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Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandom:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2025-10-06
Completed:
2025-10-09
Words:
11,121
Chapters:
7/7
Kudos:
17
Hits:
280

Zoemira Week 2025

Summary:

7 días, 7 historias donde se cuentan de diferente forma el amor de ese par.

Pareja principal ZoeMira.

Dinámica de Twitter: @zoemiraweek, ahí pueden revisar los días. Además de ver mas contenido por otros fans.

Chapter 1: Amor de secundaria.

Summary:

Zoey llevaba muchos días planeando su declaración, lo pensaba mucho, quería que fuera perfecto... pero a veces las cosas inesperadas resultan siendo más especial.

Chapter Text

El sonido de la campana invadía cada rincón del instituto junto con los murmullos de los estudiantes, pero aquello no fue un obstáculo para Zoey, quien estaba sentada en las escaleras escribiendo en su cuaderno de notas, o al menos eso quería aparentar.

Su mirada se apartaba por cortos segundos de lo que estaba escribiendo, aun era temprano para estarse comiendo la cabeza, ya llegaba dias planeado, ordenando sus pensamientos y sentimientos, una pequeña sonrisa se dibujó en sus labios, cerró su cuaderno con el lápiz enmedio, guardando solo para ella unos corazones recién terminados de garabatear.

Meneaba la cabeza al ritmo de una canción que solo sonaba para ella, entre varias cabezas que había en ese pasillo reconoció dos a dos cabezas, una violeta y otra rosa. justo en ese momento sintió como su corazón empezaba a latir de a poco pero aquello no le detuvo para acercarse. Eran Rumi y Mira, sus amigas desde hace ya un tiempo.

— Hola Zoey. — saludaron al unísono al mirar como la pelinegra terminaba de llegar.

— ¿Saldremos luego de clases? — preguntó con entusiasmo, sus manos acompañaron a su voz con gestos pequeños de ilusión.

— Hoy no puedo, tengo cosas que hacer con Celine — soltó ladeando la cabeza mientras su mano se posaba por el cuello. — pero podemos salir mañana, luego del toque de la campana.

Cuando Rumi busco la mirada de la más baja se la encontró con el labio inferior en forma de cuchara pero al verle a los ojos se noto un destello de enojo no-enojo, dejó salir un suspiro mientras tiraba de la camisa de Mira por una salvación.

— Salimos las dos — habló por fin la pelirrosa, pasando una mano por el hombro de Zoey — así podemos tomarnos fotos y hacerle caritas a Rumi por cambiarnos. — bromeó pasando la otra manos al otro hombro de la pelinegra atrayéndola a ella en un abrazo.

— ¡Ey! — protesto la pelimorada pero aquella fachada de ofensa teatral se vino abajo cuando escucho reír a Mira.

— Idea número cuarenta y cinco tendrá que esperar otro día. — suspiro con dramatismo fingido, aunque una risa escapó de sus labios.

Las risas se detuvieron al escuchar como varios profesores hacían ruido con las palmas para llamar la atención de cada uno de los estudiantes tan solo para indicar que ya era momento de ir a sus respectivos salones.

— Vamos Zo-Zo — dijo Mira con una sonrisa, apartando el brazo de los hombros de la chica — Tenemos clases compartidas.

Y antes de avanzar, volteo a ver a Rumi y le saco la lengua, como quien celebra haber ganado el mejor premio, ocasionando que esta girara los ojos negando con la cabeza de forma divertida.

Al estar ya en el salón de modo automático ambas chicas se sentaron al lado de cada una sacando sus materiales, Mira apoyó los brazos sobre la mesa dejando su cuaderno a un lado de ella, mientras que Zoey abría el suyo.

Con un mueca divertida la pelinegra deslizó el cuaderno entre ambas, sin decirle nada tomó el bolígrafo de Mira, se inclinó un poco hacia adelante empezando a trazar en un lateral de la hoja.
La pelirrosa se quedó viéndola con curiosa junto a una sonrisa ladeaba la cabeza.

— ¿Qué haces? — murmuró acercándose a la chica.

— Algo que me recuerda a ti. — la vista no la apartó de aquello que estaba haciendo.

— Entonces tendré que hacer algo también. — y aunque el maestro estaba explicando un tema ninguna de las dos estaba escuchando lo que decía.

una sonrisa grande se hizo muy visible en los labios de la pelinegra unos cuantos minutos después, se acomodo sobre su silla deslizando el cuaderno hasta que quedara enfrente de Mira. — Ahí está, esto me recuerda a ti.

Se podía ver un dibujo, un oso pequeño que por algunos detalles se podía notar que era un oso polar, al lado un bowl del ramen favorito de Mira, esta se quedo en silencio, no porque no tuviera nada que decir, al contrario de tantas cosas. — Mi turno.

