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Language:
Español
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Published:
2025-11-02
Words:
3,304
Chapters:
1/1
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3
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56

KakaSaku - Bingo Otoño 25

Summary:

Del bingo de otoño tomé los prompts: cosecha, temporada de neblina, cita de cafe, hojas que caen y trabajando hasta tarde.

Gracias por leer. 

Work Text:

KakaSaku- Otoño 2025

 

Bingo de otoño



1

Centro comercial

Aldea de la Hoja



Sakura llevaba un buen rato esperando a que Kakashi sensei apareciera por los pasillos del complejo comercial, iba casi una hora retrasado cosa que era inusual puesto que, siempre que quedaban para verse, era puntual o llegaba un par de minutos antes. Sin embargo, aquel día era la excepción y ella no tenia idea del motivo de su inesperado retraso.

 

—Me pregunto por qué tardara tanto, hace mucho tiempo que no sucedía —pensó entre preocupada y algo molesta.

 

La joven kunoichi sabia que no era su papel molestarse por un retraso del señor Sexto ya que, bien sabia, podria deberse a cientos de factores ajenos a ambos. No obstante, no podia evitarlo, pese a conocer bastante bien a Kakashi cuya impuntualidad era legendaria en el pasado. Aquel sentimiento de incomodidad le llenaba el pecho sin saber que hacer al respecto para dirigir su mente a otras cosas. 

 

—Sakura —dijo una voz femenina detrás de ella— ¡Que gusto verte!

—Ino, que sorpresa. No pensé en encontrarte aqui hoy. 

—Decidí pasar rápidamente a comprar algo luego de la junta con el señor Sexto —respondió la rubia con naturalidad sentandose al lado de su amiga en aquella banca del área comercial.

—¿Tuviste junta con Kakashi sensei? —pregunto la ninja medico desagradablemente sorprendida ocultándolo lo mejor que podía.

—Si, aunque debió ser hace como tres horas mas o menos —respondió agotada—, tiene una fila de espera tan larga que sale del edificio —añadió lanzando un largo suspiro.

—¿De verdad? —Sakura abrió mucho los ojos ante las novedades que compartía Ino.

—Me comento brevemente que los comerciantes del sur llegaron en caravana a vender productos de la cosecha de otoño antes del fin de año. El problema es que necesitan un permiso individual para poder establecerse en el mercado.

—¡Permiso individual!

—Asi es, entonces ha estado revisando documentación y sellando permisos todo el día, además de que Shizune necesita completar un formato por cada vendedor. Yo creo estará en eso el resto de la noche pues la fila crecía y crecía sin parar a pesar de que tiene como a tres personas apoyando.

—Ya veo…

 

Sakura no dijo mas lanzando un suspiro de tristeza. Ella entendía el tipo de trabajo de un Hokage y su labor para la aldea, aún así, no podía evitar molestarse por ese fallo al acuerdo de la tarde, sabia en lo profundo que Kakashi sensei habría llegado a tiempo de haber podido. Era la primera vez que caía en cuenta de la gran diferencia entre sus empleos y responsabilidades.

 

—No hay nada que hacer… —se dijo resignada— ¿Tienes tiempo para charlar un rato, Ino?

—Si, deje a Sai con el niño asi que no hay problema —respondió entusiasmada—, conozco una cafetería muy linda por aqui. Vamos.

 

Ambas se trasladaron a un sitio en el segundo piso del complejo comercial, el cual estaba  un poco mas libre de personas. Sakura quería distraerse ahora que sabia que Kakashi sensei no iba a llegar debido a la alta carga de trabajo, lo cual no era su culpa pues no podía, ni se atrevería, a correr a esos comerciantes. 

 

—¿Andabas de paseo? —pregunto Ino curiosa a su amiga.

—Pues algo así, decidí pasarme por aquí un rato luego del trabajo. Necesitaba despejarme de todo —mintio ya que no quería dar demasiadas explicaciones.

 

Ino no dijo mas, pero conocía muy bien a su amiga y sabia perfectamente la auténtica razón del por que estaba en el centro comercial. Se limitó a sonreír.

