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¿Red Hood es un adolescente?

Summary:

No debería haber decidido seguir a los murciélagos, obviamente que iba a terminar mal. Ahora, flotando a unos centímetros del suelo con sus articulaciones amarradas por una fuerza invisible y mágica, mientras se interponía -a contra de su voluntad- entre el mago y los justicieros de Gotham, insultaba mentalmente todo y su maldita suerte.

Porque por su puesto que el mago quería meterse en su mente.

---Tienes 16 años ¿qué haces como capó del crimen?

Espera... ¿qué? Parpadea confundido hacia el mago delante de él, ya que eso... ¿no era correcto?

---¡¿Qué?! --- gritó Nightwing detrás de él.

 

O también conocido cómo los murciélagos se enteran de la edad mental de Red Hood y lo que hacen al respecto.

Notes:

Debo advertir que la línea de tiempo no se guía por los comics, sino que es una combinación de lo que conviene para esta historia, pero es un fanfic así que existen bastantes flexibilidades.

Eso, ¡espero que lo disfruten!

Chapter 1: Capítulo 1 "No me conozco a mi mismo"

Chapter Text

Era una noche calmada en el callejón del crimen, algo que sin duda tuvo que haber sido indicio de lo que venía, pero para un joven capó del crimen que apenas comenzaba a asentarse y estaba lleno de papeleo -y con papeleo significaba matones revelándose, traidores, unas golpizas aquí, allá - fue un respiro bienvenido.

Había estado planeando su regreso desde que Talia había mencionado al nuevo Robin, y su viaje de enseñanza bajo a diferentes personas recomendadas por Talia solo habia ayudado que sus habilidades crecieran y se sintiera cada vez más listo. Ahora, con un cuarto del mapa del callejón del crimen de color rojo indicando lo que habia logrado obtener como territorio de Red Hood, sabía que estaba cada vez más cerca de su meta.

Estaba de cuclillas en lo alto de un edificio, no se había dado cuenta cuando llegó a los límites de su territorio, pero había decidido quedarse ahí por unos momentos observando el horizonte. A los minutos, ignorando pequeñas discusiones de borrachos, algunos gritos de departamentos de discusiones -sin agresiones, de eso estaba atento -, vió una silueta distinta pasar por el rabillo del ojo. Se giró, atento, sin saber si se había equivocado o no, pero la colorida capa de robin al pasar - siguiendo al murciélago - fue claramente una confirmación.

Sus dedos se apretaron con fuerza alrededor de su arma y por unos momentos su dedo índice acarició con suavidad el gatillo. Se quedó ahí unos momentos, pensando mientras obligaba a su cuerpo a tomar respiraciones profundas y pausadas. Podía sentir como su pecho burbujeaba con ira, prometiendo ahogarlo bajo sus propias emociones. Pasó su lengua por sus dientes, aflojando su mandíbula tensa. Imágenes de sus manos rompiendo el cuello del pequeño pajarito llenó su mente por un momento. Sacudió la cabeza con fuerza, mientras apretaba los ojos con fuerza. Sucedía cada vez más a menudo, su mente se descontrolaba, pensamientos llegaban como ideas intrusivas, quitando el control que creía tener de su mente.

Quieto en aquel lugar, temeroso de su impulsividad, ahogó la rabia, enjaulando una vez más aquella emoción. De nada le serviría actuar en aquel momento, había hecho planes, y varios, pero ninguno listo para llevar a cabo.

—Oh, joder — gruñó con los dientes apretados. Justo antes de dar media vuelta e irse, lo ve, una voltereta elegante y exageradamente innecesaria. Cierra los ojos con fuerza, e intenta contar en su mente. No funciona—A la mierda.

Nightwing, el primer Robin. Los había visto interactuar, había escuchado como protegía al pequeño pajarito, como Nightwing venía con regularidad a Gotham, como lo había presentado a los Titanes, como fue realmente un hermano para el niño rico, ¿qué lo hacía tan diferentes? Jason podía pensar en una lista bastante larga y en la mayoría quedaba mal parado, solo mencionando los más fáciles -pobre, sucio, ladrón, no confiaba con facilidad, no era una compañía que nadie buscaba o que disfrutara, y muchas otras cosas - era obvio que el nuevo Robin era una versión mejorada de anterior que terminó muerto y olvidado.

