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Hambre

Summary:

Law llevaba un tiempo con un hambre insaciable, ¿será que esta noche que ha salido de cacería logre encontrar una presa que lo haga sentir lleno?

Promt: Hambre

Notes:

Esto era parte de un reto de Octubre, así que decidí subirlo por que ¿por qué no?

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Para Law, su vampirismo jamás había sido un gran problema. Si bien es cierto que había días en los que tenía más hambre que en otros, nunca le había resultado difícil sentirse saciado; solo necesitaba encontrar a algún hombre lo suficientemente fácil de seducir para dejarlo casi seco y después fingir que la había tenido que llevar al hospital porque se desmayó a mitad de “cita”.

 

Pero esta vez las cosas estaban siendo muy diferentes, ya que llevaba semanas con un hambre incontrolable; por más que cazara a los chicos más atractivos, nada parecía llenarlo. Siempre terminaba con un hueco en el estómago; necesitaba más y esto estaba comenzando a desesperarlo.

 

En esa misma desesperación, decidió que esa noche iría al bar del centro de cacería. Usualmente, allí solía encontrar presas más fáciles y no tenía que preocuparse por tener que escoger, siempre había muchas personas diferentes, además, con alcohol de por medio, el pelinegro sabía que la carne se volvía más débil; si hacía una propuesta a un hombre con el ego demasiado inflado, la cena estaba asegurada.

 

Al llegar al lugar, se dirigió a la barra y pidió una cerveza, realmente daba igual lo que tomara, no había efecto en su cuerpo inmortal, lo hacía solo por el acto.

 

Después de unos minutos analizando a los hombres a su alrededor, uno destacó en particular. Era pelirrojo y de tez clara, vestido con ropa negra y ajustada, como si se tratara de un rockstar. Sus sentidos vampíricos se agudizaron; no supo por qué su cuerpo reaccionó de esa manera, pero le dejó algo muy claro: ese hombre pelirrojo era el indicado para saciar su hambre.

 

Buscó su mirada, y cuando por fin se encontraron sus ojos, le sonrió arrogante, sabiendo que con hombres como él, eso era suficiente para atraerlos.

 

Por su parte, el pelirrojo se sintió intrigado. ¿De verdad había logrado llamar su atención tan fácilmente? Fue como si, con solo eso, una llama en su interior se encendiera. Le encantaban los retos, y desde hacía un tiempo, ese chico le acababa de presentar uno. Le dió el último trago a su cerveza y con cautela se acercó a la parte de la barra en la que se encontraba el pelinegro y lo acorraló utilizando sus brazos.

 

—¿A qué debo el honor de que esa cara bonita me dedique una mirada tan arrogante? —le susurró el pelirrojo mientras se acercaba peligrosamente a su rostro.

 

El pelinegro sonrió, no creyó que clavarle el colmillo a su nueva presa fuera a ser tan fácil.

 

—¿Tú por qué crees, chico listo? —le respondió mientras colocaba sus brazos alrededor de su cuello—. ¿Te parece si vamos a otro lugar a discutirlo?

 

El chico pelirrojo rió; por supuesto que quería ir a otro lugar. Lo tomó del ante brazo y comenzaron a caminar a la salida del bar.

 

Mientras salían, Law no pudo evitar sentir cierta satisfacción, le gustaba que fueran directo al grano.

 

———————

 

Entre besos y tropezones, ambos lograron entrar a la habitación del motel que acababan de alquilar.

 

Incluso por un momento, a Law se le había olvidado que su objetivo era alimentarse con la sangre del pelirrojo; estaba disfrutando demasiado estar entre sus brazos. Tal vez podía esperar un poco más, pues pocas veces se sentía atraído y llegaba a algo más con sus víctimas.

 

De golpe, el pelirrojo lo alejó mientras sonreía burlonamente y lo sujetaba fuertemente de la barbilla, mientras que con su mano libre aprisionaba sus muñecas contra la pared.

 

—Me encanta tenerte así de ansioso, vampirito.