 

—Hemos llegado —Ino señalo el bonito local en medio de jardineras y una fuente, justo debajo del tragaluz.

—Luce tranquilo —añadió Sakura sonriendo. 

 

Sakura incentivó a Ino a que llevara la conversación, charlando sobre la vida diaria y sobre la ultima misión que el señor Sexto le encomendó; así como la junta de ese día, que era únicamente para presentar su reporte.

 

—El área de inteligencia me solicito ayuda con un caso para extraer una información referente a una serie de robos en las tiendas de la zona comercial. 

—Si, escuche de eso —dijo Sakura mirándola con interés.

—El asunto ya se resolvió, pero se requirió un poco de presión para extraer la información y me pidieron apoyo de forma extraordinaria. Extrañaba mucho poder trabajar en misiones —añadió sonriente—. He pensado en volver al servicio activo en cuanto mi hijo tenga la edad suficiente. Han pasado casi nueve años desde la última vez —añadió lanzando un suspiro.

 

Al terminar la charla, unas dos horas después, ambas salieron del lugar para volver a sus respectivas casas, había una neblina ligera cubriendo las calles de la aldea de la Hoja, señal de que el otoño envolvía el ambiente, asi como las hojas de los arboles ya eran doradas y cubrían los caminos.

 

Sakura andaba con paso lento por las calles tratando de no pensar en nada en concreto, la tarde al lado de Ino le vino bien no obstante, la incomodidad debido a la ausencia del señor Sexto la tenia intranquila. Sabia que su mente no encontraría paz hasta haber aclarado la situación con él. 

 

—Sera una visita rápida. 

 

Volvió sobre sus pasos hacia la casa del Hokage sintiendo como su corazón latía con intensidad conforme se acercaba a la residencia roja oculta entre la neblina. Desde su posición en la calle, se veía claramente como las luces del piso, donde estaba el despacho del sensei, continuaban encendidas y algunas personas salían del interior llevando una hoja membretada en las manos.

 

—Aun no termina por hoy… —se dijo desesperanzada— Es un mal momento… —hacerle algún comentario alusivo a su ausencia de esta tarde, seria poco apropiado y fuera de lugar en estas circunstancias.

 

El no la planto debido a una falta de consideración, se repetía una y otra vez. No pudo llegar porque el trabajo no terminaba y parecía que iba para largo. La joven kunoichi emprendió el viaje de regreso a casa buscando otras alternativas mas practicas y acordes a la situación. Lo que menos quería, era crear un caos en un vaso con agua por algo que se podía charlar y aclarar fácilmente.

 

Al volver a casa, se dio un buen baño ya que necesitaba pensar con calma sus siguientes pasos: volver a la casa del hokage, o bien dejarlo pasar y esperar hasta la reunión del martes. Bien podría comentarle, que solicitara instalar un teléfono en su despacho y con eso se podrían resolver inconvenientes como ese, se dijo sonriente. 

 

Al salir de la bañera y prepararse, busco una caja para almuerzo y acomodo algunos bocadillos en el interior junto con un poco de sopa en un contenedor cilíndrico. Además de eso, dejaría una nota como era su costumbre y eso seria todo. Antes de emprender el camino de vuelta a la residencia roja, tomo una frazada sin saber bien la razón, así como su chaqueta mas abrigadora, saliendo de casa pocos minutos después.

 

Eran alrededor de las nueve de la noche.

 

Al aproximarse a la casa del Hokage, noto como las luces continuaban encendidas, la puerta principal estaba sin llave y no se veía a nadie en la recepción. Sakura fue escaleras arriba sin escuchar el ruido de voces o pasos, todo estaba extrañamente silencioso, topandose con la puerta del despacho la cual estaba cerrada.

 

—Kakashi sensei, ¿está libre? —nadie respondió a pesar de que Sakura llamo un par de veces— Que extraño… 

 

Ingreso al despacho en silencio topandose con Kakashi quien dormía profundamente sobre el escritorio en medio de varias pilas de papeles, en su mano derecha colgaba el sello oficial y su cara descansaba oculta bajo el brazo izquierdo. Sakura cruzó la puerta sintiéndose un poco mal por sus emociones desbordadas, pues delante de ella, se veía a un hombre claramente agobiado por el dia a día cuyo trabajo aun no terminaba por esa jornada.

