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Raison Detre

Summary:

Después de que una misión saliera estrepitosamente mal, Byakuya muere de forma dolorosa.

Renji entro en un duelo bastante largo de 18 años, donde dentro del Seireitei han habido algunos cambios junto a las leyes que el mismo Renji ha modificado.

Actualmente en una misión en busca de huecos especiales, Renji se encuentra con un chico similar a su antiguo amor ¿Acaso será esta una reencarnación?

Chapter 1: Life is like a boat / We Can All Die

Chapter Text

...

Después de la guerra con Aizen todos estaban centrados en que sería la siguiente tragedia, pero entonces llegaron los Quincy, no tuvieron tiempo de investigar todo lo que Aizen dejó tras de sí, y cuando fue hora ya era tarde.

Resulta que Aizen había modificado muchas especies de huecos, los que fallaban los devolvía a la naturaleza, pero ese es el problema, algunos evolucionaron estas habilidades que les dio Aizen y se formaron nuevos tipos de Huecos.

Para este punto de la historia; no habían identificado todos los nuevos tipos de Huecos, así que mandaban a los capitanes por turnos al hueco-mundo para investigar, los Arrancar igual ayudaban pero no todavía tenían mucho para identificarlos, después de todo el efecto de esos huecos especiales no los afectaba, por lo menos no la mayoría.

Hasta ahora solo tienen 2 tipos, los invisibles, ellos reflejan la luz y no se les puede ver, la única forma de verlos es localizando su presencia espiritual. Y también los localizadores, son como cuervos, pero con mente colmena, una vez que te ven tratando de cazarlos, aunque sea solo uno, todos aparecerán para despellejarte vivo.

Actualmente todas las divisiones estaban sentadas en una reunión, la misma que tenían todos los domingos por las tardes después de que regresaban la división que era mandada semanalmente hacia el hueco-mundo, dado a que cada hueco reacciona diferente al Reiatsu de cada capitán, por ahora sabían que el Hueco invisible reacciona al Reiatsu de la capitana Lisa de la octava división.

"Byakuya Kuchiki, Taicho de la Sexta división del Gotei 13, está semana le toca a su escuadrón vigilar el hueco-mundo, la división 3 cubrirá sus cargos mientras esté en el terreno", afirmó la voz tranquila del capitán de la primera división, Shunsui Kyōraku.

"Entendido"

Esas fueron las palabras de Byakuya antes de que terminara la reunión, todos los escuadrones se disiparon a sus puestos correspondientes.

"Kuchiki Taicho" esa fue la voz de Suì-Fēng, la capitana de la segunda división "hasta el momento su Reiatsu las otras 2 veces no ha atraído a ningún Hueco, podríamos hablar con el Sotaicho para que cambie sus labores de esta semana a mi división"

"No sería lo adecuado" respondió byakuya con Renji a su lado "Aún que no reaccionan a mi Reiatsu, está es una tarea que todo el Gotei debe atender, aún que nos da nuestra especialidad"

"Entiendo..." Dijo molesta antes de darse vuelta "nos vemos Kuchiki Taicho"

Suì-Fēng se fue a pasos firmes junto a su teniente antes de que Renji empezará a hablar.

"Debe ser difícil para ella, los huecos no reaccionan a su Reiatsu, el escuadrón de sigilo no puede ubicarlos..." Murmuró Renji, Byakuya empezó a avanzar hacia su oficina en la división y su Teniente no tardó en seguirlo.

La relación que tenían Renji y Byakuya desde la guerra Quincy había cambiado, Renji desconoce porqué, pero ahora su capitán se comportaba más comprensivo con todos en el escuadrón, a pesar de ser el escuadrón de justicia ya no se comportan como tal, Renji había tenido que convencer a los demás Tenientes de que no lo mencionan eso a sus capitanes, porque después de todo ¿De qué sirve un juez que es comprensivo cuando el crimen sigue ahí?

El Seireitei amaba la mano dura de Byakuya, el hombre que era capaz de ejecutar a su propia hermana, la hermana de su prometida muerta, con tal de seguir la ley.

Ya no era ese Byakuya.

Renji lo notaba, cómo lo miraba a él y como eso lo hacía sentir...

