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Entrenando al amor *AU*

Summary:

Summary: Ser cupido suena fácil... hasta que te toca enamorarte.

Santa solo quería cumplir su misión: aprender sobre los humanos, lanzar algunas flechas y no meterse en problemas.

Pero el amor-caprichoso, intenso y totalmente impredecible-tiene otros planes para él.

Entre corazones erráticos, primeras veces y un mentor que no se lo pone nada fácil, Santa descubrirá que las lecciones más importantes no vienen con manual.

Chapter 1: ʚ♡ɞ Prólogo ʚ♡ɞ

Chapter Text

En un místico y armonioso valle, el cual permanecía como mito entre los humanos, se ubicaba el paraíso conocido como El jardín del Edén en el oeste y Shangri La en el este.

Era una pequeña porción celestial en la Tierra, la cual permanecía escondida entre los humanos, cerca de las montañas y estaba ubicado lo suficientemente alto como para ser lo más cercano al cielo. Shangri La estaba lleno de vegetación y tenía hermosas cascadas, las cuales caían de los lados de los riscos para formar un rio virgen al final de valle.

Las aves trinaban, felices, una melodía relajante. Cantaban al cielo su apreciación por el viento que caía en libertad sobre sus alas.

Entre la vegetación pura, habían un par de antiguos y elegantes construcciones.

En una de las más grandes construcciones, la cual estaba hecha de mármol, había un espectacular patio el cual a ojos de un Dios era simplemente perfecto. En el centro del gran patio, había una fuente con una pieza cincelada en forma de corazón en el medio, la cual fluía con el agua más pura de la Tierra.

Pasando el patio, yendo hacia la izquierda, había una enorme habitación, con el retrato de un dios griego tallado en la puerta.

Dentro de esa habitación, había 3 grandes mesas y unos asientos de madera colocados de manera uniforme.

Frente a la habitación había un pódium con forma de reloj de arena, adornado con rosas y sutiles y pequeños corazones.

En la pared que estaba más lejos de la entrada, había un estante lleno con libros antiguos los cuales parecía que iban a caerse en cualquier momento, pero estaban colocados fuertemente juntos.

La mayoría de los libros eran de cubiertas de cuero rojo o azul marino, y los títulos y símbolos representativos estaban impresos en oro.

Lo que antes se usaba como estudio para los dioses y diosas, ahora era usado como auditorio.

En el auditorio se llevaban a cabo las clases para los cupidos que recién se iniciaban para poder ganarse el título como un Cupido Certificado.

Usualmente el auditorio estaba lleno de jóvenes cupidos, quienes hablaban de los arcos y flechas que obtendrían, pero ahora mismo el auditorio estaba casi desierto.

Todos los cupidos estaban en medio del almuerzo, todos excepto dos cupidos en entrenamiento.

—Los cupidos no deben enamorarse de un humano, los cupidos no deben alentar el amor entre un humano y otra especie, los cupidos no lanzan flechas a otros cupidos.— Recitaba Santa mientras leía su libro de 'Los Principios del Amor 231'. Afortunadamente esa clase no era tan complicada como 'Química del Amor 241', y este libro solo estaba lleno de principios básicos.

Santa brevemente se preguntó por qué las reglas absolutas de un cupido, 'El arte del Amor 101', eran dadas solo en las clases más avanzadas en lugar de las básicas. Tal vez era porque recién cuando uno se convertía en estudiante más avanzado como cupido en entrenamiento, tenía permitido llevar su arco y flechas mágicas si así lo deseaban.

No era que hubiera tanta diferencia, los cupidos tenían estrictamente prohibido el uso de sus arcos y flechas hasta que estuvieran graduados de la universidad y se convirtieran en un Cupido Certificado.

—¿Hmm...?— Santa achicó los ojos para leer las letras más pequeñas justo debajo del segundo renglón. Sosteniendo el pesado libro frente a su rostro, Santa vagamente movió sula cabeza, escuchando todo a su alrededor, mientras leía entendiendo lo que decía. —A menos que un humano lo merezca, en cuyo caso, disparar al animal más cercano que encuentres.— Santa parpadeó confundido, y frotó sus cansados ojos, preguntándose si se había excedido al estar estudiando. Tal vez no era sano leer tres libros en un solo día, y cansar la vista de esa forma.

No, las palabras aún seguían ahí.

—First, tenemos permitido hacer que un hombre se enamore de su cachorrito si es un mala persona?— Santa le preguntó al cupido senior, quien estaba bostezando a su lado.

First era un Cupido Certificado, quien se graduó dos años antes que él entrara a la universidad, pero fue forzado a volver a tomar las clases porque accidentalmente disparó al objetivo equivocado durante unas de sus misiones recientes...al menos así decían los rumores...

Entre otros rumores, Santa había escuchado que First había matado a otro cupido antes.