 

—Pensaba hacer algún comentario sobre lo ocurrido hoy, pero no seria justo, además esta agotado. 

 

Sakura se aproximo al escritorio colocando la frazada encima del hombre dormido, a quien ni una guerra shinobi despertaria, y la caja del almuerzo en algún espacio disponible por en medio de las altas y frágiles pilas de documentos.

 

Kakashi estaba perdido en su sopor sin percatarse de la presencia de la chica. Sakura lo observo por unos momentos, pasando la mano delicadamente por entre los cabellos del hombre dormido; de igual forma, se aproximo lentamente al rostro del Hokage el cual se apreciaba levemente por encima del brazo izquierdo. 

 

Se acerco lo suficiente hasta rozar su mejilla por unos segundos.

 

Kakashi despertó de un sobresalto sin saber ni que hora era, clavo la mirada en el reloj de pared colgado justo en el muro frente a él dando un respingo al notar que era cerca de medianoche. El sello oficial cayo sobre los papeles y, mientras el hokage se levantaba de la silla de un salto, sintió que algo más caía al suelo. 

 

—Esto no es bueno, no recuerdo en que momento me quede dormido —al recuperar un poco el sentido de la orientación, se percató que había una frazada rosa en el suelo y una caja de almuerzo en el escritorio.

 

Levantó la frazada observándola extrañado, en seguida dirigió la mirada a la caja del almuerzo descubriendo la nota sobre la tapa.

 

—Sakura… No pude hacerle saber que no podría verla hoy, todos estabamos vueltos locos con tanto trabajo. Seguro estará enfada porque no pude llegar —se dijo con culpa y molestia hacia sí mismo— No la culpo, yo también echaría chispas. Que torpe… 

 

En la nota estaba escrito lo siguiente:

 

Kakashi sensei,

 

Lamento que haya tenido tanto trabajo el dia de hoy, espero que todos sus asuntos se hayan resuelto favorablemente. 

 

Pase a saludarlo para confirmar que estaba bien y lo encontré profundamente dormido. Imagino fue un dia muy agotador para usted, así que me tome la libertad de llevarle algo de cenar y una frazada para que no pase frio.

 

Lo veré en la junta de los martes. Excelente fin de semana.

 

Sakura”.

 

—Hasta el martes, pero apenas es viernes… —el hombre se dejó caer sobre la silla triste por aquella nota.

 

Se comió la cena rápidamente, ya que moría de hambre, pensando que hacer: ir a la cama y tratar de dormir un poco o bien…

 

Busco una hoja para redactar una nota o su mente no encontraría paz. Sentía una culpa enorme por haber dejado plantada a Sakura cuando, la verdad era que, tenía muchos deseos de reunirse con ella. Garabateo la nota dos o tres veces hasta tener una versión que lo convenció.

 

Debía darse prisa pues quería enviar esa nota cuanto antes y la noche estaba muy avanzada.

 

Una figura alta cruzó las calles de la aldea envueltas en neblina, iba con paso precavido pues no deseaba ser tan obvio, ocultando su identidad en medio de las sombras de la noche.

 

Kakashi llegó a la puerta de la familia Haruno observando desde abajo que las luces estaban apagadas. Habría llamado de estar estas encendidas, no obstante ya no eran horas para una visita, deslizó la nota por debajo de la puerta retirándose enseguida.

 

.

Sakura encontró la nota en el piso de la recepción cuando estaba a punto de salir de casa aquella mañana. Su corazón dio un respingo al leerla sorprendiéndose gratamente.

 

Sakura,

 

No tengo forma de excusar el haberte dejado esperando el día anterior. Créeme que lo lamento mucho, no deseaba que sucediera.

 

El asunto con los mercaderes del sur se prolongó y complicó más allá de lo anticipado. Lamentablemente, esto ocasionó un retraso considerable en la programación de mis actividades y las de todo el personal en mi oficina.

 

No quiero que pienses que no llegue por negligencia. Espero que haya oportunidad de resolver este malentendido y pueda compensar mi falta de disponibilidad.