Le gustaría no notarlo.

 

...

 

Al día siguiente todo el escuadrón llegó al Hueco-mundo, todos se instalaron en una villa protegida por los Arrancar, después de todo había que aprovechar que estaban del mismo lado.

"Teniente Renji" empezó a hablar byakuya una vez estaban en la zona de exploración.

"¿Sí capitán?" Pregunto Renji, otra cosa que había cambiado era como Byakuya le hablaba, ya no lo nombraban por su apellido, lo cual suena a poco, pero viniendo de un Kuchiki es mucho, los viejos deben estar regocijándose sobre sus asientos marmolados en la mansión Kuchiki.

"Voy a empezar a liberar Reiatsu, quiero que les digas a todos que se preparen" dijo con su voz calmada, Renji asintió con decisión para después con su intercomunicador empezar a anunciarles a todos.

Al principio no pasó nada, como es costumbre, todos los segadores estaban en sus lugares, escondidos tras rocas y edificios rotos, Byakuya al lado de Renji, quien estaba apunto de sacar su Bankai.

Está era la forma oficial, hasta el momento, de cazar a estos huecos especiales, era peligroso y preocupante, después de todo, los huecos siempre venían en grupos, los invisibles de a 8 y los cuervos de a 100, no había forma de detectarlos sino que están a 5 kilómetros de ti, sobre todo en caso de los invisibles...

 

...

 

Ya habían pasado 3 horas desde que llegaron y todavía no había aparecido ningún Hueco, nadie hablaba, nadie se movía, habían escuchado lo horrible que fue para la capitana Lisa y su escuadrón derrotar a los huecos invisibles que se le aparecían.

El capitán al cual le tocaron los cuervos fue a Rukia, a pesar de su cero absoluto lo cuervos no se congelaban, ella y su escuadrón tuvieron que matarlos uno por uno, lo cual además de complicado fue casi imposible, si eso hubiera pasado en el mundo humano (la especialidad de la división 13) hubiera sido una tragedia de proporciones épicas...

Lo que sea que aparezca para el capitán Byakuya solo puede compararse a los que le apareció a los demás.

Entonces se escuchó un silbido, un chillido, como estática, todos estuvieron alertas de inmediato.

El Taicho Kuchiki se tenso, al raro en el. aquí también

Un bicho.

No cualquier bicho, una abeja, una abeja hueca, de color banco y rosa, y aparentemente adorable.

Pero anda solo parece...

"Bankai, florece, Senbonzakura" el capitana activo su Bankai, tal vez el Bankai de Rukia no funcionó con los cuervos, pero esta era solo una abeja, si aparecían más, tendría a Senbonzakura para atacarlas a todas, después de todo no era como el cero absoluto de Rukia, este era un ataque físico con flores.

 

'Chiku-'

 

La abeja no contrarrestó el Senbonsakura, si no que lo esquivo, de forma natural, y clavó su avispón en el cuello de Byakuya.

El dolor fue inmediato, un estreñimiento en todo el cuerpo del capitán, él mismo cayó inerte en el suelo, mientras la herida de la picadura se hacía rosa neón en el cuello del capitán.

"¡Taicho!" Exclamó Renji desde al lado, quien no tuvo tiempo para reaccionar, se confiaron demasiado.

Senbonzakura se esparció como un enjambre de abejas, el Bankai de Byakuya se había convertido en las abejas hueco, Renji esta vez sí pudo reaccionar.

"¡Ruge Zabimaru!"

 

...

 

Byakuya despertó con la cabeza pesada, el cuello entumecido y un ligero ardor que se extendía por su pecho.

La enfermería del Seireitei estaba tranquila, casi demasiado. La luz tenue se filtraba por las ventanas altas, proyectando líneas de sombras sobre el suelo de cuarzo pulido.

Renji estaba sentado a su lado, con los puños apretados sobre sus rodillas y el ceño fruncido, incapaz de relajarse, sentado en una silla al frente de la cápsula en la cual tenían a su capitán.

Byakuya, desde que había llegado había sufrido muchos movimientos involuntarios, sus hombros temblando, su manzana de Adán moviéndose, sus dedos tiritando... Era humillante pensar que este era su fuerte capitán.

