suave cama.

 

Chan se acerca y se acomoda dejando al menor apoyarse sobre su pecho.

 

—Te quiero Minho... prometo que no te arrepentirás de darme esta oportunidad. —Le deja un beso en su frente.

 

—También te quiero Channie, no puedo creer que estemos así, lo soñé tantas veces, que solo espero no despertar por la mañana y que esto sea uno de mis sueños.

 

Aprieta la cintura del mayor y este acaricia su cabello y deja otro beso.

 

—No lo es Min.—Levanta su barbilla y uné una vez más sus labios.

 

FiN♥︎

 

♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎.♥︎

 

No sé ustedes pero yo creo que la comunicación es la base de todo.

 

No se queden calladxs, hablen, pregunten sean honestxs primero con ustedes mismxs, para poder serlo con las demás personas.

 

Ojalá que les haya gustado esta mini-mini-mini historia de MinChan.

 

Recuerden que todo esto es FICCIÓN nada de esto pasó en la vida real, todo fue sacado de mi mente MinChanista y plasmado aquí.

 

Cuídense mucho y repartan amor por el mundo ♡