 

Por cierto, te agradezco enormemente el que hayas pasado por mi despacho anoche, las atenciones que salen de tu corazón significan mucho para mi. 

 

Espero exista la posibilidad de reunirnos antes del martes.

 

~K.H”.

 

Sakura la leyó con calma unas dos veces volviendo al interior del apartamento. Era tal como había dicho Ino, y como ella lo presenció anoche: Kakashi sensei estaba hasta las narices de trabajo.

 

—Claramente está enredado en los caminos de la vida… —se dijo divertida— El trabajo que hace para la aldea es muy importante ya que la venta de esos articulos ayudara al comercio de la gente del sur. 

 

No pensaba hacer gran cosa ese día, solo descansar, sin embargo debía poner sus pensamientos en orden antes que otra cosa.

 

—Creo que está situación podria repetirse en el futuro. O bien, yo podría ser quien tenga demasiado trabajo y no pueda llegar a una reunión programada con el —se dijo cayendo en cuenta de que era una posibilidad.

 

Tras llegar a un acuerdo favorable consigo misma, es que dejo la nota sobre el escritorio de su habitación saliendo del apartamento momentos después. Le daría al sensei el espacio suficiente para que pudiera concentrarse en los mercaderes y no se preocupara mas por esa reunión fallida.

 

Sakura tenia una tarde programada con sus amistades para visitar un mercado ubicado en una comunidad cercana a la aldea de la Hoja y no queria llegar tarde.

 

.

Kakashi repasaba y repasaba el documento sobre el escritorio sin lograr concentrarse. Las letras se movían de un lado al otro del texto negándose a cooperar con él para terminar de leerlo, sellarlo y pasar a lo siguiente. Sin embargo no ocurría por más que deslizaba los ojos, de derecha a izquierda, por los párrafos. 

 

Al mismo tiempo, TonTon dormía plácidamente sobre la pila junto a él, el café ya estaba frio para esos momentos y el Hokage tenia un dolor de cabeza monumental.

 

No había logrado conciliar el sueño la noche anterior ya que su mente no paraba de dar vueltas entre diversos asuntos: Sakura, los documentos pendientes y los mercaderes que le quitaron demasiado tiempo. Logró dormir un rato, de las tres a las seis de la mañana, deseando tener un par de horas mas para reponerse de la noche de insomnio.

 

Para rematar, a Kakashi le angustiaba mucho el no saber que tan enfadada estaría Sakura, conocía su caracter y no deseaba verla molesta ya que sabia lo explosiva podría llegar a ser. Además de que no quería que estuviera resentida con él a causa de un asunto fuera de su control.

 

Su corazón y cuerpo daban un respingo violento cada que escuchaba pasos afuera, o bien Shizune abría la puerta cargada con mas documentos; el señor Sexto esperaba inútilmente que fuera Sakura quien apareciera por el pasillo, pero no sucedía. Kakashi se pregunto por vigésima vez esa mañana si la joven médico habria leído la nota que deslizo bajo su puerta la noche anterior.

 

Tuvo la tonta esperanza de que ella se dejaria ver por su despacho en algún momento del día, no obstante se quedaría en nada puesto que ya pasaban de las dos o tres. El Hokage ya llevaba mas de dos horas atorado en la misma página decidido a no perder ni un minuto mas en ella, apenas logro terminar de leer el documento, plasmo el sello oficial colocando el papel en la bandeja de “Aprobado”.

 

Y así transcurrió todo el dia sin tener noticias de Sakura.

 

.

Sakura volvió a la aldea de la Hoja al caer la tarde, se había divertido mucho con sus amigos en la zona comercial del poblado vecino decidiendo que era momento de resolver cierto pendiente. Encamino sus pasos a la casa del Hokage antes de que se hiciera mas tarde encontrado que el sensei estaba afuera, en el balcon, mirando a la nada. 

 

—Vaya, al menos esta desocupado —Sakura se dio prisa dando saltos altos y veloces hacia el balcón de la casa del Hokage.

 

Como Kakashi estaba distraído, y de mal humor, debido a tantas actividades y ruido en su cabeza; es que decidió tomar algo de aire fresco llevando ya como una hora en la misma posición.