Renji había llamado la situación, su Sabimaru se había tragado todas las avispas que pudo y las pocas huyeron, mientras Renji hacia esto los demás de la división se habían llevado a su capitán a la enfermería del seireitei de inmediato, con ayuda de los Arrancar llegaron lo más rápido posible.

"Taicho..." murmuró con cautela, como si temiera despertar una reprimenda que no llegaría.

Byakuya abrió lentamente los ojos, apenas reconociendo el lugar.

Su cuello estaba envuelto en vendas, cuidadosamente colocados por la Taichoa Isane.

La herida de la picadura de la abeja hueco todavía brillaba con un tono rosa neón, pulsante al ritmo de su energía espiritual, la cual era poca...

"Renji..." su voz era un susurro áspero, como si cada palabra costará un esfuerzo físico, no había rastro de orgullo en el tono, solo la claridad fría de quien analiza cada detalle antes de hablar.

Pero entonces su brazo tuvo un espasmo fuerte y doloroso, Renji rápidamente sujetó el brazo del capitán, logrando tranquilizarlo.

La respiración de byakuya estaba algo errática, tras el comportamiento de su propio cuerpo ante el veneno.

"¿Qué ocurrió?" Pregunto aún hiperventilando, sintiendo que sudaba demasiado, todo su cuerpo le era ajeno, incómodo, el dolor en su cuello también era muy incómodo, tenía ganas de rascarse, hasta sangrar...

Renji tragó saliva, todavía intentando controlar la rabia y la impotencia que sentía.

"Una abeja... una especie de Hueco especial que reaccionó a... tu Bankai... Senbonzakura se multiplicó en millas de abejas hueco después de que picó directamente en el cuello, capitán" informó lo mejor que pudo a su superior.

Byakuya frunció el ceño, cerrando los ojos un instante, evaluando la situación. Su cuerpo estaba débil, su mente igual, pero todavía podía articular algunas teorías...

"Se alimentan del bankai..." murmuró. "Su veneno... Funciona mejor cuando se ocupa mucha energía espiritual... eso explicaría..."

"Sí", interrumpió Renji, intentando no perder la compostura "mientras más fuerza pusiste en tu Bankai, más rápido se propagó el veneno..."

Byakuya abrió los ojos, fijos en el techo de la enfermería, midiendo cada palabra con la calma que lo caracterizaba nuevamente, ignorando lo mejor que podía el dolor.

"Necesitamos un protocolo, no podemos arriesgarnos a que el siguiente ataque de estos huecos evolucione y... afecte a los demás."

Renji tomó decisión. "Sí, capitán, pero... ¿qué pasa contigo? Siempre has sido capaz de soportar mucho... pero esta vez..." su voz se quebró un poco.

Byakuya lo miró, apenas un destello de suavidad cruzando su rostro serio.

"Renji... el peligro siempre será parte de nuestro deber, no es... cuestión de fuerza, es cuestión de preparación, subestime al enemigo, me base en la información de los casos anteriores, pensé que vendrían más, pero parece que este actúa solo..." Murmuró el capitán.

Unos segundos después apareció la Taichoa de la división 4, Isana Kotetsu, pero junto al Taicho de la 12 división, Mayuri Kurotsuchi. Está de más decir que el hecho de que Kurotsuchi esté aquí es una mala señal... O mejor dicho que ambos estén aquí, Isana con una mirada triste y Kurotsuchi con una sonrisa de oreja a oreja.

"Teniente Renji, tenemos que hablar en privado, mientras el capitán de la 12 habla con el capitán kuchiki", informó demasiado formal.

"Si" parece impactado por la estética de la situación.

 

...

 

Antes de salir la capitana dijo las ventanas de la habitación cerradas por las persianas, como si no quisiera que se vieran las reacciones de ambas partes ante la inminente noticia.

"¿Qué es lo que...?" Trato articular de Renji.

"Creo que ya lo debes haber supuesto..." Susurró con un semblante totalmente destrozado.