Tomó el bolígrafo de la mano de Zoey, un pequeño roce se sintió en aquel momento provocando un suave rubor en las mejillas de cada una. Empezó con trazos suaves mientras plasmaba de a poco lo que tenía en mente, una tortuga pequeña a comparación del tamaño del oso. De vez en cuando sus ojos se desviaban para observar las reacciones de la pelinegra. — ¿Te gusta lo que ves?

— Si. — la respuesta fue casi inmediata, como si hubiera esperado esa pregunta desde hace un tiempo.

— Ejem. — se escuchó una voz grave desde el frente de las chicas. — ¿Tienen algo que compartir con el resto de la clase?

En un movimiento veloz Mira paso de hoja para que el mayor no viera nada de lo que ambas estuvieron garabateando.
El profesor alzó una ceja rodando los ojos para volver a caminar hacia el pizarrón.

La clase continuó con su curso, entre apuntes sin mucho sentido junto a tachones que nadie sabrá que era lo que decía pero de lo que sí se podía ver era de las miradas fugaces que intercambiaban esas dos.
Zoey bajaba la vista a su mano sintiendo como revive la sensación de los roces de los dedos. Pero por parte de la pelirrosa mantenía la vista en el pizarrón mordiéndose un poco la mejilla por dentro, en momentos cortos y rápidos volvió a la hoja para terminar el dibujo que había quedado a medio proceso.

Para cuando la clase había terminado junto con la jornada del día, Mira fue la primera en levantarse guardando sus cosas, espero a que la pelinegra estuviera lista para salir del salón — ¿Nos vamos? — se levantó con una sonrisa suave extendiendo la mano.

— ¡Si! — en su voz se podía notar la emoción que le invadía — tengo planeado varias cosas para hoy. — tomó la mano de la pelirrosa volviendo a sentir aquel cosquilleo.

— ¿Y con cual empezamos?

— Primero vamos a mi casillero, quiero sacar mi skate.

— Algun dia me debes de enseñar cómo usarla. — comentó dándole un leve empuje de hombro pero sin soltar la mano.

— Ese día puede ser hoy, no está en la lista pero puede pasar a ser la número uno.

Cuando llegaron al casillero de la pelinegra muy a su pesar pero tuvieron que soltarse de la mano, Zoe giró su cuerpo hacia el compartimiento mientras colocaba la clave del candado. En ese momento la pelirrosa abrió su mochila sacando el cuaderno que era de Zoey que no había entregado.

— Por cierto — se escuchó como una hoja era arrancada pero con cuidado para luego extenderla hacia la más baja — para ti.

Se podía ver la tortuga con los trazos más limpios, además de que en la parte del caparazón reposaba lo que era un sobrero amarillo del estilo pesquero, uno igual al que Zoey usaba. La mencionada tomó aquello entre sus manos olvidando por completo su skate, sintió un pequeño salto dentro de su pecho y se mordió suavemente el interior del labio de forma nerviosa. para cuando alzó la vista se encontró con la cara de Mira adornada con un sonrojo visible.

— Gracias, enserio. — murmuró, lo bastante alto como para que solo ella lo escuchara.

Mira aun con el calor subido en sus mejillas dio un paso hacia ella, como si ya hubiera decidido algo.
— No debes de agradecer… — ladeo un poco la cabeza con una pequeña sonrisa — solo quería mostrarte las cosas que me hacen pensar en ti.

La pelinegra no pudo evitar conectar su mirada con la de ella, y notar aquella sonrisa que adornaba su rostro le desubicó para más. Sentía que los latidos de su corazón resonaban por todo el pasillo. Sabía que era el momento, no debía de ser tan calculado como llevaba pensando desde temprano, solo debía ser ella, porque sabia era suficiente.

— Me gustas, Mira. — soltó sin rodeos, sin que en su voz se notara lo nerviosa que estaba. — Desde hace ya un tiempo.

Un suspiro salió de los labios de la mencionada, como si aquella confesión le hubiera dado paz, cual si lo hizo. Agacho su cabeza hasta apoyarla sobre la frente de la pelinegra. — Y tu me gustas a mi, Zoey.

Las manos de la pelinegra subieron tomando el rostro de Mira entre los suyos con las yemas de sus dedos acarició de forma suave las mejillas de esta dejando sentir un el temblor de sus dedos de esta. La pelirrosa no se quedó atrás, pasó una mano por la cintura de la contraria mientras que posaba por la parte de atrás de la espalda en la zona baja atrayéndola hacia ella.

Y sin necesidad de decir algo ambas cerraron sus ojos mientras acortaban la distancia que quedaba entre ellas hasta sentir el roce de sus labios. Fue un beso suave, torpe pero único entre las dos, un beso que lo cambió todo porque ahora que se habían abierto el corazón nada les iba a detener en este nuevo comienzo.