 

La kunoichi de los cabellos rosas no salía de sus pensamientos. Desde aquel viaje a la ciudad Costera, el verano anterior, la joven estaba arraigada en su mente. Nada adicional ocurrió luego de pasear por la playa aquella mañana antes de volver a la aldea de la Hoja, no obstante esa breve experiencia fue suficiente para acercarlos aún más.

 

—Debo darme prisa e ir a buscarla —se dijo volviendo al interior del edificio dispuesto a terminar la jornada por esa tarde. 

 

Al pasar sus ojos por el reloj de pared rápidamente, confirmó que serían cerca de las siete. Se ajustó la bufanda saliendo del despacho con pasos rápidos tras dejar todo ordenado.

 

Sakura se percató que el sensei se movió de su posición teniendo que cambiar de estrategia, ya que en cosa de minutos, las luces del despacho se apagaron. Debía alcanzarlo en la entrada principal antes de perderlo de vista.

 

Kakashi llegó a la puerta principal con paso decidido notando que alguien estaba al otro lado de la entrada. De igual forma, Sakura notó que alguien se aproximaba esperando a que la persona saliera del interior.

 

Ambos dieron un respingo violento al toparse frente a frente. 

 

—Kakashi sensei.

—¡Sakura, no esperaba verte por aquí a esta hora!

 

El corazón del sexto Hokage latía con intensidad sin saber por dónde comenzar.

 

—Solo pasé por aquí y… —Sakura notó que el sensei estaba demasiado nervioso y parecía querer decir algo.

—Pues… Yo… —los ojos del jounin se cruzaron con los de la joven quien permaneció en silencio mirándolo fijamente— No fue mi intención dejarte plantada el día de ayer. Mi agenda de trabajo se complicó mucho debido a unos mercaderes.

 

Kakashi se rascó la cabeza atropellando las palabras una detrás de otra. Sakura lo miraba enternecida dejándolo hablar sin interrupciones, la molestia ya se le había pasado para esos momentos y solo deseaba escuchar el resto de las disculpas.

 

—Ya… 

—De verdad quisiera que me perdonarás por esa falta de consideración a tu tiempo y me permitieras compensarlo.

—¿Compensármelo, sensei?

—Si, no me ha dejado de dar vueltas en la cabeza. Debí enviar a un aprendiz a notificarte, es lo menos que podía hacer.

—Si, eso hubiera sido muy útil. Bien, disculpa aceptada ya que ese asunto se salió de control. ¿Como lo compensará? —preguntó la chica sonriente.

 

Kakashi pensó rápidamente, pues no consideró que la encontraría fuera de la casa roja de la nada. La tarde ya había caído y una neblina ligera comenzaba a cubrir las calles de la aldea. Llevarla a un sitio acogedor y donde no hubiera tantas personas sonaba bien.

 

—Sé de un sitio muy agradable que se ha mencionado un par de veces por los pasillos.

—¡Suena estupendo! —respondió la joven animada aproximándose para sujetarse de su brazo.

 

El lugar resultó ser la misma cafetería a donde fue con Ino dos días atrás. Sakura no hizo comentario alguno sobre esa reunión fingiendo sorpresa al llegar. Se quedaron en el lugar charlando amenamente unas dos horas compartiendo un café caliente y un postre. 

 

Además de todo, Sakura se percató que Kakashi llevaba aquella bufanda que ella le obsequió haciendo juego con la suya. La cual llevaba en su bolso anticipándose a que bajaría la temperatura por la noche.

 

—Gracias por la salida y el cafe, sensei.

—No tienes nada que agradecer. Enviaré a alguien la siguiente vez que haya algún inconveniente.

—Debería considerar mandar a instalar un teléfono. Eso ahorraría tiempo, ¿no cree?

—Desde luego que no —respondió contundente—. Sin ese aparato soy esclavo del papeleo, imagina mis días con uno sonando todo el tiempo. 

 

Kakashi hizo una expresión de horror bajo su máscara mientras Sakura reía. Los dos recorrieron las calles de la aldea acompañados por la neblina ligera, volvieron a sus casas un rato después luego de despedirse efusivamente.

 

.

FIN