Pero claro, ese solo era uno de los tantos rumores que los cupidos decían sobre First, quien aún seguía siendo un enigma para él.

—No, Santa...hazle un favor al cachorrito y escoge a un gorila de algún zoológico.— Respondió masajeando sus cienes, con otro bostezo.

Las clases eran tan aburridas que el sueño no se le había quitado ni durante la hora del almuerzo, pero como los instructores sabían que él conocía perfectamente los cursos, lo dejaban dormir durante las clases.

Después de todo, First se graduó con honores, aún si era un pillo.

Santa ladeó la cabeza confundido.

—¿Qué es un gorila?

Él nunca había estado en la Tierra antes y nunca había escuchado de esas especies en su mundo.

Todo lo que Santa sabía era que el zoológico era un horrible lugar en donde los humanos encerraban a los pobres e inocentes animalitos, alejándolos de su habitad natural para su propio y egoísta placer.

—Un gorila es una especie d-— First empezó a explicar, pero fue interrumpido con la llegada de uno de sus instructores, Gun.

Gun era el encargado de toda la clase, y casualmente, era el mismo instructor que First había tenido durante su último año. En ese entonces, Gun había sido un instructor nuevo, y siempre hablaba atropelladamente o se confundía de salón de clases. Su torpeza era quizá la razón por la cual, Gun, había sido tratado como uno más de los estudiantes, por estos mismos.

Por eso, cuando el día de la graduación llegó, Gun se había hecho amigo de la mayoría de los estudiantes que se retiraban, incluyendo a First, a quien consideraba uno de sus amigos más cercanos.

—¡Santa, has sido aprobado para que practiques en la Tierra!— Gun anunció feliz, tanto que su sonrisa casi lució falsa.

A pesar del revoltijo de emociones que tenía, Gun fingió estar animado porque sabía más que nadie lo mucho que Santa había estudiado para que su pasantía fuera aprobada. Santa había ido hacia él durante el primer día de clases, y le había preguntado qué necesitaba para ir a la Tierra.

Para cumplir con sus obligaciones de profesor, Gun había ayudado a su estudiante durante este año y medio para que consiguiera su objetivo.

Había estado sorprendido que admitieran a Santa así de rápido. Normalmente las pasantías a la Tierra no eran aprobadas para los Juniors.

—Qué!!— gritó First, indignado, de pronto sintiéndose muy despierto. —Santa es muy pequeño!!— dijo enojado. Puede que Santa sea estudiante de segundo año, pero eso solo era porque había entrado pronto a la universidad debido a su intelecto y habilidades físicas, pero Santa era aún muy pequeño con respecto a la edad!! No estaba listo para su pasantía en la Tierra.

—First, pero he estado esperando toda mi vida para ir a la Tierra!— Santa se quejó, ligeramente decepcionado de que su amigo estaba en desacuerdo con su sueño.

Santa había querido ir a la Tierra desde que su padre le leyó el libro de cuentos sobre la creación de la Tierra y la humanidad, cuando él aún era un pequeño querubín. Desde entonces, Santa había tenido una fascinación por ir a la Tierra y ver el mundo humano; el cual era tan diferente del suyo.

Santa se sentía como la pequeña sirenita de los cuentos de hadas, la cual estaba atrapada bajo el agua sin poder ir a la superficie. Así como la sirena había esperado a cumplir quince años antes de salir, Santa había esperado todos estos años para que solicitar su pasantía y para que la aprobaran.

—Santa, tú no entiendes! Esa pasantía es algo qu-— First trató, desesperadamente, de explicar pero inmediatamente se detuvo al ver que Gun movía la cabeza. Apretó los puños, mordiendo amargamente sus palabras al saber que era un taboo el hablar sobre la pasantía.

Sin notar la tensión entre ellos, Santa salió del salón, animado, para buscar a sus amigos, e informarles sobre las buenas noticias.

En cuanto la puerta se cerró, Gun habló.

—First, el decano ha aprobado su solicitud. Sabes que no podemos declinar.— Su expresión era acongojada, completamente opuesta a la sonrisa falsa que tenía hace unos momentos.

—Tú sabes el verdadero propósito de la pasantía!!!— First gritó enojado al instructor, a quien ahora veía como un cupido descorazonado. —Sabes que la pasantía realmente se trata de hacer que el cupido experimente un amor que no podrá tener futuro, para que así sepa lo difícil que es un amor no correspondido y no cometa ningún error cuando se gradúe!!

Gun hizo un gesto de dolor ante las palabras, recordando que First lo había experimentado al haber estado en la Tierra una vez.

—Quién pudo inventar ese cruel método de enseñanza?— musitó, bajando la cabeza para ocultar las lágrimas que empezaban a caer por el triste destino de su amigo.

 

 

 

Continuará...