No estaba así porque le importaba byakuya, osea si lo hacía pero no tan profundamente, si no porque le importa Renji, él y todos los demás Tenientes, hace tiempo atrás, tenían salidas semanales a tomar Sake, eran unidos, eran amigos, todavía lo eran pero... ¿Cómo se articula? ¿Cómo podrías explicarle a tu amigo...? Que...

"El veneno de ese hueco se inyectó en un punto de Reiatsu muy abundante del capitán Kuchiki, y eso sumado a que fue mientras tenía activo su Bankai, provocó que el veneno se esparciera por todo su cuerpo. Si sale de esto es posible que no pueda volver a ser segador de almas y sus posibilidades de salir de este son... Bajas"

"¿Qué me estás queriendo decir?" Pregunto Renji iluso, finciendo demencia ante las claras connotaciones de lo que decía Isana "No... No es verdad, es el capitán Kuchiki, el rival de Kenpachi, de los más fuertes de la Gotei"

"Lo lamento Renji... Tengo que llamar a la familia Kuchiki, sobre todo a Rukia" lamento la chica de pelo blanco.

"¿Cuánto tiempo crees que...?" Pregunto afirmándose en la pared tratando de procesar la información.

"No más de un día, no puede mover las piernas, el veneno mantiene activo su Reiatsu tal como lo tenía cuando activó su Bankai, como habrás notado, pronto paralizará sus brazos"

Hubo un momento de silencio.

"Esto ya fue informado al capitán general... Lo más seguro es que tú tomes el lugar de Byakuya" afirmó Isana, antes de abrir la puerta de la habitación del moribundo...

A dentro de la habitación Kurotsuki aparentemente ya le había dado la noticia a Byakuya, por si semblante en blanco, totalmente destrozado, antes de que Isana cerrara la puerta tras de sí Renji noto como una lágrima salía de un ojo de su capitán mientras lo miraba a él.

 

...

 

Rukia y Renji al final del día estaban al lado de la cama de Byakuya, hace 2 horas había perdido la movilidad en los brazos, iba empeorando.

La división 12 estaba investigando el veneno junto a la 4 división, todo esto lo más rápido posible, Isana llegaba a la habitación cada 30 minutos para ver los avances que puede que tenga Byakuya, pero no los había, sólo se deterioró.

La habitación apestaba a energía espiritual cada vez más sucia, como si el Reiatsu de Byakuya Kuchiki se estuviera descomponiendo.

"Hermano" susurro Rukia mirando a Byakuya quien la miraba de vuelta con una mirada derrotada.

"Rukia..." Murmuró como pudo.

Rukia sostenía la mano izquierda de su hermano, aunque él ya no sentía el cálido toque de su familiar más cercano, Rukia deseaba que si lo hiciera.

Renji estaba del lado derecho, mirando con el honor típico de un cargador de almas a su superior, guardándose su pena dentro de él mismo.

Isana llegó una última vez.

"Kuchiki Taicho, Abarai Fukotaicho, ya no podemos hacer nada, no hemos encontrado la cura todavía y es posible que no lo hagamos en este día o el que sigue..." Dijo con una voz firme a pesar de la situación, ella solo era profesional.

"Estás diciendo que voy a..." Trato de articular Byakuya a pesar de su deplorable estado.

"Taicho Kuchiki, usted morirá en 3 horas, ya se enviarán mariposas mensajeras, Kokun, a todos los capitanes", informó saliendo a la habitación en total silencio.

"No..." Negó Rukia con la cabeza "No mi hermano no puede morir así... ¡No!" Solloso aferrándose ahora completamente al brazo izquierdo de Byakuya.

"Taicho..." Se giró lentamente Renji hacia Byakuya.

La mirada de Byakuya ya era devastadora antes, ahora era peor, rendición total, tristeza, arrepentimiento, esa mirada era dirigida a Renji, mientras Rukia estaba sollozando en su brazo.

"Los dejaré solos..."

 

...

 

Rukia salió a buscar a Ichigo, él tenía que saber de esto. Renji se quedó en la habitación de Byakuya, a este punto solamente lo miraba silencio, como sus extremidades dejaban de moverse involuntariamente, como lo único que podía hacer su capitán, una vez estoico, ahora era solo ver al techo, Renji no se imagina lo que debe estar pensando, lo que debe estar deseando haber hecho antes de todo esto.