 

El pelinegro se sorprendió y su cuerpo se congeló. ¿Cómo carajos lo sabía? Pese a que quería preguntar mil cosas, el chico tenía razón; estaba ansioso por probar su sangre, cuerpo y alma.

 

—¿Crees que no te he visto estos meses? ¿Ni escuchado los rumores? —exclamó el pelirrojo mientras se acercaba de nuevo a su rostro—. Pero tranquilo, tu secreto está a salvo conmigo. Lo que quiero es ser tu comida fija.

 

Law sintió que las cosas no podían ponerse más locas. ¿Comida fija? ¿El pelirrojo sabía siquiera lo que significaba lo que le acababa de decir? Porque ni él terminaba de comprender ese concepto del todo. Si bien es cierto que el pelinegro ya había escuchado rumores sobre una especie de pacto entre vampiros y humanos, sus conocimientos se quedaban ahí, y honestamente, no es que le interesara hacer algo como eso.

 

De golpe, sacándolo de sus pensamientos, su presa hizo que los roles se invirtieran: soltó sus muñecas y clavó su propia mano en sus colmillos.

 

El vampiro no supo cómo reaccionar; todos sus sentidos se alocaron de sobre manera. No estaba sintiendo la típica sed incontrolable que solían experimentar sus semejantes cuando comenzaban a alimentarse. Era como si quisiera soltar al pelirrojo, pero al mismo tiempo no. Aunque ya no había vida en su cuerpo, sintió la cabeza caliente y abrumada por la sensación. Odiaba perder el control cuando comía, pero en ese momento pensó brevemente en darse el lujo de devorarse entero a su ¿presa?, ¿realmente seguía siéndolo? En esos instantes, él se sentía cazado por el pelirrojo.

 

Como pudo, tratando de no descontrolarse, tomó con ambas manos la del chico y comenzó a succionar su sangre. Carajo, era la mejor sangre que había probado en su vida inmortal. Ni aunque se lo pidieran, podría describir el sabor; se sentía como si la sangre del pelirrojo hubiera estado hecha para él. Sentir el cálido líquido rojo pasar por su garganta hizo que todo su cuerpo comenzara a cosquillear y se le oprimiera el pecho; necesitaba más. Comenzó a sentir que vencería la inmortalidad si dejaba de beber del pelirrojo.

 

Por un momento, alzó la mirada para comprobar si el chico ya se había arrepentido o estaba aterrado, pero, para su sorpresa y enojo, el pelirrojo lo miraba con una sonrisa burlona y descarada. Se notaba que genuinamente estaba disfrutando de tenerlo así de necesitado, bebiendo de la palma de su mano. Al darse cuenta de la implicación de aquello, Law rápidamente soltó su mordida.

 

—¡Maldito humano infeliz! ¡¿Te crees demasiado solo porque tu sangre sabe bien?! —exclamó molesto mientras se limpiaba con el antebrazo la boca.

 

El chico de cabello rojo solo atinó a reír se manera burlona. Con destreza, volvió a tomar las muñecas y el rostro del vampiro mientras lo aprisionaba de nuevo contra la pared usando su propio cuerpo.

 

—Si sabe tan bien, ¿entonces tenemos un trato? —le susurró mientras acercaba sus labios a los de Law—. Oh, por cierto, independientemente de que digas sí o no, mi nombre es Eustass Kid.

 

Law sintió su orgullo herido, pero mierda, le encantaba que lo provocaran de esa manera, y estaba seguro de que sería algo mutuo. Aunque quisiera evitarlo, definitivamente le interesaba saber más de Kid y de sus motivaciones.

 

"Al carajo lo desconocido" pensó el vampiro mientras eliminaba por completo la distancia entre sus labios y los de Kid, dando a entender su afirmativa a la propuesta. Con solo este primer encuentro, estaba comenzando a sentirse saciado en múltiples sentidos.

Notes:

Muy cortito pero espero haya sido de su agrado jsjsja -//-
Vivan los AU de vampiros

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