Salta, cayendo al próximo tejado y rodando. A la mierda con la respiración que le enseñó Talia, a la mierda la lógica, y sobre todo, a la mierda con esa puta relación entre los murciélagos tan malditamente perfecta. Necesitaba saber, necesitaba…

Se detiene por unos momentos, observando desde la distancia donde había estado segundos antes vigilando. Baja la mirada hacia sus pies, mordiendo su labio inferior, porque, a la mierda él y su maldito inconciente traicionero, porque por supuesto iba a estar en el unos de los pocos lugares donde era visible la ruta de los murciélagos desde su territorio.

Podía imaginar a su pequeño yo, esperanzado, pero lo ahogó, no era aquel niño, ni siquiera era un niño para necesitar a alguien.

Disparó el gancho una vez más. Si bien ya no los necesitaba a su lado, nunca estaba de más estudiar la dinámica de la pequeña familia feliz de murciélagos.

No había vuelto hace mucho, pero hizo lo suficiente como para llamar a atención -sin duda las cabezas en un bolso era suficiente para lograrlo-. Sabía que los murciélagos sabían de él, y era lo suficientemente consciente de sí mismo para saber que sus acciones -o las que permitía que se descubrieran - aun no eran prioridad para ellos.

Se asegura de seguirlos desde lejos, lo suficiente como para los afilados sentidos del murciélago o nightwing lo perciban, sin embargo, no fue muy complicado, parecían apresurados, centrados en ir hacia un lugar. Y cuando se adentraron a un gran almacen abandonado, Jason se permitió dudar.

No estaba tan desesperado por la información como para meterse en la misión ajena sin idea de lo que sucedía. No por algo había mantenido un perfil bajo, era un planeador a largo plazo, si queria enfrentarse a Batman, sabía que la improvisación era su peor enemigo. Así que luego de unos segundos de meditación, se da media vuelta en aquel tejado, listo para irse.

—Eh, ¿hola? — un hombre, con un traje ridículo que parecía haber estado escabulléndose, se queda quieto mirándolo mientras lo saluda con una mano. Jason por otra parte sólo lo miró fijamente, sin saber que hacer, porque ¿qué mierda? Sabía, lógicamente -y por años de experiencia como robin - que esa persona era un villano, si tomaba en cuenta la manera que estaba vestido, muy probablemente la misión de Batman de esa noche.

El villano pareció notar que Jason no se movería, por lo que siguió su camino, dando pequeños pasos apresurados, como si no quisiera esperar a que cambiara de opinión.

Aun así, el distintivo sonido de un batarang cortando el aire, lo hizo saltar a un lado, a la vez que veía como el arma llegaba a la capa del villano, sujetándolo en el suelo y deteniendo su huída.

Se le erizó los bellos de la nuca y su mente le gritó que debía salir de ahí, pero al darse la vuelta, vió a Nightwing llegando justo a la orilla del techo, mirando hacia él con ambos palos electricos a cada lado, cortando su zona de huída.

—Hood — saludó con una sonrisa tensa, Nightwing. Por otro lado, Jason no se permitió hablar, no cuando tenía a tres murciélagos en el mismo techo que él y un villano que nadie conocía. Parecían estudiarlo, Batman lo miró de arriba hacia abajo, probablemente catalogando sus armas -que para su mala suerte, no eran muchas, ya que no tenía pensando una gran batalla hoy-.

Pero con la distracción del villano apunto de escapar, tal vez, con Batman ocupado, tendría que enfrentarse a Nightwing frente a frente junto al niño. Su rodillas de doblaron levemente, listo para impulsarlo. El niño podría ser una ventaja contra Nightwing si ocupaba bien sus cartas.

---Nightwing --- llamó cauteloso, Robin colocándose a un lado del chico de oro mientras miraba hacia Jason, poco a poco cerrando a un más su ruta de escape.

Debía admitirlo, el nuevo Robin parecía tener un buen instinto cuando su pellejo se ve amenazado mentalmente por el capó del crímen.

Hubo un silencio tenso, donde nadie pareció atreverse a moverse, cada uno estudiando los movimientos de otro, lo único que se podía escuchar eran los quejidos del villano tirando de su capa mientras se quejaba de como ahora debía romper su capa para salir de ahí.

