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Claroscuro contigo

Summary:

Promp: Destino
Un día, Touko le extendió su mano y le pidió que la tomara, “¿Por qué?” había dicho él lleno de desconcierto y la respuesta le acompañaría el resto de su vida, esa que N había decidido entregarle a su amada.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

“Dame la mano”

Las palabras le generaron duda, no eran una pregunta, pero tampoco sonaban como una orden. Contempló a la joven que esperaba con su palma extendida hacia él.

“¿Por qué?”

Inquirió genuinamente desorientado, ella dejó escapar una pequeña risa y le tomo la mano audazmente.

“Por favor”

Respondió con una enorme sonrisa en el rostro. N comprendió entonces la diferencia entre una petición y una orden.

Y si bien, detestaba las órdenes porque le recordaban a su padre, con el pasar de los años se convenció de que, si un día ella le hubiese ordenado
algo, igual habría obedecido sin sentirse agredido.

“Te amo”

Pronuncio la castaña, cuando él le dijo que el pecho se le entibiaba estando a su lado y que los días parecían un poco oscuros cuando no sabía de ella.

Así que según lo que habían dicho los Pokémon, estaba seguro de que era su pareja elegida. Después se acercó para lamerla tímidamente en la mejilla, justo como Zoruack había sugerido.

“¿Estás seguro? No necesito una boda. Nos hemos elegido y estaremos juntos toda la vida”

Afirmó ella convencida, el peliverde se sonrió, la tomo de la barbilla y la beso dulcemente. Tenía toda la razón, indiscutiblemente era monógamo igual que los braviary, su vínculo resultaría claro entre los Pokémon, pero con los humanos era más complicado.

Había estado hablando con los viejos líderes de gimnasio. Mientras Mirto se limitó con mencionar un "ya están en edad". Yakon fue muy claro al expresar que, para efectos legales, un acta de matrimonio les ayudaría a protegerse mutuamente y también a los posibles "frutos de su amor".

Particularmente porque (le gustará o no) había una cantidad considerable de propiedades y bienes que legalmente estaban a su nombre. Un documento que los vinculara haría más fáciles los tramites de beneficiarios.

“Tranquilo, estamos bien”

Sonreía muy cansada pero llena de satisfacción. N estaba horrorizado, sabía que aquello sería diferente a "poner un huevo", pero nadie lo había preparado para verla con el cuerpo crispado de dolor, vulnerable cómo nunca la había sentido. Ni siquiera en los últimos meses en que la habían obligado a guardar cama, cuando por alguna razón el embarazo se complicó.

El día del alumbramiento, ambos eran un manojo de nervios. Mientras esperaban a que la ingresaran, Touko le tomó la mano y en su mirada descubrió algo que nunca había notado: miedo.

Compartían el sentimiento, pero siempre habían sido más fuertes juntos y estrechándole los dedos, le prometió que no se apartaría de su lado.

Así lo hizo. Tras el procedimiento, fue el primero en recibir en brazos a su pequeño y también, el primero en saber que no podrían volver a tener otro.

“Me alegra que eligiera la academia Arándano, lo siento cerca de casa. No me mires así, ya sé que está a la mitad del océano, pero es nuestro océano.”

Concluyó la frase con su habitual risa que lo contagio del mismo entusiasmo. Una parte de él se sentía aprensiva, Laurus era joven, mandarlo a un internado que lo alejaría de ellos y lo encerraría por meses en un biodomo rodeado de agua ¿no contaba como abandono?

Al parecer no, porque el muchacho se había esforzado en sus notas y habilidades para lograr que lo aceptaran. Se lo había ganado a pulso y eso a N lo enorgullecía enormemente. También puede que, el que se sentía un poquito abandonado era él mismo.

"Touya se ha ido"

Lo dijo mortalmente seria con una mano presionando su pecho, como si hubiese recibido una herida. En ese momento el teléfono sonó para anunciarles la noticia. Durante el funeral sus ojos no dejaron de llorar, no era un llanto desgarrador que la consumiera o inmovilizara, más bien, una pena silenciosa que le permitió apoyar en todo el proceso, pero llevándose continuamente un pañuelo a los ojos.

Después de aquel día, Natural sabía que una cuenta regresiva había iniciado.

—Papá, ¿te gustaría que lo retasemos unos días más?

La voz de Laurus, lo sacó de sus recuerdos, miro a su hijo y negó lentamente con una sonrisa resignada, cómo si lo hubiesen pillado retrasándose a propósito. El hombre le devolvió la sonrisa con tristeza y volvió a dejarlo solo en la habitación.

El anciano suspiró, tenía la urna con las cenizas de Touko en su regazo e involuntariamente seguía acariciándola.

Una noche, un par de semanas atrás, los legendarios compañeros que los habían vuelto “héroes” retornaron a su lado tras largos años de patrullar la región.

“Que mayores están”

Había dicho Reshiram mirándolos con curiosidad, opinión compartida por su hermano Zekrom que tuvo la brillante idea de que dieran una vuelta como en los viejos tiempos.

Sobra decir que la experiencia les llenó de un regocijo capaz de hacer reír a Touko, como nada lo había hecho desde la partida de su gemelo. Natural le agradeció a los Pokémon por el gesto, solo para enterarse de que en realidad aquello era una despedida.

Su ciclo se había cumplido y era tiempo de descansar como orbes nuevamente, por eso habían acudido a ellos, para confiarse a su cuidado. Una lagrima resbaló por la mejilla del hombre al recordarlos, pues aquella había sido su última señal.

Igual que su gemelo, Touko murió de un infarto una semana después.

N se levantó y coloco su preciada urna en la misma caja ceremonial que los orbes: oscuro y claro. Habían decidido consagrarla en las ruinas submarinas.

Solo Laurus sabría la ubicación pues volvería a abrirla una última vez para depositar los restos de Natural cuando el momento llegara y entonces las ruinas la esconderían hasta una nueva era en que su presencia fuera necesaria.

El hombre sonrió acariciando una última vez la urna.

—Nos veremos pronto mi amor.

Susurró. Podía sentir la cercanía de su destino y entonces los héroes de esta era, descansarían juntos en el sueño eterno, guardando el de sus amados legendarios.

Notes:

FerrisWheelShiping Forever!!!
Quince años después aquí seguimos amándolo.
Muy probablemente parte de que ame tanto la quinta generación de Pokémon tiene que ver con que adoro a sus personajes y muy especialmente a N. Por si a alguien le cayó de raro, les recuerdo que su nombre completo es Natural Harmonia.

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