Renji no puede creerlo, ayer, ayer todo estaba bien y hoy por un veneno hecho por Aizen, por AIZEN... No, no solo por eso, también por la falta de información, por la falta de preparación de Renji como teniente, si no hubiera tardado en notar que ese hueco se acercaba a su capitán...

"Renji, vas a hacerte sangrar..." Susurro Byakuya con el Yukata-Byōin blanco puesto en su cuerpo debilitado.

"¿A qué se refiere capitán?" Pregunto antes de darse cuenta de que se estaba lastimando las rodillas con sus uñas "oh, entiendo..."

Dejó de presionar sus rodillas con sus uñas, para después mirar a su capitán nuevamente.

Byakuya volvió los ojos hacia él.

Apenas podía moverlos, pero aún tenían ese brillo frío que lo caracterizaba.

Solo que ahora, detrás de esa calma de hielo, latía un calor extraño, febril, como si el veneno no solo estuviera consumiendo su cuerpo, sino también sus últimas reservas de contención.

"Renji..." murmuró Byakuya, su voz quebrada como un cristal.

El teniente se levantó y dio un paso más cerca, inclinándose hacia él.

"Estoy aquí, capitán"

Los labios de Byakuya se curvaron apenas en algo que podría confundirse con una sonrisa cansada.

"Durante mucho tiempo... pensé que la rectitud era suficiente, que si caminaba solo, nadie más sufriría el peso de mis decisiones"

Su respiración se entrecortó; Renji aferró con fuerza a la sábana, conteniendo las ganas de sacudirlo, de decirle que no hablara así, de decirle que había una posibilidad inexistente de que tal vez... Solo tal vez...

Pero Byakuya prosiguió.

"Pero... tú... siempre estuviste ahí, aun cuando no lo pedí, siempre... Me enfrentaste, siempre me sigue Renji... eso... eso fue lo que más me sostuvo"

El corazón de Renji se le aceleró, las palabras eran suaves, pero llevaban un hilo más agudo que Senbonzakura.

"Taicho..."

Byakuya cerró los ojos un momento, respirando con dificultad, entonces y sin previo aviso una lágrima se deslizó por su mejilla, deslizándose por la inmaculada piel pálida típica del clan Kuchiki.

"Si hubiera tenido otra vida... quizás hubiera caminado a tu lado... de un modo distinto."

Renji sintió que el aire se le escapaba del pecho, el significado estaba ahí, disfrazado de formalidad Kuchiki, pero claro como un grito; una confesión, un deseo que jamás pudo permitirse.

"Yo..." Renji apretó los dientes, luchando con las palabras que querían salir "siempre estuve orgulloso de seguirlo... Pero si usted... Si usted hubiera querido otra cosa... Yo también..."

Sus voces se quebraban en un susurro, como si el mismo aire se negara a robarles esa intimidad.

La puerta se abrió de golpe y Rukia entró apresuradamente junto a Ichigo, ella tenía lágrimas frescas en los ojos y un aura desesperada.

"¡Hermano!" gritó, corriendo hasta el lado izquierdo de la cama y tomando su mano ya rígida.

Renji se apartó apenas, tragándose la confesión entera junto con su dolor.

Byakuya, sin embargo, lo miró una última vez. Una mirada profunda, cargada de lo no dicho, del lazo que iba más allá de títulos y jerarquías.

"Rukia..." murmuró, volviendo su atención hacia ella, el deber y la familia reclamando su lugar en los últimos instantes.

Renji bajó la cabeza, ocultando el temblor de sus labios.

Entendió el mensaje, lo guardó en su pecho como un secreto sagrado. Byakuya Kuchiki se estaba despidiendo del mundo... pero a Renji le había dejado algo más que órdenes. Le había dejado un eco de amor.

 

...

 

Byakuya murió una hora después, con todas las personas que eran importantes para él, Rukia, Renji, Ichigo...

Se fue sin decir nada.

Su respiración se detuvo.

El puesto de capitán quedó solitario.

Mientras que una vida nueva nacía en el mundo humano.

 

...