—¡Ajá! — celebró al fin el villano, quebrando la tensión, haciendo que los ojos voltaren hacia él.

Se levantó de un salto, estirando sus manos hacia ellos.

—¡Al fin los tengo reunidos, justicieros de gotham! — exclamó con orgullo.

Jason tuvo que parpadear unos segundos. Primero, ese tipo no planeó una mierda como para darse el crédito de aquella reunión, y segundo ¿justiciero? ¿él?

—¡Soy psicomago! ¡Y estoy aquí para estudiar a los extraños protectores de esta ciudad maldita!

Jason ya ni siquiera sabía que decir, primero, una obvia estupidez, nadie se vestiría así por gusto, y además si le sumamos ese nombre ridiculo. Podía ver un patrón en los últimos años, sin duda los nombres cada vez iban peor, daba un poco de lástima.

—Ey, sigue con lo tuyo y toda esa mierda, realmente no estoy con ellos — comentó Jason señalando hacia los murciélagos. El mago era una distracción bastante buena si apuntaba a los murciélagos, dejando la vía libre para el escape.

—Red Hood, el nuevo en Gotham, lograste hacerte cargo del negocio de las drogas con rapidez. Impresionante, empezaré contigo.

Genial, él y su bocota. Algunas veces el niño que se creía mágico salía demasiado a la superficie para su gusto, con sus bromas y la lengua afilada.

—Si… yo creo que no, ya sabes, todo eso del consentimiento para la experimentación — señaló con sus pulgares hacia otro lado, listo para intentar irse, pero una fuerza invisible lo levantó por el aire. Sacó sus pistolas y disparó hacia el mago sin vacilar, pero se convirtieron en burbujas.

Maldita sea, era un mago, eso explicaba muchas cosas. Una de esas su estúpido nombre.

—Empecemos con los datos básicos ¿no?

Tal pareció que el mago fue lo suficiente alarmante como para que los murcielagos se inclinaran hacia adelanta listos para atacar, pero antes de siquiera saltar sobre el mago, él movió sus muñecas.

—No,no,no no es necesario que impacienten - con un movimiento de mano, todos se congelaron en su lugar, con un suave movimiento, los dejó a un lado de Red Hood—Después iré con ustedes.

Batman gruñó. Jason solo pudo rodar los ojos, irritado ¿no tenia nada más inteligente que decir? El mago giró la mano y con un golpe de humo, una libreta y un lapiz aparecieron en su mano. De forma calmada, se lanza hacia atrás, quedando sentado en la nada.

—Sexo: masculino. Género…? — cuestionó.

Jason intentó moverse, gruñendo y pataleando, hasta que soltó un suspiro y respondió—Masculino.

—Edad…? —

—Vete a la mierda --- ladró. ---Que ingenioso, Hood --- se burló el pequeño Robin y ¿saben qué? Tenia razón. Jason debía admitir que no fue su mejor respuesta.

—Esta bien, simplemente veré la edad de tu conciencia, no es tan invasivo como otras cosas, así que solo sentirás un leve mareo y un cosquilleo un poco doloroso. — el mago acercó sus palmas hacia él. Jason tiró sus amarres invisibles, gruñendo y jadeando.

—Me tocas con tus sucias manos y despídete de ellas --- gruñó. Sin embargo el mago le hizo caso omiso, colocando ambas manos en las sienes del casco. Una sensación de cosquilleo en su cerebro y manos ajenas y desconocidas recorriendo su mente le hizo cerrar ojos con fuerza mientras intentaba ahogar recuerdos de lo más profundo de su mente.

El mago frunció el ceño por unos momentos, parpadeando confundido. Bajó las manos y la fuerza invisible que los sujetaba disminuyó levemente, pero no lo suficiente para poder escapar.

—Amigo, tienes 16 años ¿qué haces como jefe criminal? — ladeó la cabeza confundido mirando con el ceño fruncido el casco rojo.

Jason jadeó, aun confuso y perturbado por la intromisión sin permiso a su cuerpo. Parpadeó, intentando conectarse nuevamente con la realidad. Pensó por unos momentos y frunció el ceño porque eso es… ¿qué? ¿él tiene16 años?

Parpadeó confundido bajo su casco mientras las palabras calaban profundo en él.

—¿Qué? — jadeó Nightwing.